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Evangelio Felipe

Este documento presenta una introducción al Evangelio Gnóstico de Felipe, también conocido como "El Misterio de la Cámara Nupcial". Explica que Felipe fue uno de los discípulos encargados por Jesús de escribir y dar testimonio de sus enseñanzas. El evangelio de Felipe contiene el mensaje esotérico gnóstico cristiano enseñado por Jesús a sus discípulos más cercanos. Finalmente, invita al lector a analizar el evangelio y sus 127 párrafos o capítulos.
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Evangelio Felipe

Este documento presenta una introducción al Evangelio Gnóstico de Felipe, también conocido como "El Misterio de la Cámara Nupcial". Explica que Felipe fue uno de los discípulos encargados por Jesús de escribir y dar testimonio de sus enseñanzas. El evangelio de Felipe contiene el mensaje esotérico gnóstico cristiano enseñado por Jesús a sus discípulos más cercanos. Finalmente, invita al lector a analizar el evangelio y sus 127 párrafos o capítulos.
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El Evangelio Gnóstico

de Felipe

“El Misterio de la Cámara


Nupcial”

Luis Palacio
Misionero Gnóstico
Dedicamos esta obra a Nuestro Venerable Maestro SAMAEL
AUN WEOR, Budhha Maitreya, Kalki Avatara de la Era de Acuario y
Cristo Resurrecto, como testimonio fiel y verdadero de su Doctrina
de la Vía Directa…
“No entrará en la congregación de Jehová el que tenga magulla-
dos los testículos, o amputado su miembro viril”
(Deuteronomio23:1)
El Misterio de la Cámara Nupcial

INTRODUCCIÓN
“En el Corpus Gnosticum de la biblioteca de Khenoboskion, descu-
bierto en 1945 en Nag Hammadi en el Alto Egipto, entre no menos de
53 textos allí contenidos, se halla EL EVANGELIO DE FELIPE. Este se
encuentra en el códice II de los hallados, en el tercer lugar, después del
“Evangelio según Santo Tomás”. El códice (Evangelio de Felipe) es
considerado el mejor y más voluminoso de los 13 que componen el su-
sodicho Corpus. La lengua es el dialecto saídico y la ortografía se ca-
racteriza por numerosos arcaísmos. Su primer traductor, Schenek, divi-
dió el texto en 127 sentencias o párrafos. El conocimiento de este
Evangelio, se remonta al siglo III, según algunos, más esto no quiere
decir que no haya sido escrito antes”
El Códice Askewianus, mejor conocido con el nombre de Pistis Sop-
hia, uno de los documentos gnósticos más valiosos que contiene las
enseñanzas directas del Salvador, Nuestro Señor, el Cristo, pertene-
ciente a las primerísimas épocas del Cristianismo, y el que se encuentra
en el British Museum, en el capítulo 42 presenta a Felipe como el autor
de cada palabra que Jesús dijo y de todo aquello que Él hizo, con las
siguientes palabras.
“Escucha Felipe ¡Oh bendito!, te quiero hablar: Tú, Tomás y Mateo
habéis sido encargados por el Primer Misterio para escribir todo aquello
que yo diré y haré e igualmente todo aquello que vosotros veréis. Por
cuanto a ti concierne, el número de las cosas que tú debes escribir, aún
no está terminado. Una vez terminado, saldrás y predicarás aquello que
diré y haré y cuanto verás, de manera de poder dar testimonio de cada
cosa concerniente al Reino del Cielo”
Las palabras referidas, son comentadas por María (en el mismo
capítulo de la Pistis Sophia) de esta manera:
“A propósito de aquello que Tú (Jesús) has dicho a Felipe: Tú,
Tomás y Mateo habéis sido los tres encargados por el Primer Misterio,
para escribir cada cosa perteneciente al Reino de la Luz y dar testimo-
nio, escúchame ahora, que quiero proclamar al solución de esta pala-
bra. Esto es cuanto tu fuerza de Luz ha profetizado por medio de
Moisés: “Cada cosa debe subsistir por medio de dos o tres textos. Los
tres testigos son Felipe, Tomás y Mateo”

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Luis Palacio
Poco después, Jesús ordena a Felipe: “Bien, ¡Oh dilecto Felipe! y,
ahora, ven siéntate y escribe la parte tuya de cada cosa que diré y haré
y de cuanto verás”.
Felipe, el apóstol bendito del Salvador, es, pues, uno de los encar-
gados para dar testimonio escrito de las enseñanzas que el adorable
Maestro Jesús, entregó a sus discípulos en el Monte de los Olivos, des-
pués de su resurrección.
“El Evangelio Gnóstico (o del Conocimiento) de Felipe”, conocido
también como “El Misterio de la Cámara Nupcial”, es un testimonio fiel y
verdadero de lo que encierra el Esoterismo Gnóstico Cristiano (el cual
es el verdadero Cristianismo) que fue enseñado por el Maestro Jesús,
de labios a oído, a sus discípulos más amados.
Es esta la auténtica raíz del Cristianismo Gnóstico, la cual tiene co-
mo fundamento “El Misterio de la Cámara Nupcial”. Este es el más
grande de todos los sacramentos, sin el cual no se puede entrar en el
Reino de los Cielos.
Así lo afirma categóricamente el apóstol Felipe en el capítulo 76 de
su Evangelio.
“Tres eran los lugares donde se ofrecía en Jerusalén. Uno, abierto al
occidente, se llamaba el Santo. Otro, abierto hacia el sur, se llamaba el
Santo del Santo. El tercero, abierto a oriente, se llamaba el Santo de los
Santos. Aquí entraba únicamente el pontífice. El bautismo es el lugar
Santo. La Redención, el Santo del Santo. La CÁMARA NUPCIAL, es en
cambio, el SANTO DE LOS SANTOS. El bautismo posee la resurrec-
ción y la redención. La redención está en la CÁMARA NUPCIAL, mien-
tras ésta se encuentra en lugares superiores a estos... Más, que cosa
es el Tálamo si no la imagen de la CÁMARA NUPCIAL, la cuál está por
encima de la inmundicia?”.
Los Misterios Gnósticos están basados en la unión inmaculada y pu-
ra del hombre y la mujer en la CÁMARA NUPCIAL. Esta unión, despro-
vista de pensamientos mundanos y pasionarios, desprovista de la unión
meramente animal, desprovista de la eyaculación de la Entidad del Se-
men, lleva a la pareja de enamorados a los éxtasis inefables que le
permiten conectarse con las partes más elevadas del Ser y conquistar
más adelante el REINO DE LOS CIELOS.
Este Sublime Misterio jamás fue enseñado públicamente; solamente
fue entregado de Maestro a discípulo y de la manera más reservada. Es
por esto que el Maestro Jesús se expresaba para el vulgo en parábolas,
para aquél que tuviera entendimiento, entendiera. Más con los suyos,
con sus allegados, con sus amados discípulos, hablaba abiertamente.

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El Misterio de la Cámara Nupcial
La GNOSIS del CRISTIANISMO PRIMITIVO, ha sido uno de los se-
cretos más celosamente guardados por los guardianes de la esfinge mi-
lenaria… Otros, y aún conociéndola, la han ocultado y hasta desvirtua-
do maliciosamente, con el fin de perpetuar el oscurantismo tenebroso y
no permitir la entrada al Conocimiento ni tan siquiera a los pocos…
Lo anterior es confirmado en “El Evangelio según Tomás” en el capí-
tulo 39; así:
“Jesús ha dicho: Los fariseos y los escribas han tomado LAS CLA-
VES DE LA GNOSIS y la han escondido sin entrar. Y, a aquellos que
han querido entrar, ellos se lo han impedido. Más vosotros sed astutos
como serpientes y simples como palomas”.
Las CLAVES DE LA GNOSIS, entre las cuales está “EL MISTERIO
DE LA CAMARA NUPCIAL”, fueron por vez primera develadas públi-
camente por el Venerable Maestro SAMAEL AUN WEOR, BUDDHA
MAITREYA, KALKI AVATARA DE LA ERA DE ACUARIO y Presidente
fundador del MOVIMIENTO GNÓSTICO CRISTIANO UNIVERSAL,
desde el año de 1950 en adelante, en más de ochenta obras escritas y
traducidas ya a varios idiomas.
El Maestro SAMAEL AUN WEOR, está cumpliendo una gigantesca
misión, cual es la de rasgar el velo del Santuario, el único velo que fal-
taba por rasgar de Esoterismo Crístico, aquel velo que cubría la parte
sexual del Salvador… Este era el único que faltaba por quitar para que
el Mensaje del CRISTO quedara DESNUDO
Remitimos, pues, el lector, a las obras del Venerable Maestro SA-
MAEL AUN WEOR, en las cuales podrá beber de esta sabiduría tras-
cendental y conocer ampliamente los Misterios Sexuales de la CAMA-
RA NUPCIAL.
Concluimos esta introducción, invitando al lector a leer y analizar de-
tenidamente nuestra dialéctica al texto y cada uno de los 127 párrafos o
capítulos del “Evangelio de Felipe”. De gran valor, con los comentarios
que hacemos al final, en el apéndice, de algunos apartes de este Evan-
gelio los cuales documentamos con otros textos afines.
L. P.

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Luis Palacio

DIALECTICA AL TEXTO

Ante todo entiéndase que el término “Apócrifo” en su acepción rigu-


rosa y académica, significa: “Secreto”, “Oculto”, “Esotérico”.
Los críticos del “Evangelio de Felipe”, así lo han definido: “Apócrifo”,
con lo cual estamos totalmente de acuerdo según los significados arriba
transcriptos. Que se afirme, además, de que éste no está incluido en los
“Evangelios Canónicos”, pues es lo normal, ya que choca claramente
con ciertas aseveraciones de una Biblia adulterada a propósito y otras
veces por las innumeras traducciones que de ésta se han hecho.
Un investigador y famoso escritor, afirma al respecto: “…las versio-
nes (de la Biblia) que se conocen hoy no tienen nada que ver con las
que dieron (como se afirma) originalmente los cuatro evangelistas. ¡Los
cambios han sido miles!!! En un principio la Iglesia no reconoció como
auténtico más que a San Lucas y diez epístolas de San Pablo…(El re-
sto era, según la misma Iglesia, falso e inventado con fines heréticos),
pero después, cada papa fue añadiendo lo que creyó conveniente, cada
traductor lo que creyó correcto y cada copista lo que entendió que de-
cía… y el Nuevo Testamento engordó y se volvió un sagrado relajo…En
el año 382 existían más de 200 Nuevos Testamentos distintos unos de
otros y el papa Dámaso le encargó a San Jerónimo que hiciera una Bi-
blia “buena”… San Jerónimo, después de veinte años terminó su Biblia,
misma que inmediatamente que salió fue atacada como “falsa, tenden-
ciosa y llena de errores”, por otros Santos. Sin embargo, el papado dijo
que era la buena, lo cual no fue obstáculo para que en los siguientes si-
glos sufriera más cambios y modificaciones por otros papas y San-
tos…y de ello sale una observación: si los Evangelistas escribieron bajo
inspiración Divina, su trabajo sería perfecto y sin necesidad de ser cam-
biado ni una coma… entonces? Para evitarse problemas con los cre-
yentes, la Iglesia inventó otra “verdad” dogmática: cuando el papa
hablaba en cuestiones de fe, lo hacía “inspirado” por Dios… o la famosa
infalibilidad pontificia… Al aparecer Lutero en escena, habían más de de
mil versiones diferentes de la vida de Cristo, lo cual tampoco fue obstá-
culo para que él a su vez hiciera otra, misma que es hoy la usada por
los protestantes.
Sin embargo, la susodicha Iglesia, afirma categóricamente que los
“Apócrifos” son falsos y que los “Canónicos” son los verdaderos e inspi-

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El Misterio de la Cámara Nupcial
rados por Dios y los más antiguos. Con esto último no está de acuerdo
el Abate Tilladet, y hasta se muestra a favor de los “Apócrifos”, en estos
términos:
“…Ninguno de los primeros padres de la Iglesia, inclusive hasta San
Ireneo, cita pasaje alguno de los cuatro Evangelios que conocemos…
Nuestros enemigos advierten además que no solo los más antiguos pa-
dres no citan jamás nada de nuestros Evangelios, sino que insertan va-
rios pasajes que no se encuentran más que en los Evangelios Apócrifos
excluidos del canon”.
“San Clemente, por ejemplo, refiere que, habiendo sido interrogado
Nuestro Señor en cuanto al tiempo en que advendría su reino, respon-
dió: “Será cuando dos no hagan más que uno, cuando lo de afuera se
parezca a lo de adentro, y cuando no haya macho ni hembra”. Ahora
bien, hay que confesar que este pasaje no se encuentra en ninguno de
los Evangelios. Hay cien ejemplos que comprueban esta verdad; se los
puede escoger en el Examen Crítico de Fréret, Secretario Perpetuo de
la Academia de Bellas Letras de Paris”.
“El sabio Fabricius, se ha tomado el trabajo de reunir los antiguos
Evangelios que se han conservado; el de Santiago es el primero. (Pro-
toevangelio) . Cierto es que tiene todavía mucha autoridad en algunas
iglesias de oriente. Se le llama Primer Evangelio. Nos quedan la Pasión
y la Resurrección, que se pretenden escritas por Nicodemo. Este Evan-
gelio de Nicodemo lo citan San Justino y Tertuliano; en él se han encon-
trado los nombres de los acusadores del Salvador: Anás, Caifás, Sum-
mas, Datam, Gamaliel, Judas, Leví, Neftalí. El cuidado de consignar es-
tos nombres da una apariencia de candor a la obra. Nuestros adversa-
rios han deducido que si se llegaron a tener por falsos tantos Evangelios
reconocidos al principio por auténticos, también se podían haber tenido
por falsos los que hoy constituyen el objeto de nuestra creencia. Insisten
mucho sobre la fe de los primeros herejes que murieron por esos Evan-
gelios falsos”.
Con lo anterior queda entendido claramente, según el Abate Tilladet,
que los “Apócrifos” son los originales Evangelios, en los cuales proba-
blemente se inspiraron los canónicos. Ahora, cámbiesele al párrafo an-
terior, al final “los primeros herejes” por los “primeros Cristianos”, y que-
dará todo claro y como debe ser.
El “Evangelio Gnóstico de Felipe” se fundamenta exclusivamente en el
Sacramento de la Cámara Nupcial”, en las bodas, esto es, en la unión
sexual legítima entre hombre y mujer en el “matrimonio y lecho sin
mancilla”.

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Luis Palacio
El matrimonio de hombre y mujer es la piedra base del Cristianismo
Primitivo, en el cual debe entrar el Sacerdote, el Obispo, el Diácono y
todo aquel que anhele ser Cristiano Auténtico.
Toda Iglesia, secta, etc., que prohíba el matrimonio es condenada
por Pablo de Tarso, cuando dice:
“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos al-
gunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a
doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo
cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse
de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen
de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad”( (1- Timoteo,
cap. 4 vers. 1, 2, 3).
Entiéndase que se refiere aquí es a “doctrinas” que prohibirán el ma-
trimonio “en los postreros tiempos” y como quiera que éstos han llegado
y en ellos estamos, la tal iglesia que prohíbe el matrimonio, es contem-
poránea a nosotros. En efecto, la Iglesia Romana prohíbe el matrimonio
en el sacerdocio y obispado y papado, cuando el mismo Pablo es con-
trario a esto, asentando claramente que:
“Palabra fiel; si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es
necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer,
sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar, no dado al
vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino
amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus
hijos en sujeción con toda honestidad, (pues el que no sabe gobernar
su propia casa, cómo cuidará de la Iglesia de Dios?) (1- Timoteo, cap. 3,
vers. 1,2,3,4,5)
“Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien
sus hijos y sus casas (1- Timoteo, cap 3 vers.12)
En la edición italiana “La Sacra Biblia” (Edición oficial de la CEI, de
1979), se dice en la primera epístola a Tito (cap 1, Vers. 5,6)
“Por esto te he dejado en Creta para que regularas lo que queda por
hacer y para que establecieses presbíteros en cada ciudad, según las
instrucciones que te he dado: El candidato debe ser irreprensible casa-
do una sola vez, con hijos creyentes y que no puedan ser acusados
de disolución o sean subordinados”.
Ahora, según el diccionario de la “Real Academia Española”,
Presbítero, es “Clérigo ordenado de misa, o sacerdote”
Con lo cual se comprueba que el sacerdote que oficia en el altar,
debe ser casado, según Pablo de Tarso.
La Iglesia de Roma, la apóstata, prohíbe el matrimonio y ordena el
celibato, escudándose en otras palabras de Pablo, haciendo ver a éste
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El Misterio de la Cámara Nupcial
como contradictorio e incongruente cosa extraña, por cierto, en afirma-
ciones tan claras como en las arriba transcritas) y escudándose en la in-
terpretación de este aparte para justificar su apostasía:
“Quisiera mas bien que todos los hombres fuesen como yo; pero ca-
da uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo y otro
de otro. Digo pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera
quedarse como yo;…”(1-Corintios, cap. 7, vers. 7,8).
Se argumenta, pues, que Pablo era soltero; más he de afirmar que
uno puede aparecer como soltero aun siendo casado. Es decir, en el
caso de Pablo, el término soltero, no se debe aplicar a quien no está
unido en matrimonio con una mujer. Esto está muy claro en las mismas
palabras de Pablo cuando dice: “pero esto digo, hermanos: que el tiem-
po es corto, resta, pues, que los que tienen esposas sean como si no la
tuviesen…” (1-Corintios, cap. 7, vers. 29).
Con lo anterior queda demostrado que, el casado puede “Ser” como
el soltero, es decir, casto en y dentro del matrimonio. Este es el “Misterio
de la Cámara Nupcial” en el cual el hombre y la mujer se unen sexual-
mente sin derramar o eyacular el Semen, transmutándolo, en cambio,
hacia adentro y hacia arriba del organismo humano, según las ense-
ñanzas de la Gnosis. De esta manera, el casado o casada, parece co-
mo si no lo estuviera. A estos casados, que son como si estuvieran sol-
teros, es a los que se refiere el CRISTO, cuando dice:
“Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por cau-
sa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la
repudiada, adultera”. (Mateo 19:9)
”Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su
mujer, no conviene casarse”.
”Entonces él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino
aquellos a quienes es dado”
“Pues hay eunucos que nacieron así desde el vientre de su madre, y
hay eunucos que fueron hechos eunucos por los hombres, y HAY EU-
NUCOS QUE A SÍ MISMOS SE HICIERON EUNUCOS POR CAUSA
DEL REINO DE LOS CIELOS. EL QUE SEA CAPAZ DE RECIBIR ES-
TO, QUE LO RECIBA.”
De donde (tornando a Pablo) se entiende perfectamente la aparente
incongruencia de éste, donde, por una parte ordena el matrimonio, con-
siderándolo una necesidad en obispos, sacerdotes y diáconos que son
quienes tienen “cuidado de las cosas del Señor”, y por otra parte dice
que “el soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al
Señor…”; es decir se refiere aquí es al casado que es como si estuviera
soltero, al casto en el matrimonio que en vez de eyacular el semen en la

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Luis Palacio
unión erótico-amorosa, lo transmuta, lo sublima hacia adentro y hacia
arriba. Es este el eunuco de que habla el CRISTO. Pero, más adelante,
continúa diciendo Pablo:
“Pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo
agradar a su mujer” (Corintios Cap 7 vers. 32,33)
Pero, ¿Qué es el mundo en sí? Dejemos que la misma Biblia lo diga:
“… El mundo entero está bajo el maligno” (1, Juan, cap. 5, vers.19)
Luego, el mundo es del maligno, es del mal, es el fruto de la parte
tenebrosa del árbol del Edén… Entonces, continuando con estas dis-
quisiciones, si hemos de interpretar literalmente a Pablo, respecto al ca-
sado que debe tener cuidado de las cosas del mundo, el matrimonio, en
este caso, es del maligno, del mal, lo cual, a simple vista sería incon-
gruente con aquello que dice Pablo en Hebreo 13,4:
“Honroso sea en todos el matrimonio, y EL LECHO SIN MANCILLA;
pero a los FORNICARIOS y a los ADÚLTEROS los juzgará Dios.”
Distingue, pues, Pablo, dos matrimonios: Uno del mundo, y otro hon-
roso a los ojos de Dios.
¿Puede el mundo estar con el CRISTO? ¡NO!:” No améis al mundo,
ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor
del Padre no está en él (1 JUAN 2:15)
Luego, si el matrimonio fuese únicamente para tener “cuidado de las
cosas del mundo”, el matrimonio sería exclusivamente del mundo y para
el mundo, para el maligno ¡y contra CRISTO y el PADRE! Mas la parte
luminosa del matrimonio, aquel “Honroso”, se encuentra en los MISTE-
RIOS DE LA CAMARA NUPCIAL…
Pablo de ninguna manera estaba de acuerdo con la soltería tene-
brosa, como lo hemos ya visto. Al respecto, él protestaba, diciendo:
“¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana POR MU-
JER como TAMBIEN los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y
Cefas?” (1 Corintios 9, vers. 5)
Ahora, en algunos casos, Pablo “aconsejaba” el no tocar mujer debi-
do a las fornicaciones, adulterio y profanación de este sublime(el más
grande) sacramento; así: “En cuanto a las cosas de que me escribisteis,
bueno le sería al hombre no tocar mujer;…(1, Corintios Cap 7; vers. 1)
Más esto lo decía “por vía de concesión, no por mandamiento”.
Ahora ¿Qué fue lo que escribieron a Pablo, para amonestar de esta
manera? Un poco más atrás en el capítulo 5, dice:”De cierto se oye que
hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra
entre los gentiles; tanto que alguno tenga la mujer de su padre.”

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El Misterio de la Cámara Nupcial
Con lo cual, también se puede decir, que quien se case para seguir
fornicando y adulterando, mejor es que se quede sin casarse. Más, el
que se case para vivir o ser como si fuera soltero, este entra en el “San-
to de los Santos”, en los “Misterios de la Cámara Nupcial”
La apostasía, pues, de la iglesia Romana de prohibir el matrimonio
en el sacerdocio es evidentemente, innegable.
El verdadero sacerdocio es algo muy sagrado, sublime, trascenden-
tal…Ser Sacerdote en el sentido estricto de la palabra es algo que dista
mucho de la soltería tenebrosa del clericalismo Romano…
Etimológicamente la palabra Sacerdote, de por sí, dice ya bastante:
“Sacerdote (del latín Sacerdos-Otis, de Sacer, sagrado) Hombre
consagrado y dedicado a hacer, celebrar y ofrecer sacrificios”
Tenemos, pues, que Sacer, es Sagrado, Sacro…
Descomponiendo ahora la palabra Sacer-Dote, tenemos ante noso-
tros dos palabras separadas que componen un significado único.
Hemos visto la primera, veamos ahora la segunda:
“Dote. (Del latín Dos, Dotis) caudal que con este título lleva la mujer
cuando se casa o adquiere después del matrimonio. Germana: La cons-
tituida por el marido a favor de la mujer, Romana: La que porta la mujer
para sostenimiento de las cargas conyugales”. Ahora si usáramos el
término Sacerdotal, tendríamos que “Dotal”, lo define (el diccionario de
la Real Academia Española, como en los términos anteriores) “Dotal
(del latín Dotalis) perteneciente al o a la Dote que lleva la mujer cuando
se casa”.
Con lo anterior, se ve claramente que la palabra SACER-DOTE, es
aplicable directa y exclusivamente al número DOS, a la pareja de ena-
morados (En-Amor-A-Dos), unidos en MATRIMONIO. Sacer-Dote, es,
pues, la DOTE SACRA o Sagrada que se obsequian recíprocamente
HOMBRE Y MUJER unidos en el SANTO MATRIMONIO.
Por consiguiente, el falso sacerdote de la Iglesia Romana es eso:
¡Falso!!! El célibe o soltero que pretende ejercer el Sacerdocio, es un
farsante, un hipócrita fariseo, un mercader del templo; puesto que el ce-
libato es totalmente opuesto al Sacerdocio, según hemos venido de-
mostrando.
Veamos, si no lo que significan los términos célibe y soltero según el
mismo diccionario:
“Célibe: Dícese de la persona que no ha tomado estado de matrimo-
nio”. “Soltero: (Del latín solitarius)”. Esto es solitario, ¡solo!
Es decir, el sacerdote célibe, el solitario, el solo está sin la “Dote”,
está “medio”…

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Luis Palacio
Entendiendo, pues, que el sacerdocio es un OFICIO SACRO, SA-
CRO OFICIO o SACRIFICIO, en el que participan indiscutiblemente EL
HOMBRE Y LA MUJER para encender el FUEGO SACRO DEL AMOR
en las Bodas Maravillosas y para transmutar el agua del En Seminis en
el Vino o Sangre Redentora, pasaremos a profundizar aún más este
ARTE SACERDOTAL.
Para ello, nos remontaremos a la época del antiguo Egipto, cuna de
los Grandes Filósofos y Maestros de la Ciencia Hermética.
Dom. Antonio Pernety, religioso Benedictino de la Congregación de
San Mauro, en su “Diccionario Mito-Hermético”, respecto al Arte Sacer-
dotal, entre los Egipcios, dice:
“Entre los Egipcios, era aquel que actualmente nosotros llamamos
Filosofía Hermética. (Alquimia o Arte de las Transmutaciones. N. D. T.)
Este Arte consistía en el perfecto conocimiento de los procesos de la
naturaleza en la producción de los mixtos y se enseñaba únicamente en
jeroglíficos y en términos misteriosos, de los cuales se daba la exacta
explicación sólo a aquellos que eran juzgados dignos de ser iniciados
en tan grande misterio, después de larguisimas pruebas. Los sacerdo-
tes estaban obligados a observar el secreto y a los que lo violaban les
esperaba la pena de muerte. El secreto se comunicaba solamente en el
Santuario”.
Ahora bien, existe una unión indisoluble entre el Sacerdocio Egipcio
y el Sacerdocio Cristiano. Hay, por así decirlo, una continuidad de aquel
en éste. Así lo testimonia el valiosísimo documento Gnóstico Cristiano,
llamado “EL APOCRIFO GRIEGO DEL RETORNO AL PLEROMA”, pu-
blicado en 1979 por la “Volumnia Editrica, Perugia, Italia”:
“Cap. V-1: Por eso el Eón Krestos, (emanación del Padre) el Baruc
Jesús, el Divino Maestro del Amor, completó las enseñanzas de Her-
mes, aquellas de Pitágoras y aquellas de Moisés, y amplió la Gnosis,
admitiendo en ella a todos los hombres”
“Cap V-24: y enseñó aun, que el hombre habiéndose separado en
dos, el macho y la hembra, está lleno de tinieblas, mas cuando haga de
sí una sola cosa, estará lleno de luz”
“Cap V-25: Si los dos fuesen uno, él se transformaría en el Hijo del
hombre, y entonces dirá: ¡Montaña, muévete! y la montaña se moverá”
Entendiéndolo bien, dice que el célibe, el soltero, el solitario, el solo,
está lleno de tinieblas; por lo tanto, es un tenebroso, un habitante del
negro imperio de las tinieblas…
Continúa luego el Apócrifo, así:
“Cap V-26: En aquel tiempo Jesús, el Baruc, el Eón Salvador dijo
además: Cuando hiciereis que los dos sean uno, e hiciereis lo interior
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El Misterio de la Cámara Nupcial
como lo exterior y lo exterior como lo interior, y aquello que está arriba
como aquello que está abajo, y si hiciereis el macho y la hembra en uno
solo, en modo que el macho no sea más solo macho y la hembra no
sea sólo hembrea, entonces volverás a entrar en el “Pleroma”.
“Cap VI-1: Y, además, el Eón Salvador enseñó que LA OBRA MA-
TERIAL DE LA CARNE CON LA CUAL LOS IGNORANTES SIEM-
BRAN SOLAMENTE HIJOS PARA LOS ARCONTES, PUEDE SER
SACRALIZADA EN SANTA “HIEROGAMIA” (de Hierático: sagrado; y
“gamia”, casarse, esposa) Y SERVIR SAPIENTEMENTE AL ASCENSO
POR LAS SIETE ESFERAS SEGÚN LA GNOSIS, RECONSTRUYEN-
DO EL ORIGINARIO ANDROGINO PERDIDO DEL ADAN KADMON
CON EL DESCENSO AL MUNDO “HILICO” (Materia y forma)”
“Cap VI-2: Regresando Eva en Adán, cesará para siempre la muerte
que ellos merecieron para sí y para su progenie desde el momento de la
separación”.
Los párrafos anteriores, demuestran e ilustran claramente lo que es
el verdadero Sacerdocio, el cual es exclusividad del hombre y la mujer
en el Tálamo Nupcial.
En un principio el ser humano era Andrógino, era macho y hembra a
la vez y podía por si mismo crear y multiplicarse por medio del Verbo,
Este Androginismo tiene documentación en el Génesis, cuando dice: “Y
creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó: varón y
hembra los creó”.
Esto sucedió en “… la tarde y la mañana del sexto día”. Todavía no
había aparecido Eva. Eva apareció después del séptimo día con lo cual
se entiende que, el hombre macho y hembra creado en el “sexto día”
fue creado antes de la aparición de Eva. En fin, el término “los creó” ex-
plica claramente que se trataba no de un hombre Andrógino, sino más
bien, de un conjunto de seres humanos con esta particularidad.
La formación de Eva, es la ilustración de la división de los sexos:
Con el correr de los tiempos fueron apareciendo individuos con carac-
terísticas más masculinas que femeninas y viceversa, hasta que queda-
ron ambos sexos separados totalmente, el varón por un lado y la hem-
bra por otro. Entonces se necesitó la unión de las “dos mitades “para
hacer ambas “una sola cosa”, “una sola carne”
No obstante, en esta unión Erótico-Amorosa ¡NO SE EYACULABA
EL ENS SEMINIS, EL SEMEN! ¡SE SUBLIMABA, SE TRANSMUTABA
HACIA ADENTRO Y HACIA ARRIBA EN FORMA DE VAPORES ETE-
RICOS CON LA INTERVENCIÓN DEL CALOR DE LA FUERZA ERÓ-
TICA! De esta manera, el Semen (cuya propiedad es la de crear) así
transmutado, creaba, haciendo crecer y multiplicar el Reino Interior de la

19
Luis Palacio
pareja Edénica. Las dos polaridades Masculino-Femenina se conecta-
ban para crear la luz interior y dar origen al Génesis microcósmico.
Derramar el licor Seminal y embriagarse con el placer bestial que
produce el orgasmo, estaba” prohibido” ya que esto sería una descarga
que produciría un corto circuito en el universo psicológico de la pareja y
la sumiría en tinieblas, rebajándola a la condición de simples mortales.
Esto se alegorizó sabiamente con la “fruta prohibida” del “Árbol de la
Ciencia del Bien y del Mal”.
Entrando, pues, el sacerdote (el varón) a oficiar en su propio Templo,
en su Sacerdotisa, en su Esposa (la hembra), pasará a formar con ella
“una sola carne” en las delicias del “Tálamo Nupcial”. Y, como decía
San Agustín, “Haciendo del coito una forma de oración”.
San Agustín, el Gran Patriarca Gnóstico, enseña (en “El Pecado
Original”, C. 35) el ideal de una Supra Sexualidad de la pareja en las si-
guientes palabras:
“No se perdería la incolumidad, la virginidad del alma, por la violen-
cia del perturbador deseo sino que más bien obedecería el libido al Im-
perium Tranqullisimae Caritates; sin dolor y sin sangre consumaría la
virginal desposada el acto sexual, como tampoco la parturienta sentiría
dolor alguno”
Como también, (en la “Ciudad de Dios” XIV. 21) afirma la posibilidad
del sometimiento del sexo y de los órganos reproductores a la voluntad,
en este Acto Sagrado:
“¿Por qué no hemos de creer que los humanos pudieran antes de la
caída en pecado, dominar los órganos sexuales lo mismo que los res-
tantes miembros del cuerpo, a los cuales sirve el alma a través del de-
seo sin molestia ni excitación?”
San Alberto, expresa un concepto “Divino” con relación al Acto Amo-
roso:
“No dudamos que en los organismos humanos existe lo mejor y más
elevado… En todo del organismo se alcanza lo más Divino y permanen-
te… pero de lo que principalmente se trata en ello ES DE LA FORMA
DEL ACTO SEXUAL, por lo cual cuenta entre las cosas Divinas”
El Acto Sexual, Sacralizado entre el Sacerdote y su Esposa Sacer-
dotisa, controlado por medio de la voluntad y, sin eyacular tan siquiera
una gota del Esperma Sagrado y transmutando éste en vapores etéricos
hacia adentro y hacia arriba del organismo humano, es el ideal del autén-
tico sacerdocio. La emisión del Semen en la unión Erótico-Amorosa de
hombre y mujer, en el Matrimonio Sacralizado o Verdadero Sacerdocio
está excluida radicalmente. La eyaculación aun con la propia mujer es
condenada por la Biblia:

20
El Misterio de la Cámara Nupcial
“Cuando el hombre tuviere emisión de semen lavara en agua todo
su cuerpo y será inmundo hasta la noche".
"Y cuando un hombre yaciera con una mujer y tuviera una emisión
de semen ambos se lavaran con agua, y serán inmundos hasta la no-
che". (Levíticos, cap. 15, vers. 16 y 18).
La iglesia Romana por una parte, prohíbe el matrimonio, escudán-
dose e interpretando falsamente a Pablo, según hemos visto, y por otra,
da un permiso escrito para que los que se unen en matrimonio, eyacu-
len el semen, es decir, forniquen y se den a la inmundicia, cosa que
está condenada por el Levítico, según vimos.
Pablo de Tarso conocía muy bien la pureza del Sacramento del
Amor, cuando decía:
“Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancilla; pero a
los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios” (Hebreos 13, vers. 4)
Entiéndase de una vez y para siempre, que la fornicación es tal co-
mo la define el Levítico:”Emisión de Semen”, en, o fuera del matrimonio;
pues allí no se dice: “A excepción de los casados, o de los solteros, o de
los jóvenes, o de los viejos”; luego, es Ley para todos, casados y solte-
ros.
Ahora que hay diferencia entre Fornicar y Adulterar? ¡Claro que si, y
mucha!
Más veamos la ignorancia académica sobre estas dos palabras. El
Diccionario de la Real Academia Española, las define así: ”Fornicar: Te-
ner ayuntamiento o cópula carnal fuera del matrimonio”. “Adulterio: Deli-
to que comete la mujer casada que yace con varón que no sea su mari-
do, y el que yace con ella sabiendo que es casada”.
O sea que según la “Real Academia Española”, “Fornicar” y “Adulte-
rar” son sinónimos!!!
Entonces, y según esto, habrá que corregir el “Decálogo” de Moisés
y poner nueve mandamientos, en vez de diez, ya que el sexto (no forni-
car) y el noveno (no adulterar) son, según la “Real Academia”, la misma
cosa.
Pablo distinguió muy bien estos dos términos cuando dijo”…Pero a
los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios”. A menos que se le
quiera hacer quedar mal con este grave error tratándose de una obra de
Inspiración Divina, puesto que hace la diferencia en “fornicarios y a los
adúlteros”, y no dice “fornicarios o adúlteros”
No es raro, pues, que la iglesia del anticristo, use deliberadamente la
confusión de estos términos, pues, con ésta, ataca directamente a la
GNOSIS DEL CRISTO, propagando la fornicación!.

21
Luis Palacio
Y esta es la iglesia que desconoce a los Evangelios Gnósticos Cris-
tiano, llamados Apócrifos. ¿Interesante verdad?
Entiéndase ahora porque los secuaces de la iglesia del anticristo,
tanto han atacado, perseguido y difamado a la Sagrada Gnosis del Cris-
to…
Veamos, seguidamente otro aspecto de la iglesia del anticristo, la
que odia mortalmente la Gnosis y a sus testimonios escritos, llamado
“Apócrifos”:
¿Cuál es la señal del Cristo? ¡La Cruz!
¿Cuál la del anticristo? ¡La Cruz invertida!
La iglesia apóstata ha enseñado a hacer la señal de la cruz, de la si-
guiente manera: “Desde la frente al centro del pecho y del hombro iz-
quierdo hasta el derecho”. Haga usted, amable lector, el diseño. Coja
papel y lápiz, dibuje proporcionalmente el cuerpo humano, trace una
línea de la frente al centro del pecho y luego trace otra horizontal del
hombro izquierdo hasta el derecho, y tendrá la señal del anticristo!
Los misterios de la CRUZ se encuentran en el SEXO. Del sexo es
de donde nace el ser humano y de donde NACE EL HIJO DELHOM-
BRE Ahí están contenidas Las Aguas de la Vida para el Nacimiento Se-
gundo. Por lo tanto, la auténtica CRUZ DEL CRISTO es: “Desde la fren-
te hasta el SEXO, y del hombro izquierdo hasta el derecho!” Y enton-
ces, sí podremos decir:”en el nombre del PADRE (sobre la frente, por-
que allí están los átomos de Nuestro Padre muy Amado), y del HIJO (en
el SEXO, porque de éste es de donde NACE el HIJO DEL HOMBRE) y
del ESPIRITU SANTO” (Porque el Espíritu Santo, es UNO con la Ma-
dre, que representan el aspecto Agua y Fuego que dan las Alas Ígneas
sobre los Hombros al Hijo de la Cámara Nupcial)
Analicemos seguidamente otra de las “herejías” de la iglesia Roma-
na:
Aunque se me tilde de iconoclasta, he de decir que, la iglesia del an-
ticristo rinde culto a las imágenes, poniéndose en contra de las ense-
ñanzas que ésta misma patrocina y que se encuentran en la Biblia, pre-
cisamente en el “Decálogo”, patrón de las misma, así: “No te harás ima-
gen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en
la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni
las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celos, que visitó la
maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta genera-
ción de los que me aborrecen” (Éxodo, cap 20, vers. 4,5)
Hasta el momento, pues, hemos estado analizando la clase de igle-
sia que condena La Sabiduría Gnóstica de los Apóstoles del Cristo.

22
El Misterio de la Cámara Nupcial
Pasaremos seguidamente, y para poner punto final a esta “Dialécti-
ca”, a desenmascarar otra de las faltas gravísimas cometidas a propósi-
to por la falsa iglesia, en misma Biblia, cambiando malintencionadamen-
te el nombre del Señor Jehová por el de Yavhé…
Como quiera que tres testimonios son requeridos por la Biblia, cuan-
do dice:”No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en
cualquier pecado, en relación con cualquier ofensa cometida. Sólo el
testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación”, quiero se-
ñalar, con tres textos, esta otra imperdonable apostasía de la iglesia del
anticristo.
El primero que transcribiré es el dado por Nuestro Venerable Maes-
tro SAMAEL AUN WEOR, Buddha, Maitreya, Kalki Avatara de la Era de
Acuario, CRISTO RESURRECTO y Presidente fundador del MOVI-
MIENTO GNOSTICO CRISTIANO UNIVERSAL. Testimonio escrito en
su obra: El Matrimonio Perfecto”, como sigue:
En el Salón de los Recuerdos (el Askasi) está escrita la historia
de aquel ángel llamado Javhé. Saturnino de Antioquía, el gran kabalista
dice que Javhé es un ángel caído, el genio del mal, el diablo. Javhé es
un demonio terriblemente perverso. Javhé es aquel demonio que tentó
a Cristo en el desierto y que lo llevó a la montaña para decirle: “Itababo.
Todos estos reinos del mundo serán tuyos si te arrodillas y me adoras”.
Javhé llamó al pueblo judío “mi pueblo predilecto”.
“Los judíos han confundido intencionalmente a Javhé con el señor
Jehová. Javhé fue un Hierofante lemur. Javhé tuvo su esposa sacerdo-
tisa. Javhé fue un ángel con cuerpo humano. El Maestro Javhé era un
guerrero de la luz, un gran sacerdote del rayo de la fuerza y, debido a
su alta dignidad sacerdotal, tuvo el derecho legítimo de usar casco y
armadura, escudo y espada de metal de oro puro. La esposa sacerdoti-
sa de Javhé era a todas luces una Dama Adepto”.
“En los tiempos arcaicos, las castas guerrera y sacerdotal se desen-
volvían cada una por su parte independientemente. Empero, había sus
excepciones, como en el caso de Javhé, que era sacerdote y guerrero”.
“En el ambiente lemur flotaban los luciferes de la antigua Tierra-Luna.
Estos buscaban prosélitos y los encontraron. Javhé fue uno de sus
prosélitos. Javhé se hizo discípulo de esos tenebrosos sublunares y
practicó Magia Sexual negra con derrame del Vaso de Hermes. Esta es
la ciencia de bonzos y dugpas de capacete rojo. El resultado fue la fatali-
dad. La Serpiente Ígnea bajó, descendió hacia los infiernos atómicos del
hombre, y Javhé se convirtió en un demonio terriblemente perverso”.
“En el Askasi está descrita esta historia. Javhé se hizo miembro de un
templo de tantrismo negro lemur. Su esposa sacerdotisa jamás aceptó

23
Luis Palacio
Magia Sexual con derrame del Vaso de Hermes. Javhé se cayó con otra
mujer. Resultaron inútiles los esfuerzos que Javhé hiciera para convencer
a su esposa sacerdotisa. Ella no quiso entrar al templo negro. Aquel ma-
trimonio se acabó. La Dama Adepto no quiso entregarse por el camino
negro. Ahora, esta Dama Adepto es un ángel inefable de los mundos
superiores“.
“El culto al fuego es muy delicado. Los Dioses del fuego ayudan a
proteger a todos aquellos que siguen la Senda del Matrimonio Perfecto”.
El segundo testimonio, lo transcribimos del “Mensaje del Reino Uni-
do de Israel”, de los capítulos “Somos el Pueblo Elegido de Dios y “El
Papa Rey de los Judíos”. Veamos: “Nosotros el Pueblo Unido de Israel
tenemos un solo Dios. Sabemos exactamente que la única religión ver-
dadera es la Ley Mosaica. Sabemos también que dentro del principio
indisoluble de la Ley de las Polaridades o Ley de los Contrarios, existen
dos fuerzas que son transubstentadoras del Equilibrio Universal. Ellas
son el llamado Bien y Mal. El uno representa la Materia y el otro el Espí-
ritu, lo Dios y lo Diablo. Sabemos sus nombres propios en el Bien o
Mundo Espiritual, el cual está representado por el Señor Jehová o la
Energía del Tercer Logos. Y el Mal o Mundo Diabólico está representa-
do por Javhé. Nuestra raza Judía conoce a ciencia cierta la tesis y la
antítesis en el campo Espiritual. Nuestros ancianos Cabalistas de tiem-
po completo conocen estas grandes verdades y realidades”
“Nosotros por intermedio de nuestros mejores servidores y agentes
secretos los Papas de la Iglesia Romana, hemos logrado hacer que
esas bestias cristianas adoren al dios de las tinieblas, al dios del mal, al
dios del dinero, al mismo dios del mal que les colgó en Jerusalén a su
Falso Líder a su falso Mesías. Les hemos obligado a que le adoren a
través de los distintos fragmentos bíblicos que les hemos impreso. Les
hemos tergiversado el sentido real de los Mandamientos. Así hemos
confundido y cambiado la Fornicación por el Adulterio. Pues bien, noso-
tros los judíos sabemos que por medio de la fornicación esas bestias
cristianas nacen, se reproducen, envejecen y mueren. Y nosotros les
hacemos toda clase de diversión carnal, precisamente para que se de-
generen como burros de reproducción. El Acto Sexual de esas bestias
cristianas es más denigrante que el de los animales propiamente di-
chos. Ningún animal macho vuelve a cubrir a su hembra cuando ésta se
encuentra en estado de preñez, pero las bestias-hombres cubren a su
otras bestias-mujeres cada vez y cuando les da la gana y no les importa
el estado de salud, (preñez) etc. De esa pobre bestia. Esto nos permite
a Nosotros los judíos ser sus amos y Reyes. Ellos están ciegamente
obedeciendo a nuestro Dios de las tinieblas JAVHE, porque realmente
Javhé es el Rey del Mundo del Oro y el Poder Material del Planeta Tie-

24
El Misterio de la Cámara Nupcial
rra, sin embargo, los imbéciles cristianos bien pueden resistirse a creer
esta aseveración, pero respondemos: ¿Qué Jerarca en el campo Espiri-
tual y Divino habría y permitiría que sus creyentes hagan guerras,
hagan armas para matar al prójimo, roben, maten sistemáticamente a
todo líder político espiritual? Además ¿Qué Jerarquía Divina necesita el
Oro y para qué? Y qué del chantaje político, de la violencia racial, políti-
ca, económica y Religiosa? Y qué del odio desatado en todos los tiem-
pos en todas las Religiones, Logias, Sectas y Doctrinas? Y qué del CA-
OS SOCIAL en el que se encuentran eso imbéciles cristianos? Y acaso
no somos Nosotros los Judíos los autores? Y es que nuestro Reinado
no es el Reinado del Terror? Y esos tontos e imbéciles cristianos obe-
decen ciegamente a nuestros planes secretos y le erigen culto a nuestro
Dios-Demonio. Podrá algún ser Divino o Espiritual hacer todo lo que
Nuestra Raza ha hecho en veinte siglos ininterrumpidos de sangre, de
guerra, de terror, de dolor, de masacre? por amor al mal es que hace-
mos los peores males”
“Un soñador cristiano escribió diciendo que el Papa Pío XII, era la
encarnación o cuerpo físico de JAVHE. No sabemos como descubrió
este soñador cristiano este gran secreto Judío-Masónico. Con este rela-
to este soñador vidente demuestra hasta la saciedad quién es el Rey de
los Judíos, quien es el Príncipe de los Demonios, quienes han sido,
quienes son y quienes seguirán siendo los PAPAS del cristianismo. Cla-
ro que los cristianos ni remotamente se imaginan que todo esto pueda
ser una terrible verdad, pero hechos son hechos y ante éstos salen so-
brando las palabras. Buen trabajo hicieron nuestros Sabios de Sión al
lograr que nuestro Dios-Demonio Javhé, sea ungido como cabeza prin-
cipal o Papa de los millones y millones de esos imbéciles cristianos. De
ello se deduce el por qué la riqueza nuestra más poderosa, más grande
está en el Vaticano. En consecuencia, es el Vaticano nuestra base real
de operación judía, y el depósito de nuestro oro y no el trono de Dios ni
morada de los Santos, como lo creen esos tontos cristianos”
Y, el tercer testimonio, valiosísimo por cierto, lo extraemos del Apo-
cryphon Johannis. El Libro Secreto de Juan”. Conocido en los primeros
años del Cristianismo, del texto de Irineo y que fue encontrado en Nag-
Hammadi, en Egipto:
“La estirpe de Jaldabaoth 68. Más ellos tuvieron miedo de maldecirlo
y de revelar su ignorancia. Todos sus Ángeles los expulsaron ( a Adán y
a Eva) del paraíso. Aquel los revistió de grande oscuridad. Después,
Jaldabaoth vio la Virgen que estaba al lado de Adán. Lleno de insensa-
tez, quiso producir una descendencia de ella”
“69. La contaminó y generó al primer hijo e igualmente al segundo:
JAVHE, el de la cara de oso. Y ELOHIM, el de la cara de gato. El uno

25
Luis Palacio
es justo, el otro en cambio es injusto. ELOHIM es el justo: JAVHÉ es el
injusto”
Es importante anotar, además, que, en las ediciones antiguas de la
Biblia aparecen los nombres de Jehová, Dios, Señor, Elohim; en cambio
en las Biblias modernas, de la Iglesia Romana, aparece Javhé.
Todo lo anterior apenas si es un bosquejo, de lo que se pudiera des-
cubrir de la falsa iglesia.
Queda, pues, demostrado claramente, que los “Evangelios Apócri-
fos” no reconocido en el canon de la iglesia Romana, son las auténticas
fuentes del cristianismo puro, y que todas las luchas, persecuciones,
asesinatos (recordemos “La Santa Inquisición”) que se han hecho para
desvirtuar a la auténtica Gnosis del Cristianismo Primitivo, son maqui-
nadas por el imperio de las tinieblas, oscuro y negro como las sotanas
de sus secuaces…
El “EVANGELIO DE FELIPE” O “El Misterio de la Cámara Nupcial”
es Gnóstico y Cristiano en todo el sentido de la palabra y está contra to-
da esa podredumbre de la mística tenebrosa de Roma.
El “EVANGELIO DE FELIPE” es la luz que sale en estos momentos
de izquierda oscuridad, como un testimonio más de las enseñanzas se-
cretas y auténticas del Adorable Salvador, de Nuestro Señor EL CRIS-
TO.
El “EVANGELIO DE FELIPE” es el testimonio fiel del Verdadero Sa-
cerdocio en el cual el Sacerdote oficia con su auténtica Esposa Sacer-
dotisa el Santo Sacrificio en el Tálamo inmaculado y sin mancilla de la
CAMARA NUPCIAL!

LUIS PALACIO
Medellín, octubre 22 de 1981

26
El Evangelio de Felipe

“EVANGELIO DE FELIPE”

Naturalezas diferentes - 1. Un hebreo hace un hebreo, y lo lla-


man así: prosélito. Pero un prosélito no produce un prosélito. Algu-
nos hombres son como son desde el principio y producen otros; no
obstante hay otros, para los cuales basta que vengan a la existencia.
2. El esclavo busca sólo ser libre, no busca la sustancia de su
patrón. El hijo no solo busca la libertad por el hecho de ser hijo, sino que
también reclama la herencia del padre.
3. Quien hereda aquello que está muerto (o de los muertos), él mis-
mo está muerto, y es heredero de cosas muertas; más quien hereda
aquello que es vivo (o de quien está vivo), Él también está vivo y es
heredero de aquello que está vivo y de aquello que está muerto. Los
muertos nada heredan. ¿Cómo podría heredar el muerto? Si el muerto
heredase aquello que está vivo, no moriría sino que viviría.
¿Quién muere? - 4. Un pagano no muere, éste de hecho jamás ha
vivido para poder morir. Pero, quien ha creído en la verdad (el cristiano),
éste ha encontrado la vida y está en peligro de morir. De hecho, él vive
desde el día en el cual Cristo vino.
5. El mundo está creado; las ciudades están embellecidas; aquello
que está muerto se ha ido.
Hebreos y cristianos - 6. Cuando nosotros éramos hebreos éramos
huérfanos. Sólo teníamos nuestra Madre. Más transformados en cristia-
nos, tuvimos Padre y Madre.
Invierno y verano - 7. Quien siembra en invierno, cosechan en ve-
rano. El invierno es el mundo, el verano es el otro eón. Sembramos en
el mundo para cosechar en verano. Por eso no orar en invierno. Des-
pués del invierno viene el verano. Si uno no cosechara en invierno, no
cosecharía, sino que arrancaría.
8. De hecho, quien así actúa no producirá más fruto. No sólo, éste
aquí no brota, sino que, aún en sábado, la fuerza de él resultará estéril.

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El Salvador Salvado - 9. Cristo ha venido para rescatar a unos, y
salvar a otros, es decir, para redimir a otros. Rescató a los extranjeros y
los hizo suyos.
Él salvó a los suyos que transformó en prendas conforme a su vo-
luntad. No depuso su alma solamente cuando se manifestó, queriéndo-
lo, sino que depuso su alma cuando ya el mundo comenzó a existir.
Cuando quiso, entonces vino ante todo para llevársela, porque ella es-
taba guardada como rehén. Había caído entre ladrones, los cuales la
habían hecho prisionera. El la salvó y redimió en el mundo a los buenos
y a los malos.
Ilusiones - 10. La luz y las tinieblas, la vida y la muerte, las cosas de
la derecha y aquellas de la izquierda, entre ellas son hermanos. No es
posible que se separen. Por esto, ni los buenos, ni los son malos son
malos, ni la vida es vida, ni la muerte es muerte. Por esto cada cosa se
determinará en su principio. Aquellos que estén elevados por sobre el
mundo son indisolubles, son eternos.
11. Los nombres que se den por respeto a los individuos terrenales,
contienen una grave seducción. Estos mudan su mente de lo que es es-
table a lo que es inestable. Quien escucha la palabra Dios, no lo agarra
como estable, sino como inestable. Lo mismo sucede con el Padre, el
Hijo, y el Espíritu Santo la vida, la luz, la resurrección, la iglesia y todos
los otros nombres. No se agarran conceptos fijos, sino inestables, a
menos que no hayan sido conocidos los primeros. Todos los mortales
están en el mundo y no agarran lo que es estable. Si se encontraran en
el eón, no mencionarían cosa mala en el mundo ni insertarían aquello
(lo estable) entre las cosas del mundo. Ello encuentra su confín en el
eón.
¡Dios inefable! - 12 Un sólo nombre no es pronunciado en el mun-
do: el nombre que el Padre ha dado al Hijo. Éste es más excelso que
cualquier otro. Es el nombre del Padre, El Hijo no se transformaría en el
Padre, si no fuera cubierto con el nombre del Padre. Aquellos que tie-
nen este nombre, lo conocen, más no lo dicen. En cambio, aquellos que
no lo tienen, no lo conocen. La Verdad, de todas maneras ha producido
nombres en el mundo por causa nuestra: no es posible conocerla sin
nombre. Siendo una, la Verdad ella es (aparece) múltiple y esto, sin du-
da, para nuestra ventaja, para que podamos aprender a través de aquel
único (nombre) con amor por medio de muchos.
Celo y restauro - 13. Los arcontes han tratado de seducir al hom-
bre, porque ellos se dieron cuenta de que es afín con el verdadero bien.
Tomaron el nombre de aquello que es bueno, y lo dieron a lo que no es
bueno, para poderlo así engañar con nombres y atarlo a aquello que no

28
El Evangelio de Felipe
es bueno. Luego, si a los hombres les es concedida una gracia, éstos
quieren separarse de aquello que no es bueno y colocarse en aquello
que es bueno. De esto, ellos tenían conocimiento. Aquellos (los arcon-
tes) quisieron en efecto, tomar a quien es libre y hacerlo esclavo para
siempre.
14. Hay potencias que dan al hombre lo anterior, no queriendo que
se salve. Su intento es el de dominar sobre el esclavo. Si el hombre al-
canza la salvación, adiós sacrificios de animales. Se acostumbraba
ofrecer a las potencias, animales. Tales oferentes eran similares a las
bestias: las ofrecían vivas, más, después de haberlas ofrecido, morían.
El hombre fue ofrecido a Dios, muerto, y tuvo la vida.
El pan celeste - 15. Antes que Cristo llegara, no había pan en el
mundo. Como el paraíso, el lugar donde Adán moraba, también el mun-
do poseía muchos árboles que servían como alimento a los animales.
Este no tenía grano para alimentar al hombre. El hombre se nutría como
los animales. Más cuando llegó Cristo, el hombre perfecto, él trajo pan
del cielo, para que el hombre se alimentara de alimento humano.
El obrador escondido - 16. Los arcontes creían hacer lo que hac-
ían con su fuerza y su voluntad, mas la Espíritu Santo cumplía escon-
dido (en secreto) por medio de ellos cada cosa, conforme a su volun-
tad. La verdad que subsiste desde el principio, está sembrada por do-
quiera. Muchos la ven mientras está sembrada, más pocos la ven mien-
tras es cosechada.
¿María, virgen y Madre? - 17. Algunos dicen que Maria concibió del
Espíritu Santo. Esos se equivocan. No saben lo que dicen. ¿Cuándo
jamás mujer ha concebido de mujer? Maria es la virgen, que no fue
manchada por potencia (arconte) alguna. Ella es la grande anatema pa-
ra los hebreos, es decir, para los apóstoles y sus discípulos. Esta vir-
gen, no manchada por potencia alguna, es superior a aquellos que las
potencias han manchado. El Señor entonces no hubiera dicho: “Padre
mío que estáis en los cielos”, si no hubiera tenido otro padre. El hubiera
dicho simplemente:”Padre mío”.
¡Entrad en la casa paterna! - 18. El Señor dijo a los discípulos:
“Hijos del reino, entrad en la casa del Padre, mas no recibáis, ni mucho
menos os llevéis nada de allá”.
Jesús y Cristo - 19. Jesús es nombre escondido, Cristo es nombre
manifiesto. Por eso Jesús no existe en ninguna lengua, más su nombre
es Jesús como es llamado. En cuanto a Cristo, su nombre en siríaco es
Mesías, en griego en cambio, es Cristo. Todos los demás, sin duda, lo
tienen conforme a su propia lengua. Nazareno es el (nombre) manifiesto
del escondido.
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Cristocentrismo y pancristismo - 20. Cristo tiene todo en sí, el
hombre, el ángel, el misterio, y el Padre.
Vida y Muerte - 21. Aquellos que dicen:”El Señor primero murió y
después resucitó”, se equivocan. Él primero resucitó y después murió.
Si antes, uno no se procura la resurrección, no morirá. Como Dios vive,
aquel hubiera ya muerto
El alma y el cuerpo - 22. No se esconde un objeto de gran valor en
recipiente grande. Por el contrario, a menudo uno guarda sumas incal-
culables en recipientes que valen un céntimo. Así sucede con el alma.
Esta es cosa preciosa, caída en un cuerpo despreciable.
¿Resurrección de la carne? - 23. Algunos temen resucitar desnu-
dos. Por eso quieren resucitar en la carne. Esos no entienden que
aquellos que visten la carne son quienes están desnudos. Quien sea
despojado, en modo de ser desnudado, es aquel que no está desnu-
do. Carne y sangre no pueden heredar el reino de Dios ¿Cuál es la car-
ne que no heredará? La que vestimos ¿Cuál es, en cambio, aquella que
heredará? La carne de Jesús con su sangre. Por eso él dijo: “Quien no
come mi carne y no bebe mi sangre, no tiene vida en sí” ¿Qué cosa es
ella? Su carne es el Logos y su sangre es el Espíritu Santo. Quien los
ha recibido tiene comida, bebida y vestido.
Por cuenta mía, yo amonesto a los otros que dicen: “¡Ella no resuci-
tará!”. Ambos, pues, se equivocan! Tú dices: La carne no resucitará.
Más, dime qué resucitará para que te podamos honrar. Tú dices que el
espíritu está en la carne y que también la luz está en la carne. También
Logos está en la carne. Cualquier cosa que dices, no dices en efecto
nada fuera de la carne. Es necesario resucitar con esta carne, porque
en ella están todas las cosas.
Hábitos terrenales y celestes - 24. En este mundo quien viste los
hábitos es más precioso que los hábitos mismos. Más en el reino de los
cielos, los hábitos son más preciosos que aquél que los ha vestido con
agua y fuego. Estos purifican el lugar entero.
Eficacia Sacramental - 25. Aquello que es manifiesto lo es por me-
dio de aquello que es manifiesto; aquello que está escondido, por medio
de lo que está escondido. Mas hay también algo escondido por medio
de aquello que es manifiesto. Hay agua en el agua, hay fuego en el
crisma.
Docetismo* - 26. Jesús los tomó a todos en secreto. De hecho, Él no
se reveló como era verdaderamente, sino que se reveló así como aque-
llos eran capaces de verlo. A todos ellos se reveló: a los grandes se
reveló grande, a los pequeños, pequeño, a los ángeles, ángel, a los

30
El Evangelio de Felipe
hombres, hombre. Por eso su Logos pasó inadvertido a todos. Algunos
lo vieron creyendo verse a sí mismos (uno de ellos). Más, cuando se
manifestó a sus discípulos en gloria, en el monte, no era pequeño: se
había manifestado grande. Él, de todas maneras hizo grandes a los
discípulos para que tuvieran fuerza suficiente para verlo en su grande-
za. En aquel día, así se expresó agradeciendo:”Tú que has reunido el
Perfecto, la luz, con el Espíritu Santo, une los ángeles también con no-
sotros, es decir, con las imágenes”.
La entrada al reino - 27. ¡No despreciéis al Cordero! Sin él no es
posible ver la puerta (de pleroma). Ninguno desnudo, podrá tener acce-
so al Rey.
Los Hijos de Cristo y Adán - 28. Los hijos del Hombre Celeste son
más numerosos que aquellos del hombre terrenal. Si los hijos de Adán
son numerosos, siendo mortales, cuántos más son los Hijos del Hombre
Perfecto, los cuales no mueren, sino que son generados continuamente.
Generación - 29. El Padre produce un Hijo, y el Hijo no es capaz de
producir un hijo. ¡Quién ha sido generado no puede generar! El Hijo de
todas maneras, aunque no produzca hijos, hace hermanos.
30. Cuantos sean generados en el mundo, lo son en modo natural,
los otros, en cambio, mediante el espíritu. Aquellos generados por él
claman de allí al Hombre para nutrirse de la promesa del lugar superior.
31. Quien se nutre, se nutre con la boca. Si el Logos saliera de allá,
se nutriría con la boca y se tornaría perfecto. Los perfectos, en efecto,
se tornan fecundos con un beso, y generan. Por eso nosotros también
nos besamos unos a otros, y concebimos por medio de la gracia en no-
sotros, recíprocamente.
Las tres Marías - 32. Tres mujeres caminaban siempre con el Se-
ñor: María su madre, la hermana de ella y la Magdalena, la cual es lla-
mada su compañera. María en realidad, es hermana, madre y cónyuge
de Él.
Ubicuidad divina – 33. Padre e Hijo son nombres simples, Espíritu
Santo es nombre doble. Ellos de hecho, se encuentran por doquiera:
arriba, abajo, en lo secreto y en lo visible. El Espíritu Santo está en
aquello que es manifiesto, está abajo, en lo secreto, arriba
(*) Del griego Apariencia. El Docetismo enseña que la forma humana de Jesús, tal y
como la recibían los sentidos, no era su auténtica realidad, ya que cada quién, de acuerdo
a su estatura espiritual y grado de conciencia, así lo recibía N. d. T

Los siervos de los santos - 34. Los santos son servidos por las po-
testades malvadas. Estos han sido enceguecidos de una manera tal por
el Espíritu Santo, que pensando éstas de servir a los hombres suyos,
31
están en cambio sirviendo a los Santos. Por eso un discípulo preguntó
un día al Señor algo concerniente al mundo, él le respondió: “Pregunta a
tu Madre, y ella te dará cosas extranjeras”.
La oferta grata - 35. Los apóstoles dijeron a los discípulos: “Cada
oferta nuestra no sea separada de la sal” Ellos llamaban Sofía a la sal.
Sin ella ninguna oferta es aceptada.
Gal 4.27 (Is 54.1) - 36. Mas, Sofía es mujer estéril, sin hijos. Por esto
es llamada residuo de sal. El lugar donde aquello podrán nutrirse a su
modo, es el Espíritu Santo. Por eso sus hijos son numerosos.
Gal 4.1 s - 37. Lo que el Padre posee, pertenece al hijo. En cuanto
al hijo, durante el tiempo que éste es menor de edad, no se le confía las
cosas propias. Transformado en hombre, el Padre le da todo aquello
que es suyo.
Predestinación - 38. Aquel que es generado por el espíritu y está
extraviado, se extravía también por causa de Él. El fuego, de hecho, por
causa de un único soplo, se enciende y se apaga.
La doble Sofía - 39. Uno es Echamoth y otro es Echmoth. Echa-
moth es Sofía simplemente, Echmoth es Sofía de la muerte. Esta es
aquella que conoce la muerte. Esa es la que es llamada la Pequeña
Sofía.
Dios gobierna el cosmos - 40. Hay animales sujetos al hombre, por
ejemplo: el buey, el asno, y otros de este género. Más hay otros que no
se someten. Ellos viven solos en el desierto. El hombre trabaja el campo
con los animales que se someten. De esta manera se nutre a sí mismo
y a los animales, sean estos domesticados o de los otros. Lo mismo su-
cede con el Hombre Perfecto. Con la ayuda de potencias dóciles pre-
para cada cosa, cuidando que todo tenga existencia. Y así se levanta el
lugar (mundo) entero, sea aquello que es bueno que aquello que es ma-
lo, lo que es de la derecha y lo que es de la izquierda. El Espíritu Santo
nutre a todos y gobierna a todas las potencias, dóciles y no dóciles y
aquellas que están solas. El las recoge e infunde a ellas energía para
que reciban fuerza, si él lo quiere.
¿Es noble Adán? - 41. Si el semen de Adán hubiera sido plasmado
como él, encontrarías que sus hijos son una criatura noble. Si él no
hubiera sido plasmado sino que hubiera sido generado encontrarías que
su descendencia es noble? Ahora, él ha sido plasmado y ha generado
¿Qué nobleza es ésta?
Caín - 42. Antes fue el adulterio, luego el homicidio. Él (Caín) fue
generado con el adulterio: era el hijo de la serpiente!. Por esto se trans-

32
El Evangelio de Felipe
formó en homicida, como también su padre, asesinando a su hermano.
Cada relación sexual entre individuos no similares constituye adulterio.
Los colores de Dios - 43. Dios es tintorero. Los colores bueno, lla-
mados los verdadero, cesan sólo con el cesar de las cosa pintadas con
los mismos. Lo mismo pasa con aquellas pinturas de Dios. Como sus
colores son inmortales, ellas (las pinturas) se han tornado inmortales,
gracias a sus drogas. Ahora, Dios tiñe por medio del agua.
En el más allá - 44. Ninguno puede ver algo de lo que es estable, si
aquel no viene a ser como aquello. Para el hombre, respecto a la ver-
dad, no sucede como con respecto al mundo: él ve el sol, aun no siendo
sol; ve el cielo, la tierra y todas las otras cosas, aun no siendo nada de
esto. Más si tú has visto algo de aquel lugar (el eón divino), tú te has
transformado en aquella cosa. Si has visto al Espíritu, te has transfor-
mado en Espíritu. Has visto al Cristo, te has transformado en Cristo.
Has visto al Padre, te transformarás en el Padre. Por esto aquí ves cada
cosa, más no ves a ti mismo; allá, en cambio, te veras. Aquello que
verás, lo podrás ser.
Fe y Amor (1Cor 13.2) - 45. La fe recibe, el amor da. Ninguno podrá
recibir sin la fe, ninguno podrá dar sin amor. Por esto creemos para re-
cibir, y amamos para dar verdaderamente. Si uno da, más no ama, na-
da útil hay en aquello que ha dado.
El hebreo - 46. Quien aún no ha recibido al Señor es todavía
hebreo.
Nombres del Señor - 47. Los apóstoles, antes de nosotros, lo llama-
ban así: Jesús el Nazareno, Mesías; es decir: Jesús el Nazareno, el Cris-
to. El último nombre es el Cristo, el primero es Jesús. El del medio es el
Nazareno. Mesías tiene dos sentidos: el Cristo y el medido. Jesús en
hebreo significa la redención. Nazara, la verdad. El Nazareno es pues
aquello de la verdad. El Cristo ha sido medido: el Nazareno y Jesús son
aquellos que lo han medido.
Los hijos de Dios - 48. Cuando la perla es tirada en el fango, no
pierde su valor, más tampoco ungiéndola con bálsamo se vuelve más
preciosa. Ella conserva siempre el mismo valor para su propietario. Lo
mismo sucede con los Hijos de Dios, en cualquier circunstancia, con-
servan siempre su valor en la morada de su Padre.
49. Se dice 'Soy judío', nadie se mueve. Se dice 'Soy romano', nin-
guno se indispone. Se dice 'Soy griego, bárbaro, esclavo, ciudadano li-
bre', ninguno se turba. Más (Si) Se dice “Soy cristiano”, todos tiemblan.
Séame concedido recibir este signo que los arconte no podrán soportar,
es decir, este nombre.

33
Polémica - 50. ¡Dios es un caníbal!. Por eso el hombre le fue inmo-
lado. Antes de que el hombre le hubiera sido inmolado, inmolaban ani-
males. Más no eran Dioses aquellos a quienes sacrificaban.
51. Los vasos de vidrio y los vasos de arcilla, son producidos con el
fuego. Mas los vasos de vidrio, quebrándose, son de nuevo hechos, es
un soplo el que los ha producido. Los vasos de arcilla, en cambio,
quebrándose, se destruyen, ellos han sido producidos sin soplo
52. Un asno, girando alrededor de un molino, hace cien millas a pié.
Dejándolo libre, se encontró en el mismo lugar. Hay gente que camina
mucho, más no avanza en ningún puesto. Llegada para estos la tarde,
no han visto ciudad o pueblo, creación o naturaleza, potencia o ángel.
Los miserables se han fatigado en vano.
Eucaristía - 53. La eucaristía es Jesús. El dijo en Siríaco phari-
satha, es decir, aquél que está tendido. Jesús, de hecho, viniendo, cru-
cificó al mundo.
Anécdota - 54. El Señor entró en la tintorería de Leví. Tomó setenta
y dos colores y los echó en la caldera. Después los extrajo a todos de
color blanco, y diciendo: “El Hijo del Hombre ha venido así, como un tin-
torero”.
55. Sofía la llamada estéril, es la Madre de los Ángeles, la compañe-
ra de Cristo, es Maria Magdalena. El Señor amaba a Maria más que a
todos los discípulos, y la besó más veces en su boca. Las otras mujeres
viendo su amor por María, le dijeron: “¿Por qué amas a ella más que a
todas nosotras?” El Salvador, respondió a ellas: ¿Cómo es que yo no
amo a vosotras como a ella?
Superioridad del Gnóstico - 56. Un ciego y un vidente, encontrán-
dose ambos en la oscuridad, no difieren entre ellos. Presentándose la
luz, entonces el vidente verá la luz, mientras el ciego quedará en la os-
curidad.
57. “Bienaventurado aquel que es antes de venir a la existencia. En
efecto, aquél es, era y será”.
Superioridad del hombre - 58. La superioridad del hombre no es
manifiesta, más oculta. Por eso él es Señor de los animales más fuertes
que él, grandes en apariencia como en lo secreto. Es aquel que procura
su subsistencia. Si el hombre se les separa, ellos se matan y se muerden
recíprocamente, No encontrando alimento se comen entre ellos. Más,
ahora, han encontrado alimento porque el hombre ha trabajado la tierra.
El préstamo y la propiedad - 59. Si uno ha descendido en el agua
(por el bautismo) y vuelve a subir sin haber recibido nada. y dice “soy cris-

34
El Evangelio de Felipe
tiano”, éste ha tomado en préstamo el nombre. Más si recibe al Espíritu
Santo, posee el don del nombre. Si uno ha recibido un Don, no será pri-
vado. Más quien ha recibido un préstamo, éste será privado.
El sacramento de la unión* - 60. Así sucede, si alguien llega a en-
contrarse en un misterio -el misterio del matrimonio- él es grande. Sin éste
el mundo no existiría. La existencia del mundo depende del hombre,
mientras que aquella del hombre, de las bodas. Comprended la unión in-
maculada: ella está dotada de grande fuerza. Su imagen está en una po-
lución corporal.
61. Entre los espíritus inmundos los hay machos y los hay hembras.
Los machos se unen con las almas que moran en formas (cuerpos) de
hembra. Los espíritus hembras son aquellos que se unen con las almas
que se encuentran en forma de macho, usando de individuo separado.
Nadie puede huir de ellos, cuando éstos lo agarran, a menos que no reci-
ba una fuerza masculina o una femenina, es decir, el esposo o la esposa.
Uno la recibe, reflejada, de la cámara nupcial.
Cuando las hembras insensatas (los espíritus hembras susodichos)
ven a un macho que vive solo, se precipitan sobre él, bromean con él y lo
mancillan. De igual manera (espíritus) machos insensatos, viendo a una
bella mujer que vive sola, le hablan de modo persuasivo, o la violentan
porque la quieren contaminar. Más viendo (los espíritus inmundos) vivir al
hombre y a la mujer juntos, las hembras no osan acercarse al hombre ni
los machos a la mujer. Lo mismo sucede cuando la imagen (el pneuma) y
el ángel se unen juntándose: ninguno podrá acercarse al macho o a la
hembra. Quien viene del mundo, no puede ser detenido sólo por el hecho
de que estaba en el mundo. Es claro que éste es Señor de la concupis-
cencia, de la muerte y del miedo.
El domina la naturaleza y el celo. Más si llega un insensato, lo agarran
y lo ahogan. ¿Y Cómo éste podrá desvincularse de la concupiscencia y
de los temores? ¿Cómo estará en capacidad de esconderse? A menudo
llegan algunos y dicen:”¡Somos fieles!” Esto para poder huir a los espíritus
inmundos y a los demonios. Si aquellos tuviesen al Espíritu Santo, ningún
espíritu inmundo se aferrará a ellos.
(*) Este aparte, como otros del “Evangelio de Felipe”, están ampliamente
analizados y comentados en nuestro apéndice. N. d. T.
¡Odia la carne! - 62. No temas ni ames la carne. Si la temes, se
transformará en tu amo. Si tú la amas, te devorará y te tragará.
El escatón* - 63. Él (el hombre) se encuentra en este mundo o en la
resurrección o en los lugares que están al medio. ¡No suceda que yo
me encuentre aquí! En el mundo existe el bien y el mal. Su bien no es

35
bien y su mal no es mal. Más, hay el mal después de este mundo, que
es verdaderamente malo es decir, aquello que es llamado el medio:
¡ello es la muerte! Mientras nos encontremos en este mundo debemos
procurarnos la resurrección. Así, cuando nos despojemos de la carne,
no encontraremos en la quietud y no caminaremos en el medio. Muchos
se extravían a lo largo del recorrido. Antes de pecar, es mejor que el
hombre salga del mundo.
La acción incompleta - 64. Hay algunos que no quieren ni pueden
(hacer el bien). Otros en cambio, aunque lo quieran, nada útil obtienen,
no habiendo obrado. Su querer, pues, los hace pecadores o más bien,
la falta de voluntad (ejecutiva). La justicia se ocultará para ambos, sea al
no querer que al no actuar.
La casa en llamas - 65. Un discípulo de los apóstoles en visión, vio
a algunos encerrados en una casa de fuego.
Decían: “Echad en el fuego”…”Se respondió que… no era posible
salvarlos…como querían. Aquellos recibieron como castigo la muerte,
que es llamada oscuridad exterior. Ella es procurada por agua y fuego.
Los hijos del tálamo - 66. El Alma y el Espíritu existieron mediante
el agua, fuego y luz; el hijo de la cámara nupcial mediante fuego y luz.
El fuego es crisma*. No hablo de ese fuego que no tiene la apariencia,
sino de aquel otro, cuya apariencia es blanca, que es una hermosa luz
y da belleza.
Bautismo y tálamo - 67. La verdad no vino desnuda al mundo, sino
que vino con los símbolos y con las imágenes. Ello no podría recibirla
diversamente. Hay una regeneración y una imagen de la regeneración
(el sacramento del bautismo) Es necesario, sin duda, que se renazca
por medio de la imagen.
¿Cuál es la resurrección? Es necesario que la imagen (el semen
pneumático) resurja mediante la imagen (El sacramento de la cámara
nupcial). Es necesario que el esposo (el prototipo celeste, el ángel) y la
imagen (el susodicho semen) entren, mediante la imagen (la cámara
nupcial), en la verdad, es decir, en el “ripristino” (la unidad pleromática).
(*) Probablemente de Escatología: “Conjunto de creencias del más allá” N. d. T.
(*) Que Unge N. de T
Esto es conveniente para quién no solamente se toma el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, sino (para quien) los ha hecho pro-
pios para sí mismo. Si uno no se los ha hecho propios, le será quitado el
nombre (tomado en préstamo) Ahora, el individuo los recibe en el cris-
ma de la plenitud de la fuerza de la cruz, (fuerza) que nuestros apósto-

36
El Evangelio de Felipe
les han llamado la derecha y la izquierda. Este, de hecho, no es más un
cristiano, sino un ¡Cristo!
Los cinco sacramentos - 68. El Señor ha obrado todo con un mis-
terio: bautismo, crisma, eucaristía, redención y cámara nupcial.
Restauro de la unidad - 69. El Señor ha dicho: “Yo vine para igualar
quien está abajo a aquello de arriba, lo exterior a lo interior. Vine para
reunirlo en aquel lugar” El Señor se ha manifestado aquí por medio de
símbolos e imágenes.
Por lo tanto quien dice: hay uno arriba y hay uno abajo, se equivoca.
Quién se manifiesta de esa manera, este es llamado inferior. Aquél a
quien pertenece lo que está escondido, éste le es superior. Se debería
en realidad decir lo interior y lo exterior y lo exterior de lo exterior. Por
eso el Señor ha llamado ruina a la oscuridad exterior. No hay nada, de
hecho, de allá de ello. El ha dicho: “Mi Padre que está en secreto”. Y
aún:”Entra en la cámara y cierra la puerta detrás de ti y ruega a tu Padre
que está en secreto “, es decir, dentro de todos ellos (los gnósticos en el
mundo). Más aquello que está adentro de todos ellos es el pleroma.
Luego, nada más hay adentro. Este (el pleroma) es aquello de lo que se
dice que es a ellos superior.
70. Antes de Cristo algunos salieron de allá, adonde más no fueron
capaces de entrar. Ellos entraron allá de donde más no pudieron salir.
Más llegando el Cristo, a aquellos que habían entrado los llevó afuera,
y a quienes habían salido, los llevó adentro.
71. Cuando Eva aún se encontraba en Adán, la muerte no existía.
Separándose de él, la muerte comenzó a existir. Si ella entrara nueva-
mente en él y éste se la tomara en sí, la muerte desaparecería.
72. 'Dios mío, Dios mío, ¿por qué, Señor, me habéis abandonado?'
El pronunció estas palabras en la cruz, se separó, en efecto, del lugar…
aquel que había sido generado por el Espíritu y de Dios. El Señor resu-
citó de entre los muertos llegando a ser así como era. Más su cuerpo
era perfecto. El tenía la carne, más esta carne era carne verdadera.
Nuestra carne, en cambio, no es verdadera, más poseemos una imagen
de la verdadera.
73. No hay tálamo para los animales ni para los esclavos o para las
mujeres inmundas. Ello es para la gente libre y para vírgenes por medio
del Espíritu Santo.
Bautismo, crisma, tálamo - 74. Fuimos generados una segunda
vez; fuimos generados por medio de Cristo. Con los dos fuimos unidos.
Por el Espíritu, después que fuimos generados, fuimos unidos.

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Bautismo y crisma – 75. Ninguno se podrá ver en el agua o en el
espejo sin la luz. Por otra parte, tú no podrás verte a la luz, sin agua o
un espejo. Por eso se necesitan para el bautismo la luz y el agua. Aho-
ra, la luz es el crisma.
Bautismo, redención, tálamo - 76. Tres eran los lugares donde se
ofrecía en Jerusalén. Uno abierto a occidente, se llamaba el Santo. Otro
abierto hacia el Sur, se llamaba Santo del Santo. El tercero, abierto a
oriente se llamaba Santo de los Santos. Aquí entraba solamente el
pontífice. El bautismo es el lugar Santo. La redención, Santo del Santo.
La cámara nupcial es, en cambio, El Santo de los santos. El bautismo
posee la resurrección y la redención. La redención está en la cámara
nupcial, mientras ésta se encuentra en lugares superiores a éstos... Más
¿qué cosa es el tálamo si no la imagen de la cámara nupcial, la cual
está por encima de la inmundicia? Su velo se ha rasgado de arriba
hacia abajo. Era necesario que algunos de abajo subieran hacia lo alto.
Ventajas de la Unión - 77. Aquellos que se han revestido de la luz
perfecta no son vistos por las potencias y no pueden ser detenidos por
las mismas. Mas esta luz es revestida con el misterio, es decir, con la
unión (el Sacramento del Tálamo)
78. Si la hembra no se hubiera separado del macho, no hubiera
muerto con éste. La separación de él se transformó en origen de la
muerte. Por eso vino Cristo, para corregir la separación inicial, para re-
unirlos a ambos, y para dar vida a aquellos muertos en separación y
unirlos.
79. Ahora, la mujer se une con el marido en el tálamo. Aquellos que
allí se han unido no pueden más separarse. Eva se pudo separar de
Adán, porque todavía no se había unido con él en el tálamo.
Superioridad de Adán - 80. El alma de Adán tuvo su origen de un
soplo. Su consorte es el pneuma. Aquello que fue dado a él es su ma-
dre y con el alma le fue dado junto un pneuma. Cuando, en efecto, fue
unido, pronunció palabras superiores a las potencias. Presas de la mal-
dad escondida, ellas lo envidiaron, porque (estaban) privadas del com-
pañero pneumático.
El Salvador Salvado - 81. Jesús ha manifestado sobre las orillas del
Jordán el pleroma del reino de los cielos, anterior al todo. Después fue
regenerado, luego fue tomado como hijo, después ungido, luego fue re-
dimido y enseguida redimió
82. Sin duda, se puede hablar de un misterio: el Padre del todo se
ha unido con la Virgen, que había bajado y un fuego lo aclaró en aquel
día. Él reveló el grande tálamo. Por esto, su cuerpo venido a la existen-

38
El Evangelio de Felipe
cia en aquel día, salió del tálamo, como quien existiese mediante el es-
poso y la esposa. Igualmente, Jesús por medio de estos (dos), dio en
ello un orden al universo. Es necesario que cada discípulo entre en su
quietud*.
Adán y Cristo - 83. Adán existió por medio de dos vírgenes: el Espí-
ritu y la tierra virgen. Por eso Cristo nació de una virgen, para restaurar
el desliz inicial.
El árbol nocivo - 84. Hay dos árboles en el paraíso: el uno genera
animales, el otro, hombres. Adán comió del árbol que generaba anima-
les y, transformado en animal, generó animales. Por eso, son venera-
dos animales similares a Adán. El árbol del cual Adán comió el fruto, es
el árbol de los animales. De esta manera se transformaron en animales
aquellos que comieron el fruto del árbol de los animales. Frutos del
género produjeron los hombres animales, los cuales adoraban al hom-
bre animal. Dios ha formado al hombre y los hombres han modelado a
Dios.
85. Esto es lo que sucede en el mundo. Los hombres fabrican dioses
y adoran sus creaturas. Tocaría a los dioses adorar a los hombres, en
verdad
La fuerza del hombre reflejado* - 86. Las obras del hombre tienen
origen de su fuerza. Por eso son llamadas, las fuerzas. Las obras de él
son sus hijos, proveniente de quietud. Así su fuerza se encuentra en sus
obras con su fuerza y, por medio de la quietud* genera sus hijos.
Suerte diversa - 87. En este mundo los esclavos sirven a personas
libres, mientras en el reino de los cielos, los libres servirán a los escla-
vos. Los hijos de la cámara nupcial servirán a los hijos de las bodas.
Los hijos de la cámara nupcial tienen un único nombre. Ellos poseen
juntos la quietud* y no tienen más necesidad...

(*) Reposo, paz, dicha, gloria. N d. T.


(*) Por medio del Crisma (óleo) que es el Fuego y la Luz, se recibe la Fuerza.
Es decir, “en la plenitud de la fuerza de la cruz”, en el Tálamo Amoroso. Véase el
cap. 67. N. d. T.
(*) Como explicado anteriormente. N. d. T.
88.... (= 5 11)*.
¿Por qué el bautismo del Cristo? - 89. Cristo descendió en el agua
para perfeccionarlos, para restituirlos al estado primero, en modo que
sean perfectos aquellos que se han hecho perfectos con su nombre. El
ha dicho: "Conviene a nosotros cumplir todo aquello que es justo".

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¡Resucitamos durante la vida! - 90. Quien dice: primero se muere y
después se resucita, se equivoca. Si no se resucita antes, mientras se
está aún en vida, muriendo, no se resucita más. Y también cuanto se di-
ce del bautismo: grande es el bautismo; si se lo recibe, se vive.
La madera de la cruz y del olivo - 91. El apóstol (Felipe) cuenta que
el carpintero José sembró un jardín, porque necesitaba madera para su
oficio. Es él quien construyó la cruz con los árboles plantados por él. Es-
taba colgado su semen sobre aquello que había plantado. Su semen era
Jesús y el árbol, la cruz.
92. Más el árbol de la vida está en medio del paraíso, y así el olivo, del
cual proviene el crisma por medio del cual vino la resurrección.
El alimento paradisíaco - 93. Este mundo es devorador de cadáve-
res, cada cosa que aquí se come, es también odiada. La verdad, en cam-
bio, es devoradora de vida. Por lo tanto, ninguno de cuantos se nutren de
la verdad, morirá. Jesús vino de allá (del otro mundo) y trajo alimento del
lugar. A quien lo desea da vida, para que no muera.
94. Dios ha plantado un paraíso... (=5 11)*. El paraíso no es el lugar
donde se me dirá: “Hombre, come esto o no comas de aquello, como
quieras”. Es este el lugar donde comeré cada cosa, porque allá se en-
cuentra el árbol de la gnosis. Este mató a Adán; más, aquí, el árbol de la
gnosis ha dado la vida al hombre. La ley era el árbol. Ella tiene la fuerza
de conceder el conocimiento del bien y del mal. No obstante, como no lo
ha alejado del mal, así mismo, no lo ha dejado en el bien; antes, ha dado
la muerte a quien lo ha comido. En efecto, con las palabras: “Come de es-
to; no comas de aquello”, la muerte tuvo origen.
Bautismo y crisma - 95. El crisma es superior al bautismo, es por el
crisma que fuimos llamados cristianos, no por el bautismo. También el
Cristo ha sido llamado así a causa del crisma. El Padre, en efecto, ungió
al Hijo, luego, el Hijo ungió a los apóstoles y los apóstoles nos ungieron a
nosotros. Quien ha sido ungido posee todo: posee la resurrección, la luz,
la cruz, el Espíritu Santo. El Padre le ha dado esto en la Cámara Nupcial;
él lo ha recibido.
(*) Texto ilegible de cinco líneas. N. d. T.
(*) Texto ilegible de cinco líneas. N. d. T.
El reino de los cielos - 96. El Padre existió en el Hijo, y el Hijo en el
Padre. Éste es el reino de los cielos.
El don de los sacramentos - 97. El Señor bien dijo: “Algunos han
entrado en el reino de los cielos sonriendo, y salieron [=2 11]*. El futuro
cristiano descendió en el agua y subió, superior a todo. No porque

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El Evangelio de Felipe
pensó que fuera una broma, sino porque despreciaba a este mundo,
que no es digno del reino de los cielos… Si lo desprecia y lo considera
como broma, saldrá sonriendo.
98. Lo mismo sucede con el pan, el cáliz y el óleo, aunque haya algo
más superior a éstos.
El mundo caduco - 99. El origen del mundo es debido a una caída.
Quien lo formó lo quería hacer indestructible e inmortal; mas falló y no
alcanzó lo que había esperado. El mundo no era, de hecho, indestructi-
ble ni tampoco aquel que lo había hecho. No existe la incorruptibilidad
de las cosas, sino de los hijos. Ninguna cosa podría alcanzar la indes-
tructibilidad, si no es hijo. Más quien no está en capacidad de recibir,
mucho menos podrá dar.
Eucaristía - 100. El cáliz de la oración contiene vino, contiene agua,
es símbolo de la sangre, sobre la cual se pronuncia el agradecimiento.
Ello se llena del Espíritu Santo y pertenece al Hombre Perfecto y entero.
Cuando lo bebemos, recibimos para nuestro provecho al Hombre Per-
fecto.
Bautismo - 101. El agua viva es cuerpo. Es necesario que vistamos
el Hombre vivo.
Por esto, (quien se bautiza) estando para descender en el agua, se
desnuda, para vestir aquello.
Similares de similares - 102. Caballo genera caballo, un hombre ge-
nera hombre, Dios genera Dios. Lo mismo sucede con el esposo y la es-
posa. Sus hijos vienen al mundo en la Cámara Nupcial. No había judío
generado por griego, mientras existía la ley. También nosotros surgimos
de judíos, antes de ser cristianos… y éstos han sido llamados… género
elegido del Espíritu Santo, verdadero Hombre, Hijo del Hombre y descen-
dencia del Hijo del Hombre. De esta estirpe auténtica se hace mención en
el mundo.
En el eón celeste - 103. Este es el lugar donde moran los hijos de la
cámara nupcial. Mientras la unión es macho y hembra en este mundo,

(*) Texto ilegible de dos líneas. N. d. T.


el lugar de la fuerza y de la debilidad, en el eón la forma de la unión es
distinta. No obstante, nosotros los (los cónyuges) llamamos con estos
nombres. Más hay otros. Ellos son superiores a cada nombre nombrado
y son superiores al violento.

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104. Donde hay violencia, están los mejores de la violencia. Aquellos
no son una cosa ni la otra, más son conjuntamente una sola cosa.
Quien está aquí, es aquel que no podrá superar el sentido de la carne.
Condiciones para entrar - 105. No conviene a todos aquellos que
tienen el todo, que se conozcan. Algunos, si no se conocen, no gus-
tarán lo que tienen. Más aquellos que han aprendido a conocerse, lo
gustarán
106. El hombre perfecto no solo no podrá ser detenido, sino que ni
siquiera podrá ser visto. si lo vieran, lo detendrían. Ninguno puede obte-
ner tal gracia de otro modo. Sino vistiendo la luz perfecta y transformán-
dose él mismo en luz perfecta. Después que la haya revestido entrará
en la luz. Esta es la luz perfecta
107. Está bien que nos transformemos en hombres pneumáticos an-
tes de salir del mundo. Quien reciba el todo, sin ser señor de estos luga-
res (el mundo material), no podrá ser señor del más allá. El se llevará a la
región del medio, como imperfecto. Sólo Jesús conoce el final de él.
Purificación - 108. El hombre puro es puro completamente, hasta
en su cuerpo. Recibiendo el pan, lo purificará, igualmente, el cáliz o
cualquier otra cosa que reciba, él las purificará. ¿Y es posible que no
purifique también el cuerpo?
109. Así como Jesús perfeccionó el agua del bautismo, así ha echa-
do la muerte. Por eso nosotros descendemos en el agua y no descen-
demos en la muerte: de lo contrario, seremos entregados a la merced
del espíritu del mundo. Cuando éste sopla, hace venir el invierno; cuan-
do sopla el Espíritu Santo, llega el verano.
Gnosis y amor - 110. Quien posee la Gnosis de la verdad es libre.
Quien es libre no peca. Quien comete pecado es esclavo del pecado.
La madre es la verdad, la gnosis es el vínculo de la unión. Aquellos a
los cuales no es permitido pecar, son llamados libres del mundo. La
gnosis de la verdad eleva los corazones de aquellos a quienes no es
permitido pecar, son llamados libres del mundo. La gnosis de la verdad
eleva los corazones de aquellos a quienes no es permitido pecar, es
decir, los hace libres y los eleva sobre todo el lugar (este mundo). Más
el amor edifica. Ahora, quien se ha hecho libre mediante la gnosis es
esclavo por amor de quien aún no ha podido elevarse hacia la libertad
de la gnosis. Luego ésta, los hace capaces de eso, porque ella permite
a ellos liberarse. El amor no quita nada. ¿Y cómo podría quitarse algo,
cuando todo es suyo? Ello no dice: “Esto es mío” o “aquello es mío”, si-
no simplemente: “Es tuyo”.

42
El Evangelio de Felipe
111. El amor espiritual es vino y perfume. Se aprovechan de él cuan-
tos se ungieren con el mismo. Se sirven también de él aquellos que
están aparte de éstos, hasta que quien es ungido permanezca en el lu-
gar. Mas cuando quien ha sido ungido con ungüento se aleja de él y se
va, los otros, que no están ungidos sino que están aparte, quedan nue-
vamente en su hediondez. El samaritano no dio otra cosa al herido que
vino y óleo; esto no es otra cosa que el ungüento. Este curó las heridas.
El amor cubre una grande cantidad de pecados.
Semejanzas - 112. Al amado de la mujer son similares aquellos que
ella dará a luz. Si aquél es su marido, ellos son similares a su marido. Si
es un adúltero, son similares al adúltero. Sucede que una mujer duer-
ma, obligada, con su marido, mientras su corazón está con el adúltero,
con el cual suele unirse. Entonces, aquello que ella genera, lo genera
similar al adúltero. Mas vosotros, que estáis con el Hijo de Dios, no am-
éis al mundo; amad en cambio al Señor, con el fin de que aquello que
generéis no sea similar al mundo, sino al Señor.
113. El hombre se une con el hombre, el caballo con el caballo, el
asno con el asno. Las especies se unen con sus especies afines. Del
mismo modo el espíritu se une con el espíritu, el Logos se une con el
Logos y la luz con la luz. Si tú eres hombre, el hombre te amará; si te
transformas en espíritu el espíritu se unirá contigo. Si te transformas en
Logos, el Logos se unirá contigo. Si te transformas en luz, la luz se unirá
contigo Si te transformas en aquellos que están arriba, esos encon-
trarán su quietud en ti. Más si te vuelves caballo, asno, buey, perro, ove-
ja, u otro animal de aquellos de afuera o abajo, no te podrá amar ni el
hombre, ni el espíritu, ni el Logos, ni la Luz, ni quien está arriba, ni quien
está dentro. Ellos no podrán reposarse en ti y tú no tendrás parte con
ellos.
La suerte de lapsus* - 114. Quien es esclavo por fuerza, podrá ser
libre. Quien se ha liberado por gracia de su patrón y luego se ha vendi-
do esclavo, no podrá más ser libre.
Las cuatro virtudes teologales - 115. La cultura del mundo está
hecha en cuatro cosas distintas. Lo que se mete en el granero proviene
del agua, de la tierra, del viento y de la luz. Más también la cultura de
Dios se vale de cuatro cosas diferente: fe, esperanza, caridad y gnosis.
(*) Lapsus: Caída en una culpa o error N. d. T.
Nuestra tierra es la fe: aquí echamos raíces. El agua es la esperanza
de la que nos nutrimos, el viento es el amor, con el cual crecemos, mas la
luz es la gnosis por la cual maduramos.

43
Grandeza de Cristo – 116. La gracia es un canal. El semen del
campesino son aquellos que suben hacia las alturas del cielo. Bien-
aventurado el siervo que no ha entristecido su alma. Este es Jesús Cris-
to. El engañó todo el lugar (este mundo), sin dar fastidio a nadie. Por
eso es bienaventurado un ser de tal género: es Hombre Perfecto. El, en
verdad, es el verbo
117. Interrogadnos respecto a él: es difícil presentarlo. ¿Cómo al-
canzaremos a proponer exactamente a este grande? ¿De qué manera él
dará reposo a cada uno?
La tristeza y su origen - 118. Ante todo, no se debe entristecer nin-
guno, sea grande o pequeño, sea infiel o fiel; por consiguiente, se debe
dar satisfacción a aquellos que encuentran su paz en lo que es bueno.
Hay algunos, cuya utilidad consiste en satisfacer a quien está bien.
Quien obra el bien no puede satisfacer a éstos. El no es portador de su
voluntad. No obstante es para él imposible entristecer, dado que no
permite que ellos mismos se aflijan. Quien en cambio está bien, a veces
los entristece. No es así, más es su maldad causa de su dolor. Quien
tiene la disposición, da alegría al bueno; mas, algunos por esto, lo to-
man a mal*.”
Lo que le espera a cada uno - 119. El dueño de casa se procura
cada cosa: hijos, esclavos, animales domésticos, perros, cerdos, trigo,
cebada, paja, hierba, huesos, carne y bellotas. Es sabio y conoce el
alimento de cada uno. A los hijos pone pan, aceite y carne; ante los es-
clavos, en cambio aceite de ricino y trigo. A los animales domésticos tira
cebada, paja y hierba; a los perros, huesos; a los cerdos bellotas y resi-
duos de pan.
Lo mismo sucede con el discípulo de Dios. Si es sabio, comprende
qué significa ser discípulo. Las formas del cuerpo no lo seducen, él en
cambio considera la condición de ánimo de cada uno y conversa con
él. Hay muchos animales en el mundo con forma humana. Recono-
ciéndolos, tirará a los cerdos bellotas; a los animales, cebada, paja y
hierba; a los perros huesos.
A los esclavos dará aquello que es elemental, mientras a los hijos
participará de aquello que es perfecto.

(*) Lo toman a mal, en el sentido de que se irritan. N. d. T


Generación y creación - 120. Existe el Hijo del Hombre y existe el
hijo del Hijo del Hombre. El Señor es el Hijo del Hombre y el hijo del Hijo
del Hombre es aquel que ha sido creado por medio del Hijo del Hombre.

44
El Evangelio de Felipe
El Hijo del Hombre ha recibido de Dios el poder de crear y puede gene-
rar.
121. Aquél, al cual ha sido concedido el poder de crear, es criatura;
quien ha recibido el poder de generar es un generado. Quien crea no
puede generar. Quien genera puede crear. Mas se dice: “Quien crea,
genera”. No obstante, aquello que es por él generado es criatura. Por
esto los generados no son sus hijos, mas sus imágenes. Quien crea
obra al abierto y él mismo es visible. Quien genera en cambio obra en lo
oculto, y él también es oculto. El generado no es como la imagen. Aho-
ra, quien crea, crea visiblemente, mientras quien genera, genera hijos
en secreto.
El misterio de las bodas (Ef 5, 32) - 122. Nadie sabe el día en el cual
el hombre y la mujer se unen, a excepción de ellos mismos. Las bodas
del mundo son un misterio (implican algo secreto) para quien ha tomado
mujer. Si las bodas de la contaminación son secretas, cuánto más son
un verdadero misterio las bodas inmaculadas. Ellas no son carnales,
mas puras; no pertenecen a la concupiscencia, mas a la voluntad. No
pertenecen a las tinieblas o a la noche, mas pertenecen al día y a la luz.
Bodas descubiertas (coito al abierto) se transforman en fornicación. La
esposa es impúdica no sólo cuando recibe el semen de otro, sino tam-
bién cuando se aleja de su lecho y es vista. Ella debe mostrarse única-
mente a su padre, a su madre, al amigo del esposo y a los hijos del es-
poso. A estos es lícito introducirse cada día en la cámara nupcial. Los
demás se contenten con oír la voz de ella, de gozar de su perfume y nu-
trirse de las migajas que caen de la mesa, como los perros. Esposos y
esposas pertenecen a la cámara nupcial. Ninguno puede ver al esposo
y a la esposa a menos que no sean tales.
Gnosis e ignorancia - 123. Abraham contento de ver lo que debía
ver, separó la carne del prepucio, queriendo enseñarnos que es nece-
sario destruir la carne de este mundo. Hasta tanto su concupiscencia
sean escondidas, están en pie y viven. Mostrándose, mueren, así como
sucede con el hombre descubierto. Hasta tanto las vísceras del hombre
estén escondidas, él está vivo. Cuando sus vísceras se descubren y le
salen, él muere. Lo mismo sucede con el árbol. Hasta tanto su raíz esté
escondida, éste florece y crece. Más, cuando la raíz sale, el árbol se se-
ca. Es cuanto sucede con cada cosa producida en el mundo, no sólo a
propósito de aquello que es manifiesto, sino también de lo que está es-
condido. Hasta tanto la raíz de la maldad esté escondida, ésta es fuerte.
Más cuando es conocida, entonces ella se disuelve y, descubriéndose,
desaparece. Por eso el Logos ha dicho: “Ya la segur está puesta a la
raíz de los árboles”. Ella no corta -lo que se corta, brota de nuevo-, sino
que la segur corta en el fondo, hasta sacar la raíz. Jesús, por otra parte,
45
arrancó la raíz de todo el lugar (este mundo); otros, en cambio, lo han
hecho sólo en la parte. En cuanto a nosotros, cada uno debe cortar has-
ta la raíz de la malicia que está en él y arrancar ésta con su raíz que tie-
ne en el corazón. Ella nos domina y nosotros somos sus esclavos. Nos
hace prisioneros para hacernos cumplir lo que no queremos y aquello
que queremos no lo hacemos. Ella es potente, por que no la hemos co-
nocido. Hasta tanto exista, es a la obra. La ignorancia es la madre del
mal para nosotros; ella está al servicio de la muerte. Lo que de ella pro-
viene, no ha existido, ni existe, ni existirá. En cambio, lo que está en la
verdad, será perfeccionado, manifestándose completamente la verdad.
La verdad es como la ignorancia y el error. Ella es causa de la libertad.
El Logos ha dicho: “Si vosotros conocéis la verdad, la verdad os hará li-
bres”. La ignorancia es esclava. La gnosis es libertad. Conociendo la
verdad, encontraremos los frutos de a verdad en nuestros corazones.
Uniéndonos a ella, ella recibirá nuestro pleroma.
El símbolo y la realidad - 124. Ahora poseemos las cosas manifes-
tadas de la creación. Acostumbramos decir: “Ellas son las cosas fuertes,
honradas. Las cosas escondidas débiles y despreciadas”. Con las co-
sas manifiestas de la verdad sucede así: ellas son débiles y desprecia-
das; lo que está escondido en cambio es fuerte y apreciado. Ahora, los
misterios de la verdad son manifiestos bajo forma de símbolos e imáge-
nes. Mas la cámara nupcial es oculta. Ella es el Santo en el Santo.
La aparición del pleroma - 125. Antes el velo estaba extendido de
cualquier manera, mientras Dios gobernaba la creación. Mas cuando él
se divida y se descubra lo que pertenece al interior, entonces esta casa
(el mundo material) se dejará abandonada y aún será destruida. Toda
la Divinidad huirá de estos lugares, más no en el santo de los santos.
Ella no podrá mezclarse con la luz que no se mezcla y con el pleroma
inmaculado, pero se colocará bajo las alas de la cruz y bajo sus brazos.
Esta arca será su salvación, cuando el diluvio de las aguas se haya
transformado en señor de ellos (estos lugares). Si algunos se encuen-
tran en la tribu sacerdotal, éstos podrán entrar detrás del velo con el
pontífice. Por eso el velo no se abrió sólo en lo alto: de otra manera, se
hubiera abierto sólo para aquellos en lo alto. Ni se abrió sólo en lo bajo:
de otra manera, se hubiera abierto sólo para aquellos de abajo. Mas se
abrió de arriba a abajo: lo alto se abrió para nosotros que estamos aba-
jo, para que podamos entrar en el secreto de la verdad (en el pleroma).
Eso es, a la verdad, aquello que es precioso y fuerte. Más nosotros pe-
netraremos allá con la ayuda de símbolos despreciables y de cosas
débiles (los sacramentos). Ellos son en verdad poco, frente a la gloria
perfecta. Hay gloria superior a gloria; hay potencia superior a potencia.
Por eso la perfección se abrió a nosotros junto con lo que es secreto de

46
El Evangelio de Felipe
la verdad. El Santo de los Santos se ha abierto y la Cámara Nupcial nos
ha llamado adentro. Hasta tanto ésta sea escondida, la malicia la hace
impotente y no ha sido quitada de en medio al semen del Espíritu San-
to:* ¡Estos son esclavos de la maldad¡ Más cuando aquella se manifies-
te, entonces la luz perfecta se volverá a verter sobre todos aquellos que
se encuentren en ella, recibiendo el crisma (la luz celeste). Entonces los
esclavos serán libres y los prisioneros rescatados.
La entrada en el pleroma - 126. Cada planta que no ha sido plan-
tada por mi Padre en los cielos, será arrancada. Aquellos separados
serán reunidos y llenados (perfeccionados). Quien entre en la Cámara
Nupcial encenderá la luz. Ellos no generaran así como sucede en los
matrimonios, que no vemos porque suceden en la noche. La luz arde en
la noche y se apaga. Mas los misterios del matrimonio (celeste) se
cumplen de día y a la luz. Sea tal día que su luz no llegue al ocaso.
¡El pneumático es salvo! - 127. Si uno se transforma en hijo de la
Cámara Nupcial, recibirá la luz. Si uno no la recibe, mientras se encuen-
tre en estos lugares, no la podrá recibir en el otro. Quien reciba aquella
luz, no será visto ni podrá ser detenido. Ninguno podrá fastidiar a éste
aunque viva en el mundo. Pues, saliendo del mundo, ha ya recibido la
verdad en imágenes. El mundo se ha transformado en eón –¡el eón es
para él pleroma!-, y él se encuentra así: es manifiesto a sí mismo, no
escondido en las tinieblas o en la noche, más ocultado por un día per-
fecto y en una luz pura.
(*) Mientras los Misterios de la Cámara Nupcial continúen siendo un
secreto, por no ser develados, la malicia, la perversión, continuará obs-
taculizando la labor del Semen del Espíritu Santo. Es necesario, pues,
quitar “La perversidad de en medio” para que el Semen del Espíritu
Santo, pueda cumplir su Obra N. d. T

El Evangelio de Felipe

47
Luis Palacio

APENDICE

Análisis y comentarios de algunos apartes del

“EVANGELIO DE FELIPE”

La edición, traducción y comentarios que nos hemos propuesto


con relación al “Evangelio de Felipe”, no incluye de parte nuestra, un
comentario amplio y detallado de cada uno de sus capítulos; más, en
éste, queremos sí, dar entendimiento claro y documentar algunos, y
en especial, aquellos que más claramente tocan “El Misterio de la
Cámara Nupcial”.
Para dar inicio a este análisis, tomemos por ejemplo el capítulo
doce, en el cual Felipe nos habla del “Nombre del Padre”, y nos dice
que “Aquellos que tienen este nombre, lo conocen, más no lo dicen. En
cambio, aquellos que no lo tienen, no lo conocen.”
Tratándose este de un Evangelio Gnóstico o del Conocimiento, apa-
rece más interesante que Felipe nos hable de “Aquellos que conocen el
Nombre del Padre”
Cada uno de Nos, en su realidad más íntima, tiene a su propio
Padre particular. Nuestro Padre que Mora en Secreto tiene su nom-
bre que lo particulariza y caracteriza… El es El… El es una chispa
desprendida de la Gran Llama Universal… El es el SER. Solamente
aquél que Conoce (o sea el Gnóstico) puede dar testimonio de su
Único y Verdadero Dios, de su Padre Interior profundo…
Nuestro V. M. SAMAEL AUN WEOR, (Samael es el Nombre del
Padre de nuestro Venerable Maestro y Avatara) Así nos habla res-
pecto al Ser y al conocimiento de El en sí:
“La gnóstica experiencia permite al sincero devoto, saberse y au-
to-realizarse íntegramente. Incuestionablemente, el conocimiento
gnóstico escapa siempre a los normales análisis del racionalismo
subjetivo”.

48
El Misterio de la Cámara Nupcial
“El correlato de este conocimiento es la intimidad infinita de la
persona, el Ser”.
“La razón de ser del Ser es el mismo Ser. Sólo el Ser puede co-
nocerse a sí mismo. El Ser, por lo tanto, se auto conoce en la Gno-
sis. El Ser revaluándose y conociéndose a sí mismo es la AUTO-
GNOSIS; indudablemente esta última en sí misma es la Gnosis. El
AUTO-CONOCIMIENTO del Ser es un movimiento suprarracional
que depende de él, que nada tiene que ver con el intelectualismo”.
“El abismo que existe entre el Ser y el YO es infranqueable y por
esto el Pnuema, el Espíritu, se reconoce y este reconocerse es un
acto autónomo para el que la razón subjetiva del mamífero intelec-
tual resulta ineficaz, insuficiente, terriblemente pobre”.
“AUTO-CONOCIMIENTO, AUTO GNOSIS, implica la aniquilación
del Yo como trabajo previo, urgente, impostergable. El YO, el EGO,
está constituido por sumas y restas de elementos subjetivos, in-
humanos, bestiales, que incuestionablemente tienen un principio y
un fin”.
“La Esencia, la Conciencia, embutida, embotellada, enfrascada
entre los diversos elementos que constituyen el Mí Mismo, el Ego,
desafortunadamente se procesa dolorosamente en virtud de su pro-
pio condicionamiento. Disolviendo, el Yo psicológico, la Esencia, la
Conciencia, despierta, se ilumina, se libera, entonces deviene como
secuencia o corolario, AUTO-CONOCIMIENTO, LA AUTO GNOSIS”.
“En nombre de la Verdad declaro solemnemente que el Ser es la
única real existencia, ante cuya transparencia inefable y terriblemen-
te divina, eso que llamamos Yo, Ego, Mí Mismo, Sí Mismo, es me-
ramente tinieblas exteriores, llanto y crujir de dientes. LA AUTO-
GNOSIS, O RECONOCIMIENTO AUTO GNÓSTICO DEL SER, da-
da la vertiente antropológica del Pneuma o Espíritu, resulta algo de-
cididamente Salvador”.
“Conocerse a sí mismo es haber logrado la identificación con su
propio Ser Divinal”.
“Saberse idéntico con su”propio Pneuma o Espíritu”, experimentar di-
rectamente la identificación entre lo conocido y lo cognoscente, es eso
que podemos y debemos definir como AUTOGNOSIS.
“Ostensiblemente, esta develación extraordinaria nos invita a mo-
rir en sí mismo a fin de que el Ser se manifieste en nosotros”.

49
Luis Palacio
Nuestro Padre que está en Secreto, es nuestro Ser, nuestro Dios,
nuestro Señor. Conocerle y saber su Nombre, servirle y hacer su vo-
luntad así en la tierra como en el cielo, Ser Uno con El, y llegar a la
Perfección en El, es lo que nos propone Felipe en este capítulo do-
ce:
“Un sólo nombre no es pronunciado en el mundo: el nombre que
el Padre ha dado al Hijo. Éste es más excelso que cualquier otro. Es
el nombre del Padre, El Hijo no se transformaría en el Padre, si no
fuera cubierto con el nombre del Padre. Aquellos que tienen este
nombre, lo conocen, más no lo dicen. En cambio, aquellos que no lo
tienen, no lo conocen”.
“Aquellos que tienen este nombre, lo conocen, más no lo dicen”,
a menos que sea la Voluntad de Él, que así sea manifestado
Después Felipe, en el capítulo 67 de su Evangelio Gnóstico, dice:
“Esto (El Sacramento de la cámara nupcial) es conveniente para
quién no solamente se toma el nombre del Padre, del Hijo y del Espí-
ritu Santo, sino (para quien) los ha hecho propios para sí mismo. Si
uno no se los ha hecho propios, le será quitado el nombre (tomado
en préstamo) Ahora, el individuo los recibe en el crisma de la pleni-
tud de la fuerza de la cruz, (fuerza) que nuestros apóstoles han lla-
mado la derecha y la izquierda. Este, de hecho, no es más un cris-
tiano, sino un ¡Cristo!”.
Recibir, pues el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo,
sólo es posible para quien entra en el Sacramento de la Cámara
Nupcial y en la “Plenitud de la fuerza de la cruz…”
“La Cruz es el jeroglífico antiguo, Alkímico, del Crisol (creuset) al
que antes se llamaba en francés, cruzel, crucibile, croiset. En latín,
crucibulum crisol, tenía por raíz, crux, crucis, cruz. Es evidente que
todo esto nos invita a la reflexión. Es en el crisol donde la materia
prima de la Gran Obra sufre con infinita paciencia la pasión del Se-
ñor. En el Erótico Crisol de la Alkimia Sexual Muere el "EGO" y rena-
ce el "AVE FÉNIX" de entre sus propias cenizas”.
La unión del Lingam masculino con el Yoni femenino, forma la
CRUZ DEL MATRIMONIO. Ahí está todo el poder y la fuerza de la
redención. En el Sacramento de la Cámara Nupcial o Santa Alqui-
mia, se subliman las secreciones sexuales en energía creadora, y
ésta, a su vez, en fuego y en Luz! Esta sublimación va creando en el
interior de los cónyuges, al NIÑO DE ORO de la Alquimia, al NIÑO
CRISTO, el cual poco a poco se va desarrollando hasta adquirir la
estatura de HOMBRE- CRISTO. A estas alturas, él o ella, “no es más
50
El Misterio de la Cámara Nupcial
cristiano, SINO UN CRISTO”. Posteriormente Podrá (él o ella) pasar
al Padre y Ser UNO con EL.
Ahora se puede entender por qué el Cristo dijo: “…toma TU
CRUZ CADA DIA…” porque el Sacerdote oficia el Santo Sacrificio en
el Altar de su propia Esposa Sacerdotisa, cada día y según lo ense-
ña la Gnosis.
El Hijo del Hombre puede y debe nacer en el corazón del ser
humano cuando éste se prepara debidamente: “Inútilmente habrá
nacido Cristo en Belén, si no nace en nuestro corazón también”.
La Doctrina de la Vía Directa, aquella que conduce a la Encarna-
ción de CRISTO a nivel individual, íntimo y particular, también tiene
documentación en las palabras de Pablo de Tarso, cuando decía en
Gálatas cap. 4 vers. 19 lo siguiente:
“Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta
que CRISTO SEA FORMADO EN VOSOTROS…”
En síntesis, Felipe nos está indicando de que sólo en el Sacra-
mento de la Cámara Nupcial, se puede uno hacer propios al Padre,
al Hijo y al Espíritu Santo, es decir, encarnarlos y conocerlos, los
cuáles se reciben en la “plenitud de la fuerza de la cruz…” y de que
sólo en este Crisol o Cruz de la Santa Alquimia Sexual, se puede
formar a CRISTO EN NOSOTROS.
Felipe En el capítulo 67, nos enseña que el Sacramento del Bau-
tismo es la imagen de la regeneración…
Nuestro V. M: Samael Aun Weor, en una de sus cátedras hermé-
ticas, nos decía que el Bautismo es un Pacto de Magia Sexual, al
igual que el Matrimonio,… Realmente, el Bautismo en sí, es el
símbolo vivo del Sacramento de la Cámara Nupcial; o sea, del ejer-
cicio del Sacerdocio en el auténtico Matrimonio. El primero (el Bau-
tismo), es la imagen de este último (el Matrimonio) que es la regene-
ración…
Re-generar, quiere decir volver a generar. Dicho con otras palabras:
Volver a Nacer, Nacer por Segunda Vez. Este Re-Nacer, es una cuestión
exclusivamente sexual, aquí en el mundo físico. Esto está debidamente
documentado en la Biblia, en Juan, 3: cuando el Divino Maestro JESUS el
CRISTO, hablándole a Nicodemo del “Nacimiento segundo”, le aclaró de
que le estaba diciendo “Cosas terrenales”. Es decir, de un hecho
concreto, físico, sexual, seminal; ya que cada nacimiento “terrenal”,
sin eyaculación de ninguna especie, y menos de la humana, es
¡SEXUAL CIENTO POR CIENTO!!

51
Luis Palacio
Así que, “El Nacimiento Segundo” siendo un hecho “terrenal” es,
en efecto, sexual…
Las Aguas que dan la Vida, “Las Aguas de la Vida”, otra cosa no
son que las mismas Aguas Seminales… O ¿Quién dice que la vida
del ser humano no depende de su propio semen?
Estas Aguas de la Vida, son aquellas del pasaje de la Samaritana.
Ésta le dijo al Cristo:
“Señor, dame esa agua” para que no tenga yo sed, ni venga aquí
a sacarla. Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá…”
Y es que sólo entre MARIDO y MUJER es posible beber de las
AGUAS de la VIDA que son el elemento esencial y fundamental para
todo “NACIMIENTO SEGUNDO”.
Algunos comentaristas y críticos del “Evangelio de Felipe”, -por
cierto, secuaces de la iglesia Romana-, explican que la unión en la
Cámara Nupcial es algo meramente intelectual, no se da físicamente
y que el Tálamo de que nos habla Felipe, no es otra cosa que el Ple-
roma Divino, Mundo Divino o Alma Universal, excluyendo de esta
manera al Sacerdocio Matrimonial para defender su herejía de la se-
paratividad o soltería tenebrosa.
No negamos que no existan en las Bodas Espirituales, en el Sa-
cramento de la Cámara Nupcial, más siendo ello el ideal, el Matri-
monio en si se fundamenta en la unión física y sexual de Marido y
Mujer, puesto que, como ya vimos, “El Nacimiento Segundo” de que
nos habla el Cristo, es indiscutiblemente un hecho” terrenal”, físico,
aquí y ahora.
En nuestro viaje por Italia, tuvimos ocasión de dialogar al respec-
to con el Monje Benedictino Pellegrino Ernetti, gran físico por cierto:
Así se expresó:
“Desde siempre en la historia, desde siempre, la unión matrimonial
ha sido llamada Cognoscere. Es decir, se da la palabra del verbo Cog-
noscere, que quiere decir Conocer. Conocer (de ahí la palabra Gnosis)
en este sentido: que antes es la unión intelectual (metafísica), espiritual
y no aquella física. Por consiguiente, en otras palabras… ya leyendo
la Biblia dice:”Adamo Cognobit Evam”, es decir, Adán conoció a Eva,
en el sentido que, primero hubo la unión intelectual (espiritual) me-
tafísica, de amor, y después hubo aquella física. No en relación co-
mo sucede hoy: primero se dejan llevar (las parejas) por la pasión, y
después, tal vez, habrá un verdadero amor intelectual (espiritual) me-
tafísico. En cambio, no sucede así con la primera. Antiguamente se tuvo

52
El Misterio de la Cámara Nupcial
siempre este concepto: La verdadera vida nace primero de una unión
intelectual (espiritual) y después (hay) aquella física. Esto si, si, lo admi-
to; ¡Si, sí! Y pienso que si hubiera este concepto SUBLIME DEL MA-
TRIMONIO, hubiera también, un concepto mucho más elevado de lo
que es la vida ordinaria, normal.
Teniendo que disentir de aquello de que “La verdadera vida nace
primero de una unión intelectual y después (hay) aquella física”, ya
que no hay Nacimiento, (sea este carnal en el proceso de reproduc-
ción de la especie, o aquel Nacimiento Segundo) que no sea un
hecho “terrenal”, sexual, aquí y ahora; de lo demás, expresado por
Pellegrino Ernetti, se deduce que la GNOSIS, el CONOCIMIENTO,
se recibe únicamente por medio del Matrimonio…
Entiéndase ahora porque Felipe, al hablar del Conocimiento del
Nombre del Padre, habla también del Misterio de la Cámara Nupcial,
o sea, del Matrimonio, puesto que es por este medio y sólo por éste
que se puede llegar al Despertar de la Conciencia que permita Co-
nocer por Experiencia Directa a Nuestro Dios Interior Profundo…
Pasaremos ahora, a analizar otro de los aspectos del Evangelio
de Felipe que tiene que ver directamente con los procesos de crea-
ción del sexo.
El Sacramento de la Unión Sexual Matrimonial puede engendrar
en y dentro de cada uno de los cónyuges, al Hijo del Hombre, al
Cristo.
También este Sacramento puede servir para la multiplicación de
la especie humana. Más, hablamos de una fecundación que dista
mucho de la practicada por la humanidad actual. Los hijos de este
sublime procedimiento de fecundación, son llamados HIJOS DE LA
CASTIDAD
Un Hijo de la Castidad, es el producto de una unión sexual y
amorosa de los cónyuges en el tálamo de delicias, más desprovista
de la fornicación. Es decir, los cónyuges no eyaculan la Entidad del
Semen, permanece la pareja conectada sexualmente y amándose
intensamente y con pureza. En esos instantes de dicha inefable,
podría suceder, que un solo espermatozoo, se escape y vaya y fe-
cunde al óvulo femenino. Los demás no salen, no se eyaculan, sino
que son transformados sabiamente por el Fuego Erótico Amoroso,
en vapores etéricos que ascienden semejando a una serpiente, a lo
largo de la espina dorsal, hasta el cerebro, saturándolo de fuerza,
energía, vitalidad y activándose de esta manera, ciertas áreas espe-
ciales del cerebro.

53
Luis Palacio
Se utiliza, pues, para la fecundación por medio de la Castidad
Científica, un solo espermatozoo. No sucede así con la fecundación
por medio de la fornicación: para el efecto, se eyaculan millones de
espermatozoides y sólo uno logra fecundar al óvulo; los demás,
mueren, son asesinados por quien eyacula. En la eyaculación, en o
fuera del matrimonio hay asesinato de millones de espermatozoos.
En cambio, en la fecundación por medio de la Castidad Científica,
ningún espermatozoo muere, pues el único que se escapa, fecunda
el óvulo, y los demás que no se emiten, se subliman, se transforman,
se transmutan en una vida de tipo superior en el interior del ser
humano, creando un universo interior con todo un génesis de tipo
microcósmico. Cada espermatozoo contiene los principios para una
vida humana. Luego, si se matan los principios de la vida, se mata a
la vida misma; eso es obvio. Por algo el Levítico 15, condena la emi-
sión del Semen, aun con la propia mujer, como vimos ya ampliamen-
te en nuestra Dialéctica del Texto.
La fornicación es, pues, la emisión del semen, en o fuera del ma-
trimonio.
Es interesante saber que, en la plancha o lámina Nº XXXI del “Li-
bro de los Muertos” de los egipcios, en la “Confesión Negativa”, la
palabra fornicación, está expresada en forma de jeroglíficos: Se ve
allí un miembro viril erecto en la acción de eyacular el semen…
En el Semen están los gérmenes de la vida y este es el habitácu-
lo del Fuego del Espíritu Santo.
Entendiendo, pues, que la fornicación es la eyaculación del Se-
men, en o fuera del matrimonio pasaremos a ver cómo Pablo de
Tarso asocia la fornicación al pecado contra el Espíritu Santo, cuan-
do dice:
“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre co-
meta, está fuera del cuerpo, más el que fornica contra su propio
cuerpo peca. O ¿ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois
vuestros? (1 Corintios cap. 6 vers. 18,19)
Pablo, pues, inmediatamente después de condenar la fornicación
y decir que “El que fornica contra su propio cuerpo peca”, continúa
diciendo: “O ¿ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo…?” O sea que, fornicar es pecar contra el Espíritu Santo!!! Por
esto se ha dicho:
“De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los
hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero
54
El Misterio de la Cámara Nupcial
cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás
perdón, sino que es reo de juicio eterno. (Marcos 3, vers. 28,29).
Y es que en el Semen, están los principios que pueden Cristifícar
al ser humano. No se llega al Cristo si no es por medio del Semen
del Espíritu Santo. Por consiguiente, asesinar al Semen del Espíritu
Santo es matar toda posibilidad de realización del Ser en nosotros…
En los Libros Sagrados del Oriente, entre otros, existen unos que
se conocen con el nombre de “Los Upanishads”. En el “Brihdaranya-
ka Upanishad”, impreso en la Universidad de Oxford, en la página
136, volumen 1, se puede leer lo siguiente:
Aquél que mora en el Semen y dentro del Semen, que el Semen
no conoce, cuyo cuerpo es el Semen, que el Semen no conoce, cuyo
cuerpo es el Semen y que gobierna el interior al Semen, éste es el
SI, el dominador interior, el inmortal; invisible, más vidente; inaudible,
mas oyente, imperceptible, mas perceptor, ignoto, mas conocedor.
No hay otro perceptor fuera de él. Este es tu SI, el soberano interior,
el inmortal. Todo el resto es mal”.
Además en el capítulo 125 de su Evangelio, Felipe denomina al
Semen: “Semen del Espíritu Santo”.
De donde se puede entender que el Semen es el habitáculo del
Fuego del Espíritu Santo, del SI, del Soberano Interior, del inmortal
que muere pero no muere.
Como ya lo aseveramos anteriormente, en la fecundación por
medio de la Castidad Científica en el Tálamo Amoroso, no se asesi-
na a ningún espermatozoo: Uno sólo fecunda y los demás se trans-
forman, se transmutan, se subliman. En la fecundación bestial, ani-
mal. de fornicación se asesina al Esperma Sagrado, al Espíritu San-
to, al SI, al Soberano Interior,, y lo que de ahí nace, es el producto
de la fornicación y del diablo. Entiéndase ahora por qué el Cristo, re-
firiéndose a la generación humana, bestial y animal decía:
“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro
padre queréis hacer”.
Más hemos de aclarar que, en el sacerdocio de la Cámara Nup-
cial, se quiere en la sublimación total del Ens Seminis, sin permitir ni
siquiera la emisión o escape de un solo espermatozoo.
Sólo cuando se busca dar cuerpo a un ser humano y, en casos
muy especiales, la pareja ruega y ora con entusiasmo místico a su
Dios Interior Profundo para que permita que un solo espermatozoo

55
Luis Palacio
pueda escaparse victorioso y llegar triunfal al óvulo y fecundarlo,
dando así origen a un hijo de la castidad y de la voluntad y no de la
fornicación o del diablo…
Es por ello que Felipe, en el capítulo 60, dice:
Así sucede… si alguien llega a encontrarse en un misterio -el
misterio del matrimonio- él es grande. Sin éste el mundo no existiría.
La existencia del mundo depende del hombre, mientras que aquella
del hombre, de las bodas. Comprended la unión inmaculada: ella
está dotada de grande fuerza. Su imagen está en una polución cor-
poral.
Entiéndase que polución es emisión, escape. Aquí se habla pues
no de una polución como se le conoce en el mundo profano, más sí
del escape del germen o semilla (uno solo) que puede fecundar y dar
la vida a un Hijo de la Castidad. Es ésta la “Unión Inmaculada” de
que habla Felipe, para distinguirla de aquella de “Las Bodas de la
contaminación”.
Ahora, Felipe hace la diferencia entre la existencia del mundo y
aquella del hombre: “La existencia del mundo depende del hombre”,
es decir, de la multiplicación de la especie, de la procreación mera-
mente animal ya que ésta obedece a los fines de la naturaleza, es de
esta manera el hombre para la naturaleza y la naturaleza para el
hombre. Donde, después dice: “mientras que aquella (la existencia)
del hombre, (depende) de las bodas”. Y es que el Hombre Verdade-
ro, aquél que buscaba Diógenes por las calles de Atenas, el Hijo del
Hombre, depende de las bodas, o sea de los Misterios de la Cámara
Nupcial en el Sacerdocio Matrimonial.
En el capítulo 122 es más clara esta diferencia. Veamos:
“Si las bodas de la contaminación son secretas, ¡Cuánto más son
un misterio las bodas inmaculadas!” Luego, si hemos de entender
que Felipe cuando habla de las “bodas de la contaminación”, se re-
fiere al matrimonio como se le conoce ordinariamente, Felipe conde-
na el matrimonio!!!. Pues, es de la “contaminación”, de la inmundicia,
corrompido, pervertido, viciado, según el diccionario. Lo cual es co-
rrecto, puesto que Felipe cuando habla de las “bodas de la contami-
nación”, se refiere es a la unión de hombre y mujer en el matrimonio
en donde se fornica, se eyacula el semen, el cual es, por lo tanto,
impuro, inmundo (ver Levítico 15), nauseabundo, profano, mancilla-
do. Es por esto que Felipe las llama:”las bodas del mundo”, para di-
ferenciar éstas de “las bodas inmaculadas”, es decir, sin mancha,
sin mancilla, sin fornicación ni adulterio.

56
El Misterio de la Cámara Nupcial
Cuando el dice que éstas ”no son carnales”, MAS PURAS; no
pertenecen a la concupiscencia, mas a la voluntad”, está diciendo
que en esta unión amorosa, el ansia espiritual se impone al deseo
pasional y carnal y que la voluntad somete al sexo, venciendo a la
concupiscencia.
“Las bodas descubiertas (coito abierto) se transforman en forni-
cación”. Esto es, el coito abierto, es el derrame, la salida del Semen.
Y, es por esto que la esposa es “vista”.
Recordemos que según la Biblia, Adán y Eva “vieron” que esta-
ban desnudos cuando comieron del fruto prohibido, cuando fornica-
ron.
El hecho de poder ser “vista” la esposa, por su padre, su madre,
hijos y por el amigo del esposo, es simbólico, puesto que, en este
mimo capítulo dice al final: “Ninguno puede ver al esposo y a la es-
posa a menos que no sean tales”. La familia y amigos de que se
hace referencia, y que se pueden introducir, cada día en la cámara
nupcial, son, por lo tanto, aspectos espirituales del Reino Interior de
ambos. Bien es sabido por nosotros que, según el Ritual de la Magia
Sexual Amorosa en la Cámara Nupcial, ambos, esposo y esposa, se
entregan en oración a su Padre Interior y a su Madre Divina Particu-
lar, rogando con todo el corazón que sean prodigados los dones Di-
vinos que permitan EL NACIMIENTO SEGUNDO y la aniquilación o
la MUERTE RADICAL de la raíz del mal en el interior de los enamo-
rados.
Continuando, pues con estas disquisiciones relacionadas con los
Hijos de la Castidad y aquellos de la fornicación, pasemos a ver otro
capítulo interesantísimo de este Evangelio:

“Algunos dicen que Maria concibió del Espíritu Santo. Esos se


equivocan. No saben lo que dicen. ¿Cuándo jamás mujer ha conce-
bido de mujer? Maria es la virgen, que no fue manchada por poten-
cia (arconte) alguna. Ella es la grande anatema para los hebreos, es
decir, para los apóstoles y sus discípulos. Esta virgen, no manchada
por potencia alguna, es superior a aquellos que las potencias han
manchado. El Señor entonces no hubiera dicho: “Padre mío que est-
áis en los cielos”, si no hubiera tenido otro padre. El hubiera dicho
simplemente:”Padre mío”.
Felipe pues, nos está hablando claramente de que Jesús tuvo un
Padre carnal y que fue el fruto de una unión sexual amorosa entre
hombre y mujer.
57
Luis Palacio
Ahora bien, analicemos esto. Empecemos por estudiar el término
María:
En francés Mére (Madre) y Mer (Mar), se pronuncian de la misma
manera y son del mismo género. Por consiguiente, “Notre Mére”
(Nuestra Madre), según la Cábala Fonética, tiene el significado de
“Nuestro Mar”. En Sicilia, Italia, se usa el término “Matrices” para de-
signar a la Madre, lo cual está correcto, puesto que Madre viene del
latín Mater, Matríz. Por otra parte la palabra Virgen, viene del latín
Virgo. El niño Cristo nace del vientre de su Virgen Madre, “en instan-
tes en que la constelación de VIRGO, la virgen inmaculada brilla
resplandeciente en el cenit”.
Por lo anterior, se entiende que Nuestra Virgen Madre es el Mar
de Virgo, íntimamente relacionado con la palabra Matríz. A lo ante-
rior se puede agregar que, según la Astrología Hermética, Virgo y
Escorpio, como signos del Zodíaco, eran anteriormente un solo y
único signo. De donde, el Mar de Virgo, o de la Virgen, puede locali-
zarse perfectamente en el sexo, ya que Escorpión, según la Astro-
logía, gobierna el sexo.
Según los más grandes filósofos y Maestros de la Alquimia o
Ciencia de las Transmutaciones Metálicas. “Nuestro Mar”, es el Mer-
curio Filosofal o Materia Prima que es el elemento fundamental para
la obtención de la “Piedra Filosofal”. A su vez lo llaman con el nom-
bre del Esperma Sagrado, que bien sabemos que no es otra cosa
que el Ens Seminis, la Entidad del Semen, el Semen.
En conclusión, y fuera de falsas especulaciones, la Virgen María,
es además de la Madre Carnal del Señor, Nuestro Mar Espermático.
Nuestra Simiente, el Semen, las Aguas de la Vida.
De acuerdo con lo que enseña la Santa Alquimia, la Materia Pri-
ma, el Semen, debe ser fecundado por el Fuego, que no es otra co-
sa que el Fuego Pentecostal del Espíritu Santo. Recordemos que
éste descendió en forma de lenguas de fuego, sobre los apóstoles…
El Fuego del Espíritu Santo debe fecundar a Nuestras Aguas de
la Vida, a Nuestra Materia Prima, a Nuestro Semen, a NUESTRA
VIRGEN, para que de ésta nazca en nuestro interior el Niño Cristo,
que podrá Cristificarnos totalmente…
Y es por esto que se dice que EL CRISTO nació (por Segunda
Vez) de una Virgen que fue fecundada por el Espíritu Santo…
Para que EL CRISTO nazca en el corazón del ser humano, pese-
bre muy pobre aún de valores espirituales y lleno de animales y bes-

58
El Misterio de la Cámara Nupcial
tias, viva alegoría del Ego animal, se hace necesario de que el varón
entre con su miembro viril en erección, en la Matríz de su propia Es-
posa Sacerdotisa para que el Fuego Erótico Amoroso, contenido en
las Aguas de la Vida, pueda fecundar a estas mismas Aguas, Mar
Espermático o Virgen pura y de cuyo vientre habrá de nacer el NIÑO
CRISTO.
Por algo se ha dicho de que “El Agua es el Habitáculo del Fuego”
Ella (el Agua) y El (el Fuego), son uno solo. Es por esto que en la
Concepción Gnóstica de la Santísima Trinidad, aparecen sólo tres
personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Luego, ¿dónde está la Ma-
dre? Es una con el Fuego, con el Espíritu Santo.
En un Documento Gnóstico, en el Capítulo El Llanto de Sophía”,
hablando de la “Tercera Persona”, se dice así: “Nuestra Señora, El
Espíritu Santo”.
El varón, pues, que no entrare en el Vientre (Matríz) de su propia
“Madre”, no podrá Nacer por Segunda Vez de Agua y de Espíritu…
Se hace además necesario aclarar aquí, de que “Madre” es un
término que no sólo es aplicable a la madre carnal; que no solamen-
te está indicando la “Materia Prima” o Semen que es Raíz y origen
de los nacidos según la carne y de los Nacidos por Segunda Vez, si-
no que también es aplicable a la Propia Esposa Sacerdotisa.
Según la Mitología Egipcia, Isis era, a la vez, Esposa, Madre y
Hermana de Osiris…
Lo anterior está escrito y declarado en el Evangelio de Felipe, cuan-
do dice:
“Tres mujeres caminaban siempre con el Señor: María su madre, la
hermana de ella y la Magdalena, la cual es llamada su compañera. Mar-
ía en realidad, es hermana, madre y cónyuge de Él”.
Así que, María Magdalena, la Esposa Sacerdotisa de Jesús el
Cristo, es también presentada por Felipe, como su “Madre”, porque
el Varón Sacerdote, se gesta como CRISTO, entrando cada día, en
el Vientre de su Esposa… Esto es, NACE COMO CRISTO, gracias a
su Esposa. De ahí el por que sea Hijo de su Esposa, o sea su “Ma-
dre”.
De esta manera, queda muy claro aquel pasaje bíblico de Nico-
demo, cuando decía:

59
Luis Palacio
“¿Cómo puede un hombre NACER siendo viejo? Puede acaso
entrar por segunda vez en el vientre de su MADRE y NACER?”.
Jesús el CRISTO “Nació por Segunda Vez” del vientre de su
“Madre”, o sea de su Esposa Sacerdotisa, y nació por primera vez
del vientre de su Madre carnal, María, la esposa de José.
Tornando, pues, al inicio del análisis de este capítulo 17, vimos
como Felipe decía que Jesús tenía otro padre (carnal). Jesús, pues,
fue hijo por primera vez, de una unión sexual amorosa entre hombre
y mujer, sin fornicación, sin mancilla, pura. De ahí que José no man-
cilló a María, la conservó pura antes, en y después del parto, o sea
virgen.
En el Evangelio Apócrifo “Historia de José el Carpintero”, en el
capítulo II, vers. 6, Jesús así habla ”… Este varón justo de quien es-
toy hablando es José, mi padre según la carne, con quien se des-
posó en calidad de consorte mi madre, María”.
Más, veamos ahora, quién era José y porque fue elegido como
esposo de María:
Durante la edad media, fue muy conocido un Evangelio llamado
“La Natividad de María”, el cual fue atribuido a San Jerónimo en su
“Historia Loachim et Annae”, y que aún hoy se encuentra entre sus
obras (Pl 30, 297-305). En éste se puede leer lo siguiente:
“Cap. VII, vers. 3. Realizado el plan, fue sentir común de todos
debía consultarse al Señor sobre esta cuestión. Se pusieron pues en
oración, y el sumo Sacerdote se acercó para consultar a Dios. Y al
momento se dejó sentir a los oídos de todos, una voz proveniente
del oráculo y del lugar propiciatorio. Decía esta voz que, en confor-
midad con el vaticinio de Isaías, debía buscarse alguien a quien se
encomendase y con quien se desposase aquella Virgen, pues es
bien sabido que Isaías dice: "Brotará un tallo de la raíz de Jesé y se
elevará una flor de su tronco. Sobre ella reposará el espíritu del Se-
ñor: espíritu de Sabiduría y de entendimiento, espíritu de consejo y
de fortaleza, espíritu de ciencia y piedad. Y se inunda el espíritu del
temor del Señor".
“4. De acuerdo, pues, con esta Profecía mandó que todos los va-
rones pertenecientes a la casa y familia de David, aptos para el ma-
trimonio y no casados, llevaran sendas varas al altar, y que el dueño
de la vara, que una vez depositada, floreciera y en cuyo ápice se po-
sara el Espíritu del Señor en forma de paloma, sería designado para
ser custodio y esposo de la virgen”.

60
El Misterio de la Cámara Nupcial
“5. Allí estaba como uno de tantos, José, hombre de avanzada
edad que pertenecía a la casa y familia de David. Y mientras que to-
dos por orden fueron depositando sus varas, éste retiró la suya. Al
no seguirse el fenómeno extraordinario anunciado por el oráculo, el
sumo sacerdote pensó debía consultarse de nuevo al Señor. Este
respondió que precisamente había dejado de llevar su vara aquél
con quien debería desposarse la Virgen”. Con esto quedó José des-
cubierto, pues, nada más depositar su vara y se posó sobre su ex-
tremidad la paloma procedente del cielo. Esto patentizó bien a las
claras que era él con quien debía desposarse la Virgen”.
A todas luces resalta que José era un iniciado que había hecho
brotar las flores de su propia vara…
La vara, según el Cristianismo Gnóstico, no es otra cosa que la
espina dorsal del ser Humano, por la cual asciende el Fuego Sagra-
do del Espíritu Santo en forma de Serpiente, poniendo en actividad
ciertos centros magnéticos conocidos en el oriente con el nombre de
Chacras. Estos, según los clarividentes, son vistos con los ojos del
Espíritu, con forma de flor de Loto. Tener, pues, la Flores de Loto o
Chacras en actividad a lo largo de la parte ultra física de la espina
dorsal del ser humano, es lo mismo que tener la “Vara florecida”.
Más, para lograr esto, el iniciado tiene que entrar en el templo y
orar en el Altar de su propia Esposa Sacerdotisa, cada día…
A José, pues, nos lo presentan como un hombre de edad avan-
zada, queriendo, además indicar con esto, de que ya era un antiguo
iniciado del templo, que por haber trabajado anteriormente en los
Misterios Sexuales de la Alquimia, había hecho florecer su Vara…
Conocía, pues, José, los Misterios de la Cámara Nupcial. Era el
iniciado para ser el Esposo de María, sin mancillarla, sin fornicar en
ella, sin eyacular su Sagrada Matriz, el Esperma Sagrado: y fue así,
como el Espíritu Santo, cuyo habitáculo está en el Semen, fecundó a
María, quedando Ella por tal razón pura, no mancillada, VIRGEN.
(*) Del “Libro de la Virgen del Carmen.
A continuación, quiero transcribir lo que Nuestro V. M. Samael
Aun Weor, nos dice respecto a la Inmaculada Concepción:*
“Habían en el templo de Jerusalén 33 varones sacerdotes de la
Tribu de Leví. José el padre de Jesús de Nazareth, era uno de los 33
ancianos del templo de Salomón.”
“Después de la Anunciación, el Sumo Sacerdote ordenó que to-
dos los 33 sacerdotes del templo depositaran sus varas detrás del al-

61
Luis Palacio
tar. Y se dispuso que aquella vara que amaneciera florida, sería la
del esposo de María”.
“Cada uno de los sacerdotes, uno a uno en orden sucesivo, fue-
ron colocando sus varas detrás del altar. El último que debía colocar
su vara fue el Sacerdote José, pero éste se resistía a la orden del
Sumo Sacerdote, alegando su avanzada edad. Empero, tuvo que
obedecer la orden, y depositó su vara detrás del altar”.
“Al otro día, muy de mañana, fueron los sacerdotes al altar para
recoger sus varas, y cuánta no sería su sorpresa al hallar la vara de
José toda florecida.”
“Así fue como se designó a José por esposo a María. Y fue la
Virgen del Carmen sacada del templo y depositada en la casa de un
ciudadano honorable de Jerusalén, para aguardar la hora de la con-
cepción”.
“Y el Ángel Gabriel escogió día y hora en que los esposos verifi-
caron el acto sexual como un sacrificio en el altar del matrimonio pa-
ra brindarle el cuerpo al Divino Redentor del Mundo”.
“Y María fue virgen antes del parto, en el parto y después del
parto, porque era Virgen del Alma, y porque la concepción se verificó
por obra, es decir, por orden y gracia del Espíritu Santo”.
“El acto sexual, cuando es ordenado por ángel, engendra hijos
por obra y gracia del Espíritu Santo. El acto sexual para los puros es
puro, y para los impuros, es impuro. Cuando nosotros miramos el ac-
to sexual con ojos de ángel, es angélico, empero cuando lo miramos
con ojos de malicia, es demoníaco. Cuando se verifica el acto sexual
por orden de ángel es santo”.
“Pero cuando se verifica el acto sexual por orden del diablo, es
satánico. María no tuvo dolor en el parto, porque concibió su hijo por
obra y gracia del Espíritu Santo, y todos los esposos y esposas del
mundo podrían imitar a María y a José, concibiendo sus hijos por
obra y gracia del Espíritu Santo, “no fornicando”.
“Esta es la clave maravillosa que permitirá que nazcan niños inte-
ligentes y llenos de belleza. Lo importante es saber abstenerse y
orar al Espíritu Santo diariamente, y a su santo Ángel Gabriel, para
que en sueños nos haga partícipes de la anunciación”.
“Y entonces el ángel del Señor, revelará en sueños el día y la
hora en que los esposos pueden verificar el acto sagrado de la fe-
cundación”.

62
El Misterio de la Cámara Nupcial
“Esta concepción del Espíritu Santo, convertirá cada hogar en un
paraíso, y desaparecerán los desencantos amorosos y habrá felici-
dad”.
“Toda oración al Ángel Gabriel, se hará así”:
“Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar la aflicción de tu
sierva, y te acordares de mi, y no te olvidaras de tu sierva, mas di-
eres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días
de su vida, y no subirá navaja sobre su cabeza”. (Vers. 11, cap. 1 –
Samuel)
Queda, pues, hasta aquí, muy bien entendido, de que hay hijos
de la fornicación ”Según la carne”, los cuales son el fruto de una
unión sexual animal, bestial, en la cual hay derrame de semen; estos
son los hijos del diablo, o sea, la pasión de la carne. También queda
entendido de que hay Hijos de la Castidad, que son el fruto de la
unión amorosa de hombre y mujer en el Tálamo Nupcial, sin derrame
de semen. Así mismo, queda entendido de que hay Los Hijos de la
Luz o los Hijos del Tálamo en sí, que son los “Nacidos por Segunda
Vez” del vientre de su “Madre” o Esposa Sacerdotisa.
Nuestra generación es animal, bestial, de fornicación. Si los pro-
genitores de esta generación, dieron principio a ésta, por medio de la
fornicación, luego somos hijos de la fornicación, de la unión mera-
mente animal. Esto está así dicho en el capítulo 84 del Evangelio de
Felipe:
“Hay dos árboles en el paraíso: el uno genera animales, el otro,
hombres. Adán comió del árbol que generaba animales y, transformado
en animal, generó animales. Por eso, son venerados animales similares
a Adán. El árbol del cual Adán comió el fruto, es el árbol de los anima-
les. De esta manera se transformaron en animales aquellos que comieron
el fruto del árbol de los animales. Frutos del género produjeron los hom-
bres animales, los cuales adoraban al hombre animal. Dios ha formado al
hombre y los hombres han modelado a Dios”
Nosotros, pues, somos hijos del árbol que genera animales, del
sexo en su polarización tenebrosa de fornicación o eyaculación del se-
men. Cuando se dice que Adán y Eva comieron del “Fruto Prohibido”, se
está haciendo alusión al fruto del sexo, al árbol que genera animales, o
sea al sexo en su polarización de fornicación.
Nos toca ahora “Nacer por Segunda Vez”, no de la madrecita
adorable que nos diera este cuerpo físico tan maravilloso, sino de
aquella Magdalena arrepentida, de nuestra “Madre” y Esposa Sacer-
dotisa. Nos toca, pues, convertirnos en “Hijos de la Cámara Nupcial”,
63
Luis Palacio
en HIJOS DE LA LUZ. Sólo en la Cámara Nupcial puede encenderse
la Luz del Cristo en nosotros.
Es lo que dice este Evangelio de Felipe en los capítulos 77, 126 y
127:
“Aquellos que se han revestido de la luz perfecta no son vistos
por las potencias y no pueden ser detenidos por las mismas. Mas es-
ta luz es revestida con el misterio, es decir, con la unión (el Sacra-
mento del Tálamo)”
“Quien entra en la Cámara Nupcial encenderá la luz. ELLOS NO GE-
NERARAN ASÍ COMO SUCEDE EN LOS MATRIMONIOS, (o sea por
medio de la fornicación), que no vemos porque suceden en la noche. (En
las tinieblas, en lo tenebroso, diabólico, pasional). La luz arde en la noche
y se apaga. (Cuando se fornica) Mas los misterios del matrimonio (celes-
te) -Es decir, no aquel carnal mundano, sino espiritual, puro- se cumplen
de día y a la luz. (Opuesto al matrimonio de la noche, de las tinieblas) Sea
tal día que su luz no llegue al ocaso”.
“Si uno se transforma en hijo de la Cámara Nupcial, recibirá la
luz. Si uno no la recibe, mientras se encuentre en estos lugares, (es-
te mundo físico) no la podrá recibir en el otro…”
Hemos hasta el momento visto, como este Evangelio nos habla
del factor del NACER en los Misterios de la Cámara Nupcial y de
cómo, sólo con este Misterio se puede el iniciado, revestir de LUZ,
es decir llegar a la CRISTIFICACIÓN.
Más, también Felipe, nos habla del factor de la Muerte, del “MO-
RIR EN SI MISMOS”, arrancando de raíz la maldad que nos caracte-
riza y que anida en nuestros corazones enseñando, además, de que
en tanto no se conozca el mal que hay en nosotros, éste seguirá
siendo fuerte; más cuando se le conoce se debilita y se hace por es-
to, más fácil su eliminación. (Cap, 123)
Nuestro V. M: Samael Aun Weor, nos ha enseñado que sólo por
medio de la observación psicológica de sí mismos, del autoanálisis,
de la introspección y la meditación profunda, es posible conocer
nuestros defectos psicológicos y poderlos así enfrentar para su eli-
minación de raíz…
Es de suma importancia entender, de que sólo quien “agarra” la
“Vía Directa” encarna el Cristo. Mas, aún así El nace en medio de
animales, pero a medida que crece expulsa Él a los Mercaderes del
Templo” SOLO EL PUEDE ARRANCAR EL MAL DE RAIZ.

64
El Misterio de la Cámara Nupcial
Donde en el capítulo 61 del Evangelio de Felipe se nos dice de
que ciertos espíritus machos y hembras que contaminan y mancillan
al varón y a la hembra que sean célibes, sólo pueden ser destruidos
si se recibe “una fuerza masculina o una femenina, es decir, el espo-
so o la esposa. “Uno la recibe reflejada, de la Cámara Nupcial”, y te-
niendo encendido el Fuego del “Espíritu Santo”.
Estos espíritus machos y hembras, son ciertas larvas mentales
creadas por los pensamientos morbosos de la persona y que se ali-
mentan de la misma fuerza que los creó. Estos, vampirizan la fuerza
sexual de su creadora, proyectándole en su interior, imágenes que
causan los “sueños húmedos” o “poluciones nocturnas”. Estos espíri-
tus inmundos son llamados “Incubos y Súbcubos”. La única forma de
destruirlos es por medio de la Cámara Nupcial: El hombre y la mujer,
unidos sexualmente, concentran toda su imaginación visualizando
así a estas larvas y, piden, claman, oran, suplican a su Madre Divina
Intima y Particular (pues, es Ella la que tiene el poder de quebrantar
la cabeza a la serpiente) de que con el Fuego Sagrado del Espíritu
Santo, desintegre totalmente a esos espíritus inmundos, y ELLA ac-
tuará en esos precisos instantes, de acuerdo a los méritos del co-
razón de los cónyuges, incinerándolos y reduciendo estas larvas a
polvareda cósmica…
No sólo se podrán destruir estas larvas, en la Magia Sexual Amo-
rosa, sino también, cualquier defecto psicológico, vicio o pecado pre-
viamente analizado y estudiado de acuerdo a las enseñanzas da la
Divina Gnosis, que nos legara Nuestro Venerable Maestro y Cristo
de Acuario SAMAEL AUN WEOR. Enseñanzas que nos diera ya por
escrito en sus libros, ya por las de su viva voz y ante su presencia, o
por aquella que recibimos de labios a oídos…
La GNOSIS de Nuestro Venerable Maestro, se fundamenta ex-
clusivamente en LOS TRES FACTORES DE LA REVOLUCIÓN DE
LA CONCIENCIA, los cuales son el NACER como HIJO DEL HOM-
BRE por medio de los MISTERIOS DE LA CAMARA NUPCIAL, el
MORIR en nuestros defectos psicológicos, arrancando de nuestro
corazón la raíz misma del mal, muerte ésta que sólo se puede lograr
conociendo a estos defectos en nosotros, sacándolos por medio del
auto análisis y la meditación e incinerándolos en la CAMARA NUP-
CIAL. El Tercer aspecto o Factor de la Revolución de la Conciencia
es el del SACRIFICIO CONCIENTE POR LA HUMANIDAD, condi-
ción insustituible para la CRISTIFICACIÓN a nivel particular.

65
Luis Palacio
Felipe, pues, nos presenta estros Tres Factores, cuando nos
habla del Nacer, del Morir y de la Cristificación, como lo vimos ya
ampliamente.
En las mismas palabras del CRISTO, se hallan sintetizados estos
Tres Factores, cuando dijo:
“Niégate a ti mismo, coge tu cruz cada día y sígueme”
Es por esto, pues, que la herejía de la separatividad de la iglesia
del demonio, de su dios Yavhé el genio del mal, de su iglesia tene-
brosa “católica, apóstata y romana” es totalmente anticristiana. La
separación hombre y mujer fue un truco izquierdo y asqueante del
imperio de las tinieblas, cuya sede es Roma.
Felipe en su Evangelio, en los capítulos 71 y 78 se opone a este
celibato afirmando que:
“Cuando Eva aún se encontraba en Adán, la muerte no existía.
Separándose de él, la muerte comenzó a existir. Si ella entrara nue-
vamente en él y éste se la tomara en sí, la muerte desaparecería…Si
la hembra no se hubiera separado del macho, no hubiera muerto con
éste. La separación de él se transformó en origen de la muerte. Por
eso vino Cristo, para corregir la separación inicial, para reunirlos a
ambos, y para dar vida a aquellos que muertos en separación y unir-
los”.
Más si de una parte Cristo vino a “corregir la separación inicial”, la
iglesia del anticristo, vino a corregir a Cristo, separando lo que Cristo
vino a unir.
¿A quién estableció Cristo como Piedra u Cabeza de la Iglesia?
¡A Pedro! Y ¿No fue a caso Pedro casado? Mateo en el capítulo 8,
versículo 14, es muy claro al respecto cuando dice:
“Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada
en cama, con fiebre”.
Y ¿Por qué siendo Pedro la cabeza de la iglesia, sus presuntos
miembros han optado por ser célibes cuando la cabeza no lo fué?
¿Por qué el Primer Milagro público de Jesús fue en unas bodas,
en un MATRIMONIO, en el cual TRANSMUTO EL AGUA EN VINO?
¿Porqué Jesús cuándo se encontró con la Samaritana y le pro-
metió darle del AGUA DE LA VIDA, le dijo: “Ve, llama a tu marido y
ven acá?”

66
El Misterio de la Cámara Nupcial
¿Por qué Jesús en su vida pública anduvo siempre y a todas par-
ten en compañía de una mujer, de María Magdalena?
¿Porqué Pablo de Tarso protestaba diciendo:”No tenemos dere-
cho de traer con nosotros una hermana POR MUJER como también
los otros apóstoles, y los hermanos del Señor y Cefas? (1 Cor. Cap.
9; Vers. 5)
Porque”… en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer es
sin el varón…” (1 Cor. Cap.11; vers. 11)

LUIS PALACIO
Misionero Gnóstico
Medellín, 2 de Noviembre de 1981

67
Luis Palacio
NOTA FINAL
Gran parte de los documentos gnósticos que hasta nosotros han
llegado, -entre ellos la Pistis Sophia, El Evangelio de Felipe, El
Evangelio según Tomás y otros -fueron custodiados, protegidos y
continuados por algunas corrientes Gnóstico-Cristianas de los albo-
res del Cristianismo. A esta élite de Gnósticos, debemos el que aún
tengamos conocimiento de la Divina Gnosis del Salvador tal y cual
es.
Entre estos Gnósticos, tenemos al Gran Patriarca Valentín, del
cual nos dice S. Epifanio que nació en Egipto con el nombre de
Phénotite, y que frecuentó la escuela de Alejandría, donde aprendió
la metafísica de Platón.
Valentín llegó a Roma entre el 135 y el 141 de la era cristiana, y
se dice, que en esta época tendría aproximadamente 40 años.
En un documento gnóstico que poseemos, se dice que el Gran
Patriarca Gnóstico Valentín, fue discípulo de Theodas, el cual a su
vez, lo fue del apóstol Pablo y que su doctrina venía de las enseñan-
zas esotéricas dejadas por Jesús a sus apóstoles.
San Jerónimo lo llama “el muy Sapiente”.
No es, pues, extraño, encontrar frecuentemente terminología de
origen Griego en estos Evangelios, como “Pleroma”, “Sophia”,
“Pneuma” y otros que fueron usados por estos Gnósticos Cristianos
para dar continuidad y transmitir así las enseñanzas que recibieron y
que provenían de los apóstoles del Cristo.
Hipólito se ocupó en explicar el sistema de los Valentinianos,
probando que Jesús, durante los treinta años de su vida y en el
tiempo que estuvo en Egipto, fue Gnóstico y se expresó como
Gnóstico…
De Valentín, nos dice Nuestro Venerable Maestro SAMAEL AUN
WEOR:
“El mito gnóstico de Valentín que en forma específica, nos muestra a
los Treinta Eones Pleromáticos, surgiendo misteriosos de entre el Es-
pacio Abstracto Absoluto, por emanaciones sucesivas y ordenadas en
parejas perfectas, puede y debe servir como arquetípico modelo de un
mito monista que en forma más o menos manifiesta, se encuentran pre-
sente en todo sistema gnóstico definido”.
“… indudablemente Valentín fue un gran Maestro de la Gnosis;
fundó una Escuela denominada de los Valentinianos: fueron gentes

68
El Misterio de la Cámara Nupcial
que se dedicaron a los estudios del esoterismo crístico en todos sus
aspectos”.
La GNOSIS del CRISTO ha llegado hasta nosotros y es ahora,
Nuestro Único Patriarca, Buddha Maitreya, Kalki Avatara de la Era
de Acuario y CRISTO RESURRECTO, el Venerable Maestro SAMA-
EL AUN WEOR, quien nos la entrega y nos la devela en un lenguaje
atinado y sencillo, en sus Obras escritas y conferencias grabadas.
De su Doctrina Gnóstica de la Vía Directa, damos testimonio aquí en
esta Obra.

69
El Pecado Original

JORGE VÉLEZ RESTREPO


Misionero Gnóstico
El Pecado Original

PREAMBULO

El estudio del SEXO es el estudio del FUEGO.


El SEXO no son los ÓRGANOS EN SI; estos maravillosos órganos
son la “casa”, el “laboratorio” prodigioso donde se “procesa” su MAJES-
TAD EL SEXO.
Del SEXO surgen la VIDA y la MUERTE, la LIBERTAD y la ESCLA-
VITUD, el SEXO EN SI ES EL FUEGO PENTECOSTÉS, EL FUEGO
DEL TERCER LOGOS, EL FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO.
El SEXO tiene grandes esferas de manifestación a nuestro ESTADO
HUMANOIDE, así:
1) El SEXO como medio de REPRODUCCION ANIMAL. El cual
sirve NORMALMENTE los intereses de la NATURALEZA, esto es,
DEL MUNDO, DE SUS CAUSAS Y DE SUS EFECTOS, en donde
el HUMANOIDE, el ANIMAL INTELECTUAL falsamente llamado
“HOMBRE”, ES UNA MÁQUINA.
2) El SEXO en franco estado de DEGENERACIÓN, esto es, EL
INFRASEXO, del cual son prototipos clásicos los HOMO-
SEXUALES, las LESBIANAS, los MASTURBADORES IRREDEN-
TOS y los LIBIDINOSOS INCONTENIBLES. Estos son SEMILLA
PODRIDA, casos perdidos, habitantes seguros del abismo, mundo
sumergido, o infiernos atómicos de la NATURALEZA.
3) El SUPRASEXO, esto es, los de la “VIA DIRECTA”, los que no
se dejan tragar de la NATURALEZA EN SI, DEL MUNDO, los que
superan el ESTADO HUMANOIDE y su CONDICION MECANI-
CISTA para vencer a la MUERTE, trascender la ESCLAVITUD,
hacerse SUPER HOMBRES MEDIANTE EL SABIO MANEJO DE
SU PROPIO FUEGO SEXUAL, como un Krishna, un Moisés, un
Budha, un Hermes Trismegisto, un Mahoma, un Lao Tse, un Quet-
zalcoatl, un Jesús de Nazareth, un Samael Aun Weor, son prototipos
clásicos de la esfera del SUPRASEXO. Se hicieron POR y DE SU
PROPIO Y SABIO MANEJO DE SU FEGO SEXUAL, HOMBRES-
DIOSES en el sentido más exacto de la palabra; SUPERARON,
DESARRAIGARON, SACARON, “DECAPITARON” DE SU INTE-
RIOR PARTICULAR DE CADA UNO DE ELLOS, DE SU UNIVER-
SO PSICOLOGICO PARTICULAR, LOS ACTORES PSICOLO-
GICOS, “AGREGADOS PSICOLOGICOS”, O ENTIDADES DES-

1
Jorge Vélez Restrepo
TRUCTIVAS QUE PRODUCEN “EL PECADO ORIGINAL”, Y CON
ELLOS EL PECADO EN SI. y clamaron con gran voz, y dijeron:
“… ¿Dónde está, oh muerte tu aguijón? ¿Dónde está, Oh sepulcro,
tu victoria?”.
“Ya que el aguijón de la muerte ES EL PECADO, y el poder del PE-
CADO, LA LEY”.
(1 Co. 15:55,56)
Estas son, pues, literalmente, las tres grandes ESFERAS DE EX-
PRESIÓN DE SU MAJESTAD EL SEXO, A NUESTRO ESTADO DE
MANIFESTACIÓN.
¿A CUAL DE ELLAS PERTENECES TÚ?
Te invitamos fraternalmente a la REFLEXIÓN INTIMA.

El Autor.
Jorge Vélez Restrepo
-Misionero Gnóstico-

2
El Pecado Original

EL PECADO ORIGINAL

INTRODUCCION

¿QUE ES PECADO?
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española,
PECADO es:”Hecho, dicho, deseo, pensamiento y omisión contra la
LEY DE DIOS y sus preceptos”. “Cualquier cosa que se aparta de lo
recto y lo justo, o que falta a lo que es debido”. “Exceso o defecto en
cualquier línea”.
Ahora veamos lo que es ERROR.- Según el mismo tratado de la
Lengua. “ERROR: Concepto equivocado o juicio falso. Acción des-
acertada o equivocada. Cosa hecha erradamente.
Por último, veamos que es DELITO, según la misma fuente. “DELI-
TO”: Culpa, crimen, quebrantamiento de la LEY”.
Con estos fundamentos irrefutables podemos declarar que el PE-
CADO es un ERROR y que también es un DELITO.
Es claro que cada PECADO, ERROR o DELITO, se tasa en la LEY
conforme a su gravedad violatoria; mas tal circunstancia no excusa el
que ello sea ERROR, PECADO o DELITO.
Digamos que PECADO, ERROR, o DELITO, es simplemente la
VIOLACION DE UNA LEY NATURAL.
De donde podemos colegir que si los hombres por cualquier causa y
en cualquier orden, tiempo o modo, estatuyen legislaturas y las ejecutan
o hacen ejecutar, QUE SEAN VIOLATORIAS DE ALGUNA O DE VA-
RIAS LEYES NATURALES, comenten PECADO, ERROR, o DELITO,
el que obviamente tienen que pagar.
Citemos, para mejor compresión, algunos ejemplos de VIOLACION
DE UNA LEY NATURAL.
A) La fusión artificial de cualquier mineral o metal.
B) La inserción de cualquier clase.

3
Jorge Vélez Restrepo
C) La inseminación artificial.
D) La adulteración de cualquier semilla, especie, fruto o producto.
E) La desviación de su cauce natural y objetivo dado de cualquier
fuente, corriente, elemento, sujeto o sustancia.
F) La violencia, obstrucción o daño al desarrollo NATURAL PRO-
PUESTO por cualquier elemento, cosa o sujeto, etc., etc., etc.
Todas las LEYES NATURALES están dadas sintéticamente en los
llamados “DIEZ MANDAMIETOS DE LA LEY DE DIOS”
Ahora, la violación de cualquier LEY NATURAL, llamada, pues, PE-
CADO, ERROR o DELITO, se paga de una de las dos maneras si-
guientes:
a) Con la retribución a los TRIBUNALES DIVINOS DEL KARMA
COSMICO -MUNDO CAUSAL- de los VALORES CORRESPONDIEN-
TES al PECADO, ERROR o DELITO cometidos
b) Con dolor. (En esta LEY LA FORNICACION y los otros PE-
CADOS que sean contra el Espíritu Santo, sólo pueden ser pagados
con dolor en carne viva).
Es claro que la vida se desarrolla en muchas existencias y que la
conciencia es prisionera hasta tanto que cada PECADO, ERROR o
DELITO, no se haya CANCELADO TOTALMENTE.
Son muchas las ESENCIAS que no alcanzan su realización

El Autor

4
El Pecado Original

EL PECADO ORIGINAL

CAPÍTULO 1

Se han escrito miles de volúmenes acerca del PECADO ORIGINAL.


Y todavía, son muchísimos más los millones de volúmenes y escri-
tos de toda clase, ilustraciones, narraciones, folletos, comedias, dramas
y tragedias que se han dado para ocultar, desviar o desfigurar lo que
ES EL PECADO ORIGINAL.
De ello se han hecho Sectas, Escuelas, Órdenes, Religiones y Tra-
tados Científicos que llenan el mundo.
Y el PECADO ORIGINAL sigue en pié y ahora con su máxima vi-
gencia…
El pecado original, el error original o delito original, es la causa cau-
sorum de toda enfermedad, de toda miseria, de todo dolor, de toda tra-
gedia, de toda explotación; de todo flagelos, de toda guerra, de toda ig-
norancia, de toda muerte y de condenación eterna.
Pueden levantarse con todas sus “armas” todas las religiones y to-
dos los gobiernos y todas las universidades del mundo, más mientras
exista el PECADO ORIGINAL, en su día y a su hora, se conmoverán los
cielos y la tierra y el hombre con su mundo y con todas sus obras pere-
cerá.
Vivimos los tiempos del fin, los tiempos del fin ya llegaron. ¡La gran
tragedia esta a las puertas!
En los estudios esotéricos de fondo, el Perro simboliza la Lujuria, la
pasión carnal instintiva, la violencia sexual.
El gato, la pelea, las uñas, la gazapera, la rebatiña, etc.
El Toro Negro, la Ira, la Enemistad, la Pelea, etc.
La Piedra, el fuego sexual.
Las Aguas, el Semen, el caos.
Y así, cada elemento, movimiento, figura, número, medida, peso,
forma, cosa o sujeto, es una representación viva y matemáticamente

5
Jorge Vélez Restrepo
exacta de un estado, circunstancia, condición o proceso en tal o cual
Mundo psicológico interno del individuo.
Cualquier libro, pasaje, capítulo o versículo de las Sagradas Escritu-
ras, ya sean estos Aztecas, Mayas, Egipcios, Incas, Griegos, Vedanti-
nos, Hebraicos, etc., no es más que la enseñanza viva de los sucesos y
acontecimientos que cada apóstol de la iniciación del Fuego Serpentino
de Kundalini, en el proceso interno, intimo individual, tiene que vivir al
pasar del estado Humanoide al Estado Hombre, conforme a “IMAGEN
Y SEMEJANZA” de su creador.
De aquí que, nadie pueda entender las Sagradas Escrituras, sino so-
lo aquellos que alcanzan la tal “Iniciación Serpentina del Fuego de Kun-
dalini” a determinados niveles, pues para el resto del mundo, sean de
orden que sean, las Sagradas Escrituras son misterio, son parábolas, y
nadie puede develarlas porque se aprenda de memoria aquellos textos,
o porque sea Papa, Príncipe o Rey.
Esta es la causa de tanta ignorancia, confusión, órdenes, Religiones,
Escuelas, Sectas y errores, viniendo cada una a constituirse en un dog-
ma, ciego e impenetrable.
Prefieren las pobres gentes irse con todos sus huesos a los infiernos –
Mundos infradimensionales-, a sufrir lo inenarrable por eternidades de
eternidades, antes que renunciar a su Pecado Original, errores y delitos.
En conclusión diremos: O nos liberamos del Pecado Original y por se-
cuencia lógica de sus efectos, o nos condenamos a la muerte segunda en
el Pecado Original.

6
El Pecado Original

CAPÍTULO II
LA MANZANA
La simbólica “manzana”, del Paraíso Terrenal –la cuarta coordenada-
es el coito, o ayuntamiento sexual del hombre y la mujer hasta alcanzar
su total satisfacción sensual, esto es, hasta lograr la eyaculación y el or-
gasmo seminal.
Esto lo sabe Raimundo y todo el mundo. Esto no requiere de discu-
sión ni demostraciones, pues es un hecho demostrado.
Sobra, pues, decir aquí y en forma enfática, que la “serpiente tenta-
dora del Edén es la representación fiel y exacta de las fuerzas demon-
íacas, antitéticas de la vida”.
Pero bien, volvamos al punto propiamente de partida.
El hombre es una especie animal en completo estado de franca de-
generación; la vida del animal intelectual falsamente llamado Hombre,
con sus hechos, hábitos y costumbres, así lo demuestra.
En tanto la Chispa Virginal, principio, esencia, o alma del Reino Mine-
ral va ganando etapas, escala por escala, hasta alcanzar el Reino Vege-
tal, y de aquí hasta el Reino Animal irracional, con solemne pureza y sa-
biduría, cuando alcanza el Reino Humanoide, es atrapada por el Peca-
do Original, error o delito, y por defección se desarrolla como animal
intelectual, a costa de perder su estado natural propuesto de “Hombre
Real”, esto es, de señor y rey de la creación, para luego continuar a las
escalas de conciencia llamadas “Angélicas”, “Arcangélicas”, etc.
Se echa a perder, pues, todo el proceso doloroso y eterno de la
Chispa de Fuego Divinal que anima al humanoide, la que a la fecha ha
pasado muchas veces por los reinos infradimensionales de la naturale-
za y ahora vuelve desde el incomparablemente lejano día en que resur-
gió a la dura roca milenaria que se asienta solitaria allá en la profunda
selva mineral.
¿Por que se pierde el hombre?
¡¡¡Por el Pecado Original!!!
El Pecado Original es el error del origen. El Pecado Original es el
origen del delito.
Inútilmente tratarán los especialistas, humanistas, psicólogos, soció-
logos, teólogos, preceptores, correctores de la justicia de las injusticias –
jueces y magistrados de todos los órdenes-, los gobiernos, sus siste-

7
Jorge Vélez Restrepo
mas, etc., de acabar con el crimen, la violencia y el mal, utilizando la si-
lla eléctrica, guillotina o paredón, si antes no se acaba con el Pecado
Original en todos sus niveles.
El hombre como especie animal, es una manifestación del Fuego.
Es el estado del Fuego Cuaternario.
El sujeto este, la persona esta, el cuerpo este en que nos movemos
y tenemos nuestro Ser, no es el Hombre -es, simplemente el vehículo
en que podría desarrollarse el hombre-.
El hombre en si es un vehículo indestructible, incondicionable, de
fuego vivo. Es el resultado natural y lógico procesional, del “principio” de
Fuego que anima al humanoide falsamente llamado “Hombre”, cuando
superamos el Pecado Original y sus desastrosas consecuencias.
El Hombre es invisible a los ojos del noctámbulo Humanoide. De allí
que el Cristo dice: “Quien me ve a mí, ve a mi Padre”, pues, Jesús El
Cristo es el Hombre Real que se desarrolló en el humanoide que la
gente de su época vio y trató, cuyo nombre nos reservamos.
Todo Fuego es susceptible de ser animado; el Fuego en si mismo es
revolucionario ciento por ciento.
El principio de Fuego de todo humanoide macho es positivo.
El principio de Fuego de todo humanoide hembra es negativo.
Hasta el Reino Animal irracional este Principio de Fuego es dirigido.
Cuando este Principio de Fuego alcanza el Reino humanoide, tiene
tal Principio de Fuego la madurez del lograr su liberación y crecimiento
por sí mismo, conforme a leyes.
No podría pues, este Principio de Fuego humanoide trascender su
estado sin la cooperación de su polaridad opuesta.
De donde, la unión inteligentemente sabia hembra-macho, es rigurosa
y absolutamente necesaria, imprescindible.
Esto, obviamente, no lo ignoró en ningún momento el Creador, y es
entonces cuando dice “No es bueno que el hombre esté solo”: le haré
ayuda idónea para él”. –Gn. 2:18-.
Al decir, en su sabiduría infranqueable:”No es bueno que el hombre
esté solo”, está diciendo, incontrovertiblemente: es malo que el hombre
esté solo.
Luego, el humanoide macho que se pronuncie contra el humanoide
hembra, o viceversa, es por razón lógica y por ley, necio, imprudente,
irresponsable y estúpido.

8
El Pecado Original
Cuando el Principio de Fuego alcanza la escala humanoide macho-
hembra, si de un lado recibe la específica característica de se auto de-
sarrollo inteligente, no es menos cierto que del otro, se polariza negati-
vamente, y es entonces cuando surge la simbólica serpiente tentadora
del Edén.
No sobra aclarar aquí que esta serpiente tentadora es la expresión
exacta del fuego invertido, descendente, el cual constituye la cabeza de
legión llamada lujuria, la que en este evento se manifiesta con la furia
incontenible del deseo pasional, instintivo, bestial.
Y tentado a la mujer, dice:
“Con que Dios os ha dicho: “No comáis de todo árbol del huerto?”.
“Y la mujer respondió a la Serpiente: “Del fruto de los árboles del
huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del
huerto dijo Dios: No comeréis de él ni lo tocaréis, para que no muráis”.
“Entonces la serpiente dijo a la mujer:”No moriréis; sino que sabe
Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos y seréis
como Dios, sabiendo el bien y el mal”-Gn. 3, 1 a 5-
Efectivamente nos hicimos conocedores del bien y del mal al comer
del fruto del árbol prohibido. Así engañó la serpiente –el deseo pasional
animal- al hombre, y en lugar de quedar como Dios, fuimos atrapados
en el estado humanoide animal en que a la fecha nos encontramos.
“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto
podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;
porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. –Gn. 2, 16 a 17-
El “árbol de la ciencia del bien y del mal” es la energía sexual, el fue-
go sexual, alrededor de lo cual gira todo el mundo con todo lo que en él
hay; y el “árbol de la vida” es el Padre Bien Amado, el que es nuestra
vida en sí.
De donde, si nos dejamos atrapar, coger, esclavizar, por el “árbol de
la ciencia del bien y del mal”, nos traga el mundo y perdemos la vida, o
sea, perdemos el “árbol de la vida” y sus propiedades inherentes.
En otras palabras diremos: La energía sexual, el fuego sexual, se bi-
polariza en luz y sombra, oscuridad y claridad, dolor y felicidad, ignoran-
cia y sapiencia, vida y muerte.
Si nos desarrollamos inteligentemente al estado propuesto de
Hombres Reales, a partir del estado humanoide, habremos logrado
“crecer y multiplicarnos” en poder, luz, y vida; mas si por el contrario
caemos atrapados por los poderes de la serpiente tentadora del

9
Jorge Vélez Restrepo
Edén –el deseo, la pasión instintiva bestial animal-, nos reproduciremos y
creceremos en el dolor, la ignorancia, la crueldad, la peste, la guerra, el
odio, la muerte y la condenación; incomparablemente bestializados, como
a la vista lo tenemos.
Estos son vistos ligeramente, los resultados del Pecado Original,
error o delito.
Si el bautismo simbólico con que miserable y criminalmente engañan
las diferentes doctrinas al mundo, quitara, borrara o cancelara el Pe-
cado Original, no habría dolor, miseria, enfermedad, crueldad, igno-
rancia crasa, maldad, hambre, degeneración general, guerras ni
muerte, ni condenación.
Luego, se engaña criminalmente y de toda gravedad delictiva al
hombre, en nombre de esto que es la verdad, de eso que es Dios.
Todos los ordenes en que se desenvuelve el mundo sistematizado,
son demoníacos, tenebrosos, infernales y es por ello lo que ocultan,
desfiguran, defienden, sustentan y auspician, lo que es en si el Pecado
Original.
Porque El mundo vive de los esclavos, y si se acaban los esclavos,
el mundo se acaba, se muere.
El animal intelectual falsamente llamado hombre, está ciertamente
hipnotizado en profundo letargo sonámbulo, por la Serpiente Tentadora
del Edén.
Nace de la tierra sublunar, se alimenta de la tierra sublunar y se lo
traga la tierra sublunar, y todo por no cancelar el Pecado Original.
Si canceláramos el Pecado Original, trascenderíamos nuestra mi-
serable y atormentada existencia de humanoides racionales, de ani-
males intelectuales, con todas sus espantosas consecuencias, y se-
riamos Dioses en el sentido más exacto de la palabra, como los
Dioses, Dioses son.
Dios Es un fuego abrasador. Dios es fuego vivo consciente. Dios es el
fuego consiente y vivo que anima a cada átomo, como a cada estrella. La
diferencia que podría establecerse es la escala de conciencia en cada
manifestación, es matemática y exactamente,”el Nivel del Ser” de cada
manifestación, sea sustancia, cosa o sujeto.
Obviamente a mayor luz, mayor conciencia y a mayor oscuridad,
mayor inconciencia.

10
El Pecado Original

CAPITULO III
¿QUE ES EN SI EL PECADO ORIGINAL?
Antes de que nuestra generación cayese en lo que se llama Pecado
Original, conviene anotar que ya el Hombre Hermafrodita perfecto había
perdido su condición de tal, muchos siglos antes y le desenvolvía en
sexos separados, Hombre- Mujer, llamados Adán por hombres y Eva por
mujeres, es decir, la humanidad le llamó Adán a los hombres y Eva a
las mujeres. Lo anterior está evidenciado hasta en el mismo Libro del
Génesis sobradamente.
En cuanto al término propiamente de Hombre u Hombre-Mujer, en-
tiéndase claramente que no hace referencia a la persona en sí, al sujeto
en sí, al cuerpo o máquina en sí, sino a un Estado Específico del Fuego
que sostiene la vida y sustenta la existencia.
Tal condición del Fuego es susceptible de “crecer y multiplicarse” o
de complicarse y perderse.
Así que cuando el Principio del Fuego llamado hombre empezó a re-
cibir su propiedad de autocomportamiento, también e igualmente fue
atraído por la fuerza auténtica, la cual al fin triunfó, o sea que, para bien
o para mal, el mall atrapó a nuestra humanidad y se produjo la caída,
esto es, el Pecado Original.
El Pecado Original es el rompimiento violento y criminal de la escala
cíclica que ha creado y establecido, en armonía con el Absoluto, el fuego
conciente en la máquina-laboratorio humano-mal llamado hombre-, para
su desarrollo a “Imagen y semejanza” con su creador.
Este ciclo es nutricional y se desenvuelve en el rigor infranqueable
de leyes cósmicas dentro de la Escala del DO, RE, MI, FA, SOL, LA, SI,
y se especializa y sintetiza esencial y sustantivamente a través del sis-
tema endocrino de la maquina humanoide mal llamada hombre.
Así que, todo lo que pensamos, olemos e ingerimos, entra al or-
ganismo del humanoide como su alimento, y en la nota DO, para ce-
rrar su primera octava convertido en esperma como síntesis en la nota
SI.
En donde, con profunda sabiduría dice San Juan: “En el principio era
el Verbo, el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.”
“Este era en el principio con Dios.”

11
Jorge Vélez Restrepo
“Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha si-
do hecho, fue hecho.”
La manifestación más elocuente de la vida es el movimiento. Todo
se mueve. Todo movimiento tiene un principio directriz conciente. Todo
movimiento produce sonido, calor y color.
“…En el principio era el verbo…”
El esperma sagrado, su Majestad el Semen, he ahí la sustancia pri-
morosa de la cual surge la vida. Habitáculo y estabilidad del principio di-
vinal sintético por el cual se da la vida y de cuyo sabio comportamiento
se alcanza la “imagen y semejanza con el creador”.
La caída, pues, el Pecado Original, no fue, como tratan de desviarlo,
ocultarlos o hacerlo aparecer los horrendos criminales de la pobre
humanidad que así lo sustentan y defienden, la unión sexual amorosa
de cada hombre con su correspondiente mujer, sino la eyaculación, de-
rrame, destilación, orgasmo, o extracción, en cualquier forma, modo,
tiempo, circunstancia, o lugar, del esperma sagrado, Semen, Ens Sémi-
nis.
Este hecho, el que en esoterismo puro se llama fornicación, y el
cual está distinguido y condenado enfáticamente en todas las Sagradas
Escrituras, ya sean del Oriente, del Occidente, del Norte, o del Sur,
rompe violentamente la escala cíclica vital ascendente del Princi-
pio del Fuego que da la vida y sustenta la existencia, viniendo por
ello y en consecuencia lógica a producir la muerte.
El Semen es la sustancia primieval por excelencia en que sintetiza el
hombre.
Como síntesis de toda vida en la creación no puede, bajo ningún
postulado, extraerse de su propio habitáculo cíclico sin que produzca
muerte.
Por ello, sin privar el libre albedrío alcanzado por el hombre, dice el
Señor Jehová: “De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de
la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comie-
reis, ciertamente morirás”.-Gn. 2: 16-17-.
Traducido en la forma opuesta este “mandato de Jehová Dios”, dice:
“Si no comieres, no morirás.
Inútilmente lo Divinal ha enviado sus Mensajeros, Apóstoles, Profetas,
Avataras, Salvadores, siempre enseñando esta doctrina, desde antes que
el mundo fuera mundo, pues, los tres grandes traidores Judas –El de-
monio del deseo-, Pilatos –El demonio de la mente-, y Caifás –El demo-

12
El Pecado Original
nio de la mala voluntad-, en otras palabras: los sacerdotes, o sea, las
distintas religiones, los escribas, esto es, los intelectuales, y los ancianos
de la ley, o sea todos aquellos hombres viejos o tenidos por jueces ejem-
plares y prudentes, apedrean, queman, martirizan y asesinan a los envia-
dos, antes que recibir o aceptar la Doctrina Gnóstica Cristiana.
Gnosis: Conocimiento trascendental, Sabiduría Divina.
Cristianismo: Realización, encarnación íntima individual del estado
sustancial crístico o cristificante. De donde no se podría ser gnóstico sin
ser cristiano, ni ser cristiano sin ser gnóstico, pues Gnosis es el conoci-
miento y cristiano el que lo encarna.

13
Jorge Vélez Restrepo

CAPITULO IV
CAIN
Caín no es un hombre. Caín es el estado humano en que hemos
quedado todos los humanoides intelectuales mal llamados hombres.
Esto es, hijos de la caída, hijos de la fornicación; hijos de la pasión
bestial instintiva. Hijos del Pecado Original. Renegados de Dios. Palabras
de Jesús, el Cristo:
“Vosotros sois de vuestro padre el diablo y los deseos de vuestro
padre queréis hacer”.
“El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la
verdad, porque no hay verdad en el “, “cuando habla mentira, de suyo
habla: porque es mentiroso y padre de mentira” –Jn. 8:44-
Esta es la respuesta textual que da el Gran Kabir Jesús el Cristo, a
todo hijo de fornicación o derrame seminal que sin curarse de su dege-
nerado vicio, se cree, llama o dice ser Hijo de Dios.
Nosotros somos los Caines, los que seguimos caídos por causa del
Pecado Original.
Nosotros somos los Caines porque somos hijos del derrame o eya-
culación, fornicación, del esperma sagrado, del Semen.
Nosotros somos los Caínes condenados a muerte porque la paga o
consecuencia de la fornicación, eyaculación, derrame o extracción del
Esperma Sagrado, del Semen, del Pecado Original, es muerte.
Cuando se acabe la fornicación, el derrame seminal, se acabará la
muerte.
Cuando se acaba la fornicación, cuando se cancela el Pecado Origi-
nal, se acaba la muerte.
¿De qué le sirve al hombre triunfar ante el mundo si sucumbe ante la
muerte?
“Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: Hablad a los hijos de
Israel y decidles: Cualquier varón, cuando tuviere flujo de semen, será
inmundo.”
“Y esta será su inmundicia en su flujo: sea que su cuerpo destiló a
causa de su flujo, o que deje de destilar a causa de su flujo, él será in-
mundo.”

14
El Pecado Original
“Esta es la ley para el que tiene flujo, y para el que tiene emisión de
semen, viniendo a ser inmundo a causa de ello” –Lv. 15: 1,2,32-
¿No fue acaso el resultado concreto de la “desobediencia de Adán y
Eva, el engendro de Caín?
¿No fue acaso tal engendro el Pecado Original?
¿No fue acaso por tal engendro que nos hicimos acreedores de la
muerte?
¿Por qué seguimos muriendo siendo niños o viejos, solteros o casa-
dos?
¿No es acaso porque tenemos la deuda y el vicio inmundo de de-
rramar, eyacular, extraer nuestro Esperma Sagrado, nuestro Semen?
¿De dónde pues, si alguien es hijo de Dios, muere, si en Dios no
existe la muerte?
Si Dios es Fuego Abrasador, Fuego Vivo, es claro que todo el que de
el sea hijo, es Fuego… Y este es el Hijo del Hombre de que habla justa-
mente nuestro Salvador Jesús el Cristo, a Nicodemus en el capítulo 3º,
versículo 3º, cuando le responde: “De cierto te digo, que el que no naciere
de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.
Y entendió tan perfectamente Nicodemus que se trataba de un hecho
sexual, de un trato o connubio sexual entre mujer y hombre, que atónito
en su ignorancia vuelve a preguntar y dice: “¿Cómo puede un hombre
nacer siendo viejo?” “¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre
de su Madre, y nacer?”
Entiéndase que Nicodemus es un Príncipe entre los Judíos, entre
todos los que derraman, eyaculan o extraen el semen, los que fornican,
es decir, tiene la categoría o jerarquía de cardenal, y fue el escogido
para entrevistar a Jesús el Cristo. No era, pues ciertamente el más tonto
ni el menos entendido para desconocer lo que hablaba y entender lo
que oía.
Este Nacimiento Segundo es absolutamente Sexual y no podría ser
de otra manera, pues, todo lo que existe bajo el Sol y vive por El, es na-
cido del Sexo.
Mas con el Pecado Original, con la fornicación o eyaculación, derrame
o extracción del Esperma Sagrado, del Semen, a nosotros los “judíos” de
la época, los fariseos, los caínes, nos es algo más que imposible lograr
alcanzar, engendrar, el Nacimiento Segundo, luego, “de cierto, de cierto

15
Jorge Vélez Restrepo
te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.
Palabras textuales de nuestro Señor Jesús el Cristo
En este capítulo 3º de San Juan, podemos ver y entender, aún en
nuestra miserable condición de animales intelectuales que Jesús el
Cristo, no es Humanoide como nosotros, sino un Nacido por Segunda
Vez, de donde para lograrlo tuvo ineludiblemente que ser casado, es
decir, tuvo que tener su propia o correspondiente mujer ya que de otra
manera hubiese sido algo mas que imposible lograrlo y ello sería no so-
lo su absoluta contradicción sino el caos mismo de toda la creación.
De paso testificamos con el mismo que nuestro Señor Jesús el Cris-
to tuvo su correspondiente esposa sacerdotisa con la cual trabajo ar-
duamente largos y penosos años en un aposento sagrado y secreto de
la pirámide de Kefren, en la Alkimia Sexual, esto es, en la Transmuta-
ción Sexual, Maithuna, Magia Sexual, o Arcano A. Z. F., hasta alcanzar
su Nacimiento Segundo y su estado de esplendores divinales, su es-
posa era una gran iniciada, dama adepto del templo, y su nombre era
Myriam.
En confirmación radical de ellos, dice a Nicodemus: “De cierto, de
cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, (es
decir, lo que hemos experimentado) testificamos; y no recibís nuestro
testimonio”.
“Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿como creeréis si os
dijere las celestiales?
Si a alguien aún, y a pesar de lo expuesto persiste obstinada y necia-
mente en contradecir el espíritu que anima y declara lo anterior, para ése,
sea llamado el mismo Papa, el Pontífice de cualquier orden o la Madre
Priora o Superiora de todas las tradiciones, no es este conocimiento,
porque ese desde ya condenado esta y demonio es.

16
El Pecado Original

CAPITULO V
LOS HIJOS DE CASTIDAD
Por oposición a Caín, hijo de la caída, Pecado Original, fornicación,
eyaculación, derrame o extracción del Esperma Sagrado, del Semen, se
dan los hijos de la Castidad Científica, o de no fornicación, eyaculación,
derrame o extracción del Esperma Sagrado, del Semen.
Si analizamos juiciosamente el mismo Mandato del Señor Jehová
Dios, encontramos que en ello habla de los hijos de la Castidad Científi-
ca, de los hijos de no fornicación, de no eyaculación, de no derrame de
no orgasmo del Esperma Sagrado, del Semen.
Y a pesar de que con la llegada del Principio de Fuego al estado
humanoide, ya quedaba prohibida la reproducción animal como bien la
misma ley de manifestación lo castiga con pena de muerte, podía, como
puede y debe, darse por máxima humillación, en sacrificio vergonzante
por la pobre humanidad doliente recibirse y soportarse la preñez y el
alumbramiento de los hijos de la castidad científica, en oposición, repe-
timos de los hijos de la caída, Pecado Original, fornicación, destilamien-
to, eyaculación, derrame o extracción del Esperma Sagrado, del Se-
men, hecho este que de suyo viene a ser científicamente un aborto de
la naturaleza; o sea; que nosotros los Humanoides animales, intelectua-
les mal llamados hombres, somos, por defección tolerante, abortos de
la Naturaleza.
Si las mujeres, las de todas la esferas sociales del mundo que placen-
teramente se dejan “cubrir” por sus “padrotes”, y que exhiben con refinado
orgullo su condición vergonzantemente delictiva, criminal, comprendieran
esto y tuviesen siquiera un uno por mil de dignidad, de amor por el próji-
mo, jamás de los jamases volverían a servir de lecho bestial de placer
burlesco a sus queridos “padrotes” que en aras de su continuidad de bes-
tias salvajes, así corrompen, degeneran y prostituyen la dignidad virginal
de la divinidad femenina, haciéndola reversivamente, contra todas las
leyes naturales de la creación, un animal insólito y excepcionalmente ex-
traño en sus preñeces y alumbramientos del fruto del Pecado Original,
fornicación, derrame o eyaculación del Esperma Sagrado, del Semen.
Se equivocan, con irreparable perjuicio humano, los tenebrosos tra-
tadistas que desde cualquier orden misticoide, infrasexual científico, mo-
ralista, preceptivo, o mandatito, sostiene, recomiendan, defienden o amo-
nestan sobre la pureza, derecho, necesidad o urgencia que por tales o
cuales dispensas, sacramentos o razones, se debe fomentar, defender o
dignificar el hecho bestial de la reproducción del humanoide mal llamado
17
Jorge Vélez Restrepo
hombre, por la fornicación, eyaculación, derrame, destilación o extracción,
orgasmo del Esperma Sagrado, del Semen.
Este hecho criminal que hoy se reviste con tan vistosos coloridos
que deslumbran y exóticos perfumes que embriagan la conciencia, co-
mo el mas abyecto, culposo y delictivo, lo que constituye en si el pecado
original, se castiga con la pena de muerte, y si no se reivindica con sus
horrorosas consecuencias (Las que se expresan en todos los males del
mundo), conduce indefectiblemente a la condenación.
“A la mujer dijo: multiplicaré en gran manera los dolores en tus pre-
ñeces; con dolor darás a luz los hijos” (Gn. 3:16),
“Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces”, es la con-
firmación plena en el contexto y el contenido, de que la mujer antes de
la preñez por el Pecado Original, esto es, por fornicación, eyacula-
ción, derrame del Semen, se dan los hijos de la Castidad Científica, o
de no fornicación , derrame o eyaculación del Semen, tenía sus preñe-
ces cada vez que en el proceso castidad científica o no fornicación,
eyaculación, derrame del semen, sufría en sacrificio conciente la ver-
gonzante condición de la preñez.
“Con dolor darás a la luz los hijos”, nos habla inconfundiblemente de
que antes de la preñez por el Pecado Original (fornicación, derrame o
eyaculación del Semen), la mujer tenía los hijos de sus preñeces de no
fornicación, derrame, eyaculación, extracción o destilación del Semen,
sin dolor.
Por último, permítasenos hacer el siguiente planteamiento sobre los
mismos fundamentos:
Si el derrame o eyaculación del Semen, lo que es la fornicación por
encima de todo concepto, opinión o dogma, y lo que constituye el Pe-
cado Original, nace por defección tolerada, el humanoide racional, el
animal intelectual falsamente llamado hombre, motivo por el cual tendrá
que arrastrarse en su ignorancia inherente, o mejor, congénita, sufrir to-
das la miserias del mundo y luego morir para continuar su peregrinación
abismal, por oposición de lógica incontrovertible, del mismo proceso, co-
ito o ayuntamiento, en la correspondiente inversión de todos los factores
que al Ritual concurren, tiene que resultar, por ley de polarización, con-
trastes y analogías, otro tipo de preñez, y su correspondiente alum-
bramiento de un hijo que no es producto o fruto del Pecado Original
(eyaculación, derrame o fornicación) y obviamente, este hijo como no
tiene la mancha del pecado, tampoco es reo del mundo y de la muerte.
Queda así demostrado que la condición socio-humanística de pre-
ñez en la mujer, nuestro mas divino tesoro, es lo más denigrante, lo
18
El Pecado Original
más ruin, lo mas inhumano, lo más criminal; la evidencia de mayor odio
que a Dios en primera instancia, a ella.-A la mujer nuestra reina- y al
hombre en si como entidad, pueda causársele, hacérsele…
El animal intelectual falsamente llamado hombre, es un caballo sal-
vaje y bestial, a pesar de toda consideración.

19
Jorge Vélez Restrepo

CAPÍTULO VI
LOS TRES PRINCIPIOS
Antes de avanzar en esta disertación permítasenos declarar enfáti-
camente que esta sabiduría, este conocimiento de que hablo, no es
mío, mas es si la sabiduría del Dios vivo; del que era es y será, desde
antes de que todo lo que es hecho fuese hecho; es la sabiduría de
nuestro Señor Jesús el Cristo, la misma que fuese antes de que todo
fuese; es la Sabiduría Gnóstica Cristiana Universal, la que me ha sido
entregada por mi Señor y Avatara, Develador y Dador de ella, como mi
profeta íntimo de mi Dios vivo, Mi Cristo Rojo de esta mi nueva Era de
Acuario y Señor de la Fuerza, venerado y Venerabilísimo, Gran Maestro
Aralím de la Sabiduría Divina, SAMAEL AUN WEOR. Y la predico y la
enseño como mi propia vida conforme a que me es dado por mi Padre
que mora en lo secreto, cuyo nombre no soy digno de mencionar, y por
mi Madre Divina, la que es más que mi existencia miserable y pecadora,
Sacratísima Devi Kundalini, mi Fuego, mi luz, mi vida. Por eso hablo;
por que me es dado hablar; y predico; porque me es dado predicar; mas
no enseño sabiduría mía porque la sabiduría es de mi Padre.
Nuestro Señor Salvador, El Gran Kabir Jesús el Cristo, nos enseña
toda la síntesis de su Doctrina cuando dice: “Si alguno quiere venir en
pos de mí, niéguese a sí mismos, y tome su cruz y sígame” (mt.
16:24; mr 8:31, Lc 9:22,27).
“Negarse a Sí mismo”, es no satisfacerse en sus deseos; no “darse
el gusto”; no vivir para el mundo; no vivir sensualmente; cancelar la vida
como animal.
Como quiera que este estado humanoide animal intelectual en que
nos desenvolvemos y tenemos nuestro Ser, se alimenta de siete princi-
pios (cabezas de legión), por antítesis de los siete principios Logoicos
Cosmocratores, o rayos de creación, “negarse a si mismo”, es dar
muerte física, real y positiva, a cada una de las entidades físico-
psicológicas que constituyen cada una y todas las cabezas de legión.
Esto exactamente es lo que en la Doctrina Gnóstica Cristiana Universal
que nos entrega como tabla de salvación el V. M. Samael Aun Weor, se
denomina su “Primer Factor de la Revolución de la Conciencia”
“Y tome su cruz”, es estricto sensu, dicho en parábola, lenguaje en
que por circunstancias específicas tuvo que darse la Sabiduría Divina en
aquella oscura época, unirse sexualmente todos los días predispuestos
por Natura, el hombre como Sacerdote, en profunda santidad, oración y
veneración, a su mujer, la que es su altar; sin fornicación, eyaculación,
20
El Pecado Original
derrame seminal, orgasmo ni inmundas porquerías “que contaminen mi
tabernáculo que está entre ellos” (lv. 15). Con lo cual, y obviamente, se
alcanza el nacimiento segundo, y por secuencia lógica se “Sigue al Cris-
to”
Esto es, en la Doctrina de la Sabiduría Gnóstica Cristiana Universal,
entregada a nuestra humanidad por el Divino Profeta Avatara, Patriarca
de nuestros tiempos, V.M. Samael Aun Weor, lo que se llama El Mait-
huna, Transmutación Alquímica, Arcano A Z F., etc. y que constituye el
“Segundo Factor de la Revolución de la Conciencia”
“Y sígame”, esto es, sacrifíquese concientemente a sí mismo y ante
el mundo hasta su crucifixión y muerte interna, a favor de la pobre
humanidad doliente, como nos lo enseña en su drama cósmico vivo el
Gran Kabir, nuestro Señor Jesús el Cristo.
Esto mismo es lo que constituye el “Tercer Factor de la Revolución
de la Conciencia” en la Doctrina Gnóstica Cristiana Universal del V. M.
Samael Aun Weor, la que como se ve, lejos de ser otra Secta Muerta
más contra este pobre hormiguero humano, es sí, la esplendorosa Doc-
trina de Salvación Mundial que para bien de la Gran Causa, busca unir
a todos los hombres de noble corazón y puros sentimientos, sin distin-
ciones de credo, raza o condición, en una cruzada que integre el Ejer-
cito de Salvación Mundial para afrontar el nuevo éxodo que con motivo
apocalíptico del hundimiento de esta raza degenerada y caduca, de sus
obras y del mundo, tenemos a las puertas, a la vista.
¡Ya se acerca Hercólubus, aquel planeta regular, gigantesco y mons-
truoso del sistema solar de Tilo. Todos los observatorio astronómicos del
mundo ya lo tienen a la vista y callan cobardemente como ratas enjaula-
das para alimento de sierpe, siguiendo órdenes estrictas de los gobiernos
del mundo para evitar el pánico entre tanto, se busca una excusa valede-
ra y de moda en las congestiones por el pánico colectivo.
Lo triste, inevitable y cierto de toda verdad, es que Hercólubus, ce-
rrador de ciclos estelares de nuestro mundo, así como se tragó a las ci-
vilizaciones Atlantes, y nuestro mundo de entonces, los que habían al-
canzado avances técnico-científicos incomparablemente superiores en
todos los campos del saber actuales y de lo cual testimonio científico
dan los hombres y confirman los Dioses, es el mismo que se tragó a
nuestro viejísimo y portentosamente sabio mundo lemúrico con todos sus
perversos pobladores y nuestra obras; y es el mismo que así mismo,
cumpliendo ciclos se tragara nuestro antiquísimo mundo hiperbóreo, y
que antes, en el principio también arrasara nuestro mundo primigenio po-
lar, el de la vieja Tule… y ahora, “contra el tronar del pensamiento”, “se

21
Jorge Vélez Restrepo
almorzará” a nuestro querido mundo con todas sus obras y sus degene-
rados pobladores.
Y después del sopor de muchos siglos, cuando hayan pasado el
huracán y la tormenta, diremos con Virgilio, el poeta de Mantúa: “Ya
llegó la edad de oro y una nueva progenie manda”…

PAZ INVERENCIAL

Reproduzca este folleto sin alterarlo ni cambiarlo, digno hermano, y


difúndalo por el mundo.

JORGE VELEZ RESTREPO


Misionero Internacional

Un soldado del Ejército de Salvación Mundial de Samael Aun Weor.

MEDELLIN (COLOMBIA)

22
INDICE

Preámbulo ......................................................................... 1

Introducción - ¿Qué es Pecado? ....................................... 3

Cap. I - El Pecado Original ................................................ 5

Cap. II - La Manzana ......................................................... 7

Cap. III.-.¿Qué es el Pecado Original? .............................. 11

Cap. IV - Caín.................................................................... 14

Cap. V - Los Hijos de la Castidad ...................................... 17

Cap. VI.-.Los Tres Principios ............................................. 20


LA FORNICACIÓN

EN LA BIBLIA Y EN

LA GNOSIS
LA FORNICACIÓN EN LA BIBLIA Y EN LA GNOSIS
Fornicar es derramar el Ens-Seminis o Licor Seminal en el hombre y
Espasmo en la mujer.
La humanidad actual es esclava de la fornicación, solo sabe utilizar el
sexo para su placer pasional animalesco, lejos de la pureza y la santidad
plena que se requiere para gozar del sexo, con absoluto dominio de “sí
mismo” y guiado únicamente por los efluvios del amor divino, dado por la
presencia de Dios en nuestro corazón.
La fornicación es el mismo Pecado Original por el cual Jehová Dios
nos expulsó del Paraíso Terrenal, convirtiéndonos en “muertos vivientes",
obligándonos por ley, a ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente y
la mujer a parir sus hijos con dolor. Quedando además “ciegos”, “desnu-
dos” y en “tinieblas”.
No supimos vencer la tentación, desobedecimos, a causa de ello
hemos quedado sometidos a una cadena de muertes y nacimientos, con
las correspondientes amarguras, dolores, sufrimientos y enfermedades.
Los guías religiosos y los “Doctores de la Ley”, convertidos en los An-
cianos del Templo de nuestros tiempos, ordenan matar al Cristo al acep-
tar y proclamar la Fornicación.
Algunos “Doctores de la Ley” o intérpretes religiosos afirman que hay
que Fornicar porque Jehová dijo: "Creceos y multiplicaos". Esto lo afirman
intencionalmente, ya que cuando Jehová Dios lo dijo, en el Génesis, aún
no se había cumplido la separación de los sexos. Veamos:
Génesis 1,27 "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios
los creó; varón y hembra los creó”
Génesis 1,28 "Y los bendijo Dios y les dijo: fructificad y multiplicaos;
llenad la tierra y sojuzgadla y señoread en los peces del mar, en las aves
de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”.
La separación de los sexos es después, en Génesis 2,22 “Y de la
costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al
hombre”.
Algunos intérpretes religiosos afirman que el Antiguo Testamento no
vale, si no el Nuevo. No quieren aceptar, o no han leído lo que dice el
Evangelio de San Juan 7,19: "¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de
vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme?".

1
Realmente Moisés también encarnó al Cristo, esto lo confirma. El ma-
estro Jesús en el Evangelio de San Juan 5,46: "Porque si creyeseis a
Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él".
Y ¿cuál es la Ley de Moisés? realmente esta ley es de Jehová, pero
fue entregada a través de Moisés. Se encuentra en el:
Levítico 15,1-2 "Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: hablad a
los hijos de Israel y decidles: Cualquier varón, cuando tuviere flujo de se-
men, será inmundo".
Levítico 15,16 "Cuando el hombre tuviere emisión de semen, lavará
en agua todo su cuerpo y será inmundo hasta la noche”.
Levítico 15,18 “Y cuando un hombre yaciere (se acostare) con una
mujer y tuviere emisión de semen, ambos se lavarán con agua, y serán
inmundos hasta la noche ". (Aunque sea su legítima esposa).
Levítico 15,32 "Esta es la ley para el que tiene flujo y para el que tiene
emisión de semen, viniendo a ser inmundo a causa de ello".
Muchos Doctores de la Ley, Escribas y Fariseos del siglo XXI recha-
zan esta Ley diciendo que pertenece al Antiguo Testamento. A esto pre-
guntamos: ¿Los 10 mandamientos no sirven por haber sido entregados
antes de Cristo?
Hebreos 10,28 "El que viola la Ley de Moisés muere irremisiblemente”
Lucas 16,17 "Pero es mas fácil que pasen el cielo y la tierra, que se
frustre una tilde de la ley".
Tiene razón el Cristo en Lucas 11, 52: "! Ay de vosotros, intérpretes
de la ley! porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no
entrasteis y a los que entraban se lo impedisteis". El sexo es la misma ro-
ca o piedra de que nos habla la Biblia, siempre la rechazan los labradores
y los edificadores (ya que fornican o derraman el semen), matando al
Cristo: Lucas 20,17 "Pero él, mirándolos dijo: ¿Qué pues es lo que está
escrito: La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabe-
za del ángulo?” Realmente la piedra que han desechado los edificadores
con la fornicación (derramamiento de semen) es el mismo Cristo.
Gálatas 3,16 "Y a tu simiente, la cual es Cristo" y en Efesios 2,20
“Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.”
OTRAS CITAS SOBRE LA FORNICACIÓN
Levítico 22,4 "Cualquier varón de la descendencia de Aarón que fue-
re leproso, o padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que

2
esté limpio".
Números 5,2 "Manda a los hijos de Israel que echen del campamento
a todo leproso y a todos los que padecen flujo de semen”
Ezequiel 23,19-20 "Aún multiplicó sus fornicaciones... y se enamoró
de sus rufianes, cuya lujuria es como el ardor carnal de los asnos y cuyo
flujo como flujo de caballos".
Isaías 1,28 y 30 "Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebran-
tados... porque seréis... como huerto al que le faltan las aguas” (no tiene
vida, por haber derramado el semen).
Jeremías 2,13 “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a
mí, fuente de agua viva y cavaron para si cisternas, cisternas rotas que no
retienen agua (ya que derraman el Semen).
2° Pedro 2,15 y 17 "Han dejado el camino recto y se han extraviado...
éstos son fuentes sin agua y nubes empujadas por la tormenta; para los
cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre".
1ª Corintios 6,13 y 18 "Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino
para el Señor y el Señor para el cuerpo... más el que fornica, contra su
propio cuerpo peca”.
Apocalipsis 17,1-2 "Ven acá y te mostraré la sentencia contra la gran
ramera la que está sentada sobre muchas aguas. (Derrames de agua
sexual, por fornicación) con la cual han fornicado los reyes de la tierra y
los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornica-
ción".
San Judas 12: “Estos son manchas en vuestros ágapes, que co-
miendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes
sin agua, (por derrame de semen) llevadas de acá para allá por los vien-
tos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados".
FORNICACIÓN Y ADULTERIO
En la Biblia se trata a la Fornicación y al Adulterio como dos delitos por
separado y jamás como si se tratara del mismo.
Los intérpretes religiosos, ciegos guías de ciegos o Doctores de la
Ley, han confundido intencionalmente fornicación con adulterio (ya en al-
gunas Biblias han suprimido el sexto mandamiento, que es: No Fornicar),
patrocinando la violación de la Ley Divina (Levítico 15).
VERDADERO SIGNIFICADO

3
FORNICACIÓN: Derramamiento de semen en el hombre, Espas-
mo en la mujer.
ADULTERIO: Unión sexual fuera del matrimonio.
En el adulterio también se fornica puesto que además de violar la fide-
lidad matrimonial, también se derrama la simiente (Fornicación).
Veamos: Ezequiel 23,8 "Y no dejó sus fornicaciones de Egipto; por-
que con ella se echaron en su juventud... y derramaron sobre ella su for-
nicación".
Ezequiel 23,43 "Y dije respecto de la envejecida en adulterios: ¿to-
davía cometerán fornicaciones con ella y ella con ellos?".
Ezequiel 23,37 "Porque han adulterado y hay sangre en sus manos y
han fornicado".
Mateo 5,32 "Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser
por causa de fornicación, hace que ella adultere y el que se casa con la
repudiada, comete adulterio".
1ª Corintios 6,9 “... No erréis; Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los
adúlteros... heredaran el Reino de Dios".
Hebreos 13,4 "... pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará
Dios".
Gálatas 5,19 "Y manifiestas son las obras de la carne que son: adulte-
rio, fornicación, inmundicia, lascivia".
Oseas 4,12 “... porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar y dejaron
a su Dios para fornicar".
Apocalipsis 2:18,21,23 "El hijo de Dios dice esto... y le he dado tiem-
po para que se arrepientan, pero no quiere arrepentirse de su fornica-
ción... y a sus hijos heriré de muerte y todas las iglesias sabrán que yo
soy el que escudriña la mente y el corazón y os daré a cada uno según
vuestras obras".
CAUSAS DE LA FORNICACIÓN
Lucifer, la serpiente tentadora del Edén, (el Diablo o Satanás), tentó al
hombre seduciéndolo con las fuerzas lujuriosas, para que comiera del fru-
to prohibido (el sexo). El hombre cayó en la tentación, despertándose en
él la pasión animal, que lo llevó a consumar el pecado original, del de-
rramamiento del semen o Fornicación.
Génesis 3:4,6 "Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino
que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos y
4
seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol
era bueno para comer y que era agradable a los ojos y árbol codiciable
para alcanzar la sabiduría y tomó de su fruto y comió y dio también a su
marido, el cual comió así como ella”.
¿Por qué Dios permitió que Lucifer actuara tentando y seduciendo al
hombre para que éste cayera en pecado? "Dios tiene poder absoluto so-
bre la Luz y las Tinieblas"
Dios permitió que Lucifer actuara de esa manera, para que el hombre
inocente del Edén adquiriera autoindependencia individual y tuviera la
oportunidad de hacerse consciente de la ciencia del bien y del mal; es de-
cir conocer lo malo de lo bueno y lo bueno de lo malo.
Veamos: Génesis 3,22 "Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es
como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal".
Dios permitió que el hombre del Edén cayera al abismo (expulsión del
Edén) por la acción de Lucifer, en su plan cósmico de creación del univer-
so, pero Dios le mandó un Salvador para que lo sacara del abismo con
conciencia del bien y del mal; ese Salvador es Cristo, su hijo. (Cristo sig-
nifica salvador).
Por eso dicen las Escrituras: “Nadie llega al Padre sino por el Hijo”;
ese Cristo que debe nacer en nuestro corazón, redimiéndonos de nues-
tros pecados.
POLUCIONES NOCTURNAS: También son fornicaciones (derrames)
que se originan en las pasiones y deseos lujuriosos del plano mental y
emocional inferior del subconsciente del hombre.
Para poder eliminarlas se necesita dominio y pureza mental, no solo
en el día, sino también durante las horas de sueño normal.
Deuteronomio 23,10 "Si hubiere en medio de ti alguno que no fuere
limpio, por razón de alguna impureza acontecida de noche (polución),
saldrá fuera del campamento y no entrara en él”.
RELACIONES SEXUALES ABERRANTES Y ANTINATURALES
Romanos 1,26-27 “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzo-
sas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra
naturaleza y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural
de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo
hechos vergonzosos hombres con hombres".
Génesis 38,9-10 "Y sabiendo Onán que la descendencia no había de
ser suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vert-
ía en tierra, por no dar descendencia a su hermano. Y desagradó en ojos
5
de Jehová lo que hacía y a él también le quitó la vida".
Levítico 20,15-16 "Cualquiera que tuviere cópula con bestia, ha de
ser muerto y mataréis a la bestia. Y si una mujer se llegare a algún ani-
mal para ayuntarse con él, a la mujer y al animal matarás; morirán inde-
fectiblemente; su sangre será sobre ellos".
CONOCEN EN LA GNOSIS LA TRANSMUTACIÓN, PERO
VUELVEN A FORNICAR:
2ª Pedro 2,20-22 "Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las
contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador
Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado
viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber
conocido el camino de la justicia, (Gnosis) que después de haberlo cono-
cido, volverse atrás del santo mandamiento (No Fornicar) que les fue da-
do. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a
su vómito, (derrame de semen) y la puerca lavada a revolcarse en el cie-
no".
¿POR QUÉ LA HUMANIDAD NO VE Y RECHAZA LA LEY DE
MOISÉS?
2ª Corintios 3,13-17 "Y no como Moisés, que ponía un velo sobre su
rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello
que había de ser abolido. Pero el entendimiento de ellos se embotó; por-
que hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo
velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aún hasta el día de
hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de
ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el
Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad".
2ª Corintios 4,3 “Pero si nuestro Evangelio está aún encubierto,
entre los que se pierden está encubierto" (velado).
CRISTO ES ROCA (Piedra que rechazan los que fornican). Cristo es
roca, sexo, piedra viva del cual emana el agua viva (energía sexual
trasmutada).
Juan 6:53,54,56 "Jesús les dijo: de cierto, de cierto os digo: Si no
coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida
en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna; y
yo le resucitaré en el día postrero. El que come mi carne y bebe mi san-
gre, en mí permanece y yo en él".
1ª Corintios 10,3-4 "Y todos comieron el mismo alimento espiritual y
todos bebieron la misma bebida espiritual (esa bebida espíritu es la mis-
6
ma energía sexual cuando se trasmuta en el rito sagrado del amor, Magia
Sexual o Kriya-Yoga); porque bebían de la roca espiritual que los seguía,
y la roca era Cristo".
2ª Timoteo 1,14 "Guarda el buen depósito (la energía sexual) por el
Espíritu Santo que mora en nosotros".
1ª Juan 3,9 “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el peca-
do, porque la simiente de Dios permanece en él (no derrama sus energ-
ías sexuales); y no puede pecar porque es nacido de Dios".
Tito 1,15 "Todas las cosas son puras para los puros, mas para los co-
rrompidos e incrédulos nada les es puro; Pues hasta su mente y su con-
ciencia están corrompidas".

Centro Gnóstico Anael


Barranquilla – Colombia

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E-mail: sol_sirio04@[Link]

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