IMPROVISACIÓN
Es desarrollar la capacidad creativa con lógica, aplicando técnicas y estrategias
que consigan una representación interesante.
La improvisación si la utilizamos como herramienta de desarrollo personal, nos
obliga a estar preparados para cualquier incidencia, pues no hay nada predecible ni
perfecto en este contexto, ya que una improvisación, si mil veces se hiciese, mil
veces sería distinta.
Por ello, el hecho de improvisar significa realizar alguna acción sin haberla planeado
con anterioridad.
VENTAJAS:
- Fomenta la creatividad: Permitiendo que las personas obtengan la libertad de
improvisar sin ningún parámetro específico, generando el espacio para la
creatividad. Son ideas que llevan a cabo la prosperidad de pensar sin reglas, por
medio del estímulo creativo, desarrollando importantes beneficios a su
actuación.
- Mejora la rapidez de respuesta: En la improvisación no hay lugar a las dudas y
eso nos hace actuar sin pensar. Además, respondemos más rápido y sin miedo a
equivocarnos. Por lo tanto, actuaremos más desde el impulso que desde el
pensamiento
- Disminuye los niveles de estrés : Es decir, que la persona que está a cierto nivel
de improvisación puede manejar el estrés porque no se siente abrumado cuando
detecta problemas en el camino, sabe que algo se le tiene que ocurrir y
finalmente salir victoriosos.
- Es una manera de medir el liderazgo : Es decir, es la forma en que se debe
reaccionar ante la diversidad en donde no se dispone de todos los recursos, por
ello es necesario improvisar. Pero si somos cerrados y no sabemos improvisar,
en esas circunstancias nos bloqueamos por la falta de recursos sintiéndonos en
desventaja.
- Nos da seguridad en nosotros mismos : Porque si sabemos improvisar bien de la
forma correcta, y las cosas salen bien como esperábamos, entonces eso nos da
seguridad en nosotros mismos.
DESVENTAJAS:
- Caer en la improductividad: Cuando improvisamos y no tenemos experiencia, es
el resultado de cometer muchos errores y conducirnos a la improductividad, si
hablamos de competencia, debemos tener en cuenta que nuestros
competidores, no están improvisando, sino que planifican con minuciosidad para
alcanzar triunfos importantes, al permitir que gran parte del desarrollo de
nuestro objetivo, esté bajo la improvisación de nuestro proyecto como
resultado del error.
- Se puede volver un hábito negativo : Bueno, todos sabemos que la improvisación
es de gran importancia, pero el abuso del mismo genera un hábito negativo,
porque la mayor parte de nuestras actividades en la vida requieren de una
excelente planificación.
IMPROVISACIÓN MÉDICA (EN LA SALUD)
El ser humano se ha caracterizado por la incesante búsqueda del bienestar a través de
modificar su entorno y circunstancias. El dominio del fuego, la invención de la rueda y el
desarrollo de un lenguaje hablado y escrito son prueba elocuente de esta interminable
búsqueda de bienestar y progreso.
Sin embargo, durante varios milenios, los avances humanos se basaron fundamentalmente en
la iniciativa individual, en la creatividad intuitiva, en el modo de ensayo y error, en el
empirismo más que en métodos sistemáticos.
En Medicina, todas las sociedades buscaron modos de torcer la mano de la naturaleza, que
amenazaba permanentemente la existencia humana con plagas, enfermedades, hambre,
guerras y traumas. Los médicos buscaron incontables maneras de combatir el dolor, aminorar
los efectos de las enfermedades y curar las heridas traumáticas. Diversas técnicas de la
antigüedad, para curar y suturar heridas, extraer cuerpos extraños, inmovilizar fracturas y aún
realizar complejas amputaciones, reflejan la permanente necesidad de encontrar soluciones a
infinidad de problemas que han aquejado la salud de nuestra especie.
Todos los médicos nos vemos obligados, en un momento dado, al modificar nuestros
tratamientos, buscar nuevas combinaciones de fármacos o probar algún producto que antes no
se había utilizado en la enfermedad. Pero en cirugía esta experiencia representa, en ciertos
aspectos, un hecho mucho más complejo y cotidiano que en la práctica farmacológica. A
menudo el cirujano se enfrenta, y ha sido necesario adaptarse a ello, a variantes anatómicas
inesperadas producto de cambios morfológicos con los que tropieza por primera vez, inherentes
a la misma patología y que, por lo tanto, hasta entonces no le habían sido familiares. Por ello, el
que opera se ve precisado a introducir, con relativa frecuencia, modificaciones a la técnica
original y hasta buscar una solución a algo inesperado. A este hecho que es más común de lo
que la gente se imagina lo llamamos improvisación y lo tomamos como algo absolutamente
lícito, es decir legal. Y es ahí donde entra la improvisación para resolver nuevos problemas que
nacen de la experiencia individual.
La Improvisación como método de innovación en Medicina :
La innovación es el modo de adaptarnos rápidamente a los cambios que sufre nuestro entorno y
nuestras necesidades. Los modos de innovar responden a las oportunidades que nos brinda la
capacidad de observación y juicio racional tan propio de los humanos, pero también pueden ser
fruto de la casualidad, de la improvisación y la mayoría de las veces, del ensayo y error.
Los médicos se enfrentan a diario con la oportunidad de innovar mediante la improvisación, ya
sea por necesidades de pacientes en circunstancias particulares o por el apremio de resultados
poco satisfactorios. Aún más, es deseable que el médico tenga una creatividad superior para
resolver airosamente un imprevisto o un hallazgo inesperado, especialmente en quienes
practican especialidades donde se interviene quirúrgica o endoscópicamente el cuerpo
humano.
Cualquier modo de innovar por medio de la improvisación, sólo debe tener cabida y
aceptación frente la situación imprevista e inesperada, necesitando de la imaginación y el
talento profesional para impedir o solucionar un inconveniente determinado. Esta
improvisación no sólo es éticamente correcta bajo estas circunstancias, sino que es un
imperativo que los pacientes esperan de los médicos: en otras palabras, se puede decir que se
refiere a la capacidad para resolver apropiadamente los imprevistos. Sin embargo, transformar
un acto improvisado en una rutina, fuera del ámbito, es caer en la cultura del “ensayo y error”,
método que no debe constituirse en nivel para afianzar la búsqueda de nuevo conocimiento y
que no representa el mejor camino para los avances. Lo correcto será que una vez evaluado el
resultado de tal procedimiento improvisado, si la percepción es positiva, entonces se
planificará un estudio prospectivo, bajo la premisa de una pregunta pertinente. Luego le
seguirá un proyecto de investigación con la metodología científica apropiada