Cubismo
El cubismo fue el primer movimiento artístico de vanguardia del siglo XX. Nació en el
año 1907 y finalizó en 1914 de la mano de los pintores Pablo Picasso y Georges Braque.
Su impacto fue tal que se le considera precursor de la abstracción y de la subjetividad
artística en su sentido contemporáneo.
El movimiento cubista establece, por primera vez en la historia, una auténtica ruptura
con el arte occidental que, hasta entonces, se basaba en la imitación de la naturaleza y
en la idea de belleza, lo que supuso entonces un gran escándalo, sobre todo entre los
más conservadores. Pero ¿en qué consiste el cubismo? ¿Por qué se dice que es un
movimiento revolucionario? ¿Qué aportó a la historia del arte y a la cultura occidental?
¿En qué reside su importancia?
Características del cubismo
El cubismo representa la realidad mediante el empleo dominante de elementos
geométricos, resultados del análisis y la síntesis. Los objetos no se representan como
“son” o como se "ven", sino como han sido concebidos por la mente, que los
deconstruye en sus formas geométricas esenciales, orientando la atención al lenguaje
plástico, la observación y el análisis. Comprendamos cómo lo hace.
Ruptura del principio de imitación de la naturaleza en el arte
A diferencia de los movimientos predecesores, el cubismo se distancia abiertamente de
la representación naturalista, es decir, del principio de imitación de la naturaleza como
objetivo final del arte. Esto lo convierte en el primer movimiento de vanguardia
propiamente dicho. El cubismo da un paso más allá al distanciarse, incluso, de la idea de
representar la naturaleza según los modos de “percepción” de la vista o la emoción, en
decir, en los efectos o los afectos. Es así como logra la deconstrucción plástica por la vía
analítica, logrando crear en el cuadro una realidad propia independiente de cualquier
referente y de cualquier intento por lograr la verosimilitud.