Kevin José Soto Campos
“Universidad Tecnológica de la Costa Grande de
Guerrero”
Aire acondicionado y Refrigeración
Maestro: Obed Figueroa Viveros
26/03/2021
ER8-1
Ensayo de mantenimiento a un aire acondicionado
Para que un Aire Acondicionado funcione correctamente debemos de tenerlo en
perfectas condiciones, y para que esto se lleve a cabo tenemos que darle
mantenimiento al equipo, ya que a falta de cuidado puede llegar a que no funcione
de manera adecuada y su trabajo sea ineficiente. En esta pequeña práctica se
mostrarán algunos sencillos pasos y reglas para realizar el mantenimiento al
equipo.
Mantenimiento al aire acondicionado
Para brindar un servicio adecuado debemos de seguir tres sencillas reglas:
1. Seguridad: Esta es una regla muy importante, porque debemos de tener
equipo adecuado para que no exista ningún daño tanto del personal
como para el equipo.
2. Herramientas: Tener las herramientas necesarias para poder llevar a
cabo la limpieza del equipo, porque sin ellas no podremos realizar el
trabajo.
3. Calidad: Hacer las cosas de manera correcta y cumplir con los deseos
del cliente de una manera óptima.
Pasos para realizar el mantenimiento:
a) Comprobar que el equipo funcione de manera adecuada y no tenga
ningún daño, para que el que esté brindando el servicio no corra con
ninguna otra responsabilidad.
b) Una vez comprobado que el equipo funcione de manera correcta,
debemos des energizar el equipo para evitar accidentes y trabajar con
mayor seguridad.
c) Cumpliendo con los pasos anteriores se puede llevar a cabo el
mantenimiento.
Es muy importante seguir estos pasos y reglas para que el trabajo se realice de
manera correcta y no exista ningún percance y que el cliente quede satisfecho
con el trabajo realizado
Paso 1: Desarmar el equipo
El equipo se desarma con el propósito de tener acceso a todos sus elementos y
realizar una limpieza profunda, para ello efectúa los siguientes pasos:
Recupera el gas refrigerante de la condensadora, incluso con el equipo
encendido.
Antes de desarmar el aire acondicionado apágalo y desenchúfalo de la
alimentación eléctrica.
Desconecta las tuberías que comunican a la evaporadora con la
condensadora.
Retira el cable de interconexión, es decir, el que une la evaporadora con la
condensadora.
Desmonta la evaporadora.
Paso 2: Limpiar la evaporadora
La evaporadora se encarga de producir el calor o el frío a través de la
transferencia de energía térmica, por este motivo aquí se suelen acumular las
bacterias, haciendo de esta un punto muy importante en el proceso de aseo. Para
llevar a cabo este procedimiento se deben de seguir los siguientes pasos:
Desarma la evaporadora y limpia cada elemento para retirar grasa, polvo y
partículas dañinas que pueda tener adheridos.
Retira los filtros para limpiarlos suavemente con agua y jabón.
Saca la carcasa para continuar con la limpieza de los elementos internos.
Remueve la tarjeta electrónica.
Limpia el serpentín con agua y un líquido limpiador específico para esta
parte.
Asea el ventilador con ayuda de una hidro lavadora.
Lava la bandeja de condensados con agua y jabón, puedes utilizar una
solución con 90 % de agua y 10 % de cloro para eliminar bacterias
existentes.
Lubrica el motor.
Rearma la unidad.
Paso 3: Limpieza del compresor o evaporadora
La condensadora realiza el proceso de compresión y condensación del gas
refrigerante que se produce en la evaporadora, por lo general se limpia con una
aspiradora, hidro lavadora o pincel fino, así se puede llegar al fondo y asear todos
los lados sin causar daño, para este proceso realiza los siguientes pasos:
Retira la carcasa para acceder a los elementos internos.
Remueve el ventilador junto con el motor. Asegúrate de no mojarlos o
quedarán en desuso.
Saca la placa electrónica con mucho cuidado.
Aspira las tapas y el interior del gabinete.
Lava el gabinete con ayuda de una hidrolavadora.
Espera a que todos los elementos se sequen para rearmar la unidad.
Paso 4: Rearmar el aire
Ya que finalizaste el mantenimiento preventivo del aire acondicionado y que
ambas unidades están armadas, procede a reinstalarlo siguiendo este orden:
Monta la evaporadora sin dañar las tuberías de cobre.
Realiza las interconexiones eléctricas entre unidades.
Lleva a cabo las conexiones de la red en la tubería de cobre y séllalas con
cinta momia (aislante).
Genera vacío en el sistema para eliminar partículas o acumulación del aire.
Abre las válvulas de servicio para permitir el paso del refrigerante al
sistema.
Una vez que realizaste todo este procedimiento, puedes poner en marcha el
sistema para asegurarte de que trabaje correctamente, y con esto garantizar el
rendimiento máximo del equipo.