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Conceptos Clave en Fitopatología

Este documento describe los conceptos básicos de fitopatología relacionados con los síntomas y signos de las enfermedades de las plantas. Explica que los síntomas son cambios observables en las plantas causados por patógenos, mientras que los signos son estructuras del patógeno visible en la planta enferma. A continuación, clasifica los síntomas según su tipo (necróticos, de crecimiento, de color) y proporciona ejemplos detallados de cada categoría.

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Conceptos Clave en Fitopatología

Este documento describe los conceptos básicos de fitopatología relacionados con los síntomas y signos de las enfermedades de las plantas. Explica que los síntomas son cambios observables en las plantas causados por patógenos, mientras que los signos son estructuras del patógeno visible en la planta enferma. A continuación, clasifica los síntomas según su tipo (necróticos, de crecimiento, de color) y proporciona ejemplos detallados de cada categoría.

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BASES CONCEPTUALES DE FITOPATOLOGÌA:

SINTOMAS Y SIGNOS DE LAS ENFERMEDADES


SÍNTOMA: son los cambios que se observan en las plantas y que resultan de modification
del desarrollo morfológico y/o fisiológico normal de las mismas, debido a la acción
de microorganismos patógenos o de determinadas condiciones del ambiente.

SIGNO: son las estructuras del patógeno (agente causal) que se visualizan sobre la
planta enferma
No todos los síntomas y signos son macroscópicos, es decir, visibles a ojo desnudo, sino que
muchos de ellos son microscópicos. En este caso su observación se realiza con el instrumental
óptico: lupas y/o microscopio. La descripción de una enfermedad a través de sus síntomas y
signos puede requerir tanto de una descripción morfológica macroscópica como también de
un examen morfológico e histológico al microscopio.

SÍNTOMAS
CLASIFICACIÓN DE SÍNTOMAS
Los síntomas pueden ser clasificados según diferentes criterios:
-Según los patógenos que los ocasionan
Síntomas producidos por hongos Síntomas
producidos por bacterias Síntomas producidos por
mollicutes Síntomas producidos por virus
-Según su localización en relación con el patógeno
- Síntomas Locales: son síntomas que se desarrollan en el lugar de la planta
donde se ha producido la penetración y colonización por el patògeno
- Síntomas Sistémicos: son síntomas que están generalizados en toda la planta.
- Síntomas Primarios: son síntomas que se manifiestan únicamente en el órgano afectado.y se
manifiestan en un sector de la planta que està alejado de l ugar de acción del patògeno
- Síntomas Secundarios: son síntomas que se presentan como consecuencia de los síntomas primarios

-Según el tipo de alteraciones producidas en el hospedante (que es el criterio que nosotros vamos a
emplear para clasificar a los síntomas) tenemos:

 SÍNTOMAS NECRÓTICOS
 SÍNTOMAS QUE PRODUCEN ALTERACIONES DEL CRECIMIENTO

 SÍNTOMAS QUE PRODUCEN ALTERACIONES DEL COLOR

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SÍNTOMAS NECRÓTICOS

Los síntomas necróticos se caracterizan por la muerte de células, tejidos y órganos, afectando
solo una parte del órgano o de la planta. Hay casos en donde la necrosis puede causar la muerte de
todo el órgano o incluso de toda la planta.
Pueden ser: SÍNTOMAS NECRÓTICOS GENERALES
SÍNTOMAS NECRÓTICOS LOCALES

SÍNTOMAS NECRÓTICOS GENERALES


Son aquellos que afectan a todo un órgano o toda una planta, sin respetar tejidos. Dentro de
estos síntomas podemos citar los siguientes:
(a) PODREDUMBRE
(b) TIZÓN

(a) PODREDUMBRE
Involucra la desintegración de los tejidos por la acción de enzimas secretadas por los
patógenos. Comienza como una mancha de aspecto húmedo que poco a poco se extiende y
profundiza, produciendo cambios en el color y textura de los órganos afectados. Hay varios tipos de
podredumbres:
Podredumbre de órganos carnosos: Pueden ser de dos tipos:

Podredumbre húmeda o blanda: En este caso, los tejidos están humedecidos y flácidos y se produce
un exudado acuoso.
Ej.: “Podredumbre blanda de las hortalizas” (Pectobacterium carotovora subsp. carotovora).
“Podredumbre azul de los cítricos” (Penicillium spp.) (Fig. 1).

Podredumbre seca o dura: Los tejidos se deshidratan y endurecen y el órgano afectado queda
momificado, por lo que a este síntoma también suele denominárselo momificación.
Ej.: “Podredumbre morena de los frutales de carozo” (Monilinia fruticola) (Fig.2).

Fig. 1: Podredumbre húmeda Fig. 2: Podredumbre seca

Podredumbre de tallos y ramas


Si la podredumbre se manifiesta en órganos no carnosos, como son los tallos y ramas, la
muerte y desintegración de los tejidos se denomina enriado.
Ej.: “Podredumbre del capítulo de girasol” (Sclerotinia sclerotiorum (Lib. de Bary).
“Marchitamiento del maní” (Sclerotium rolfsii Sacc.). “Podredumbre de raíz y base del tallo de maíz”
(Fusarium verticillioides Sheldon) (Fig. 3).

Damping off
Este síntoma se caracteriza por la caída de plántulas, resultado de la podredumbre de tejidos
tiernos de la base del tallo (Damping off de postemergencia) (Fig. 4). Si la podredumbre ocurre antes
de la emergencia de la planta se dice que hay “damping off” de preemergencia. Patógenos
habitantes de suelo como Rhizoctonia, Pythium y Phytophthora son agentes causales de damping off,
que resulta en la reducción del stand de plantas.
19
Fig. 3: Enriado Fig. 4: Damping off de posemergencia

Podredumbre de la madera
Cuando la podredumbre afecta a la madera de los árboles, ésta se torna más frágil y
esponjosa lo cual no siempre es fácil de advertir, pero sí es posible observar el cambio de coloración
que se produce en ellas y que es diferente según el organismo causal de las mismas.
Así es que tenemos podredumbres blancas, como la producida por Fomitopsis spp. que se
deben a la acción de organismos que degradan y utilizan la lignina, dejando la celulosa. Y
podredumbres morenas ocasionadas por patógenos que degradan y usan la celulosa, dejando la
lignina, por ejemplo, Fommes spp., que produce podredumbre en la madera de numerosos árboles
forestales.

(b) TIZÓN
Se caracteriza porque ocasiona la muerte generalizada de toda la parte aérea de la planta, la
que se torna de color pardo adquiriendo la planta un aspecto como de “quemada”.
Ej.:“Tizón tardío de la papa y del tomate” (Phytophthora infestans Mont. De Bary) (Fig. 5).
“Tizón del maní” (Sclerotinia sclerotiorum; S. minor).

SÍNTOMAS NECRÓTICOS LOCALIZADOS


Son aquellos que sólo afectan a una parte de un órgano o de la planta. Se caracterizan
porque tienen forma y tamaño definido.
(a) MANCHAS
(b) CANCROS
(c) ESCALDADURAS
(d) MARCHITAMIENTOS
(e) PÚSTULA

(a) MANCHAS
Lesión necrótica de tamaño y forma definida. La forma, tamaño y color de las manchas son
características que dependen del patógeno, de la planta hospedante y aún de las condiciones
ambientales. Pueden ser aisladas o confluir. Si bien son muy comunes en las hojas, también se
observan en tallos, flores, ramas y frutos.
Ej.: “Viruela del maní” (Cercospora arachidicola; Cercosporidium personatum) (Fig. 7).
“Mancha negra del rosal” (Diplocarpon roseae (FR) Wolf) (Fig. 6).

Fig. 5: Tizón Fig. 6: Manchas en rosal Fig. 7: Manchas en maní

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(b) CANCROS (Fig. 8)
Es una lesión necrótica, generalmente deprimida, que comienza como una mancha que
profundiza y se necrosa quedando rodeada de tejido sano. Comúnmente se encuentran en tallos y
ramas, pero también pueden observarse en hojas y frutos.
Ej: “Cancrosis de los cítricos” (Xanthomonas citri Subs. citri (Hasse) Dowson) (Fig. 9). “Sarna
del maní” (Sphaceloma arachidis Bit. & Jenk.).

Fig. 8: Cancro en árboles Fig. 9: Cancros en limones

(c) ESCALDADURAS
Es un síntoma caracterizado por necrosis de la epidermis y tejidos adyacentes en los bordes
de las hojas. Su aspecto se asemeja a un órgano expuesto al agua caliente.
Ej.:“Escaldadura de la hoja del ciruelo” (Xyllela fastidiosa) (Fig. 10).

(d) MARCHITAMIENTO
Se produce por necrosis de los tejidos vasculares y/o podredumbre radicular. Debido a la
disminución en la conducción de agua, como síntoma secundario se produce pérdida de turgencia de
las hojas de la planta, acompañada posteriormente por un cambio en la coloración de las mismas
(marchitamiento temporario a permanente).
Ej.:“Marchitamiento del pimiento” (Fusarium oxysporum [Link]. capsici) (Fig. 11).
“Marchitamiento del garbanzo” (Fusarium oxysporum [Link]. ciceri)

(e) PUSTULA
Es un síntoma típico de las royas, identificado por una pequeña mancha necrótica
(generalmente menor a 1cm), con elevación de la epidermis, que se rompe por fuerza de la
producción y exposición de esporas del hongo.
Ej.: “Roya anaranjada del trigo” (Puccinia triticina) (Fig. 12).

.
Fig. 10: Escaldadura Fig. 11: Marchitamiento Fig. 12: Pústula en trigo

21
SÍNTOMAS QUE PRODUCEN ALTERACIONES DEL CRECIMIENTO

Son alteraciones y/o distorsiones que se producen en el crecimiento de una planta o en


alguno/s de sus órganos, debido a anomalías en la diferenciación, multiplicación y/o crecimiento
celular.
(a) HIPOPLASIA
(b) HIPERTROFIA
(c) ENANISMO
(d) ACHAPARRAMIENTO
(e) MALFORMACIONES

(a)HIPOPLASIA
Se caracteriza por un menor desarrollo de la zona afectada por el patógeno debido a que las
células no se multiplican o lo hacen a un ritmo inferior al normal.
Ej.: “Sarna del manzano” (Venturia inaequalis ( Cke. ) Wint.) (Fig. 13).

(b)HIPERTROFIA
Es un aumento del volumen de la zona afectada por el patógeno producido por un aumento
del número de células del tejido (incremento en la división celular) ó del tamaño de las mismas.
Ej.: “Agalla de corona” (Agrobacterium tumefaciens Smith & Townsed, Conn) (Fig. 14).
“Carbón común del maíz” (Ustilago maydis (D.C) Corda) (Fig. 15).

Fig. 13: Hipoplasia en manzanas Fig. 14: Agallas en árboles Fig. 15: Agallas en maíz

(c) ENANISMO
En este síntoma el crecimiento de la planta se reduce significativamente en forma gradual, lo
que se evidencia al comparar plantas enfermas con sanas. Esa detención del crecimiento puede
afectar a todas las partes de la planta por igual o bien, ser algunas significativamente más pequeñas
que otras.
Ej.:“Mildiu del girasol” (Plasmopara halstedii (Farl), Berl & de Toni) (Fig. 16). “Mal de Río
Cuarto” (Virus del Mal de Río Cuarto).

(d) ACHAPARRAMIENTO
Se caracteriza principalmente por el acortamiento de entrenudos lo que hace que las hojas
de apariencia normal se agrupen de tal manera que las plantas toman un aspecto arrosetado.
Ej.:“Achaparramiento del maíz” (Spiroplasma kunkeli) (Fig. 17).

22
Fig. 16: Enanismo en girasol Fig. 17: Achaparramiento en maíz

(e) MALFORMACIONES
Estrechamiento de la lámina foliar
En estos casos las nervaduras de las hojas permanecen normales mientras que se reduce
significativamente el desarrollo de la lámina foliar, la que en casos extremos, puede quedar reducida
a la nervadura central.
Ej.: “Cuerda de zapato” (Cucumber Mosaic Virus) (Fig. 18). “Hoja en abanico” (Cauliflower
Mosaic Virus) (Fig. 19). “Hoja de helecho” (Cucumber Mosaic Virus) (Fig. 20).

Fig. 18: Cuerda de zapato Fig. 19: Hoja en abanico Fig. 20: Hoja de helecho

Rama aplastada
Son depresiones alargadas y, frecuentemente profundas de la corteza que comprometen a la
madera de los árboles y alteran la forma normal de ramas y troncos, los que adquieren un aspecto
aplanado con acanaladuras longitudinales.
Ej.: Rama aplastada en manzano (Apple stem pitting virus) (Fig. 22).

Enaciones
Son proliferaciones de tejido que aparecen generalmente en el envés de las hojas, asociadas
a las nervaduras.
Ej.: “Mal de Río Cuarto” (Virus del Mal de Río Cuarto) (Fig. 21). “Achaparramiento de la
alfalfa” (Alfalfa dwarf virus + Alfalfa mosaic Virus).

Fig. 21: Enaciones en maíz Fig. 22: Rama aplastada

23
Filodia (Fig. 23)
En este caso, las diferentes partes de la flor (pétalos y sépalos) sufren una regresión al estado
o condición de hoja.
Ej.: “Filodia del trébol blanco” (Clover Phyllody Phytoplasma). “Mildiu del maíz”
(Sclerophthora maidis).

Escoba de bruja (Fig. 24)


Este síntoma se manifiesta por la ruptura de la dominancia apical con brotación de la
mayoría de las yemas axilares.
Ej.: “Roya de la acacia visco” (Ravenelia papillosa Speg.)

Fig. 23: Filodia en trébol blanco y maíz Fig. 24: Escoba de bruja

SÍNTOMAS QUE PRODUCEN ALTERACIONES DEL COLOR

Involucran la inhibición de la formación o la destrucción de la clorofila en las hojas, como así


también variaciones en el contenido normal de pigmentos antociánicos o carotenos en las mismas.
Podemos distinguir los siguientes:
(a) METAPLASIA
(b) MOSAICO
(c) VARIEGADO O QUEBRADO
(d) MOTEADO
(e) CLOROSIS
(f) ACLARAMIENTO DE NERVADURAS
(g) BANDAS ADYACENTES A LAS NERVADURAS
(h) DISEÑOS LINEALES
(i) MANCHAS ANILLADAS
(j) AMARILLAMIENTOS
(k) VIRESCENCIA

(a) METAPLASIA
Son variaciones en el contenido celular que se manifiestan por cambios de color debido al
aumento de pigmentos antociánicos y carotenos en la célula.
Ej.: “Estría roja del sorgo” (Burkholderia andropogonis Smith). “Torque del duraznero” (Taphrina
deformans (Fckl.) Tul).

(b) MOSAICO
Es la alternancia de áreas irregulares, cloróticas o amarillentas, con áreas de color verde
normal en hojas de las plantas. Comúnmente, este síntoma se presenta en hojas, pero también
puede manifestarse en flores y frutos. En hojas paralelinervadas (gramíneas) este síntoma recibe el
nombre de estríado (Fig. 27).

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Ej.: Mosaico del pimiento” (Pepper Mild Mottle Virus) (Fig. 25). “Mosaico del abutilon”
(Abutilon Mosaic Virus) (Fig. 26). “Mosaico enanizante del maíz y del sorgo” (Maize Dwarf Mosaic
Virus) (Fig. 27).

Fig. 25: Mosaico en frutos Fig. 26: Mosaico en hojas Fig. 27: Estrías en maíz

(c) VARIEGADO O QUEBRADO


Es el mosaico que se manifiesta en flores por pérdida de pigmentos antociánicos, lo que pone
de manifiesto la coloración subyacente. Si bien las flores afectadas son frecuentemente más
pequeñas y pueden caer prematuramente, poseen efectos visuales muy llamativos.
Ej.: “Variegado del tulipán” (Tulip Breaking Virus) (Fig. 28).

(d) MOTEADO (Fig. 29)


Se caracteriza porque los órganos afectados presentan áreas decoloradas, circulares y de
bordes difusos con un gran contraste entre las partes.
Ej.:”Moteado clorótico del Girasol” (Sunflower Chlorotic Mottle Virus) (Fig. 29).

Fig. 28: Variegado en tulipán Fig. 29: Moteado en girasol

(e) CLOROSIS
Los tejidos afectados presentan una coloración verde pálida uniforme por la disminución o
demora en la producción de clorofila. En condiciones extremas de clorosis, la clorofila desaparece
completamente y entonces, este síntoma se denomina “blanqueamiento”.
Ej.: “Mosaico de la lechuga” (Lettuce Mosaic Virus).

(f) ACLARAMIENTO DE NERVADURAS (Fig. 30)


En este caso, existe clorosis de las nervaduras que se presentan amarillentas y el resto de la
lámina foliar permanece verde normal.
Ej.: “Mosaico de la batata” (Sweet Potato Mild Mottle Virus) (Fig. 30).

Fig. 30: Aclaramiento de nervaduras

25
(g) BANDAS ADYACENTES A LAS NERVADURAS
La clorosis se evidencia formando bandas adyacentes que siguen a las nervaduras, las que
permanecen verdes normales.
Ej.:“Mosaico de la coliflor” (Cauliflower Mosaic Virus) (Fig. 31).

(h) DISEÑOS LINEALES


La alteración del color se presenta formando dibujos que se parecen a círculos o líneas
quebradas. Tales dibujos o diseños pueden ser amarillentos o castaños.
Ej.: “Mosaico del rosal” (Rose Mosaic Virus) (Fig. 32). “Marchitez manchada del tomate” (Tomato
spoted wild virus).

(i) MANCHAS ANILLADAS


Son pequeñas áreas anilladas concéntricas (anillos cloróticos) que pueden ser cloróticas o
castañas.
Ej.:”Marchitez manchada del maní” (Tomato spotted wilt tospovirus) (Fig. 33).

Fig. 31: Bandas adyacentes Fig. 32: Diseños lineales Fig. 33: Manchas anilladas

(j) AMARILLAMIENTO
Los órganos afectados se tornan de color amarillo intenso debido a una reducción uniforme
de la clorofila, que hace que se acentúe y aún, se incremente la acción de carotenos y xántófilas.
Ej. “Amarillamiento del paraíso” Ca. Phytoplasma - Grupo 16Sr III – B y 16Sr XIII – C.

(k) VIRESCENCIA
Las partes blancas o coloreadas de las flores (pétalos, sépalos) se tornan verdes por la
presencia de cloroplastos. Morfológicamente mantienen sus características florales.

OTROS SÍNTOMAS QUE SE PUEDEN ENCONTRAR


GOMOSIS (Fig. 34)
Es una exudación de gomas (sustancias viscosas) a partir de lesiones. Es un síntoma frecuente
en ciertas especies frutales como durazneros y cítricos, cuando son afectadas por patógenos que
colonizan la corteza o madera.

EPINASTIA (Fig. 35)


Es una curvatura de las hojas hacia abajo, parte de ellas, o de una rama, como consecuencia
de una rápida expansión de la superficie superior de esos órganos.

Fig. 34: Gomosis en árboles Fig. 35: Epinastia en soja

26
SIGNOS

Los signos son la parte del patógeno que podemos visualizar sobre la planta enferma

En algunas enfermedades, la manifestación del patógeno es lo primero que se observa, o


bien, constituye la expresión más evidente de la enfermedad, de allí la importancia de su estudio. Sin
embargo, en otras enfermedades, puede no presentarse signo, ya sea porque no se han dado las
condiciones ambientales apropiadas para ello o porque se trata de patógenos que no producen
signo.
Entre los organismos patógenos que pueden manifestar signo en las plantas enfermas, se
destacan los hongos y las bacterias.

SIGNOS PRODUCIDOS POR HONGOS

ESTRUCTURAS VEGETATIVAS
Micelio
El micelio es el cuerpo de los hongos. Es un conjunto de hifas, (filamentos microscópicos) las
que pueden presentar tabiques transversales, llamados septas. El micelio es cenocítico cuando no
posee septas y es tabicado cuando las septas están presentes dividiendo a las hifas en múltiples
células.
La presencia de micelio en las plantas se manifiesta como una felpa algodonosa.
Ej.: “Oídio de la frutilla” (Oidium fragaria) (Fig. 36).

Fig. 36: Micelio sobre el hospedante y vista al microscopio

ESTRUCTURAS DE RESISTENCIA
Son estructuras vegetativas resistentes a condiciones adversas que permanecen en reposo
mientras se mantienen esas condiciones y reinician el crecimiento cuando las mismas se tornan
favorables. Pueden ser:
Esclerocios
Son estructuras duras y generalmente visibles a ojo desnudo, constituidas por una masa de
micelio deshidratado (pseudoparénquima). Cuando las condiciones son favorables para el
crecimiento, reinician su actividad produciendo micelio (germinación miceliogénica) o cuerpos de
fructificación (germinación carpogénica). La forma, color y tamaño de los esclerocios son variables,
característicos del organismo que los produce y constituyen un elemento de diagnóstico importante.
Ej.: “Podredumbre del tallo de la soja” (Sclerotinia sclerotiorum (Lib) De Bary) (Fig. 37).

Fig. 37: Esclerocios


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Rizomorfos
Son cordones de micelio visibles a simple vista, en los cuales las hifas han perdido su
individualidad. Forman pseudotejidos complejos. Tienen una corteza gruesa y dura, pudiendo
alcanzar gran longitud.
Ej.: “Podredumbres radiculares en forestales” (Armillariella mellea (Vahl. ex. Fr.) P. Karst.)
(Fig. 38).

Clamidosporas
Son células hifales microscópicas que poseen una gruesa pared celular y que se separan de la
hifa que les dio origen, comportándose como estructuras de resistencia.
Por su ubicación pueden ser intercalares o terminales y presentarse solitarias o formando una
cadena.
Ej.: “Marchitamientos vasculares por Fusarium” (Fusarium spp) (Fig. 39).

Fig. 38: Rizomorfos Fig. 39: Clamidosporas

ESTRUCTURAS REPRODUCTIVAS
Esporas
Son estructuras especializadas en las funciones de multiplicación y diseminación de las
enfermedades. Varían en color, forma, tamaño y en el número y disposición de las células.
Si las esporas son de origen asexual se llaman conidios y si son de origen sexual, reciben el
nombre de esporas. Tanto conidios como esporas pueden ser exógenos o endógenos. Si son
endógenas, es decir, están contenidas en un cuerpo de fructificación, reciben el nombre derivado de
dicho cuerpo.
Ej.:“Pústulas de Roya del maíz” conteniendo teliosporas de (Puccinia sorghi Schw.) (Fig. 40).

Cuerpos de fructificación
Los cuerpos de fructificación pueden ser de origen asexual o sexual. Algunos son
macroscópicos y otros microscópicos y varían en forma, tamaño y color.

De origen asexual:

Picnidio (Fig. 41)


Es una estructura hueca, más o menos esférica o en forma de botella, en cuyo interior se
hallan los conidios. Pueden ubicarse superficial o subsuperficialmente en los tejidos del hospedante.
Ej.: “Viruela de apio” (Septoria apii Rostrup.).

Fig. 40: Teliosporas Fig. 41: Picnidio

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Acérvula (Fig. 42)
Es un estrato chato y descubierto en forma de platillo sobre el que se disponen los conidios.
Se originan debajo de la epidermis y al madurar, presionan y rompen la misma, permitiendo la
dispersión de los mismos.
Ej.: “Antracnosis del poroto” (Colletotrichum lindemutianum (Sacc y Magn) Briosi y Cav.).

Fig. 42: Acérvula

De origen sexual:

Ascocarpo: Es un cuerpo de fructificación que contiene ascos. Pueden ser de diferentes tipos y
dimensiones:
Apotecio
Es un ascocarpo abierto con forma de copa o platillo y que contiene sobre su cara superior,
los ascos dispuestos en empalizada.
Ej.: “Viruela de la alfalfa” (Pseudopeziza medicaginis (Lib.)Sacc ) (Fig. 43).

Fig. 43: Apotecio

Peritecio
Es un cuerpo globoso a piriforme que posee un poro u ostíolo por donde tiene lugar la
dehiscencia de los ascos y ascosporas que están en su interior.
Ej.: “Mancha ocular de la alfalfa” (Lepthosphaerulina briossiana (Poll) Graham y Luttrell.) (Fig.
44).

Fig. 44: Peritecio

Cleistotecio
Es un ascocarpo completamente cerrado, de forma aproximadamente esférica que estalla
para que se produzca la dehiscencia y liberación de las ascosporas.
Ej.: “Oídio del tala” (Uncinula polychaeta) (Fig. 45).

29
Fig. 45: Cleistotecio

Basidiocarpo (Fig. 46)


Es un cuerpo fructífero macroscópico que contiene basidios.
Ej.: “Podredumbres radiculares” (Armillariella mellea (Vahl. ex. Fr.) P. Karst.).

Fig. 46: Basidiocarpos

SIGNOS PRODUCIDOS POR BACTERIAS

ZOOGLEAS (Fig. 47)


Son exudados bacterianos y bacterias, que al deshidratarse se presentan sobre los tejidos
afectados como pequeñas escamas brillantes de diferentes coloraciones.
Ej.: “Estría roja del sorgo” (Burkholderia andropogonis Smith).

Fig. 47: Zoogleas

30
POSTULADOS DE KOCH

Para determinar que un organismo es el agente causal de una enfermedad, debe


necesariamente cumplimentarse los Postulados de Koch, que establecen lo siguiente:

1) El patógeno debe estar siempre asociado con la enfermedad y recíprocamente, ésta no debe
manifestarse cuando el patógeno no está presente.

2) El patógeno debe ser aislado en cultivo puro, natural o artificial, para estudiar sus características
morfológicas y fisiológicas.

3) El patógeno que se desarrolle en el cultivo puro será inoculado artificialmente bajo condiciones
ambientales favorables, en plantas sanas de la misma variedad o especie en la que apareció la
enfermedad, debiendo reproducir en ellas los síntomas característicos de la misma.

4) Desde la planta inoculada con el cultivo puro, el patógeno debe ser re aislado y mantener las
mismas características del aislamiento original.

Si estos postulados se cumplen se tendrá la certeza de que el patógeno aislado es la causa de


la enfermedad.
Estos postulados no se pueden cumplir en todos los casos con otros patógenos como los
virus, fitoplasmas y bacterias fastidiosas vasculares debido a que no se pueden aislar en medios de
cultivos artificiales para inocularlos a las plantas y que reproduzcan los síntomas.

AISLAMIENTO, IDENTIFICACION E INOCULACION DE HONGOS Y BACTERIAS

En todo diagnóstico la primera etapa consiste en examinar, describir y registrar


cuidadosamente los síntomas que se ven en el material enfermo usando, si fuera necesario, el
instrumental óptico (lupas, microscopios) para buscar manifestaciones de la presencia del patógeno,
es decir, del signo de la enfermedad.
Si no se encuentran signos que nos permitan orientar el diagnóstico, podemos intentar forzar
su aparición colocando los trozos de tejidos u órganos enfermos en una cámara húmeda, es decir, en
una caja de vidrio, plástico o cualquier material que permita un fácil lavado y desinfección. Se cubre
la base de la misma con un material absorbente que puede ser papel de filtro, gasa o algodón y se lo
moja con agua; sobre él se coloca el material enfermo, lavado y desinfectado y se tapa, pudiéndose
dejar a temperatura ambiente durante 3 o 4 días.
En el caso de sospechar que el patógeno causante de la enfermedad es una bacteria, antes
de efectuar el aislamiento podemos tratar de reconocer su presencia realizando cortes transversales
en la zona de avance sobre los tejidos de conducción (como nervaduras) y observar dichos cortes en
el microscopio, si hay bacterias, se verá gran cantidad de las mismas en el flujo de savia que sale de
los vasos.

AISLAMIENTO
Se denomina así a la operación de transferir una porción de tejido enfermo del hospedante, donde
se supone está presente el patógeno, a un medio de cultivo natural o artificial.
El objetivo del aislamiento es poder obtener el patógeno libre de contaminantes y estudiar
las características morfológicas y fisiológicas que nos permitan realizar su identificación.
Para realizar un aislamiento necesitamos cajas de Petri estériles, pinzas, bisturí, agujas histológicas y
medios de cultivos.
Los medios de cultivo, según su naturaleza y composición, pueden ser: naturales o artificiales,
líquidos o sólidos. Algunos son específicos para determinados organismos o grupo de organismos,
por ejemplo, el medio de Martin que se emplea para aislar hongos del suelo; mientras que otros
permiten el cultivo de una gran variedad de organismos como es el caso del agar papa glucosado,
31
donde se desarrollan bien, sin dificultades, la mayoría de los hongos y bacterias que afectan a los
vegetales.
Al realizar el aislamiento, se debe trabajar lo más asépticamente posible, ya sea en una
cámara especial de aislamientos o en un lugar limpio y libre de corrientes de aire y polvo. En
cualquier caso la mesa de trabajo deberá estar desinfectada, las manos del operario limpias y el
instrumental esterilizado, para lo cual se lo coloca en un frasco que contenga alcohol al 50% y antes
de usarlo se lo flamea en la llama del mechero y al terminar se los coloca nuevamente en el alcohol.

Metodología del Aislamiento


Comprende tres etapas:
1) Preparación de cajas de Petri con el medio de cultivo
2) Desinfección del material a aislar
3) Operación del aislamiento

1) Preparación de cajas de Petri con el medio de cultivo


Para ello se colocan los frascos o tubos de ensayo que contienen el medio sólido en un baño
de agua caliente o en el horno microondas hasta que se licue. Una vez licuado el medio, se destapa,
se flamea la boca del frasco o tubo en la llama del mechero y, levantando la tapa de la caja de Petri
volcamos allí el contenido del frasco o tubo. Luego se tapa la caja y se hace rotar sobre la mesa de
trabajo para lograr una distribución homogénea del medio de cultivo en ella (Fig. 48).
Si por la observación de los síntomas suponemos que el organismo a aislar es un hongo, para
evitar posibles contaminaciones con bacterias, y previo al llenado de la caja, se le puede agregar al
medio un antibiótico (como la estreptomicina) o se lo acidifica levemente con el agregado de 2-3
gotas de ácido láctico al 25%.

Fig. 48: Preparación de cajas de Petri

2) Desinfección del material a aislar


Lo primero que debemos realizar es la desinfección superficial del mismo, ya que con
frecuencia está contaminado con organismos saprófitos que son transportados por el viento,
salpicaduras de lluvias, etc. Esta desinfección se realiza del siguiente modo:
-Si se trata de órganos de escaso espesor, como hojas y tallos finos, basta con limpiar la
superficie de los mismos con un algodón embebido en alcohol, para disminuir la tensión superficial y
luego, con un agente biosida como el hipoclorito de sodio.
-Si se trata de órganos voluminosos, como troncos, frutos y raíces carnosas, se los puede
sumergir en alcohol y luego lavar con el hipoclorito de sodio.
Esta desinfección superficial evitará el arrastre de contaminantes que puedan estar en la superficie
de los tejidos afectados.
A continuación, se procede a cortar las porciones de tejido afectado, para lo cual se eligen las
lesiones nuevas o recientes, cuidando de cortar en la zona de avance de la lesión, desde la zona sana
hacia la enferma y se realiza una segunda desinfección. Para ello, se colocan los trocitos en alcohol
70° durante 1 ó 2 minutos, luego en hipoclorito de sodio al 2% durante 1 a 3 minutos o bien, en
bicloruro de mercurio al 1% y luego se lavan con agua estéril.
El tiempo de estos tratamientos depende de la naturaleza del tejido vegetal (consistencia e
hidratación) y de la ubicación del patógeno en ellos. Los más breves son para hojas y pecíolos y los
más prolongados para órganos lignificados como ramas y raíces.

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3) Operación del aislamiento
Hongos
Se toman los trocitos desinfectados, con una aguja o pinza esterilizada y se transfieren a una
caja de Petri, ubicándolos equidistantes unos de otros para observar el desarrollo de la colonia. Esta
operación debe realizarse tratando de abrir lo menos posible la caja de Petri.
En la base de la caja se indica, con una cruz u otro signo, el lugar donde se colocaron los
trocitos de tejido enfermo, considerándose como contaminación a cualquier otro organismo que
crezca fuera de dicha indicación. En la tapa de la caja se colocan los datos que sean necesarios para
identificar el aislamiento o, simplemente, se pone una letra o número y se anota aparte todo lo
referente al mismo. Luego las cajas se llevan a estufa de cultivo donde permanecen a 25-28°C
durante todo el tiempo de incubación.

Hongos de suelo
En el caso de este tipo de hongos, se toman muestras de 15 gr del suelo elegido y se colocan
en tubos o frascos bien cerrados, cuidadosamente identificados (número de muestra, origen, fecha,
etc.). Luego, a estos 15 gr de suelo se le agregan 150 ml de agua destilada y se mezcla bien con una
agitadora durante 1 minuto, o bien a mano, durante 5 minutos. Luego, en una caja de Petri
conteniendo medio de cultivo específico para hongos de suelo, y antes que se solidifique, se agrega
1cc de la solución de suelo tratando de lograr una mezcla homogénea.
Las cajas así preparadas se incuban a temperatura ambiente durante 5 a 7 días. Transcurrido
dicho tiempo, se transfieren las colonias desarrolladas a otras cajas de Petri conteniendo medios
comunes de cultivo y se incuban a temperatura ambiente.

Bacterias
Para el aislamiento de bacterias, se toma asépticamente un pequeño trozo de tejido
enfermo, del borde de la lesión y se lo coloca en un tubo de ensayo que contiene agua estéril (3-4
cc). Luego, se rompe el material con agujas para permitir que las bacterias contenidas en el tejido
pasen al agua. Puede convenir dejar varias horas el material en estas condiciones permitiendo la
liberación de las bacterias y su multiplicación. En esta situación debe cuidarse que las bacterias
saprófitas no invadan el lugar. Luego se toman pequeñas porciones de la suspensión con un ansa
flameada y se efectúan estrías sobre el agar solidificado en cajas de Petri. Es decir, se usa la técnica
de dilución, comúnmente empleada en bacteriología, cuyo objetivo es la obtención de colonias
individuales.
La superficie del medio y de las cajas deberá estar perfectamente seca a fin de poder obtener
las colonias individuales, de lo contrario, las bacterias se dispersan en el agua que se encuentra sobre
la superficie y forman una carpeta de colonias mezcladas. Esto, puede evitarse enfriando el medio a
45°C antes de vaciarlo en las cajas y dejando las mismas 24 a 48 horas a temperatura ambiente.
En presencia de elevada humedad relativa las cajas se pueden secar colocándolas abiertas e
invertidas durante 2 a 3 horas en una estufa, tratando de evitar contaminaciones. Luego de
realizadas las estrías, las cajas se incuban a 25°C y deben examinarse diariamente durante 30 días
aproximadamente. Si trabajando con esta metodología aparece más de un tipo de colonias, debe
presumirse que el patógeno es el que se presenta con mayor frecuencia. Una vez obtenidas las
colonias es conveniente transferirlas a tubos pico de flauta para mantener los aislamientos puros y
así evitar contaminaciones futuras.

IDENTIFICACION DEL PATOGENO


Una vez obtenido el aislamiento se procede a su identificación con la ayuda de un
microscopio y/o lupa, claves taxonómicas y bibliografía correspondiente.
Si se trata de un hongo su cultivo in vitro nos permitirá conocer características del micelio (si
es chato o algodonoso, abundante o escaso, coloración, etc.), características de los órganos de
fructificación, ritmo de crecimiento.
Si se trata de una bacteria podremos estudiar características morfológicas de la colonia como
color, tamaño, forma, bordes y características fisiológicas como producción de gas y acidez, etc.

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Además, en el caso de las bacterias se deben cumplir los requisitos que se hallan especificados en la
Planilla Bacteriológica, la cual incluye una sección de Patogenicidad Experimental donde se consignan
los datos relacionados a las condiciones patogénicas de las bacterias.

AISLAMIENTO DE PATÓGENOS DESDE TEJIDOS ENFERMOS (Fig. 4 9)

Fig. 50: Desarrollo


de colonias en cajas
de Petri

(Fig. 50)

Fig. 49: Metodología de aislamiento

¿Cómo hacer preparados para observar al microscopio?


La obtención de un preparado puede realizarse de diferentes formas dependiendo del
material de que se trate. Si el material vegetal presenta un aspecto algodonoso o indicios de
estructuras del patógeno (signos), se toma la muestra con una aguja de disección, raspando
ligeramente el tejido enfermo (a). Se coloca cuidadosamente este raspado sobre el portaobjetos
dentro de la gota de agua o colorante según sea el caso (b), y se cubre suavemente con un
cubreobjetos con la ayuda de una aguja para que no queden burbujas de aire (c) (Fig. 51).

Fig. 51: Pasos para realizar preparados para observar al microscopio

Se utiliza cinta scotch transparente para hacer preparaciones rápidas no permanentes a


partir de crecimientos en medio de cultivo. Este método se recomienda para observar las estructuras
en su estado y posición normales (cadenas de esporas o conidios pegados al conidióforo), lo cual
generalmente es muy difícil de lograr con las preparaciones antes descritas, ya que las estructuras se
separan al ser tomadas con la aguja. Para hacer la preparación se toma un pedazo de cinta scotch y,
con el lado que tiene el pegamento se toca “ligeramente” la muestra o el cultivo de la caja Petri o del
tejido enfermo (a), y enseguida se coloca sobre una gota de agua estéril en un portaobjetos (b, c)
(Fig. 52).

Fig. 52: Realización de preparados utilizando cinta scotch


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INOCULACION
Para el cumplimiento del tercer Postulado de Koch se debe efectuar la inoculación
experimental del patógeno.
La inoculación consiste en poner en contacto al patógeno con el hospedante (de la misma especie
de la cual se lo aisló originalmente) para que se produzca el desarrollo de los síntomas.

Para que sea exitosa debemos tener en cuenta algunos aspectos del patógeno, del hospedante y
del ambiente.
 Patógeno: Se debe considerar aspectos tales como modalidad de penetración (directa, por
heridas o aberturas naturales) y estructura capaz de iniciar la infección (inóculo).
 Hospedante: Es muy importante para realizar la inoculación, que se elijan ejemplares sanos y
vigorosos, ya que los ejemplares débiles no sólo favorecen la acción del patógeno en estudio
sino también la de otros organismos que pueden interferir en los resultados de la
inoculación. Además debe tenerse en cuenta aspectos tales como el órgano de la planta que
el patógeno puede colonizar y estado de la planta (vegetativo o reproductivo) en el que se
produce la infección.
 Ambiente: Es importante conocer los requerimientos ambientales que favorecen a la
enfermedad, fundamentalmente, temperatura, humedad y luz.

Metodología de la Inoculación
Las plantas sanas a inocularse, deben provenir de semillas desinfectadas y, en lo posible
originarias de áreas donde la enfermedad en estudio no está presente y sembrarse en tierra
esterilizada (con calor o químicamente).
Los riegos deben efectuarse con agua, preferentemente estéril, tratando de que las plantas
crezcan en un ambiente libre de patógenos o posibles vectores de enfermedad, para lo cual los
invernáculos se pulverizan periódicamente con fungicidas e insecticidas.
Los ejemplares que se elijan para la inoculación deben ser sanos y vigorosos.
La inoculación puede hacerse depositando directamente el inóculo sobre los tejidos del
hospedante o a través de heridas practicadas para tal fin.
En el primer caso, primero se procede a inocular los ejemplares u órganos seleccionados,
pulverizándolos con una suspensión del inóculo en agua estéril. Si la serosidad y/o pubescencia del
vegetal afecta la adherencia del inóculo, puede agregarse a la suspensión del inóculo algún
adherente (gelatina, oleato de sodio o detergente) que sea inocuo tanto para el hospedante como
para el patógeno.
Las plantas así tratadas se cubren con una bolsa de polietileno para mantener un ambiente
húmedo.
En el caso de tener que efectuar heridas, éstas deben ser pequeñas y superficiales, cuidando de no
afectar demasiado los tejidos de la planta tratada.
Se deposita el inóculo sobre las mismas y esa zona se cubre con una gasa o algodón
humedecido y se lleva a una cámara húmeda tratando de mantener los porcentajes de humedad
necesarios para que la infección sea exitosa.
Los tratamientos testigos (controles) se realizan de igual manera, cubriendo las heridas de las
plantas con el medio de cultivo empleado para el crecimiento del patógeno (sin patógeno) y
colocándolas en las mismas condiciones de humedad, temperatura y luz como en las plantas
inoculadas.
En el caso de organismos de suelo, las macetas, donde crecerá el hospedante, deberán
llenarse de tierra estéril o desinfectada, luego triturar el inóculo a utilizar y mezclarlo
homogéneamente con el suelo, o bien, efectuar riegos con una suspensión del inóculo, sobre la tierra
estéril de las macetas.

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