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Ética Profesinal. Unidad II

El documento aborda la conducta humana y su relación con la ética, la ley y la moral, destacando la influencia del entorno en el comportamiento humano. Se exploran conceptos de ley eterna y ley natural según Santo Tomás, enfatizando la importancia de la ley natural como guía para el comportamiento humano y la necesidad de leyes humanas para mantener el orden social. Además, se discuten las características y clasificaciones de las leyes, subrayando que la ley debe contribuir al bien común y ser justa en su aplicación.

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Ética Profesinal. Unidad II

El documento aborda la conducta humana y su relación con la ética, la ley y la moral, destacando la influencia del entorno en el comportamiento humano. Se exploran conceptos de ley eterna y ley natural según Santo Tomás, enfatizando la importancia de la ley natural como guía para el comportamiento humano y la necesidad de leyes humanas para mantener el orden social. Además, se discuten las características y clasificaciones de las leyes, subrayando que la ley debe contribuir al bien común y ser justa en su aplicación.

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ÉTICA PROFESIONAL

Prof. Yoleidy Sánchez, M.A.


Unidad II: Ley, Derecho y Ética

LA CONDUCTA HUMANA
La conducta humana es todo lo que el ser humano hace, piensa y siente. A
través de ella, la persona se relaciona con los demás e influye en ellos, de la
misma manera que los demás influyen en el crecimiento personal de esa
persona.

El comportamiento humano es el conjunto de actos exhibidos por el ser


humano y está determinado por absolutamente todo el entorno en que se vive;
tiene influencias más sociales.

El comportamiento humano desde los inicios de su historia se ha tratado de


estudiar y comprender, esto para tratar de aprovechar sus características en el
desarrollo de actividades o mejorarlo para permitirle al mismo vivir de una
mejor manera, ya sea observando sus fortalezas, mejorando esos aspectos y
tratar de disminuir las debilidades aumentando la atención en los puntos en los
que generalmente el ser humano suele fallar.

El comportamiento humano puede considerarse profundo, puesto que desde


sus inicios el ser humano ha demostrado su interés de aprender sobre lo que lo
rodea y aprovecharlo para su beneficio y comodidad. El ser humano es curioso
y creativo, al inventar toda una serie de formas para comunicarse, desde el
lenguaje por señas, el escrito, incluso el oral, entre otras muchas más cosas
que ayudaron a facilitarle la vida y la supervivencia.

LA LEY Y SUS VARIANTES

Santo Tomás define la ley como 'una regla y medida de los actos, según la
cual, uno es inducido o alejado del obrar; una ordenación de la razón, para el
bien común, promulgada por quien tiene cuidado de la comunidad' 61 La razón o
la inteligencia, es la facultad que dirige los medios al fin.

LA LEY ETERNA Y LA LEY NATURAL

El orden hace referencia a una inteligencia y Santo Tomás nos enseña que
Dios crea, conserva y actúa en el mundo siempre en función de un fin que es Él
mismo. Esto es una verdad irrefutable, porque si Dios pudiera crear con otro fin
último fuera de Él, entonces quedaría Dios causado y dependiente de las
creaturas. Ya hemos visto que la ordenación que hace Dios de las creaturas
conforme a la esencia o naturaleza de cada una, constituye la ordenación de
las mismas a Él mismo como su Fin.
Santo Tomás sostiene que la ley eterna es la ordenación de la Voluntad divina
identificada con su Inteligencia y con su Verdad para el gobierno de las
creaturas. La Ley eterna ordena a las creaturas a su fin, de acuerdo a su
naturaleza; la naturaleza o la esencia de las cosas creadas, ha sido establecida
por Dios para que las cosas alcancen su fin, de un modo determinado. Pero
hemos visto antes, que dentro de las creaturas tenemos las que son materiales
y las que son de naturaleza espiritual. Todo el universo material es jerárquico y
está escalonado, y tanto el mundo material como el espiritual, están ordenados
por la ley eterna a su fin, y de acuerdo a su naturaleza. Lo que conocemos
como ley natural es la misma ley eterna pero descubierta por el hombre en las
cosas creadas. Esa ley natural puede ser ley natural cósmica, es decir, las
leyes físicas, químicas, biológicas e instintivas con las que Dios ordena a los
seres materiales a su gloria o participación y manifestación del Ser o
Perfección divina, de un modo necesario e inconsciente al que se someten
necesariamente glorificando a Dios de un modo objetivo. O bien puede ser ley
natural moral, cuando se trata de la creatura racional y libre que, conociendo el
Fin, aunque sea vagamente, es capaz de tender a Él de una manera
consciente y libre, eligiendo los medios para glorificar a Dios formalmente o
libremente. Por las leyes naturales cósmicas, los seres irracionales son
conducidos por Dios a su fin o bien, que es el perfeccionamiento de su ser.
Mediante ellas, los entes materiales desarrollan su actividad y acrecientan su
bien tendiendo a su perfeccionamiento pleno, con el que participan y
manifiestan el Ser o Perfección de Dios, que es dar gloria objetiva a Dios. El
orden establecido por la ley natural cósmica que es la ley eterna que cumplen
los entes materiales es necesario y se cumple siempre sin excepciones. En
cambio, la persona por ser espiritual, es creada por Dios para glorificarle
formalmente, es decir, de una manera consciente y libre.

De tal manera que, en Santo Tomás, la persona humana, se perfecciona con el


desarrollo armónico de su naturaleza, que va desde lo material, pasando por la
vida vegetativa, la sensitiva y que culmina en la vida espiritual que está abierta
a la trascendencia de la Unidad, Verdad, Bondad y Belleza infinitas, en cuya
posesión alcanza su actualización o plenitud humana. De aquí se sigue que la
persona humana no pueda alcanzar su plenitud o perfección si no es por el
conocimiento y amor de Dios, es decir, por la consecución del fin de Dios, que
es la gloria de Dios. Sólo cuando la persona humana alcanza a Dios logra
necesaria e indefectiblemente su propio bien o fin que es su perfección plena.

La ley natural o el orden natural impone la obligación al hombre de seguirla y,


al mismo tiempo, esa ley natural, da vigencia y carácter obligatorio a todas las
leyes morales positivas, incluyendo las leyes humanas en cuanto se ordenan a
la ley natural o ley divina. En Santo Tomás, para que el acto humano sea
bueno, es necesario seguir la ley moral natural, y de este modo la ley se
presenta como obligatoria. La obligatoriedad, es una propiedad inmediata y
esencial de la ley natural y de toda ley justa que en ella se apoye. Lo que
otorga el carácter obligatorio a la ley es el vínculo moral que implica que esa
ley natural sea la expresión de la naturaleza espiritual de la persona humana.

Santo Tomás define la ley como 'una regla y medida de los actos, según la
cual, uno es inducido o alejado del obrar; una ordenación de la razón, para el
bien común, promulgada por quien tiene cuidado de la comunidad' . La razón o
la inteligencia, es la facultad que dirige los medios al fin. Se trata de una norma
racional, recta, es decir, conforme a los dictámenes de la razón pero que se
funda en las exigencias esenciales.

La materia y la forma del acto humano incluyendo el acto legislador son la


inteligencia y la voluntad. La ley es una medida, un principio de orden de los
actos humanos y su finalidad es el bien común. De modo que la ley está
ordenada al bien de los súbditos. Por eso, lejos de quitar la libertad, se funda
en ella; la libertad se funda en la ley y la reafirma, porque la libertad supone
siempre un conocimiento de la verdad y, por lo mismo, es un camino seguro
para lograr el bien. Aquí vemos que el imperio o nuevo acto de la razón que
formula la decisión de la voluntad con el acto de la inteligencia que formula la
norma recta, y el acto de voluntad que obliga a los súbditos, es lo que
constituye la ley. Toda ley justa debe fundarse o apoyarse en la ley divina
natural.

Como vemos, para Santo Tomás, la ordenación final de las creaturas hacia la
bondad divina y que se encuentra en el Intelecto y Voluntad de Dios, a la vez
que es comunicada a la creatura racional, es la Ley eterna. Y se llama Ley
eterna porque todos los actos que la constituyen, al igual que todo lo que Dios
hace, está en Él desde toda la eternidad e identificado con su Acto Puro de ser.

La existencia de esta ley eterna es evidente por sí misma, porque


absolutamente todo lo creado es manifestación de ese orden que nos deja ver
que Dios no pudo crear nada sin ordenarlo todo hacia Sí mismo como a su fin
último. Y todo cuanto Dios ejecuta en el tiempo, lo decreta desde toda la
eternidad. A partir de ello, Dios, aunque no siempre ha creado, decimos que
crea ab aeterno, desde toda la eternidad. También por eso, la creación no
añade nada a Dios, que ya ha dirigido desde siempre toda la creación, por una
ordenación de su inteligencia a su último fin. De aquí que Santo Tomás
sostenga que la ley no es sino el dictamen de la razón práctica en el príncipe
que gobierna una comunidad perfecta. Pero es manifiesto que el mundo se
dirige por la Divina Providencia que toda la comunidad del universo se gobierna
por la razón divina. Por lo cual, esa misma razón de gobierno de las cosas en
Dios, como existente en el príncipe del universo, tiene razón de ley y, porque la
razón divina nada concibe en el tiempo, sino que lo tiene concebido ab aeterno,
de aquí se sigue que es necesario llamar eterna a semejante ley. La ley eterna
es la razón de la divina Sabiduría, en cuanto dirige todos los actos y mociones
de las creaturas a su fin. Aunque, en sentido estricto, cuando hablamos de ley
solemos entender la norma y el decreto divinos respecto al orden moral que
son descubiertos por la razón humana (ley natural), porque sólo las creaturas
espirituales participan de la ley eterna formalmente en cuanto que descubren
esta ley y son conscientes de ella. Es claro que los seres irracionales reciben y
ejecutan la ley divina inconsciente y pasivamente.

En Santo Tomás, bajo la ley natural moral, que es ley eterna, caen todos los
actos humanos ya que son los que el hombre realiza consciente y libremente.
Todos los actos humanos quedan dentro de esta ordenación eterna bajo el
dictamen práctico de la Inteligencia divina. Dios crea libremente, pero al crear,
necesariamente ha de ordenar hacia Sí a todas sus creaturas. Sin embargo, ha
querido la libertad de las creaturas racionales para obtener una gloria formal,
de tal suerte que le ha impuesto su fin y la norma para lograrlo por medio de
sus actos humanos, con una necesidad compatible con la libertad psicológica,
con una necesidad moral, y con una ley obligatoria.

LA LEY NATURAL Y LAS LEYES HUMANAS

Santo Tomás sostiene que la ley humana es necesaria porque es necesario


mantener el orden social inmanente o terreno, y aplicar los principios de la ley
natural a todas las circunstancias y casos con sanciones que garanticen el
orden social y el bien común terreno. Su necesidad se debe a la dificultad para
aplicar la ley natural a casos concretos y circunstancias diversas y así salvar el
orden social. También es necesaria para interpretar y determinar
auténticamente la ley natural ya que, aunque los primeros principios
universalísimos son evidentes para todos, en la medida que se van
particularizando, y aplicando a casos más concretos, es necesario ir
deduciendo, a partir de un raciocinio que se va oscureciendo, en la medida en
que se complican las situaciones morales. Y dado que no todas las personas
tienen capacidad para realizar deducciones complicadas y aplicarlas a casos
complicados, se hace necesaria la ley humana que explicite, para esos casos,
la ley natural. En casos muy complejos, sólo una inteligencia muy desarrollada
y sin prejuicios es capaz de profundizar desde los principios más universales
para llevar su luz hasta los problemas éticos más concretos y complejos En
Santo Tomás es claro que la ley humana se requiere como continuación de la
ley natural donde sus preceptos no llegan a legislar sobre la manera concreta
de cumplir ciertas disposiciones. La ley humana se presenta como la
continuación de la ley natural divina.

Pero, además, Santo Tomás ha sostenido que los preceptos de la ley natural
son indispensables para que la persona alcance su último fin y para asegurar la
convivencia y estabilidad social en aras del bien común. Pero muchas veces la
sanción eterna no es suficiente para garantizar, sino que se hace necesaria
una sanción temporal impuesta por una ley humana que garantice el
cumplimento de la ley natural. La ley humana también es importante porque no
se limita a la consecución del último fin, sino que, en muchos casos, puede
extenderse y prohibir o mandar actos que por naturaleza son indiferentes para
alcanzar ese último fin, pero que son necesarios para la convivencia en
determinadas situaciones o contextos muy concretos. La ley humana, no
procede inmediatamente de Dios, sino próximamente o inmediatamente de una
autoridad humana, y no de modo necesario, sino libre y, por eso, es derogable,
en todo o en parte, por el legislador, y sólo mediatamente, en cuanto procede
de la ley natural, goza de la autoridad divina que la fortalece con la obligación
de aceptarla. Santo Tomás deja bien establecido que la ley humana cuando es
legítima procede mediatamente de Dios, y toma su fuerza obligatoria de la ley
natural moral que es ley divina, que le da validez y consistencia. Nos dice que,
siendo el elemento formal la fuerza obligatoria para obedecer la ley humana,
esta obligatoriedad tiene su razón suprema en el precepto de la ley natural, que
es ley divina.
Tomás sostiene que el hombre es capaz de descubrir la ley natural con las
solas fuerzas de su razón ordenada a la verdad.

Para Santo Tomás, las autoridades son jerárquicas por naturaleza y su


jerarquía es del orden del ser y de la perfección, por lo mismo, es necesaria
para que no se formulen leyes contradictorias. Nos dice que la ley positiva
humana debe ser justa, en tres sentidos:

Por su fin, en cuanto debe contribuir al bien común que es el fin que confiere la
ley natural a la ley positiva para poder legislar. Es la misma ley natural la que
confiere autoridad y manda a los súbditos a obedecer la ley positiva. La ley
que no contribuye al bien común, no es ley puesto que va contra la
justicia legal.

Por su modo, debe ser justa, distribuyendo, proporcionalmente y


subsidiariamente entre los súbditos, las obligaciones de la ley. La ley natural
señala que la ley positiva debe hacerse conforme a la justicia distributiva,
según las responsabilidades y el trabajo debe dividirse proporcionalmente entre
los sujetos a la ley y de manera subsidiaria, es decir, según la naturaleza de
cada uno y sus características individuales.

Por último, la ley positiva, debe ser posible física y moralmente; la ley no debe
ordenar cosas física o moralmente imposibles, porque en ese caso se invalida
a sí misma al estar fuera del ámbito de la ley natural y, por lo tanto, no tiene
carácter obligatorio.

Santo Tomás deja claro que si no cumple con las condiciones anteriores, la ley
queda inválida y despojada de toda fuerza obligatoria, y en conciencia no debe
cumplirse, como cuando se ordena algo inmoral, o contrario a la ley natural, y
que, por lo mismo, no sólo hay que dejar de cumplir esa ley, sino que hay
obligación de resistirse a ella.

Es patente que en Santo Tomás, la ley es algo que está en nuestra naturaleza
y de lo cual no podemos librarnos, por eso la ley obliga y reprende cuando se
transgrede. La voluntad no es la autora de la ley moral y, por eso, no puede
dispensarse de la ley ni abrogarla. La inteligencia se manifiesta en la
conciencia imponiéndonos la ley natural como una exigencia ontológica de un
orden ya establecido que la inteligencia no hace sino comprender y expresar.
Es por el ser, por donde se introduce la ley en la razón humana, y lo que nos
obliga es que ese ser viene de una Voluntad superior, que es la única capaz de
obligarnos.

Clasificaciones de las leyes, según sus características

 En sentido material y formal: esta diversificación en material y formal se


particulariza por observar cuál es el contenido de la ley y cuál es su
estructura.
o Material. Refiere a cuál es el contenido de la norma (su finalidad,
la regla de conducta que fija y las facultades y deberes que otorga
e impone).
o Formal. Refiere a como debe ser la estructura de la norma (toda
norma debe ser general, obligatoria, escrita, emanada desde el
congreso o autoridad competente conforme al mecanismo
constitucionalmente determinado y debe formar parte del derecho
de un Estado).

 De derecho estricto y de derecho equitativo, también se denominan


rígidas o flexibles. En las primeras la norma es taxativa y no deja
margen para apreciar las circunstancias del caso concreto ni graduar
sus consecuencias. En las segundas, resultan más o menos
indeterminados los requisitos o los efectos del caso regulado, dejando
un cierto margen para apreciar las circunstancias de hecho y dar al
Derecho una configuración adecuada al caso concreto.

a) Por el sistema al que pertenecen: internacionales; nacionales; provinciales;


locales.

b) Según el modo de operar:

 Permisivas: son aquellas disposiciones que autorizan, permiten a un


sujeto realizar determinadas conductas.
 Prohibitivas: son aquellas que vedan, niegan al sujeto la posibilidad de
realizar determinados actos o de tener ciertas conductas.
 Declarativas: son aquellas cuyo contenido encierra definiciones. "Son
personas todos los entes susceptibles de adquirir derechos y contraer
obligaciones".

c) Según cómo actúa la voluntad individual:

 Imperativas: son leyes que se imponen a la voluntad individual o


colectiva, que no dan opción para el sujeto.
 Supletorias: son leyes que rigen solamente cuando las personas no
expresan su voluntad en otro sentido. Están estrechamente ligadas al
principio de autonomía de la voluntad.

Algunos tipos de leyes son:

1. Ley fundamental es la que establece principios por los que deberá


regirse la legislación de un país; suele denominarse Constitución. La
Constitución es la norma suprema del ordenamiento jurídico, ya que está
por encima de cualquier ley
2. Ley orgánica cuando nace como consecuencia de un mandato
constitucional para la regulación de una materia específica.
3. Ley ordinaria, entre las que se incluye la ley de presupuestos.

Legislación delegada

Son normas jurídicas con rango de ley dictadas por el Gobierno sobre
determinadas materias. No son propiamente leyes, aunque tienen todos los
efectos de éstas, ya que tienen valor, rango y fuerza de ley. Entre ellas
encontramos al:

 Decreto Ley
 Decreto Legislativo
 Decreto de Necesidad y Urgencia

EL DERECHO Y LA MORAL

El derecho es un conjunto de principios y normas, generalmente inspirados en


ideas de justicia y orden, que regulan las relaciones humanas en toda sociedad
y cuya observancia es impuesta de forma coactiva por parte de un poder
público. El conjunto de principios y normas jurídicas de un Estado determinado
constituye su ordenamiento jurídico. El derecho también es la ciencia social
que estudia, interpreta y sistematiza el ordenamiento para su correcta
aplicación. El derecho guarda una íntima conexión con la política, la economía,
la sociología y la historia, y es el centro de problemas humanos complejos
como la determinación de lo que es justo.

No hay una definición del derecho generalmente aceptada o consensuada. Las


cuestiones más generales sobre el carácter y el contenido del derecho son
estudiadas por la filosofía del derecho y la teoría del derecho. Por ello, el
derecho ha sido considerado simultáneamente una ciencia y un arte.

En el siglo III el jurista romano Ulpiano acuñó la división de la ciencia del


derecho en dos grandes ramas: el derecho público, que regula la actuación de
los poderes públicos; y el derecho privado, que regula las relaciones entre
personas físicas y jurídicas. Esta división, a grandes rasgos, persiste en la
actualidad. Algunas ramas importantes del derecho público son, entre otras, el
derecho constitucional, el derecho administrativo o el derecho penal; al derecho
privado pertenecen el derecho civil, el mercantil o el derecho del trabajo.
Algunas disciplinas como el derecho internacional también obedecen a esta
clasificación, dividiéndose en derecho internacional público y privado.

COSTUMBRES

Costumbre es un hábito o tendencia adquirida por la práctica frecuente de un


acto. Las costumbres de la vida cotidiana son distintas en cada grupo social
conformando su idiosincrasia distintiva, que, en el caso de grupos definidos
localmente, conforman un determinado carácter nacional, regional o comercial.

Las costumbres son formas de comportamiento particular que asume toda una
comunidad y que la distinguen de otras comunidades; como sus danzas,
fiestas, comidas, idioma o artesanía.

Estas costumbres se van transmitiendo de una generación a otra, ya sea en


forma de tradición oral o representativa, o como instituciones. Con el tiempo,
estas costumbres se convierten en tradiciones.
Generalmente se distingue entre las que cuentan con aprobación social, y las
consideradas "malas costumbres", que son relativamente comunes, pero que
no cuentan con la aprobación social, y suelen promulgarse leyes para tratar de
modificar las costumbres.

La moral es un conjunto de normas, creencias, valores y costumbres


subjetivas que dirigen o guían la conducta de grupos de personas en la
sociedad. Se distingue de la ética en que esta es una moral transcultural o
universal, aunque ambas se suelen confundir. La moral permite distinguir
cuáles acciones son buenas y cuáles son malas para un grupo social. Otra
perspectiva la define como el conocimiento de lo que el ser humano debe hacer
o evitar para conservar la estabilidad social.

El término «moral» tiene un sentido opuesto al de «inmoral» (contra la moral) y


«amoral» (sin moral). Es la existencia de acciones y actividades susceptibles
de valoración moral, está fundamentada en el ser humano como sujeto de
actos voluntarios. Abarca la acción de las personas en todas sus
manifestaciones, además de que permite la introducción y referencia de los
valores.

Los conceptos y creencias sobre la moral llegan a ser considerados y


codificados de acuerdo a una cultura, religión, grupo, u otro esquema de ideas,
que tienen como función la regulación del comportamiento de sus miembros.
La conformidad con dichas codificaciones también puede ser conocida como
moral y se considera que la sociedad depende del uso generalizado de esta
para su existencia.

Hay diversas definiciones y concepciones de lo que en realidad significa moral,


y esto ha sido tema de discusión y debate a través del tiempo. Múltiples
opiniones concuerdan en que el término representa aquello que permite
distinguir entre el bien y el mal de los actos, mientras que otros dicen que son
solo las costumbres las que se evalúan virtuosas o perniciosas.

El concepto de la moral se diferencia de la filosofía moral o ética en que esta


última reflexiona racionalmente sobre los diversos esquemas morales con la
finalidad de encontrar principios racionales que determinen las acciones
éticamente correctas y las acciones éticamente incorrectas, es decir, la ética
busca principios absolutos o universales, independientes de la moral de cada
cultura.

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