Manual de apoyo al facilitador- TALLER DE TEATRO- Protagonistas en el juego
Creatividad Corporal
LA ABUELA FUE A LA FERIA
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de cinco.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Cómo se juega? Se dispondrá al grupo en círculo. El facilitador comenzará la actividad con una
frase sumada a un gesto particular que todos deberán repetir. La frase será: “La abuela fue a la
feria y compró un molinillo de café”. El gesto en ese caso será girar la mano izquierda. El grupo
repetirá la frase más el gesto y luego, quien se encuentre al lado derecho del facilitador, deberá
decir la misma frase incluyendo el gesto, sumado a una nueva frase con el mismo enunciado,
como por ejemplo: “La abuela fue a la feria y compró un abanico” y deberá inventar un gesto
particular como mover la mano derecha hacia adelante y atrás como un abanico. El grupo deberá
repetir ambas frases y gestos correspondientes y así continuar la dinámica siempre hacia el lado
derecho. Al participante que le corresponda el turno, siempre deberá comenzar repitiendo
todas las frases anteriores antes de sumar el nuevo enunciado. En caso que algún participante
se equivoque se resta de la actividad, finalizando cuando quede un solo participante en el
círculo.
ACCIONES
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de cinco.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Cómo se juega? El facilitador deberá escribir en pequeños papeles varias acciones simples, tales
como: correr, nadar, subir, llorar, toser, caminar, entre otras. Luego doblará y guardará los
papeles en una bolsa o sombrero. Los participantes, dispuestos en círculo, esperarán que el
facilitador pase por su lugar y les haga sacar al azar un papel. El facilitador lo leerá y dirá al oído
de uno de ellos la acción que le corresponde; este deberá expresarla mímicamente sin emitir
sonido mientras el resto del grupo deberá intentar adivinarla. Cuando alguien acierte, este será
el próximo en sacar el papelito y representar la acción que le corresponda. La actividad termina
cuando todas las personas participantes hayan expresado mímicamente al menos una acción o
cuando el facilitador lo estime conveniente.
DE PELÍCULA
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de seis.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Cómo se juega? El grupo se divide en dos equipos, A y B. Cada equipo deberá elegir el título de
una película sin que el otro equipo escuche. Luego se lo comunicará en secreto al facilitador. Por
turnos, cada equipo elige a un miembro del grupo contrario y el facilitador le comunicará a este
el título de la película escogida. El participante deberá representar mímicamente la película
elegida y su equipo deberá tratar de adivinarla. Una vez que acierte, será el turno del equipo
contrario y continuará la dinámica. Cada equipo tendrá tres oportunidades para intentar acertar.
La actividad finalizará cuando hayan sido representados varios títulos de películas o cuando el
facilitador lo estime conveniente. El equipo que tenga más respuestas correctas será el
vencedor.
Se recomienda al facilitador que previo al juego, realice con cada equipo una lista de películas
que todos conozcan, con el fin de regular el nivel de dificultad de la actividad.
¡QUÉ ANIMAL MÁS LINDO!
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de seis.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Cómo se juega? El grupo se dispondrá en círculo. El facilitador elegirá un voluntario para que
salga al centro del círculo y piense en un animal. Una vez elegido el animal, el participante
deberá desplazarse por todo el círculo moviéndose e imitando los sonidos de ese animal. Los
demás participantes deberán evitar reírse, por lo que el participante que está en el centro del
círculo deberá poner toda su capacidad expresiva al servicio de su representación. Esto sumado
a que, cada vez que el participante se acerque a las piernas de otro compañero, este deberá
acariciarle la cabeza mientras exclama “¡que animal más lindo!”, sin dejar de mirarlo a los ojos.
El participante que primero se ría, será el próximo en salir al centro del círculo, elegir un animal
y continuar con la dinámica. La actividad finalizará cuando todos hayan representado a algún
animal o cuando el facilitador lo estime conveniente.
MEMORIZA, REPRESENTA
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de ocho.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Qué materiales se requieren? Imágenes de animales, salvajes y domésticos.
¿Cómo se juega? Se dividirá el grupo en dos equipos. El primer equipo se dispondrá en fila frente
al facilitador, quien expondrá, durante 30 segundos, varias imágenes con animales domésticos.
Luego, una a una y en su propio tiempo, las personas participantes irán avanzando al centro y
deberán representar alguno de los animales observados. Cuando el facilitador realice un sonido
con las palmas, pasará el siguiente participante y representará otro animal que recuerde haber
revisado en las imágenes, sin que se repita, y así continuará la dinámica durante un tiempo
prefijado. El objetivo de la actividad es que representen la mayor cantidad de animales
recordados como sea posible. Cuando finalice el tiempo, el segundo equipo se dispondrá frente
al facilitador y se repetirá la dinámica, esta vez con imágenes de animales salvajes. El equipo que
logre recordar y representar la mayor cantidad de animales observados, sin repetirlos, será el
vencedor. El tiempo para la representación lo fijará el facilitador considerando la cantidad de
imágenes y participantes que estén en juego.
EL ESCULTOR
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de tres.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Qué materiales se requieren? Vendas para los ojos.
¿Cómo se juega? Se dividirá el grupo en tríos, los que se distribuirán libremente por el espacio.
En cada trío se designará un “escultor”, otro que será “barro” y el otro, una “estatua”. El
facilitador le vendará los ojos al escultor. El participante que representa la estatua inventará una
postura, la fijará y le avisará al escultor que ¡está lista la escultura! Este analizará la forma de la
estatua con el tacto e intentará copiarla modificando al participante que representa el “barro”,
quien se encontraba en una postura neutra. Cuando crea estar listo, el facilitador le quitará la
venda de los ojos y se observarán los resultados. Luego pueden intercambiar roles dentro del
trío y repetir la dinámica. Si el grupo es numeroso se podrá realizar la actividad con varios tríos
de forma simultánea.
LA MARIONETA
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de cinco.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Cómo se juega? El facilitador le indicará al grupo que forme una fila delante de él, de pie a unos
tres metros de distancia, y les pedirá que nombren alguna parte del cuerpo como motor (cabeza,
tobillo, ombligo, codo, etc.), exceptuando al primer participante que está en la fila. A
continuación, simulará amarrar un hilo imaginario en dicho motor, en el pecho, por ejemplo,
volverá a su lugar de origen y comenzará a tirar el hilo hacia su propio cuerpo, mientras que el
participante se moviliza desde el motor definido, tirado por el hilo imaginario. Cuando el
facilitador logre arrastrarlo hasta él, el participante se deberá ubicar último en la fila y se repetirá
la dinámica con cada uno de los demás participantes. La idea es que no escojan el mismo motor
dos veces. Si el número de participantes es reducido, cada participante podrá pasar más de una
vez, siempre que mencionen nuevos motores desde donde avanzar. La actividad finalizará
cuando el facilitador lo estime conveniente.
EL ÚLTIMO CUENTA LA HISTORIA
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de ocho.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Cómo se juega? Se formará un trío de participantes, los que se dispondrán en hilera frente al
resto de las personas participantes, las que cumplirán el rol de público; el facilitador se situará
en la hilera como un cuarto participante. Los dos primeros participantes deberán dar medio giro,
de modo que den la espalda al público con el fin de no mirar lo que el facilitador representará
frente a frente, al tercer participante. Este deberá contar una breve historia pero solo mediante
mímica. Cuando finalice, el tercer participante deberá tocar el hombro del segundo participante
para que gire y queden frente a frente para luego representar, también con mímica, lo que logró
comprender de la historia que acaba de representarle su compañero. Luego, el segundo
participante tocará el hombro del primer compañero para repetir la secuencia que acaba de
observar. El último participante será el encargado de repetir la escenificación que acaba de
observar, relatándola frente al público. Se podrá repetir la dinámica según la cantidad de
participantes, siendo siempre el facilitador quien comience la historia en mímica. También se
pueden intercambiar los roles para que a todas las personas participantes les toque relatar la
historia al final de la cadena de mímica.
EL ROBOT
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de cuatro.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Cómo se juega? Se formarán parejas y se distribuirán libremente en el espacio. El facilitador
indicará que uno será un “robot” y el otro su dueño. El dueño controlará todas las acciones del
robot por medio de la voz a distancia, es decir, no es necesario que lo toque para poder
manipularlo. Si el dueño da la indicación “levanta el brazo derecho” el robot automáticamente
ejecutará dicha acción. El facilitador indicará que deberán explorar todas las acciones que el
robot es capaz de realizar y combinar, para luego pasar a un nivel más complejo de movimiento.
Cuando ya ha pasado el tiempo propuesto por el facilitador para “poner a prueba” el robot,
seleccionará una pareja que se quedará de pie mientras el resto del grupo se sienta como si
fueran espectadores. Entonces el dueño del robot deberá presentar su robot, algunos
movimientos que ha descubierto y “programar” el movimiento más complejo que logró
descubrir, como por ejemplo: “Robot, baila cueca”. El robot deberá ejecutar la acción designada,
sin perder sus movimientos robóticos. Luego pasará otra pareja al frente y así continuará la
dinámica hasta que todos hayan mostrado su robot y las maravillosas cosas que logra hacer. La
actividad finalizará cuando todos se hayan presentado frente a sus compañeros.
MI NOMBRE Y PUNTO
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de cuatro.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario.
¿Cómo se juega? El grupo se dispondrá en hilera de pie, frente a una muralla. Deberán
encontrarse al menos a tres metros de separación de esta. El primer participante de la hilera,
pasará al frente acercándose lo más que pueda al muro. Entonces el grupo deberá indicar algún
motor del cuerpo (cabeza, ombligo, rodilla, pie derecho, etc.) con el cual el participante deberá
escribir su nombre en la muralla, siempre poniendo un punto al final. Cuando ya ha terminado,
volverá a su lugar y el compañero que se encuentre a su lado continuará con la dinámica. Es
importante que no se repitan los motores del cuerpo que hayan sido mencionados. La actividad
finalizará cuando todos hayan “escrito” su nombre en la muralla. Si el número de participantes
es reducido, el facilitador podrá pedir que se repita la dinámica pero con nuevos motores del
cuerpo que no hayan sido mencionados.
LA ESTATUA
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de seis.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Cómo se juega? Se dispondrá al grupo en círculo, de pie. El facilitador dirá un concepto el que
deberá ser representado en una estatua, la cual se “construirá” de la siguiente forma: un primer
participante saldrá al centro y representará una figura cualquiera con todo su cuerpo y se
quedará inmóvil. Luego, un segundo participante intentará otra postura, siempre de acuerdo
con el concepto y la figura del compañero, y se quedará inmóvil. Así se irán sumando todas las
personas participantes hasta conformar la estatua conjunta. Luego se desarmará, el facilitador
propondrá otro concepto y continuará la dinámica. Si el número de participantes es elevado,
podrá realizarse la actividad dividiendo al grupo.
LA NOTICIA
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de cinco.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Qué materiales se requieren? Diarios.
¿Cómo se juega? El facilitador deberá llevar algunos diarios para realizar esta actividad o indicar
con antelación al grupo que lleven noticias para ese día. El grupo se distribuirá libremente por
el espacio y revisarán los diarios hasta encontrar una noticia que sea de su interés. Si el grupo
es numeroso podrá ser separado en grupos más pequeños y cada grupo escogerá una noticia.
Si, en cambio, el grupo es más bien reducido podrán trabajar como un solo equipo y deberán
escoger solo una noticia de forma democrática. Una vez escogida la noticia el facilitador indicará
que deberán separarla en cinco momentos los cuales serán “fotos”, es decir, cuadros estáticos
a través de los cuales contarán la historia. Una vez que se encuentre listo el grupo, deberán
contar la noticia a través de estas cinco fotos o cuadros, indicando que los espectadores (resto
de los compañeros) deberán permanecer con los ojos cerrados hasta que el facilitador dé la
indicación de “acción”. Abrirán entonces los ojos durante siete segundos y luego los volverán a
cerrar durante cinco segundos para que el grupo cambie de posición para el siguiente cuadro.
Así continuará la dinámica hasta que termine la historia. Para finalizar se recomienda hacer una
breve ronda de comentarios acerca de la actividad.
LOS TRES NIVELES
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de tres.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Qué materiales se requieren? Una mesa o silla.
¿Cómo se juega? Se formarán tríos. El primer trío se situará en un espacio que deberá tener al
menos una mesa o silla. La actividad consistirá en que cada integrante se ubicará en un nivel
diferente: bajo (a ras de suelo), medio (de pie en el suelo) y alto (sobre una mesa o silla). Los
tres participantes deberán improvisar una historia, con la dificultad que nunca deberán
encontrarse en un mismo nivel.
Cada vez que un participante, de acuerdo con la historia, cambie su nivel, sus dos compañeros
deberán cambiar el nivel en el que se encuentran, prestando especial atención para que no
coincidan en un mismo nivel, debiendo justificar en la improvisación su cambio de posición. Por
ejemplo: una de las personas participantes señala: “me sentaré para hablar por teléfono”,
ubicándose en el nivel medio. El participante que se encontraba en esa posición se levanta y
reacciona preguntando: “¿Están golpeando la puerta?”, asumiendo el nivel alto, mientras que
el tercer participante que estaba en ese nivel, se agacha y dice: “yo miraré por debajo de la
puerta”, asumiendo el nivel bajo, continuando con la historia improvisada.
El facilitador podrá definir que, cada vez que lo indique a través de un sonido, el cambio de nivel
será obligatorio. La dinámica continuará hasta que la historia improvisada llegue a un final o
cuando el facilitador así lo estime conveniente. Se podrá repetir según la cantidad de tríos que
se puedan formar en el grupo.
MI CUERPO, UN INSTRUMENTO
¿Cuántos participantes se requieren? No menos de seis.
¿En qué lugar podemos jugar? Sala despejada de mobiliario o espacio libre.
¿Cómo se juega? El grupo se dividirá en equipos o parejas. Cada equipo o pareja deberá crear
un sonido utilizando solo su cuerpo (aplauso, silbido, palmoteos sobre las piernas, fonemas,
entre otros). Cuando ya tengan su sonido definido, se dispondrán en hilera frente al facilitador
quien hará de director de orquesta y propondrá un pulso, sobre el cual trabajará todo el grupo.
Cada vez que el facilitador apunte a un equipo o pareja, estos deberán emitir el sonido de
acuerdo al pulso y sin parar hasta que el director los deje de señalar. El director deberá cambiar
en forma dinámica de un sonido a otro para conseguir una “melodía” interesante. Si se quiere
aumentar el nivel de complejidad de la actividad, se podrá variar el pulso (más rápido, más lento)
y también el volumen o intensidad. La actividad finalizará cuando el facilitador lo estime
conveniente. Se sugiere grabar la melodía resultante para escucharla posteriormente y que las
personas participantes comenten el resultado.