UNIVERSIDAD CATÓLICA DE TRUJILLO- BENEDICTO XVI
Curso: Neurociencia y Aprendizaje
Complementación Universitaria
TEORÍAS DEL APRENDIZAJE
1. Teoría del aprendizaje de Pavlov
Pavlov es un psicólogo y fisiólogo ruso célebre en la historia de la
psicología por sus aportaciones al conductismo. Esta vertiente
psicológica predominó en la primera mitad del siglo XX en Estados
Unidos. Buscaba las respuestas del secreto del aprendizaje en
laboratorios bajo condiciones tremendamente estrictas.
El conductismo deseaba demostrar que la psicología es una auténtica
ciencia. Los protagonistas de sus experimentos eran ratas, palomas o
el famoso perro de Pavlov. Dentro de este enfoque destacan
conductistas como Skinner, Thorndike, Tolman y Watson.
Pavlov defendía el condicionamiento clásico. Según este tipo, el
aprendizaje se produce cuando se asocian más o menos al mismo
tiempo dos estímulos, uno incondicionado y otro condicionado. El
incondicionado provoca una respuesta natural en el cuerpo y el
condicionado la empieza a desencadenar cuando se vincula al
anterior.
Estas ideas han dado lugar a innumerables investigaciones
posteriores, pero también han suscitado diversas y agudas criticas.
Este tipo de aprendizaje es demasiado rígido para explicar gran
parte de las conductas humanas. Nuevos modelos siguen revisando
estos pensamientos.
2. Teoría del aprendizaje de Piaget
Piaget elaboró su teoría desde una postura constructivista, afirmaba
que los niños tienen un papel activo a la hora de aprender. Para él, las
diferentes estructuras mentales van modificándose y combinándose
entre ellas a través de la experiencia mediante la adaptación al
entorno y la organización de nuestra mente.
El aprendizaje existe gracias a los cambios y a las situaciones
novedosas. Nuestra percepción del mundo se renueva a medida que
crecemos. Este proceso está compuesto por esquemas que nosotros
ordenamos mentalmente. La adaptación tiene lugar mediante un
proceso de asimilación, que modifica la realidad externa, y otro de
acomodación, que cambia nuestras estructuras mentales.
Por otra parte, la organización procura integrar las diferentes
adaptaciones a lo largo de nuestro desarrollo entre diferentes
estadios del desarrollo (de forma vertical) o dentro del mismo estadio
de desarrollo (de forma horizontal). Adaptación y organización se
complementan mediante la “equilibración“, que autorregula nuestro
aprendizaje.
3. Teoría del aprendizaje significativo de Ausubel
Ausubel es uno de los máximos exponentes del constructivismo y fue
muy influido por Piaget. Este psicólogo y pedagogo opinaba que para
que la gente aprenda es preciso actuar sobre sus conocimientos
previos. Por ejemplo, si yo quiero que mi hijo comprenda lo que es un
mamífero, primero tendré́ que comprobar que sabe lo que es un perro
y saber cómo piensa para actuar en consecuencia. Estos conceptos se
integran mediante organizadores previos que buscan la coherencia en
nuestro cerebro.
Esta teoría está muy centrada en la práctica. El aprendizaje
significativo contrasta con el aprendizaje de memoria (retener
largas listas sin discurrir) porque produce conocimientos mucho
más duraderos que se interiorizan mejor. Con el tiempo los
conceptos se van relacionando y jerarquizando para ahorrarnos
muchos pasos cada vez que queramos hablar sobre un tema
determinado o hacer cosas como jugar al baloncesto.
4. Teoría del aprendizaje social de Bandura
La teoría de Bandura hizo hincapié́ en el papel de las variables
sociales y unió́ la perspectiva conductista con la cognitiva, enfoque
que prioriza el estudio de los procesos mentales. Afirma que casi
todas nuestras conductas se adquieren por observación e imitación.
5. Teoría Conductista:
Fundado por John B. Watson, el conductismo asume que el aprendiz
es esencialmente pasivo y que tan solo responde a los estímulos del
ambiente que le rodea. El aprendiz empieza como una tabula rasa,
completamente vacía, y se da forma a la conducta a través del
refuerzo positivo o negativo.
Ambos tipos de refuerzo aumentan la probabilidad de que el
comportamiento que los preceda se repita de nuevo en el futuro. Por
el contrario, el castigo (tanto positivo como negativo) disminuye la
posibilidad de que el comportamiento vuelva a aparecer.
Una de las limitaciones más obvias de estas teorías consiste en el
estudio de conductas únicamente observables, dejando de lado los
procesos mentales que tanta importancia tienen a la hora de
aprender.
La palabra “positivo” en este contexto implica la aplicación de un
estímulo, y “negativo” implica la retirada de un estímulo. El
aprendizaje, por tanto, se define desde esta perspectiva como un
cambio en la conducta de quien aprende.
6. Teoría Cognitivista:
Los cognitivistas dan a la mente y a los procesos mentales la
importancia que el conductismo no le dio; creían que la mente debía
ser estudiada para llegar a entender cómo aprendemos. Para ellos,
el aprendiz es un procesador de información, como un ordenador.
Esta perspectiva sustituyó al conductismo como paradigma
principal en la década de 1960.
Desde la perspectiva cognitiva, los procesos mentales como los
pensamientos, la memoria y la resolución de problemas deben ser
estudiados. El conocimiento puede ser visto como un esquema o
como construcciones mentales simbólicas. El aprendizaje, de este
modo, se define como un cambio en los esquemas del aprendiz.
Esta visión del aprendizaje surgió como una respuesta al
conductismo: los seres humanos no somos “animales programados”
que simplemente responden a los estímulos ambientales. Por el
contrario, somos seres racionales que requieren participación activa
para aprender y cuyas acciones son una consecuencia del
pensamiento.
7. Teoría Humanista:
El humanismo, un paradigma que surgió en la psicología de la
década de 1960, se centra en la libertad, dignidad y potencial de los
seres humanos. La suposición principal del humanismo, según Huitt,
es que las personas actúan con intencionalidad y valores.
Esta noción se opone a lo que afirmaba la teoría del
condicionamiento operante, que discute que todas las conductas son
el resultado de la aplicación de las consecuencias, y la creencia de la
psicología cognitivista respecto a la construcción del significado y el
descubrimiento del conocimiento, que consideran central a la hora
de aprender.
Los humanistas también creen que es necesario estudiar a cada
persona como un todo, especialmente cómo crece y desarrolla como
individuo a lo largo de su vida. Para el humanismo, el estudio del
self, la motivación y los objetivos de cada persona son áreas de
particular interés.
Los defensores más conocidos del humanismo incluyen a Carl
Rogers y a Abraham Maslow. Según Carl Rogers, uno de los
propósitos principales del humanismo podría ser descrito como el
desarrollo de personas autónomas y auto-actualizadas.
8. Teoría Constructivista:
El aprendizaje según la teoría constructivista sucede mediante la
experimentación y no porque se les explique lo que sucede. Acentúa
que el aprender no es un proceso de “todo o nada” sino que las
personas aprenden la nueva información que se les presenta
construyendo sobre el conocimiento que ya poseen.
Es por tanto importante que los profesores determinen
constantemente el conocimiento que sus estudiantes han ganado
para cerciorarse de que las percepciones de los estudiantes del
nuevo conocimiento son lo que había pensado el profesor. Los
profesores encontrarán que la construcción de los estudiantes a
partir del conocimiento ya existente, cuando se les pregunta por la
nueva información, pueden cometer errores. Se conoce como error
de la reconstrucción cuando llenamos los agujeros de nuestro
entendimiento con lógicos, aunque incorrectos, pensamientos.
9. Teoría Sociocultural:
Uno de los más importantes conceptos sobre el cual trabajó y al cual
dio nombre, es el conocido como zona de desarrollo próximo, el cual
se engloba dentro de su teoría sobre el aprendizaje como camino
hacia el desarrollo. Vygotski señala que la inteligencia se desarrolla
gracias a ciertos instrumentos o herramientas psicológicas que el/la
niño/a encuentra en su medio ambiente (entorno), entre los que el
lenguaje se considera como la herramienta fundamental.
De esta manera, la actividad práctica en la que se involucra el/la
niño/a sería interiorizada en actividades mentales cada vez más
complejas gracias a las palabras, la fuente de la formación
conceptual.
10. Teoría Sudbury:
Las escuelas modelo Sudbury aducen que hay muchas formas de
aprender. Según esta escuela aprender es un proceso que tú haces,
no un proceso que se te hace a ti; La experiencia de las escuelas
modelo Sudbury muestra que hay muchas formas de aprender sin la
intervención de la enseñanza, es decir sin que obligatoriamente
exista la intervención de un maestro. En el caso de la lectura por
ejemplo en las escuelas modelo Sudbury algunos niños aprenden
cuando les leen memorizando los cuentos y al final leyéndolos.
11. Teoría de Goleman:
Daniel Goleman propone un modelo de aprendizaje basándose en la
distinción de las habilidades puramente cognitivas y las aptitudes
personales y sociales. Sugiere que las habilidades puramente
cognitivas tienen su base en la neocorteza cerebral. En cambio, las
aptitudes personales y sociales están relacionadas con otras zonas
del cerebro, en particular con la amígdala, los lóbulos prefrontales y
el «centro ejecutivo del cerebro». De acuerdo con esta teoría el
aprendizaje sólo puede adquirirse mediante situaciones
relacionadas con las experiencias emotivas de los individuos. De ahí
que considere que el aprendizaje de las actividades humanas debe
integrarse plenamente con la vida cotidiana para ser efectiva. Del
mismo modo, así como el aprendizaje tradicional requiere cambios
de conducta, se espera que el aprendizaje emocional implique
cambios en las reacciones fisiológicas, subjetivas y conductuales
relacionadas con las emociones del individuo a determinadas
condiciones del entorno.