EL CINE BURLESCO: LOS INICIOS DEL CINE CÓMICO
Hacia finales del siglo diecinueve, en Francia, los hermanos Lumière no
confiaban en la popularidad de su invento, el cinematógrafo. Lo
consideraban una curiosidad científica y como tal la explotaron.
Pero con El regador regado (1895), el primer gag (efecto cómico) del cine, los
hermanos franceses no tenían idea de que habían inventado el cine de ficción
y que le estaban dando cauce a un género, el cómico. Aquella primera broma
filmada arrancó risas entre los espectadores y fue tan exitosa que abrió una
vertiente narrativa y económica que no sospechaban.
Es el inicio del burlesco, caracterizado por el absurdo, las situaciones
violentas, donde lo físico tiene más importancia que lo moral o lo psicológico.
Género basado en el gag, breve improvisación cómica que sorprende al
espectador, porque rompe con la linealidad de la trama, sorprendiéndolo por
lo inesperado.
En la estructura de las series cinematográficas de los primeros años, el
esquema dramático es un simple pretexto, lo fundamental es la serie de gags
que no obedecen a la coherencia del relato literario, sino que funcionan
como versos de un poema.
Pathé brindará dos aportes más al género: el desarrollo hasta el absurdo del
gag y la creación de un universo burlesco, donde un mismo personaje
(reconocido porque su nombre es parte del título) vive una serie de
aventuras jocosas.
El inicio de la Primera Guerra Mundial terminó con esta protohistoria del
cine serial cómico, debido a la imposibilidad de trabajar con autores,
directores y actores europeos durante los cuatro años que duró, generando
cambios estructurales en la producción, que permitió el surgimiento de
figuras como Charles Chaplin, Buster Keaton, Fatty Arbuckle, Ben Turpin,
Harry Langdon, Max Linder y Harold Lloyd.
Grandes figuras comenzaron a aparecer en el horizonte del cine cómico.
Charles Chaplin, el clown universal, fue el más famoso; debutó en el
largometraje, en 1921, con The Kid; sabía congeniar la emoción con las
situaciones cómicas, en un mundo que cambiaba rápidamente, con historias
universales y conmovedoras.
Buster Keaton es un actor que le niega a su personaje demostrar emociones,
dejando de lado la mímica que caracteriza a los cómicos de su generación;
prefiere expresarse mediante acrobacias interpretadas sin dobles y rodadas
en largos planos sin cortes; su personaje se resiste a la adversidad con una
expresión pétrea que lo convierte en un fascinante tragicómico