Claudia Masin
Claudia Masin
eran potrillos ariscos que habían llegado Chaco, Argentina, en 1972. Es escritora y
de lejos, psicoanalista. Vive desde 1990 en Buenos
levantando una polvareda, una tropilla de Aires. Coordina talleres de escritura.
lejos, Publicó los libros de poesía:
que había entrado corcoveando al agua a "Bizarría"(Nusud, [Link]., 1997),
buscar el fresco. "Geología" (Nusud, [Link], 2001, reeditado
¿Es siempre una mentira distorsionar los por Curandera, [Link]., 2011), "La
hechos, inventarle a la vida una vista"(Visor, Madrid, 2002, reeditado por
combinación, un orden, Hilos, [Link]., 2012) "Abrigo" (Bajo la luna,
un sentido diferentes? Bs. As., 2007), “La plenitud” (Hilos, [Link].,
¿Y si lo efectivamente sucedido 2010, Raspabook, Murcia, 2014), “El
se disgregara una y otra vez al ser narrado secreto (antología 1997-2007)" (Ed. De la
como una piedra erosionada por el viento, Paz, Resistencia, 2007), el libro de
hasta terminar reagrupando sus partículas fotografías y poemas “El verano”(Ed. De la
en una nueva historia, tan cierta Paz, Resistencia, 2010), “La siesta” (Ed.
como la original? ¿Sería posible Naveluz, UNAM, México, 2015) y “La
hacer vacilar los hechos inconmovibles, materia sensible: Antología “La
derrumbarlos, cura”editado en Buenos Aires por la
levantar otros en su lugar, igual de sólidos editorial Hilos.
o todavía más? Es creadora y coordinadora, junto a un
grupo de artistas de diversas disciplinas, de
ciclos multimedia relacionados con la poesía
(El pez que habla) y de ciclos de recitales de
4 poesía (La mirada, Poligrafías, La Musik).
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Río
Textos suyos han sido traducidos al
Vuelve a erigir la casa y bordemos la
francés, inglés, portugués e italiano. historia, Vuelve a contar mi vida.
Olga Orozco.
Participó en varias antologías de poesía Cuando era chica, a la hora de la siesta,
y ensayo, en su país y en el exterior. no quedaba en la casa
ni una sola persona (salvo yo) despierta.
A veces algún hecho inesperado rompía
la tranquilidad y había
que salir corriendo, contárselo a quien se
pudiera:
ninguna cosa –triste, hermosa o
terrible– tiene sentido si nadie más la
está viendo. El día en que pasaron un
par de caballos viejos, llevados de las
riendas por sus dueños, y entraron en el
río
en medio del calor insoportable,
conté la escena pero no dije nada de
esas bestias lentas,
que iban con la cabeza gacha, cansadas
de antemano, acostumbradas a la
obediencia.
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La helada
de combinar los materiales con que cuenta
para transformar lo que estaba dañado, eso Quien fue dañado lleva consigo ese daño,
que todos decían como si su tarea fuera propagarlo,
que no tenía arreglo. hacerlo impactar
sobre aquel que se acerque demasiado.
Somos inocentes ante esto,
como es inocente
una helada
cuando devasta la cosecha:
estaba en ella su frío,
su necesidad de caer, había esperado
-formándose lentamente en el cielo,
en el centro de un silencio que no
podemos concebir-
su tiempo de brillar, de desplegarse.
¿Cómo soportarías
vivir con semejante peso sin ansiar la
descarga,
aunque en ese rapto destroces la tierra,
las casas, las vidas que se sostienen,
apacibles,
en el trabajo de mantener el mundo a
salvo,
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Mi mundo privado
(basado en el film de Gus Van Sant)
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El talismán
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Se debería partir cuando el mapa Cría cuervos
esté completo,
cada ciudad en su sitio y de cada Los niños, como los gatos, podemos ver
una los datos necesarios: en la oscuridad.
la velocidad máxima de sus Vigías que saben que no pueden
vientos, la profundidad de sus deslumbrarse
ríos, con su propio sueño, pasamos las horas
su época de tormentas. A veces tejiendo una tela finísima alrededor
pensaste de nuestro miedo. Después, muchos años
en diseñar después,
un mapa deliberadamente solías decirme, llega el olvido y
errático, por la sola belleza podemos dormir
de extraviarte en dibujos que no sin sobresaltos. Yo aún no he olvidado.
llevan a ninguna parte. Cada noche, nos intercambiamos
O tal vez para obligarte a Historias como joyas.
permanecer en Esta te queda bonita,
el mismo sitio esta le sienta bien a tu piel, a tus ojos:
preparando para siempre una Había una niña que era tan pequeña que
partida, cabía en la palma de una mano.
tu propia vida el lugar donde Si yo fuera esa niña —pienso— elegiría
aprender la palabra viaje. vivir en tu mano. Podrías cerrarla
Todas las cosas hermosas, al y dejarme sin nada, pero toda buena
principio, historia
son palabras. necesita una tragedia, un vuelco
inesperado
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en la trama. 17
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No quiero que llegue el fin Azufre
de tu relato, que la noche se acabe. No
sé qué hay Ser cartógrafa de una casa implica
del otro lado. conocer sus objetos
La vida es una imagen secretos: una red agujereada de
que va desdibujándose, perdiendo los pesca en el depósito
contornos de las herramientas, señuelos con
día a día. dibujos de peces
Crecer es el tránsito de la imagen rojos y negros, el cuadrante roto de
precisa una brújula
a la distorsión. que marca siempre el norte, olor a
Quiero seguir siendo niña humedad que recuerda
para conservar la vista. imperfectamente el mar. Como si
alguien de la familia
hubiera fallado en los preparativos
de una travesía larguísima
y ahora te tocara reconstruir el
itinerario de esa expedición
que nunca se hizo.
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El tiempo
-Hay una prenda para
Lugar: hospital de pueblo quien la deje caer, aviso,
a las dos agitada por tanto vaivén.
de la tarde.
Mientras circula de mano
El médico que me atiende se parece en mano, mi boca apenas dice:
-sospechosamente- que lo hermoso se convierta
al médico kafkiano. Estoy en horrible,
tan feliz de tener que lo horrible amanezca
mi propio médico rural. belleza.
Admiro en mi costado
la herida hermosa, los gusanos
como flores exóticas. escucho:
ha nacido con ella.
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La estela
Bostezan
enfermeras y abuelas
Que no debía ser tan complejo,
a los pies de mi cama.
me decías ¿Y por qué no?
Son las dos de la tarde
¿Acaso no es complejo el sutil
desde hace cinco años.
mecanismo
Estoy aquí, ocupada en contar
que pone en conexión al polen y
el número de pasos
la abeja, o las infinitas
desde la puerta hasta mí,
transformaciones químicas que
el número de veces
sufre un pequeñísimo
que respiro en la noche.
grano de arena hasta llegar a ser
parte, ya irreconocible, del
cuerpo del diamante?
La eternidad me observa,
Es complejo encontrarnos
incrédula, celosa.
y perdernos, los que andan por
el fondo de la tierra
buscando el tesoro de una cueva
inexplorada lo comprenden, no
es al heroísmo ni a la astucia
sino al azar o al misterio
que se debe el descubrimiento:
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La gracia
no sabemos qué hacer con la alegría,
A veces, muy raramente, y si llega,
un encuentro seguimos huyendo para salvarnos.
nos conmueve Si lográramos vencer el terror,
de una forma que no puede ser si nos quedáramos, podríamos
atenuada por el pensamiento recuperar algo
o el lenguaje. Es que trae una perdido hace tiempo.
memoria La dicha más plena es una dicha
de lo que fue íntimamente conocido física
y deseado, pero ha sido y debería producirse sólo una vez,
desplazado a un lugar inalcanzable, antes de que conozcamos las
de donde no sabría volver palabras.
a menos que una persona -entre Su regreso es siempre
todas- un instante de gracia que nos
lo llamara. Somos devuelve el amor con el que un día
criaturas tímidas que no han la materialidad del mundo nos ha
hallado, en respuesta tocado.
a su curiosidad, a su pasión por las
cosas, más que daño
o rechazo. Como animales que han
luchado demasiado por su vida,
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a los efectos de lo que tendría que haber
pasado y no pasó:
que la casa se inunde y nuestras cosas se
pierdan arrastradas por la marea sucia,
entre piedras y palos y restos de
animales, un desperdicio más lo que
hasta entonces
ha sido nuestra historia, los objetos que
confirman que somos seres físicos y no
un soplo filtrándose desde afuera de esa
vida brutal de la materia
que no se detiene jamás para incluirnos.
¿Soñaste alguna vez,
cuando llega la violencia del aguacero,
con que el río se salga de su cauce para
siempre y nos empuje,
soñaste con la noche en que el rayo
finalmente nos alcance,
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Litografía
descalzos bajo la luz, como
esperando saber algo Escribías con una piedrita en la tierra tu
que sólo el impacto de una fuerza nombre, palabras
sobre el cuerpo al azar: arena, río, spider man.
podría revelarnos? Pero el rayo no Como si creyeras que una historia
cae, no cayó se escribe por la suma, la discreta
y al día siguiente todo sigue a salvo acumulación de partículas.
en el mismo lugar. O como si dibujar una casa bastara
Ese es el mayor desastre que Para poder habitarla.
conozco: haber estado al borde, una Pero ¿quién vive una vida real en
noche, de que nos fuera concedida una casa dibujada?
una verdad extraordinaria, y al Hay un ligero, sutil desasosiego en las
amanecer darnos cuenta largas horas de la siesta,
de que somos los mismos y no que hace que todos prefieran dormir.
sabemos nada Aún así, resistías despierta.
que no supiéramos ya. Es extraño pensar en una vigilia en
pleno
día, cuando nada
escapa a la visión y cada sonido resuena
amplificado en el silencio.
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Geología
Poligrafía
Toda nuestra infancia debe ser
imaginada de nuevo. Escribías con una piedrita en la tierra tu
Gaston Bachelard. nombre, palabras
De pequeña al azar: arena, río, spider man.
probablemente pensara que la geología Como si creyeras que una historia
era la ciencia que enseñaba a vivir en la se escribe por la suma, la discreta
tierra. acumulación de partículas.
Geo, tierra, Logía, ciencia. Era razonable, O como si dibujar una casa bastara Para
y desde entonces Yo voy a ser geóloga poder habitarla.
cuando sea grande, informaba, Pero ¿quién vive una vida real en
como quien dice voy a averiguar sola una casa dibujada?
lo que nadie me sabe contar, Hay un ligero, sutil desasosiego en las
voy a clasificar todos los géneros largas horas de la siesta,
de dolor que conozco como si fueran que hace que todos prefieran dormir.
piedras. —Tal vez en los manuales — Aún así, resistías despierta.
me decía— Es extraño pensar en una vigilia en pleno
entre fallas y estalactitas aparezca en una día, cuando nada
foto yo con mi disfraz de explorador escapa a la visión y cada sonido resuena
y en una nota al pie, esta descripción: amplificado en el silencio.
nena de piedra hallada en una cueva
muy al norte, casi escondida,
el cuerpo cubierto de palabras talladas,
por el tiempo transcurrido,
incomprensibles.
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Que no sepas
que por más que hagamos silencio No es otra cosa que ese momento
por meses, lo que dirían las palabras, si alguna
por años enteros, acabaremos por palabra dijera alguna vez algo cierto.
decirnos una
u otra palabra, y en ese momento
comenzará
a correr el tiempo.
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Magnolia
El camino de los sueños
Amo las flores desquiciadas del
verano, esas Creí que la memoria era eso: una
que no terminamos de decidir cascada cayendo desde un despeñadero,
si son increíblemente hermosas o una corriente que arrastraría consigo al
simplemente raras. océano. No la insistencia del agua
Demasiado excéntricas, demasiado sobre la materia, el goteo,
llamativas, un estallido, una el trabajo de años para dejar una
mancha muesca
que se abre, blanco o rojo sobre insignificante sobre la piedra inerme.
verde, el monótono verde Hubiera deseado conocerte antes:
que de repente arde. Ay, si dos chicas tendidas al sol de una
fuéramos así, no las personas terraza,
tímidas y temerosas que se en la siesta de provincia,
expanden sobre su propio miedo quietas y alertas a la vez,
como si el miedo fuera la savia, la como la vegetación del desierto,
sangre, el alimento, la raíz que parece dormir o estar seca,
que nos agarra con firmeza a la y en cambio, cada verano
tierra
y a la vez que nos mantiene vivos,
nos mata lentamente,
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Madre e hijo
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deja surgir de entre las hojas algún color Estamos lejos. Hasta mí llega la
sorprendente imagen ya disuelta,
en la monocromía de la arena. ya velada, en la historia que cada
A veces te miro distraerte de mí, noche vas contándome,
inclinada hacia el interior de tus propios hilo tras hilo del tejido
recuerdos, atenta recompuesto,
como un animal asomando la cabeza que no puede
dentro de un pozo compararse siquiera a la espléndida
abierto en la tierra. trama original,
Siempre intento descubrir en tus ojos de la que estoy, aunque no quiera,
el contorno ausente.
del objeto prodigioso que estás viendo,
y no alcanzo a distinguir de él
más que su efecto, un cambio de
intensidad en tu expresión,
el temblor, la reverberación del agua
tras la caída de una piedra
muy pequeña.
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porque la muerte por miedo nunca es
rápida:
años y años desgajándonos
hasta que no queda más que el tallo
desnudo,
desamparado. Si fuéramos así, te dije,
como esas flores,
el día que conocimos el dolor sería un
día más,
no el originario, la fuente
de todo lo que vendrá después, el hecho
sagrado y necesario sobre el que
montaremos
una casa que sirva para encerrarnos y
evitar
una vez más ser dañados.
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Ansío
Si fuéramos así, un día ese encuentro que causa un dolor
diferente a todos sería, en cambio, nuevo, insoportable y nos
nuestra casa. desprende
El día del dolor viejo como de una vieja
en que pasó algo que desafió las leyes crisálida, una gasa
de la lógica, arrancada de un tirón. Ansío que me
eso que no tendría que haber pasado, perdones
lo y ser perdonada por todo lo que no
que no puede sabemos, por todo
pasar, lo que sólo en las películas y en lo que no podemos darnos, y que
los sueños pasa. Yo ansío después sea posible
la violencia de lo que llega sin aviso, curarnos al sol como los caballos
la piedra que rompe lastimados
el espejo de agua, las ventanas, o las flores pisoteadas, sin esperar
el rayo que entre todas las nada más
cosas que el calor sobre los pétalos
del mundo, elige tu cabeza para marchitos, sobre el lomo cuarteado.
descargarse. Que el día por llegar
no sea hermoso, ni siquiera feliz,
que sea
extraordinario.
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si la quieren
poner a dormir para que no sufra Si vamos a quemarnos al menos
ni cause sufrimiento. Vos y yo teníamos un elijamos el fuego, encendámoslo
secreto. Estábamos vivas nosotras
aunque nos hiciéramos las muertas, con las manos llagadas que tenemos y
en medio del bombardeo un par de cuerpos que la llaga
que sobreviven con una única duela si tiene que doler,
estrategia: quedarse quietas, no revelar pero que sea
que están ahí, no dejar que el pecho se en nuestros términos, locas,
mueva con cada respiración, desaparecer del raras, mujeres que olvidaron
mundo de los vivos hasta que los vivos nos contra toda evidencia
dejaran en paz. La batalla es cruenta cómo deben morir las mujeres:
y dura todos los años que tuvimos dejándose matar
y tendremos. Cuando parece terminar, y agradeciéndolo.
empieza. Y de nuevo a cubrirnos las
espaldas la una a la otra. No te vayas, no te
canses de pelear, un ejército de dos aunque
parezca modesto, inofensivo, puede hacer
temblar la tierra. No es que vayamos a
cambiar las cosas: la victoria es que las cosas
no nos cambien a nosotras.
Y no es poco, no es poco seguir
buscándonos en la noche como insectos que
se apiñan alrededor de la luz.
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Ya es un milagro que andemos sueltas.
Yo hubiera querido Da espanto
darte una palabra, una sola, como si te diera a las buenas conciencias que no se pueda
una piedra tosca y maciza en la mano, confiar en que la gente permanezca en el
regalártela y que te diga: este es mi cuerpo, lugar al que ha sido
sobre este cuerpo construirás tu casa y tu destinada. A qué esa terquedad, esa
casa y la mía serán siempre la misma. En vehemencia,
cambio te di el latido inquieto, el pulso si es más fácil agachar la cabeza
del animal que fue alcanzado por la bala y hacer lo que se espera de nosotras:
perdida y quiere lo imposible: volver el esconderse,
tiempo atrás, cerrar la herida, que no queden salir cuando somos llamadas,
cicatrices, de modo tal que nadie pueda desaparecer si ya no resultamos necesarias.
imaginar que se estuvo tan dentro de la Y sin embargo, qué hermoso es mostrarnos,
muerte como puede estarlo un cuerpo vivo. las plumas multicolores agitándose en el
Vamosa desobedecer la ley del dios que no aire, el baile que festeja todo lo que no debe
comprende que las mujeres tenemos que festejarse: el verdadero milagro,
escribirnuestra propia ley, intraducible, que es tener un cuerpo capaz de sentir
porque ni las bestias más mansas lo mismo que el cuerpo de las santas
aceptan mansamente lo que las aniquila y no, pero no ante un dios sino ante el simple
la aniquilación no es el secreto que nos contacto de otras manos. El sexo
prometieron, el que nos va a salvar, el que es más poderoso que una plegaria, no lo
debemos transmitirnos al oído. No, el secreto saben los que creen que es un anzuelo a
yo no lo sé, no lo sabemos, pero es mucho clavar en las agallas
más potente que la inmolación y el sacrificio, del pez hasta sacarlo del agua
se parece más a la matanza que dejan a su boqueando desesperado.
paso las jaurías de perras rabiosas
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.
.
. Los secretos
.
La más maravillosa música es la que . Un pueblo que ha vivido en guerra,
nacede la pobreza y la fealdad, no lo
. muriendo y matando, perseguido y
saben los que nunca la han bailado,
. persiguiendo, sabe que no puede huir:
es como un halo
. donde vaya deberá llevar su tierra,
bajo el cual todo se convierte
. sus palabras, su dios, el horror que le han
en su contrario,
. dado y que repite. Las calles
la muerte misma retrocede y
de nuestra ciudad pequeña están lejos
se le entrega mansa. Cuidado .
de las bombas y los atentados suicidas,
con los que no tenemos nada: .
de los chicos que cargan contra el pecho
cuando no queda . un collar de explosivos como flores
nada que perder se pierde el miedo y . marchitas.
ay, yo te aseguro . Acá hablamos de amor pero tenemos
que no quisieras encontrarte . miedo y el miedo y el amor están
con alguien que no teme, no quisieras
. trenzados y son indiscernibles, casi
mirarlo a los ojos, sostenerle la
. como tu cuerpo y el mío. Me pediste
mirada.
. que te diga palabras capaces
. de deshacer el mal que se nos hizo y
. te las dije. Pero las palabras
no son confiables, son las cosas
.
las que no dejan entrar en ellas nada
.
que no sea cierto, que no sea
. irreductible.
.
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.
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.
.
La mujer sin cabeza . El accidente
. puede ser cualquiera, a veces
De chica, el alma se me separó del cuerpo. El . es el choque inevitable entre dos
alma, o como se quiera llamar a ese aguijón . cuerpos:
que se lleva clavado en el pecho y va el día en que caíste sobre mí no pude
.
soltando en la sangre el deseo de vivir como retroceder ni defenderme,
una medicina más fuerte que cualquier . conocí el pavor de las criaturas que se
virus. Se dice que el miedo, un miedo lo . enfrentan a un enemigo muy
suficientemente intenso puede dejar al . superior a sus fuerzas. Entonces no
cuerpo solo, y el cuerpo solo no comprende . sabía, ahora sé que perdido por
qué cosa debe hacer consigo, cómo andar . perdido,
por el mundo sin perderse. Para curarse hay . es el canto del miedo el que vence al
que volver al punto de partida, al lugar, al . miedo, el que lo vuelve inofensivo, una
tiempo en que se produjo el accidente, el . serpiente a la que se le exprime el
golpe, la marea de palabras o de actos que . veneno
impactaron contra una y la vaciaron por . de los colmillos. Para que el alma entre
dentro, dejándola así: una caña seca donde de nuevo en el cuerpo hay que
.
ni los insectos buscan refugio empujarla
. con la pobre, cobarde fuerza de los
o alimento. La sangre, dicen, se vuelve agua, .
un líquido que no tiene el poder para débiles, como si el mundo fuera fácil de
. mover de su eje, como si pudieran
mantener al corazón en movimiento y que
bombea y bombea pero ya no es la droga detenerse sus leyes,
. revertirlas, como si recuperar el alma
potente que atraviesa el circuito de las venas
sino el fluido espeso, quieto de una ciénaga . que te arrebataron tan temprano
donde crecen las alimañas y un dolor ciego se . fuera posible.
asienta. .
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.
.
y de tristeza. Las bestias .
se adoran en silencio como dioses .
Con la certeza loca,
que nadie más venera, .
desmedida, de que existe una completa
dioses que no aprendieron a castigar, que . posesión, la piedra que se funde en la
creen en las enfermedades que se curan, en . montaña y ya no es piedra, la materia
las fuerzas que vuelven después . que se convierte en una cosa distinta a
de una larga convalecencia, en la alegría de . la materia, creí en la existencia de un
soltar el cuerpo, una plomada
hálito
cayendo en el agua con un ruido sordo,
. que respira como un alma en la piedra,
hundiéndose hacia la maravilla que hay
en la materia.
allá, en las aguas tornasoladas,
. Pero no había nada, o había
profundísimas, donde hasta el animal más
mi mano tratando de tocarte y eso
tímido y arisco puede mantenerse vivo si
-yo no lo sabía- ya era más que
no cae .
suficiente
en las redes que le tienden para que vuelva
aunque el acto fuera errado: no se
a la tierra a boquear al sol hasta volverse . trataba
una criatura normal que está dispuesta . de tomar sino de dar, darte la furia
a abandonar lo que más quiere por un . y el amor y la tristeza por no poder
poco de aire, una supervivencia . durar, por haber sido traída aquí
en la que solo la punzada en las agallas
. a desear algo que no existe: la
le recuerde a veces
. permanencia, un cuerpo inagotable
que hubo un tiempo sin dolor, un tiempo
. como las historias que leemos en los
plácido, el tiempo de las mareas,
. libros, esas historias que los muertos
. les cuentan a los vivos
68 y que recomienzan donde parecen
.
terminar.
.
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.
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.
permanecer confinada en un cuerpo sin fin y sin comienzo, el de las
incapaz de dividirse, de ser dos. criaturas raras, las que no entran en
.
Y fuiste dos, fuiste conmigo ninguna clasificación:
dos, fuiste el revuelo de semillas feas, sucias, malas, libres
cuando se abren los pétalos de la belleza normal, de la belleza
cerrados, fuiste la multiplicación .
mortífera
y ya no el solitario tallo creciendo para nada. extranjeras.
Lo que soltaste al aire yo no lo pude retener .
y quién podría, tan libre era, tan abundante. .
No me hubieran alcanzado las manos, no .
tenía cómo atraerlo a mí, el mundo es tan .
vasto, tan infinitamente variado, cómo .
competir con él para que quieras
.
quedarte en un lugar, en uno solo, y no
.
seguir viajando. Yo no tengo la fe, no,
pero adoré tu cuerpo, me tendí a tus pies, .
dije palabras que se parecieron a una .
plegaria, .
a la plegaria de los que van a morir y dicen .
gracias por haber estado aquí. .
Yo repetí también esas palabras y a mi .
manera, sí, rezaba, te decía: aunque haberte .
encontrado sea lo único sagrado que el .
mundo ha tenido para darme, gracias. .
Fue hermoso haber estado aquí y no lo
.
cambio por la inmortalidad del alma.
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.
.
.
El monstruo de la laguna negra . Sino el mundo encontrará la manera
. de matarnos. Así ha sido siempre:
Nos parecemos: fuera del redil . somos bestias con un caparazón
todo es la misma sombra, se termina . durísimo y un sentido de la vista tan
el arco de luz que te protege. Si vas . potente que podríamos
a salir de lo común, mejor que seas . descubrir lo que a cientos de metros se
un monstruo poderoso, una criatura . agazapa, diminuto y certero. Somos
dispuesta a dar pelea. Prometéme: . capaces de perder una parte del cuerpo
no vamos a convertirnos en la familia y restituirla lentamente, fibras y células
.
que tuvimos. No vamos a confundir el amor y músculos nuevos en lugar de los
. enfermos. Pero nos creemos la presa,
con una ciénaga donde se mezclan
el odio por la vida, el dolor, el miedo a
. estamos listos para el látigo
separarse porque afuera hay más peligros . y el encierro. Vámonos de una vez a
que adentro. Adentro está la muerte, lo . esos, tus reinos,
sabemos, hay que huir como hemos huido . que en lo salvaje crezca libre y fuerte lo
siempre vos y yo por separado, esta vez hay . que aquí nos hace débiles.
que irse . Te espero
tan increíblemente lejos que no haya regreso . desde que intenté decir la primera
posible, neguémonos . palabra
a esa partida a medias, a ese estar y no estar, . y fracasé, desde que supe que no sabría
a seguir alimentándonos con lo que nos hablar
.
envenena. Yo llevo tus escamas en el cuello el idioma que me dieron, que no
. quería
como el recuerdo de lo que pudo ser, de mi
pasado,el nuestro, dos lagartos anfibios,
.
. palabras tan llenas de culpa
estamos muertos para el mundo si sabemos
escondernos. .
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66 .
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.
.
. A alguien le importa,
La vida de Adele
. dice la fe y sostiene el cuerpo
. como una viga maestra. Yo conocí otra
Si tuviera fe. Si hubiera nacido en una
fe: la que se clava
familia piamontesa en el siglo catorce, la .
en otro cuerpo humano. Dormía
hija menor que muy pronto . y mi sueño no tenía imágenes:
muestra su inclinación por lo sagrado. . era el sueño de una piedra,
Santa, monja de clausura, destinada a un . de un organismo pequeñísimo
único amor toda la vida, la vida tranquila . que crecía en el agua, alimentado
bajo cuya superficie
. por los minerales que traían
se desata la pasión por un cuerpo
. las corrientes subterráneas. Dormía
que nunca va a tocar. Los sencillos,
. y me despertaste y ya no sé volver
hermosos rituales del que cree:
. a mi letargo. Yo conocí tu voz. Era
tender la cama, barrer la habitación,
. cascada, ronca, su textura la de la
rezar, encender una vela, adorar el día
. madera en el lugar en el que ha sido
que comienza, el que termina, confiar en
abierta por el hacha: aquí y allá
que termina para siempre recomenzar. .
los restos de la matanza, las astillas,
La ocasional crisis . los bordes ásperos. Yo reconocí
que refuerza la confianza: todo está bien, . las venas de tu frente
estamos protegidos, alcanzados . con los dedos, vi la sangre
por el interés de alguien, su mirada severa . salírsete y correr por mi boca
y compasiva
. y por mis manos, no era un estigma que
que es como un círculo de sal
. probaba la existencia de dios, era la
del que nadie entra
. herida que tenía que hacerte
ni sale.
. para entrar en vos, la que pediste porque
. no soportabas
.
70 71
.
*
*
Selección poética
Imágenes: Allyson Mellberg Taylor
Contacto:
Ig trígono de aire /
Fb Trigono de aire
*