La liberación de las especies minerales es el proceso unitario de mayor
relevancia práctica en todo circuito de procesamiento de minerales; por
cuanto demanda la principal inversión de capital, incide fuertemente en
los costos unitarios del proceso metalúrgico, determina la capacidad
máxima de tratamiento e influye en la rentabilidad de la operación.
A pesar de su reiteradamente reconocida ineficiencia energética, los
molinos de bolas, que operan en circuito cerrado con clasificadores
hidráulicos, ha sido la alternativa tecnológica tradicionalmente
seleccionada para la molienda fina de minerales; sea en etapas únicas o
múltiples, integrados con molinos de barras o molinos SAG.
La principal ventaja para el uso de sistemas convencionales de
chancado-molienda reside en el menor consumo de energía respecto a
los procedimientos no convencionales (molienda autógena, SAG., etc.).
Esto debido a que las operaciones de trituración presentan mayor
eficiencia en aplicación de energía en relación a su aplicación en
molienda que posee mecanismos que generan significativa pérdida de
energía por acción entre medios moledores y los forros.
Los procesos de reducción de tamaño se cuantifican en términos de la
energía consumida durante la operación misma del equipo de
conminución. Este enfoque resulta ser bastante lógico ya que tales
operaciones son los responsables en gran medida del elevado costo, por
consumo de energía, de las operaciones involucradas en el
procesamiento de minerales. De esta manera, la información es
interpretada casi exclusivamente en términos de relaciones empíricas de
energía versus reducción de tamaño o más conocidas como las "Leyes
de la Conminución".
El índice de trabajo es un parámetro de conminución, expresa la
resistencia de un material a ser triturado y molido. Numéricamente son
los kilowatts-hora por tonelada corta requerido para reducir un
material desde un tamaño teóricamente infinito a una producto de 80%
menos 100 micrones, lo que equivale aproximadamente a un 67%
pasante a la malla 200.
El trabajo pionero de Fred C. Bond marcó un hito en la caracterización
de circuitos convencionales de molienda/clasificación. Su Tercera
Teoría o “Ley de Bond” se transformó en la base más aceptada para el
dimensionamiento de nuevas unidades de molienda:
(1)
Donde:
E = Consumo Específico de Energía, Kwh/ton molida
F80 = Tamaño 80% pasante en la alimentación, µm
P80 = Tamaño 80% pasante en el producto, µm
Wi = Indice de Trabajo de Bond, indicador de la Tenacidad del mineral,
Kwh/ton.
En la expresión anterior, el par (F80, P80) se denomina la ‘tarea de
molienda’; es decir, el objetivo de transformar partículas de tamaño
característico F80 en partículas de tamaño menor P80. Mediante la
ecuación (1), el índice de Bond permite estimar la energía (Kwh)
requerida para moler cada unidad (ton) de mineral. Dicho consumo
específico de energía determina a su vez la capacidad de la sección de
molienda por la relación:
(2)
Donde:
M = Tasa de Tratamiento o Capacidad del molino, ton/hr
P = Potencia Neta demandada por el molino, Kw.
Aplicaciones del Indice de Bond:
a) En simulación: Cuando se tiene que predecir el funcionamiento de
un molino a partir de datos obtenidos de otro modo de funcionamiento,
teniendo como variable respuesta el Wi, o como parámetro de
escalamiento, etc.
b) Como parámetro de diseño: Conociendo el Wi, puede determinarse
la potencia del motor que accionara el equipo (molino)/dimensiones del
molino.
Control de molinos industriales: El índice de trabajo determinado en
planta Wi debe ser igual al determinado mediante el procedimiento
Standard. La comparación es válida para las condiciones standard de
Bond las cuales son: Molino de bolas de 8´x 8¨, circuito cerrado con
clasificación y 250% de carga circulante, para otras condiciones se
debe realizar las correcciones pertinentes.
Reconociendo el crítico rol de la potencia demandada por un molino, es
de interés entonces disponer de una adecuada correlación con
respecto a sus dimensiones y condiciones básicas de operación, tal
como:
(4)
Donde:
D = Diámetro Interior del molino, pies
L = Largo Interior del molino, pies
Nc = Velocidad de Rotación, expresada como fracción de la Velocidad
Crítica, Ncrit = 76.6/D0.5
ρ ap = Densidad Aparente de la Carga, ton/m3 (incluyendo los
espacios intersticiales)
f = Nivel Aparente de Llenado, % (incluyendo los espacios
intersticiales)
α = Angulo de Levante del centro de gravedad de la carga con
respecto a la vertical, típicamente en el rango de 35º a 40º.
Fabricantes y proveedores ofrecen al supervisor de planta los programas
informáticos que permiten simular y evaluar la operación de
conminucion. Estos programas son de diseño propio, o han sido
elaborados por compañías especializadas de ingeniería. Algunos
programas de simulación y control han sido desarrollados por centros de
investigación adscritos a universidades o institutos tecnológicos de
educación superior.
Estos programas están basados en modelos matemáticos y algoritmos, a
menudo son utilizados total o parcialmente para el control de las
operaciones de conminucion, siendo la tendencia en el control de las
plantas el uso de modernos sistemas de control, entre los que
sobresalen los de última generación llamados Sistemas Expertos. En
cuanto a los programas de simulación y evaluación son destacables un
conjunto de planillas MS Excel desarrollado por el Dr. Jaime Sepúlveda,
llamado Moly-Cop Tools, diseñadas para caracterizar la eficiencia
operacional de un determinado circuito de molienda, en base a
metodologías y criterios de amplia aceptación practica.
Por ejemplo, con la ayuda de la planilla “Mill Power Ball Mills” de Moly
Cop Tools, se puede calcular la potencia requerida por un molino de
bolas, a partir de datos de la operación misma o de ensayos en
laboratorio, pudiendo luego simularse otras condiciones variando
simplemente los parámetros operacionales en las celdas Excel. Esto
permite estimar los requerimientos energéticos y las inversiones
necesarias para alcanzar determinados resultados sin necesidad de
pruebas o ensayos costosos en planta.
Es posible concluir que la energía es más eficientemente empleada en
las etapas de trituración respecto a la subsiguiente etapa de molienda.
La eficiencia del empleo de energía en los circuitos de chancado y su
comparación respecto a la etapa de molienda demuestra la necesidad
de reajustar condiciones operativas y/o modificar el diseño de
instalación, en las que la utilización efectiva de energía resulte inferior
respecto a la correspondiente etapa de molienda.
Un rubro significativo en los costos de reducción de conminucion es el
correspondiente al consumo de acero en medios de molienda y blindajes
como consecuencia directa de la energía aplicada en la molienda, y que
es a su vez directa consecuencia de la calidad granulometrica del
mineral que entrega la etapa de chancado.