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Claudia Masin

Claudia Masin es una escritora y psicoanalista argentina que nació en 1972 en Resistencia, Chaco. Ha publicado varios libros de poesía y participado en antologías. Sus textos han sido traducidos a varios idiomas. Coordina talleres de escritura y ciclos relacionados con la poesía. El documento presenta extractos de varios de sus poemas que exploran temas como la memoria, la narración de historias, el daño y la curación.
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Claudia Masin

Claudia Masin es una escritora y psicoanalista argentina que nació en 1972 en Resistencia, Chaco. Ha publicado varios libros de poesía y participado en antologías. Sus textos han sido traducidos a varios idiomas. Coordina talleres de escritura y ciclos relacionados con la poesía. El documento presenta extractos de varios de sus poemas que exploran temas como la memoria, la narración de historias, el daño y la curación.
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En mi relato Claudia Masin nació en Resistencia,

eran potrillos ariscos que habían llegado Chaco, Argentina, en 1972. Es escritora y
de lejos, psicoanalista. Vive desde 1990 en Buenos
levantando una polvareda, una tropilla de Aires. Coordina talleres de escritura.
lejos, Publicó los libros de poesía:
que había entrado corcoveando al agua a "Bizarría"(Nusud, [Link]., 1997),
buscar el fresco. "Geología" (Nusud, [Link], 2001, reeditado
¿Es siempre una mentira distorsionar los por Curandera, [Link]., 2011), "La
hechos, inventarle a la vida una vista"(Visor, Madrid, 2002, reeditado por
combinación, un orden, Hilos, [Link]., 2012) "Abrigo" (Bajo la luna,
un sentido diferentes? Bs. As., 2007), “La plenitud” (Hilos, [Link].,
¿Y si lo efectivamente sucedido 2010, Raspabook, Murcia, 2014), “El
se disgregara una y otra vez al ser narrado secreto (antología 1997-2007)" (Ed. De la
como una piedra erosionada por el viento, Paz, Resistencia, 2007), el libro de
hasta terminar reagrupando sus partículas fotografías y poemas “El verano”(Ed. De la
en una nueva historia, tan cierta Paz, Resistencia, 2010), “La siesta” (Ed.
como la original? ¿Sería posible Naveluz, UNAM, México, 2015) y “La
hacer vacilar los hechos inconmovibles, materia sensible: Antología “La
derrumbarlos, cura”editado en Buenos Aires por la
levantar otros en su lugar, igual de sólidos editorial Hilos.
o todavía más? Es creadora y coordinadora, junto a un
grupo de artistas de diversas disciplinas, de
ciclos multimedia relacionados con la poesía
(El pez que habla) y de ciclos de recitales de
4 poesía (La mirada, Poligrafías, La Musik).
1

Tal vez no compartimos relatos


para hacernos conocer, ser
durante largas estaciones en las que el
transparentes
tiempo se divide
entre los meses de siembra y los de o sinceros, sino para inclinarnos junto a
zafra? otra persona
Pido por esa fuerza sobre la vida que tuvimos y decirle:
que resiste la catástrofe y rehace lo que ¿ves?
fue lastimado todas las veces acá es donde empezó el deterioro, donde
que sea necesario, y también por el daño me di por vencida
que no puede evitarse, y acepté que la fealdad o la tristeza eran
porque lo que nos damos los unos a los irreversibles. Habría que volver atrás,
otros, entonces,
aún el terror o la tristeza, a inventar de nuevo la historia
viene del mismo deseo: curar y ser malograda,
curados. a reparar lo que se ha roto y recomponer
las paredes precariamente sostenidas, los
rebordes descuidados, los lugares que
quedaron abandonados
o inconclusos,
como un albañil que maneja las
herramientas toscas
con toda la delicadeza de la que es capaz
hasta que logra encontrar la forma
a la vez simple y hermosa

8 5
Río
Textos suyos han sido traducidos al
Vuelve a erigir la casa y bordemos la
francés, inglés, portugués e italiano. historia, Vuelve a contar mi vida.
Olga Orozco.
Participó en varias antologías de poesía Cuando era chica, a la hora de la siesta,
y ensayo, en su país y en el exterior. no quedaba en la casa
ni una sola persona (salvo yo) despierta.
A veces algún hecho inesperado rompía
la tranquilidad y había
que salir corriendo, contárselo a quien se
pudiera:
ninguna cosa –triste, hermosa o
terrible– tiene sentido si nadie más la
está viendo. El día en que pasaron un
par de caballos viejos, llevados de las
riendas por sus dueños, y entraron en el
río
en medio del calor insoportable,
conté la escena pero no dije nada de
esas bestias lentas,
que iban con la cabeza gacha, cansadas
de antemano, acostumbradas a la
obediencia.
2 3

La helada
de combinar los materiales con que cuenta
para transformar lo que estaba dañado, eso Quien fue dañado lleva consigo ese daño,
que todos decían como si su tarea fuera propagarlo,
que no tenía arreglo. hacerlo impactar
sobre aquel que se acerque demasiado.
Somos inocentes ante esto,
como es inocente
una helada
cuando devasta la cosecha:
estaba en ella su frío,
su necesidad de caer, había esperado
-formándose lentamente en el cielo,
en el centro de un silencio que no
podemos concebir-
su tiempo de brillar, de desplegarse.
¿Cómo soportarías
vivir con semejante peso sin ansiar la
descarga,
aunque en ese rapto destroces la tierra,
las casas, las vidas que se sostienen,
apacibles,
en el trabajo de mantener el mundo a
salvo,
6 7
Mi mundo privado
(basado en el film de Gus Van Sant)

Yo ansié tener un cuerpo que


practicara,
como un arte,
la ignorancia de sí.
Que cayera rendido con la levedad
con que caen
las hojas de los árboles.
Cuando fuera inevitable,
nunca antes.
Pero de tu cuerpo no deseaba sino
lo que había en él de frágil, de
imperfecto:
la cicatriz que te cruzaba el pómulo,
las pequeñas
arrugas en la frente.
La herida
que te asemejaba a mí.

12 9

sin el auxilio de la voz, Dos ramitas secas


un estremecimiento ante la embestida de la menor brisa,
semejante al de esas luciérnagas se quiebran. El camino es
que al chocar contra un parabrisas interminable,
en la ruta, te decía,
se deshacen esparciendo una nube da vueltas y vueltas alrededor del
pequeña mundo
de polvo y luz, y ésa -quizás- y en alguna de esas vueltas los que
es su idea estaban
de un encuentro. destinados a perderse, se encuentran.
Se dice que a la vera
de cierta ruta que atraviesa el desierto,
es posible hundir una vara en la tierra
reseca
y en algún momento brotará el
petróleo como un géiser.
Anoche tuve un sueño en el que
viajábamos por días
y días para encontrar el yacimiento, a
la manera
de los scouts o los cazadores de
fortuna
del oeste.

16 13
El talismán

Los ojos de los que estamos cuyas leyes desconocemos, para


continuamente al borde de la caída preservar nuestra vida intacta
o del tropiezo, no saben despegarse entre todos los peligros y
de la tierra. De qué sirve accidentes que la acechan,
una belleza material que no pueda a pesar de que es ella,
tomarse entre las manos esa presencia amada,
como una piedra y ser llevada el peligro mayor,
siempre encima del cuerpo porque no puede protegernos de
igual que esos objetos su pérdida.
insignificantes
que un niño acarrea consigo donde
vaya, y que lo hunden
en el terror o el desconcierto si se
pierden.
No hay belleza para mí en las cosas
que no pueden volverse talismán
contra las fuerzas
del desamparo o de la pena, y
ninguna palabra podría hacer eso,
sólo la presencia física de lo que
fue elegido por un amor oscuro,

10 11

Al llegar era de noche, París, Texas


no había una sola estrella, (Basado en el film de Wim Wenders)
el pozo
estaba seco. Me gustaría contarte lo que veo,
Yo me dormía y te quedabas al hablarte de los hoteles abandonados
lado mío, cuidando mi sueño. apareciendo de la nada
No estabas allí a la mañana en el medio de la carretera como
siguiente. castillos solitarios
En el sueño, alguien decía: cuyos puentes levadizos hubieran sido
donde tengas tu tesoro tendrás dinamitados hace tiempo. Me gustaría
tu corazón. Y yo me preguntaba contarte lo que veo pero es imposible
qué pasaría hallar un dolor que condescienda
si tu tesoro se perdiera, a ser narrado. ¿Vale la pena entonces,
qué pasaría en un juego de cajas emprender tan largo viaje para ir de un
chinas extremo
si al llegar a la última, a otro del silencio?
la que debería contener el objeto También es imposible
precioso, callar por completo: sé que terminaré
esa, como todas las otras, por llamarte,
estuviera vacía. como se llama a alguien cuando se está
a oscuras,

14 15
Se debería partir cuando el mapa Cría cuervos
esté completo,
cada ciudad en su sitio y de cada Los niños, como los gatos, podemos ver
una los datos necesarios: en la oscuridad.
la velocidad máxima de sus Vigías que saben que no pueden
vientos, la profundidad de sus deslumbrarse
ríos, con su propio sueño, pasamos las horas
su época de tormentas. A veces tejiendo una tela finísima alrededor
pensaste de nuestro miedo. Después, muchos años
en diseñar después,
un mapa deliberadamente solías decirme, llega el olvido y
errático, por la sola belleza podemos dormir
de extraviarte en dibujos que no sin sobresaltos. Yo aún no he olvidado.
llevan a ninguna parte. Cada noche, nos intercambiamos
O tal vez para obligarte a Historias como joyas.
permanecer en Esta te queda bonita,
el mismo sitio esta le sienta bien a tu piel, a tus ojos:
preparando para siempre una Había una niña que era tan pequeña que
partida, cabía en la palma de una mano.
tu propia vida el lugar donde Si yo fuera esa niña —pienso— elegiría
aprender la palabra viaje. vivir en tu mano. Podrías cerrarla
Todas las cosas hermosas, al y dejarme sin nada, pero toda buena
principio, historia
son palabras. necesita una tragedia, un vuelco
inesperado
20
en la trama. 17

¿Viste alguna vez cómo el sol atraviesa el


ala de un insecto en vuelo? ¿Con qué
delicado y fugaz dibujo la rellena?
Así hubieras querido que se viera
tu cuerpo en la transparencia de la tarde:
una chispa de azufre, azulada.
Materia inflamable
que al menor roce recuerda su
pertenencia a los volcanes,
su ansia de desprenderse y arder
en el aire.
¿Adivinaste ya que no es ese tu oficio?
¿Pudo tu cuerpo
amar lo que le ha sido encomendado?
Que otros se vayan.
Lo tuyo es escribir la historia de ese viaje.

24 21
No quiero que llegue el fin Azufre
de tu relato, que la noche se acabe. No
sé qué hay Ser cartógrafa de una casa implica
del otro lado. conocer sus objetos
La vida es una imagen secretos: una red agujereada de
que va desdibujándose, perdiendo los pesca en el depósito
contornos de las herramientas, señuelos con
día a día. dibujos de peces
Crecer es el tránsito de la imagen rojos y negros, el cuadrante roto de
precisa una brújula
a la distorsión. que marca siempre el norte, olor a
Quiero seguir siendo niña humedad que recuerda
para conservar la vista. imperfectamente el mar. Como si
alguien de la familia
hubiera fallado en los preparativos
de una travesía larguísima
y ahora te tocara reconstruir el
itinerario de esa expedición
que nunca se hizo.

18 19

El tiempo
-Hay una prenda para
Lugar: hospital de pueblo quien la deje caer, aviso,
a las dos agitada por tanto vaivén.
de la tarde.
Mientras circula de mano
El médico que me atiende se parece en mano, mi boca apenas dice:
-sospechosamente- que lo hermoso se convierta
al médico kafkiano. Estoy en horrible,
tan feliz de tener que lo horrible amanezca
mi propio médico rural. belleza.

Admiro en mi costado
la herida hermosa, los gusanos
como flores exóticas. escucho:
ha nacido con ella.

Una ronda de niños


arroja mi cabeza.
Parece una moneda
de cobre en el espacio
clarísimo en la tarde
sin sol.

22 23
La estela
Bostezan
enfermeras y abuelas
Que no debía ser tan complejo,
a los pies de mi cama.
me decías ¿Y por qué no?
Son las dos de la tarde
¿Acaso no es complejo el sutil
desde hace cinco años.
mecanismo
Estoy aquí, ocupada en contar
que pone en conexión al polen y
el número de pasos
la abeja, o las infinitas
desde la puerta hasta mí,
transformaciones químicas que
el número de veces
sufre un pequeñísimo
que respiro en la noche.
grano de arena hasta llegar a ser
parte, ya irreconocible, del
cuerpo del diamante?
La eternidad me observa,
Es complejo encontrarnos
incrédula, celosa.
y perdernos, los que andan por
el fondo de la tierra
buscando el tesoro de una cueva
inexplorada lo comprenden, no
es al heroísmo ni a la astucia
sino al azar o al misterio
que se debe el descubrimiento:

28 25

La lluvia ese cruce fatal, inevitable


entre quien busca y lo buscado,
¿Viste cómo llueve? ese momento de arrebato y mutua
Llovió así toda la noche entrega. ¿Por qué debería ser fácil dar
y a cada cierto tiempo yo te con aquello que esperábamos
hablaba, estuvieras donde ya de niños en el jardín del fondo de la
estuvieras, casa,
aunque fuera en el extremo más sin saber que se trataba de una espera
inalcanzable esa curiosidad honda
de la tierra. Cuando llueve así, toda y atenta a cada ruido de la siesta,
la noche, te decía a una rama
pareciera que el mundo fuera a que se agrieta en el calor,
desprenderse de su eje, al paso de sombra de un lagarto
pero la sorpresa más inmensa es en la humedad de las paredes?
que el vendaval termina ¿Por qué hemos olvidado,
y todo permanece como estaba, si lo que sí sabíamos entonces es que es
apenas un poco de desorden difícil cierta clase de belleza, dar con
que lentamente se transforma en ella,
armonía. estar despiertos
Desde niños, vivimos cuando cruza por delante de nosotros,
sobreviviendo a catástrofes como no para atraparla, sino para quedarnos
ésa, a vivir en la estela que deja?

32 29
La gracia
no sabemos qué hacer con la alegría,
A veces, muy raramente, y si llega,
un encuentro seguimos huyendo para salvarnos.
nos conmueve Si lográramos vencer el terror,
de una forma que no puede ser si nos quedáramos, podríamos
atenuada por el pensamiento recuperar algo
o el lenguaje. Es que trae una perdido hace tiempo.
memoria La dicha más plena es una dicha
de lo que fue íntimamente conocido física
y deseado, pero ha sido y debería producirse sólo una vez,
desplazado a un lugar inalcanzable, antes de que conozcamos las
de donde no sabría volver palabras.
a menos que una persona -entre Su regreso es siempre
todas- un instante de gracia que nos
lo llamara. Somos devuelve el amor con el que un día
criaturas tímidas que no han la materialidad del mundo nos ha
hallado, en respuesta tocado.
a su curiosidad, a su pasión por las
cosas, más que daño
o rechazo. Como animales que han
luchado demasiado por su vida,

26 27

Poética Esa rebelión está para mí en el


corazón mismo de la escritura
La poesía, para mí, establece una poética, una desobediencia que nos
relación afectiva con la materia. permite rechazar el discurso de la
Nos lleva a observar con atención; normalidad y de la adaptación, y
y si observamos con atención, abrazar el habla, la sensibilidad de la
quizás empecemos a fusionarnos infancia, antes de que seamos
con todo lo que existe, y entonces sometidos al proceso de
las categorías dejen de regir, y lo embrutecimiento y desensibilización
ínfimo se transforme en que nos permite adaptarnos al
imprescindible, lo degradado en mundo.
noble y así. La poesía no está hecha para
Cuáles pueden ser las adaptarse al mundo tal como es,
consecuencias en nuestra vida de sino para hacerlo explotar.
esa marca que imprime la poesía,
es fácil imaginarlo: la rebelión, la
revuelta contra un modo de ver y
sentir las cosas que nos aísla de
todo lo demás, que nos instala en
un lugar de privilegio que no es
tal, y que nos hace sentirnos
satisfechos si estamos en el tope de
la escala evolutiva y desdichados si
pertenecemos a los más frágiles

30 31
a los efectos de lo que tendría que haber
pasado y no pasó:
que la casa se inunde y nuestras cosas se
pierdan arrastradas por la marea sucia,
entre piedras y palos y restos de
animales, un desperdicio más lo que
hasta entonces
ha sido nuestra historia, los objetos que
confirman que somos seres físicos y no
un soplo filtrándose desde afuera de esa
vida brutal de la materia
que no se detiene jamás para incluirnos.
¿Soñaste alguna vez,
cuando llega la violencia del aguacero,
con que el río se salga de su cauce para
siempre y nos empuje,
soñaste con la noche en que el rayo
finalmente nos alcance,

36 33

Los climas violentos crean una


sensación
de inminencia,
la ilusión de que nada va a quedar igual
después del vendaval
o del calor intenso: una fiesta que se
celebra
por un acontecimiento imaginario. Y
es la imaginación,
y no los hechos, quien te deja
asombrada una y otra vez
frente a cosas idénticas.
En esa hora en que son intensas niñez
y desdicha,
como agujas en preciosa sincronía,
¿cuál sería el objeto de tu espera?
¿Un naufragio, un estallido,
acaso el descubrimiento de la tristeza,
esa grieta que modifica tu mundo para
siempre?

40 37
Litografía
descalzos bajo la luz, como
esperando saber algo Escribías con una piedrita en la tierra tu
que sólo el impacto de una fuerza nombre, palabras
sobre el cuerpo al azar: arena, río, spider man.
podría revelarnos? Pero el rayo no Como si creyeras que una historia
cae, no cayó se escribe por la suma, la discreta
y al día siguiente todo sigue a salvo acumulación de partículas.
en el mismo lugar. O como si dibujar una casa bastara
Ese es el mayor desastre que Para poder habitarla.
conozco: haber estado al borde, una Pero ¿quién vive una vida real en
noche, de que nos fuera concedida una casa dibujada?
una verdad extraordinaria, y al Hay un ligero, sutil desasosiego en las
amanecer darnos cuenta largas horas de la siesta,
de que somos los mismos y no que hace que todos prefieran dormir.
sabemos nada Aún así, resistías despierta.
que no supiéramos ya. Es extraño pensar en una vigilia en
pleno
día, cuando nada
escapa a la visión y cada sonido resuena
amplificado en el silencio.

34 35

Geología
Poligrafía
Toda nuestra infancia debe ser
imaginada de nuevo. Escribías con una piedrita en la tierra tu
Gaston Bachelard. nombre, palabras
De pequeña al azar: arena, río, spider man.
probablemente pensara que la geología Como si creyeras que una historia
era la ciencia que enseñaba a vivir en la se escribe por la suma, la discreta
tierra. acumulación de partículas.
Geo, tierra, Logía, ciencia. Era razonable, O como si dibujar una casa bastara Para
y desde entonces Yo voy a ser geóloga poder habitarla.
cuando sea grande, informaba, Pero ¿quién vive una vida real en
como quien dice voy a averiguar sola una casa dibujada?
lo que nadie me sabe contar, Hay un ligero, sutil desasosiego en las
voy a clasificar todos los géneros largas horas de la siesta,
de dolor que conozco como si fueran que hace que todos prefieran dormir.
piedras. —Tal vez en los manuales — Aún así, resistías despierta.
me decía— Es extraño pensar en una vigilia en pleno
entre fallas y estalactitas aparezca en una día, cuando nada
foto yo con mi disfraz de explorador escapa a la visión y cada sonido resuena
y en una nota al pie, esta descripción: amplificado en el silencio.
nena de piedra hallada en una cueva
muy al norte, casi escondida,
el cuerpo cubierto de palabras talladas,
por el tiempo transcurrido,
incomprensibles.
39
38
Que no sepas
que por más que hagamos silencio No es otra cosa que ese momento
por meses, lo que dirían las palabras, si alguna
por años enteros, acabaremos por palabra dijera alguna vez algo cierto.
decirnos una
u otra palabra, y en ese momento
comenzará
a correr el tiempo.

44
41

Magnolia
El camino de los sueños
Amo las flores desquiciadas del
verano, esas Creí que la memoria era eso: una
que no terminamos de decidir cascada cayendo desde un despeñadero,
si son increíblemente hermosas o una corriente que arrastraría consigo al
simplemente raras. océano. No la insistencia del agua
Demasiado excéntricas, demasiado sobre la materia, el goteo,
llamativas, un estallido, una el trabajo de años para dejar una
mancha muesca
que se abre, blanco o rojo sobre insignificante sobre la piedra inerme.
verde, el monótono verde Hubiera deseado conocerte antes:
que de repente arde. Ay, si dos chicas tendidas al sol de una
fuéramos así, no las personas terraza,
tímidas y temerosas que se en la siesta de provincia,
expanden sobre su propio miedo quietas y alertas a la vez,
como si el miedo fuera la savia, la como la vegetación del desierto,
sangre, el alimento, la raíz que parece dormir o estar seca,
que nos agarra con firmeza a la y en cambio, cada verano
tierra
y a la vez que nos mantiene vivos,
nos mata lentamente,

48 45
Madre e hijo

Despacio, despacio, que hasta aquí no


Niños del cielo llegue la prisa
de la muerte. No quiero que venga la
Todo lo que perdemos suma una cifra primavera,
única, la nuestra. Si perdieras algo tuyo, dijiste, no tengo ropa que ponerme. En
algo que no estaba destinado a perderse, las montañas
tu cifra sería inexacta para siempre. pareciera que siempre está a punto de
desatarse una tormenta,
pero hay una sola tormenta en todo el
invierno. Cuando sucede,
salimos los dos a verla.
Te tiemblan las manos como a una niña
pequeña, siempre me pregunté si de
alegría
o de miedo. Todas las cosas únicas
aterran.
A veces quisiera protegerte, taparte los
ojos,
que no adviertas la primera gota
desprendiéndose, inevitable, del cielo

42 43

deja surgir de entre las hojas algún color Estamos lejos. Hasta mí llega la
sorprendente imagen ya disuelta,
en la monocromía de la arena. ya velada, en la historia que cada
A veces te miro distraerte de mí, noche vas contándome,
inclinada hacia el interior de tus propios hilo tras hilo del tejido
recuerdos, atenta recompuesto,
como un animal asomando la cabeza que no puede
dentro de un pozo compararse siquiera a la espléndida
abierto en la tierra. trama original,
Siempre intento descubrir en tus ojos de la que estoy, aunque no quiera,
el contorno ausente.
del objeto prodigioso que estás viendo,
y no alcanzo a distinguir de él
más que su efecto, un cambio de
intensidad en tu expresión,
el temblor, la reverberación del agua
tras la caída de una piedra
muy pequeña.

46 47
porque la muerte por miedo nunca es
rápida:
años y años desgajándonos
hasta que no queda más que el tallo
desnudo,
desamparado. Si fuéramos así, te dije,
como esas flores,
el día que conocimos el dolor sería un
día más,
no el originario, la fuente
de todo lo que vendrá después, el hecho
sagrado y necesario sobre el que
montaremos
una casa que sirva para encerrarnos y
evitar
una vez más ser dañados.

52 49

Las noches de Cabiria Bye Bye Blondie

De noche salimos como lobas a comernos (Basado en el film de Virginie Despentes)


las calles
pero somos más bien un perfume, ese
que trae el viento norte en los primeros días Yo no estoy curada. Me dieron
del verano: el que anuncia en la boca la medicina que podía
con su aliento pesado y cálido calmar la ira, la tendencia a gritar, a
lo que habíamos olvidado en los meses de revolverse cuando la aguja se hunde
frío interminables. Que hay una gracia, que y saca sangre del pozo de la vena,
hay una elegancia en esas fiestas del pueblo como si fuera barro y hubiera
que parecen ordinarias y paganas, que limpiar el cuerpo, sus impurezas,
que hay que mirar porque una mujer, cualquier mujer
más de cerca para verla. En la alegría feroz, ensucia lo que toca si no es sometida
inmotivada, de los que nacimos a intensos rituales de desinfección, de
para ser bestia de carga está esa gracia. brutal pero necesaria limpieza. Yo no estoy
Es fácil despreciarla. Nace y crece curada pero me dejo
igual que los incendios, a partir hacer, brillo como una santa, la misma fe
de una chispa insignificante. No se necesita en cosas imposibles, la misma
gran cosa y ya está ahí, imponente, pasión con un nombre
la fogata que somos cuando nos desatamos diferente. No me será quitada
las que hemos venido la rabia, ni muerta
con las patas apretadas por la soga, listas esta perra dejará de echar espuma
para convertirnos en la comida de otros. por la boca ni de lanzar la dentellada

56 53
Ansío
Si fuéramos así, un día ese encuentro que causa un dolor
diferente a todos sería, en cambio, nuevo, insoportable y nos
nuestra casa. desprende
El día del dolor viejo como de una vieja
en que pasó algo que desafió las leyes crisálida, una gasa
de la lógica, arrancada de un tirón. Ansío que me
eso que no tendría que haber pasado, perdones
lo y ser perdonada por todo lo que no
que no puede sabemos, por todo
pasar, lo que sólo en las películas y en lo que no podemos darnos, y que
los sueños pasa. Yo ansío después sea posible
la violencia de lo que llega sin aviso, curarnos al sol como los caballos
la piedra que rompe lastimados
el espejo de agua, las ventanas, o las flores pisoteadas, sin esperar
el rayo que entre todas las nada más
cosas que el calor sobre los pétalos
del mundo, elige tu cabeza para marchitos, sobre el lomo cuarteado.
descargarse. Que el día por llegar
no sea hermoso, ni siquiera feliz,
que sea
extraordinario.

50 51

si la quieren
poner a dormir para que no sufra Si vamos a quemarnos al menos
ni cause sufrimiento. Vos y yo teníamos un elijamos el fuego, encendámoslo
secreto. Estábamos vivas nosotras
aunque nos hiciéramos las muertas, con las manos llagadas que tenemos y
en medio del bombardeo un par de cuerpos que la llaga
que sobreviven con una única duela si tiene que doler,
estrategia: quedarse quietas, no revelar pero que sea
que están ahí, no dejar que el pecho se en nuestros términos, locas,
mueva con cada respiración, desaparecer del raras, mujeres que olvidaron
mundo de los vivos hasta que los vivos nos contra toda evidencia
dejaran en paz. La batalla es cruenta cómo deben morir las mujeres:
y dura todos los años que tuvimos dejándose matar
y tendremos. Cuando parece terminar, y agradeciéndolo.
empieza. Y de nuevo a cubrirnos las
espaldas la una a la otra. No te vayas, no te
canses de pelear, un ejército de dos aunque
parezca modesto, inofensivo, puede hacer
temblar la tierra. No es que vayamos a
cambiar las cosas: la victoria es que las cosas
no nos cambien a nosotras.
Y no es poco, no es poco seguir
buscándonos en la noche como insectos que
se apiñan alrededor de la luz.

54 55
Ya es un milagro que andemos sueltas.
Yo hubiera querido Da espanto
darte una palabra, una sola, como si te diera a las buenas conciencias que no se pueda
una piedra tosca y maciza en la mano, confiar en que la gente permanezca en el
regalártela y que te diga: este es mi cuerpo, lugar al que ha sido
sobre este cuerpo construirás tu casa y tu destinada. A qué esa terquedad, esa
casa y la mía serán siempre la misma. En vehemencia,
cambio te di el latido inquieto, el pulso si es más fácil agachar la cabeza
del animal que fue alcanzado por la bala y hacer lo que se espera de nosotras:
perdida y quiere lo imposible: volver el esconderse,
tiempo atrás, cerrar la herida, que no queden salir cuando somos llamadas,
cicatrices, de modo tal que nadie pueda desaparecer si ya no resultamos necesarias.
imaginar que se estuvo tan dentro de la Y sin embargo, qué hermoso es mostrarnos,
muerte como puede estarlo un cuerpo vivo. las plumas multicolores agitándose en el
Vamosa desobedecer la ley del dios que no aire, el baile que festeja todo lo que no debe
comprende que las mujeres tenemos que festejarse: el verdadero milagro,
escribirnuestra propia ley, intraducible, que es tener un cuerpo capaz de sentir
porque ni las bestias más mansas lo mismo que el cuerpo de las santas
aceptan mansamente lo que las aniquila y no, pero no ante un dios sino ante el simple
la aniquilación no es el secreto que nos contacto de otras manos. El sexo
prometieron, el que nos va a salvar, el que es más poderoso que una plegaria, no lo
debemos transmitirnos al oído. No, el secreto saben los que creen que es un anzuelo a
yo no lo sé, no lo sabemos, pero es mucho clavar en las agallas
más potente que la inmolación y el sacrificio, del pez hasta sacarlo del agua
se parece más a la matanza que dejan a su boqueando desesperado.
paso las jaurías de perras rabiosas
57
60

Las lágrimas amargas de Petra Von Kant


sometidas mucho tiempo
Yo tuve tu cuerpo. Quiero decir:
al régimen de la cuerda corta atada al
tuve el siseo de la serpiente cuando pasa,
poste
una flecha entre los arbustos, la ráfaga
inconmovible, se parece a la resistencia
que dejó tras ella, su electricidad. Yo tuve
enloquecida
el cielo
en la que vos y yo insistimos, a la pura
rajado por el trueno, un tejido más frágil
dentellada
que la piel de un recién nacido abriéndose,
que hundimos en la carne
volviéndose a cerrar. Tuve la luz precaria,
de los que administran el encierro
súbita,
y el castigo, a la lucha interminable
violenta, la luz que dura un parpadeo antes
para no ser borradas del mapa como un
de que caiga sobre todas las cosas
país que nunca estuvo, la tierra
otra vez la oscuridad.
prometida que sólo existe en los libros,
Tuve como se puede tener en este mundo,
esa tierra desolada
como tienen el agua las cascadas
y tristísima donde van a parar las
o el fuego los incendios: desprendiéndose. víctimas:
Pero creí, las mujeres que no acatamos el estado
con una fe rotunda, que era posible de sitio y salimos por las noches a
demorar ese desprendimiento. Creí con la encontrarnos
codicia con que creen como un comando, una guerrilla
los santos en su dios. que se defiende como puede de las
fuerzas de ocupación que las oprimen.

64 61
.
.
. Los secretos
.
La más maravillosa música es la que . Un pueblo que ha vivido en guerra,
nacede la pobreza y la fealdad, no lo
. muriendo y matando, perseguido y
saben los que nunca la han bailado,
. persiguiendo, sabe que no puede huir:
es como un halo
. donde vaya deberá llevar su tierra,
bajo el cual todo se convierte
. sus palabras, su dios, el horror que le han
en su contrario,
. dado y que repite. Las calles
la muerte misma retrocede y
de nuestra ciudad pequeña están lejos
se le entrega mansa. Cuidado .
de las bombas y los atentados suicidas,
con los que no tenemos nada: .
de los chicos que cargan contra el pecho
cuando no queda . un collar de explosivos como flores
nada que perder se pierde el miedo y . marchitas.
ay, yo te aseguro . Acá hablamos de amor pero tenemos
que no quisieras encontrarte . miedo y el miedo y el amor están
con alguien que no teme, no quisieras
. trenzados y son indiscernibles, casi
mirarlo a los ojos, sostenerle la
. como tu cuerpo y el mío. Me pediste
mirada.
. que te diga palabras capaces
. de deshacer el mal que se nos hizo y
. te las dije. Pero las palabras
no son confiables, son las cosas
.
las que no dejan entrar en ellas nada
.
que no sea cierto, que no sea
. irreductible.
.
58 .
. 59
.
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.
.
.
La mujer sin cabeza . El accidente
. puede ser cualquiera, a veces
De chica, el alma se me separó del cuerpo. El . es el choque inevitable entre dos
alma, o como se quiera llamar a ese aguijón . cuerpos:
que se lleva clavado en el pecho y va el día en que caíste sobre mí no pude
.
soltando en la sangre el deseo de vivir como retroceder ni defenderme,
una medicina más fuerte que cualquier . conocí el pavor de las criaturas que se
virus. Se dice que el miedo, un miedo lo . enfrentan a un enemigo muy
suficientemente intenso puede dejar al . superior a sus fuerzas. Entonces no
cuerpo solo, y el cuerpo solo no comprende . sabía, ahora sé que perdido por
qué cosa debe hacer consigo, cómo andar . perdido,
por el mundo sin perderse. Para curarse hay . es el canto del miedo el que vence al
que volver al punto de partida, al lugar, al . miedo, el que lo vuelve inofensivo, una
tiempo en que se produjo el accidente, el . serpiente a la que se le exprime el
golpe, la marea de palabras o de actos que . veneno
impactaron contra una y la vaciaron por . de los colmillos. Para que el alma entre
dentro, dejándola así: una caña seca donde de nuevo en el cuerpo hay que
.
ni los insectos buscan refugio empujarla
. con la pobre, cobarde fuerza de los
o alimento. La sangre, dicen, se vuelve agua, .
un líquido que no tiene el poder para débiles, como si el mundo fuera fácil de
. mover de su eje, como si pudieran
mantener al corazón en movimiento y que
bombea y bombea pero ya no es la droga detenerse sus leyes,
. revertirlas, como si recuperar el alma
potente que atraviesa el circuito de las venas
sino el fluido espeso, quieto de una ciénaga . que te arrebataron tan temprano
donde crecen las alimañas y un dolor ciego se . fuera posible.
asienta. .

62 63
.
.
y de tristeza. Las bestias .
se adoran en silencio como dioses .
Con la certeza loca,
que nadie más venera, .
desmedida, de que existe una completa
dioses que no aprendieron a castigar, que . posesión, la piedra que se funde en la
creen en las enfermedades que se curan, en . montaña y ya no es piedra, la materia
las fuerzas que vuelven después . que se convierte en una cosa distinta a
de una larga convalecencia, en la alegría de . la materia, creí en la existencia de un
soltar el cuerpo, una plomada
hálito
cayendo en el agua con un ruido sordo,
. que respira como un alma en la piedra,
hundiéndose hacia la maravilla que hay
en la materia.
allá, en las aguas tornasoladas,
. Pero no había nada, o había
profundísimas, donde hasta el animal más
mi mano tratando de tocarte y eso
tímido y arisco puede mantenerse vivo si
-yo no lo sabía- ya era más que
no cae .
suficiente
en las redes que le tienden para que vuelva
aunque el acto fuera errado: no se
a la tierra a boquear al sol hasta volverse . trataba
una criatura normal que está dispuesta . de tomar sino de dar, darte la furia
a abandonar lo que más quiere por un . y el amor y la tristeza por no poder
poco de aire, una supervivencia . durar, por haber sido traída aquí
en la que solo la punzada en las agallas
. a desear algo que no existe: la
le recuerde a veces
. permanencia, un cuerpo inagotable
que hubo un tiempo sin dolor, un tiempo
. como las historias que leemos en los
plácido, el tiempo de las mareas,
. libros, esas historias que los muertos
. les cuentan a los vivos
68 y que recomienzan donde parecen
.
terminar.
.
. 65
.
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.
permanecer confinada en un cuerpo sin fin y sin comienzo, el de las
incapaz de dividirse, de ser dos. criaturas raras, las que no entran en
.
Y fuiste dos, fuiste conmigo ninguna clasificación:
dos, fuiste el revuelo de semillas feas, sucias, malas, libres
cuando se abren los pétalos de la belleza normal, de la belleza
cerrados, fuiste la multiplicación .
mortífera
y ya no el solitario tallo creciendo para nada. extranjeras.
Lo que soltaste al aire yo no lo pude retener .
y quién podría, tan libre era, tan abundante. .
No me hubieran alcanzado las manos, no .
tenía cómo atraerlo a mí, el mundo es tan .
vasto, tan infinitamente variado, cómo .
competir con él para que quieras
.
quedarte en un lugar, en uno solo, y no
.
seguir viajando. Yo no tengo la fe, no,
pero adoré tu cuerpo, me tendí a tus pies, .
dije palabras que se parecieron a una .
plegaria, .
a la plegaria de los que van a morir y dicen .
gracias por haber estado aquí. .
Yo repetí también esas palabras y a mi .
manera, sí, rezaba, te decía: aunque haberte .
encontrado sea lo único sagrado que el .
mundo ha tenido para darme, gracias. .
Fue hermoso haber estado aquí y no lo
.
cambio por la inmortalidad del alma.
72 . 69
.
.
.
El monstruo de la laguna negra . Sino el mundo encontrará la manera
. de matarnos. Así ha sido siempre:
Nos parecemos: fuera del redil . somos bestias con un caparazón
todo es la misma sombra, se termina . durísimo y un sentido de la vista tan
el arco de luz que te protege. Si vas . potente que podríamos
a salir de lo común, mejor que seas . descubrir lo que a cientos de metros se
un monstruo poderoso, una criatura . agazapa, diminuto y certero. Somos
dispuesta a dar pelea. Prometéme: . capaces de perder una parte del cuerpo
no vamos a convertirnos en la familia y restituirla lentamente, fibras y células
.
que tuvimos. No vamos a confundir el amor y músculos nuevos en lugar de los
. enfermos. Pero nos creemos la presa,
con una ciénaga donde se mezclan
el odio por la vida, el dolor, el miedo a
. estamos listos para el látigo
separarse porque afuera hay más peligros . y el encierro. Vámonos de una vez a
que adentro. Adentro está la muerte, lo . esos, tus reinos,
sabemos, hay que huir como hemos huido . que en lo salvaje crezca libre y fuerte lo
siempre vos y yo por separado, esta vez hay . que aquí nos hace débiles.
que irse . Te espero
tan increíblemente lejos que no haya regreso . desde que intenté decir la primera
posible, neguémonos . palabra
a esa partida a medias, a ese estar y no estar, . y fracasé, desde que supe que no sabría
a seguir alimentándonos con lo que nos hablar
.
envenena. Yo llevo tus escamas en el cuello el idioma que me dieron, que no
. quería
como el recuerdo de lo que pudo ser, de mi
pasado,el nuestro, dos lagartos anfibios,
.
. palabras tan llenas de culpa
estamos muertos para el mundo si sabemos
escondernos. .
67
66 .
.
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.
.

. A alguien le importa,
La vida de Adele
. dice la fe y sostiene el cuerpo
. como una viga maestra. Yo conocí otra
Si tuviera fe. Si hubiera nacido en una
fe: la que se clava
familia piamontesa en el siglo catorce, la .
en otro cuerpo humano. Dormía
hija menor que muy pronto . y mi sueño no tenía imágenes:
muestra su inclinación por lo sagrado. . era el sueño de una piedra,
Santa, monja de clausura, destinada a un . de un organismo pequeñísimo
único amor toda la vida, la vida tranquila . que crecía en el agua, alimentado
bajo cuya superficie
. por los minerales que traían
se desata la pasión por un cuerpo
. las corrientes subterráneas. Dormía
que nunca va a tocar. Los sencillos,
. y me despertaste y ya no sé volver
hermosos rituales del que cree:
. a mi letargo. Yo conocí tu voz. Era
tender la cama, barrer la habitación,
. cascada, ronca, su textura la de la
rezar, encender una vela, adorar el día
. madera en el lugar en el que ha sido
que comienza, el que termina, confiar en
abierta por el hacha: aquí y allá
que termina para siempre recomenzar. .
los restos de la matanza, las astillas,
La ocasional crisis . los bordes ásperos. Yo reconocí
que refuerza la confianza: todo está bien, . las venas de tu frente
estamos protegidos, alcanzados . con los dedos, vi la sangre
por el interés de alguien, su mirada severa . salírsete y correr por mi boca
y compasiva
. y por mis manos, no era un estigma que
que es como un círculo de sal
. probaba la existencia de dios, era la
del que nadie entra
. herida que tenía que hacerte
ni sale.
. para entrar en vos, la que pediste porque
. no soportabas
.
70 71
.
*

Un texto en realidad es un tejido, viene


Claudia Masin
de textus que significa tejer, coser unir,
enlazar. Deseamos atravesarnos por las
palabras, dejarnos llevar, recorrerlas,
hundirnos en ella, juntarnos a leer y a
escribir, que explote el poema
y nos salpique.

Trígono adhiere a la reproducción total


o parcial de esta obra citando la fuente.
Las palabras son creación no propiedad.
El conocimiento, la información y la
poesía se comparte con quien se ama.

*
Selección poética
Imágenes: Allyson Mellberg Taylor

Contacto:
Ig trígono de aire /
Fb Trigono de aire
*

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