GESTIÓN FINANCIERA EN EL SIGLO XXI
Actualmente la dirección financiera de las empresas exige desarrollar nuevas
prácticas, técnicas y actitudes por parte de los economistas y profesionales de
las finanzas, ya que es necesario implementar nuevos valores y
comportamientos en el área de las finanzas.
1- Gestión financiera en el S. XXI
En 2010, Gómez señala en el S. XXI la dirección financiera y las finanzas
empresariales cambiarán radicalmente por dos razones:
a) La conexión que existe entre asuntos económicos-financieros
b) La crisis global actual: debido a su impacto social-económico
Gómez sugiere aprender de las experiencias vividas para así cambiar algunos
comportamientos y prevenir problemas similares futuros. Está la gestión del
hombre poder prevenir la crisis.
La falta de investigación en las áreas de contabilidad y finanzas ha entorpecido
los avances; muchos errores pudieron haberse evitado si se hubiera dispuesto
de información financiera útil, y se hubieran implementado cambios para
prevenir la crisis. Sin embargo, hay quienes aún creen en lo empírico, que
muchos acontecimientos financieros se producen por el azar o acción de
fuerzas misteriosas y no pueden evitarse.
La causa de la crisis parece ser exclusivamente macroeconómica asociada a la
inflación o déficit público, debido a la:
a) Escasez de investigación en el área de las finanzas
b) La globalización e integración de la economía
c) La rapidez de las comunicaciones
Las razones principales de esta crisis se deben a:
a) Malas decisiones financieras tomadas por inversores y responsables
financieros como agentes públicos y privados.
b) La negligencia de responsables administrativos y auditores (falta de
ética y control).
Para solucionar y prevenir crisis futuras en las diferentes áreas de la dirección
organizacional, es indispensable el uso de herramientas y procesos, tales
como:
a) Actitudes
b) Valores
c) Creencias
d) Cuestiones asociadas a la dirección y gestión financiera, como la
psicología.
Es necesario realizar cambios y transformaciones en la dirección financiera de
las empresas sin importar el tamaño y sector. Estos cambios son:
a) Realizar nuevas prácticas
b) Plantear nuevos retos vinculados a la transformación de la organización
y la de la propia área.
c) Crear nuevos sistemas.
La función de los responsables de las finanzas de una empresa es dominar los
elementos de gestión financiera que ayuden al buen desarrollo de los procesos
económicos y que garanticen la calidad del servicio.
Es necesario implementar nuevos modelos de dirección y de gestión financiera,
ya que, si bien son teóricos, en muchos casos resultan más eficaces que la
experiencia cotidiana.
La dirección y la gestión financiera deben integrarse y coordinarse con las
demás áreas de la organización, ser autónoma, pero a la vez estar relacionada
con las demás, formar un sistema global. Aceptar que los cambios financieros
en una empresa son una oportunidad para innovar y mejorar otras áreas y a su
vez, la organización en sí misma.
Hay que asumir que los asuntos financieros de una empresa también influyen
en su posicionamiento en el mercado, satisfacción del cliente y otros; la toma
de decisiones y cambios repercuten financieramente. Para llevar esto a la
práctica es necesario trabajar cooperativamente respetando la cadena de
mando, por razones de:
a) Cadena de valor
b) Satisfacción del cliente
c) Supervivencia
d) Desarrollo y crecimiento de la empresa
Se debe disolver el “ego financiero”, es decir, evitar poseer demasiado
innecesariamente, cuanto menos se posea, mejor. Disponer solo de lo que es
preciso (elementos, sistemas y procesos) y desechar el resto. Esto solo es
posible disolviendo previamente el ego del directivo.
2- Gestión de la tesorería para el siglo XXI.
La correcta gestión de la tesorería tiene por objetivo mejorar los resultados
obtenidos en el departamento financiero en unión con otros; esta gestión debe
centrarse en obtener mayores ingresos a corto plazo para así lograr maximizar
la rentabilidad y el valor de la entidad. El departamento de tesorería pasa de
ser un centro de costes a ser un centro de beneficios como lo son los demás.
Así como cambia el rol de tesorería, también debe cambiar el perfil del
profesional a cargo. Debe ser capaz de diseñar y gestionar un sistema de
gestión de tesorería, administrando correctamente las entradas, procesos y
salidas.
Además, debe:
a) Reconocer la importancia del flujo de caja en la gestión financiera
b) Ser un experto del mercado monetario y crediticio
c) Hábil para relacionarse con las entidades financieras
d) Dominar el control y planificación de la liquidez
e) Dominar la gestión de riesgos, entre otras cosas
Es importante que se clarifiquen las funciones de la tesorería en el área
financiera y en la dirección de la empresa. Se debe tener en cuenta el criterio
de caja y el de devengo para tener una visión total de la realidad financiera
empresarial.
Establecer las diferencias y semejanzas entre las operaciones asociadas al
“devengo” y las relacionadas con los cobros y pagos, separarlas para tener una
visión real de las finanzas. Ignorar cuestiones vinculadas a la tesorería afecta
los resultados de la empresa.
Es importante adoptar modelos de gestión de tesorería que se adapten a las
necesidades de la empresa, a sus objetivos. Evitar la “gestión egocéntrica” que
es indiferente a la entidad. El perfil financiero de la entidad es reflejo del ego de
quien la dirige, y a su vez, el contexto financiero influye en los procesos
internos de la empresa.
Para una gestión de tesorería eficiente se debe disponer de información útil
interna y externa, esto para realizar planes, previsiones de cobro, pago y de
liquidez a corto plazo en épocas de incertidumbre.
Una innovación o mejora podría ser externalizar la realización de determinados
procesos de la gestión de tesorería, suprimiendo algún elemento del proceso
dentro de la empresa. En caso de grupos de empresas o de diversas
sucursales de la entidad en tiempos de crisis, se plantea la opción de
centralizar los procesos vinculados a la tesorería y evitar diversos
departamentos de cobro y pago.
Se trata de una reingeniería de procesos, tantos aquellos cotidianos como los
de a medio y largo plazo. Una labor de revisión e innovación en donde se
realizan cambios que pueden afectar elementos del sistema financiero o a la
empresa en general.
La innovación y transformación de la tesorería y la gestión financiera exige
nuevas relaciones, además de sistemas y elementos. Se han de establecer
alianzas estratégicas, convertir a expertos y proveedores financieros en socios
y consultores de la organización.
Para mejorar el control de la gestión de la tesorería, es importante mejorar la
contabilidad y desarrollar cuadros de mandos en el departamento.
Se deben elaborar estados financieros adaptados a las necesidades de registro
para poder gestionar la tesorería. Los estados de flujo de tesorería deben
reflejar la gestión de la liquidez de la empresa.
Todos estos cambios solo podrían llevarse a cabo mediante la informatización
y automatización de la gestión de tesorería y la incorporación de las TIC.