Qué es el dolo, elementos, clases
y tipos con ejemplos
«No hay pena sin dolo o imprudencia», así comienza el
artículo 5 del Código Penal, haciendo referencia a estos dos
conceptos jurídicos básicos que sirven para tratar al responsable
de un delito de una forma u otra, dependiendo de la voluntad o
intención. A continución definimos en profundidad qué es el
dolo y los tipos que hay.
ÍNDICE DEL ARTÍCULO ocultar
1. ¿Qué es el dolo?
1.1. Elementos del dolo
2. ¿Qué es la comisión por omisión?
2.1. Ejemplo de comisión por omisión
3. Tipos de dolo y ejemplos
3.1. Dolo directo o de primer grado
3.2. Dolo indirecto o de segundo grado
3.3. Dolo eventual
4. Ejemplos de dolo
5. Diferencia entre dolo y culpa
¿Qué es el dolo?
El dolo se define como la conducta antijurídica, culpable y
punible de realizar u omitir una acción que supone un daño o
perjuicio para otra persona, de manera totalmente consciente
y mostrando plena voluntad, aun sabiendo que se está
infringiendo la ley penal y sin causa de justificación que nos
pueda eximir de alguna responsabilidad penal. El dolo es la
forma más grave de culpabilidad.
Por lo tanto, la voluntad por parte de un responsable de la
comisión de un acto ilícito y contrario a la ley, en el cual se
muestra aceptación por el resultado del acto es el dolo básico.
Elementos del dolo
No hay delito doloso si no se cumplen los dos elementos
siguientes:
La primera parte se compone del elemento de
consciencia, es decir, aquel que lleva a cabo una acción
contraria a la ley sabe y es consciente de que está mal.
La segunda parte lo compone el elemento volitivo, que
no se puede llevar a cabo sin tener primero la consciencia
del hecho (elemento anterior). Este elemento es la
voluntad que tiene la persona para cometer el acto.
Recordatorio: una persona con algún tipo de problema mental
o deficiencia que no pueda llegar a comprender lo que hace,
no se entiende que realice un acto doloso siempre que la acción
u omisión sea debida al problema.
¿Qué es la comisión por omisión?
En el artículo 10 del libro 1 del código penal, en sus inicios
establece que se castiga tanto al responsable de la acción
como al que la omite, este apartado se completa en el
siguiente artículo denominado de forma general
como comisión por omisión.
La comisión por omisión se da cuando una persona omite un
hecho o acción sabiendo las consecuencias que conllevan y
los resultados que se pueden dar. Por lo tanto, se considera una
acción dolosa.
Ejemplo de comisión por omisión
Una persona sale de casa desnuda sin vestirse porque ese día no
le apetece, aun sabiendo que pueden haber niños en el parque
del barrio. Cuando esta persona gira la esquina todos los niños
ven sus órganos sexuales, en este caso el reo comete un delito
de exhibicionismo. El autor omite el hecho de vestirse, acepta
el resultado pero no pone los medios necesarios para que no se
cometa.
Tipos de dolo y ejemplos
La clasificación entre los tipos de dolo que hay se hace teniendo
en cuenta la intención del autor.
Dolo directo o de primer grado
Es la forma básica del tipo de conducta dolosa. El autor tiene
intención de cometer un acto contrario a la ley, lo ejecuta y
obtiene un resultado.
Por ejemplo, un individuo planea un asesinato de una persona
estrellando su vehículo con el de la víctima. Cuando va de
camino al trabajo, sabe el punto exacto en el cual debe ejecutar
el delito. Lo realiza y se va. El autor es responsable de un
delito con dolo directo.
Dolo indirecto o de segundo grado
El autor no tiene intención de un resultado como
consecuencia del acto principal que va a llevar a cabo, sin
embargo, lo acepta y lo lleva acabo. Causando el resultado
principal más el secundario.
Cogiendo el ejemplo anterior, el individuo planea el asesinato
sabiendo que la víctima va acompañada de su hija. El autor no
quiere matar a la hija pero acepta el resultado para conseguir el
principal. Cuando llega el día, el autor estrella el vehículo
causando la muerte tanto del padre como de la hija.
Dolo eventual
En el dolo eventual, el autor de un hecho no tiene intención
de provocar un resultado, pero lo acepta y sigue adelante. El
resultado se puede dar o no.
Cogiendo los ejemplos anteriores, el individuo quiere estrellar su
coche contra el de la víctima para causar unas lesiones. Sabe
que puede salir mal y asesinarla pero acepta las consecuencias y
sigue adelante.
Ejemplos de dolo
Ejemplo 1. El autor del delito va a una bisutería, se mete un
collar en un bolso y se va sin pagarlo. Si el autor del delito cogió
el collar sabiendo que se iba sin pagarlo y es totalmente
consciente de que la tienda iba a perder dinero con su acción, se
trata de un delito doloso de hurto.
Ejemplo 2. El autor del delito tiene toda la intención de
atropellar a alguien y matarlo, se considera delito doloso porque
es consciente de que lo que está haciendo está mal y, además,
conoce las repercusiones que puede tener, como la muerte de
esa persona. Sin embargo, si el atropello se ha producido
porque el autor del delito no ha visto a la persona que cruzaba
por donde no debía, no se considera doloso, sino delito por
imprudencia.
Ejemplo 3. Un terrorista tiene la intención de matar a un
político por su ideología y para ello, se acerca a él y le dispara
en la cabeza con una pistola. Este caso sería dolo directo o de
primer grado.
Ejemplo 4. Siguiendo el ejemplo anterior, si en vez de una
pistola, su intención es ponerle una bomba en el coche del
político donde sabe que también ira su chófer y les matará a los
dos, la muerte del chófer se consideraría una conducta dolosa
directa de segundo grado.
Ejemplo 5. Si este mismo terrorista quiere matar al político con
pistola y sabe que el político lleva escolta, lo más probable es
que el escolta también acabe herido. En este caso, sería un dolo
eventual porque realmente el escolta no es su objetivo principal.
Diferencia entre dolo y culpa
La diferencia principal entre el dolo y la culpa es que el dolo se
caracteriza por la mala fe, y la culpa no. La culpa puede ser
consciente o no, pero el autor de delito no persigue un
resultado de manera consciente.
Dicho de otra manera, la culpa es el resultado de llevar a cabo
una acción por la falta de observancia de los cuidados
necesarios derivados de ejecutar dicha acción, pero no es
consciente de ello. Se considerará que el autor del delito tiene la
culpa cuando se produce una lesión de un daño al llevar a
cabo una acción y no se preocupa de los posibles resultados.
El autor del delito tendrá la culpa de los daños o lesiones
producidos en los siguientes casos:
Por la falta del cuidado necesario en la ejecución de la
acción.
Por el mero descuido al ejecutar dicha acción.
Por no prever las consecuencias del resultado de realizar
la acción.
La culpa, además, puede ser de dos tipos:
1. Culpa consciente: el autor del delito prevé el resultado,
pero confía en que no se produzca. Por ejemplo, si un
peatón cruza con su hijo por donde no debe, pero confía
en que no hay peligro.
2. Culpa inconsciente: el autor del delito no ha previsto el
resultado final. Por ejemplo, si un conductor va por la
carretera a una velocidad adecuada y, de repente, cruzan
dos personas por el paso de peatones. El conductor
intenta frenar, pero le fallan los frenos y les atropella.
En el caso del dolo, hay una intención muy clara de producir
el resultado final, es decir, hay intención de obtener un
resultado concreto que sabe que producirá daño o lesión en
otra persona.