Existe cierta confusión con las palabras pantera y leopardo.
Por un lado, Panthera es un
género taxonómico de félidosos que incluye cinco especies: los mencionados leopardo y
jaguar, así como el león (Panthera leo), el tigre (Panthera tigris) y el leopardo de las nieves
(Panthera uncia).
Por otra parte, existe el género Leopardus, que incluye varias especies de felinos
americanos, entre ellas el ocelote (Leopardus pardalis). El nombre del género fue escogido
por el parecido superficial del ocelote con el leopardo en lo referente al color y moteado del
pelaje; no obstante, conviene recordar que el leopardo pertenece a otro género (Panthera).
Finalmente, existe la palabra española pantera, que se usa en otro sentido al nombre
científico del género Panthera, ya que nadie llama pantera al león o al tigre, a pesar de
pertenecer a dicho género.
Melanismo en panteras
El melanismo muy común en los jaguares (Panthera onca), que es común en los genes
gracias a un alelo dominante, y en los leopardos (Panthera pardus), gracias a un alelo
recesivo. Las típicas marcas de estos animales se mantienen, pero se ven ocultas por el
color negro producido por la melanina. El albinismo y el leucismo son los efectos
contrarios al producido por el melanismo.
En una camada de cachorros pueden haber crías con melanismo y otras con un pelaje
normal. Se cree que la tonalidad oscura en el pelaje, es una ventaja electiva en ciertas
ocasiones; ya que son más comunes, en los bosques densos, donde los niveles de luz son
más bajos.1