Coleccion: 35 - Tomo 22 - Numero 5 - Mes-Ano: ---2012_
DERECHO PREMIAL Y COLABORACIÓN EFICAZ
VÍCTOR JIMMY ARBULÚ MARTÍNEZ(*)
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CRITERIO DEL AUTOR
El autor examina la regulación de la figura del colaborador eficaz, institución del
denominado “Derecho Penal premial” mediante la cual se atenúa o se elimina la
responsabilidad de un sujeto que, habiendo realizado un injusto penal, colabora con la
autoridad para desarticular una organización criminal o recuperar los efectos del delito.
En tal sentido, estudia, entre otros tópicos, el proceso especial de colaboración eficaz
previsto en el nuevo Código Procesal Penal, así como los efectos de su aplicación y
los beneficios que puede obtener quien se acoja a él.
SUMARIO: I. Planteamiento del problema. II. Posiciones frente al delator o
colaborador. III. Derecho premial en el Derecho comparado. IV. Antecedentes
legislativos. V. Perspectiva desde el Tribunal Constitucional. VI. El proceso de
colaboración en el NCPP. VII. Delitos que pueden ser sometidos a colaboración eficaz.
VIII. Calidad de la información. IX. Beneficios obtenidos. X. Diligencias previas al
acuerdo. XI. Situación del colaborador. XII. Acta de colaboración eficaz. XIII.
Denegatoria de la solicitud de colaboración. XIV. Efectos de la información del
colaborador. XV. Colaboración durante el proceso contradictorio. XVI. Audiencia. XVII.
Resolución e impugnación. XVIII. Sentencia aprobatoria. XIX. Colaboración durante las
otras etapas del proceso contradictorio. XX. Colaborador sentenciado. XXI.
Jurisprudencia constitucional. XXII. Condiciones, obligaciones y control del
beneficiado. XXIII. Revocación de los beneficios. XXIV. Revocación de exención de la
pena. XXV. Revocación de la disminución de la pena. XXVI. Revocación de la remisión
de la pena. XXVII. Revocatoria en otros supuestos. XXVIII. Mérito de la información y
de lo obtenido cuando se rechaza el acuerdo. XXIX. Conclusiones.
MARCO NORMATIVO:
•Código Procesal Penal de 2004: arts. 158 y 472-481.
•Decreto Legislativo Nº 925: art. 2.
I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
La figura del delator es menospreciada en el mundo del hampa, donde se estima que
debe eliminarse, pues se trata de quien tiene el conocimiento de los secretos del
accionar de las personas con las que ha desarrollado la actividad criminal. El delator
es el eje de los procesos por colaboración eficaz que implican un procedimiento
destinado a obtener información, fuentes de prueba sobre organizaciones criminales
que coadyuvan a arrestarlas y procesarlas. El colaborador o delator busca obtener
algún beneficio de tal forma que pueda justificar su actuación al dar a las autoridades
la información necesaria para desarticular estructuras delictivas. En el presente trabajo
estudiaremos la legislación procesal peruana aplicable a esta figura.
II.POSICIONES FRENTE AL DELATOR O COLABORADOR
En la doctrina no es pacífico lo relacionado con la figura del delator, pues algunos
sostienen que el Estado golpea un pilar que lo debe sostener, como lo es la ética, en
aras de un pragmatismo en la persecución penal.
“Por encima de la cáustica y certera opinión de Mario Diament que recuerda que a lo
largo de la historia, el delator ha sido una figura universalmente desacreditada, cuya
abyección ha tenido la extraña virtud de repugnar por igual a maleantes y moralistas, a
progresistas y a conservadores (aun quienes se benefician de las infidencias del
delator suelen sentir por él un desprecio similar al que experimentan las víctimas), se
ha dado como fundamento de la aceptación de esta figura (aceptada por la legislación
argentina para graves delitos como la conspiración para la traición y el narcotráfico), la
prevalencia en ciertos casos de la ‘necesidad sobre la moralidad’, lo que genera una
fuerte polémica. De un lado Eugenio Zaffaroni señala que ‘la impunidad de los
llamados arrepentidos constituye una seria lesión a la eticidad del Estado’ pues ‘el
Estado no puede valerse de medios inmorales para evitar la impunidad’; en la misma
línea Julio Maier critica ‘estos proyectos de compraventa de la verdad y de la pena’.
Pero hay quienes están a favor como Carlos Nino, quien expresa que la figura del
arrepentido ‘suele causar horror en nuestra sociedad, acostumbrada a dar prioridad a
una moral de la amistad –en la que la delación es el peor pecado– sobre la moral
pública. No veo tan mal –concluye–, combatir contra una moral ‘siciliana de la
complicidad a favor de un moral cívica’”(1).
Las razones expuestas por quienes consideran que es un atentado contra la eticidad
del Estado son atendibles; sin embargo, pierden de vista que se trata de eliminar a
quienes dirigen las organizaciones criminales que erosionan no solo la eticidad del
Estado, sino su propia supervivencia. Si la vinculamos a fenómenos subversivos, la
figura del colaborador es más que necesaria.
III.DERECHO PREMIAL EN EL DERECHO COMPARADO
En el panorama del Derecho comparado se han desarrollado normas que fomentan la
figura del arrepentido o colaborador con la justicia para el descubrimiento del delito.
En el Derecho anglosajón es el llamado witness crown (testigo de la corona) que
obtiene inmunidad (grant of inmunity) a cambio de su testimonio; y los supuestos de
transacción penal (plea bargaining), que permiten al imputado que testifica contra los
demás una reducción de la condena.
En el Derecho italiano están los collaboratori della giustizia o pentiti, que han
contribuido decisivamente –en el contexto de la legislación excepcional dictada en los
años 70 y 80– al ocaso del terrorismo y el levantamiento de estructuras mafiosas del
sur de Italia.
También aparecen en el Derecho de los países de lengua alemana (Alemania, Suiza,
Austria), donde son conocidas como Kronzeugenregelungen (reglas del testigo
“principal” o “de la corona”).
Han proliferado en el moderno Derecho Penal en sectores particularmente graves de la
criminalidad como el crimen organizado, el narcotráfico y el terrorismo. Solo se ha
renunciado a ellas expresamente en Dinamarca y, en parte, en Alemania(2).
Hay dos modelos de regulación del colaborador:
1.El arrepentido entra en escena como testigo en el juicio oral y está obligado a
declarar en él como condición para obtener algún tipo de inmunidad que le permita
dejar de ser imputado (grant of immunity). Está expuesto a una situación de peligro
especial, por lo que se le otorga la condición de testigo protegido. Suele encontrarse
en los países anglosajones como Estados Unidos y Gran Bretaña, también en Polonia
desde la ley del 1 de setiembre de 1998.
2.El arrepentido interviene fundamentalmente en la fase de instrucción del
procedimiento, colaborando con las autoridades de persecución penal en el
esclarecimiento de los hechos y el descubrimiento de los culpables, conducta
premiada generalmente de modo facultativo para el juez con una rebaja, o incluso una
exclusión de la pena. Como no tiene necesariamente que aparecer ante el tribunal
como testigo, no tiene porqué preverse siempre un programa de protección de testigos
para él. Este es el modelo propio de Alemania, Suiza, Austria y Holanda; y también del
Derecho español(3).
IV.ANTECEDENTES LEGISLATIVOS
El primer referente legal en el Perú fue aprobado durante el gobierno del ingeniero
Fujimori y aplicado a los casos de terrorismo. Es el Decreto Ley N° 25499 –Ley de
arrepentimiento–, que estableció los beneficios de reducción, exención y remisión de la
pena a quienes hubieran participado o se encontraran incursos en la comisión del
delito de terrorismo previsto en el referido decreto ley. Asimismo, se aprobó el Decreto
Supremo N° 015-93-JUS que lo reglamentó.
Los beneficios aplicables al delator o colaborador están en la exención y remisión de la
pena. La exención se aplicaba a la persona que involucrada en la comisión del delito
de terrorismo, comprendida o no en un proceso penal, conforme al Decreto Ley N°
25475, proporcionaba voluntariamente información oportuna y veraz que permitiera
conocer detalles de grupos u organizaciones terroristas y su funcionamiento, la
identificación de los jefes, cabecillas, dirigentes y/o de sus principales integrantes, así
como de futuras acciones que con dicha información se impidan o neutralicen. Había
un procedimiento, pues la declaración se hacía ante la Policía, en presencia del
representante del Ministerio Público o ante el juez de la causa, según sea el caso. En
las zonas declaradas en estado de emergencia o de sitio, la declaración se realizaba
ante las autoridades del Comando Político Militar en presencia de un representante del
Ministerio Público.
El beneficio de remisión de la pena era aplicable al sentenciado por delito de
terrorismo que proporcionaba información en el mismo sentido. En ambos casos, la
eficacia y veracidad de las informaciones obtenidas se debían someter a
comprobación ordenada por el Ministerio Público. Una vez constatada la veracidad de
la información proporcionada, el beneficio de la exención o la remisión de la pena se
concedía según el siguiente procedimiento:
Si el colaborador o arrepentido no estaba investigado, el Ministerio Público se
encargaba de ordenar el archivo. Si existía proceso penal se formaba un cuaderno
incidental y era la Sala Penal la que debía resolver sobre la exención de la pena. Si
declaraba fundado el beneficio, disponía el corte de la secuela del proceso en lo que al
imputado que solicitó el beneficio se refiere, si fuere el caso. Esta resolución de la Sala
Especializada podía ser impugnada con recurso de nulidad ante la Corte Suprema.
En el caso de remisión de pena de condenado por terrorismo, el representante del
Ministerio Público, agotada la investigación, remitía copia de lo actuado a la Sala
Especializada que dictó la condena, la que en el término de tres días, luego de emitido
el dictamen fiscal, resolvía sobre el beneficio. Igualmente esta resolución de la Sala
Especializada podía ser impugnada ante la Corte Suprema.
El segundo antecedente de importancia es el Decreto Legislativo N° 824, del 24 de
abril de 1996, Ley de lucha contra el tráfico de drogas, que en su Título III sobre
beneficios procesales y penitenciarios excepcionales, otorga exención o remisión de la
pena a quienes den información que permita el decomiso de drogas, insumos químicos
fiscalizados, dinero, materias primas, infraestructuras y otros medios, utilizados en la
obtención de drogas ilícitas. Información que establezca fehacientemente el
funcionamiento de una organización dedicada al tráfico ilícito de drogas y, además,
que permita la identificación de los dirigentes o jefes, y el desbaratamiento de
organizaciones criminales. Se les daba protección asignándoles claves para su
identificación.
Posteriormente, se dictóla Ley N° 27378 del 20 de diciembre de 2000, que estableció
beneficios para colaboración en los casos de criminalidad organizada con un
procedimiento más detallado, en los que incluía la revocación del beneficio otorgado si
el beneficiado incumplía las obligaciones dispuestas en el artículo 17 de la ley.
Por Decreto Legislativo N° 925 se agregó el delito de terrorismo y otros conexos
previstos en el Decreto Ley N° 25475, apología de terrorismo (artículo 316 del Código
Penal), lavado de activos de terrorismo previstos en la Ley N° 27765, y por Ley N°
28008 del 18 de junio de 2003 se extendió el alcance del beneficio a los delitos
aduaneros.
Los beneficios de colaboración eficaz no alcanzaban a cabecillas, dirigentes de
organizaciones criminales ni los que hayan participado en muertes. También a los que
obtuvieron beneficios en delito de terrorismo y volvieron a cometerlos.
V.PERSPECTIVA DESDE EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En la STC Exp. Nº 003-2005-PI/TC, del 9 de agosto de 2006, se sienta posición
respecto al proceso de colaboración eficaz, la que tiene reconocimiento constitucional,
como se aprecia del texto que se reproduce a continuación:
“Colaboración eficaz de los arrepentidos y determinación de derechos
eventualmente comprometidos
268. Mediante el Decreto Legislativo Nº 925 se ha regulado la colaboración eficaz en
delitos de terrorismo y conexos, de apología del delito en el caso de terrorismo y de
lavado de dinero en supuestos de terrorismo. La institución de la colaboración eficaz
es un instituto del denominado ‘Derecho Penal Premial’, mediante el cual se atenúa o
exime de responsabilidad penal a la persona que colabora con las autoridades de
persecución penal en el descubrimiento y juzgamiento de delitos perpetrados en el
ámbito de la criminalidad organizada, supuestos que se encuentran regulados por la
Ley Nº 27378 y sus modificatorias.
269. En sí misma considerada, esta institución no genera problemas de orden
constitucional. En el marco de su competencia de prevención y sanción de los delitos,
el Estado goza de un amplio margen de apreciación para crear, organizar y regular las
instituciones penales o procesales penales que mejor contribuyan con tales tareas. Al
Tribunal Constitucional no le corresponde evaluar si estas son oportunas, convenientes
o eficaces en el marco de los fines para los cuales fueron creados. Su tarea se reduce
a determinar si en la regulación de los institutos que lo conforman, se han puesto en
entredicho derechos o principios constitucionales.
270. El instituto de la colaboración eficaz centra en la figura del colaborador, también
denominado ‘arrepentido’, la posibilidad de alcanzar los fines para el cual fue creado. Y
es en las exigencias que se imponen para conceder el beneficio que su regulación
puede comprometer derechos fundamentales reconocidos en la Ley Fundamental. En
efecto, el Tribunal observa que para acogerse al beneficio de la colaboración eficaz, y
así obtener una exención o atenuación de pena, el arrepentido asume una situación
singular en el proceso penal. Por un lado, tiene la condición de investigado o imputado,
en la medida que confiesa su participación en cualquiera de los delitos para los cuales
se ha previsto el beneficio. Pero, de otro, también asume la condición de inculpado-
testigo, ya que para acogerse al beneficio proporciona información sobre actos
criminales de terceros [artículo 3 de la Ley Nº 27378].
271.En el primer supuesto, es decir, cuando confiesa su culpabilidad o declara contra
sí mismo, su colaboración en el proceso penal podría entenderse, prima facie, como
que afecta el derecho a no autoinculparse. En el segundo supuesto, es decir, cuando
asume la condición de inculpado-testigo, la información que facilita sobre los actos
ilícitos de sus coinculpados podría comprometer su derecho/principio de presunción de
inocencia, pues en su condición de inculpado-testigo no está obligado a decir la
verdad”.
En la STC Exp. Nº 003-2005-PI/TC, también se hace referencia a la validez del
testimonio de arrepentidos y a las motivaciones que pueden estar detrás de la
delación; así:
“(…) en esta misma sentencia, el Tribunal señaló que la información que pudiera
proporcionar el colaborador eficaz podría comprometer también el derecho a la
presunción de inocencia de los coinculpados del inculpado-testigo. Ello es así porque
el inculpado o acusado que presta colaboración eficaz, por el hecho de acogerse a un
beneficio de esta clase, no deja de tener la situación jurídica de inculpado. Y porque la
tiene, en ejercicio del derecho a no confesar su responsabilidad, no tiene la obligación
de decir la verdad. En ese sentido, si bien el Tribunal valora que la colaboración de los
denominados ‘arrepentidos’ representa (y ha representado) en la lucha contra la
delincuencia terrorista un medio constitucional para hacer frente en la prevención y
sanción de los delitos de esta naturaleza, también observa que, en determinados
casos, la información que se pueda obtener de los colaboradores puede ser falsa,
manipulada o anidar venganza personal, al estar orientada solo a obtener el beneficio
de la exención o atenuación de la pena”.
Esta observación del Tribunal Constitucional también es acogida en el Informe del
Relator Especial de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en su 54º periodo
de sesiones, de fecha 19 de febrero de 1998, con base en la información recabada por
la Misión enviada a Perú. En dicho Informe se hizo una apreciación sobre los aspectos
negativos de la Ley de arrepentimiento de la siguiente forma:
“La denominada Ley de arrepentimiento, que estuvo en vigencia entre mayo de 1992 y
noviembre de 1994, beneficiaba a los miembros ‘arrepentidos’ de los grupos armados
de oposición que suministraban información al Gobierno sobre actividades terroristas:
las penas eran objeto de remisión, se reducían o los interesados no eran enjuiciados.
En los informes de los abogados y de las fuentes no gubernamentales se afirma que
esta ley resultó en la detención injusta y arbitraria de muchas personas que no
formaban parte de la oposición armada”(4).
Un fenómeno que se produjo en esa época fue que algunos arrepentidos con la
finalidad de beneficiarse de la exención o remisión de pena, se acogían a la ley y
daban información falsa sobre otras personas. El gobierno de Fujimori promovió una
Comisión de Indultos y delegó su representación al fallecido sacerdote Hubert
Lanssier, que luego del estudio de muchos casos logró que se liberaran a personas
condenadas injustamente por información de arrepentidos. Si bien este antecedente
negativo pone en tela de juicio al colaborador, obliga entonces a maximizar la
comprobación que debe hacer el Ministerio Público dentro de un marco de respeto
escrupuloso de los derechos humanos.
VI.EL PROCESO DE COLABORACIÓN EN EL NCPP
El nuevo Código Procesal Penal (NCPP) recoge muchos aspectos de la legislación
que hemos comentado. Es el Ministerio Público el ente que tiene legitimidad para
celebrar acuerdos de beneficios y colaboración. El beneficiado puede ser una persona
que sometida o no a un proceso penal, así como con quien ha sido sentenciado, en
virtud de la colaboración que presten a las autoridades para la eficacia de la justicia
penal (artículo 472.1 NCPP).
Para beneficiarse con un probable acuerdo, la norma establece que el colaborador
debe:
a)Haber abandonado voluntariamente sus actividades delictivas;
b)Admitir o no contradecir, libre y expresamente, los hechos en los que ha intervenido
o se le imputen. Aquellos hechos que no acepte no formarán parte del proceso por
colaboración eficaz, y se estará a lo que se decida en el proceso penal
correspondiente; y,
c)Presentarse al fiscal mostrando su disposición de proporcionar información eficaz.
El acuerdo de colaboración está sujeto a la aprobación judicial. En este caso, no existe
la posibilidad de que el fiscal apruebe el acuerdo libremente, si por ejemplo se trata de
diligencias preliminares.
VII.DELITOS QUE PUEDEN SER SOMETIDOS A COLABORACIÓN EFICAZ
El NCPP establece los delitos que pueden ser objeto de acuerdo, aunque deja abierta
la posibilidad de que se amplíe si la ley los establece (artículo 473); y son:
a)Asociación ilícita, terrorismo, lavado de activos, delitos contra la humanidad;
b)Secuestro agravado, robo agravado, abigeato agravado, delitos monetarios y tráfico
ilícito de drogas, siempre que en todos estos casos el agente actúe en calidad de
integrante de una organización delictiva.
c)Concusión, peculado, corrupción de funcionarios, tributarios, aduaneros contra la fe
pública y contra el orden migratorio, siempre que sean cometidos en concierto por una
pluralidad de personas.
Puede darse el caso de que exista un concurso de delitos y uno no esté dentro del
ámbito de beneficio de colaboración; en este caso no será obstáculo para la
celebración del acuerdo.
Hay una norma de organización en el sentido de que los órganos de gobierno del
Poder Judicial y del Ministerio Público podrán establecer jueces y fiscales para el
conocimiento, con exclusividad o no, de este proceso especial. En todo caso,
corresponde la aplicación de este dispositivo a los planes de cada órgano del sistema
de justicia.
VIII. CALIDAD DE LA INFORMACIÓN
El artículo 474.1 del NCPP establece que la información que proporcione el
colaborador debe permitir alternativa o acumulativamente lo siguiente:
Evitar la continuidad, permanencia o consumación del delito, o disminuir
sustancialmente la magnitud o consecuencias de su ejecución. Asimismo, impedir o
neutralizar futuras acciones o daños que podrían producirse cuando se está ante una
organización delictiva. Es decir, que esta información debe abonar en la prevención de
los delitos sujetos a colaboración.
Conocer las circunstancias en las que se planificó y ejecutó el delito, o las
circunstancias en las que se viene planificando o ejecutando.
Identificar a los autores y partícipes de un delito cometido o por cometerse, o a los
integrantes de la organización delictiva y su funcionamiento, de modo que permita
desarticularla o menguarla, o detener a uno o varios de sus miembros;
Entregar los instrumentos, efectos, ganancias y bienes delictivos relacionados con las
actividades de la organización delictiva, averiguar el paradero o destino de los mismos,
o indicar las fuentes de financiamiento y aprovisionamiento de la organización delictiva.
IX. BENEFICIOS OBTENIDOS
El colaborador puede obtener como beneficio premial, condicionado a la eficacia o
importancia de la colaboración y la entidad del delito y la responsabilidad por el hecho,
los siguientes:
Exención de la pena.
Disminución de la pena hasta un medio por debajo del mínimo legal.
Suspensión de la ejecución de la pena.
Liberación condicional.
Remisión de la pena para quien la esté cumpliendo.
En el supuesto de disminución de la pena, podrá aplicarse acumulativamente con la
suspensión de la ejecución de la pena, siempre que se cumplan los requisitos
establecidos en el artículo 57 del Código Penal, esto es, que la pena no sea mayor a
cuatro años, exista un pronóstico que no cometerá nuevo delito y no tenga la condición
de reincidente o habitual.
En el caso de que el colaborador tiene como medida cautelar un mandato de prisión
preventiva, el juez podrá variarlo por el de comparecencia, imponiendo cualquiera de
las restricciones previstas en el artículo 288 del NCPP, inclusive la medida de
detención domiciliaria.
La exención y la remisión de la pena exigirán que la colaboración activa o información
eficaz permita:
a)Evitar un delito de especial connotación y gravedad;
b)Identificar categóricamente y propiciar la detención de líderes de especial
importancia en la organización delictiva;
c)Descubrir concluyentemente aspectos sustantivos de las fuentes de financiamiento y
aprovisionamiento de la organización delictiva, o de los instrumentos, efectos,
ganancias y bienes delictivos de notoria importancia para los fines de la organización.
En la misma tradición legislativa de la colaboración eficaz, se establece que no podrán
acogerse a ningún beneficio premial los jefes, cabecillas o dirigentes principales de
organizaciones delictivas. A quien ha intervenido en delitos que han causado
consecuencias especialmente graves, únicamente podrá acogerse al beneficio de
disminución de la pena, que será un tercio por debajo del mínimo legal, sin que
corresponda la suspensión de la ejecución de la pena, salvo la liberación condicional, y
siempre que haya cumplido como mínimo la mitad de la pena impuesta.
X.DILIGENCIAS PREVIAS AL ACUERDO
El fiscal en cualquier etapa del proceso tiene facultades para celebrar reuniones con
los colaboradores cuando no haya impedimento ni medida cautelar de detención. Si
tuviesen estos inconvenientes podrá reunirse con sus abogados para acordar si
proceden los beneficios (artículo 475.1 del NCPP).
Igualmente, con la información obtenida el representante del Ministerio Público
procederá a realizar la corroboración disponiendo los actos de investigación
necesarios. Se apoyará en la Policía para que, bajo su conducción, realice las
indagaciones previas y eleve un Informe Policial. Esto no detiene el curso de los
procesos, incluyendo las investigaciones preparatorias, que se siguen contra el
solicitante.
Finalmente, el fiscal puede celebrar un Convenio Preparatorio que precisará sobre la
base de la calidad de información ofrecida y la naturaleza de los cargos o hechos
delictuosos objeto de imputación o no contradicción los beneficios, las obligaciones y el
mecanismo de aporte de información y de su corroboración.
XI. SITUACIÓN DEL COLABORADOR
La norma prevé que al colaborador, mientras dure el proceso, se le puede otorgar
medidas de aseguramiento personal necesarias para garantizar el éxito de las
investigaciones, la conclusión exitosa del proceso y su seguridad personal. Siempre
que no esté en el ámbito de sus potestades, el fiscal acudirá al juez de la investigación
preparatoria requiriéndole dicte las medidas de coerción y de protección que
correspondan. De otorgarse las medidas, se dictarán reservadamente y en
coordinación con el fiscal.
En el marco del proceso de colaboración, el fiscal requerirá a los órganos fiscales y
judiciales, mediante comunicación reservada, copia certificada o información acerca de
los cargos imputados al solicitante. Los órganos requeridos, sin trámite alguno y
reservadamente, remitirán a la Fiscalía requirente la citada información.
El agraviado tiene derecho a intervenir en la etapa de verificación de información, por
lo que deberá ser citado. Deberá informar sobre los hechos, propondrá sus
pretensiones y se le hará saber que puede intervenir en el proceso, proporcionando la
información y documentación que considere pertinente y en su momento también
firmar el Acuerdo de Beneficios y Colaboración.
XII.ACTA DE COLABORACIÓN EFICAZ
Si el fiscal considera que es procedente la concesión del beneficio, la documentará en
un acta que contendrá:
El beneficio acordado: remisión, exención u otro.
Los hechos a los que se refiere el beneficio y la confesión si esta se produjere.
Las obligaciones a las que queda sujeta la persona beneficiada (artículo 476.1 del
NCPP).
XIII.DENEGATORIA DE LA SOLICITUD DE COLABORACIÓN
Si por el contrario el fiscal estima que la información proporcionada no permite la
obtención de beneficio alguno, por no haberse corroborado suficientemente sus
aspectos fundamentales, denegará la realización del acuerdo y dispondrá que se
proceda respecto del solicitante conforme a lo que resulte de las actuaciones de
investigación que ordenó realizar.
La disposición no es impugnable, aunque puede darse el caso de que el solicitante sí
ha cumplido los requisitos y existen informes favorables, estaría en indefensión si es
que no hay un órgano revisor de la decisión del fiscal. No entendemos su carácter
inimpugnable, pues esta denegatoria podría ser controlada por un ente superior del
Ministerio Público.
En la STC Exp. Nº 1425-2002-HC/TC se declaró fundado el recurso de agravio
constitucional de un colaborador, puesto que si bien el Decreto Legislativo N° 824 no
establecía la procedencia del recurso de nulidad ante un auto denegatorio de sala
superior, el artículo 139, inciso 6 de la Constitución Política prevé el derecho a la doble
instancia, y a nivel supranacional este derecho resulta igualmente reconocido en el
artículo 8, inciso 2, literal “h” de la Convención Americana sobre Derechos Humanos;
más aún, garantiza a toda persona el derecho de recurrir a una instancia superior por
un fallo que le sea adverso. El Colegiado, en este caso, ordenó que se concediera el
recurso de nulidad y que la Corte Suprema resolviera sobre el fondo.
XIV.EFECTOS DE LA INFORMACIÓN DEL COLABORADOR
Si la información proporcionada por el colaborador arroja indicios suficientes de
participación delictiva en las personas sindicadas o de otras personas, será materia de
la investigación y decisión por el Ministerio Público, a los efectos de determinar la
persecución y ulterior sanción de los responsables.
Sin embargo, los colaboradores no tienen carta blanca para dar información, pues si se
dieran casos en los que se demostrara la inocencia de quien fue involucrado por el
informante, el fiscal deberá informarle de su identidad, siempre que se advierta indicios
de que a sabiendas hizo la imputación falsa, para que el afectado tome las acciones
legales que considere adecuadas para el resguardo de sus derechos (artículo 476.4
del NCPP).
XV.COLABORACIÓN DURANTE EL PROCESO CONTRADICTORIO
El artículo 477.1 del NCPP establece que cuando el proceso por colaboración eficaz
está referido a hechos que son materia de un proceso penal que se encuentra en la
etapa de investigación, o incluso si no existe investigación, el Acuerdo de Beneficios y
Colaboración se remitirá al juez de la investigación preparatoria, conjuntamente con los
actuados formados al efecto, para el control de legalidad respectivo.
El juez penal, en el plazo de cinco días, mediante resolución inimpugnable tiene la
facultad de formular observaciones al contenido del acta y a la concesión de los
beneficios y en la misma resolución ordenará devolver lo actuado al fiscal.
XVI. AUDIENCIA
Recibida el acta original o la complementaria, según sea el caso, con los recaudos
pertinentes, el juez penal, dentro del décimo día, celebrará una audiencia privada
especial con asistencia de quienes celebraron el acuerdo. Cada parte expondrá los
motivos y fundamentos de sus pretensiones. El juez, el fiscal, la defensa y el
procurador público en los delitos contra el Estado podrán interrogar al solicitante. Se
levantará un acta en el que constarán resumidamente sus incidencias.
XVII. RESOLUCIÓN E IMPUGNACIÓN
Concluida la audiencia, el juez dentro de tercer día dictará, según sea el caso, auto
desaprobando el acuerdo o sentencia aprobándolo. Ambas resoluciones son
susceptibles de recurso de apelación, de conocimiento de la Sala Penal Superior. El
agraviado, en tanto haya expresado su voluntad de intervenir en el proceso de
colaboración y constituido en parte, tendrá derecho a impugnar la sentencia
aprobatoria.
XVIII. SENTENCIA APROBATORIA
El juez está facultado para controlar la legalidad del acuerdo. Deberá establecer que el
acuerdo no tiene infracciones legales, no resulta manifiestamente irrazonable, o no es
evidente su falta de eficacia. De cumplirse estos requisitos, lo aprobará e impondrá las
obligaciones que correspondan.
La sentencia no podrá exceder los términos del acuerdo. Si el acuerdo aprobado
consiste en la exención o remisión de la pena, así lo declarará, ordenando su
inmediata libertad y la anulación de los antecedentes del beneficiado. Si consiste en la
disminución de la pena, declarará la responsabilidad penal del colaborador y le
impondrá la sanción que corresponda según los términos del acuerdo, sin perjuicio de
imponer las obligaciones pertinentes.
XIX.COLABORACIÓN DURANTE LAS OTRAS ETAPAS DEL PROCESO
CONTRADICTORIO
El proceso de colaboración eficaz puede promoverse durante la etapa intermedia y el
fiscal, previa verificación, remitirá el acta y recaudos al juez penal que celebrará una
audiencia privada especial. Las reglas de procedimiento establecidas en el artículo 477
del NCPP son aplicables a este supuesto. La resolución que pronuncie sobre la
procedencia o improcedencia de los beneficios es susceptible de recurso de apelación,
de conocimiento de la Sala Penal Superior.
XX.COLABORADOR SENTENCIADO
Si la colaboración se inicia con posterioridad a la sentencia, el juez de la investigación
preparatoria a solicitud del fiscal, previa celebración de una audiencia privada con las
reglas ya indicadas, podrá conceder remisión de la pena, suspensión de la ejecución
de la pena, liberación condicional, conversión de pena privativa de libertad por multa,
prestación de servicios o limitación de días libres, conforme a las equivalencias
previstas en el artículo 52 del Código Penal.
XXI. JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL
En la STC Exp. N° 2672-2003-HC/TC, del 21 de abril de 2004, en un caso de tráfico de
drogas tratado bajo los parámetros del Decreto Legislativo N° 824, se ha reconocido la
procedencia del hábeas corpus siempre que el colaborador haya cumplido con brindar
la información que ha permitido la captura de cabecillas o el decomiso de bienes
provenientes del delito y se le ha negado el beneficio.
El recurso de agravio constitucional fue presentado por la defensa de la persona de
clave secreta N° TA-012606000030 contra los vocales integrantes de la Sala Penal
Transitoria de la Corte Suprema, por haber emitido una resolución que declaró no
haber nulidad en el auto que declaró improcedente el beneficio de exención de pena
solicitado por el beneficiario de esta acción, desnaturalizando el pedido formulado por
la Fiscal Suprema en lo Penal, quien en su dictamen concluyó que “(...) por haber el
procesado proporcionado información oportuna y veraz, se intervino al cabecilla de una
banda dedicada al tráfico ilícito de drogas y se desbarató su organización, por lo que
se ha hecho merecedor del beneficio de exención de la pena”, según lo señalado por
el artículo 19 del Decreto Legislativo N° 824.
La controversia planteada por el Tribunal Constitucional radica en dilucidar si al
favorecido por esta acción le corresponde la aplicación del beneficio de exención de
pena que establece el artículo 19 del Decreto Legislativo N° 824. Dicha norma dispone
que: “el agente que se encuentre sometido o no a investigación policial o proceso
judicial, por tráfico ilícito de drogas, podrá quedar exento de pena en los siguientes
casos:
a) Cuando proporcione información oportuna y veraz que permita identificar y detener
a dirigentes de organizaciones dedicadas al tráfico ilícito de drogas, y
b)Cuando la información proporcionada permita el decomiso de drogas, insumos
químicos fiscalizados, dinero, materias primas, infraestructuras y otros medios
utilizados en la obtención de drogas ilícitas, que establezcan fehacientemente el
funcionamiento de una organización dedicada al tráfico ilícito de drogas. Dicha
información también deberá permitir la identificación de los dirigentes o jefes y el
desbaratamiento de la organización criminal”.
El Tribunal Constitucional analizando los informes dentro del cuaderno de hábeas
corpus concluyó que el recurrente había proporcionado información valiosa que
permitió capturar al cabecilla de una organización de tráfico ilícito de drogas, así como
la fiscalización de insumos y otros, por lo que cumple los requisitos señalados por ley
para obtener el beneficio de exención de la pena, por lo que se vulnera su libertad
individual al mantenerlo aún con orden de detención, a pesar de haber colaborado
eficazmente, pues en esencia, el hábeas corpus es una acción en garantía de la
libertad personal frente al poder público, cuando este la afecta de alguna forma y
siempre que dicha afectación implique una ilegalidad. Debe tenerse en cuenta que las
autoridades judiciales no solo pueden violar la libertad individual por comisión, sino
también por omisión.
El Tribunal Constitucional realza la importancia del proceso de colaboración eficaz así:
“Cuando la colaboración eficaz se produce, esta debe protegerse para alentar el
propósito social que contiene ese beneficio de política estatal, conforme lo señala la
propia Exposición de Motivos del Decreto Legislativo Nº 824, antes citado. La
concesión de beneficios penitenciarios, como la exención, remisión e indulto, permite
obtener información eficaz y legítima que posibilita desarticular la estructura de las
organizaciones dedicadas al tráfico ilícito de drogas y obtener celeridad procesal
evitándose procesos dilatorios, alcanzándose un mejor esclarecimiento del delito y la
aplicación de una drástica sanción, con evidente ahorro de medios materiales y
humanos”(5).
El Tribunal Constitucional determinó que se había vulnerado el derecho a la libertad
individual, el derecho a la igualdad ante la ley, ya que las leyes no deben ser
discriminatorias, y que los jueces y funcionarios del Estado no deben actuar de manera
discriminatoria al hacer cumplir la ley, pues se comprobó que en otro caso sí se
concedió el beneficio declarando fundado el hábeas corpus y disponiendo que la Sala
Penal de la Corte Suprema emplazada se pronuncie sobre el fondo, teniendo en
cuenta el razonamiento del Supremo Intérprete de la Constitución. Se ratifica así en el
criterio de que sea el propio órgano jurisdiccional, cuya resolución fue declarada nula,
el que emita el pronunciamiento de acuerdo con la STC Exp. Nº 1425-2002-HC/TC.
XXII.CONDICIONES, OBLIGACIONES Y CONTROL DEL BENEFICIADO
El NCPP ha establecido obligaciones para el colaborador que ha sido beneficiado. La
concesión del beneficio premial está condicionada a que el colaborador no cometa un
nuevo delito doloso dentro de los diez años de habérsele otorgado (artículo 479).
Las obligaciones son las siguientes:
Informar de todo cambio de residencia.
Ejercer oficio, profesión u ocupación lícitos.
Reparar los daños ocasionados por el delito, salvo imposibilidad económica.
Abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y drogas.
Someterse a vigilancia de las autoridades o presentarse periódicamente ante ellas.
§Presentarse cuando el juez o el fiscal lo solicite.
Observar buena conducta individual, familiar y social.
No salir del país sin previa autorización judicial.
Cumplir con las obligaciones contempladas por el Código de Ejecución Penal y su
Reglamento.
Acreditar el trabajo o estudio ante las autoridades competentes.
Todas estas obligaciones se impondrán según la naturaleza y modalidades del hecho
punible perpetrado, las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se cometió, la
naturaleza del beneficio y la magnitud de la colaboración proporcionada, así como de
acuerdo a las condiciones personales del beneficiado. Las obligaciones se
garantizarán mediante caución o fianza, si las posibilidades económicas del
colaborador lo permiten.
El control de su cumplimiento corresponde al Ministerio Público, con la intervención del
órgano especializado de la Policía Nacional, que al efecto tendrá un registro de los
beneficiados y designará al personal policial necesario dentro de su estructura interna.
XXIII.REVOCACIÓN DE LOS BENEFICIOS
Según el artículo 480.1 del NCPP, el fiscal provincial es quien tiene legitimidad, luego
de una indagación previa, para solicitar al juez que otorgó el beneficio premial su
revocatoria. El juez correrá traslado de la solicitud al beneficiado por el término de
cinco días. Con su contestación o sin ella, realizará la audiencia de revocación de
beneficios con la asistencia obligatoria del fiscal, a la que debe citarse a los que
suscribieron el acuerdo de colaboración. La inconcurrencia del beneficiado no impedirá
la continuación de la audiencia, a quien debe nombrársele un defensor de oficio.
Escuchada la posición del fiscal y del defensor del beneficiado, y actuadas las pruebas
ofrecidas, el juez decidirá inmediatamente mediante auto debidamente fundamentado
en un plazo no mayor de tres días. Contra esta resolución procede recurso de
apelación, que será conocido por la Sala Penal Superior.
XXIV.REVOCACIÓN DE EXENCIÓN DE LA PENA
Si la revocatoria se refiere a la exención de la pena, una vez que quede firme la
resolución, se seguirá el siguiente trámite que es una suerte de proceso inmediato:
Se remitirán los actuados al fiscal provincial para que formule acusación y solicite la
pena que corresponda según la forma y circunstancias de comisión del delito y el
grado de responsabilidad del imputado.
El juez penal inmediatamente celebrará una audiencia pública con asistencia de las
partes, para lo cual dictará el auto de enjuiciamiento correspondiente y correrá traslado
a las partes por el plazo de cinco días, para que formulen sus alegatos escritos,
introduzcan las pretensiones que correspondan y ofrezcan las pruebas pertinentes
para la determinación de la sanción y de la reparación civil.
Resuelta la admisión de los medios de prueba, se emitirá el auto de citación a juicio
señalando día y hora para la audiencia. En ella se examinará al imputado y, de ser el
caso, se actuarán las pruebas ofrecidas y admitidas para la determinación de la pena y
la reparación civil. Previos alegatos orales del fiscal, del procurador público y del
abogado defensor, y concesión del uso de la palabra al acusado, se emitirá sentencia.
Contra la sentencia procede recurso de apelación, que conocerá la Sala Penal
Superior.
XXV.REVOCACIÓN DE LA DISMINUCIÓN DE LA PENA
Una vez firme la resolución revocatoria, sigue el siguiente trámite:
Se remitirán los actuados al fiscal provincial para que formule la pretensión de condena
correspondiente, según la forma y circunstancias de comisión del delito y el grado de
responsabilidad del imputado.
El juez penal inmediatamente celebrará una audiencia pública con asistencia de las
partes, previo traslado a la defensa del requerimiento fiscal, a fin de que en el plazo de
cinco días formule sus alegatos escritos, introduzca, de ser el caso, las pretensiones
que correspondan y ofrezca las pruebas pertinentes. Resuelta la admisión de los
medios de prueba, se llevará a cabo la audiencia, donde se examinará al imputado y,
de ser el caso, se actuarán las pruebas admitidas. La sentencia se dictará previo
alegato oral del fiscal y de la defensa, así como de la concesión del uso de la palabra
al acusado.
Contra la sentencia procede recurso de apelación, que será de conocimiento de la
Sala Penal Superior.
XXVI.REVOCACIÓN DE LA REMISIÓN DE LA PENA
En este caso, cuando la resolución revocatoria quede firme, el juez penal en la misma
resolución ordenará que el imputado cumpla el extremo de la pena remitida.
XXVII.REVOCATORIA EN OTROS SUPUESTOS
En el supuesto de resolución revocatoria referida a la suspensión de la ejecución de la
pena, liberación condicional, detención domiciliaria o comparecencia, se regirá en lo
pertinente por las normas penales, procesales o de ejecución penal.
XXVIII.MÉRITO DE LA INFORMACIÓN Y DE LO OBTENIDO CUANDO SE
RECHAZA EL ACUERDO
¿Cuál es el valor probatorio de las declaraciones de un colaborador cuando ha sido
denegado? Ninguno y se tendrán como inexistentes, por lo que no podrán ser
empleadas en su contra. El derecho que se salvaguarda y que está detrás de esta
regla es el de no autoincriminarse (artículo 481.1 del NCPP).
Sin embargo, se establece una excepción: las declaraciones prestadas por otras
personas durante la etapa de corroboración, así como la prueba documental, los
informes o dictámenes periciales y las diligencias objetivas e irreproducibles,
mantendrán su validez y podrán ser valoradas en otros procesos conforme a su propio
mérito y a lo dispuesto en el artículo 158 del NCPP que fija las reglas de valoración de
la prueba y al artículo 159 que establece que el juez no podrá utilizar, directa o
indirectamente, las fuentes o medios de prueba obtenidos con vulneración del
contenido esencial de los derechos fundamentales de la persona. El juez tendrá que
tamizar la información que ha sido tomada de un proceso de colaboración eficaz que
no ha arribado a ningún acuerdo.
XXIX. CONCLUSIONES
1. El colaborador o delator busca obtener algún beneficio, al dar a las autoridades la
información necesaria para desarticular estructuras delictivas.
2. Según la jurisprudencia constitucional, la colaboración eficaz no genera problemas
de orden constitucional, pues el Estado goza de un amplio margen de libertad para
crear, organizar y regular las instituciones penales o procesales penales que mejor
contribuyan con las tareas de prevención y sanción de los delitos.
3.Las organizaciones criminales erosionan no solo la eticidad del Estado, sino su
propia supervivencia, por lo que esta figura es necesaria.
NOTAS:
(*)Abogado con estudios de Maestría en Ciencias Penales en la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos. Postítulo de Derecho Procesal Constitucional por la Pontificia
Universidad Católica del Perú. Juez Superior de la Corte Superior de Justicia del
Callao.
(1)CAFFERATA NORES, José. “El ‘arrepentido’ según la Ley Nº25.241”. En: Temas
de Derecho Procesal Penal. Mediterránea, Buenos Aires, 2001, p. 147.
(2)SÁNCHEZ GARCÍA DE PAZ, Isabel. “El coimputado que colabora con la justicia
penal”. En: Revista electrónica de Ciencia Penal y Criminología, disponible en:
<http://criminet.ugr.es/recpc/07/recpc07-05.pdf>, p. 3.
(3)Ibídem, pp. 3-4.
(4)<http://www.unhchr.ch/Huridocda/Huridoca.nsf/TestFrame/821635a7a3656be2c125
6608003246f5?Opendocument>.
(5)Octavo considerando.
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