Los seres humanos buscamos dotar la realidad de significado.
La inteligencia espiritual es la
capacidad de reformular y recontextualizar la experiencia y, por ende, la capacidad para
transformar nuestra comprensión de la realidad. Los principales rasgos de la inteligencia
espiritual, según Danah Zohar, son: la capacidad de flexibilidad; un grado elevado de
autoconocimiento; la capacidad de afrontamiento del dolor; la capacidad de aprender con el
sufrimiento; la capacidad de inspirarse en ideas y valores; el rechazo a causar daños a otros; la
tendencia a cuestionarse las propias acciones; así como la capacidad de seguir las propias ideas
incluso en contra de lo establecido o convencional.
La visión de inteligencia espiritual de Danah Zohar e Ian Marshall
Los pioneros del término “Inteligencia Espiritual” fueron los norteamericanos Danah Zohar
e Ian Marshall en un libro publicado en el año 2000 que lleva por título “Inteligencia
Espiritual”. Esta es la primera vez que se utilizó este término y, a partir de allí, ha suscitado
grandes estudios y varios intentos en que se le ha querido desarrollar e integrar a los procesos
experimentados por los seres humanos entre los que contamos la educación y la religión.
Para acuñar este término, Zohar y Marshall reconocen la existencia de tres inteligencias. La
primera de ellas está relacionada con el “Cociente Intelectual” (CI) y tuvo su auge a inicios
del siglo pasado en el que se la definió como “lo que usamos para resolver problemas lógicos
o estratégicos” (Zohar & Marshall, 2001, pág. 19). Esto hizo que muchos psicólogos
desarrollaran ejercicios para poder medir el CI y, de esta manera, aumentarlo y clasificar a las
personas de acuerdo a esta inteligencia.
La segunda inteligencia que nos presentan estos autores es la definida por Goleman a inicios
de los años noventa y que recibe el nombre de “Inteligencia Emocional” (IE). Según Goleman
y su equipo de trabajo, la IE tiene tanta importancia como el CI y resulta imprescindible a la
hora de enfrentar dificultades, situaciones complejas o la cotidianidad misma de la vida. Sin
embargo, la IE no resulta del todo efectiva a la hora de enfrentar problemas como el sentido
de la vida, la significación de los acontecimientos que experimentamos y la relación con lo
que nos rodea.
La tercera inteligencia sería entonces la “Inteligencia Espiritual” (IES). Zohar y Marshall
(2000), conscientes de todo lo que se había realizado hasta los inicios del nuevo milenio, la
describen así:
[es] la inteligencia con que afrontamos y resolvemos problemas de significados y valores, la
inteligencia con que podemos poner nuestros actos y nuestras vidas en un contexto más amplio,
más rico y significativo, la inteligencia con que podemos determinar que un curso de acción o un
camino vital es más valioso que otro (Zohar & Marshall, 2001, pág. 19).
Según ellos, estas tres inteligencias se complementan y funcionan juntas; es decir, las tres son
necesarias e igual de importantes. Destacan, además, que, entre ellas, la IES es la encargada
de integrar todas las demás inteligencias (Zohar & Marshall, 2001, pág. 20).
Otra gran novedad de la IES es que, a pesar de ser definida y acuñada a inicios del tercer
milenio, en la obra que estamos describiendo, resulta tan antigua como el hombre mismo. Se
llega a afirmar que, gracias a esta, el hombre ha podido evolucionar, sobrevivir y desarrollar
todos los procesos sociales, personales, culturales y religiosos que le son propios.
(...) hemos utilizado literalmente la IES para hacer crecer nuestros cerebros. La IES nos ha
«conectado» para convertirnos en la gente que somos y nos ha brindado el potencial de otras
«conexiones» para el crecimiento y la transformación y para una mayor evolución de nuestro
potencial humano (Zohar & Marshall, 2001, pág. 27).
Las personas que poseen una alta IES suelen encontrar respuesta a las inquietudes
fundamentales de su humanidad; es decir, quiénes son y cuál es el sentido de sus vidas.
Además, esta les cualifica para vivir con más profundidad, de tal manera que puedan
aprovecharse todas las potencialidades que poseen. Así mismo, estas adquieran gran
significancia. En esta misma línea, la IES también ayuda a afrontar situaciones como la
muerte, el sufrimiento, las crisis y el gran dilema entre el bien y el mal.
Otro aspecto relevante es que es posible desarrollar la IES. Este gran propósito es
precisamente uno de los grandes objetivos que Zohar y Marshall persiguen. Ellos proponen
un camino con siete pasos para desarrollar la IES:
1) Tomar conciencia de dónde estoy ahora;
2) sentir con fuerza lo que quiero cambiar;
3) reflexionar sobre cuál es la base de mis motivaciones profundas;
4) descubrir y desbaratar obstáculos;
5) explorar diversas posibilidades de avance;
6) comprometerse con un camino y
7) no olvidar que hay muchos caminos (Zohar & Marshall, 2001, pág. 241).
Nuestra realidad actual nos muestra que estamos urgidos por este tipo de inteligencia. Basta
observar nuestra cultura y las realidades sociales que nos rodean. Nos movemos en medio de
la indiferencia, del descarte, del inmediatismo y, como se ha constatado con los más recientes
acontecimientos, del fundamentalismo que es capaz, incluso, de arrebatar vidas. Este
fenómeno que, a nadie resulta desconocido, es descrito de manera admirable por el premio
nobel de literatura peruano Vargas Llosa en su obra “La civilización del espectáculo” (Vargas
Llosa, 2012).
Los seres humanos somos esencialmente espirituales
Es posible que una persona de alta ÍES llegue a ser un líder eficaz; porque sentimos la necesidad de preguntarnos cuestiones Inteligencia con que podemos poner nuestros actos y nuestras
alguien responsable de brindar una mejor visión y valores a los demás y «fundamentales» o «sustanciales». vidas en un contexto más amplio, más rico y significativo.
enseñarles cómo usarlos;
La IES permite que los seres humanos sean creativos,
cambien las reglas o alteren las situaciones.
La inteligencia intelectual o racional es lo La inteligencia emocional nos hace conscientes de
que usamos para resolver problemas los sentimientos propios y de los demás.
lógicos o estratégicos. (CI)
Usamos la IES para afrontar cuestiones sobre el bien y el
Toda la psicología occidental se basa en mal e imaginarnos posibilidades no realizadas.
dos procesos. La IES introduce un tercero. La IES es la base necesaria para el eficaz Inteligencia con que afrontamos y resolvemos
funcionamiento tanto del CI como de la IE. Es nuestra problemas de significados y valores.
inteligencia primordial.
La IES nos da capacidad para discriminar.
El proceso primario podría El secundario se asocia con el
denominarse IE (basado en la red ego, la conciencia y la razón.
neural asociativa del cerebro).
La IES nos convierte en las criaturas plenamente
Brinda al ser un centro activo intelectuales, emocionales y espirituales que somos.
La ÍES (basada en el tercer sistema neural del
cerebro, las neutrales oscilaciones sincrónicas) nos y unificador que da sentido a
ofrece por primera vez un posible proceso terciario. las cosas.
El ser se presenta como un loto de seis pétalos. La capa exterior de cada pétalo representa al ego distribuido entre
los seis tipos o funciones posibles de personalidad.
La IES es anterior a todos los
La IES no tiene necesariamente valores específicos y a cualquier
conexión con la religión La inteligencia espiritual es el alma de la
cultura.
inteligencia. Es la inteligencia que cura y A inicios de los años noventa se llevaron a cabo Este centro espiritual incorporado está
nos hace completos. investigaciones sobre la existencia del punto localizado entre las conexiones neurales de los
divino en el cerebro humano. lóbulos temporales del cerebro.
Es anterior a cualquier forma de expresión Es la inteligencia con que no sólo
religiosa. Hace posible (y quizá necesaria) la reconocemos los valores existentes, sino
que creativamente descubrimos nuevos El trabajo del neurólogo austriaco Wolf Singer
religión, pero no depende de ella. El punto divino no prueba la existencia de Dios,
valores. prueba que existe un proceso neural en el
sino que el cerebro ha evolucionado para hacer cerebro dedicado a unificar y dar significado a
preguntas trascendentales. nuestra experiencia
Terrance Deacon, demuestra que el lenguaje es
una actividad excepcionalmente humana, que
evolucionó a la par del rápido desarrollo de los
La usamos para ser creativos. Recurrimos lóbulos frontales del cerebro.
Podemos usar la ÍES para volvernos a ella cuando necesitamos ser flexibles,
espiritualmente inteligentes sobre la religión. visionarios o creativamente espontáneos.
Podemos usar la ÍES para afrontar los problemas del
mal y el bien, de la vida y la muerte.
Nos puede poner en contacto con el La IES nos hace conscientes de que tenemos
significado y el espíritu esencial más allá problemas existenciales y nos permite resolverlos o
de todas las grandes religiones. al menos encontrar una cierta paz pese a ellos.
Las tradiciones de la comunidad encapsulan valores y La búsqueda de sentido es la motivación fundamental
La sociedad compartida simplemente no existe para visiones espirituales profundas de modo que el individuo se de nuestras vidas.
la mayoría de la gente urbana de nuestro mundo. relaciona con el centro espiritual mediante su cultura y sus Podemos mejorar nuestra IES aumentando el uso del proceso
propias tradiciones. terciario, o sea, nuestra tendencia a preguntar por qué, a
buscar conexiones entre las cosas o a poner de manifiesto las
La cultura moderna es espiritualmente pobre, hemos
creencias Estamos
que hemos creado sobreciegos ante los
el sentido queniveles
tienen más
las profundos de
perdido el sentido de los valores fundamentales.
cosas. símbolos y significados que nos colocarían, en un
Las pocas culturas tradicionales que aún En las culturas asociativas sus hábitos y valores superior marco existencial.
sobreviven pertenecen a una etapa anterior de la están marcados por un estilo de pensamiento
consciencia humana. «asociativo» que está ligado al hábito y la tradición.
Nuestra época moderna está definida por cosas como rupturas
Vivimos una época en que no hay objetivos claros, reglas ni de familia, comunidades o religiones, la ausencia de héroes y las
valores claros, ningún modo claro de crecer ni una visión clara multitudes de jóvenes que luchan por que sus vidas tengan
de responsabilidad. sentido.
En ausencia o carestía de este sano centro
asociativo, sólo nos queda encontrar o crear
nuestro propio sentido de las cosas o simplemente
sentir su pérdida.
La gente corriente busca dar sentido y plenitud a sus Gran parte del sufrimiento, incluso de condiciones
El pensamiento de Isaac Newton dio pie seria erosión El determinismo de Newton enseñaba que el mundo físicas crónicas, consiste en «enfermedades de
vidas es mediante una obsesión con la salud, estar
de las creencias religiosas y del marco filosófico que físico está gobernado por leyes de acero: las tres significado.
sano equivale a estar pleno.
habían caracterizado a la sociedad. leyes del movimiento y la ley de la gravedad.
Muchas patologías no son básicamente físicas, sino
Newton dibujó una clara línea divisoria entre el La partición newtoniana entre observador y observado nos más bien espirituales o psicofísicas.
observador (el científico) y lo que observa. ha dejado la sensación de que simplemente estamos aquí
para hacer lo mejor que podamos por nosotros mismos.
Nunca hemos sido realmente capaces de comprender la La amenaza de extinción global afecta Nuestro modo de Los pensadores norteamericanos lo describen como un
pensar y de comportarnos devolviéndonos a líder con conocimiento de los valores profundos a los que En un sentido oriental, y en el sentido que uso esta palabra, un
magnitud del Holocausto o de aceptarlo.
preocupaciones más inmediatas. sirve conscientemente desde su puesto de mando. líder servidor sirve a la fuente esencial del sentido y los valores.
❖ El ser humano es el único que se pregunta a sí mismo sobre su condición. “El ser
humano quiere vivir una vida con sentido. Necesita hacerse preguntas esenciales y
enfrentarlas con sinceridad y responsabilidad, pero hoy la mayoría de las personas tiene
pavor a enfrentar el misterio de la vida y asumirla como pregunta: ¿quién soy?, ¿qué
hago en esta vida?, ¿para qué vivo?, ¿cómo me imagino realizado y feliz?, ¿cómo
concibo la muerte?, ¿cómo me preparo para ella?” En este sentido, tratar de dar una
respuesta personal a estas preguntas tiene que ver con el cultivo de una interioridad que
fortalezca la Inteligencia espiritual.
❖ Una de las formas en que definen a la Inteligencia Espiritual es como aquella
“…inteligencia con la que afrontamos y resolvemos problemas de significados y
valores, la inteligencia con que podemos poner nuestros actos y nuestras vidas en un
contexto más amplio, más rico y significativo, la inteligencia con que podemos
determinar que un curso de acción o un camino vital es más valioso que otro. La
Inteligencia Espiritual es la base necesaria para el eficaz funcionamiento tanto del
Cociente Intelectual como de la Inteligencia Emocional. Es nuestra inteligencia
primordial”.