Liderazgo docente
Actividad No. 6. La influencia del líder maestro sobre el logro estudiantil
Por
Eimmy Preciado Sánchez
ID: 772109
MAESTRÍA EN EDUCACIÓN
Liderazgo en el Aula
Nombre del Profesor
Wilson Ernesto Sánchez Pantoja
Bogotá, Colombia Marzo, 2021
El rol del maestro líder en el logro de los resultados de aprendizaje en los
estudiantes
Cuando un docente está frente a sus estudiantes buscando la forma de
exponer de la mejor forma algún tema o mensaje que quiera transmitir, sabe de
antemano que debe saberlo comunicar a fin de que llegué de la mejor forma. Si el
estudiante comprende al emisor, comprende el mensaje, se motiva a investigar y a
través de un proceso de reflexión hace del asunto parte de su vida, el docente
deja de ser un buen orador a ser un docente transformador. Sin embargo, para
algunos autores, una buena catedra y un buen desempeño en el aula no es
suficiente para que adicionalmente le sea otorgado el título de líder.
Un docente líder no necesariamente es aquel que llega a ser un
coordinador académico o de convivencia, tampoco el que llega a ser rector, pero si
el que además de motivar a sus estudiantes a investigar acerca de las temáticas
propias de su clase y promover una formación integral, extrapola sus acciones a
toda la comunidad educativa siendo capaz de influir también en sus compañeros e
incluso en los directivos.
A través de este ensayo y teniendo en cuenta la visión de diferentes
autores, se analizará como el docente líder influye directamente en los resultados
de aprendizaje de sus estudiantes.
Para iniciar, desde el análisis de los diferentes tipos de liderazgo, Bernal e
Ibarrola (2015) argumentan como en cada clasificación está inmersa la figura del
profesor, así, por ejemplo, desde la óptica del liderazgo instruccional aclaran que
“el liderazgo no es solo una virtualidad del director, y en la descripción de las
tareas del liderazgo, tanto instruccional como pedagógico o centrado en el
aprendizaje, se cuenta para su ejecución con la agencia del profesorado” (p. 58).
Por otra parte, desde el liderazgo distribuido, señalan los autores, que se subraya
un modo de organización en la que hay más líderes que directivos, posición que
se da bajo la denominación de liderazgo compartido apareciendo más definido el
papel del profesor. Así mismo, se considera que el liderazgo pedagógico es el
punto de llegada del liderazgo instruccional y se insiste en que los directivos
deben compartir liderazgo con los docentes (Bernal e Ibarrola, 2015, p. 59).
De acuerdo con lo anterior, existe una figura de liderazgo dentro del papel
docente evidenciado en el perfil de cada líder. Sin embargo, se valida la siguiente
pregunta ¿cómo un docente, desde el ejercicio de su rol, puede ejercer el
liderazgo?
Según Blázquez (2007) se reconoce un profesor líder a través del buen
desempeño de las siguientes funciones:
- Diagnóstico de necesidades y tratamiento de la diversidad
- Preparación de las clases
- Motivación al alumno
- Evaluación del aprendizaje de los alumnos y la práctica docente
- Tutoría y ejemplo
- Investigación e innovación en el aula. (Citado en Agustín, 2014, p. 15).
Adicional a esto, Blázquez considera que un maestro líder debe manejar
conocimientos sobre equidad, inclusión y diversidad de la enseñanza, contribuir al
desarrollo profesional de los colegas, gestionar la implementación y la evaluación
de políticas y prácticas que contribuyan al impulso de la escuela y poseer
competencias analíticas, interpersonales y organizativas necesarias para trabajar
efectivamente con los equipos de trabajo de la escuela y en el contexto próximo.
Analizando lo anterior, resulta evidente que en la práctica real no es más ni
menos lo que se le exige al docente desde las instituciones educativas, si bien en
el ámbito de la educación privada a veces hay mayor exigencia con el
cumplimiento de estos parámetros en general es un llamado a todos los maestros,
desde los diferentes niveles y desde las diferentes instituciones educativas.
Bajo la luz de esos argumentos, es posible decir que inherente al buen
ejercicio docente hay liderazgo. No obstante, si hay flexibilidad en cuanto a la
exigencia por parte de los centros educativos en una parte en la que los autores
concuerdan con respecto a las características propias del profesor líder, y es la
que corresponde al contexto educativo. Si bien los parámetros mencionados
hacen parte de su quehacer el influir sobre su comunidad educativa, incluyendo
compañeros de trabajo y directivos basándonos en la experiencia real, no es
característica propia de todos los profesores.
Al respecto, York- Barr y Duque (2004) señalan:
Una delimitación más ajustada al significado específico del liderazgo del
profesor es la que lo describe como el proceso por el cual los profesores,
individual o colectivamente, influyen en sus colegas, en los directores y en
otros miembros de la comunidad escolar para impulsar las prácticas de
enseñanza y de aprendizaje con la meta de aumentar el logro y el
aprendizaje de los estudiantes. Tal trabajo de liderazgo se desarrolla
intencionalmente en tres focos: el individual, el de colaboración o desarrollo
en equipo, y el de desarrollo organizativo (Citado en Bernal e Ibarrola, 2015,
p. 64).
También, según Beatty (2011):
los profesores líderes son fuente continua de aprendizaje de sus
compañeros: tienen una visión compartida de la educación y colaboran con
sus pares compartiendo las prácticas y los materiales específicos para
mejorar la educación. Son maestros persistentes, resilientes, abiertos,
respetuosos, confiables, honestos y solidarios, valores estos que vivencian
en sus relaciones de manera que influyen en la sensación de seguridad y la
apertura a la colaboración en las culturas de sus escuelas y en las
condiciones de aprendizaje de sus alumnos y profesores (Citado en Bernal
e Ibarrola, 2015, p. 64).
Por las delimitaciones claras que brindan los autores y sobre las cuales, por
la objetividad que presentan, se puede hablar de un consenso, se reduce el
profesorado que ostenta el título de profesor líder.
Como se mencionó anteriormente, la influencia que se ejerza sobre colegas
y directivos debe estar relacionada de manera directa con el impulso de prácticas
pedagógicas que aumenten el logro y aprendizaje de los estudiantes. Dado que
para lograr dicho impulso se requiere de la visión y apoyo de los demás
compañeros docentes, el trabajo colaborativo resulta fundamental y con ello todas
las buenas prácticas éticas y morales que lo favorezcan.
Entonces, entendiendo las características del docente líder y la relación
entre liderazgo e impulso de prácticas pedagógicas con el buen trabajo en equipo,
se válida la pregunta: ¿cómo medir la eficacia del líder?
De acuerdo con Agustín (2014): “la eficacia de la formación del docente
depende del perfil de liderazgo que sea capaz de diseñar frente a la realidad
específica de su grupo” (p. 11).
Por lo anterior, además de influir en su grupo de compañeros hacia la
mejora de las prácticas de enseñanza y de saber trabajar en equipo el profesor
debe tener conocimiento de las relaciones afectivas entre sus alumnos, dejar que
ellos en determinados espacios y tiempos tomen sus propias decisiones y
permitirles mostrar y desarrollar sus habilidades o destrezas.
Para llegar a reunir todas las características expuestas el maestro debe
tener un gran compromiso con su propia superación y con la de sus alumnos,
tanto a nivel cognitivo como humano.
Cuando en una institución educativa se cuenta con un maestro, o varios,
con las características descritas, esta va a aumentar su probabilidad de éxito en
cuanto a formación integral se refiere. Indudablemente un profesor capaz de influir
en sus estudiantes y de lograr aprendizajes significativos en ellos llevándolos a
cuestionar e ir más allá de lo que se les presenta, capaz de motivar a sus
compañeros a investigar y mejorar sus prácticas con eficacia, puede lograr de
manera directa y planificada la mejora en los resultados académicos de los
alumnos.
Para Alvarado (2009) los buenos resultados académicos bajo la acción
tutorial de un buen líder provienen también de promover la inteligencia, la
racionalidad, de atender a cada persona de manera individual, de elaborar
procesos de consciencia, de enseñar a aprender-desaprender-aprender y una de
las cosas más importantes: debe tener claro que “el docente no es aquel que tiene
la verdad sino el que sabe como construir en sus alumnos la forma de obtenerla”
(p. 13)
Pero para que los buenos resultados permanezcan en el tiempo hay
características que se le deben sumar a las ya mencionadas. El profesor líder
también tiene que ser un líder en continuo aprendizaje, expectante de los cambios
culturales del ser humano y de los cambios que presenta la comunidad que tiene a
cargo. Debe también ser visionario y crear hábitos institucionales donde se valore
el esfuerzo de cada uno de los actores de la transformación continua del plantel.
En suma, aunque todos los maestros debieran ser líderes, la delimitación
para llevar ese título viene dada por una serie de características que no todos
poseen. El trabajo de liderazgo se desarrolla intencionalmente en tres focos: el
individual, el de colaboración o desarrollo en equipo, y el de desarrollo
organizativo.
Un docente líder influye de manera directa en los resultados de aprendizaje
de sus estudiantes ya que puede influir desde su catedra en el aprendizaje de
contenidos, en el desarrollo de competencias y en la motivación por trascender en
los conocimientos que adquieren. Por otra parte, acentúa el mejoramiento
continuo, alienta el cambio y gestiona proyectos que promueven la mejora
continua de la institución, a través del trabajo colaborativo con sus compañeros de
trabajo, logrando con eficacia la mejora integral de la institución donde labora.
Para que los resultados perduren, el líder debe estar atento a los cambios
en la sociedad y los cambios que va presentando su comunidad educativa, estar
abierto a las opiniones, aportes y requisiciones de los demás, tener una visión
clara y motivar a su equipo a su consecución, asumiendo cada una de las
responsabilidades con compromiso por su superación personal y la de todos los
que lidera.
Referencias
Agustin, G. (2014). Liderazgo docente y disciplina en el aula. [Tesis de grado].
Recuperado de:
https://posgrados.aulasuniminuto.edu.co/pluginfile.php/22056/mod_resource
/content/1/LIDERAZGO%20DISCIPLINA%20AULA.pdf
Alvarado, Y., Prieto, T. y Betancourt, D. (2009). Liderazgo y motivación en el
ambiente educativo universitario. Revista Electrónica "Actualidades
Investigativas en Educación", vol. 9, núm. 3, agosto-diciembre, 2009, pp. 1-
18 Universidad de Costa Rica. Recuperado de:
https://posgrados.aulasuniminuto.edu.co/pluginfile.php/22057/mod_resource
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Bernal, A., e Ibarrola, S. (2015). Liderazgo del profesor: objetivo básico
de la gestión educativa. Revista Iberoamericana de Educación. N.º 67, pp. 55-70 -
OEI/CAEU Recuperado de:
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