EL PRINCIPIO DE CONTINUIDAD
Según Weineck, las cargas continuas producen un incremento continuo de la capacidad de
rendimiento deportivo, hasta alcanzar el límite del rendimiento individual, determinado
genéticamente. De esta manera, la importancia de realizar un entrenamiento sin interrupciones
será fundamental. De manera práctica, para garantizar la continuidad del entrenamiento será
necesario:
Evitar lesiones mediante un correcto entrenamiento, una buena recuperación y el material
adecuado.
Realizar una carga de entrenamiento asumible a nivel orgánico
Que la frecuencia/duración del entrenamiento sea coherente con la disponibilidad del deportista
PRINCIPIO DE LA CARGA CONTINUA
Se produce un incremento continuo de la capacidad de rendimiento individual tanto cual sea
positiva para el organismo siempre teniendo la cuenta su fase de recuperación
Principio de la Carga Continúa
Se basa en las interrelaciones existentes entre medio ambiente y los sistemas funcionales psico-
fisicos:
- Evitar interrupciones innecesarias.
- Planificar las exigencias para entrenar las tareas del respectivo ciclo de entrenamiento.
- Organizar las fases de descanso indispensables para evitar una sobrecarga.
- Tener en cuente la velocidad distinta en que se pierden las capacidades tanto
condicionales como coordinativas así como técnicas.
Principio de la carga continua
Las cargas continuas –en el sentido de una serie regular de entrenamientos– producen un
incremento continuo de la capacidad de rendimiento deportivo, hasta alcanzar el límite del
rendimiento individual, determinado genéticamente. No obstante, si se interrumpe la continuidad
del entrenamiento (lesiones, entrenamiento irregular, intervalos de descanso excesivos entre las
diferentes sesiones, etc.), se producirá una pérdida de la capacidad de rendimiento. La velocidad
de la caída del rendimiento se corresponde con la del ascenso: las tasas de crecimiento adquiridas
con rapidez retroceden rápidamente y las adquiridas más lentamente se pierden de forma lenta
(v. pág. 237).
CARACTERISTICAS
Los estímulos del entrenamiento deben repetirse de forma continuada para lograr mejoras en el
rendimiento, dado que la ausencia de estimulación provoca efectos reversibles en los procesos de
adaptación.
Si los estímulos que se aplican no aparecen de forma repetida, dentro de la fase de
supercompensación, ésta se pierde, disminuyendo la capacidad de rendimiento del sujeto.
El entrenamiento, por tanto, debe entenderse como un proceso que se extiende varios años, en el
que cada actividad se basa en los resultados de la actividad precedente, para reforzarlos y
desarrollarlos (hábito de actividad física).
Autores como Cherebetiau o Paulov, entre otros, afirman sobre el concepto de continuidad
aspectos a tener en cuenta relacionados con los tipos de supercompensación:
Si un esfuerzo se repite cuando han desaparecido los efectos del trabajo anterior, no existe
desarrollo funcional; por lo tanto, los descansos largos no entrenan. También se denomina
Supercompensación nula.
Supercompensación nula
Si el esfuerzo se repite sin que se haya cumplido totalmente la fase de supercompensación, el
nivel funcional desciende y aparece el cansancio y la fatiga muscular; por tanto, los descansos
cortos sobreentrenan. También se denomina Supercompensación negativa.
Supercompensación negativa
Cuando los descansos son los adecuados, el organismo asimila la actividad realizada, se permite
completar la fase de supercompensación y la capacidad funcional aumenta. Se denomina
Supercompensación positiva.
Supercompensación positiva
Conclusiones del principio de continuidad
Debemos entender que si queremos progresar en una disciplina deportiva, sea la que sea, lo que
más se premia es la constanca, la paciencia y la buena planificación. Si en nuestra rutina de
entrenamiento tenemos indicado mover un peso determinado y cuando llegamos al gimnasio
vemos que somos capaces de levantar más, es mejor ser conservadores y no romper la progresión
si queremos seguir mejorando durante una larga temporada.
Por otra parte, debemos tener claro que si entrenamos con una menor frecuencia, la progresión
también será más lenta. Pero sobre todo lo más importante en la mejora personal , ya sea de
fuerza, hipertrofia o resistencia es tener una continuidad en los entrenamientos a lo largo del
tiempo. Ir de forma esporádica al gimnasio y sin un plan, frenará nuestro progreso.