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Métodos de Propagación de Plantas

La propagación de plantas se puede realizar de varias formas, incluyendo semillas, esquejes, división de raíces, acodos y estacas. Cada tipo de planta se propaga de manera diferente, como semillas para plantas anuales y por esquejes o división de raíces para plantas perennes. Existen muchos métodos específicos como propagación por semillas, esquejes, división de raíces, acodos y estacas.
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Métodos de Propagación de Plantas

La propagación de plantas se puede realizar de varias formas, incluyendo semillas, esquejes, división de raíces, acodos y estacas. Cada tipo de planta se propaga de manera diferente, como semillas para plantas anuales y por esquejes o división de raíces para plantas perennes. Existen muchos métodos específicos como propagación por semillas, esquejes, división de raíces, acodos y estacas.
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Propagación de las plantas

Cada tipo de planta requiere su tipo de propagación más adecuado desde el más
natural y conocido como es por medio de las semillas o por división de raíces por
ejemplo.

Por lo general se suelen propagar por esquejes y división de raíces plantas


perennes o arbustivas y por semillas las anuales y bianuales.

Propagación por semillas

El horticultor no puede hablar de autosuficiencia sin obtener sus propias semillas de


hortalizas y verduras. Por supuesto no hace falta que el primer año pretendamos
obtener las semillas de todas las variedades, podemos hacerlo progresivamente
estudiando y aprendiendo de las particularidades de cada planta en la producción y
secado de sus semillas.

Los tomates por ejemplo se dejan una mata con el propósito de que maduren bien
hasta que casi se caen de la mata y entonces se ponen abiertos en un papel secante
o de diario y se deja que se seque bien para poder extraer las semillas de la pulpa
seca.

El peor enemigo de las semillas a la hora de guardarlas es la excesiva humedad y


la luz por lo que recomiendo botes herméticos y oscuros o bolsas de papel oscuras.
Por medio de semillas podemos sembrar plantas de horticultura o medicinales bien
sea en tiestos y otros recipientes o en tierra directamente ya preparada (siembra
directa).

Propagación por propágulos

Es llamada asexual o artificial, se utiliza la planta o parte de la planta que colocada


en el suelo de la forma correcta y en condiciones favorables da lugar a una nueva
planta, con las características genéticas iguales a la planta que el propoagulo.

Formas de propagación asexual

Por esquejes: Es un método muy utilizado en horticultura para propagar muchas


variedades, especialmente las plantas perennes leñosas como la lavanda o la salvia
por ejemplo. Se trata de un método que consiste en seleccionar una planta sana y
joven a la que se le corta justo debajo de un nudo de una hoja o tallo utilizando
preferiblemente una cuchilla limpia y bien afilada.

Posteriormente se quitan las hojas inferiores y se entierra bajo compost adecuado,


aunque hay quienes las sumergen primero en un preparado de hormonas de
enraizamiento para garantizar su éxito.
Por división de raíces: Se realiza a partir de un cepellón. Durante el otoño se
propagan las plantas herbáceas que florecen en primavera y las que florecen en
otoño se propagan en primavera. Para la división por raíces se escoge una planta
madre o madura y se divide en secciones menores todas ellas con raíces y se
replantan en suelo preparado apretando o pisando bien la tierra contra las raíces y
regando a continuación. Podemos sembrar algunas plantas como el jengibre a partir
de sus raíces o tubérculos.

Por acodos: Consiste en hacer que un brote o tallo eche raíces por medio de una
incisión en la parte baja que se entierra trasplantándola posteriormente a una
maceta o tiesto. Este método suele aplicarse a las plantas leñosas como la salvia
por ejemplo.

Características y usos del acodado

La ventaja principal del acodado es el éxito con que las plantas se enraizan por este
método. Muchos clones que no enraizan fácilmente por estaca pueden enraizar por
acodo, permitiendo establecer la planta sobre sus propias raíces. La mayoría de los
métodos de acodado son relativamente fáciles de llevar a cabo y puede practicarse
a la intemperie en el jardín o el vivero. Cuando se trata de obtener un pequeño
número de plantas, el acodado puede ser más exitoso con menos pericia, esfuerzo
y equipo del que requeriría para obtenerlas por estacas.

Tipos de acodado:

 Acodado de punta
 Acodado simple
 Acodado Compuesto o Serpentino
 Acodado Aéreo
 Acodado en Montículo o Banquillo
 Acodado en Trinchera

Por vástagos: Se produce en la mayoría de las plantas bulbosas como el ajo o la


cebolla. Durante el periodo de latencia se pueden desprender y replantar.

Por estacas: En la propagación por estacas, una parte del tallo, de la raíz o de la
hoja se separa de la planta madre, se coloca bajo condiciones ambientales
favorables y se le induce a formar raíces y tallos, produciendo así una nueva planta
independiente, que en la mayoría de los casos es idéntica a la planta de la cual
procede.

Importancia

Este es el método más importante para propagar arbustos ornamentales. Las


estacas también se usan ampliamente en la propagación comercial en invernadero
de muchas plantas con flores de ornato y se usa en forma común para propagar
diversas especies de frutales.

Ventajas

 Se pueden iniciar muchas plantas en un espacio limitado, partiendo de unas


pocas plantas madres.
 Es poco costoso, rápido y sencillo, no necesitando de las técnicas especiales
que se emplean para el injerto.
 No tienen problemas por incompatibilidad entre patrón e injerto o por malas
uniones de injerto.
 La planta progenitora suele reproducirse con exactitud sin variación genética.
 Tipos de Estacas
 Las estacas casi siempre se hacen de las porciones vegetativas de la planta,
como los tallos modificados (rizomas, tubérculos, cormos y bulbos), las hojas
o las raíces. Se pueden hacer diversos tipos de estacas, que se clasifican de
acuerdo con la parte de la planta de la cual proceden:

Estacas de tallo:

 De madera dura (Especies caducifolias)


 Siempreverdes de hojas angostas
 De madera semidura
 De madera suave
 Herbáceas.
 Estacas de hoja
 Estacas con hoja y yema
 Estacas de raíz.
 El diámetro de las estacas varía entre 1.5 y 2.5 o aun 5 cm, dependiendo de
la especie.

Se pueden preparar tres tipos de estacas:

 El tipo de "mazo"
 El tipo "con talón"
 La estaca simple

A diferencia de lo que sucede en los vertebrados, la semilla es liberada cuando aún


sus tejidos no se han diferenciado totalmente. La semilla contiene células
embrionarias que darán origen a todos los tejidos de la nueva planta después del
proceso de germinación; además, muchas de las células de los tejidos vegetales ya
maduros conservan la potencialidad de diferenciarse y dar origen a diversas
estructuras; estas células forman parte de meritemos primarios y secundarios que
pueden encontrarse en todos los órganos de las plantas. Gracias a esto es posible
obtener plantas enteras a partir de tejidos de yemas, tallos, raíces y hasta hojas de
casi cualquier planta.
La propagación clonal o vegetativa de plantas es una producción a partir de
partes vegetativas. Se utilizan tejidos vegetales que conserven la potencialidad de
multiplicación y diferenciación celular para generar nuevos tallos y raíces a partir de
cúmulos celulares presentes en diversos órganos.

Este tipo de propagación tiene esencialmente tres variantes, que son:

 La micropropagación a partir de tejidos vegetales en cultivo in vitro.

 La propagación a partir de bulbos, rizomas, estolones, tubérculos o


segmentos (esquejes) de las plantas que conserven la potencialidad de
enraizar.

 La propagación por injertos de segmentos de la planta sobre tallos de plantas


receptivas más resistentes.

Estructuras de propagación vegetativas

Varias especies de plantas vasculares, en su mayoría especies cultivadas, no


producen semillas aunque tengan flores, su multiplicación o propagación vegetativa
no implica la fusión de células germinativas. Esta forma de propagación también se
presenta en plantas que normalmente producen semillas, y sólo se le considera
como reproducción asexual cuando sustituye en gran parte a la reproducción
sexual.

Se trata de un proceso que implica el enraizamiento y la separación de una parte


de la planta original cuando mueren los tejidos vegetales que las semillas unían. De
esta manera, las células, tejidos u órganos desprendidos se desarrollan
directamente en nuevos individuos. Las zonas de abscisión pueden ser precisas,
como sucede en la separación de los bulbilos, o puede darse la fragmentación de
una planta debida al deterioro y muerte del individuo parental o bien de los tejidos
de interconexión, como en el caso de los brotes de las raíces.

Las estructuras de propagación vegetativa funcionan también como órganos de


resistencia y de almacenamiento en las temporadas adversas, los cuales algunas
veces son almacenados por tiempos prolongados.

Estructuras de propagación vegetativa en plantas no vasculares

La propagación vegetativa se presenta en todo el reino vegetal; por ejemplo, en


algunas algas pluricelulares la propagación vegetativa se realiza mediante su
fragmentación en dos o más individuos. Las cianobacterias presentan a lo largo de
sus filamentos unas células muertas, agrandadas y de pared gruesa, que se
encuentran a intervalos a lo largo de sus filamentos, las cuales ayudan a la
fragmentación.
Varios tipos de plantas no vasculares tienen estructuras especializadas
relacionadas con la propagación vegetativa. Las hepáticas producen estructuras
semejantes a las yemas llamadas propágulos, que al desprenderse de su pedicelo
son arrastrados por la lluvia hasta sitios en los que se desarrollan como nuevas
plantas, mientras que los líquenes producen cuerpos reproductores conocidos como
soredios, integrados por masas de hifas fúngicas y de células algales.

Estructuras de propagación vegetativa en plantas vasculares

En virtud de la totipotencialidad del tejido vegetal, es decir, de su capacidad para


formar yemas y raíces adventicias, casi cualquiera de los órganos de una planta
vascular tiene relación con su propagación vegetativa al sufrir modificaciones
anatómicas y funcionales que le permiten desarrollarse en un organismo vegetal
completo e independiente, con las mismas características genéticas de la planta
progenitora. Las yemas, por lo general, se encuentran en las axilas de las hojas, en
la porción terminal del tallo, o bien se desarrollan en cualquier porción del tallo y dan
origen a raíces adventicias.

Entre las estructuras de propagación vegetativa algunas comparten semejanzas en


su desarrollo, por lo que no siempre es posible hacer una diferenciación muy clara
entre ellas, sino que más bien se ubican en un continuo de características. Sin
embargo, algunos autores las clasifican tomando en cuenta los órganos vegetales
de los cuales se originan. Con base en este criterio describiremos algunas de las
más comunes.

Propagación vegetativa por tallos y yemas

Los tallos horizontales aéreos y subterráneos de varias especies silvestres y


cultivadas se alargan y forman raíces adventicias en sus nudos. Mientras los tejidos
se mantienen intactos se trata del crecimiento de una sola planta, como sucede en
muchas especies de gramíneas. A este individuo completo de extenso crecimiento
se le conoce como clon. Pero cuando el tejido de interconexión muere o es cortado,
cada uno de los segmentos da lugar a un nuevo individuo al que se le conoce como
ramillete. A) Separación de los ramilletes individuales por muerte del tejido de
interconexión; B) estolones; C) rizoma; D) el tubérculo (papa) se corta en piezas y
cada una contiene una yema para que a partir de los tubérculos se propaguen más
plantas.

Propagación vegetativa por tallos

Estolones. Constan de secciones relativamente largas y delgadas de tallos aéreos


horizontales con entrenudos largos y cortos alternados que generan raíces
adventicias. La separación de estos segmentos enraizados permite el desarrollo de
plantas hijas. La fresa es un ejemplo de las especies que comúnmente presentan
este tipo de propagación.
Rizomas. Se generan a partir del crecimiento horizontal de un tallo subterráneo, por
lo general más robusto que el que da origen a un estolón. Las viejas porciones se
degradan y se separan en fragmentos que deberán enraizar de manera
independiente. Este tallo subterráneo presenta hojas escamosas en las axilas,
donde se pueden generar yemas axilares, además de presentar raíces adventicias.
Una vez formado el vástago principal se da un crecimiento continuo. Cada estación
de crecimiento presenta un crecimiento simpodial por medio de la yema axilar o
monopodial por medio de la yema terminal. El rizoma funciona como órgano de
almacenamiento de reservas. De esta manera se propagan especies de importancia
económica, tales como el bambú, la caña de azúcar, el plátano, así como algunos
pastos.

Tubérculos. Son estructuras gruesas, suculentas, que actúan también como


estructuras de reserva. Se forman en el extremo de tallos subterráneos delgados.
Un ejemplo muy conocido lo constituye la papa. Los tubérculos presentan en su
superficie nudos con hojas escamosas, arreglados de manera espiral, y cada uno
de ellos consta de una o más yemas pequeñas. Cuando se inicia el crecimiento del
vástago principal las raíces adventicias se desarrollan en la base del tubérculo y las
yemas horizontales se alargan y producen tallos etiolados en forma de estolones. A
partir de los tubérculos que han formado ramas horizontales se forman tubérculos
nuevos. Los tubérculos y los rizomas son muy semejantes y en algunos casos es
casi imposible distinguirlos. Sin embargo, una característica distintiva de un rizoma
verdadero es que presenta un grosor uniforme en toda su longitud, sobre la cual
crecen raíces adventicias, las cuales no existen en los nudos de los tubérculos. Otra
diferencia entre estas estructuras consiste en que el rizoma formará el vástago
principal de la nueva planta, mientras que el tubérculo forma ramas laterales.

Brotes. Se definen como ramas o tallos que desarrollan raíces adventicias sin que
sean independientes de la planta progenitora. Se desarrollan en las axilas de las
hojas escamosas o de las yemas adventicias sobre las raíces. En la piña comestible
los brotes se desarrollan en las axilas de las hojas inferiores que son cubiertas por
el suelo.

Cormos. Se forman en las yemas de las axilas de las hojas de un tallo robusto y
suculento que proporciona los nutrientes necesarios para la nueva estructura, la
cual se desprenderá del progenitor y se desarrollará subterráneamente como un
tallo corto, erecto y sólido con nudos y entrenudos. Los cormos tienen forma de
esferas aplanadas dorso-ventralmente, como los del gladiolo y el azafrán. Están
envueltos en delgadas hojas escamosas que los protegen del daño físico y de la
pérdida de agua, pero que no funcionan como estructuras de almacenamiento, a
diferencia de las escamas de los bulbos. Cuando se desprenden las escamas
marcan círculos alrededor del cormo. Éste desarrolla raíces adventicias ventrales o
basales. El ápice del cormo es un vástago terminal que se desarrollará en las hojas
y en un vástago floral terminado por una inflorescencia, y en cada uno de los nudos
se producen las yemas axilares. El cormo se multiplica ramificándose
simpódicamente, y si se corta un cormo, manteniendo una yema en cada sección,
cada uno de estos segmentos desarrollará un cormo nuevo.
Cormelos. Sobre el extremo inferior del cormo se producen pequeñas estructuras
semejantes a los estolones conocidos como cormelos. La muerte del cormo parental
permitirá la separación de los cormos hijos, los cuales pueden ser almacenados
durante el invierno y plantados durante la temporada favorable para el crecimiento.

Bulbos. Se desarrollan sobre tallos cortos y engrosados, a partir de yemas axilares


de hojas carnosas. De éstas obtienen elementos de reserva, a diferencia de los
cormos que las obtienen a partir del tallo, lo cual les permite producir rápidamente
raíces adventicias. Se desarrollan subterráneamente en forma de tallos carnosos,
cubiertos con hojas engrosadas a manera de escamas que funcionan como órganos
de reserva. Es posible que se produzca más de un bulbo a partir de cada yema. En
algunos casos se desarrollan masas de bulbos en el extremo del tallo, cada uno de
ellos llamados bulbilos, los cuales pueden ser dispersados lejos del bulbo parental.
En el centro de los bulbos existe un meristemo vegetativo o un vástago floral.

Propagación vegetativa por raíces

Una forma extensa de propagación de las plantas se da mediante numerosos brotes


que crecen de sus raíces horizontales. Tales brotes se forman sólo si la raíz es
dañada, entonces los brotes se diferencian en un tejido calloso. Las raíces carnosas
y aglomeradas de los camotes, las dalias y las peonias son también un medio de
propagación vegetativa.

Propagación vegetativa por hojas

Este tipo de propagación no es tan frecuente en la naturaleza como los dos


anteriores. Sin embargo, es posible encontrarlo en las hojas de algunos helechos,
que forman una especie de acodadura al entrar en contacto con el suelo; en otras
especies, entre las que se encuentran las violetas africanas, se forman nuevos
individuos a partir de las hojas que se desprenden y caen al suelo y que
posteriormente desarrollan raíces adventicias.

Propagación vegetativa inducida

Como hemos visto, la potencialidad de las plantas para generar nuevos individuos
a partir de segmentos de su organismo está distribuida ampliamente en las plantas
de muchos ambientes. Para muchas especies la reproducción asexual predomina
sobre la sexual, y es que las condiciones de su ambiente hacen muy improbable
que la semilla llegue a generar una planta capaz de establecerse debido a las
limitaciones de recursos fundamentales como el agua, la luz o la competencia con
las plantas establecidas.

Un caso bien conocido en nuestro país es el de las cactáceas y otras plantas de las
zonas áridas que presentan muchas de las estructuras reproductivas antes citadas.
Por ejemplo, los nopales se reproducen fácilmente en forma natural a partir de
segmentos del tallo, que tienen una forma muy peculiar y se les conoce como
pencas, y en términos botánicos como cladodios. Éstos se desprenden
espontáneamente o a consecuencia de algún hecho traumático y enraizan en forma
natural, lo que constituye en muchos casos el principal mecanismo de reproducción
de estas plantas.

Enraizamiento de segmentos

Esta técnica de propagación tiene muchas ventajas y se emplea exitosamente sin


necesidad de gran inversión económica. La técnica más común es la inducción de
la formación de raíces en una sección del tallo o de la rama, de manera que se
origine una planta independiente. En los casos en que se ha experimentado
propagar árboles mediante la enraización a partir de segmentos se ha tenido éxito
en más de 80 por ciento.

Según la parte de la planta de donde se obtienen los segmentos (cortes o


fragmentos) se ha dividido en cortes de: hojas, de brotes o renuevos, de raíz y de
ramas. La selección de cualquiera de ellos depende básicamente de las
características inherentes a cada especie, de las facilidades para obtener y
manipular los cortes (en función del estado fenológico de la planta), del propósito
de la propagación y de la disponibilidad de recursos económicos.

Características de los diferentes tipos de cortes:

Cortes de hojas. Algunas especies herbáceas, como las violetas africanas y las
peperomias, producen raíces a partir de sus hojas y posteriormente tallos; sin
embargo, esto no ocurre con facilidad en la mayoría de los árboles. Los cortes que
incluyen además de la hoja una yema axilar y un fragmento de rama son adecuados
para propagar algunas plantas —como las camelias y los rododendros, que son
especies leñosas— y también se utilizan para propagar árboles cuando la cantidad
disponible de otro tipo de segmentos es escasa.

Cortes de raíz. La capacidad de muchos árboles de producir ramas a partir de sus


raíces (en condiciones adecuadas de crecimiento) se utiliza para propagar algunas
plantas, como los plátanos y los guayabos.

Cortes de ramas. La propagación vegetativa mediante segmentos de ramas o


brotes es uno de los métodos más usados para propagar plantas leñosas en vivero.
Según las características de madurez de la madera de donde se obtienen las ramas
o brotes, los cortes se han dividido en cortes son: de maderas duras, semiduras y
suaves. Aunque las diferentes fases de maduración se presentan de manera
continua, generalmente se distinguen por la forma y el color de las hojas y por los
cambios de coloración del tallo o ramas. Las técnicas de propagación de árboles
por medio de cortes de ramas se dividen en dos tipos básicos: de segmentos
foliados y de segmentos defoliados.

Cada uno de éstos utiliza cortes de madera con un grado de maduración diferente,
y como proceden de árboles de contrastante ciclo fenológico, esta diferencia se
relaciona con la acumulación de reservas en los tejidos del tallo.
En los árboles caducifolios, de los cuales se obtienen los segmentos defoliados,
antes de la caída de las hojas hay acumulación de reservas, las cuales están
destinadas a formar posteriormente hojas nuevas. A partir de estas reservas se
generan las raíces y las hojas en el segmento; en cambio, los segmentos foliados
por lo general proceden de árboles de hoja perenne, que no acumulan reservas en
el tallo y que deben continuar fotosintetizando para producir los recursos necesarios
para generar nuevo crecimiento.

Pasos y criterios que se deben considerar:

Seleccionar donantes vigorosos y sanos con alta cantidad de reservas alimenticias,


preferentemente de un banco de plantas donantes que han crecido en condiciones
de completa iluminación y que por lo tanto contienen alta cantidad de reservas
alimenticias.

Elegir los segmentos basales o centrales de la rama, que son los que tienen más
reservas alimenticias necesarias para el desarrollo de las nuevas raíces, pues de
ellos se derivan las ramificaciones secundarias. Por ello no se deben elegir ramas
con entrenudos muy largos o de ramas pequeñas y débiles.

El tamaño de los segmentos varía entre 15 y 75 cm de largo, el criterio adecuado


para elegirlo depende de la especie, ya que se requiere que se incluyan por lo
menos dos nudos, aunque lo recomendable es de cuatro a seis, sobre todo cuando
los entrenudos son muy cortos. El diámetro de las ramas en que se realizan los
cortes puede ser de 0.6 a 5 centímetros.

El corte basal se hace justo abajo de un nudo (sitio donde preferentemente se


forman raíces adventicias) y el corte superior se realiza de 1.3 a 2.5 cm arriba del
otro nudo. El corte puede ser de mazo (incluye una sección del tallo de madera más
vieja), de talón o tacón (la porción de madera vieja es más pequeña) y el recto (no
incluye madera vieja.

Empaquetar las estacas cuidando su orientación, para mantener su polaridad y


permitir que el flujo de savia siga su dirección normal. Por eso se marca la base con
un corte sesgado o se baña la base con cera, lo cual ayuda también a evitar la
pérdida de humedad, que podría propiciar enraizamientos pobres.

El enraizamiento de segmentos defoliados ocurre fácilmente, ya que el propio ciclo


fenológico hace coincidir la producción de hormonas de crecimiento con el periodo
de enraizamiento y crecimiento de yemas del segmento. Aun así, se favorece
notablemente el enraizamiento si se emplean hormonas y algunos procedimientos
para asegurar el desarrollo rápido de los segmentos. Las sustancias más usadas
para acelerar el enraizamiento son el ácido naftalenacético (ANA) y el ácido
indolbutírico (AIB), de los cuales se hablará posteriormente. El enraizamiento
también se favorece colocando los segmentos a temperatura baja (5-8°C) por
algunas semanas, ya que esto estimula la síntesis de hormonas en plantas que
proceden de climas en los que hay una estación fría.

Elección y manejo de la planta donante

Las plantas donantes deben ser vigorosas, sanas y estar sujetas a un buen manejo
para asegurar la producción continua y prolongada de gran número de estacas de
fácil enraizamiento. Se pueden cosechar brotes de una misma planta donante cada
dos o tres meses, pero no se recomienda hacer cosechas muy frecuentes, pues se
afectarían las reservas alimenticias de la planta, su sistema radicular y la fertilidad
del suelo.

La planta donante debe ser fertilizada con regularidad y mantener por lo menos una
rama con hojas que pueda continuar fotosintetizando y que de esta manera sirva
como brote alimentador para la planta donante. También debe mantenerse en la
sombra, al menos por unas semanas, lo cual favorecerá el futuro enraizamiento de
las estacas, ya que en esta situación la planta no padece estrés hídrico.

Recomendaciones para obtener los cortes de la planta donante:

La obtención de ramas de la planta donante debe realizarse por la mañana o por la


tarde (antes de las 10 am o después de las 4 pm), con la finalidad de evitar la pérdida
de agua durante las horas de mayor insolación.

Es conveniente que la poda de las ramas elegidas (con crecimiento vertical) se


realice a la altura de los 10 nudos o menos, como en el caso de los brotes obtenidos
de tocones. Cuando se dificulte distinguir el número de nudos es recomendable
tomar como criterio una altura del brote o rama, desde 10 cm hasta 1 m, para
asegurar una mayor capacidad de enraizamiento.

Las hojas de las ramas de donde se obtendrán los cortes deben tener entre 8 y 10
cm de largo, de lo contrario hay que reducir el área foliar, debido a que hojas muy
grandes favorecen la pérdida de agua y las muy pequeñas no producen suficientes
carbohidratos u otras sustancias necesarias para que el corte sobreviva. Se puede
reducir el área foliar cortando las hojas con unas tijeras y cuidando que el tejido no
se dañe por machacamiento o estrujamiento.

Ya cortados los brotes se marcan con el número de la planta donante (número de


clon), se introducen lo más rápidamente posible en bolsas de plástico con algún
material que retenga bastante agua y se cierran para evitar la pérdida de humedad.

Deben mantenerse en un sitio fresco y sombreado y en cuanto sea posible se


trasladan al área de enraizamiento del vivero.

Al extraer los brotes para hacer los cortes deben mantenerse húmedos y frescos,
exponiéndolos lo menos posible al viento, ya que éste incrementa la pérdida de
humedad. Los cortes deben hacerse con instrumentos filosos, en forma oblicua por
arriba del nudo, o bien rectos para evitar que el sistema radicular se forme de un
sólo lado. La longitud óptima de las estacas es usualmente entre 3 y 10 cm.
Independientemente del tipo de corte o tamaño, éstos siempre deberán contar al
menos con una hoja en la punta de la estaca, para que ésta proporcione nutrientes
y otras sustancias necesarias para el enraizamiento.

Enraizamiento y establecimiento

El área donde se colocarán las estacas para el enraizamiento debe ser fresca y
sombreada. La temperatura óptima para que ocurra se encuentra entre los 20 y
25°C. Cuando las temperaturas suben arriba de 30°C la humedad relativa de la
atmósfera o contenido de vapor de agua presente en el aire tendrá que ser muy alto
(más de 90%) para impedir que las plantas pierdan demasiada agua al
incrementarse su transpiración y terminen marchitándose. La sombra se puede
producir con materiales de origen vegetal como hojas de palma, paja, ramas secas,
o con mallas plásticas especiales diseñadas para ese propósito. Es importante que
el material utilizado transmita una luz que sea apropiada para activar la fotosíntesis
de las plantas.

Injerto

Injerto de una planta

La técnica de injerto consiste en tomar un segmento de una planta, por lo general


leñosa, e introducirlo en el tallo o rama de otra planta de la misma especie o de una
especie muy cercana, con el fin de que se establezca continuidad en los flujos de
savia bruta y savia elaborada, entre el tallo receptor y el injertado.

De esta manera, el tallo injertado forma un tejido de cicatrización junto con el tallo
receptor y queda perfectamente integrado a éste, pudiendo reiniciar su crecimiento
y producir hojas, ramas y hasta órganos reproductivos. Esta técnica es muy antigua
y ya era practicada por los horticultores chinos desde tiempos remotos.

Tiene grandes ventajas, sobre todo para el cultivo de árboles frutales y de ornato,
pues permite utilizar como base de injerto plantas ya establecidas que sean
resistentes a condiciones desfavorables y enfermedades, utilizándolas como
receptoras de injertos de plantas más productivas y con frutos de mejor calidad y
mayor producción.

Al contrario de lo que generalmente se cree, el injerto no produce una combinación


de características entre la planta receptora y la injertada. Los frutos de la planta
injertada no cambian sus propiedades ni su sabor, la única ventaja es que el injerto
permite utilizar bases ya desarrolladas, lo que acelera la producción de frutos.

También se aprovecha la resistencia (a enfermedades o condiciones desfavorables)


de variedades de árboles frutales de menor calidad, para injertar en ellos variedades
de mayor calidad pero menos resistentes. El injerto es una forma particular de
reproducción asexual por segmentos que se utiliza en gran escala en la fruticultura.

Una de las industrias que recurren con mayor frecuencia a esta técnica es la
vitivinicultura o cultivo de la vid. Con gran frecuencia las plantas productoras de uvas
de baja calidad, pero muy resistentes a la sequía y a las enfermedades, son
injertadas con segmentos de vides de alta producción y calidad. Esta técnica es muy
empleada para mejorar la producción de viñedos antiguos ya establecidos desde
hace mucho tiempo.

Las técnicas de injerto son muy variadas y existe un método óptimo para cada
propósito y tipo de planta. En esencia todos los procedimientos consisten en tener
a la disposición buenas plantas receptáculo y buenos segmentos que injertarle.

La técnica se inicia haciendo un corte en el tallo receptor y otro en el segmento a


injertar, para que hagan contacto los tejidos vasculares del injerto con sus
equivalentes en la planta receptora. Una vez realizado el injerto se protege la herida
con una cera especial y se cubre con tela o con una cuerda para evitar que se
desprenda.

El tejido injertado por lo general está defoliado y es conveniente que el injerto


coincida con la época de primavera para que, al reiniciar el crecimiento de los
tejidos, los estímulos hormonales que caracterizan ese momento de la vida de la
planta induzcan el establecimiento de una conexión apropiada entre los tejidos de
ambas partes.

Selección clonal

La micropropagación y la propagación vegetativa permiten emplear técnicas de


selección y mejoramiento de las características favorables de las plantas por medio
de la selección clonal. Las características que pueden mejorarse cubren un amplio
rango de posibilidades; por ejemplo, la resistencia de las plantas a la temperatura,
a la sequía, a crecer en suelos pobres o con características desfavorables, como
acidez o alcalinidad excesiva, salinidad alta o saturación de humedad; también
puede mejorarse el rendimiento del forraje y frutos, su sabor y calidad nutricional, la
velocidad de crecimiento, la calidad de la madera producida y la concentración de
compuestos secundarios valiosos como sustancias químicas, látex, gomas, etc.

A continuación describimos brevemente las dos técnicas básicas de


selección clonal:

Se buscan en la naturaleza las plantas que presenten la característica deseada en


forma óptima (por ejemplo, los frutos más deliciosos y grandes), y se toma de ese
individuo los meristemos o segmentos que se vayan a utilizar para la propagación
vegetativa, para así obtener muchos individuos con la característica deseada.
Se recolectan semillas, segmentos o meristemos de muchos individuos de una o
varias poblaciones de la especie que se desea propagar. Con este material se
producen muchas plantas pequeñas en un vivero y se someten a las condiciones
desfavorables para las que se desea que tengan mayor resistencia; también se
puede comparar su velocidad de crecimiento, su producción de forraje o cualquier
otra cualidad que se desee resaltar. Se escogen los individuos que muestren las
características óptimas según el caso y se utilizan para propagarlos
vegetativamente y obtener así individuos mejorados.

Razones para emplear la propagación asexual

La propagación asexual reproduce clones. Esa propagación implica la división


auténtica de las células, en la cual, hay una duplicación íntegra del sistema
cromosómico y del citoplasma asociadas de la célula progenitora, para formar dos
células hijas. En consecuencia, las plantas propagadas vegetativamente
reproducen, por medio de la réplica del DNA, toda la información genética de la
planta progenitora.

Por esto, las características específicas de una planta dada son perpetuadas en la
propagación de un clon. El proceso de reproducción asexual tiene importancia
especial en Horticultura porque la composición genética (genotipo) de la mayoría de
los cultivares de los frutales y de las plantas ornamentales más valiosas, es
generalmente heterocigota y las características que distinguen a esos tipos se
pierden de inmediato al propagarlos por semilla.

La propagación asexual es indispensable en la reproducción de cultivares que no


producen semillas viables, como algunas bananas, la higuera, los naranjos y las
vides.

En algunas especies la propagación es más fácil, más rápida y más económica por
medios vegetativos que por semillas. La semilla de Cotoneaster tiene condiciones
complejas de latencia pero las estacas con hojas enraizan rápidamente y en gran
proporción. Las plántulas de algunas especies crecen más lentamente que las
estacas enraizadas.

Algunas plantas cultivadas a partir de semilla tienen un período juvenil largo y


durante ese tiempo la planta no sólo puede dejar de florear y fructificar, sino también
mostrar otras características morfológicas inconvenientes, (ejemplo, tener espinas)
que no se presentan cuando la propagación se hace con material vegetativo en
estado adulto. Por otra parte, puede resultar útil mantener indefinidamente ese
estado juvenil para facilitar la propagación de estacas difíciles de enraizar.

El Clon

Muchos cultivares de frutales y de ornamentales son grupos de plantas propagadas


vegetativamente, iniciados de una planta individual, por lo general una que procede
de semilla o de parte de una planta, como de una mutación de yema. A ese grupo
de plantas tomadas colectivamente se les ha dado el nombre de clon.

Un clon puede definirse como "material genéticamente uniforme derivado de un solo


individuo y que se propaga de modo exclusivo por medios vegetativos como
estacas, divisiones o injertos". Un descubrimiento que se haga en un miembro
individual de un clon, como un método de propagación, cierta práctica de cultivo, un
método para control de enfermedades o ciertas exigencias de polinización cruzada
se aplican del mismo modo a todos los miembros de ese clon.

Un clon es un organismo o grupo de organismos que derivan de otro a través de un


proceso de reproducción asexual (no sexual). El término se ha aplicado tanto a
células como a organismos, de modo que un grupo de células que proceden de una
célula única también se considera un clon.

Por lo general, los miembros de un clon tienen características hereditarias idénticas,


es decir sus genes son iguales, con excepción de algunas diferencias a causa de
las mutaciones. Por ejemplo, los gemelos idénticos, que proceden de la división de
un huevo fecundado único, son miembros de un clon, mientras que no lo son los
gemelos no idénticos que se originan a partir de la fecundación de dos huevos
independientes.

Además de los procariotas (bacterias y algas verde azuladas), otros organismos


simples como la mayoría de los protozoos, otro tipo de algas, y algunas levaduras,
se reproducen también por clonación, al igual que ciertos organismos superiores,
caso de los gusanos planos y plantas como el diente de león.

Gracias a los recientes progresos de la ingeniería genética, los científicos pueden


aislar un gen individual (o grupos de genes) de un organismo e implantarlo en otro
organismo perteneciente a una especie diferente. Las especies seleccionadas como
receptoras son por lo general aquellas con reproducción asexual, como las bacterias
o levaduras.

Por lo tanto, es posible generar un clon de organismos, o de células, que contengan


todos el mismo gen (o genes) extraños. Debido a que las bacterias, levaduras, y
otros cultivos celulares pueden multiplicarse a gran velocidad, estos métodos hacen
posible la producción de muchas copias de un gen determinado, lo cual permite que
se aíslen y se utilicen para la investigación (como por ejemplo para el estudio de la
naturaleza química y estructura del gen), o con objetivos médicos y comerciales
(con el fin, por ejemplo, de obtener grandes cantidades de sustancias útiles como
la insulina, el interferón y la hormona del crecimiento). Esta técnica se denomina
clonación porque emplea clones de organismos o células.

Tiene un gran potencial médico y económico, y es objeto de intensas


investigaciones. También pueden producirse mediante clonación animales gemelos
idénticos. Un embrión en una fase de desarrollo precoz se extrae del útero y se
divide. Entonces, cada parte se implanta por separado en un útero sustituto.
Algunos mamíferos como ratones y ovejas se han obtenido de este modo.

Otro descubrimiento ha sido la posibilidad de tomar de una célula un núcleo con la


dotación completa de cromosomas, e inyectarlo en un huevo fecundado cuyo núcleo
ha sido extraído. La división del huevo supone la división del núcleo, y el núcleo
descendiente a su vez puede ser inyectado en otros huevos.

Después de varias transferencias, el núcleo puede ser capaz de dirigir el desarrollo


de los huevos en organismos completos, genéticamente idénticos al organismo del
que se había obtenido el núcleo original. Por lo tanto, esta técnica de clonación es,
en teoría, capaz de producir un gran número de individuos genéticamente idénticos.
Estos experimentos se han llevado a cabo con éxito en ratas y ratones, pero hasta
febrero de 1997 no había sido posible la clonación de mamíferos superiores.

Ha sido entonces cuando se dio a conocer la noticia de que por primera vez un
grupo de científicos había logrado clonar con éxito un animal maduro. Se trataba de
los genetistas del Instituto Roslin y los de PPL Therapeutics, ambos cerca de
Edimburgo, en Escocia, quienes habían clonado una oveja a partir del tejido de la
glándula mamaria de una oveja adulta de seis años de edad, a la que bautizaron
con el nombre de Dolly.

Para producir la oveja clonada, los científicos han utilizado una técnica de ingeniería
genética conocida como transferencia nuclear. A partir de ahora, la clonación de un
ser humano vivo parece estar repentinamente mucho más próxima, pero esto
plantea una serie de problemas éticos, legales y morales.

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