René Descartes ( 31-03-1596 a 11-02-1650 )
Meditaciones Metafísicas
René Descartes, padre de la filosofía moderna, todo su pensamiento está marcado por la búsqueda incesante
de la CERTEZA. Esto es clave, el criterio de verdad, para Descartes es la certeza, el convencimiento
subjetivo, de tal modo que si hay algo de lo que pueda tener la más mínima duda es mejor rechazarlo y
tenerlo como falso.
En este punto Descartes está muy influenciado por el esplendor del nuevo método científico y en especial
por la rigurosidad de las Matemáticas que dan resultados exactos, precisos e indudables, por el contrario
decepcionan los filósofos que nunca consiguen ponerse de acuerdo en nada, con el resultado de que la
filosofía no avanza y siempre está en el mismo sitio. Por esto propone que la filosofía tiene que cambiar de
método y adoptar un método que sea igual de riguroso que el de las Matemáticas. Y en este nuevo método
de conocimiento va cobrando un papel muy importante la DUDA; sólo dudando de todo al menos una vez
en la vida se puede llegar a alcanzar alguna verdad, sólo a través de la duda como método podemos
llegar a establecer las bases indiscutibles del edificio de la filosofía y llegar a fundamentar el conocimiento
de una manera sólida y segura. La duda curiosamente es un método o un camino para llegar a la certeza.
Este método tendrá cuatro reglas: (TRATADO DEL MÉTODO)
1° REGLA DE LA EVIDENCIA: no aceptar nunca nada como verdadero a menos que esté
completamente convencido de que lo es.
En el fondo se trata de evitar la precipitación en el juicio hasta conseguir la evidencia. El criterio de verdad
es la evidencia, o como Descartes lo dice: LA CLARIDAD y LA DISTINCIÓN, se trata por tanto de buscar
ideas que sean claras y distintas.
2° REGLA DEL ANÁLISIS: dividir los problemas en tantas partes como sea posible y
necesario.
Dividir lo complejo y lo simple, precisamente con el objetivo de llegar a estas ideas básicas que sean claras
y distintas y que no puedan ser tomadas más que por verdaderas.
3° REGLAS DE LA SÍNTESIS: una vez he llegado a lo más simple tengo que conducir con
orden y pensamiento e ir ascendiendo hasta llegar a lo más complejo.
Se trata de ir trasladando la evidencia de lo simple, de lo claro y distinto hasta lo complejo, por medio de
cuidadosos pasos lógicos y racionales hasta conseguir CLARIFICAR Y EVIDENCIAR lo complejo.
4° REGLAS DE LA ENUMERACIÓN: ir repitiendo y revisando todos los pasos que se han dado
hasta que esté completamente seguro de que no me he dejado nada.
El texto más importante de Descartes son las 6 meditaciones metafísicas
donde despliega paso a paso este nuevo método de conocimiento.
PRIMERA MEDITACIÓN: Descartes se propone dudar de todas sus opiniones antiguas (VETUS OPINIO)
y empezar absolutamente de cero hasta encontrar una verdad indudable sobre la que fundamentar el
conocimiento entero. Con este objetivo se aparta del mundo y se aparta de todos, se recluye en una
habitación y se confía sólo a su pensamiento.
En lo que respecta a resultados la primera meditación es un fiasco total. Descartes no encuentra aquello que
iba buscando, no encuentra ninguna verdad indudable. Empieza dudando del conocimiento de los
sentidos y se da cuenta de que no se puede fiar de ellos, los sentidos ya le han engañado alguna vez, como
cuando mete un palo recto dentro del agua y parece que está roto o cuando ve a Pedro a lo lejos se acerca y
resulta que era Juana. Por otro lado tampoco hay un criterio absolutamente indudable del que distinguir
cuando estoy soñando de cuando estoy despierto, porque desde luego hay muchos sueños que cuando los
tengo me parecen muy reales. Así que los sentidos no pasan el examen de la duda, y con ello se va a la
basura el mundo entero, porque no pudo estar seguro de que el mundo que me muestran los sentidos
realmente exista, pero al menos de las verdades matemáticas parece que uno puede estar seguro, o sea 2+2
siempre va a ser 4, pero Descartes dice “podría ser que existiera un genio maligno que me engañara y me
hiciera creer que 2+2=4 cuando en realidad son 5, así que tampoco pudo estar absolutamente seguro de las
verdades matemáticas.
Si antes estábamos ante la DUDA METÓDICA, ante la duda que se utiliza como método esto de ahora es lo
que se llama la DUDA HIPERBÓLICA porque Descartes lleva la duda a su extremo, a su exageración.
SEGUNDA MEDITACIÓN: se produce el gran descubrimiento, Descartes se topa con una verdad
indudable.
“Por mucho que exista un genio maligno no me puede engañar respecto de mi duda”, es decir si yo
dudo estoy seguro de que dudo, nadie me puede engañar de eso, pero además si yo dudo eso es que pienso y
además si pienso existo: “cogito sum”, YO EXISTO se elige como la PRIMERA VERDAD
INDUDABLE, el primer principio de la nueva filosofía.
Y yo existo precisamente como cosa pensante como “res cogitans”, yo existo ¿pero qué soy? una cosa que
piensa; esto es importante: SÓLO SOY, POR EL MOMENTO, UNA COSA QUE PIENSA, porque el
cuerpo, Descartes, lo ha desechado con todo el mundo sensible, yo no puedo estar seguro de que mi cuerpo
exista, sólo estoy seguro de que yo existo como cosa que piensa. Y acá empieza la radical distinción entre
alma o yo y cuerpo, que será la base del dualismo cartesiano.
Más cosas, yo existo pero ¿y los demás? no lo sabemos. Sólo sé, sólo estoy seguro de que yo sí pienso
existo, al menos cuando pienso. La intermitencia del cogito es un problema que Descartes no resuelve
todavía en esta meditación, porque el cogito sólo existe cuando piensa, cuando no piensa no sé si existe.
Sólo cuando demuestre en las meditaciones posteriores la existencia de Dios podrá afirmar que yo existo
también cuando no pienso, cuando duermo, por ejemplo. Porque Dios que me piensa, me mantiene, me
sostiene en la existencia.
En fin, en la segunda meditación descubro que yo existo, pero todavía no sé si existe nada fuera de mí, es
decir, estoy solo, radicalmente sólo, por eso hay que seguir caminando.
TERCERA MEDITACIÓN: Descartes mira dentro de sí mismo y encuentra tres tipos de ideas:
1) LAS IDEAS INNATAS: qué son las que creo que han nacido conmigo
2) LAS IDEAS ADVENTICIAS: que son las que creo que me vienen de afuera
3) LAS IDEAS FACTICIAS: qué son las que invento o construyo yo mismo, como por ejemplo: la idea del
Centauro o de sirena.
A partir de aquí ensaya no uno, sino DOS ARGUMENTOS PARA DEMOSTRAR LA EXISTENCIA DE
DIOS:
El primer argumento dice que encuentro en mí la idea de un Dios perfecto, infinito y que esta idea no
puede provenir de mí, no puede ser facticia, no la pudo haber inventado o construido yo, porque yo soy una
sustancia finita. La idea de infinito sólo la puede haber puesto en mí una sustancia que sea igual de infinita,
es decir, Dios. Dios es la causa de la idea de infinito que yo encuentro en mí, y la ha puesto en mí como el
artista que pone su firma sobre su obra. Dios es la única explicación de que yo, que soy una sustancia finita,
tenga en mí una idea de infinito.
El segundo argumento dice que yo no podría existir si no existiera Dios. Como soy una sustancia
imperfecta y finita no me he creado a mí mismo, y soy consciente de que no existido desde siempre. Es que
no estoy ni seguro de que cuando deje de pensar exista, es más, si yo fuera Dios y fuera perfecto e infinito,
no tendría la duda, mi conocimiento seria también perfecto, por lo tanto alguien tiene que haberme causado,
y ese alguien, si queremos evitar una regresión al infinito, tiene que ser Dios. Dios es no solo causa de la
idea de infinito que tengo en mí, sino también causa de mí. Dios es la única explicación de que yo existo,
este Dios que está descubriendo además es perfecto, totalmente bueno y no puede ser engañador.
CUARTA MEDITACIÓN: Es como un pequeño paréntesis y Descartes lo dedica explicar cómo puede ser
que si Dios es bueno exista el error.
Descartes explica que tenemos dos facultades: LA INTELIGENCIA y LA VOLUNTAD, y que si bien la
inteligencia es finita, la voluntad en cambio es infinita, por decirlo de algún modo: la voluntad es más larga
que la inteligencia.
El error entonces sucede cuando mi voluntad quiere correr más rápido que mi inteligencia, y no se atiene a
los límites que la inteligencia le pone, es decir, sucede cuando me precipito en el juicio porque mi voluntad
quiere hacer un juicio ya. Si yo veo a lo lejos a alguien que se parece a Pedro pero no estoy seguro de que
sea el, si consigo contener a mi voluntad hasta estar completamente seguro, pues no me voy a llevar el
chasco de saludar a Pedro y que luego resulte que es Juana. Se puede explicar también del siguiente modo: si
la inteligencia es la manga y la voluntad es el brazo, el error sucede cuando estiras más el brazo que la
manga, pero esto dice Descartes, no tiene nada que ver con que Dios sea malo y me induzca al error, sino
que es culpa de la voluntad que no se atiene a los límites del pensamiento. Además Dios que es bueno, me
ha dado un método para evitar el error, que consiste en las 4 reglas que están al principio del resumen.
QUINTA MEDITACIÓN: Descartes presenta un tercer argumento de la existencia de Dios.
Este argumento se llama el ARGUMENTO ONTOLÓGICO y es como sigue: igual que la idea de
montaña es inseparable de la idea de Valle, es decir, igual que yo no puedo pensar en una montaña sin
valle o un triángulo sin tres lados, la idea de Dios implica necesariamente su existencia. Porque la idea de
Dios es la idea de un Dios sumamente perfecto y un Dios que no existiera sería un Dios imperfecto, porque
le faltaría una perfección: la existencia. Si se piensa bien entonces no se puede pensar a Dios como
inexistente, porque la idea de Dios es inseparable de la idea de existencia, igual que la montaña es
inseparable del Valle. A la esencia de un ser sumamente perfecto le competen todas las perfecciones, entre
ellas, la existencia. Yo puedo pensar en un caballo con alas o sin alas, pero estrictamente hablando no puedo
pensar en Dios sin la existencia, igual que no puedo pensar en un triángulo de 4 lados, la idea de Dios
implica necesariamente la existencia. Y este Dios, como es perfecto no puede ser engañador, porque es
bueno. Cae entonces la hipótesis de un genio maligno y puedo recuperar las verdades matemáticas. Ahora
puedo estar completamente seguro de que 2+2=4 porque Dios que existe no me engaña. Ahora que sé que
dios existe y que no me puede engañar, me puedo fiar de mis conocimientos, por lo tanto, Dios se vuelve la
garantía de mi conocimiento.
SEXTA MEDITACIÓN: donde Descartes recupera el mundo sensible.
¿Cómo lo hace? Es un poco complejo pero básicamente es así: como ya he demostrado que Dios existe y
que no es engañador, me puedo fiar de los datos de mis sentidos, siempre y cuando aplique el método de las
4 reglas. Sería contrario a la bondad divina que las ideas que yo percibo como recibidas del mundo exterior
no se corresponderán con nada real exterior a mí mismo. Como estoy seguro de que Dios no me engaña,
dudar de la existencia del mundo externo y de mi cuerpo es exagerado. Una tesis curiosa que enuncia casi al
final de la sexta meditación es que: aunque tengo que ir con cuidado con mis juicios y no precipitarme,
en lo esencial me puedo fiar de lo que la naturaleza me enseña, porque la naturaleza, considerada en
general, no es otra cosa que Dios mismo y Dios no me engaña.
¿De dónde saca Descartes esto de que la naturaleza es Dios? No se sabe, pero bueno, lo suyo está en ver que
aunque los sentidos me han engañado alguna vez, el error no es lo común, y además dispongo de un método
que si lo sigo a rajatabla me evita el error, y como Dios no me engaña me puedo fiar de mi conocimiento.
Y así al final de todas las meditaciones hemos obtenido tres sustancias:
1. la res cogitans: que soy yo, la sustancia pensante finita.
2. la res infinita: que es Dios, la sustancia infinita.
3. y ahora ha deducido la existencia de la res extensa: que es la realidad material o extramental.
La realidad exterior queda reducida a la extensión, y esto dará lugar al mecanicismo cartesiano, porque una realidad
reducida a extensión sólo puede entenderse de manera mecánica. Esto añade más dificultades a la relación entre alma
y cuerpo Descartes está entendiendo como dos sustancias completamente diferentes. ¿Entonces cómo puedes explicar
que una sustancia totalmente inmaterial e inextensa puede afectar sobre otra sustancia que es pura extensión? Los
animales también quedarán reducidos a máquina sin vida, en nada distintos de un reloj.