Lelia Delgado.
“Los componentes estéticos de la práctica social. Notas para el estudio del arte prehispánico”.
En el trabajo la autora plantea entender los componentes estéticos de la práctica social de las
comunidades aborígenes al margen de las concepciones tradicionales de arte occidental, pues se
trata de fenómenos distintos, aunque posean elementos formales en común. El sistema de
ordenación de las “Bellas Artes”, implementado en el Renacimiento, se impuso a nuestras culturas
con el colonialismo y la dominación económica que permitió la aplicación, por extensión, de
conceptos estéticos occidentales para valorar las producciones materiales de las culturas
aborígenes. Los objetivos antiguos, catalogados como artísticos, se convirtieron pronto en “obras
del espíritu”, separadas de la vida social. De este modo, debían trascender los cambios históricos y
la diversidad cultural para ser “gozados” en cualquier época y por cualquier clase social, ya que
eran producto del “genio” creador. La “universalidad” del arte permitió una aplicación mecánica
del concepto “arte” a objetos que fueron producto de situaciones históricas y culturales
esencialmente distintas, desconociéndose las condiciones de producción, distribución,
intercambio y consumo de tales objetos.