El chisme, un pecado dentro de la iglesia cristiana.
Introducción
Uno de los enemigos más grandes y destructivos dentro de la iglesia del señor Jesucristo es
el chisme y la murmuración.
Muchos cristianos caemos en este mal que procede de nuestro mismo pecado. Nadie está
exento de caer en este mal, “Pues todos caemos muchas veces. El chisme es uno de los
pecados que más critica la Biblia. Es también uno de los mayores problemas que
enfrentamos en nuestras Iglesias. Es muy fácil caer en la tentación de estar informados
acerca de las situaciones, tanto buenas o malas, que suceden en la comunidad. Pero nos
enfrentamos a un problema sutil como es el chisme y el no saber controlar nuestra lengua.
En la iglesia la cual asisto viví en carne propia por así decirlo un chisme muy horrible,
escuchar a mis hermanas hablar de mí que yo andaba con una hermana de la iglesia, es
decir que yo era su marido, su esposo, cuando ningún de estas afirmaciones por parte de
ellas eran ciertas eso duele, porque la hermana con la que decían que yo era su marido,
nada de eso era cierto, es una de mis mejores amigas, con la cual comparto lo que me
ocurre en mi vida, mis buenos y malos momentos, además de eso compartimos mucho
yendo a comer, yo le doy consejos, la exhorto y también le animo debido a que su fe no
está firme en el señor, etc. Duele que dentro de la iglesia halla este tipo de eventualiades
que son y que la biblia lo llama pecado, asi que en este ensayo estare hablando acerca de
nuestra lengua y como esta lleva a hablar chismes y murmuraciones dentro y fuera de la
iglesia misma, y que nosotros como cristianos debemos aprender a controlar lo que decimos
pero que a su vez lo que escuchamos.
Estaremos estudiando en la epístola de Santiago 3:1-10
¿Qué es el chisme?
El chisme es contar información o noticia acerca de alguien con el objetivo de destruir o
dañar, ya se falsa o verdadera.
Tiene su raíz en el Hebreo raquíl = que critica, que viaja por todos lados / calumniador,
murmurador, chisme, chismear, chismoso.
El chisme es aquella información que viaja de oído a oído, viaja tan rápido como las
telecomunicaciones, el chisme tiene la característica que va aumentando el contenido de la
información a medida que pasa de boca a boca, el chisme destruye todo a su paso dejando
víctimas, y muchas veces el daño que causa es irreparable (a menos que Jesús sane el
corazón de la persona herida)
Lo mismo pasa con la lengua; es una parte muy pequeña del cuerpo, pero es capaz hablar
con arrogancia cosas que irritan. Qué bosque tan grande puede quemarse por causa de un
pequeño fuego. Y la lengua es un fuego. Es un mundo de maldad puesto en nuestro cuerpo,
que contamina a toda la persona. Está encendida por el infierno mismo, y a su vez hace
arder todo el curso de la vida. Santiago 3:5-6
En las iglesias pequeñas es muy común tener problemas de este tipo ya que el chisme pasa
desde el pastor o los lideres hasta las ovejas, todos se dan cuenta de todo. No hay
confiabilidad en nadie. Todos caen en este mal, muchas veces la misma altivez de las
personas, los celos y sus deseos mezquinos de poder o autoridad eclesial los llevan a
criticar o murmurar a aquel que no piensa como ellos. Hay ocasiones en las cuales incluso
los pastores terminan hablando y murmurando de las ovejas, que en realidad tienen un amor
genuino por Dios y quieren hacer las cosas conforme a la palabra. Y hay otras ocasiones
que las ovejas hablan de sus líderes o pastores por pura inmadurez y deseos de tener lo que
Dios hace a través de los guías espirituales.
Satanás gana increíble cantidad de terreno cuando los hijos de Dios murmuran los unos de
los otros y se calumnian o difaman. Las personas que gustan de murmurar lo hacen por
diversas razones, para escalar posiciones, para tratar de verse como personas que
“realmente se preocupan por la Iglesia”, por envidia, para crear grupos que los apoyen
(necesitan sentirse influyentes).
El problema mayor de la murmuración es que comienza como “una crítica constructiva” y
termina en difamación y calumnias manchando reputaciones con la excusa de que solo es
para señalar “pecados” por el bienestar de la congregación. El problema es que estas
personas, que usualmente son “las más santas de la congregación” tienen una mente
pecaminosa y siempre ven el pecado en todo lo que hacen los demás, pero nunca ven el de
ellos mismos o el de las personas que le hacen el juego y le siguen la corriente.
Un caballo fuerte puede ser controlado con un pequeño freno en su boca. Un gran barco
puede girar debido a un pequeño timón. Aún así, si nosotros tenemos control sobre nuestra
lengua, es un indicio de que tenemos control sobre nosotros mismos. Cualquiera que pueda
controlar la lengua puede refrenar todo el cuerpo.
El freno y el timón son pequeños pero extremadamente importantes. Si éstos no son
controlados, entonces el caballo entero esta fuera de control, y todo el barco esta fuera de
control. Algo tan pequeño como la lengua puede tener un tremendo poder, ya sea para el
bien o para mal.
El fuego de la lengua ha sido usada para quemar muchos. Se le dice a los niños que los
palos y las piedras pueden romper mis huesos, pero las palabras no me pueden herir. Pero
esa rima de niños no es verdad. El dolor amargo de una palabra hablada en contra de
nosotros nos puede dejar el dolor durante toda una vida, mucho más que lo que dura un
hueso en sanar.
i. Lo que otros nos dicen y lo que nosotros decimos a otros pueden durar toda una vida,
para bien o para mal. La sátira casual o el comentario crítico pueden infligir una herida
duradera en otra persona. El ánimo que se da en el tiempo correcto o el complemente puede
inspirar a alguien por el resto de su vida.
ii. Proverbios habla de la persona que no considera el poder destructivo de sus
palabras. Como el que enloquece, y echa llamas Y saetas y muerte, Tal es el hombre que
engaña a su amigo, Y dice: Ciertamente lo hice por broma. (Proverbios 26:18-19)
antiago repite el testimonio de Proverbios con respecto a la lengua.
· En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente. Plata
escogida es la lengua del justo; Mas el corazón de los impíos es como nada. Los labios del
justo apacientan a muchos, Mas los necios mueren por falta de entendimiento. (Proverbios
10:19-21)
Toda naturaleza de bestias, y de aves . . . ha sido domada por la naturaleza humana:
Un animal salvaje puede ser domado más fácilmente que la lengua. De hecho, Santiago nos
dice que ningún hombre puede domar la lengua.
i. El espíritu humano tiene una capacidad increíble de sacrificio y dominio propio. Algunas
veces escuchamos una historia de supervivencia desesperada en donde alguien se corta su
propia pierna para librarse de ese árbol que a caído encima de él, luego él conduce a un
hospital para obtener tratamiento médico. Pero al mismo tiempo ese hombre no
puede domar la lengua a la perfección.
b. Ningún hombre puede domar la lengua: Pero se puede poner bajo el poder y control
del Espíritu Santo. ¡Podemos decir que solamente Dios mismo es más poderoso que la
lengua humana!
c. Es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal: La lengua indomable
es aún más peligrosa cuando consideramos el veneno mortal que puede entregar.
i. Una mujer vino una vez con John Wesley y dijo que ella sabía cual era su talento, y dijo:
“Yo pienso mi talento de parte de Dios es el de hablar lo que hay en mi mente.” Wesley
respondió, “Yo creo que a Dios no le importaría que entierres ese talento.” El hablar todo lo
que se nos viene a la mente no es sabio, es un hablar venenoso.
Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres: La lengua
puede ser usada para el llamado supremo (con el cual bendecimos al Dios y Padre) y
puede ser utilizado para la maldad más baja (con el cual maldecimos a los hombres). Pero
en aquellos que han nacido de nuevo, no se debiera de decir que de una misma boca
proceden bendición y maldición.
b. Esto no debe ser así: Nuestro hablar debe de estar consistentemente glorificando a Dios.
No debiéramos de usar un tipo de vocabulario o tono para hablar en la iglesia, y un
vocabulario y tono diferente en nuestra casa o trabajo. Como una fuente de agua, nuestra
boca no debiera echar por una misma abertura agua dulce y amarga.
c. ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?: Santiago
apunta hacia una imposibilidad fundamental de dicha contradicción. Si frutos malos y agua
amarga continúan en salir, esto significa que no hay contradicción. El árbol es malo y la
fuente es mala.
i. Jesús enseñó en Mateo 12:34-37 que las palabras de un hombre son una revelación
confiable de su carácter interior. Lo que decimos indica lo que somos.
Aplicaciones
Mis hermanos ya que hemos escuhado acerca de este miembro tan pequeño como lo es la
lengua y que esta misma nos lleva a murmurar, a chismear dentro de la iglesia, debemos
controlarla ¿, debemos dominar este miembro.
Recuerdan a Cristo que muchos hablarin de él, dijeron tantas mentiras, tantas blasfemias,
tantas murmuraciones y Cristo ¿Qué hizo? Acaso les replico, acaso les refutaba y se ponía a
discutir con esas personas que hablaban mal de él, nada de eso mis amados hermanos, el
callaba en medio de esos momentos, quizás los reprendia si, los tuvo que haber corregido,
pero jamas Cristo contendio con ellos, fue humilde y manso. Mis hermanos imitemos a
nuestro señor Jesucristo.
Como iglesia de Dios aquí en la tierra somos representantes de él, y debemos hablar bien de
nuestros hermanos, si claro corregirlos cuando sea necesario, cuando hablen de mas,
cuando hablen mal del prójimo, que aprendan a sujetar su lengua como lo dice la escritura,
la palabra de Dios.