El primogénito No.
4 --- 23-Enero-2019
EL PRIMOGÉNITO
Carísimos hermanos deseando que las grandes bendiciones del Altísimo se
muestren en cada uno de ustedes. Paz a vosotros.
Este escrito tiene como propósito dar una breve ampliación sobre “La ley de
los Primogénitos”, un tema muy interesante y que para muchos ha sido un
poco difícil comprender la esencia del mismo, esta lección se encuentra en el cuaderno del segundo trimestre del
año 2013.
Significado de la palabra primogénito y primogenitura
Iniciaremos con el significado de la palabra primogénito, de acuerdo al diccionario nos da la siguiente definición:
“adj.-s. Díc. Del hijo que nace primero”. El primogénito es el hijo mayor de la madre o bien de un matrimonio
legalmente establecido. Este término también se aplica al primer macho nacido de los animales (Génesis 4:4).
Tanto el término hebreo como el griego para “primogenitura” provienen de raíces que encierran la idea básica de
“primogénito”. Este término en el A.T., es ”bekjoráh” (En Hebreo) y en griego es “prototókia”.
La primogenitura en tiempo de los patriarcas
Por lo que nos dice Génesis 27:1-36 y 48:9-20 nos damos cuenta que era muy transcendental la primogenitura,
ya que recibía la bendición paterna la cual era de suma importancia, además estamos seguros que quien nacía
primero este heredaba el lugar del padre, el cual representaba a su familia delante del Eterno. También nos
podemos dar cuenta que la bendición paterna al primogénito podía ser transferida a otro hijo cuando el padre así
lo consideraba, tenemos el ejemplo de Rubén que por causa de una falta perdió sus derechos de primogénito, la
bendición paterna (1º Crónicas 5:1, 2).
La primogenitura en tiempos de Moisés
Todos sabemos la historia de Jacob cuando este se traslado con toda su familia a Egipto siendo el intermediario
para que esto se diera su hijo José, durante muchos años estuvieron viviendo en Egipto, de acuerdo a la cronología,
Jacob entró a esta tierra en el año 1706 a.E.C., y en el año 1635 a.E.C., fue esclavizado Israel, desde ese año hasta
el año de 1491 a.E.C., Israel vivió sometido al pueblo egipcio, pero Dios por medio de Moisés sacó a Israel de la
condición tan difícil que se encontraba, pero antes de que el Faraón le diera la respuesta de que se fueran a servir
a Dios, mandó 10 plagas, las cuales fueron desastrosas y terribles para los egipcios mostrando el Eterno su gran
poder, en la plaga décima, Dios derramó su furor sobre los primogénitos de los egipcios tanto de animal como de
persona, es aquí donde los primogénitos van a tener una importancia mucho mayor, y esta se va a dar precisamente
de acuerdo a ciertas reglas que el Eterno va a dar.
Al conservar la vida a los primogénitos de Israel, Dios mandó que le fueran santificados: “Santifícame todo
primogénito, cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales: mío es”
(Éxodo 13:2). De modo que todos los hijos primogénitos fueron dedicados a Dios. Ahora leamos cuidadosamente
lo que dice los versículos 12-15 “Harás pasar á Jehová todo lo que abriere la matriz, asimismo todo primerizo
que abriere la matriz de tus animales: los machos serán de Jehová. Mas todo primogénito de asno redimirás con
un cordero; y si no lo redimieres, le degollarás: asimismo redimirás todo humano primogénito de tus hijos. Y cuando
mañana te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué es esto? Decirle has: Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto,
de casa de servidumbre; Y endureciéndose Faraón en no dejarnos ir, Jehová mató en la tierra de Egipto á todo
primogénito, desde el primogénito humano hasta el primogénito de la bestia: y por esta causa yo sacrifico á Jehová
todo primogénito macho, y redimo todo primogénito de mis hijos”.
De acuerdo a estos versículos todos los primogénitos de persona varones debían ser redimidos, pero los
primogénitos de animal limpio se debían SACRIFICAR. Pero también es importante hacer notar que los animales
limpios son muchos, por ejemplo la oveja, la vaca y la cabra, el venado, el búfalo, el antílope, etc., sin embargo,
leamos lo que dice Números 18:15-18: “Todo lo que abriere matriz en toda carne que ofrecerán á Jehová, así
de hombres como de animales, será tuyo: mas has de hacer redimir el primogénito del hombre: También harás
Min. J. Enrique Pérez L. Página 26
El primogénito No. 4 --- 23-Enero-2019
redimir el primogénito de animal inmundo. Y de un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme á tu estimación,
por precio de cinco siclos, al siclo del santuario, que es de veinte óbolos. Mas el primogénito de vaca, y el
primogénito de oveja, y el primogénito de cabra, no redimirás; santificados son: la sangre de ellos rociarás sobre
el altar, y quemarásla grosura de ellos, ofrenda encendida en olor suave á Jehová. Y la carne de ellos será tuya:
como el pecho de la mecedura y como la espaldilla derecha, será tuya”.
El primogénito de estos tres animales, es decir de la vaca, la oveja y la cabra se debían repartir en tres, una parte
para Dios: “Mas el primogénito de vaca, y el primogénito de oveja, y el primogénito de cabra, no redimirás;
santificados son: la sangre de ellos rociarás sobre el altar, y quemarás la grosura de ellos, ofrenda encendida en
olor suave á Jehová”. (Números 18:17). Otra parte para el sacerdote: “Y la carne de ellos será tuya: como el
pecho de la mecedura y como la espaldilla derecha, será tuya” (Números 18:18). Y otra parte de este animalito
debía de comérselo el oferente, es decir el dueño: “Santificarás á Jehová tu Dios todo primerizo macho que nacerá
de tus vacas y de tus ovejas: no te sirvas del primerizo de tus vacas, ni trasquiles el primerizo de tus ovejas. Delante
de Jehová tu Dios los comerás cada un año, tú y tu familia, en el lugar que Jehová escogiere” (Deuteronomio
15:19, 20; 12:5-7, 17). Así que era una ofrenda compartida, muy similar a la ofrenda de “Paces”.
La ley del primogénito en Éxodo 22:30 declara que los primogénitos de los animales debían ser ofrecidos en el
octavo día. Pero la ley del santuario central hizo este requisito imposible, porque una persona que tenía un gran
rebaño tenía que venir al templo frecuentemente. La ley que menciona el libro de Deuteronomio parece ser que
reformula la ley que dice Éxodo y permite la presentación durante el primer año del animal, probablemente en una
de las grandes fiestas anuales (Deuteronomio 14:23).
Anualmente, en una de las grandes fiestas de Israel, el primogénito de los animales era llevado al santuario para
ser sacrificado en la presencia de Jehová. El sacrificio era comido por la familia en una cena ceremonial en el
Templo. Pero una persona inmunda no podía comerlo (Levítico 7:20). La prohibición de sacrificar animales con
defecto (Deuteronomio 17:1) se aplica también a todos los primogénitos de los animales (Deuteronomio
15:21). Animales cojos, ciegos o con otros defectos no tenían valor comercial ni religioso. El primogénito de los
animales que tenía algún defecto debía ser comido por la familia (Deuteronomio 15:22), pero el sacrificio no
era una ceremonia religiosa así como en Deuteronomio 12:5-7. La única condición era que la persona que
sacrificaba el animal para comer en su casa tenía que observar la ley acerca de la sangre.
De los versículos citados enumeramos nuestras conclusiones primarias son:
1. Los primogénitos de animal y de personas son importantísimas para el Señor.
2. Debían ser redimidos los varones primogénitos de los hijos de Israel por cinco ciclos, que de acuerdo a los
judíos equivale a 5 monedas de plata.
3. Los primogénitos de los siguientes animales no estaban en el papel de ser redimidos: La vaca, la oveja y
de la cabra. Estos serían sacrificados a Dios en el tabernáculo o en el templo al octavo día de su nacimiento
(Éxodo 22:30; Números 18:17; Deuteronomio 15:19, 20). Ahora bien, si el animal tenía algún
defecto, el dueño no debía sacrificarlo a Jehová, sino comerlo en su morada (Deuteronomio 15:21-23).
4. El resto de los animales limpios se debían redimir.
5. El asno, también es muy claro su determinación, únicamente se podía redimir con una oveja, sino se redimía
lo tenía que degollar (Éxodo 34:19, 20).
6. El primogénito de los animales inmundos debían de ser también
redimidos (Levítico 27:27).
Los levitas por los primogénitos de Israel
Dios había dicho que todos los primogénitos de Israel serían suyos (Éxodo
13:2), es decir le servirían, pero Dios toma a la tribu de Leví en lugar de los
hijos primogénitos de Israel de los que tenía más de un mes: “Y he aquí yo he
tomado los Levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos
que abren la matriz entre los hijos de Israel; serán pues míos los Levitas: Porque
mío es todo primogénito; desde el día que yo maté todos los primogénitos en la
tierra de Egipto, yo santifiqué á mí todos los primogénitos en Israel, así de
hombres como de animales: míos serán: Yo Jehová.” (Números 3:12, 13). De
manera que se contabilizaron los de la tribu de Leví de un mes para arriba
(Números 3:15) y salió la cifra de 22,000 personas, y de los contados de los
Min. J. Enrique Pérez L. Página 27
El primogénito No. 4 --- 23-Enero-2019
hijos de Israel surgieron 22,273. Por cada uno de los 273 israelitas que excedía el número de los levitas, habría
que dar a Aarón y a sus hijos un precio de rescate de cinco siclos.1
Desde entonces en adelante, el hijo primogénito debería presentarse a Jehová en el tabernáculo y se le redimiría
mediante el pago del valor estimado para los niños de un mes a cinco años de edad, “cinco siclos de plata, según
el siclo del lugar santo” (Números 18:15, 16). Y se redimían presamente porque quienes oficiarían así lo
establecía Dios para todos los hijos de Israel.
Amado hermano del Señor, ahora pasemos a cuestionarnos sobre esta práctica:
1. La ley del primogénito consiste, que Dios demanda a todo el que haya nacido primero ya sea de persona
como de animal a ser redimido. En esto consiste “La ley del primogénito”.
2. Si los miembros de la Iglesia de Dios (Israelita) deben de dar el primogénito de un animal inmundo y/o
limpio, entonces debemos también dar el rescate por nuestro hijo primogénito… ¿En qué forma lo daría
usted?
3. ¿A quién se le daría el rescate? Nosotros no tenemos como sacerdote a la tribu de Leví sino a Jesucristo el
cual es del Orden de Melchîsedec ¿Usted cree que nosotros podamos substituir a un sacerdote de la casta
de Aarón?
4. Ahora cuando sea el primogénito de vaca, oveja o cabra, ¿qué va hacerse con la parte que le toca a Dios,
al sacerdote y al oferente? ¿Qué de aquellos que no pueden comer de ese animalito (Los inmundos,
Levítico 7:20; 22:3)?
5. Recuerde que el primogénito de asno se debe redimir con una oveja y algunas versiones utiliza la palabra
cabra. ¿Qué vamos hacer cuando haya este caso? O ¿qué se ha hecho en estos casos?
6. El rescate de una persona se tendrá que hacer después de los 30 días ¿A quién le darán los cinco siclos?
Estimado hermano, si seguimos cuestionando esta ley nos damos cuenta que es muy importante la presencia del
sacerdote, del Templo y del santuario ya que una parte de este animalito requería esos tres elementos. Si
actualmente no los tenemos ¿Por qué decir que lo debemos de hacer?
Lo complicado del tema
Creo saber donde radica la dificultad de algunos hermanos para decir que esta ley se debe de mantener, y es en
relación a las primicias y a los diezmos, lo cual creo que estamos hablando de cosas diferentes. Veamos:
Los diezmos no es una ley que surja en tiempo de los levitas, ni con el sacerdocio Aarónico, sino desde mucho
tiempo atrás, la carta a los Hebreos capítulo 7 dice: “Mirad pues cuán grande fué éste, al cual aun Abraham el
patriarca dió diezmos de los despojos. Y ciertamente los que de los hijos de Leví toman el sacerdocio, tienen
mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es á saber, de sus hermanos aunque también hayan
salido de los lomos de Abraham. Mas aquél cuya genealogía no es contada de ellos, tomó de Abraham los diezmos,
y bendijo al que tenía las promesas” (Hebreos 7:4-6).
Tratando el tema del diezmo pagado por Abraham a Melchîsedec, hace notar que la ley de Moisés requería que los
descendientes de Leví que han recibido el sacerdocio tienen, según la ley, mandamiento de recibir los diezmos del
pueblo (Números 18:21-32). Sin embargo, Melchîsedec, cuya genealogía no es contada entre ellos, recibió los
diezmos de Abraham, el antepasado de Leví, por cierto, tan grande es Melchîsedec que bendijo a Abraham, aquel
a quien Dios había dado las promesas relativas a sus propósitos salvadores (Hebreos 6:13, 14). Como el que es
menor es bendecido por el mayor (v. 7), esto pone a Melchîsedec en una posición muy significativa. Los diezmos
pagados al sacerdocio levítico eran recogidos por hombres que mueren, pero Abraham pagó un diezmo a alguien
del cual se hadado testimonio de que vive (v.8), o sea que en el registro bíblico, Melchîsedec se representa como
alguien que no tenía “fin de vida” (v. 3), y esto sugiere que tenía un sacerdocio superior. Aun podría decirse que
Leví, y por lo tanto los sacerdotes levíticos, pagaron tributo a Melchîsedec por medio de Abraham. Esto nos prepara
para el argumento de que el sacerdocio de Jesús es superior y reemplaza al sacerdocio levítico y su ministerio. Por
lo tanto esto nos hace entender de una manera muy clara que aunque los diezmos fueron entregados a Leví, sin
1
Los números dados en los vv. 22, 28, 34, sumados, llegan a 22,300. La omisión de los 300 se explica de varias maneras: por algunos, que por ser primogénitos
ya dedicados a Dios, y que no podrían ser contados como sustitutos; por otros, que porque en el estilo de las Escrituras, la suma se calcula en números redondos.
Pero la suposición más probable es que varios eruditos aceptan que una pequeña corrupción del texto pudo haber ocurrido muy temprano en el proceso de
copiar los manuscritos hebreos y que la letra hebrea “I” fue omitida (es decir, sh-I-sh “tres” se convirtió en sh-sh “seis”) y, de esta manera 8,300 fue cambiado
a 8.600 cohatitas.
Min. J. Enrique Pérez L. Página 28
El primogénito No. 4 --- 23-Enero-2019
embargo, la orden se dio en tiempo de Melchîsedec, y por lo tanto el diezmo se mantiene como un mandamiento
para este ministerio. Así que no hay problema alguno de seguir solicitando el diezmo que por mandamiento se debe
dar.
En cuanto a las primicias, no debemos de confundir este mandamiento con la ley de los primogénitos, las primicias
tienen que ver con el campo, por ejemplo dice Deuteronomio 18:4: “Las primicias de tu grano, de tu vino, y de
tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás”. Las primicias también las podemos ver desde tiempo
atrás y estas tiene que ser para los que ofician, era para su manutención, así es como de alguna manera apoyaban
a los sacerdotes y levitas, ahora está el sacerdocio de Melchîsedec, los cuales trabajan a favor de su Obra y es
necesario que se den para que así haya bendición en cada uno de los hogares cumplidores de esto, el profeta
Malaquías utiliza dos palabras importantes: “¿Robará el hombre á Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis:
¿En qué te hemos robado? Los diezmos y las primicias” (Malaquías 3:8). Y una forma de honrar a Dios es a través
de la primicias (Proverbios 3:9). Los hijos de Dios al dar sus primicias probábamos su aprecio por la bendición
que Dios nos da y por la tierra y la cosecha. También expresamos la gratitud al dador de “toda dádiva buena"
(Santiago 1:17).
Hoy no sacrificamos más los primogénitos de nuestras ovejas o de nuestros ganados en un Templo; tampoco se
requiere que redimamos nuestros hijos primogénitos con oro. Jesús pagó nuestra redención a través de su muerte
y resurrección.
Sin embargo, el mandamiento de las primicias, todavía permanece. Dios no cambia en su carácter, el Señor todavía
considera las primicias como santo y dedicado a Él, y éstas las da a las personas que sirven en su altar en el
sacerdocio de Melchîsedec también. Dios dice que las primeras cosas le pertenecen a Él.
Hermanos, la palabra “primogénito” y “primicias” no se refieren a la misma ley, se dejan ver en diferentes partes
de la palabra de Dios pero no debemos confundirlas. Por otra parte en el Nuevo Testamento a Jesús se le llama el
primogénito de toda criatura (Colosenses 1:15), esto es en orden de creación lo primero que Dios creó fue a su
Hijo, y por eso lleva ese título. También se le llama el primogénito de los muertos (Colosenses 1:18), y esto se
debe a que el resucitó para ya no morir. A los 144,000 se le llama las primicias (Apocalipsis 14:4), esto es porque
fueron los primeros israelitas que se convirtieron al Señor, los primeros que aceptaron como Mesías al Hijo de Dios.
Hermanos, deseo que este tema se haya aclarado, sin embargo, estoy a sus órdenes para cualquier aclaración
sobre lo escrito su hermano y amigo
Min. J. Enrique Pérez L. Página 29