LAS CLAVES DEL CONFLICTO ENTRE RUSIA
Y OCCIDENTE DESPUÉS DE CRIMEA Y EL
CONFLICTO CON UCRANIA
Ana Teresa Gutiérrez del Cid
Introducción
Al inicio de 2013 se observaba un proceso consistente en un amplio giro geopolítico en Europa, que
empezó con el reposicionamiento de Rusia como potencia regional y con el debilitamiento
de la presencia de Estados Unidos en este continente, porque se
hallaba inmerso en las intervenciones militares en Afganistán e Irak
desde principios del decenio del 2000. Este giro inició aproximadamente en 2005. Además, Alemania se
había acercado a Rusia, a la
vez se había distanciado de Estados Unidos, en cuanto a sus nexos
comerciales. Por estos cambios en la correlación geopolítica de fuerzas, surgieron nuevas tendencias de
alineamiento de los países europeos. Así, el corredor europeo oriental que comprende los Estados
Bálticos, Polonia, la República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumania y Bulgaria, denominado corredor
Intermarium, emergió como un
área de contención entre Rusia y Estados Unidos. Esto significa que
la línea de batalla que dividía Europa entre los dos bloques de la
Guerra Fría se movió hacia el Este y los países a lo largo de esta línea
son aliados de Occidente.1
Rusia, a su vez, ha venido reposicionándose como gran potencia energética del siglo xxi y ha desarrollado
una red de oleoductos y gasoductos que podría convertirla en el gran árbitro del
1 “Europe: A Shifting battleground, Part 1”, Stratfor, 7 de junio de 2011, en
www.stratfor.orgABR-JUN 2017 Claves del conflicto entre Rusia y Occidente 357
suministro de petróleo y gas para Europa y los grandes centros
económicos y demográficos del Asia Oriental (China, India, Japón, Corea del Sur). Aunque el auge de la
extracción del gas shale en Estados Unidos y la baja de los precios del petróleo desde
2014 han afectado tanto a la economía rusa, como en la posibilidad de que Rusia tenga el monopolio de
la distribución del petróleo y del gas en el mundo.
Esta nueva estrategia de Rusia ha cambiado la geopolítica tradicional de Europa durante la Guerra Fría,
acercándola a Alemania por el consumo alemán de energéticos rusos, hecho que es
contrario a las recomendaciones del padre de la visión geopolítica
británica, Sir Halford Mackinder, que aconsejaba a las potencias
marítimas la estrategia de separar a Alemania de Rusia.
Cada vez es más evidente, por tanto, que el orden unipolar del
poder mundial cede espacio al multipolar. Este proceso, sin embargo, no puede transcurrir sin conflictos,
ya que la aparición de
nuevos actores internacionales quita poderío a las potencias ya establecidas acostumbradas a un
liderazgo sin condiciones. Sin embargo, al inicio de su primer periodo presidencial, Barack Obama
reconoció esta nueva realidad mundial e intentó articular una
nueva política exterior para con Rusia, denominada reset, que fracasó por las presiones de los
republicanos más renuentes a aceptar
esta nueva realidad.
En esta transformación geopolítica se inscriben los acontecimientos que hoy atestiguamos en Ucrania,
donde por un golpe de
Estado, de manera muy violenta y aliándose con los nacionalistas
ucranianos que poseen una ideología racista, antirrusa y antisemita, semejantes a la del nazismo alemán
de Hitler,2 Occidente
2 Los actuales grupos de nacionalistas ucranianos, denominados “fracción de
derecha”, rinden pleitesía al ideólogo Suskievich, muy cercano a la ideología del
nacional socialismo alemán de Hitler, y a Stepan Bandera, ejecutor del acercamiento de estos grupos en
1941, fecha en que la Alemania nazi atacó a la Unión
Soviética. Al respecto, véase Daniel Lazare, “Who was Stepan Bandera?”, Jacobin,
24 de septiembre de 2015, en https://www.jacobinmag.com/2015/09/stepanbandera-nationalist-
euromaidan-right-sector/ y Grzegorz Rossolinski-Liebe, ´ Stepan Bandera: The Life and Afterlife of a
Ukrainian Nationalist, Fascism, Genocide, and
Cult, Berlín, ibidem Press, 2014.358 Ana Teresa Gutiérrez del Cid FI LVII-2
colocó en el poder a un gobierno antirruso, que fracturó la constitucionalidad del poder presidencial en
Ucrania, ya que Víctor
Yanukóvich, presidente derrocado, fue elegido legalmente. Esta
acción fue un acto desesperado ante la negativa del presidente
Yanukóvich de firmar el Acuerdo de Asociación Oriental en Vilnius, en noviembre de 2013.
En el presente trabajo se analiza cómo el conflicto en Ucrania
ha cambiado el proceso susodicho y ha enfrentado a los líderes de
la Unión Europea (ue) y a Rusia, logrando volver al modelo geopolítico de la Guerra Fría que separó a la
Europa occidental de la
entonces Unión Soviética, por la formación de nuevas alianzas militares en Europa, la reincorporación de
Crimea por parte de Rusia y la imposición de sanciones como respuesta de Europa a esta
acción.
El regreso de la estrategia de Mackinder
Si se analiza la situación mundial con detenimiento, hay tres sucesos muy importantes que han dado un
giro al unipolarismo estadounidense: Edward Joseph Snowden, que no se devolvió a Estados
Unidos, ya que no hay entre Rusia y este país una ley de extradición;
el freno de un posible ataque de la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (otan) a Siria en 2013, logro de la gestión diplomática del presidente Vladimir Putin; el
acuerdo entre Irán y Estados
Unidos, que parecía imposible hace poco. Todos éstos son triunfos de
la diplomacia rusa y empiezan a mostrar que el poder mundial ya
no es unipolar y se transita a un nuevo orden mundial multipolar,
situación que a su vez se refuerza con el surgimiento de los países
brics, a los que Rusia pertenece.
Esta transformación del poder mundial, de unipolar a multipolar, se ha conceptualizado en el apartado
“El mundo contemporáneo y la política exterior rusa” de la Concepción de política exterior
de la federación rusa. La fundamental característica de la actual
etapa de desarrollo internacional son los profundos cambios en el
plano geopolítico, cuyo potente catalizador fue la crisis económico-financiera global. Las relaciones
internacionales atraviesan por ABR-JUN 2017 Claves del conflicto entre Rusia y Occidente 359
un periodo de transición, cuya esencia constituye la formación de un
sistema internacional policéntrico. Este proceso transcurre con dificultad, acompañándose del aumento
de turbulencia en el desarrollo económico y político en el mundo y la región. Las relaciones
internacionales continúan complicándose y su desarrollo se vuelve
cada vez más difícil de predecir.3
La proyección de esta nueva fuerza de la diplomacia rusa, que le
ha hecho volver a tener un papel principal en los acontecimientos
mundiales, es también un proceso preocupante para Estados Unidos.
Occidente siempre ha tenido a Rusia por un gran país atemorizador. La base teórica de esta visión
occidental se ha formado sobre
todo a partir del pensamiento político y geopolítico anglosajón.
Uno de los teóricos más destacados en este aspecto es Sir Halford
Mackinder.4 La esencia de esta concepción y de los pioneros de la
geopolítica occidental cercanos a él consiste en que todas las potencias del planeta pueden dividirse en
marítimas y continentales.
En esta visión, Eurasia posee un significado clave y se la denomina
“isla-mundo”, un espacio vital de la geopolítica mundial. El centro
de este territorio lleva el nombre de heartland (‘corazón de la tierra’), cuya localización se contrapone al
rimland, extensión policéntrica en forma de mosaico. El heartland está representado
por Rusia y constituye un monolito encuadrado interna y externamente por un territorio denominado
“media luna”.5 La media luna interna son los países a lo largo del perímetro marítimo
de Eurasia, del Báltico al Pacífico. La media luna externa está
formada sobre todo por los países anglosajones: Estados Unidos,