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Cuentos Etc

María Luisa llegó a cuidar a los hijos de los doctores Reyes mientras cenaban fuera. Le pidió a los doctores si podía cubrir una estatua de payaso que encontraba perturbadora, lo que los alarmó porque no tenían tal estatua.

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Marcos Tun
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Cuentos Etc

María Luisa llegó a cuidar a los hijos de los doctores Reyes mientras cenaban fuera. Le pidió a los doctores si podía cubrir una estatua de payaso que encontraba perturbadora, lo que los alarmó porque no tenían tal estatua.

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LA ESTATUA DEL PAYASO

María Luisa llegó a la casa del doctor Reyes y su esposa a eso de las 7 de la
noche. Había sido contratada para cuidar los dos hijos de la pareja mientras ellos
cenaban en un lujoso restaurante de la ciudad.
El doctor Reyes abrió la puerta y le dejó saber que los niños se encontraban
dormidos. Igualmente, la señora Reyes le pidió permanecer en la sala de estar,
cerca de la habitación de los niños, en caso de que alguno de ellos se despertara.
La pareja se despidió y María Luisa se dirigió a la sala y se sentó a jugar en su
celular. Al cabo de un rato, se aburrió y llamó a los padres para saber si era
posible ver televisión:
—Por supuesto —respondió el doctor Reyes.
Sin embargo, María Luisa tenía una solicitud final; les preguntó si podía cubrir con
una manta la estatua del payaso que permanecía en una esquina de la sala,
porque cada vez que miraba la enorme estatua de ojos espeluznantes, tenía la
sensación de que la estatua se estaba moviendo lentamente.
Por unos cuantos segundos hubo un silencio incómodo. Con voz de terror, el
doctor Reyes dijo:
—¡Despierta a los niños y salgan inmediatamente de la casa! NO TENEMOS
NINGUNA ESTATUA DE UN PAYASO.
THE STATUE OF THE CLOWN

María Luisa arrived at the home of Dr. Reyes and his wife at around 7 at night. She
had been hired to take care of the couple's two children while they dined at a fancy
restaurant in town.
Dr. Reyes opened the door and let him know that the children were asleep.
Likewise, Mrs. Reyes asked him to stay in the living room, near the children's
room, in case one of them woke up.
The couple said goodbye and María Luisa went to the living room and sat down to
play on her cell phone. After a while, he got bored and called the parents to see if it
was possible to watch television:
"Of course," Dr. Reyes replied.
However, Maria Luisa had a final request; He asked them if he could cover the
statue of the clown standing in the corner of the room with a blanket, because
every time he looked at the huge statue with creepy eyes, he had the feeling that
the statue was moving slowly.
For a few seconds there was an awkward silence. In a voice of terror, Dr. Reyes
said:
"Wake up the children and get out of the house immediately!" WE DON'T HAVE
ANY STATUE OF A CLOWN.
LA CASA A OSCURAS
Lucas entró a su nueva casa después del colegio, descargó el morral y se dirigió a
la cocina. Allí se encontró con una joven.
—Hola, debes ser Lucas, me llamo María.
Entonces, María se dirigió a la nevera y le preguntó si deseaba algo de beber.
Lucas asintió con la cabeza y se sentó a la mesa con un libro ya que debía
presentar un informe para la clase de lectura. María se acercó a él extendiéndole
un vaso de agua:
—¿Qué lees? —preguntó.
—“La casa a oscuras”—respondió Lucas, sin interés de continuar la conversación
con la nueva empleada doméstica. Había algo en ella que lo hacía sentir muy
incómodo.
—También tuve que leer ese libro en el colegio—respondió María—, pero no me
agradan las historias de fantasmas. Espero que tú tampoco creas en ellos. Me
imagino que ya conoces todos los rumores acerca de esta casa.
—Sí, conozco los rumores de que esta casa está habitada por fantasmas. Pero a
diferencia de mi papá, a mí me tienen sin cuidado. No creo en lo sobrenatural —
contestó Lucas de manera tajante, haciendo aún más evidente su desinterés por
continuar la conversación y añadió—: Este lugar está hecho un desastre, ¿puedes
por favor guardar las cosas de los antiguos dueños y desempacar nuestras cajas?
Entonces, María se dirigió hacia la sala y comenzó a desempacar. Lucas continuó
leyendo, terminó el informe y se marchó a su habitación a tomar la siesta.
Entredormido, escuchó a María despedirse desde la puerta.
Acercándose la noche, el padre de Lucas llegó a casa después del trabajo. Ambos
comenzaron a conversar.
—Hijo, creo que nunca voy a acostumbrarme a este lugar. Los rumores de que
aquí habitan fantasmas me tienen muy preocupado —dijo el padre.
—¡Nada de eso! Papá, eres el único en esta casa que cree en esas cosas. Yo no
creo en fantasmas y hasta María, la nueva empleada doméstica, tampoco cree en
ellos.
El padre se llevó la mano a la boca y dijo consternado:
—Hijo, empaca tus cosas de inmediato, ¡debemos irnos!
—Pero ¿por qué papá? —preguntó Lucas sorprendido por la extraña reacción de
su padre.
—Porque no contraté a ninguna empleada doméstica.
THE HOUSE IN DARK
Lucas walked into his new home after school, unloaded his backpack, and headed
for the kitchen. There he met a young woman.
"Hi, it must be Lucas, my name is Maria."
So Maria went to the fridge and asked if she'd like something to drink. Lucas
nodded and sat at the table with a book as he was due to present a report for the
reading class. Maria approached him, handing him a glass of water:
-What do you read? -I ask.
"" The house in darkness, "" Lucas replied, not interested in continuing the
conversation with the new housekeeper. There was something about her that
made him feel very uncomfortable.
"I also had to read that book at school," Maria replied, "but I don't like ghost
stories." I hope you don't believe in them either. I imagine you already know all the
rumors about this house.
"Yes, I know the rumors that this house is inhabited by ghosts." But unlike my dad,
I don't care. I don't believe in the supernatural, "Lucas answered bluntly, making
his disinterest in continuing the conversation even more evident and added," This
place is a mess, can you please put away the old owners' things and unpack our
boxes?
So Maria walked into the living room and began to unpack. Lucas continued
reading, finished the report, and went to his room to take a nap. Dumbfounded, he
heard Maria say goodbye from the door.
As evening approached, Lucas's father came home after work. They both started
talking.
"Son, I don't think I'll ever get used to this place." The rumors that ghosts live here
have me very concerned, ”said the father.
-Nothing of that! Dad, you're the only one in this house who believes in those
things. I don't believe in ghosts and even Maria, the new housekeeper, doesn't
believe in them either.
The father put his hand to his mouth and said in dismay:
"Son, pack your things immediately, we must go!"
"But why Daddy?" Lucas asked surprised by his father's strange reaction.
"Because I didn't hire a housemaid."

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