LAS ESCUELAS, LAS AULAS Y LA CLASE
Es sabido que, muchas veces, las características y condiciones de las escuelas no son las más
favorables. Aulas limitadas, grupos de alumnos numerosos, tiempos rígidos determinados por
el cumplimiento del currículo y por la organización de las instituciones, falta de acceso a
recursos de aprendizaje indispensables.
Sin desconocer estas situaciones y sin plantear condiciones idílicas, el profesor no es un simple
espectador del contexto. Puede mejorarlo o aprovecharlo de distintas formas o puede sacar
poca ventaja de lo que le rodea. En otros términos, los docentes no pueden alterar el tamaño
físico de las aulas (¿empujar las paredes?) o determinar los horarios (¿termino cuando
quiero?), pero sí pueden gestionar la clase.
La organización del espacio y las tareas.
El espacio no es sólo la distribución de lugares - objetos - actividades, sino también la
existencia de "circulación” (caminos, pasillos o flujos de pasaje) para que las personas
tengan la posibilidad de ver, encontrarse o se relacionen con otros.
Los ambientes y su organización espacial facilitan u obstaculizan las actividades que se
puedan desarrollar en un espacio.
El ambiente debe ser agradable y propicio. Las personas tienden a apropiarse y a
otorgarles sentido.
los profesores podrían extender su "noción del espacio", ampliando los ambientes de
realización de las tareas de aprendizaje: en bibliotecas con guías de trabajo brindadas
por el profesor, en ambientes externos o naturales, en laboratorios, en actividades
independientes, etc.
Weinstein (1981) señala dos formas de ver el espacio
Como territorio personal: cada estudiante tiene su pupitre o mesa y los
estudiantes realizan la misma tarea. El profesor se encarga de transmitir.
En término de funciones: Se consideran áreas de trabajo. Es más propicio para las
actividades de los estudiantes, trabajan en paralelo distintos aspectos de un
contenido.
Otras distinciones
Aulas fijas para los alumnos y profesores que rotan por las mismas ( es lo más usado)
Aulas especiales de acuerdo las asignaturas
Se distingue una mayor apropiación del espacio en los niveles Inicial y Primaria, debido
a la permanencia.
La distribución de los estudiantes está vinculada a los tipos de aprendizaje: mayor
atención al profesor o favoreciendo el intercambio grupal.
Los agrupamientos de los alumnos pueden ser fijos o variables, según las tareas y las
características del grupo. En general, son más recomendables los agrupamientos
variables, a efectos de evitar la rutina, facilitar el trabajo con otros compañeros de
aula (y no siempre con el mismo grupo) y aprovechar las capacidades de unos en
apoyo de otros en el aprendizaje colaborativo.
Recomendaciones para el trabajo en el aula (Weinstein: 1981)
Que uno pueda moverse
Que pueda comunicarse con todos los integrantes del grupo
Propiciar la movilidad periódica de los estudiantes, evitando estereotipos.
Si el grupo es pequeño, evitar aulas grandes
Observar las elecciones de los alumnos (ubicación), éstas comunican integración,
interés o viceversa.
• La organización del tiempo y las tareas.
Las tareas se organizan en función a un tiempo externo (medible y cronometrable),
desarrollo lineal y uniforme, institucionalmente regulado por la organización de la
escuela (turnos, calendarios, horarios fijos, módulos horarios) Siempre hacia el futuro,
sin vuelta hacia atrás.
Tiempos internos y variables: algunos aprendizajes requieren más tiempo que otros,
algunos alumnos requieren más tiempo que otros y, con frecuencia, pueden ocurrir
"retrocesos productivos", que permiten revisar las dificultades y volver a avanzar.
Tener en cuenta
Distribuir los tiempos considerando las “intenciones educativas más valiosas”
Ordenar en cuanto a jerarquía (importancia diferencial) analizar valor educativo,
proponer tareas basadas en el análisis, dejar tareas para que completen por sí mismos.
Ordenar en cuanto a ritmo (frecuencia diferencial) observando habilidades operativas,
comunicativas y tareas de investigación.
Ordenar por secuencia integradora (proceso desarrollado en el tiempo) distribuir
tareas individuales y grupales.
• La coordinación del grupo y las tareas.
La clase es siempre una situación grupal. Frente a esto, existen diversas perspectivas:
1 Fase: Perspectiva cognitiva: destacando la intervención de los otros en la
construcción del aprendizaje individual (Piaget, Vigotsky) Grupo, medio para el
aprendizaje individual.
2 Fase: Dinámica del proceso grupal, aportes de la psicología de grupos.
3 Fase: Perspectiva socio-cultural, el grupo es al mismo tiempo vehículo de la cultura
en la que participa y productor de aprendizaje. Desde esta perspectiva, los estudiantes
conforman una cultura particular e integran también de modo particular su
comprensión personal y grupa! con la cultura más amplia: sus resultados son únicos,
pertenecen a ese grupo y tienen efectos transferibles a sus miembros individuales
(Wertsch)
La heterogeneidad: el aula está integrada por personas con variadas experiencias,
modos de acción y reacción, intereses, expectativas distintas y con situaciones sociales
y familiares muy diversas. Como grupo, estos individuos heterogéneos, conforman un
sistema social sinérgico, en el que cada miembro aporta desde su lugar a la
interacción del conjunto y a sus producciones. Lo individual y lo grupal no son
opuestos sino polos de un mismo continuo.
Desde este lugar, el desafío es organizar un grupo colabo-rativo de aprendizaje, para lo
cual se proponen los siguientes criterios de acción:
• Apoyar al grupo para que acuerde un objetivo común, más allá de metas personales.
• Utilizar el ambiente social y la cultura en la que viven (símbolos, signos, costumbres)
para ampliar su comprensión sobre los mismos y establecer puentes en la
comprensión del ambiente social ampliado.
• Organizar a los grupos integrando distintas capacidades y estilos personales, en
lugar de homogeneizarlos.
• Proponer un claro plan de trabajo y distribuir las tareas a realizar y compartir,
evitando tareas difusas que deterioran la producción del grupo,
• Posibilitar un permanente intercambio entre los miembros, enriqueciendo y
aportando a las tareas.
• Variar en el tiempo la conformación de los grupos, de modo de evitar estereotipos o
etiquetamientos, y ampliar las posibilidades de intercambio y conocimiento personal.
• En los casos en los que existan diferencias importantes entre las perspectivas y
concepciones de sus miembros, habrá que dar cuenta de ellas y debatirlas.
• Brindar explícitos apoyos y retroalimentación (feed back) en el desarrollo de las
tareas.
• No olvidar el seguimiento individual de los alumnos y apoyar las dificultades que se
presenten.
En cuanto al tamaño se proponen los siguientes criterios de acción a fin de organizar y
distribuir las tareas de la clase:
• Distribuir al grupo de clase en grupos más pequeños de trabajo, acompañando la
organización del espacio y facilitando las tareas.
• Según sean las tareas, cada grupo puede realizar los mismos trabajos o cada grupo puede
hacer tareas distintas y complementarias respecto del grupo total de clase.
• Establecer los límites de tiempo para la realización de las tareas, de modo realista.
• Determinar siempre un tiempo posterior para la puesta en común de las tareas de los
distintos grupos.
• Realizar un balance conjunto de las tareas realizadas y de las dificultades.
Una vez que el grupo está integrado y trabaja de manera cooperativa, En este momento, la
actividad del profesor consiste en:
• Estimular la participación y mantener al grupo activo.
• En el caso de cuestiones a debatir, moderar los debates sin tomar partido durante su
desarrollo; realizar una síntesis final del debate, en cuyo momento se puede exponer las ideas
propias y fundamentarlas.
• Dar seguimiento a cada uno de los miembros.
• Encauzar y reencauzar el trabajo del grupo en función de las tareas.
• Dar retroalimentación (feed back) al conjunto y en forma individual.
• La administración de los recursos y las tareas.
La función de los recursos en la enseñanza es:
• Poner en contacto el conocimiento tácito (presente y disponible en las "cabezas" de los
alumnos, producto de su cultura, de sus ideas previas y de su experiencia) con el
conocimiento ampliado y estructurado, disponible en el acervo social.
• Brindar posibilidades diversificadas de experimentación para la construcción del
conocimiento.
• Ofrecer distintos modos de representación del conocimiento.
• Apoyar y facilitar el intercambio activo entre los estudiantes y entre éstos y el conocimiento
sistemático.
Los recursos incluyen:
• Herramientas y soportes de información y conocimiento, como textos, libros, tablas y
gráficos, bibliotecas, diccionarios, redes de información, periódicos, museos y exposiciones,
videos, etc.
• Herramientas y soportes para la acción y el conocimiento operativo, como los laboratorios,
los mapas y maquetas, las computadoras, los ficheros, los simuladores, los talleres de
herramientas, etcétera.
• Herramientas y soportes de comunicación y expresión, a través de la pizarra o tablón, los
tableros de mensajes, las guías de trabajo o de lectura, los ejercicios, las narraciones, los
testimonios, mapas conceptuales, etcétera.