Gratuidad y Doble Instancia Judicial
Gratuidad y Doble Instancia Judicial
personas de escasos recursos; y, para todos, en los casos que la ley señala.
En el Dicho precepto constitucional, en lo que al caso importa resaltar, contiene que son dos
de acceso de la justicia, para las personas de escasos recursos»; y, por otro, consagra , la gratuidad de la
administración de justicia, para todos, en los casos en que la ley señala , La primera disposición comporta
una concretización del principio de igualdad en el ámbito de la administración de justicia. Según éste, no
se garantiza a todos los justiciables la gratuidad en la administración de justicia, sino sólo a aquellos que
Corno en diversas oportunidades ha advertido este Tribunal, el principio de la igualdad, que subyace en
los términos de la gratuidad en la administración de justicia aquí analizada, no obliga a tratar igual a todos
siempre y en todos los casos, sino a tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales. Dicho principio
contiene, y también se ha sostenido, un mandato constitucional que exige la remoción de los obstáculos
En el ámbito judicial ese mandato se traduce en asegurar, a las personas de escasos recursos, el acceso, el
planteamiento y la obtención de un fallo judicial que resuelva sus diferencias dentro de un proceso
judicial gratuito.
desarrollada por el artículo 24° de la Ley Orgánica del Poder Judicial, modificado por la Ley N.o 26846,
según el cual, se encuentran exonerados del pago de las tasas judiciales, entre otros, los litigantes a los
cuales se les ha concedido auxilio judicial, institución que, por otro lado, está regulada por el artículo 173
En suma el principio de la doble instancia encierra una de las más caras garantías establecidas en la
Carta Política, por ello, es deber del Juez, salvo las excepciones expresamente consignadas por el
Legislador, procurar su realización y plena efectividad como garantía de los derechos de impugnación
y de contradicción que subyacen del mismo.
De otra parte, la normatividad procesal define los fines y el alcance de la apelación, como también el
interés para interponerla, al precisar en el artículo 320 del Código General del Proceso aplicable por
remisión del artículo 267 del C.C.A., que ésta tiene por objeto que el Superior estudie la cuestión
decidida en la providencia de primer grado y la revoque o reforme, de manera que la pretensión
consignada dentro del recurso o el fin último del mismo, se encuentra dirigido a privar o restar eficacia
jurídica a una decisión judicial, es decir, a desarticular el resultado procesal obtenido anteriormente y
a que este sea reemplazado por otro.
De lo anterior se infiere que es la sustentación del recurso de apelación, lo que determina la eficacia
del mismo, pues además de ser requisito de procedibilidad, su sustento o fundamentación delimita el
alcance del poder decisorio del juez de segunda instancia.
En este sentido y de acuerdo con la finalidad del recurso de apelación, resulta necesario no solo que el
recurrente sustente la decisión sino que lo haga de la forma adecuada, es decir, que no solamente
debe manifestar los asuntos que considera lesivos de sus derechos, sino además los motivos de
inconformidad en concreto respecto del fallo del A-quo, los cuales determinarán el objeto de análisis
y su competencia frente al caso.
En este sentido, no es dable al juez asumir cargas que corresponden a las partes procesales, ello
desvirtuaría su papel imparcial en el juicio. Si una de las partes está inconforme con la sentencia, es
su responsabilidad atacar la decisión poniendo a disposición, tanto del juez como de la parte
favorecida con la sentencia, las razones que en su criterio, dejan sin fundamento la providencia
judicial, de manera que la parte no recurrente pueda exponer, en ejercicio de su derecho de defensa
las razones por las cuales considera que la decisión merece ser confirmada”.
"Toda sentencia judicial podrá ser apelada o consultada, salvo las excepciones que consagre la ley.
El superior no podrá agravar la pena impuesta cuando el condenado sea apelante único".
Se desprende del anterior contenido normativo que el principio de la doble instancia, soportado en el
mecanismo de impugnación a través de la apelación y en la institución de la consulta, no tiene un
carácter absoluto, en el sentido de que necesariamente toda sentencia o cualquier otra providencia
judicial sea susceptible de ser apelada o consultada, pues su aplicación práctica queda supeditada a
las regulaciones que expida el legislador dentro de su competencia discrecional, pero sin rebasar el
límite impuesto por los principios, valores y derechos fundamentales constitucionales,
específicamente en lo que atañe con el principio de igualdad. En tal virtud, so pretexto de ejercer la
competencia que emana de la referida disposición, no le es dable al legislador al regular la
procedencia de la apelación o de la consulta establecer tratos diferenciados que carezcan de una
legitimación objetiva, en cuanto a los fundamentos de hecho y de derecho que los justifican, su
finalidad, racionalidad, razonabilidad y proporcionalidad.
Así es como el articulo 31 superior es el cual establece de el principio de doble instancia , del cual se
deduce de apelación de toda la que es la sentencia , sin las excepciones que sean legales , las cuales
se dispone a lo que es la norma constitucional , sin excepciones que se encuentran en la cabeza del
legislador .