UNIVERSIDAD DE SONORA
ESTRUCTURAS GEOLÓGICAS
DIVISIÓN DE INGENIERÍA
INGENIERO MINERO
ALUMNO: CARLOS ALBERTO DEL CAMPO SALAZAR
TRABAJO: INVESTIGACION TECTONICA DE PLACAS
La glaciación de Gondwana
La expansión de los casquetes polares durante las glaciaciones deja huellas
en el registro geológico como lo son depósitos de material acarreado por el
hielo y marcas de abrasión en rocas que estuvieron en contacto con las
masas de hielo durante su desplazamiento. Ambos de estos tipos de
evidencia de un evento glacial pérmico (hace 280 millones de años) han sido
reportados en Sudamérica, África, India, Australia y Antártida. En las
reconstrucciones de Gondwana, las áreas afectadas por la glaciación son
contiguas a pesar de ocupar lo que hoy en día son distintos continentes.
Inclusive las direcciones de flujo del hielo, obtenidas a partir de las marcas
de abrasión, son continuas de África occidental a Brasil y Argentina, así
como lo son de Antártida a India.
Datos litológicos y estructurales
Las distribuciones de rocas cristalinas, rocas sedimentarias y yacimientos
minerales forman patrones que continúan ininterrumpidos en ambos
continentes cuando Sudamérica y África son restituidos cerrando el océano
Atlántico. Por ejemplo, las cadenas montañosas orientadas E-W que
atraviesan Sudáfrica continúan cerca de Buenos Aires, Argentina. Los
estratos sedimentarios tan característicos de sistema Karoo en Sudáfrica, que
consisten en capas de arenisca y lutita con mantos de carbón, son idénticos a
los del sistema Santa Catarina en Brasil.
El rompecabezas de placas tectónicas
Después de que los geofísicos habían sido los más asiduos críticos de la
hipótesis de deriva continental, es curioso que la evidencia más contundente
que finalmente se acumuló a favor de la hipótesis haya sido precisamente de
índole geofísica. En los años 30 el geofísico japonés Wadati documentó el
incremento en la profundidad de los sismos en función de la distancia tierra
adentro hacia el continente. Al mismo tiempo el sismólogo Hugo Benioff
documentaba la misma variación y resaltaba el hecho de que las zonas de
alta sismicidad no estaban distribuidas de manera uniforme sobre el globo
terráqueo, sino que éstas se alojaban en fajas más o menos continuas
asociadas a algunas márgenes continentales.
Después de la Segunda Guerra Mundial, y en gran medida por razones
militares, se desarrolló la nueva ciencia de la oceanografía, durante los años
50. Los oceanógrafos documentaron la presencia de una enorme cadena
montañosa submarina en el medio del Atlántico Norte que se levantaba más
de 2,000 m sobre los abismos de aproximadamente 4,000 m de profundidad
a cada lado. A principios de los años 60 el geofísico H.H. Hess sugirió un
mecanismo que podría explicar la deriva continental, basándose en las
variaciones topográficas de los océanos. Hess propuso que las rocas de los
fondos marinos estaban firmemente ancladas al manto que les subyacía.
Conforme se apartaban dos enormes masas de manto, acarreaban
pasivamente el fondo oceánico y surgía de las profundidades terrestres
material fundido que formaba una cadena volcánica y que rellenaba el vacío
formado por la separación de los fondos oceánicos. Si esto fuera cierto,
razonó Hess, para evitar un crecimiento indefinido de la Tierra era necesario
que en alguna parte de ella fuera consumido material cortical. Propuso
entonces que los sitios donde esto ocurría eran las profundas fosas oceánicas
que bordeaban algunos continentes y arcos de islas.
En 1963, los geofísicos ingleses Frederick Vine y Drummond Matthews, de la
Universidad de Cambridge, publicaron un artículo en la revista Nature
donde presentaron datos a favor de la brillante pero especulativa idea de
Hess. En este artículo, Vine y Matthews reportaron mediciones de anomalías
magnéticas en los fondos marinos al sur de Islandia, obtenidas mediante un
magnetómetro muy sensible remolcado por un buque. Los registros
magnetométricos indicaban patrones lineales muy claros de anomalías
magnéticas positivas (donde la fuerza magnética era mayor que el
promedio) y negativas (donde la fuerza magnética era menor que el
promedio). Las anomalías magnéticas eran también simétricas con respecto
al eje de la cadena montañosa del fondo marino.
Esta observación encajaba con la del francés Bernard Bruhnes, quien en 1906
había propuesto que el campo magnético terrestre se invertía más o menos
cada medio millón de años. Vine y Matthews concluyeron que las rocas
volcánicas de los fondos marinos estaban registrando la polaridad del
magnetismo terrestre en el momento de su cristalización; conforme se
invertía esta polaridad cada 500,000 años, las rocas que se formaban
constantemente en las dorsales oceánicas iban registrando los cambios de
polaridad. De esta manera propusieron que la anchura de las franjas
magnéticas debería ser igual a la velocidad de separación de las placas,
multiplicada por la duración del intervalo de tiempo entre inversiones de
polaridad.
Movimientos actuales
Existe un puñado de placas principales y docenas secundarias. Seis de las
principales reciben el nombre del continente en el que se encuentran, como
la Placa Norteamericana, la Placa Africana o la Placa Antártica. Las placas
secundarias son más pequeñas, pero no menos importantes en cuanto a su
influencia sobre la estructura del planeta. La pequeña placa Juan de Fuca,
por ejemplo, es responsable de los volcanes que salpican la región del
Pacífico Noroeste de Estados Unidos.
Las placas conforman la litosfera, la capa superficial de la Tierra (incluye la
corteza y la parte superior del manto). Las corrientes de las rocas más
blandas que tienen debajo las impulsan como si se tratara de una cinta
transportadora en mal estado. La actividad geológica proviene de la
interacción de las placas cuando éstas se acercan o separan.
El movimiento de las placas crea tres tipos de límites tectónicos: límites
convergentes, donde las placas se acercan unas a otras, límites divergentes,
donde se separan, y límites transformantes, donde las placas se mueven de
lado en relación unas con otras.
Límites convergentes
Cuando las placas colisionan, la corteza se «comba» formando las
cordilleras. India y Asia impactaron hace 55 millones de años, provocando la
lenta formación del Himalaya, el sistema montañoso más alto del planeta.
Mientras el choque continúa, las montañas se elevan cada vez más. Por
ejemplo, el monte Everest, el pico más alto de la Tierra, podría ser mañana
un poquito más alto que hoy.
Estos límites convergentes también tienen lugar cuando una placa oceánica
se hunde bajo la placa continental en un proceso llamado subducción.
Cuando la placa superior se eleva, también se forman sistemas montañosos.
Además, la placa inferior se derrite y a menudo sale a borbotones a través de
erupciones volcánicas como las que formaron algunas de las montañas de
los Andes en Sudamérica.
Al hundirse una placa bajo otra, se suelen formar zanjas como la Fosa de las
Marianas, en el océano Pacífico Norte, el punto más profundo de la Tierra.
Este tipo de colisiones también provocan la formación de volcanes
submarinos que pueden transformarse en arcos insulares como Japón.
Límites divergentes
En los límites divergentes de los océanos el magma surge en la superficie
desde las profundidades del manto de la Tierra, separando dos o más placas
y renovando el fondo oceánico. Así, montañas y volcanes se elevan por esta
grieta. Una única dorsal oceánica (elevación submarina) conecta los océanos,
convirtiéndola en el sistema montañoso más largo del mundo.
Profundas depresiones como el Gran Valle del Rift se forman en tierra
donde se separan las placas. Si éstas continúan dividiéndose, en millones de
años la región oriental de África se separará del continente formando una
nueva masa continental. Así, una dorsal marcaría la separación entre las
placas.
Límites transformantes
La Falla de San Andrés es un ejemplo de límite transformante, en el que dos
placas friccionan la una con la otra a lo largo de fallas de desgarre. Estos
límites no crean espectaculares fenómenos como montañas u océanos, sin
embargo, pueden provocar terremotos como el de 1906 que asoló la ciudad
de San Francisco.
La tectónica en México
Baja California y el sur de California (placa del Pacifico) se están moviendo
con respecto a la placa Norteamericana aproximadamente en dirección
noroeste a lo largo de una serie de fallas transformantes (falla de San
Andrés) que unen centros de expansión, cuya actividad lentamente aleja a
este territorio del resto del país a una velocidad de 3.5 cm por año, por lo
cual, aproximadamente en 10 millones de años se convertirá en una isla. De
igual manera, las fallas oceánicas permiten la salida del magma, generando
expansión del fondo oceánico.
Al sur de Baja California, justo a la entrada al Mar de Cortés encontramos la
microplaca de Rivera, cuyo papel en la sismicidad continental no se conoce
aún. Los lineamientos magnéticos del fondo oceánico en esta parte muestran
cómo aumenta, a razón de unos 6 cm/año, la separación entre la placa del
Pacífico y la pequeña placa de Rivera localizada entre zonas de fractura.
En la zona costera de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y
Chiapas, debido a que las placas Cocos y Rivera se mueven hacia el noreste
de la República, una parte de estas placas se hunde sobre la región bajo
la placa Norteamericana (subducción) y han ocurrido desde tiempos
históricos grandes terremotos, pero no es posible saber con exactitud si
fueron producidos por el movimiento de la placa Rivera o Cocos.
La placa de Cocos es generada en la cordillera del Pacífico Oriental, abarca
desde la zona de fracturas de Rivera hasta el sistema de cordilleras de
Galápagos y es consumida en la Trinchera Mesoamericana o Trinchera de
Acapulco que se extiende desde Nayarit hasta la frontera sur de Costa Rica.
Al sureste de la Dorsal de Tehuantepec se encuentra un punto triple donde
un sistema de fallas separa la placa Norteamérica de la Caribe y donde
la placa Cocos comienza a ser subducida bajo ésta; esto constituye
significantes riesgos naturales para gran parte del centro y sur de México.
La Península de Yucatán se desplaza en sentido de las manecillas del reloj y
el Cinturón Volcánico Transmexicano, sigue en actividad.
Nuevos estudios de movimientos de placas tectónicas
Investigadores de la Universidad de Houston han descubierto una nueva
capa de placas tectónicas que se encuentran dentro del manto terrestre. A
causa de la subducción, es posible que estas capas lleven millones de años
escondidas en el océano Pacífico, por debajo de la isla de Toga.
De acuerdo a los investigadores, el 90% de la actividad sísmica supe
profunda ocurre en el área de Tonga. El descubrimiento de estas placas abre
una teoría bastante sólida sobre el registro de los terremotos más profundos
del planeta, la causa de varias erupciones volcánicas en el Pacífico.
Si en efecto estas placas se pueden desplazar de manera horizontal y dentro
de la zona de transición (440-660km por debajo de la superficie) a la misma
velocidad que las placas superiores, esto aclararía el misterio de los
terremotos de Vityaz, una serie de sismos que tienen su origen en el manto
entre Australia y las islas de Fiyi.
El descubrimiento fue realizado gracias a ciertas innovaciones en
sismología. Hoy la ciencia puede generar imágenes del manto terrestre al
emplear las vibraciones de sismos ordinarios. Hasta el momento, la
evidencia que se ha presentado es preliminar y está a la espera de ser
analizada por científicos especializados en sismología.
Distribución de yacimientos minerales
La formación y distribución de los minerales está estrechamente relacionada
con el movimiento de las placas tectónicas, por esto los geólogos utilizan
esta teoría como guía para encontrar estos yacimientos o la explicación de la
existencia de estos mismos. Muchos yacimientos minerales de metales como
cobre, oro, plata, estaño y zinc se relacionan con la actividad ígnea y con la
actividad hidrotermal asociada con esta.
El magma generado por la fusión parcial de una placa que se subduce o
inserta, asciende a la superficie y, al enfriarse, se precipita y concentra
variedad de minerales metálicos, pongamos como ejemplo los os
yacimientos de cobre de Sudamérica y del oeste de Norteamérica, son la
relación entre los límites de placas convergentes y la distribución, otra
prueba contundente es La isla Chipre del mediterráneo rica en cobre esta se
formó por la precipitación en la fractura adyacentes a la actividad
hidrotermal a lo largo de un límite de placa divergente, el depósito ascendió
a la superficie cuando el piso oceánico, rico en cobre, choco con la placa
europea con lo que se crearon dobleces en el suelo marino y se formó la isla
de Chipre.
El mar rojo se está abriendo a consecuencia de la divergencia de placas y
representa la más temprana etapa en el crecimiento de una cuenca oceánica
en la que actualmente se están formando en el mar rojo depósitos de
minerales con contenido de metales como cobre, oro, hierro, plomo, plata,
zinc.
Yacimientos relacionados con la zona de las placas
Estas están originadas en distintas placas litosfericas.
Bordes constructivos
En los bordes constructivos, y debido a su actividad volcánica y a la
expulsión de gases se pueden formar depósitos de sulfuros, principalmente
de Fe, Cu y Ni. (Los yacimientos de sales e hidrocarburos que se suelen
encontrar en el fondo de los mares suelen estar originados por procesos
exógenos y no endógenos).
Bordes destructivos
Los bordes destructivos son las zonas de la Tierra mas ricas en yacimientos
minerales. En los arcos insulares volcánicos que se forman cuando una placa
oceánica se introduce bajo otra placa oceánica pueden darse yacimientos de
sulfuros. Sin embargo en la subducción de una placa oceánica bajo un
margen continental, los yacimientos muestran una zonación desde el
margen al interior del continente. Como los yacimientos se forman a partir
de los magmas que ascienden desde la placa que subduce y que por lo tanto
se originan a varias profundidades, difieren en su contenido en elementos
metálicos dominantes.
Zonas de interplaca
En las zonas de intraplaca, los yacimientos suelen estar relacionados con
magmas formados gracias a la existencia de puntos calientes. Este tipo de
magmas suelen originar yacimientos de Sn, Nb, tierras raras.
Tipos de yacimientos asociados a la tectónica de placas
Yacimientos magmáticos
Estos provienen de procesos magmáticos de estos existen dos tipos:
Yacimientos Plutónicos
Como las rocas plutónicas, los yacimientos plutónicos se encuentran en los
denominados plutones, que son magmas atrapados en el interior de la
litosfera y que solidifican lentamente en el interior de la misma. Como el
enfriamiento es lento los átomos y pequeñas partículas del magma se
mantienen vibrando por la temperatura durante mucho tiempo, de manera
que terminan encontrándose con los otros átomos con los que pueden
establecer enlaces fuertes. Puesto que durante el enfriamiento da tiempo a
que los átomos viajen hasta acumularse en una zona se formarán cristales
(minerales) suficientemente grandes para que sean visibles. También es
posible que los cristales recién formados puedan moverse en el seno del
resto del magma líquido y puedan acumularse formando yacimientos
valiosos.
Fases de formación yacimientos plutónicos
Se distinguen tres fases de formación en este tipo de yacimientos y se
organizan de acuerdo a la temperatura de enfriamiento del magma:
Fase Ortomagmatica.
Fase Pegmatítico-pneumatolítica.
Fase Hidrotermal.
Fase Ortomagmatica
Durante esta fase la temperatura disminuye aproximadamente desde el
punto de fusión de los magmas (1200 a 700ºC) hasta los 500ºC. En esta fase
cristaliza la sílice con algunos metales (predominantemente Fe y Mg) y
también se forman minerales como cromita (fuente de cromo) o sulfuros de
níquel (fuente de níquel). En esta fase se forman los denominados
yacimientos ortomagmáticos. Existen yacimientos ortomagmático de rocas,
siendo las rocas que se forman en esta fase rocas del tipo del granito, que se
utiliza en la construcción y en ornamentación cuando está pulido. Debido a
que los cristales formados en esta fase pueden moverse dentro del magma y
por tanto acumularse en algunas zonas, existen yacimientos ortomagmáticos
útiles para la explotación de minerales.
Tipos de Yacimientos Ortomagmaticos
Según el tipo de acumulación que ha ocurrido existen 3 tipos de
yacimientos ortomagmáticos de minerales:
Yacimientos de Diseminación.
Yacimientos de Segregación.
Yacimientos de Inyección.
Yacimientos de Diseminación
los cristales permanecen en el lugar en el que se formaron y sin
acumularse. No se trata propiamente de un yacimiento porque no
existe acumulación, pero el valor de los minerales que se extraen
puede hacer que compense el tratamiento de grandes cantidades de
roca para obtener una pequeñísima cantidad del mineral. Esto ocurre
por ejemplo con los yacimientos de diamantes que se encuentran en
unas rocas de denominadas kimberlitas.
Yacimientos de Segregación
Los cristales o minerales recién formados tienen distinta densidad que
el resto del magma pueden desplazarse hacia la parte superior o (mas
frecuentemente) hacia la inferior de la bolsa magmatica y acumularse
en estas zonas. Por ejemplo, los yacimientos de cromita.
Yacimientos de Inyección
Cuando por algún tipo de presión sobre el magma los cristales son
inyectadas a través de fisuras de la roca que rodea a la cámara magmática
se forman los denominados filones (grietas de las rocas rellenas de
minerales). Así se formaron los yacimientos de magnetita (fuente de Fe).
Fase Pegmatítico-pneumatolítica
Ocurre mientras la temperatura está descendiendo desde los 500
hasta los 372º C. Como en la fase anterior ya han precipitado gran
cantidad de metales y, con ellos, parte de la sílice, queda solo un
líquido con la sílice restante y los átomos de otros elementos que
son de un tamaño tan grande o tan pequeño que no encajan bien en
las redes de tetraedros de sílice. Estos elementos suelen ser
volátiles (incluyendo el agua) a estas temperaturas. Debido a la
presencia de gran cantidad de gases la presión de vapor llega a
superar a la presión confinante, de manera que los gases que
forman el magma son forzados a escapar por las fisuras de la roca
encajante, donde cristalizan los minerales. Debido a que en esta
fase ya se dispone de mas espacio, los átomos pueden desplazarse
a mayores distancias y por tanto se acumulan grandes cantidades
de átomos formando grandes cristales. Se forman así un tipo de
rocas parecidas al granito pero de grano grueso (cada grano es un
mineral). El nombre de este tipo de roca es pegmatita. Algunos de
los grandes cristales de las pegmatitas son minerales muy valiosos
como el berilo (fuente de berilio), topacio, turmalina, apatito
(fuente de fósforo). Además en esta fase los gases solidifican en las
grietas dando lugar a filones neumatolíticos. Tanto las pegmatitas
como los filones neumatolíticos pueden constituir yacimientos de
minerales como la wolframita y scheelita (menas del W), magnetita
y siderita (menas de hierro), molibdenita (fuente de molibdeno),
casiterita (mena de Sn).
Fase Hidrotermal
Por debajo de su temperatura crítica a estas presiones (372º
C), el agua pasa de gas a líquido, por ello el magma en esta
fase es en realidad una disolución acuosa de determinados
elementos. Esta disolución acuosa circula a través de las
fisuras e incluso de los pequeños poros que rodean al
magma depositando fluorita, uranitita o pechblenda (fuentes
de uranio), galena (sulfuro de plomo), apatito, etc. Según la
forma del yacimiento, se pueden presentar rellenando
fracturas, en cuyo caso se denominan filones hidrotermales,
como los yacimientos de galena (que contiene Pb y Ag).
También los yacimientos se pueden presentar rellenando los
poros de las rocas (yacimientos de impregnación).
Yacimientos Volcánicos
los cristales se forman al salir los magmas y enfriar en superficie.
Como el enfriamiento es muy rápido, no suele dar tiempo a formar
cristales grandes, por eso los yacimientos son escasos. Solo se pueden
acumular sustancias minerales cuando los gases que salen enfrían
rápidamente en contacto con algunos materiales fríos de la superficie.
El paso directo de gas a sólido por enfriamiento rápido se llama
sublimación y por este proceso se pueden formar algunos yacimientos
de los que se extrae azufre (sulfatos como el yeso o sulfuros como la
pirita), flúor (que se encuentra en la fluorita), o incluso sales (halita o
cloruro de amonio).
Yacimientos Metamórficos
Los procesos metamórficos ocurren cuando las rocas se ven
sometidas a unos aumentos de temperatura y presión lo
suficientemente grandes como para cambiar las características
de las rocas, pero no lo suficientemente altas como para
fundirlas del todo. El metamorfismo también ocurre cuando las
rocas están expuestas al contacto con fluidos que son
químicamente agresivos para la roca y que por tanto también
pueden cambiar sus características y su composición. Estos
fluidos suelen consistir en una disolución de agua con iones y
CO₂ y pueden proceder de:
- otras rocas que están sufriendo aumentos de presión y/o
temperatura, de manera que algunos de sus átomos y moléculas
se desprenden y salen a las zonas circundantes.
- restos de magmas que han empezado a solidificar, como los
fluidos que quedan en la última fase de consolidación de los
magmas o fase hidrotermal (en este momento casi todos los
componentes de magma han solidificado y solo queda un residuo
de agua con gases e iones).
En general, los procesos metamórficos no suelen generar
yacimientos porque no suelen producir acumulación de
minerales, las presiones y temperaturas sí pueden hacer variar
las características de los ya existentes, de manera que se
convierten en minerales valiosos para el uso humano. Esto es lo
que ocurre con las calizas que se convierten en mármoles o el
carbón que se convierte en grafito. Además, los procesos
metamórficos pueden hacer variar la composición de los
minerales ya existentes (y por tanto sus características), por el
contacto de las rocas preexistentes con los fluidos reactivos o
con magmas que intercambian elementos con las rocas que les
rodean.
Tipos de Yacimientos Metamórficos
Yacimientos de Contacto
Se originan por el contacto de la roca con magmas calientes
con los que intercambian elementos, de manera que esta roca
se puede convertir en un yacimiento al verse enriquecida por
determinados elementos. Por estos tipos de procesos se han
producido depósitos valiosos de minerales metálicos (de Cu,
Zn, Pb, etc.) y no metálicos (como el talco).
Yacimientos Hidrotermales
los yacimientos que se forman durante la fase
hidrotermal de consolidación del magma se
constituyen gracias a las reacciones entre la roca fría
que rodeaba al magma y el líquido acuoso que queda
como residuo del mismo.
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