Mundo
es el nombre habitual que se atribuye o significa cuanto concierne al ser humano, más
específicamente la experiencia que lo circunda y en concreto aspectos más determinados que
abarcan su vida y su civilización. Algo más abstractamente se considera mundo a
la naturaleza o el universo físico, humano y social donde se sitúa el hombre y que constituye
su entorno. Por otra parte, con mundo se alude también al planeta Tierra,1 entendiendo por
tanto como otros mundos el resto de planetas o astros presentes en el universo.
Definición objetiva y representaciones históricas[editar]
Viñeta que muestra las cinco partes del mundo conocido en el siglo XII, separando la parte conocida de
las antípodas desconocidas por el océano y la zona tórrida en el ecuador (manuscrito del siglo XII).
Mapa Mundi del mundo medieval conocido por el monje Beato de Liébana (hacia 780).
El mundo constituye, en su forma conocida o mundo conocido, la materia, el espacio y
los fenómenos que nos son accesibles por los sentidos, la experiencia o la razón. El sentido
más corriente designa nuestro planeta, la Tierra, con sus habitantes y su entorno más o
menos natural. En sentido lato o extenso designa el universo en su conjunto. Las
representaciones históricas en general lo reflejan geográficamente con una clase de mapa, el
llamado planisferio terrestre o mapamundi.
Contexto filosófico[editar]
Definición filosófica[editar]
En el contexto filosófico, y más precisamente ontológico, es un concepto abstracto y posee el
significado absoluto que le da la reducción fenomenológica: todo lo que no es parte del "yo",
todo lo que no es el hombre. Y por otra parte, en modo más concreto, sería
la realidad como experiencia, la realidad empírica y objetiva.
El término latino mundus 'ordenado, limpio' se empleó para traducir el término griego
κόσμος kósmos '[buen] orden, arreglo, ajuste, compostura, perfección'. Estos términos reflejan
la noción prefilosófica de que el mundo en sentido filosófico constituía una construcción
intencionada bien organizada. Por eso en la noción grecolatina existían dioses y entes
encargados del mantenimiento de la estructura y buen orden del mundo.
En filosofía, el término mundo posee varios posibles significados. En algunos contextos, se
refiere a todo lo que conforma la realidad o el universo físico. En otros, puede tener un
específico significado ontológico. Mientras que aclarar el concepto de mundo ha estado
siempre entre las tareas básicas de la filosofía occidental, este tema parece haber surgido
explícitamente solamente al inicio del siglo XX2 y ha sido objeto de continuos debates. La
cuestión sobre lo que es el mundo aún no ha sido resuelta.
Clasificación sobre conceptos de mundo[editar]
Para Francisco Miró Quesada hay tres ejes para clasificar las distintas concepciones
filosóficas del mundo: el eje materialista-espiritualista, el eje finalista-contingencialista y el
eje esencialista-existencialista.3 Por ejemplo, Marx veía al mundo de una forma «materialista
finalista» (materialismo dialéctico) mientras que las religiones ven al mundo desde una óptica
«espiritualista finalista» (escatología y el fin del mundo) ya sea en su vertiente esencialista
(Santo Tomás) o existencialista (Gabriel Marcel). El mecanicismo ve al mundo de una forma
«materialista contingencialista», es decir, en el universo no hay razón o finalidad específica
para el cual las leyes de la naturaleza sean de una manera, pues pudieran haber sido de otra.3