UNIDAD I: Concepto y naturaleza de la Auditoria.
Contenido temático:
1. Introducción general.
1.1. NATURALEZA DE LA AUDITORIA.
“Auditar es un proceso de acumular y evaluar evidencia, realizado por una
persona independiente y competente acerca de la información cuantificable de una
entidad económica específica con el propósito de determinar e informar sobre el
grado de correspondencia existente entre la información cuantificable y los
criterios establecidos.”
Un concepto de auditoria más comprensible sería el considerar la auditoria como
un examen sistemático de los estados financieros, registros y transacciones
relacionados para determinar la adherencia a los principios de contabilidad
generalmente aceptados, a las políticas de dirección o a los requerimientos
establecidos.
Los estados Financieros publicados, son una serie de afirmaciones y
manifestaciones asegurando tener una adecuada presentación de la posición
financiera en fechas específicas y de los resultados de las operaciones para
determinados periodos de tiempo.
Una auditoria de estas manifestaciones es un esfuerzo para determinar si los
estados financieros están adecuadamente presentados en las fechas y periodos
indicados. En cualquier presentación de información financiera – interna o externa-
o en la ejecución de las actividades de control interno, las personas pueden ser
culpables de “…ignorancia, influencias personales, interés propio, negligencia o
incluso de deshonestidad” el principal objetivo de una auditoria es eliminar estas
cinco causas de distorsión de los hechos.
1.2. LA FILOSOFIA DE LA AUDITORIA.
Al desarrollar su filosofía de la auditoria, Mautz y Sharif sostuvieron que hay cinco
conceptos fundamentales en auditoria:
Evidencia,
Debido cuidado del auditor
Presentación adecuada,
Independencia,
Conducta ética
2.1. PERFIL PSICOPROFESIONAL DEL AUDITOR.
En el plano psicológico, el auditor debe gozar de una destacada entereza de
carácter, ya que en el ejercicio de su profesión puede verse sometido a fuertes
presiones. Debe ser además reservado, sereno, equilibrado y justo.
Deontológicamente, las exigencias que se le imponen, dado el carácter de notario
o fedatario público que reviste en algunas de sus actuaciones, son muy altas.
Pueden resumirse en:
El auditor ha de respetar el secreto profesional, que se extenderá a sus
colaboraciones y auxiliares.
Debe ejercer la profesión con dignidad absteniéndose de las abstracciones
que pudieren lesionar la profesión.
Su vida privada debe ser de naturaleza tal que no perjudique la
respetabilidad de la profesión.
Ha de ejercer su profesión con independencia y de tal modo que no coarte
su libertad de juicio ni de actuación.
En los encargos profesionales que le sean encomendados, el auditor debe
actuar con conciencia e imparcialidad.
Las exigencias deontológicas expuestas se quedarían en una mera manifestación
utópica sino se dieran las condiciones previas necesarias para su ejercicio,
referentes unas a la formación profesional y otras a la organización colectiva y a la
regulación jurídica de la auditoría.
Pueden, por tanto, enunciarse, esquemáticamente de la siguiente manera:
1) Condiciones referentes a la formación profesional:
a) Acreditación, con anterioridad al reconocimiento de su condición de
tal de conocimientos y titulación académica (variable según los
países) suficiente, especialmente en materia económica y contable.
En el ámbito de la comunidad Económica Europea, la Octava
directiva, el 10 de abril de 1984, determina en su artículo 6 que el
control de conocimientos teóricos incluidos en el examen de aptitud
profesional debe referirse a:
Auditoría de cuentas.
Contabilidad general.
Consolidación.
Contabilidad de costos y de gestión
Control interno
Normativa sobre establecimiento de cuentas anuales,
individuales y consolidadas, así como las reglas de valoración
de las rúbricas del balance en la determinación del resultado.
Normativa jurídica y profesional relativa a la auditoría y a los
auditores.
Derecho de sociedades.
Derecho fiscal
Derecho mercantil.
Derecho civil
Derecho laboral
Informática y sistemas
Mercadotécnica, microeconomía y economía financiera
Gestión financiera de la empresa.
Matemática y estadística.
b) Seguimiento, una vez superado el ingreso en el órgano colectivo
profesional de un proceso formativo específico es necesario que el
auditor se capacite para el ejercicio independiente de la auditoría
1.3. CONCEPTOS DE AUDITORIA.
Técnica, ciencia, arte: ¿qué es la auditoría? Creación genuinamente anglosajona,
responde a la organización racional del capitalismo protestante y tiene su base en
la superación de la economía doméstica, el desarrollo de la gran industria y la
eficiente contabilidad que surgió como consecuencia de la necesidad de registrar
fielmente los flujos económicos. Max Weber insiste en la importancia decisiva que
la contabilidad racional y la separación jurídica entre el patrimonio industrial y los
patrimonios personales tuvieron en el desarrollo del capitalismo europeo. Es por
tanto en literatura anglosajona en la que hay que adentrase, primeramente, para
desentrañar el concepto de auditoría.
PhilipL. Defliese, Kennet P. Johnson y Roderik K. Macleod de la firma
multinacional de auditoría Coopers Lybrants, recoden del instituto Americano de
Contadores públicos la siguiente definición:
“Un examen que pretende servir de base para expresar una opinión sobre la
razonabilidad, consistencia y apego a los principios de contabilidad generalmente
aceptados, de estados financieros preparados por una empresa o por otra entidad
para su presentación al público o a otras partes interesadas.”
Arthur W. Holmes “. Es un examen crítico y sistemático de la actuación y los
documentos financieros y jurídicos en que se refleja, con la finalidad de averiguar
la exactitud, integridad y autenticidad de los mismos. El auditor debe expresar su
opinión imparcialmente.” W. Thomas Porter, Jr. Y John C.
Burton basan su concepto de auditoría en el análisis de informaciones como
elemento clave en el funcionami9ento eficiente de la entidad de que se trate de ahí
que definen la auditoría como “El examen de la información de una tercera
persona distinta de quién la preparó y del usuario con la intención de establecer su
veracidad y el dar a conocer los resultados de éste examen, con la finalidad de
aumentar la utilidad de tal información para el usuario”.
2. Definición.
Qué es una auditoría: definición
Una auditoría examina y evalúa el funcionamiento de una empresa desde una o
varias perspectivas. Puede centrarse en sus finanzas, en sus cuentas, en la
calidad o la seguridad laboral. Puede orientarse a buscar una meta específica,
como por ejemplo al de sostenibilidad; o limitarse a garantizar que la organización
se alinea con los requisitos normativos exigibles.
Las auditorías analizan cosas como los estados financieros, libros de contabilidad,
los procesos y procedimientos, los espacios de trabajo o los productos que se
comercializarán. Muchas empresas tienen auditorías de rutina una vez al año,
mientras que otras solo las realizan puntualmente, con motivos concretos.
Lo que está claro es que, además de ser grandes aliadas del cumplimiento, las
auditorías pueden ayudar a detectar problemas dentro del negocio y, a largo
plazo, contribuir a encauzar a la empresa e impulsar sus resultados.
Quién puede hacer una auditoría
Una auditoría debe ser realizada por un responsable o un grupo de personas
especializados en esta materia, es decir, que cuenten con una titulación
correspondiente y una experiencia demostrable, además de poseer criterios
independientes.
Objetivo que persigue la auditoría
Toda auditoría tiene como objetivo la elaboración de un documento en el que se
recojan los resultados del proceso y que, a la vez, sirva de referencia para
terceros agentes, ya sean integrantes de la propia empresa o de algún organismo
o institución oficial que haya solicitado la puesta en marcha de la auditoría.
Clases de auditoría que convienen más al negocio
Veamos en qué consiste cada uno de ellos:
1. Auditoría externa o legal:
Se trata de un examen de las cuentas que se realiza por petición legal. La idea del
procedimiento es verificar que el estado patrimonial y las operaciones de una
empresa concuerdan con los registros oficiales. En estos casos, el auditor es una
persona independiente que no tiene nada que ver con la compañía.
2. Auditoría interna:
En este caso se trata de un proceso de evaluación que realizan los miembros de
la propia compañía. El objetivo casi siempre es revisar los procesos que tienen
lugar en ella y a partir de ahí proponer soluciones. Esta auditoría es voluntaria o
como mucho solicitada por la gerencia.
3. Auditoría operativa:
Su objetivo central es aumentar el rendimiento de una compañía. Aunque puede
ser realizada tanto por un agente externo como por uno interno, lo que se busca
es revisar los procedimientos que forman parte del día a día y mejorar el nivel de
productividad. Es decir, va más allá de la revisión de los estados financieros. Un
buen ejemplo de este tipo de auditoría es la que se realiza para determinar si una
empresa cumple con los estándares mínimos de calidad.
4. Auditoría pública o gubernamental:
Es la que se realiza directamente por petición de una entidad gubernamental. Su
objetivo es revisar los estados financieros de las empresas e identificar cualquier
tipo de irregularidad, como por ejemplo la evasión de impuestos, la financiación
injustificada o el incumplimiento de las leyes laborales. En España, dicha labor
recae en el Tribunal de Cuentas.
5. Auditoría informática:
Casi todas las empresas dependen de sistemas informáticos. Por ello, es preciso
realizar cada cierto tiempo una evaluación de los mismos y, si el caso lo exige,
actualizarlos y adaptarlos a los requerimientos del contexto. Los dos principales
tipos de auditoría informática son las que se realizan en sistemas informáticos
(SIC) y las de procesos electrónicos de datos (PED).
3. Tipos de auditoria y sus funciones.
La auditoría se basa principalmente en realizar un análisis para determinar si los
hechos contables, financieros u operacionales se realizaron bajo los estándares o
políticas establecidas por la empresa. En otros casos también se usa para
determinar si se está cumpliendo de manera correcta con las obligaciones
jurídicas y fiscales, así mismo se podrán ejecutar distintos tipos o clases de
auditoria que se adapten a las necesidades.
Características de las auditorías
Aunque como en todo hay excepciones, en primer lugar, la auditoría debe
desarrollarse conforme a las normas de contabilidad que se aceptan por acuerdo
de forma generalizada.
Teniendo en cuenta la Ley española, se deberán tener como referencia lo
estipulado en la Ley de Sociedades, el Código de Comercio, el PGC y las normas
desarrolladas por Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas.
El auditor emitirá un informe de auditoría capaz de tener efectos a
terceros sobre los estados financieros de la empresa, en función de la
investigación realizada a modo de análisis, siguiendo los preceptos antes
descritos.
Además, hay que destacar qué la Ley considera que este tipo de
auditorías deberá ser llevado a cabo por un profesional cualificado que resulta
independiente a la empresa sin ningún tipo de interés hacia ella, y deberá
emplear métodos de revisión y verificación apropiados.
Sin embargo, tal y como decíamos en los puntos anteriores, como consecuencia
del desarrollo económico social, la auditoría se ha dividido en distintas clases en
función objeto de estudio y las técnicas que vayan a utilizarse para realizar el
análisis.
Para ello encontramos los siguientes tipos de auditoría a modo general.
Clases de auditoría
Dependiendo de lo que se busque examinar y la forma en que se realiza podemos
encontrar diferentes tipos de auditoría entre los que podemos encontrar:
Auditoría externa o legal: es la más conocida popularmente y consiste en
el análisis de las cuentas del balance anual de una empresa a través de un
profesional auditor externo por requerimiento legal. Tiene efecto de
inscripción en el Registro Mercantil.
Auditoría interna: se lleva a cabo por los propios empleados del negocio,
para investigar la validez de los métodos de operaciones y su coherencia
con respecto a la política general de la empresa. Para ello se evalúan
ciertos detalles que intervienen en los procesos y mecanismos internos. Es
una herramienta clave para el control interno y una vez finalizado el análisis
emitirá un informe a la dirección o a órganos superiores del equipo, para
evaluar posibles soluciones en referencia a los problemas encontrados.
Auditoría operacional: este tipo de auditoría se desempeña por un
profesional cualificado para ello y tiene como objetivo valorar la empresa y
su gestión para aumentar la eficacia y la eficiencia, hacia una mejora
importante en la productividad. No tiene por qué desarrollarse por alguien
interno de la empresa, sino que la propia Dirección podrá contratar a un
profesional especializado en ello. El auditor analizará el sistema y
propondrá ideas con mejoras útiles.
Auditoría de sistemas o especiales: en este grupo encontramos otro tipo
de auditorías dirigidas a evaluar otro tipo de factores no económicos, como
es el caso de la auditoría de software, entre otros muchos.
Auditoría pública gubernamental: se desarrolla por el Tribunal de
Cuentas gracias a las competencias adquiridas por la Ley Orgánica de
1984.
Auditoría integral: esta auditoría evalúa por completo toda la información
financiera, estructura de la organización, los sistemas de control interno,
cumplimiento de leyes y objetivos empresariales para dar una visión global
y certera del cumplimiento de la empresa.
Auditoría forense: se realizan en las investigaciones criminales con el
objetivo de esclarecer los hechos ocurridos.
Auditoría fiscal: esta auditoría se realiza con el objetivo de velar por el
cumplimiento de las leyes tributarias, para que las empresas y
organizaciones paguen sus impuestos de forma correcta.
Auditoría financiera: también denominada auditoría contable. Se encarga
de examinar y revisar los estados financieros y la preparación de informes
de acuerdo a normas contables establecidas.
Auditoría de recursos humanos: se utiliza para hacer una revisión de la
plantilla, las necesidades que posee la empresa y la gestión del talento. En
esta área puedes contar con una auditoría de igualdad salarial o una
auditoría de employer branding.
Auditoría ambiental: se analizan todas las actividades de la empresa para
controlar e intentar reducir al máximo el impacto que poseen el
medioambiente.
Aunque a priori muchas empresas todavía siguen considerando la auditoría como
algo negativo, un informe al que temer, la realidad es bien distinta. El auditor es un
profesional clave que puede ayudar a mejorar el rendimiento económico en los
procesos del negocio, aumentando en productividad y eficacia.
Objetivos de la auditoría
Igual que existen diferentes tipos de auditorías, también existen diferentes
objetivos para cada una de ellas. Pero como comentábamos antes, se realizan
para controlar los diferentes procesos de la empresa y ver cómo se están
desarrollando. Por ello, entre los objetivos de las auditorías podemos encontrar:
Conocer la situación actual y exacta de la empresa en general o en algo
concreto
Dar credibilidad y confianza frente a posibles inversores o entidades
financieras
Detectar fraudes que se estén cometiendo en la empresa
Comprobar la legalidad de todos los productos y actuaciones
Detectar errores técnicos que se estén realizando
Observar si se el sistema de trabajo de la empresa está siendo eficaz y
eficiente
Recabar la máxima información posible para tomar decisiones que mejoren
el rendimiento