Los títeres en el Nivel Inicial: ficha de cátedra
LOS TÍTERES
“Los títeres tienen sus propias voces, sus personalidades bien [Link] aceptan órdenes
del que los maneja así porque sí…”. (Javier Villafañe)
“Así definido por uno de los más grandes titiriteros argentinos, surge entonces la pregunta ‘¿qué
esun títere?’, ‘¿es un actor?’, ‘¿es parte del cuerpo del actor?’, ‘¿es un objeto que cobra
movimiento?”.
Podríamos decir que es cada una de ellas y todas a la vez. Desde una sombra a una mano
desnuda detrás de un retablo, pasando por cualquier objeto cotidiano, hasta un complejo
muñeco movido por hilos o pistolete, puede convertirse en un títere.
“Podemos partir de la definición que una y otra vez se ha dado de los títeres como todo objeto
movido en función dramática. En general, en este género se integran elementos plásticos,
literarios, y dramáticos, pero es definitorio el drama, el conflicto es el motor de las escenas, lo
que le sucede al personaje, con la peculiaridad de que ese personaje es un ‘objeto’.
“El teatro de títeres es una de las expresiones artísticas más antiguas del hombre, y ha sido un
vehículo privilegiado para transmitir ideas, emociones y sentimientos.
“Los niños desde muy pequeños dan vida a los objetos de su entorno, construyen escenarios y
desarrollan historias, por ello, tal vez, tan rápidamente pueden comprender cuando un títere los
interpela y cobra vida ante sus ojos. Multiplicar las oportunidades para que se familiaricen con
ellos dentro de la sala, confeccionándolos, colocando algunos de confección casera o comprados
en el rincón de dramatizaciones o de biblioteca, es un modo de incentivar y complejizar las
posibilidades de crear espacios de ficción que nutran el despliegue de su imaginario. “Allí podrán
comenzar a ensayar diálogos, impostar la voz, inventar personajes, coordinar movimientos para
que el objeto se mueva acorde con sus intenciones, dramatizar, recorrer el camino de explorar
las posibilidades que les brinda esta nueva manera de expresar emociones y vivencias. Y, a la
vez, en los contextos de interacción con pares, tendrán que ir adecuando y construyendo
significados sobre las acciones de los otros, con todas las interesantes marchas y contramarchas
en la negociación de los sentidos que se ponen en juego en la construcción de historias. “Esta
manifestación artística, fruto de emociones y pensamientos acerca del mundo que nos rodea,
puede permitir a los niños:
• ampliar el repertorio de medios a través de los cuales pueden desarrollar la comunicación,
expresar sus emociones e ideas;
• comenzar a formarse como espectadores interesados en la pluralidad de formas que puede
adoptar la presentación de personajes y el desarrollo de la acción dramática.
“Así como los niños a través del juego dramático ponen en acción sus emociones, despliegan
pensamientos que se van construyendo al tener que negociarlos con sus pares, y con las
posibilidades que les brinda el contexto en el que se desarrollan las escenas, los títeres les
brindarán otra ocasión para realizar estos procesos, pero de un modo mediado, a través de
objetos. Otra forma en la cual el compartir, el trabajo en grupo y el construir juntos, posibilita el
enriquecimiento subjetivo y la apropiación del mundo. Se denomina retablo al espacio físico
construido para el desarrollo de escenas con títeres. Puede tener múltiples formas y en general
permite ocultar la figura del titiritero, el espectador no puede verlo, para que se destaquen en
ese marco la presencia de los personajes. El pistolete es un mecanismo interno de rotación que
se utiliza en muchos títeres, permite al títiritero dotar de un mayor repertorio de movimientos a
la cabeza del personaje.
“Uno de los contenidos que atraviesa la experiencia teatral y que se pone en juego al trabajar
con escenas con títeres en la sala, es la diferenciación entre los roles de actor y espectador. La
espera, el silencio, la escucha, la no interrupción, el comentario posterior por parte de los
espectadores, la acción, la adecuación de la voz, la exposición por parte de los titiriteros, son
cuestiones que se van incorporando tempranamente y que hacen a la esencia de la actuación y
la apreciación de las disciplinas interpretativas. A su vez la rotación de los roles implica un
principio de reciprocidad: ahora hay que observar y escuchar, luego seremos observados y
escuchados; así se ejercita y se promueve la autorregulación propia del compartir con otros.
“En la relación del títere con los niños, se producen identificaciones y proyecciones que se
articulan con un proceso de desdoblamiento entre el ‘manipulado’ y su títere. El titiritero a la
vez que interpreta, ve el objeto. La maestra a la vez que actúa sobre un objeto distinto de sí
misma, se encuentra compenetrada en la animación. He aquí una de las peculiaridades de este
instrumento expresivo. Hay un sujeto que media en la relación del objeto con los receptores”.
El docente podrá mostrar a sus alumnos diferentes acciones dramáticas con los títeres, breves
escenas e incluso podrá encarar la preparación de una obra. Pero será de suma importancia, si
estuviera dentro de las posibilidades de la escuela, que los niños puedan acceder a una
representación de títeres efectuada por profesionales titiriteros. El docente seleccionará
previamente la obra, tomando en cuenta el tema y el argumento de la misma, como así también
la representación en su totalidad: escenografía, iluminación, sonido y, muy especialmente, el
desempeño de los titiriteros.
“El movimiento de los títeres deberá ser natural a las acciones que desarrollen y no frenético,
confuso; las voces de los titiriteros –con buena dicción y modulación– deben sostener el carácter
de cada uno de los personajes que se presenten. Deberá primar la acción por sobre lo discursivo
(hechos mostrados más que relatados) y el ritmo de desarrollo de la representación debe poder
mantener la atención del público sin apelar a recursos burdos (entradas y salidas atropelladas de
los personajes, golpes, corridas, etc.), sino con un buen manejo del clima de la obra, que alterne
momentos de tensión y suspenso, con otros de distensión y calma”.
Algunas informaciones que el docente podrá dar previamente a la salida, contribuirán a
favorecer la formación de los niños como espectadores y en la apreciación de la obra: anticipar
algunas características de la sala, el oscurecimiento antes del inicio de la obra, la importancia de
que permanezcansentados, atentos para ver, escuchar y disfrutar, etcétera.
ORIENTACIONES DIDÁCTICAS
“Muchas veces el punto de partida es el desarrollo plástico de un objeto (la bolsa de papel, la
media de toalla, la botella descartable como estructura sobre la cual se trabajarán los detalles) y
en este aspecto se pone mucha energía; se guarda como broche final la instancia de
interpretación a la que, en ocasiones, se dedica poco tiempo en todo el proceso. Este es un
itinerario posible.
“Sin embargo, también se puede construir todo un camino invitando a transitar una variedad de
posibilidades de juego con el propio cuerpo y con objetos, tendientes al desarrollo de personajes
y escenas, y a una ampliación del mundo imaginario, previas a la conclusión de un objeto en
términos plásticos.
• “Realizar juegos con las manos, que pueden luego maquillarse en parte o totalmente,
trabajando en dúos, tercetos o individualmente, con o sin retablo. Se puede partir del saludo
cotidiano: hacer una pausa en la secuencia conocida y proponer que en vez de saludar con
palabras, será/n la/las manos las encargadas de contar con un gesto ‘cómo están hoy’.
• “Trabajar con imágenes: las manos como ‘un bichito escondido en el bolsillo’ que al asomarse
nos muestra cómo es. Pueden incorporarse preguntas que apunten a la visualización del
personaje:
¿Tiene pico? ¿Tiene pelo? ¿Vuela? ¿Camina? ¿Se arrastra? ¿Es alegre? Ese bichito puede salir a
recorrer la sala, con una música de fondo, encontrarse con otro bichito/mano y establecer un
diálogo.
• “Centrar la atención en una parte del cuerpo, jugando con ella, investigando sus posibilidades,
comunicándose; estas son cuestiones que hacen a la expresión corporal pero que se vinculan
fuertemente con el lenguaje titiritero. La adopción de la mano como interlocutor privilegiado, y
ya no el niño mismo, pone a rodar el supuesto de cierta autonomía y distancia que cobra esta
parte del cuerpo en relación con ‘su dueño’.
• “Dar vida a objetos de uso cotidiano, como cuchara, cucharón, una caja, un pañuelo, etc. Se
pueden asignar al azar sacándolos de una bolsa o una caja, promover un primer momento de
exploración con preguntas como: ¿es frío o cálido?, ¿suave o áspero?, ¿rueda o no?, ¿para qué
lo podemos usar?, ¿y si tuviera vida?, ¿cómo respiraría?, ¿cómo se desplazaría?, ¿haría sonidos?
Si se encontrara con otro, ¿cómo lo saludaría? Luego, armar dúos y crear diálogos. Los
encuentros pueden ser en principio disparatados pero allí está lo interesante. El objeto pierde su
funcionalidad habitual para adquirir matices impensados en su cualidad de personaje.
“Ariel Bufano, maestro titiritero, proponía a sus alumnos armar entre todos un pueblo y luego
incorporar el personaje a ese espacio. Esta actividad es realizable con niños luego de algunos
trabajos previos que tiendan a compartir el espacio. Ellos tienen todos los recursos para
transformar la sala en un pueblo y para dar vida a sus objetos en ese lugar creado entre todos.
Otras consignas pueden apuntar al reconocimiento del espacio y el desarrollo del personaje:
llevar el títere a recorrer el lugar, ¿a qué lugar puede ir a jugar?, ¿se encuentra con otro?, ¿qué
pueden hacer?, ¿en qué lugar le gustó estar? Promover el encuentro de dúos o tercetos y ver
cómo se comunican –se puede indicar que estos personajes no saben usar palabras, sino
sonidos.
• “Dar un espacio de juego con el material neutro facilita la posibilidad de asignación de
sentidos múltiples. Si la aproximación a los títeres se realiza únicamente con muñecos
predefinidos, es más difícil que el perro o el gato dejen de serlo para transformarse en otra cosa.
‘La imaginación tiene derecho de asignar identidad de rey a la esfera blanca o al tubito de
cartón’, que luego pasa a ser pájaro para terminar siendo barrilete.
“Por otra parte, los títeres son un instrumento privilegiado para acceder al capital lingüístico de
los niños. Es común que los niños más silenciosos ante la figura del adulto o de sus pares
encuentren en la interlocución o en la manipulación del títere un mediador que le permite dar a
conocer su voz y su palabra.
“El armado de títeres con esta mirada, el uso del retablo o de un espacio escénico definido en
parejas o tríos, puede ubicar al maestro como director de escena ocasional que marca
secuencias de acciones. En un principio, trabajando la entrada del títere, el saludo y la
despedida. Luego, la entrada, el planteo de un conflicto y la resolución o la huída. O entra un
títere, se presenta; entra otro y se presenta; se saludan y se van. Estos breves formatos
colaboran en estructurar la situación para que se plasmen las variaciones que cada uno le
asigna.
“Con niños de cuatro o cinco años se pueden ir marcando ciertos códigos de ‘manipulación’, por
ejemplo:
a) la importancia de que en los diálogos los títeres se miren, b) mantener cierto piso si se trabaja
sobre retablo, de modo que el títere no ande volando o desapareciendo de la escena por
defectos de la ‘manipulación’, c) el mantenimiento de cierta distancia entre los títeres cuando
en escena hay más de uno, d) la contundencia de movimientos en contraposición a la confusión
que puede generar el excesivo ‘meneo’ de los muñecos en las escenas.
“Indagar y mostrar variedad de títeres y técnicas de ‘manipulación’ que pueden ser creados,
implica habilitar el conocimiento de un universo de opciones como es el que presenta este arte.
De este modo, tanto se pueden enriquecer los recursos del personaje que se construye, con
varillas, hilos o mecanismos para dotar de movimientos, o se puede seleccionar la técnica de
“manipulación” que se construirá y los mismos niños participan de la selección de materiales
pertinentes para dicho proyecto.
“La confección también puede presentarse como un camino diversificado, que no
necesariamente lleve a todo el grupo a una producción similar y homogénea. Se puede
diversificar por grupos, o el grupo total puede definir un títere grande, o incluso cada chico
puede definir según su intención y la característica del personaje los requerimientos plásticos
del mismo (‘quiero ponerle una corona muy grande porque es un rey muy poderoso’,’lo voy a
pintar de negro para que nadie lo vea a la noche’). Aquí todo el conocimiento plástico es
bienvenido: por ejemplo, la pertinencia de los materiales para asegurar uniones firmes y
seguras, para que perdure la pintura sobre alguna superficie, o la recomendación de tal
pegamento en vez de otro, ya que posibilita cierta duración de las producciones y permite un
uso recurrente.
“Lo anterior no quita la riqueza del uso de materiales disponibles como papel de diario y cinta,
que tal vez cuenten con una vida más efímera pero que dejan la experiencia de las posibilidades
cercanas que tenemos para gestar personajes y escenas. Una vez concluidos, lo fundamental,
más allá de exponerlos a la vista de otros para que sean admirados, es que los niños puedan
manipularlos, hablar a través de ellos, explorar sus movimientos y representar para que la
apropiación se consolide.
“El armado de los títeres también puede surgir después del relato de un cuento o una poesía
donde sientan la necesidad de crear determinados personajes.
“Se destaca la importancia de la dimensión cultural de la actividad artística y el acceso a la
experiencia del arte como un derecho de los niños. La práctica expresiva constituye un espacio
de apropiación de la producción de su tiempo y también brinda la posibilidad de compartir, ser
solidarios, escuchar y respetar al otro y que nosrespeten, la posibilidad de la producción grupal y
la construcción de una identidad colectiva”.1
Juego e improvisación con títeres: implicancias pedagógicas
Los Nuevos Diseños Curriculares ponen su acento en formar niños perceptivos, críticos y creativos.
El desarrollo de la creatividad es tarea de todo educador. ¿Cómo podemos entonces desarrollar la
creatividad en los niños? La única manera es crear espacios y medios de expresión que posibiliten
que nuestros alumnos manifiesten sus sentimientos e ideas habitualmente inhibidos e
inexpresados.
La expresión es siempre acción, un hacer, un construir.. Y uno de los medios más idóneos para
ejercer y desarrollar la creatividad es el juego. Aquí es donde podemos destacar la importancia del
juego dramático y del juego teatral.
Como afirma Roberto Vega en El Teatro en la Educación, las posibilidades educativas del teatro
...responden directamente a la nueva ética de la educación, que tiende a hacer del individuo
protagonista de su propio aprendizaje y su desarrollo cultural, haciendo pasar el eje de la actividad
1
Diseño Curricular del Nivel Inicial. Dccion de Cultura y Educació[Link] de Buenos Aires Año 2008
por el alumno,; tal actitud democrática da responsabilidad a los educandos en el proceso de
crecimiento, propone soluciones como individuos y como grupo, y con la posibilidad de
encontrarlas y también de equivocarse, valoriza el poder educador del grupo..
La función del docente que aplica juegos teatrales no es formar actores sino utilizar el teatro como
un vehículo de crecimiento grupal y, según el contexto, también como recurso didáctico . Dentro
de estos juegos teatrales es que incluimos la improvisación con títeres. El empleo del títere en la
escuela como técnica expresiva es muy importante, ya que la personalidad del títere adquiere
características del intérprete-niño, que se comunica con los otros títeres casi sin darse cuenta.
Esta actividad teatral permite al niño hablar, mejorar su lenguaje y enriquecer su vocabulario.
A su vez, cada niño que participa en la improvisación escucha atentamente a los otros personajes y
aprende a reaccionar ante las propuestas del otro. Jugando con estas identidades prestadas
aprenden a expresarse oralmente y, a su vez, a escuchar a sus compañeritos.
Diferenciaremos el juego y la improvisación con títeres de la representación con títeres.
El juego con títeres es un juego exploratorio y paralelo. Los niños juegan con los títeres, probando
sus posibilidades individualmente o en grupo. No hay público espectador.
Las improvisaciones pueden ser producto de ese mismo juego con los muñecos o ponerse al
servicio de consignas específicas dadas por el docente. En estas improvisaciones ya existe un
conjunto de acciones y un conflicto. Estas acciones han sido previamente pensadas para llevarlas a
la práctica. El docente puede formar grupos de no más de dos o tres niños, para que éstos tengan
la posibilidad de relacionarse y escucharse. Estas improvisaciones pueden contar con espectadores
o no.
La representación consistirá en la obra de teatro que se lleva a cabo, respondiendo a un texto
escrito o no y que ha sido ensayada y dirigida. Dentro de estas representaciones incluiremos las
realizadas por los mismos chicos y las realizadas por los docentes para un público infantil.
En el caso de las representaciones llevadas a cabo por los mismos niños, éstas formarán parte de
un proceso durante el cual los chicos participarán en el armado de los títeres y la decoración del
teatrito. Esta actividad será muy enriquecedora pero el niño aquí no gozará de la misma libertad,
manipulará su títere y lo hará actuar sin jugar, siguiendo las directivas del docente y acotando sus
diálogos a un guión previamente establecido.
Lo expresado anteriormente no supone que el trabajar sobre un tema preestablecido limite
obligatoriamente las posibilidades creativas y de expresión de los niños, siempre y cuando esta
actividad que se realice en el ámbito escolar se aborde utilizando al títere como un medio a través
del cual los niños puedan expresarse y no intentando obtener de ellos manifestaciones artísticas.
Su importancia radicará en el proceso que protagonizará cada niño al realizar sus propios títeres,
pensar en un guión, adornar con la ayuda de la docente el teatrito, seleccionar la música
adecuada. No se exigirá un producto final de una calidad artística destacada sino que el acento
estará puesto en el [Link] el caso de las representaciones llevadas a cabo por los docentes,
el niño se transformará en un espectador y como tal, también movilizará una rica gama de
experiencias de aprendizaje.
El teatro permite a los niños espectadores...procesos de identificación que llevan a compartir
diferentes emociones y avatares que viven los personajes; sugiere muchas realidades que
favorecen el desarrollo de la imaginación y la creatividad, estableciendo, a la vez, una distancia
que impide que queden adheridos a ellos confundiendo sus deseos y temores.... El contacto con
esta manifestación artística es, sin embargo, poco frecuente en la realidad de los niños que
transitan estas secciones. Por eso reviste gran importancia que la escuela vehiculice el acceso al
teatro como bien cultural al que tienen derecho de conocer y disfrutar, iniciándolos en el rol de
espectadores teatrales....(Diseño Curricular para la Educación Inicial. Niños de 4 y 5 años.
Literatura, pág. 350)
Fabricación del títere
Podemos contar con muchas variedad de títeres como las que se mencionan a continuación. No
hay límites para la imaginación en su confección. Cualquier cosa puede aprovecharse, desde
envases a cajitas en desuso, telas, varillas, lanas, botones etc. No obstante si asumiendo el rol
docente vamos a producir un títere nunca debemos descuidar la calidad del mismo, ya que un
títere confeccionado descuidando su confección y limitándose a completarlo con elementos
rudimentarios, difícilmente pueda atraer a los niños y los invite a interactuar con ellos. Algunos
ejemplos podrían ser como:
Muñeco de trapo
Es uno de los métodos más económicos y rápidos para llevarlo a la práctica. Pueden utilizarse
restos o desechos de tela, tejidos, etc. También se pueden utilizar las medias de nylon o las can -
can . Se elige una tela gruesa y acorde al personaje, dibujando sobre ella el perfil del muñeco y
cosiendo las dos piezas de la tela dibujada. Darla vuelta y rellenar con lana, estopa, papel, esponja,
etc. Los detalles de nariz, ojos, orejas, boca etc., confeccionarlos con cintas, lentejuelas, botones,
pañolenci o lo que se desee. Elegir el modelo de cabeza que se desea confeccionar.
Títeres de Calcetín O Medias:
Escogiendo una media o calcetín en desuso pero en buenas condiciones, podemos diseñar un
títere escogiendo un personaje según el criterio de cada docente o cada situación planteada.
Títere de guante
Son muy fáciles para construir. Se calzan sobre la mano como un verdadero guante. Son de
tamaño pequeño y tienen cabeza, manos y una funda, de ahí su nombre, muñeco de guante o
funda. En la actualidad para algunos modelos se usan guantes viejos.
También se los denomina guiñol, término creado por Laurente de Mourguet. Lo utilizó a fines del
siglo XVIII para representar a un viejo operario de la ciudad de Lyon, dedicado al arte de la vida.
Títere de hilo o marioneta
El nombre es relativamente nuevo pero es uno de los más antiguos de la historia de los muñecos.
El término es un barbarismo del italiano "marioneta", algunos atribuyen a esta voz un origen
francés considerándola como el diminutivo de unos muñecos utilizados en la Edad Media,
llamados DETITESMARIES, conocidos también como MARION, MARIETTES, y luego MARIONETTES.
Se manejan de arriba hacia abajo mediante hilos. Aseguran un fácil desplazamiento porque tienen
articulaciones flexibles y un peso en la base.
Títeres de Varilla
También se lo llama títere japonés, respondiendo más que a su origen, al gran desarrollo en la isla
de La Sonda. Se mueven o manipulan desde abajo. Sus brazos tienen articulaciones en la muñeca,
codo y hombro, siendo muy flexibles.
Las siluetas son confeccionadas en cartón o madera, recortadas y pegadas sobre las varillas. Para
el cuerpo muchas veces se utilizan los potes de crema o yoghurt colocados boca abajo. Esto
permitirá que suban desde el suelo del escenario o que lo crucen de un lado a otro.
Sombra Chinesca
Pareciera que el origen es China pero no, hay que buscarlo en la India, luego se extendió por todo
el Oriente hasta Arabia y Africa del Norte. Los muñecos son planos y están construidos en material
transparente o también opaco como cartón, madera o pergamino. Son los clásicos títeres de
palito. Se manipulan detrás de una pantalla iluminada para que sus sombras se proyecten en ellas.
El movimiento se debe a una varilla que -colocada en el centro- sostiene la figura. Estas tienen
articulaciones que se mueven con hilos.
Títere de dedo
Este muñeco es muy utilizado en el Nivel Inicial y su confección no demanda mucho esfuerzo y
materiales. Como bien lo dice su nombre son títeres que pueden confeccionarse recortando partes
de un guante, usar pequeños retazos de tela o goma eva. No se aconseja este último por
presentar cierta rigidez obstaculizando su libre movimiento.
Títeres con elementos cotidianos.
Bien se puede disponer distintos objetos que cobrarán vida en la escena creada por el docente o
son los niños que abrirán el abanico de posibilidades de animación. Es asi como por ejemplo las
cucharas, cucharones, latas, tenedores, ovillos de hilos, etc serán protagonistas de las escenas
teatrales creadas en las salas del Nivel Inicial
Títeres de boca:
Son aquellos en donde cobra relevancia la boca del personaje. Pueden compartir características de
otros títeres como los de varillas, de guante pero lo principal es que la boca es manejada con el
pulgar y otros dedos de la mano del titiritero para darle movimiento al hablar.
Manipulación del títere
Lo primero que debemos tener en cuenta es el manejo básico del muñeco: utilizamos el dedo
índice para la cabeza, el pulgar y mayor para los brazos y los dos dedos restantes se doblan sobre
la palma.
Entramos o salimos de escena siempre por los costados, tratando de no superponer los
movimientos con otros títeres que se encuentren en escena.
Otra posición de manejo es la modalidad catalana: se utiliza el meñique y pulgar para los brazos y
el resto de los dedos para la cabeza.
La posición menos cansadora para sostener el títere es la que mantiene el brazo en forma vertical,
pero todo dependerá del espacio físico con que se cuente y de las condiciones en que se montará
el espectáculo.
Empleo de la voz
La voz es un elemento fundamental para dar vida al muñeco. El tono de voz tiene que ser alto pero
no debemos gritar, ya que esto deformaría nuestra voz y le restaría claridad.
La voz acompaña los movimientos del títere y sus ademanes, para lograr mayor énfasis y lograr
una unicidad en los recursos. Adecuaremos la voz al personaje que represente cada títere y
mantendremos el mismo registro y timbre durante toda la obra. Tenemos que lograr naturalidad
en nuestras modulaciones, de no ser así, es preferible adoptar un registro lo más parecido al
nuestro, de modo de sentirnos cómodos y no alterarlo durante toda la representación.
Colores. Vestimenta. Características a tener en cuenta para cada una de las edades:
Los trajes deben ser coloridos. Cuanto más pequeños los niños más podemos jugar con lo absurdo
dadas las características de pensamiento de ellos. En cuanto a los colores es necesario también
tener presente que los niños juegan con el color. El uso correcto del mismo es un descubrimiento
personal, que se va dando gradualmente. Los niños establecen sus primeras relaciones de colores
y objetos sobre la base de la significación emocional que los respectivos objetos tienen para ellos.
Esto es de suma importancia para nosotros porque usaremos el hecho para estimular el
establecimiento de las relaciones color-objeto. Es fundamental que podamos darles a los niños la
posibilidad de usar independientemente la mente y la imaginación.
El guiñol o retablo
Es el pequeño teatro donde realizamos la representación. Suede utilizar un mueble viejo o
confeccionarlo en cartón prensado o madera. En su confección debemos asegurarnos el libre
desplazamiento de los personajes al montar una escena.
Escenografía, iluminación
La escenografía en el teatro de títeres no tiene la trascendencia que tiene en el teatro vivo, no hay
piso y las dimensiones son muy [Link] con debidas adaptaciones podremos lograr
resultados [Link] material para utilizar en escenografía es muy variado: Tela - telgopor
- cartón [Link] pintarse o calarse, confeccionar Collage sobre arpillera de colores.
Si es muy vistosa la escenografía, debemos abrir el telón unos segundos antes para no distraer a
los niños.
El decorado debe permitir el libre desplazamiento de los muñecos o actores. No olviden que ....
Tan importante como los títeres, es el decorado.
Tan importante como los actores, es el "clima" que los accesorios -pocos o no tan pocos- pueden
lograr.
Teatrillo de utilidad para el aula
Seguramente ya conocen otros tipos de teatrillos...
Escenario: Atá cuatro palos gruesos a cuatro sillas. Extendé una sábana vieja entre dos palos
frontales y sujetalo con chinchetas a la altura de quien maneja los títeres. Sujetá otra sábana a los
palos de atrás a mayor altura que la anterior, para que actúe como fondo. Quien maneja los
muñecos se sitúa en el medio de ambas sábanas. Si creás un paisaje de fondo, asegurate que sea
sencillo o el público no podrá ver con claridad la actuación de los muñecos. Otra manera de hacer
lo mismo es utilizar la puerta del aula y extender una sábana entre el marco de la misma.
También se puede utilizar un biombo en cartón. En el centro se corta una ventana que será luego
la boca del escenario.
El títere como recurso auxiliar del docente
Los docentes generalmente utilizan al títere solo como un medio de comunicación con sus
alumnos. De este modo introducen la narración de un cuento, lo intercalan entre actividades para
informar qué actividad continúa, informan sobre novedades en la sala o en el aula.
Detallamos a continuación algunas situaciones donde el títere es utilizado como recurso auxiliar
del docente de Nivel Inicial o Primer Ciclo de la escuela primaria.
[Link] títere como educador: enseñanza de algún contenido a través del títere. Ejemplos: En sala de
2 años, se presenta un títere con dientes muy grandes a los chicos. Dientudo* les enseña a los
nenes normas de higiene: cómo lavarse los dientes, cómo usar el cepillo.
En sala de 5 años se presenta un títere-policía que enseña a los nenes educación vial.
En Primero o Segundo Grado el títere les recita una poesía e induce luego a los chicos a jugar con
rimas a partir de sus nombres.
3. Utilización de títeres para los actos escolares
4. utilización de títeres para revisar conductas de los chicos: se puede representar una obra en la
cual se aborde un tema que sea conflictivo para los niños y con el cual se los pueda sensibilizar
para trabajar luego ese tema puntual (la violencia, la discriminación)
5. Representación de conflictos o miedos: el títere representa a un nene que tiene miedo a la
oscuridad o que no quiere quedarse sin su mamá en la sala. A través del títere se demuestra a los
nenes cómo se pueden vencer esos miedos y superar esos conflictos.
Viviana Rogozinski en Títeres en la Escuela destaca que ...incluir títeres para jugar situaciones
conflictivas es interesante, pero debe ser trabajado con cuidado teniendo en claro el límite que
separa las tareas del terapeuta y del docente...
El títere como herramienta de trabajo del niño
Proponemos que no se limiten las posibilidades del títere solo a estas actividades anteriormente
mencionadas sino que adquiera mayor protagonismo en las actividades escolares, permitiendo
que el niño sea el protagonista , imaginando sus propios personajes, fabricando sus muñecos,
creando sus diálogos, manipulando sus títeres, improvisando sus argumentos.
El mundo individual del niño sufre con el títere una transformación de sus poderes imaginativos y
corporiza su ensueño poético en realidad tangible. El trabajo con títeres debe dar al niño material
poético imaginativo, así, este mismo material será acrecentado con todo lo que el niño posee
dentro de sí, para integrarlo luego en su mundo real. Por eso, para enseñar títeres a un niño son
necesarios una gran paciencia y un sentido pedagógico libre. Dejar que él manifieste solo sus
entusiasmos y condiciones, sin ninguna traba y aceptando todo lo que aporte de su mundo
interior.
El rol docente.
Como docentes tenemos que actuar como observadores y asistentes de los alumnos en cualquier
propuesta de trabajo. Procuraremos que antes de comenzar la actividad los chicos tengan
organizados todos sus materiales de trabajo y crearemos un espacio para que las ideas de los
niños se desarrollen. Explicaremos, por ejemplo, las consignas de construcción de los títeres una
sola vez y luego dejaremos que cada uno elija y cree su personaje como lo ha escogido, tomando
ideas de lo que hacen los otros niños, recreando y potenciando su actividad. Para que todos los
niños puedan dar lo mejor de sí y se sientan cómodos es importante que el ambiente sea
totalmente seguro. Esto depende en gran parte de la actitud de nosotros como docentes. Esta
atmósfera para el trabajo se crea , en primer lugar, haciendo que los nenes se sientan libres para
elegir sus papeles, sus títeres. No hay que dejar de lado a ningún nene, cada uno ensayará sus
papeles de una manera espontánea.
El docente debe controlar el grupo, dominar las técnicas, participar en la actuación junto con los
nenes. Durante los momentos de improvisación o de llevar a cabo la representación de un guión,
el docente será el encargado de hablar, de narrar, de crear el ambiente, de aportar las
sugerencias. También el docente tratará de mantener constantemente la atención de los nenes y
fijarse que no se mantengan en una actitud pasiva, que todos participen.
En el caso de una representación de una obrita de títeres, el adulto podrá representar un papel a
la par de los nenes: puede ser el títere presentador, el personaje que acudirá en su apoyo, que
salvará los huecos que se produzcan, especialmente en la expresión oral. En el Nivel Inicial y el
Primer Ciclo de la Educación Primaria, cuando los chicos todavía no se manejan con fluidez
suficiente en su expresión oral, cuando no tienen la capacidad de improvisar espontáneamete si
no se acuerdan de los diálogos o se distraen, el docente, con su títere presentador, podrá
intervenir e incorporarse a escena en cualquier momento, resolviendo estas situaciones, para que
la obra siga su curso.
No olvidemos que como docentes actuaremos como trasmisores y receptores de informaciones,
narradores, evaluadores, consejeros, compañeros de juegos, etc., pero nuestro objetivo primordial
será favorecer las prácticas de la oralidad para que los niños, como se afirma en los Diseños
...aprendan a desarrollar su lenguaje en distintos contextos de socialización,...lo cual implica que
los docentes tienen que crear las condiciones necesarias para que los niños puedan hablar y
escuchar en razón de los propósitos comunicativos más diversos, afirmar el yo y vincularse con
otros en círculos cada vez más amplios de relaciones, intercambiar informaciones y
conocimientos...ordenar y acatar órdenes, respetar y establecer consignas de trabajo; crear y
recrear el mundo en sus propios términos, tomar contacto con el mundo de la ficción, jugar con el
lenguaje, vivir las emociones de los personajes...
Comparto con ustedes imágenes con algunos títeres mencionados:
Para ampliar el contenido del presente documento las invito a visitar una propuesta para el Nivel
Inicial en el programa SEGUIMOS EDUCANDO EN EL NIVEL INICIAL en :
[Link]
Actividad CLASE 10
Como parte de la actividad las invito a realizar un títere para ser compartido en el foro de
intercambio del Aula Virtual, acompañando la imagen con un enunciado breve acerca de la
importancia del uso de los títeres en el Nivel Inicial o de algunas reflexiones que se desprenden del
documento.
Se tendrá en cuenta a la hora de evaluar la calidad de la confección del títere presentado.
Fecha de entrega: Hasta el día lunes 28 de septiembre