TALLER PARA EVALUAR CONOCIMIENTOS Y CONCEPTOS SOBRE LA
TEMATICA DE:
ETICA PROFESIONAL
A continuación, encontraras una serie de preguntas que desarrollaras teniendo en cuenta los
conceptos aprendidos durante la clase. Y el Video enviado.
Desarrollo:
1. Define específicamente que es la Ética y cuál es su aporte
La ética es una disciplina filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el
comportamiento humano. Otro termino con el que podemos definir la ética es que es un conjunto
de costumbres y normas que nos guían y/o valoran el comportamiento del hombre en comunidad.
Negar el gran aporte que ha hecho la ética a los asuntos colectivos es algo inapelable ya que es
portadora de los valores normativos que contribuyen a la potencialización de la calidad de la
democracia basándose o teniendo como referente principal el estrecho apego a la legalidad y la
igualdad tanto jurídica como politica
2. Qué relación existe entre ETICA y MORAL
3. Cuál sería el aporte de la Psicología y la Ética en el entorno laboral
4. Finalidad de la Ética.
5. Características de la Ética laboral.
LA ÉTICA PROFESIONAL es el conjunto de normas aplicadas en el desarrollo de una actividad
laboral. Puede verse reflejada en códigos profesionales y a través de una serie de principios y
valores contenidos en postulados y marca formas de conductas dentro del desempeño de una
profesión.
La ética en la conciencia moral de todo ser humano les sirve de motor, freno o de dirección según
los casos al momento de actuar, le permite no incurrir en conductas equivocadas en su
comportamiento profesional, ya que la ética no solo regula lo que debe hacer o no, sino también
el cómo debe hacer. a ética profesional consiste en un conjunto de normas y valores que rigen el
actuar de los trabajadores en una organización. Se basa, principalmente, en los valores universales
que poseen los seres humanos (como responsabilidad, honestidad, respeto, discreción, entre
otros) aplicados directamente en el entorno laboral.
Hay que destacar que la ética profesional se ve ampliamente reflejada en la manera de actuar de
los trabajadores, por lo que, si alguno de ellos tiene una profunda falta de valores, es muy posible
que realice acciones que perjudiquen a la empresa y a sus compañeros de trabajo.
Es por ello que el principal objetivo de la ética profesional es dejar de lado los beneficios
individuales, y trabajar en conjunto por el bien común. Si a la empresa le va bien los trabajadores
tendrán estabilidad laboral, pero si se realizan acciones que perjudiquen directamente a la
organización, las consecuencias pueden afectar a muchas personas.
Es importante destacar que al quebrantar de manera deliberada los valores en los que se basa la
ética profesional puede ser causa de sanciones, incluso por la vía legal. Cada profesión tiene
valores y compromisos específicos con los que cada colaborador debe conducirse, es por ello que
las sanciones a quienes no se apeguen a estos principios pueden ir desde la destitución del cargo,
la pérdida de cédula profesional o incluso cumplir una condena en prisión.
En algunos casos específicos, los colaboradores pueden tener un conflicto entre sus valores éticos
personales y los profesionales, lo que puede derivar en que consideren que no están actuando
correctamente y decidan romper relación con la empresa o no apegarse a los principios de la
empresa y anteponer sus principios personales a los profesionales.
Por todas estas razones, las empresas tienen la opción de recurrir a los test de honestidad y ética,
con los que se podrán conocer los valores, principios y comportamiento ético de los colaboradores
actuales y futuros. Con este tipo de medidas, las organizaciones pueden prever escenarios de
conflictos éticos, tomar medidas preventivas y correctivas.
Los departamentos de Recursos Humanos pueden recurrir a empresas como TPS, la cual se
especializa en evaluar la honestidad, ética e integridad de los profesionistas, con el fin de dar más
tranquilidad a las empresas donde laboran.
Para qué sirve la ética?
Otra pregunta que ha demandado cientos de páginas de escritos tratando de resolverla, sin
embargo, de manera sencilla se pueda afirmar que la ética sirve para crear reglas de conducta que
busquen el equilibrio y armonía en el ámbito social.
Pensemos, si todas las personas actuáramos de manera ética: respetuosos, honestos,
responsables ¿Sería necesario tener leyes? Probablemente no, si todos fuéramos honestos no
existiría la necesidad de penalizar el delito de falso testimonio (mentir), ni tipificar los delitos de
estafa, hurto o robo (robar), entre otros.
Pero la realidad nos evidencia que, como sociedad, no respetamos estos valores y principios, y de
allí la necesidad de contar con una ética social que nos brinde las pautas de conducta aceptadas y
ponga límites a nuestro actuar para lograr un equilibrio social.
Valga señalar que la ética y la ley se encuentran íntimamente vinculadas, no obstante, la ética es
mucho más amplia. Las leyes recogen muchos principios éticos, pero no todos. De allí la frase que
dice que una conducta puede ser legal pero no necesariamente ser ética.
Dado que la ética abarca todas las facetas de nuestra vida, es necesario hablar de la ética
profesional.
¿Qué es la ética profesional?
Aún cuando existen cientos de definiciones sumamente completas con múltiples aristas y basadas
en investigaciones sociales, podemos afirmar, en palabras sencillas, que la ética profesional es la
ética individual, los principios y valores que cada uno posee en su fuero interno pero aplicado en el
ámbito profesional.
De tal manera, que la ética profesional se basa en la ética personal, pero tiende a ser más
normalizada. Así como no todos los miembros de una sociedad actúan en siempre de manera
correcta y surge la necesidad de contar con leyes que nos indiquen cómo actuar y las sanciones de
su incumplimiento, igual sucede en el ámbito profesional y de allí la necesidad de contar con
Colegios profesionales, códigos de ética profesional, fiscalías y similares.
Cada gremio posee su propia ética profesional, con los valores que deben prevalecer en su
ejercicio profesional y difieren entre grupos profesionales. A manera de ejemplo, pensemos en un
proceso penal en donde se juzga a una persona por homicidio. La ética del psicólogo demanda que
sea más abierto a los sentimientos del enjuiciado, busque sus motivaciones personales y
determine si posee algún trastorno de personalidad o enfermedad mental, debe enfocarse en el
enjuiciado como persona; mientras que la ética de un perito forense demanda más objetividad,
dejar de lado los sentimientos y explicar cómo se llevó a cabo el delito, cuál fue el arma empleada,
y cómo sucedieron los hechos; y finalmente, la ética de un juez demanda imparcialidad, valorar las
motivaciones personales y los hechos objetivos en su integralidad para tomar una decisión.
Nótese que, sobre el mismo hecho, la ética de cada profesional demanda condiciones distintas, el
psicólogo debe centrarse en la persona, el perito forense en la evidencia y el juez en la objetividad
y todos están actuando de manera ética según su profesional. Actuar en contrario sería antiético.
Si el perito forense se deja llevar por el dicho del enjuiciado y no valora la evidencia estaría
emitiendo un criterio falso, o bien, si el juez absuelve al enjuiciado por “lástima” y no valorando los
hechos objetivos vulneraría los principios éticos más sagrados de su profesión. Entonces,
¿PARA QUÉ ES NECESARIO HABLAR DE ÉTICA PROFESIONAL?
Para poner límites en nuestro actuar y buscar un equilibrio. Un claro ejemplo es la ética médica, en
donde la ciencia para avanzar muchas veces requiere hacer pruebas experimentales, pero en todo
momento debe respetar la dignidad humana. Nadie discute la necesidad de probar nuevos
tratamientos y medicamentos en seres humanos, procurando encontrar medicinas novedosas que
curen enfermedades y salven vidas, pero en esta búsqueda es necesario poner límites y
condiciones, tales como los establecidos en la Ley reguladora del consentimiento informado y los
derechos del paciente. El paciente tiene derecho a recibir toda la información completa y veraz del
tratamiento médico que va a recibir y decidir si voluntariamente se somete a dicho procedimiento.