PÁRAMO: Al encontrarse por encima de los 3100 m de altura, incluso 5000 m sobre el
nivel del mar, los páramos constituyen un ecosistema de montañas en donde predomina
la vegetación (arbustos o matorrales). También denominada regiones de matorral de
montaña.
Dado el conjunto de factores climáticos y geológicos (bioma) de los páramos, es decir, su
altitud y climatología una de sus principales características es la función de retención de
aguas y la regulación hídrica durante todo el año. En donde sus terrenos son considerados
como grandes reguladores de agua que permiten en épocas de sequía y durante los
veranos que el agua retenida en sus altitudes, descienda por escurrimiento y
gradualmente a las tierras bajas, generando en ellas ríos, riachuelos, acueductos o
quebradas.
Respecto a su situación geográfica, los páramos se encuentran ubicados en latitudes
tropicales (Regiones entre bosques cerrados y zonas nevadas). Esto permite que sean un
ecosistema restringido a las zonas altas de ciertas regiones tropicales.
Otros factores como lo son la historia geológica y evolutiva del lugar, la topografía y la
latitud, son factores conjuntos a la posición geográfica, determinantes en su localización
altitudinal alrededor del mundo, claro ejemplo, los páramos de los Andes [1].
TIPOS DE PÁRAMOS: Según su temperatura y altura. Existen tres tipos.
- Subpáramo: Temperatura promedio es de 10ºC, con vegetación prolongada
(arbustos y árboles bajos) encontrándose sobre la zona de bosque montano.
- El páramo: Temperatura promedio de 5ºC, cuya vegetación se conforma de
tuberas y pastizales.
- Superpáramo: Temperatura promedio de 2ºC. En zonas alpinas se les denomina
Tundras, cuya vegetación se caracteriza por tener líquenes, musgos, pequeños
arbustos y una vegetación abierta con poco pastizal.
FLORA: Dada sus condiciones, las plantas de los páramos poseen características propias y
espectaculares que le permiten soportar bajas temperaturas nocturnas, radiación solar
alta durante el día, la baja capacidad de nutrientes en el suelo y en ocasiones, condiciones
de sequía estacional y severa. Por ejemplo, muchos arbustos del páramo tienen hojas
resistentes, pequeñas y muy duras; lo que les permite mantener las hojas verdes y el
crecimiento durante todo el año.
En el páramo la vegetación es principalmente abierta, dominada por gramíneas, arbustos,
hierbas y rosetas gigantes del grupo de los frailejones. La flora, por su parte, la constituyen
vegetales perennes, plantas herbáceas, arbustos y arboles enanos, musgos líquenes y
ciertos pastos. Las hojas de los vegetales están tupidas con pelusas abrigadas y finas [1].
La adaptación de las plantas a estas condiciones, se dirigen en dos sentidos:
1. Protegerse de los altos niveles de radiación solar incidente: En donde las hojas
adoptan una posición paralela a la luz incidente en rosetas, a parte, tienen la
capacidad de variar el ángulo foliar y sus hojas son pequeñas y gruesas con
abundantes tricomas.
2. Protegerse de las temperaturas congelantes, todos lías durante la noche y las
primeras horas del día: Estos presentan sustancias anticongelantes en los tejidos
capaces de soportar temperaturas bajo cero. Las hojas muertas caen en el tronco
de manera que estas protegen el tallo del frío que, a su vez, acumula agua para
permitir la transpiración y la retención del calor [1].
FAUNA: A pesar de que ha sido muy poca estudiada, problema asociado al difícil acceso a
estas áreas y a la alta actividad de los animales que se mantienen transportándose de un
lugar a otro, se estima que la mayoría de las especies, especialmente aves y mamíferos,
utilizan estas zonas como corredor o zona de transición para realizar sus actividades en
otras zonas de vida con temperaturas más adecuadas, como por ejemplo los bosques.
Sin embargo, los animales presentes en los páramos presentan características únicas y
sobresalientes dadas sus adaptaciones fisiológicas para soportar las condiciones extremas
mencionadas con anterioridad (Bajas temperaturas y alta radiación).
Animales como las palomas, oso, venados, patos, anfibios, reptiles, roedores o aves son
localizadas en los páramos. Entre sus principales características podemos encontrar que
presentan abundante pelaje dadas las situaciones climatológicas [1].
EN COLOMBIA
En Colombia son muchos los páramos existentes, refugios de especies endémicas y fábrica
de agua; en total son contabilizados 36 complejos de paramos (Von Humboldt), de los
cuales la gran mayoría se encuentran localizados en las partes altas de la Cordillera de los
Andes y otros pocos en la Sierra Nevada de Santa Marta, cubriendo cerca de 2’906.137
hectáreas que equivalen al 3% de la superficie del país [2]. El departamento con mayor
extensión es Boyacá con un 16 % de los páramos del mundo [3]
Es importante mencionar que los únicos países poseedores de paramos húmedos con
presencia de frailejones son Colombia, Ecuador y Venezuela. Colombia posee una gran
extensión de tierras de este tipo representando un 64 % de presencia de paramos en este
país con respecto al mundo, con una extensión aproximada de entre 1.135.000 y
1.800.000 hectáreas, distribuidos en las cordilleras Oriental, Central y Occidental y la
Sierra Nevada de Santa Marta. Representando aproximadamente 2% del territorio
nacional [2]
Sector cordillera oriental
- Distrito páramos de Perijá (Complejo Perijá)
- Distrito páramos de los Santanderes (Santurbán, Tamá,
Almorzadero, Yariguíes)
- Distrito páramos de Boyacá (Complejo del Cucuy, Pisba, Tota-
Bijagual-Mamapacha, Guantiva-La Rusia, Iguaque-Merchán)
- Distrito páramos de Cundinamarca (Complejo Guerrero, Rabanal y
río Bogotá, Chingaza, Cruz verde-Sumapaz)
- Distrito páramos de Los Picachos (Complejo Los Picachos)
- Distrito páramos de Miraflores (Complejo Miraflores)
Sector cordillera central
- Distrito páramos de Belmira (Complejo Belmira)
- Distrito páramos de Viejo Caldas-Tolima (Complejo Los Nevados,
Chilí-Barragán)
- Distrito páramos del Valle-Tolima (Complejo Las Hermosas, Nevado
del Huila – Moras)
- Distrito páramos del Macizo Colombiano (Complejo Guanacas –
Puracé – Coconucos, Sotará)
Sector Nariño-Putumayo
- Distrito páramos de Nariño – Putumayo (Complejo Doña Juana –
Chimayoy, Complejo La Cocha – Pastocoy, Chiles-Cumbal)
Sector cordillera occidental
- Distrito páramos de Paramillo (Complejo Paramillo)
- Distrito páramos de Frontino-Tatamá (Complejo Frontino-Tatamá,
Frontino-UrraCitará, Tatamá)
- Distrito páramos del Duende – Cerro Plateado (Complejo del
duende, Farrallones de Cali, Cerro Plateado)
Sector Sierra Nevada de Santa Marta
- Distrito páramos de Santa Marta (Complejo Santa Marta)
GLACIARES: Los glaciares o nevados constituyen por sí solos un piso y no hacen parte del
páramo; tienen alturas superiores a 4.800 msnm, con fluctuaciones entre 200 m y 400 m y
se caracterizan por la presencia de casquetes glaciares. En Colombia hay presencia en
Sierra Nevada de Santa Marta, Sierra Nevada del Cucuy y el Nevado del Ruiz [4].
MONTAÑA PERIGLACIAR: Se encuentran a partir de los 3800 msnm. Se van haciendo más
evidentes al aproximarse al borde de los glaciares. Se encuentran presentes en áreas que
tienen más condiciones climáticas necesarias pero que no tienen nevados. En este
ambiente hay acumulación de hielo, se encuentran rupturas de rocas producto de que el
agua penetra las fisuras de las mismas por lo que al congelarse aumenta su volumen y
posteriormente las fracturas [4].
MONTAÑAS CON HERENCIAS GLACIARES: Se encuentran entre los 3000 y 3800 msnm con
variaciones altitudinales con carácter local propias de la topografía del lugar. En su suelo
se puede encontrar pequeños hundimientos y arrastres; es decir, depósitos lacustres y
fluvioglaciares que se encuentran en depresiones y pequeños derrumbes en las morrenas
laterales. Se pueden observar también grandes rocas de cientos de toneladas dispersas en
los valles, lo que evidencia la actividad glaciar en el pasado [4].
PROBLEMÁTICA:
Gracias a su oferta de servicios ecosistémicos, los páramos en Colombia se distinguen por
ser conservadores de la biodiversidad, a parte de la provisión de hábitats para distintas
especies, la regulación hídrica, la absorción de Carbono [3]. Diferentes aspectos que
perturban y alertan sobre la afectación del ecosistema son mencionados a continuación:
1. Cerca del 50% de los humedales presentes en los páramos y un 35% de las
especies de agua dulce del mismo, han ido desapareciendo por el actuar humano.
En donde la ganadería y agricultura (cultivo de papa y amapola) intensiva también
afecta extensiones considerables, en donde las especies de agua dulce son las
principales afectadas [1]. Es por esto que muchas de los sistemas hídricos que
actualmente abastecen a la población colombiana evidencian una vulnerabilidad
alta para mantener su disponibilidad de agua. Otras actividades que afectan son la
explotación minera, la tala indiscriminada, el aprovechamiento descontrolado de
flora y fauna silvestre, la erosión por escorrentía, la eliminación de la capacidad de
retención hídrica del páramo, la extinción de especies endémicas, la
contaminación con residuos sólidos y líquidos por abonos y herbicidas, el deterioro
del suelo y la pérdida de biodiversidad y el acelerado calentamiento global; lo que
hace que en la acelerada degradación sea difícil de distinguir los efectos de la
misma [3].
2. Una de las principales problemáticas mencionadas fue la de la locomotora minera
que se basa en la explotación de oro, carbón y agregados de construcción,
generando así graves daños al ecosistema de páramos. Esta actividad implica
impactos negativos tales como la contaminación de aguas superficiales y
subterráneas con mercurio y cianuro, la contaminación atmosférica, la pérdida de
la biodiversidad y la destrucción del paisaje; fomentando así la erosión y
disminuyendo la capacidad del páramo como regulador hídrico [3].
3. La problemática en los glaciares se presenta en el deshielo. El retroceso de los
glaciares implica el proceso de fusión en los bordes, lo que origina el nacimiento de
hilos de aguas descendentes. Al año los glaciares retroceden de 10 a 18 m, esto se
relaciona al calentamiento global. El fenómeno tiene una explicación simple, en
donde se tiene cierta cantidad de hielo proveniente de las precipitaciones de nieve
es inferior a la cantidad de hielo que se funde; existe un gradiente negativo entre
la acumulación y la ablación.
SOLUCIÓN:
1. La concientización debe ser unánime. La implicación de todos por el cuidado de los
santuarios de vida, es una labor que nos compete para salvar y posteriormente
cuidar los ecosistemas de los páramos. El actuar responsable, conjunto al cambio
de costumbres y actividades que eviten la degradación continua de los mismos.
Pese a las normativas y entes de control para la protección de los ecosistemas en
los páramos existentes, esto no ha podido ser controlado; no se cumplen las leyes.
BIBLIOGRAFÍA
[1] https://ecosistemas.ovacen.com/bioma/paramo/
[2] http://sie.car.gov.co/handle/20.500.11761/35044
[3] https://revistas.unilibre.edu.co/index.php/ingeniare/article/view/530/413
[4] https://www.imeditores.com/banocc/paramos/cap3.htm