PROVERBIOS 1:1-7
Proverbios fue escrito durante el reinado de Salomón al pueblo de Israel y a todo integrante de
las generaciones posteriores que estuviesen dispuestos a aprender.
La mayor parte de Proverbios se recopiló durante el período inicial de la monarquía en la
historia de Israel, en especial durante el siglo X a.C., bajo la supervisión de Salomón, quien
reinó 40 años (971 – 931 a.C). Ezequías trabajó para editar y recopilar una forma posterior, y
posiblemente final, del libro (729-686 a.C.).
El libro aplica la sabiduría divina a muchos aspectos de la vida cotidiana. Su contenido
contrasta la sabiduría (es decir, un estilo de vida de obediencia al Señor) con la necedad /o sea,
un estilo de vida alejado de los mandamientos y las prioridades de Dios.
v.1- Los proverbios de Salomón, hijo de David (1 Reyes 4:29-32)
Los proverbios contienen máximas que deben gobernar y regular la vida. Deben de producir una
impresión duradera al mismo tiempo que enseñan importantes verdades espirituales.
v.2- ¨Entender¨: (heb. yada) conocer, darse cuenta, percibir, percatarse, o hacerse consciente. En
el sentido tanto de adquirir conocimiento como conformar la vida a ese conocimiento.
¨sabiduría y doctrina¨- exigen interiorizar personalmente lo aprendido al punto de que marque
una diferencia en tu vida e influya en tu forma de pensar y de actuar.
Sabiduría: (heb. destreza, agudeza de juicio, un correctivo). El objetivo de su instrucción parece
doble. Primero es alcanzar y ejercitar la sabiduría, es decir, aprender lo que es correcto y
verdadero. Esto implica mantenerse bajo la disciplina y el control de Dios para tomar las
decisiones sabias y corregir las equivocadas, mientras navegamos por el mar de la vida
conforme a sus principios piadosos. Segundo, es aprenderá distinguir entre lo correcto y lo
equivocado y entre el bien y el mal hace a la persona útil a Dios y valiosa para la comunidad.
Doctrina: (heb. musar entrenamiento, disciplina). Esta inseparablemente unido a la sabiduría.
También este concepto está ligado al ¨castigo o corrección¨. Y la persona sabia se somete
gustosamente a la disciplina amorosa de Dios.
La otra cara de la instrucción en la sabiduría es ¨conocer¨- (heb. bin) explicar, enseñar, discernir
razones prudentes, es decir, internalizar y aplicar la verdad a circunstancias específicas.
¨razones prudentes¨- (heb. binah) que denota discernimiento, perspicacia, es decir, internalizar,
y aplicar la verdad a circunstancias específicas.
v.3- El contenido del consejo de prudencia equivale a:
- justicia: (heb. tsédeq), rectitud, honestidad. En el sentido de integridad, virtud y piedad.
Conformarse a una norma, en este contexto a estar de acuerdo con las normas morales de la ley
de Dios. Practicar la justicia implica trasladarla activamente a todas las esferas de la vida.
- juicio: (heb. mishpát), peso justo. Uso del peso del juicio como cuando un árbitro procura
determinar lo correcto en un litigio. Tomar decisiones pesando correctamente lo que la vida te
trae a la vez que disciernes entre el bien y el mal.
- equidad: (heb. meshár), rectitud, integridad, imparcialidad. Derivado de yashár, raíz verbal
que significa ¨estar derecho parejo¨. Seguir un camino derecho en la vida que no esté manchado
por la perversión y la corrupción.
Tomar decisiones sabias exige poder para anticipar la llegada del mal y prepararse eficazmente
para evadir la trampa.
La sagacidad (inteligencia, sutileza), es la habilidad para discernir la maldad en todas sus
manifestaciones.
Aprender a obedecer la Palabra de Dios lleva tiempo y requiere comprometerse con las
disciplinas necesarias para desarrollar una naturaleza moral que agrade a Dios. El proceso de
obtención de la sabiduría también requiere sumisión a la autoridad de Dios y a Su corrección,
porque no siempre acertaremos.
Entonces podemos vivir desde dos perspectivas: desde el punto de vista humano y desde el
punto de vista divino. Por lo general las personas se mantienen obstinadamente limitadas a vivir
desde la perspectiva humana. Prefieren mantener sus actitudes y conducir sus vidas de manera
independiente al Creador. Y como consecuencia las opiniones influyen por encima de los
mandatos y los principios de Dios. Tomamos las decisiones sobre la base de lo que es mejor
para nosotros sin implicar las implicaciones morales a largo plazo. Esas decisiones nos dan una
mayor seguridad y un placer que nos llevan a rechazar los remedios que puedan venir de Dios.
Cuando necesitamos resolver un asunto en determinado tiempo preferimos buscar nosotros la
solución, un escape antes de esperar en Dios, por sus recursos y su manera de hacer las cosas.
Nosotros preferimos manipular la situación buscando vías de escape. Esperar en Dios es algo
que cuesta mucho.
El libro de Proverbios esta lleno de sabiduría, y gracias a eso nosotros podemos tener una
perspectiva mucho más alta en cuanto a nuestra manera de vivir.
Esa sabiduría para vivir viene de lo alto: v.7.
¨El principio de la sabiduría es el temor de Jehová¨
El corazón de Proverbios es el concepto del temor de Jehová como principio. O sea que el temor
de Jehová es el punto de partida, es la parte principal, en el sentido de que provee el terreno para
que la sabiduría pueda crecer, dándonos la conciencia de quien es Dios y lo que quiere que
hagamos
El temor: (heb. yir´ah) reverencia, piedad, veneración. Esto motiva a hacer lo correcto como
resultado de un amor y una confianza plena que ya no se atreven a desobedecer. Creer que Dios
cumplirá Su palabra hace que lo ames y que te acerques cada vez más a Él con profunda
reverencia. Creer en Sus advertencias respecto a lo que el Prohíbe hace que sientas temor hacia
Él y Su ira. Al mismo tiempo que te sobrecoges ante la ira de adiós, también te acercas
maravillado cada vez más a él.
En contraste los insensatos no suelen buscar su consejo, lo rechazan cuando se les ofrece.
Deciden seguir sus propios deseos, su autoconfianza los lleva a cometer acciones irracionales y
a veces malvadas. No son necesariamente menos inteligentes o menos cultos, pero carecen del
conocimiento y discernimiento moral, rechazan obstinadamente seguir el camino de Dios y sus
enseñanzas.
Solamente la sabiduría que viene de Dios nos ayudara a vivir sabiamente nuestra vida. Es la
vida desde la perspectiva divina que provee todos los recursos en todos los momentos de la vida
para que vivamos una vida bienaventurada, más que feliz. Por lo tanto, nos queda vivir atentos a
los dichos de la Escritura pues ellos nos ofrecen instrucciones prácticas para cada día de nuestra
vida.
Los 30 capítulos del libro de Proverbios están llenos de verdad, presentada con frecuencia en
forma de una máxima que nos ayudará a enfrentar y hasta sobrepasar los afanes diarios de la
vida. Esos dichos transmiten principios específicos de manera sencilla y fácil de entener.