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La Voluntad Testamentaria y Sus Vicios

El documento analiza la voluntad testamentaria y sus vicios. Define la voluntad testamentaria como el deseo espontáneo y libre del testador al expresar sus disposiciones en el testamento. Explica que existen vicios como el error, dolo, violencia y fraude que pueden invalidar un testamento si afectan la intención, libertad o discernimiento del testador. Finalmente, concluye que estudiar cada vicio permite entender mejor cómo puede verse afectada la voluntad testamentaria.

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La Voluntad Testamentaria y Sus Vicios

El documento analiza la voluntad testamentaria y sus vicios. Define la voluntad testamentaria como el deseo espontáneo y libre del testador al expresar sus disposiciones en el testamento. Explica que existen vicios como el error, dolo, violencia y fraude que pueden invalidar un testamento si afectan la intención, libertad o discernimiento del testador. Finalmente, concluye que estudiar cada vicio permite entender mejor cómo puede verse afectada la voluntad testamentaria.

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UNIVERSIDAD RAFAEL LANDÍVAR

FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES

DERECHO CIVIL VI

Ensayo

LA VOLUNTAD TESTAMENTARIA Y SUS VICIOS

Luisa Fernanda Villeda Navarro 2000618

Guatemala, 22 de febrero de 2021

Campus Central
LA VOLUNTAD TESTAMENTARIA Y SUS VICIOS

El proceso sucesorio ha sido definido de diferentes formas con el paso del tiempo.
Cada cultura y pueblo le ha dado una connotación distinta, dependiendo de sus
creencias y costumbres, pero constantemente ha resultado interesante analizar la
voluntad del testador al momento en que este ha crear su testamento, plasmando
en él, su voluntad, ya que esta es tan volátil como el mismo causante.

Las decisiones contenidas en el testamento son difíciles de juzgar o encasillar


como correctas e incorrectas, libres o sumisas. Es por ello por lo que tanto la ley
como la doctrina desarrollan dentro de su cuerpo los «vicios de la voluntad», los
cuales ayudan a determinar cuándo el testamento debe ser considerado inválido,
en virtud que el escrito no contiene la última y disoluta voluntad del testador.

Siendo así que, a razón de ello, en el transcurso del presente ensayo se


desarrollará, como primer punto, lo que se entiende por voluntad testamentaria,
citando a los debidos autores para entender la locución. Seguidamente, se hará un
recorrido por cada vicio doctrinario y legal previsto y estudiado. Por último, se
presentarán las debidas conclusiones a las que se han llegado, luego de investigar
el tema.

La expresión «voluntad del testador» se encuentra múltiples veces mencionada


dentro del ordenamiento jurídico civil, pero se encuentra aún más presente dentro
de la idea social de lo que supone un proceso sucesorio testamentario: que se
acata la «última voluntad del testador». Aun siendo una frase común dentro de la
sociedad, pocos son los estudiosos que se han detenido a desmembrar la frase y
encontrarle un camino lógico.

Por ello, Federico Puig Peña menciona que la locución hace referencia al querer
del testador. Subraya que se trata del deseo del causante que de forma
espontánea y libre expresa en el contenido del testamento. Este querer, de forma
ideal, es expresado sin vicios, presiones, amenazas, violencia o maquinaciones
maliciosas.1

Según Carolina Bianchi, la razón de esta idea, de que se considere que el querer
del causante debe expresarse de forma libre, disoluta y espontánea aparece
desde el momento en el que el testamento se concibe como un acto unilateral y
personalísimo del testador.2 Un testamento resulta siendo unilateral porque el
testador se manifiesta sin conocimiento de aquellos sobre quienes su voluntad va
a surtir efectos; es personalísimo porque el testador manifiesta su voluntad de
forma personal y sin intervención de terceros que impongan sus intenciones.

Bajo esta línea de ideas, el Código Civil, Decreto–Ley Número 106, en su artículo
935 define lo que se entiende por testamento, siendo este «[…] un acto
puramente personal y de carácter revocable, por el cual una persona dispone del
todo o parte de sus bienes, para después de su muerte». 3

Por otro lado, a consideración del Código Civil y Comercial de Argentina, el


testamento es un acto voluntario llevado a cabo por el causante. En el mismo
sentido, señala que un este acto voluntario lleva intínsecamente tres elementos
fundamentales y conectados entre sí: a) el discernimiento; b) la intención y c) la
libertad.4

Guillermo Borda, citado por Beatriz A. Verón, señala que los tres elementos
mencionados pueden reducirse a uno solo: la intención. Según su estudio, si falta

1
Puig Peña, Federico. Compendio de Derecho Civil español. Volumen VI: Sucesiones. España.
Ediciones Pirámide, S.A. 1976. Página 175 – 176.

2
Bianchi, Carolina. “Los vicios de la voluntad testamentaria”. Revista de derecho de la Universidad
de Montevideo. Volumen 15. Publicación número 30. Uruguay. 2016. Universidad de Montevideo.
Página 283 – 284. Disponibilidad y acceso: [http://revistaderecho.um.edu.uy/wp-
content/uploads/2017/03/BIANCHI.pdf]

3
Jefe de Estado: Enrique Peralta Azurdia. Decreto–Ley 106. Código Civil y sus reformas. Artículo
935. (El resaltado del texto es propio)

4
Congreso de la Nación Argentina. Ley Número 26.994. Artículo 260.
el discernimiento no puede hablarse de la existencia de un acto intencional, pues
el fin presupone el contar con dicha capacidad. Tampoco se puede decir que un
acto es intencional si el testador obró bajo violencia, pues la carencia de libertad
perjudica el fin de este. Además, resalta Borda, lo que atrae al derecho no tiene
nada que ver con el plano privado de quién lleva a cabo su hecho voluntario: el
testamento, sino con la forma en que este sujeto exterioriza el acto que debería
reputarse voluntario.5

En palabras lisas y llanas, el testamento debe considerarse como un acto que


depende única y absolutamente del albedrío de quien lo crea, viéndose alterada la
figura cuando se interfiere o tergiversa la voluntad original del testador. El
testamento contiene, de forma legal, los pensamientos y deseos internos del
testador, los cuales son exteriorizados al crearse el documento, proyectando su
querer para que, al momento en el que el testador fallezca, su última voluntad se
cumpla.

La búsqueda de la verdadera voluntad del testador descansa sobre reflexiones


sociales que influyen en los estudiosos para que estos logren determinar el marco
dentro del cual una voluntad es sincera, o no. Las familias respetan la forma,
capacidad y legitimidad del testador, pero siempre ponen en duda –sobre todo si
resulta conveniente– si la voluntad ha sido libre o coaccionada, exenta o cargada
de causas que revoquen o anulen el testamento.

A razón de esto, el estudio de las anomalías que se han presentado al momento


de expresar la voluntad se les conoce como «vicios», ya que encierran un mal
corrosivo que altera la función primordial de un testamento.

5
Verón, Beatriz A. “La voluntad del causante. Algunas reflexiones”. Revista de derecho de la
Universidad de Buenos Aires. Argentina. Universidad de Buenos Aires. Páginas 182 – 183.
Disponibilidad y acceso: [http://www.derecho.uba.ar/docentes/pdf/estudios-de-derecho-
privado/veron.pdf]
En la doctrina, la teoría general de los actos jurídicos divide los vicios dependiendo
del elemento al que atacan: si lesionan la intención suscita el vicio del error y el
dolo, si vejan la libertad, surge la violencia o la intimidación. Mientras tanto, el
derecho positivo nacional prevé en el Código Civil, artículo 978 que: «es anulable
el testamento otorgado con violencia, dolo o fraude». 6

Por lo tanto, el error, como lo define Enrique Arezo Piriz, puede ser entendida
como aquella divergencia entre la realidad y su representación. 7 Son ideas o
conocimientos falsos, bien por ser inexactos o por ser incompletos, pero que
ambas terminan viciando la voluntad del testador.

En el testamento, los errores se pueden efectuar de la siguiente forma: a) la


persona cree que se esta llevando a cabo acto distinto al testamento, cuando
realmente se trata de este último; b) el testador identifica mal el objeto que quiere
heredar o legar o c) el testador identifica mal al sucesor de su masa hereditaria.

El segundo vicio de la voluntad regulado en la ley es el dolo, dicho el cual se


sustenta en ciertas prácticas o maniobras maliciosas llevadas a cabo por con el fin
ulterior de conseguir de la otra una declaración de voluntad que le traiga provecho,
o a un tercero. Se trata de la perversidad del propósito, de la malicia humana, esto
según lo estudiado por Caio Mário, Da Silva Pereira. 8

6
Jefe de Estado: Enrique Peralta Azurdia. Decreto–Ley 106. Código Civil y sus reformas. Artículo
978.

7
Arezo Piriz, Enrique, “Vicios e interpretación de la voluntad testamentaria”. Revista de la
Asociación de Escribanos del Uruguay. Volumen 73. Publicación número 1–6. Uruguay. 1987.
Página 27. Disponibilidad y acceso: [https://studylib.es/doc/4455479/enrique-arezo-p%C3%ADriz-
que-va-un-particu-jurisprudencial-en-...]

8
Da Silva Pereira, Caio Mário. Instituições de Direito Civil: Introdução ao Direito Civil, Teoria Geral
de Direito, de acordo com o Código Civil de 2002. Volumen Número 1. Brasil. Editorial Forense.
2011. Páginas 439 – 440.
Este dolo, en el testamento, se puede manifestar de las siguientes dos formas: a)
la persona interesada finge afecto, lo complace y se muestra servicial hacia el
causante solo por la posibilidad de heredarle y b) la persona maliciosamente
influye en el ánimo y sentir del causante de forma sigilosa.

La violencia, en la doctrina, se efectúa una distinción entre: a) la violencia física y


b) la violencia moral. Siendo la primera aquella en la que se produce una coerción
física en contra del testador, mientras que en la segunda se producen amenazas
graves e injustas, las cuales procuran causarle temor al causante, intimidándolo.

Interesante resulta, entonces, como Rafael Rojina Villegas afirma que esta
violencia se extiende más allá del testador. Este vicio puede ejercerse sobre los
parientes –dentro de los grados de ley– y cónyuge del causante; en ambos casos,
la consecuencia es la invalidez del testamento. 9

Por último, Vladimir Aguilar Guerra señala que el fraude hace referencia a la
interposición de personas, usada primordialmente para evadir prohibiciones
10
legales, tales como la incapacidad para recibir.

CONCLUSIÓN

El realizar un análisis para apreciar lo que debe por entender por voluntad
testamentario abre la puerta para que, a la vez, se estudie por separado cada vicio
que puede originarse por expresar ideas o sentimientos que afectan en su

9
Rojina Villegas, Rafael. “Validez y nulidad de los testamentos”. Revista del Colegio de Notarios
del Estado Jalisco. Publicación Número 6. México. Colegio de Notarios del Estado de Jalisco.
Página 91. Disponibilidad y acceso: [https://revistas-
colaboracion.juridicas.unam.mx/index.php/podium-notarial/article/view/16122/14443]

10
Aguilar Guerra Vladimir. Derecho de sucesiones. Guatemala, Editorial ServiPrensa, 2016.
Páginas 125–126.
ejecución a terceras personas. El acto de plasmar las intenciones –las cuales son
puramente subjetivas– de una persona en un testamento tiene incidencia jurídica,
ya que resulta necesario establecer elementos de valoración y de juicio dotados
de cierta objetividad legal que ayuden a determinar cuando una voluntad es libre,
disoluta y espontánea y cuando se trata de una voluntad viciada por violencia,
dolo, error o fraude.

El legislador trata generar herramientas capaces de medir la trascendencia jurídica


del vicio derivada de la expresión de la voluntad en aras a la seguridad jurídica y a
la tutela del testamento

LISTADO DE REFERENCIAS

1. Bibliográficas
1.1. Aguilar Guerra Vladimir. Derecho de sucesiones. Guatemala, Editorial
ServiPrensa, 2016.
1.2. Da Silva Pereira, Caio Mário. Instituições de Direito Civil: Introdução ao Direito
Civil, Teoria Geral de Direito, de acordo com o Código Civil de 2002. Volumen
Número 1. Brasil. Editorial Forense. 2011.
1.3. Puig Peña, Federico. Compendio de Derecho Civil español. Volumen VI:
Sucesiones. España. Ediciones Pirámide, S.A. 1976.

2. Normativas
2.1. Jefe de Estado: Enrique Peralta Azurdia. Decreto–Ley 106. Código Civil y sus
reformas.
2.2. Congreso de la Nación Argentina. Ley Número 26.994. Artículo 260.

3. Otras referencias
3.1. Arezo Piriz, Enrique, “Vicios e interpretación de la voluntad testamentaria”.
Revista de la Asociación de Escribanos del Uruguay. Volumen 73. Publicación
número 1–6. Uruguay. 1987. Página 27. Disponibilidad y acceso:
[https://studylib.es/doc/4455479/enrique-arezo-p%C3%ADriz-que-va-un-
particu-jurisprudencial-en-...]
3.2. Bianchi, Carolina. “Los vicios de la voluntad testamentaria”. Revista de
derecho de la Universidad de Montevideo. Volumen 15. Publicación número
30. Uruguay. 2016. Universidad de Montevideo. Página 283 ¬– 284.
Disponibilidad y acceso: [http://revistaderecho.um.edu.uy/wp-
content/uploads/2017/03/BIANCHI.pdf]
3.3. Rojina Villegas, Rafael. “Validez y nulidad de los testamentos”. Revista del
Colegio de Notarios del Estado Jalisco. Publicación Número 6. México.
Colegio de Notarios del Estado de Jalisco. Página 91. Disponibilidad y acceso:
[https://revistas-colaboracion.juridicas.unam.mx/index.php/podium-
notarial/article/view/16122/14443]
3.4. Verón, Beatriz A. “La voluntad del causante. Algunas reflexiones”. Revista de
derecho de la Universidad de Buenos Aires. Argentina. Universidad de Buenos
Aires. Disponibilidad y acceso:
[http://www.derecho.uba.ar/docentes/pdf/estudios-de-derecho-
privado/veron.pdf]

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