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Maltrato a Adultos Mayores: Realidad y Prevención

El documento discute la problemática de la violencia hacia los adultos mayores. Explica que la violencia contra los ancianos viola sus derechos humanos y puede causar daños físicos y psicológicos. También señala que la discriminación y maltrato de adultos mayores a menudo ocurre dentro del núcleo familiar.

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Maltrato a Adultos Mayores: Realidad y Prevención

El documento discute la problemática de la violencia hacia los adultos mayores. Explica que la violencia contra los ancianos viola sus derechos humanos y puede causar daños físicos y psicológicos. También señala que la discriminación y maltrato de adultos mayores a menudo ocurre dentro del núcleo familiar.

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“Violencia en la tercera edad”

“Mientras la gente use la violencia para combatir la violencia, siempre


tendremos violencia. Por eso a pesar de nuestras diferencias, mediante el
dialogo podemos ponerle fin a ésta problemática.

-Ralph Waldo Emerson.

Integrantes: Ignacio Bortolotto y Sebastián Lescano

Materia: Problemática Social Contemporánea

Profesora: Andrea Janina Ojeda

Curso: 5º Año

Instituto San Nicolás

Año: 2017
Introducción

Este grupo ha elegido el tema a tratar por el motivo de que la violencia en la


tercera edad es un inconveniente de gran relevancia debido que al pasar de los
años cada vez son más los afectados en esta problemática. Hoy en día hay
demasiadas personas que son víctimas de este maltrato constante
mayormente por las personas más cercanas a ellos, familiares, vecinos, etc.

Los adultos mayores están inmersos en este gran problema y nosotros también
somos parte de ese mismo círculo, es por eso que hemos llevado a cabo esta
investigación a fondo para entender todos los conceptos que se tiene acerca de
este maltrato y el surgimiento, los tipos de maltrato, las advertencias,
organizaciones, como prevenir esta situación, etc.

La violencia de este tipo ejerce un impacto terriblemente negativo lo cual puede


conducir a depresión, daños psicológicos, hasta incluso a la muerte.

Es por ésta razón que debemos emprender las acciones necesarias y justas
para acabar con este problema que se encuentra en la sociedad, debemos
concientizar a la gente, brindarle la información para que vaya teniendo más
conocimiento de este tema y comprenda que todos somos parte, el número de
adultos mayores involucrados está creciendo bruscamente. El cambio está en
uno mismo, por eso hoy en día existen organizaciones como la OMS
(Organización Mundial de la Salud) que intentan llegar al mayor número de
personas para que mediten y reflexionen sobre ésta problemática.
“Principios del maltrato a los mayores”
En el año 2002 la OMS declara que “el maltrato a las personas mayores es una
violación a los derechos humanos y una causa importante de lesiones,
enfermedades, pérdida de productividad, aislamiento y desesperación.” La
realidad del maltrato al mayor está definida por la complejidad, en una gran
variedad de escenarios (comunidad, instituciones), de tipologías (físico,
psicológico, sexual, económico), de factores de riesgo. La primera referencia al
abuso del adulto mayor que se da en la literatura médica fue del Dr. Burston en
1975, acuñando el término “Granny Battering o abuelita golpeada”. El buscaba
que sus colegas tomaran conciencia que este maltrato era tan frecuente como
el maltrato infantil. Ya en 1981, investigadores estadounidenses estimaron que
el 10% de su población anciana fue víctima de distintos tipos de maltrato (U.S.
Select Comité on Aging, 1981). Pillemer y Finkelhor, en 1988, estudiaron una
población de 2000 ancianos, no institucionalizados, que vivían en el área
metropolitana de Boston y encontraron que el 3,2% habían experimentado
algún tipo de abuso desde que habían cumplido los 65 años de edad. Una
investigación similar, a la que se agregaron preguntas sobre abuso financiero
se realizó en Canadá y concluyó que el 4% de los adultos mayores
canadienses habían sufrido recientemente una o más formas de maltrato. El
primer estudio para evaluar prevalencia de maltrato en adultos mayores por sus
cuidadores en el Reino Unido, fue el de Home y Guilleard en 1990,
investigación que encontró que un 45% de los cuidadores admitieron haber
cometido alguna forma de maltrato. La problemática de la violencia hacia los
adultos mayores ha adquirido mayor preocupación en los últimos años, lo cual
tiene directa relación con el progresivo envejecimiento de la población. Estos
cambios demográficos asociados con la mayor esperanza de vida y sus
implicancias sociales y familiares han llevado a la necesidad de interesarse en
las diferentes problemáticas que afectan a este grupo etario, y que si bien han
existido siempre, sólo ahora se manifiestan en toda su magnitud. Pero
pareciera que el problema del maltrato y abuso a los adultos mayores se
encuentran aún en la sociedad más invisibilizados que otros y con un deficiente
registro, con la existencia de instituciones que no cuentan con sistemas de
detección precoz o apropiada, así como también, la escasa comprensión de la
dinámica de las interacciones violentas. Los adultos mayores configuran uno de
los sectores más vulnerables al abuso de poder intrafamiliar, definidos por
diferentes estudios epidemiológicos que recortan dos variables: de género
(violencia hacia la mujer) y de generación (violencia hacia niños y ancianos),
estos sectores están delimitados por cuestiones histórico – culturales, por lo
tanto susceptibles de ser modificadas mediante procesos de cambio en los
sistemas culturales de creencias. La problemática de la violencia hacia la
tercera edad hace necesario poder visualizar a este grupo etáreo como un
grupo de riesgo creciente, dados los altos índices de longevidad actuales y a
los que se proyecta llegar, en condiciones sociales y culturales desfavorables.
También requiere concientizarse del amplio espectro de violencias que se
ejercen sobre las personas de tercera edad desde lo empírico y concreto y
desde los simbólico e invisibilizado, lo cual pone en evidencia la amplia
naturalización de las conductas abusivas que existen en lo cotidiano. La
sociedad actual se centra en la juventud y en el éxito de la plenitud, no repara
en las posibilidades de éxito de cada edad y la capacidad dada por la
experiencia no se considera valiosa. En ella los paradigmas que se relacionan
con la vejez, implican un conjunto de estereotipos, prejuicios y discriminaciones
que se aplican a los adultos mayores simplemente en función de su edad,
como una actitud aceptada por la mayoría, que hacen del adulto mayor un ser
vulnerable al maltrato y al abuso. Para los diferentes autores que han escrito
sobre esta problemática, les ha resultado dificultoso consensuar una definición
de maltrato y abuso al adulto mayor, debido a la cantidad de prejuicios que
cada sociedad teje alrededor de la tercera edad. Habitualmente se ha definido
al maltrato a ancianos como: “todo acto que por acción u omisión provoque
daño físico o psicológico a un anciano, por parte de su cuidador”. Pero esta
definición no da cuenta de la intencionalidad de la acción del perpetrador. Si
consideramos al abuso por omisión como la ausencia de respuesta a algunas
de las necesidades básicas del adulto mayor, podemos distinguir también que
estas omisiones pueden ser intencionales o no, en este último caso cuando las
omisiones son producto de la ignorancia del cuidador, lo cual no excluye el
hecho de que el efecto sobre el adulto mayor provoque un daño. En su
generalidad, las definiciones que dan cuenta del maltrato familiar expresan que
la conducta maltratadora se da en un marco relacional que se desarrolla en el
tiempo y adquiere las características de ser reiterativa o crónica y/o cíclica. En
1991 Hudson desarrolló una definición abarcativa, que no sólo se refiere
exclusivamente a la violencia intrafamiliar, sino que asocia la conducta violenta
a la violación de los derechos humanos de los adultos mayores: “ el maltrato
del anciano es una conducta destructiva que está dirigida a una persona
mayor, ocurre en el contexto de una relación que denota confianza y reviste
suficiente intensidad y/o frecuencia para producir efectos nocivos de carácter
físico, psicológico, social y/o financiero de innecesario sufrimiento, lesión, dolor,
pérdida o violación de los derechos humanos y disminución en la calidad de
vida de la persona mayor”. El maltrato hacia la tercera edad implica toda acción
u omisión que provoque daño al adulto mayor y que atente contra el bienestar
integral del mismo, vulnerando sus derechos. El maltrato se da en el marco de
una relación de abuso que se define por un desequilibrio de poder. Hablar de
violencia implica siempre un desequilibrio del empleo del poder que ubica
posiciones arriba – abajo simbólicos o reales, que adoptan habitualmente la
forma de roles complementarios: padre-hijo, hombre-mujer, joven-viejo. Es un
desequilibrio que puede estar definido por el contexto o por la cultura o por
maniobras interpersonales de control de la relación, que puede ser permanente
o momentáneo. También debe considerarse que siempre existe un objetivo y
una direccionalidad. El objetivo es la dominación de la víctima para controlar la
relación, un intento de doblegar al otro/a. La direccionalidad está dada por la
selección puntual hacia quien se dirige la violencia. Esto indica que no tiene
que ver con un hecho impulsivo, incontrolable.
“Discriminación a los ancianos”
La discriminación a los ancianos un hecho mal llevado desde el núcleo de la
sociedad “la familia”. En el grupo familiar se desarrolla debido a la edad de la
persona adulta, su estado de salud, o las diferentes ideologías que lleva la
educación antigua con la moderna.

En muchos casos los ancianos solo tienen la opción de estar en las manos de
su familia para que ellos le ayuden a llevar sus necesidades básicas, de esta
forma es cuando muchas veces se produce el abuso o maltrato a estas
personas.

El ritmo de vida es un factor muy importante ya que el ritmo de la familia es


muy acelerado a comparación de el de los ancianos, provocando que estos
queden a la merced de lo que los familiares propongan o dispongan, haciendo
que los afectados se hagan invisibles porque solo se consideran como un
objeto o algo más. También son considerados a los abuelos como las personas
que cuidan a los nietos cuando los padres salen a fiestas o otros lugares , o las
personas que van al mandado, o con ciertas tareas de limpieza pero es cuando
la molestia más común es por el no poder realizar bien las acciones o tareas
ordenadas.

En otros casos, por medio de la familia, sufren lo que es el abandono esto en


un asilo o en otros casos a su suerte en alguna calle sin ningún tipo de
protección.

Los medios de comunicación un factor muy importante dentro de lo que es este


fenómeno social ya que son los principales en marcar diferentes creencias a
las personas. Tomando en cuenta que la gente es muy vulnerable para creer lo
que ve o escucha dentro de lo que es Televisión, radio, periódico dentro de los
más usados.

Se conoce que las creencias de la sociedad son las que generan estereotipos
negativos en contra de los ancianos, haciendo que hoy en día siga
desarrollándose la discriminación hacia ellos.
En nuestra sociedad al llegar a la edad de 60 años es sinónimo de ya no poder
o rendir en las actividades básicas y por lo tanto ya no ser productivos en la
familia ni en lo laboral entre otras cosas.

Dentro del transporte público es un lugar donde más se puede notar la


discriminación a personas ancianas ya que se conoce que el precio para estas
personas es más bajo por lo que los conductores no se detienen cuando estas
personas les hacen la parada al igual que no tienen paciencia cuando estas
personas suben por el ritmo más lento que llevan los ancianos.

Las actividades discriminatorias hacia la tercera edad, surgen también, porque


se observa a los ancianos como el fracaso que solo se dedican a acarrear
enfermedades como cáncer, diabetes, hipertensión, etc. Además de que solo
se puede decir que representan una gran carga por la vejez, generan gastos y
tiempo en atenderles sus padecimientos.

Expresiones como “nadie nos hace caso” son escuchadas muy cotidianamente
en personas adultas que se enfrentan frecuentemente a círculos de
discriminación dentro de los medios de comunicación como en la vida real.

Hay otros casos que producen cambios con este fenómeno como lo es el tener
que retirarse del mundo laboral. Esto porque la mayoría de las personas
ancianas son obligadas a renunciar ya que presentan síntomas de inutilidad y
ya no son productivos para las empresas.

Pero también en la actualidad, en el aspecto psicológico, son los mismos


ancianos los que adoptan ciertas actitudes auto-discriminatorias, reforzando la
concepción que la sociedad les impone al hacerlos dependientes económicos,
físicos y emocionales de las personas que lo rodean.

Los ancianos tienen la idea de que la vejez solo les con llevará soledad,
incomprensión, rechazo y miedo, por eso gran parte se apartan, y aceptan
pasar sus últimos días en un asilo o terminan mendigando por las calles por no
sentirse queridos y aceptados ante sus familiares y la misma sociedad.
¿Cuáles son los tipos de maltratos o abusos a los
mayores?
Según la Asociación Médica, se pueden dar los siguientes tipos de abusos en
los mayores:

Abuso físico o sexual

Cardenales (bilaterales y en varias fases de curación)

Latigazos

Laceraciones

Pinchazos

Fracturas

Evidencia de medicación excesiva

Quemaduras

Restricciones físicas (atados a la cama, etc.)

Desnutrición y deshidratación

Escaso cuidado personal

Abrigo inadecuado

Falta de comida y agua

Prendas o ropas de cama sucias

Falta de medicación necesaria

Carencia de gafas, ayudas auditivas o dentadura postiza

Dificultades para andar o sentarse

Enfermedades venéreas
Dolor o prurito, cardenales o hemorragia en el área de los genitales
externos, vaginal o anal.

Abuso psicológico

Los ancianos reaccionan mostrando resignación, miedo, depresión, confusión


mental, irritabilidad, ambivalencia e insomnio.

Amenazas

Insultos

Persecuciones

Falta de seguridad y afecto

Órdenes crueles

Negativa por parte de la familia o por parte de los cuidadores a que los
ancianos viajen, reciban visitas de amigos u otros familiares o vayan a la
iglesia

Explotación

Mal uso de los ingresos o de otros recursos financieros (la víctima es la mejor
fuente de información, aunque en la mayoría de los casos traspasa a otra
persona la gestión de sus asuntos económicos y como resultado puede haber
confusión sobre este tema).

Abuso médico

Ocultar o no administrar fármacos o los tratamientos médicos necesarios para


una enfermedad, así como no proporcionar materiales médicos a las personas
que lo necesitan, como pueden ser dentaduras postizas, gafas o audífonos.

Puede ser causa de:

Confusión
Desorientación

Alteraciones de la memoria

Agitación

Letargia

Auto-abandono 

Desatención

Conducta de los ancianos o de otros que da como resultado la privación de los


cuidados necesarios para mantener la salud física y mental.
Puede manifestarse por:

Desnutrición

Escasa higiene personal

Cualquiera de las indicaciones para el maltrato médico.


Factores de riesgo
Los factores de riesgo que pueden incrementar la posibilidad de que una
persona mayor sufra malos tratos se sitúan en el ámbito individual,
relacional, comunitario y sociocultural.

Individuales
Entre los riesgos del ámbito individual se incluyen la mala salud física y
mental de la víctima y los trastornos mentales y abuso del alcohol y las
sustancias psicotrópicas en el caso del agresor. Entre otros factores
individuales que pueden incrementar el riesgo de malos tratos se incluyen el
sexo de la víctima y el hecho de compartir vivienda. Si bien los varones de
edad corren el mismo riesgo de sufrir malos tratos que las mujeres, en
algunas culturas en las que las mujeres tienen una condición social inferior,
las mujeres de edad tienen mayor riesgo de negligencia y abuso económico
(como apoderarse de sus propiedades) cuando enviudan. Las mujeres
pueden también correr un mayor riesgo de sufrir formas más persistentes y
graves de maltrato y lesiones.

Relacionales
Compartir la vivienda es un factor de riesgo para el maltrato de las personas
mayores. Está por determinar aún si son los cónyuges o los hijos adultos de
las personas mayores quienes más probabilidades tienen de perpetrar los
malos tratos. Cuando el agresor depende de la persona mayor (a menudo
económicamente) también es mayor el riesgo de malos tratos. En algunos
casos, si hay antecedentes de relaciones familiares disfuncionales la
situación puede empeorar debido al estrés cuando aumenta la dependencia
de la persona mayor. Finalmente, con la incorporación de las mujeres al
mundo laboral y la reducción del tiempo que tienen disponible, atender a los
parientes mayores puede pasar a ser una carga más pesada que
incrementa el riesgo de maltrato.

Comunitarios
El aislamiento social de los cuidadores y de las personas mayores, y la
consiguiente falta de apoyo social, es un importante factor de riesgo para el
maltrato de las personas mayores por parte de sus cuidadores. Muchas
personas mayores están aisladas por la pérdida de capacidades físicas o
mentales, o por la pérdida de amigos y familiares.

Socioculturales
Entre los factores socioculturales que pueden afectar al riesgo de maltrato
de
Las personas mayores se incluyen los siguientes:

 La representación de las personas mayores como frágiles, débiles y


dependientes;

 El debilitamiento de los vínculos entre las generaciones de una


misma familia;

 Los sistemas sucesorios y de derechos de tierras, que afectan a la


distribución del poder y de los bienes materiales en las familias;
 la migración de las parejas jóvenes, que dejan a los padres ancianos
solos en sociedades en las que tradicionalmente los hijos se han ocupado
de cuidar a las personas mayores;
 la falta de fondos para pagar los cuidados.
En los establecimientos institucionales, es más probable que se produzca
maltrato si:

 Los niveles de la atención sanitaria, los servicios sociales y los


centros asistenciales para las personas mayores no son adecuados;

 El personal está mal formado y remunerado, y soporta una carga de


trabajo excesiva;

 El entorno físico es deficiente;


 Las normas favorecen más los intereses del centro institucional que
los de los residentes.
¿Qué debo hacer si sospecho que alguien maltrata a
una persona mayor?
Si usted es un adulto mayor que está siendo maltratado o está ante un peligro
inminente, llame al 9-1-1 o al departamento de policía local para solicitar ayuda.

Si ha visto o sospecha algún maltrato a personas mayores, denúncielo. Todos


los estados tienen una línea telefónica directa sin cargo a la que usted puede
llamar para denunciar un maltrato a personas mayores en el hogar o en un
establecimiento de atención. Visite el sitio web del Centro Nacional contra el
Maltrato a Personas Mayores (National Center on Elderly Abuse) para
encontrar el número de teléfono correspondiente a su estado.

Para denunciar un caso de maltrato a personas mayores, no es necesario que


pruebe que el maltrato esté realmente ocurriendo. En la mayoría de los casos,
una agencia que se llama Servicios para la Protección de Adultos (Adult
Protective Services) responderá su llamada. Estos profesionales investigarán la
situación y tomarán medidas, de ser necesario.

En el caso de que cualquier ciudadano vea o sepa que hay un adulto mayor
maltratado, abusado o violentado, puede realizar la denuncia al 0800-222-
4567.
“Universidad abierta de la tercera edad en Salta”
La Universidad Abierta de la Tercera Edad fue creada el 26 de julio de 1989,
por Decreto 1362 del Poder Ejecutivo Provincial y comenzó a funcionar bajo la
jurisdicción del entonces Ministerio de Bienestar Social, hoy Ministerio de
Derechos Humanos.

En sus aulas, en sus talleres, hay gente de todas las edades, de todos los
niveles socioculturales, de información que alguna vez llegaron y formularon la
siguiente pregunta: ¿Qué puedo estudiar?

Después de tantos años, seguimos enfrentándonos a una misma realidad.


Nadie puede pensar que lo que estudió es suficiente para toda la vida.

El número y la proporción de las personas que alcanzan edades avanzadas


representan un nuevo fenómeno histórico. Sabemos que somos pioneros de
una sociedad nueva e incierta. Estamos trabajando en la definición de roles
para el futuro. Somos distintos de las personas de la tercera edad de hace 30
años, nuestras características y necesidades son diferentes. La Universidad
sigue preparando a los adultos mayores para los nuevos desafíos.

A partir de este año, hemos iniciado un proceso de descentralización:


Queremos que la UNATE esté en todo el interior de la provincia, abriendo
nuevas sedes para que esta experiencia tenga un efecto multiplicador y llegue
a la mayor cantidad de salteños.

Son funciones de la Universidad Abierta de la Tercera Edad:

• Revalorizar el rol protagónico en las distintas esferas de la vida social de

aquellos que, jubilados o no, tiene mucho que ofrecer a sus conciudadanos en

todos los campos del saber.

• Hacer aportes continuos para el cambio de la vida social, con libre

expresión de ideas, proyectos y objetivos.


• Teniendo en cuenta que la experiencia de los jubilados es patrimonio del

Estado, es obligación del mismo crear la infraestructura necesaria para poner

esa capacidad al servicio de la comunidad.

• Impulsar tareas de investigación en todos los campos que sirvan para la

formulación de programas específicos.

Este tipo de participación responde a la idea de que no debemos esperar todo

del Estado, sino integrarnos a él para el logro de los objetivos deseados.

• Organizar, difundir y promover el dictado de cursos, charlas, mesas

redondas que lleguen al cumplimiento de lo expresado precedentemente.

• Proponer la formulación de políticas tendientes a la solución de

problemas que afronta nuestra organización social.

• Potenciar la experiencia adquirida para ser volcada en planes y

proyectos específicos.
Casos renombrados – Importantes en las noticias

El 90% de los casos de


violencia contra los
abuelos ocurre en el seno
familiar
Se reciben tres denuncias por día; 10% de ellas por agresión física. Descuido,
estafas, abandono y hasta golpizas son algunas de las afrentas contra quienes
deberían estar gozando de descanso en el último tramo de sus vidas. El 90%
de los agresores son los propios hijos o nietos. ¿Qué hacer?

La jubilación debería representar el tiempo en que las personas retiradas de las


obligaciones laborales comienzan a hacer todo aquello que antes no pudieron
y, quizás, de cumplir sueños y deseos postergados. Pero la realidad de muchos
es totalmente distinta y, cuando llegan a la tercera edad, comienzan a padecer
hechos de violencia de todo tipo.

Los números que reveló la Secretaría de la Tercera Edad del Gobierno de la


Ciudad de Buenos Aires son escalofriantes: por día reciben tres denuncias,
cada diez de ellas, tres son de hombres. Del total denunciado, el 10%
corresponde a maltrato físico y el 21% son casos de violencia psicológica.
El 14% de los abuelos reciben un cuidado negligente y más del 18% de los que
viven solos, y en un estado de altísima vulnerabilidad, no cuentan con redes de
apoyo.

"Todos somos adultos mayores, es sólo cuestión de años", es el lema con


el que trabaja la Secretaria de la Tercera Edad de CABA  para concientizar
sobre los abusos, malos tratos, abandonos y violencia que viven los abuelos.
"Las denuncias se realizan en la Dirección General de Protección de Derechos
de la Ciudad. Es una red nueva que tiene el programa 'Proteger' desde el que
se hace el seguimiento puntual de cada caso", dijo a Infobae Claudio Romero,
secretario de la Tercera Edad del GCBA.

El 90% de los casos de violencia son protagonizados por familiares directos de


los ancianos (El Sol Noticias)

Actualmente "casi 18 mil" abuelos de la Ciudad viven en un geriátrico y


también se cuenta con un refugio protegido para los adultos mayores, informó
el funcionario. "Allí se aloja a quienes lo necesitan, se los ayuda, se refuerza
su autoestima, pero también se colabora para que recuperen sus pertenencias
porque les sacan tarjetas, sus ropas… Entonces, se los acompaña en todo
momento durante el proceso de recuperar todas sus cosas. También para que
vayan al médico cada vez que necesitan controles", añadió.

Romero habló sobre el punto que más lo preocupa: el delito invisible. "Es el
que se da en la casa. El 90% de los casos de violencia se producen en
su entorno íntimo, por familiares directos (hijos, nietos…) o gente de confianza.
El abuso financiero generalmente es perpetrado por familiares".

 Muchas veces los abuelos no denuncian la violencia que sufren por


vergüenza
Si bien hasta el momento no hay estadísticas en este rubro en Argentina, en
otros países se estima que solamente el 10% de los abuelos violentados hace
la denuncia. Debido a que todo ello ocurre en el seno de sus afectos, "no
denuncian por vergüenza, por el sentimiento que tienen hacia sus agresores,
que son de su entorno íntimo", lamentó Romero, y contó que el programa que
los ampara dispone de personas capacitadas para contenerlos luego de
realizar la denuncia, pero también se ocupan de encontrar y detectar casos de
posibles agravios. "El abuso financiero proviene, generalmente, de los hijos o
de los nietos, que los arrinconan y despojan de sus cosas".

 En la Ciudad, el 18% de los abuelos viven en geriátricos y allí muchos sufren
casos de abandono y negligencia

Otro modo de ejercer violencia contra ellos es la psicológica, como hacerles


creer que tienen la obligación de cuidar de sus nietos, aunque no quieran o no
deseen hacerlo a tiempo completo. "Hay hijos que creen que los abuelos están
para cuidar a los nietos y que deben hacerlo aun si no tienen ganas… Cuando
se jubila, un adulto mayor tiene que hacer lo que tiene ganas, lo que antes no
pudo hacer", afirmó.

 Se maltrata a un adulto mayor también cuando no se respetan sus


limitaciones físicas

La violencia no es sólo física, y sea cual fuere, dejará secuelas, a veces


irreversibles. La negligencia que padecen estos ancianos a nivel social y
familiar es muy grande y pocas veces notoria. "Internarlos en un geriátrico o
dejarlos viviendo solos y no visitarlos es una forma de maltrato, por
eso trabajamos mucho con la concientización porque también hay maltrato
estructural: cuando un mayor camina despacio y le tocan bocina para que se
apure al cruzar la calle, se lo está maltratando", afirmó Romero.
Conclusión
En fin al tema abordado podemos confirmar que el maltrato a los mayores y el
gran incremento que este tuvo y seguirá teniendo demuestra que estamos en
una problemática social muy grave. Ahora las personas afectadas van a
necesitar alojamiento y servicios médicos, psiquiátricos y sociales.
Por eso un aspecto fundamental para llevar a cabo es la educación en
derechos humanos, en este caso de los derechos de los mayores, a todos los
niveles. Este tipo de intervención habrá de acompañarse de la oportuna
difusión en los medios de comunicación.
Es preciso, asimismo, favorecer la información y comunicación entre los
ancianos, sus familiares y cuidadores y los profesionales sociales y sanitarios,
para detectar cuanto antes los casos, y tomar las medidas oportunas.
Un aspecto importante que se debe tener en cuenta es el de capacitar, formar y
apoyar, constantemente, a los familiares y cuidadores de los ancianos, por su
propio bienestar y, por tanto, por el bienestar de las personas mayores a las
que cuidan. Los cuidadores necesitan descanso, vacaciones y compartir la
tarea. En ocasiones, les será muy útil recibir el asesoramiento de profesionales,
tanto para mejorar su capacitación asistencial, como para superar la
sobrecarga, el estrés y la rutina, que llevan a muchos cuidadores a “quemarse”.
Referencias bibliográficas:

 Violencia, maltrato y abuso a los adultos mayores. Lic. Alejandra Valdez.

http://www.amia.org.ar/upload/download/2016/12/06/download_148104176981.
pdf

 Discriminación en personas de la tercera edad. Ismael Estaban Jimenez

http://deprecion-de-las-personas-de-la-3ra-e.blogspot.com.ar/

 El maltrato a los mayores. Centro de prensa.

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs357/es/

 Maltrato a personas mayores. Familydoctor.org editorial staff.

https://es.familydoctor.org/maltrato-a-personas-mayores/

 Universidad en la tercera edad. Secretaria de igualdad de


oportunidades.

http://derechoshumanos.salta.gov.ar/igualdad-de-oportinidades/adultos-
mayores.php

 El 90% de los casos de violencia contra los abuelos ocurre en el seno


familiar. Fernanda Jara. 03/07/16

https://www.infobae.com/sociedad/2016/07/03/el-90-de-los-casos-de-violencia-
contra-los-abuelos-ocurre-en-el-seno-familiar/

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