Tarea discipulado virtual
Presentado por: Juan Manuel Silva Castro
EFESIOS 5
Andad como hijos de luz
1Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 2Y andad en
amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por
nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. Ex. 29.18.
3Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre
entre vosotros, 1como conviene a santos; 4ni palabras deshonestas, ni
necedades, ni truhanerías, que no convienen 2, sino antes bien
acciones de gracias. 5Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o
inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo
y de Dios. 6Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas
cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. 7No seáis,
pues, partícipes con ellos 3. 8Porque en otro tiempo erais tinieblas,
mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz 9(porque el
fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y
verdad), 10comprobando lo que es agradable al Señor. 11Y no
participéis en las obras infructuosas de las tinieblas4, sino más bien
reprendedlas; 12porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos
hacen en secreto. 13Mas todas las cosas, cuando son puestas en
evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que
manifiesta todo. 14Por lo cual dice:
Despiértate, tú que duermes,
Y levántate de los muertos,
Y te alumbrará Cristo.
15Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino
como sabios5, 16aprovechando bien el tiempo, Col. 4.5. porque los
días son malos. 17Por tanto, no seáis insensatos6, sino entendidos de
cuál sea la voluntad del Señor. 18No os embriaguéis con vino7, en lo
cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, 19hablando
entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales,
cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20dando
siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro
Señor Jesucristo. Col. 3.16-17.
Someteos los unos a los otros
21Someteos unos a otros en el temor de Dios. 22Las casadas estén
sujetas a sus propios maridos, Col. 3.18; 1 P. 3.1. como al
Señor; 23porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es
cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24Así
que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo
estén a sus maridos en todo. 25Maridos, amad a vuestras mujeres,
Col. 3.19; 1 P. 3.7. así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí
mismo por ella, 26para santificarla, habiéndola purificado en el
lavamiento del agua por la palabra, 27a fin de presentársela a sí
mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa
semejante8, sino que fuese santa y sin mancha. 28Así también los
maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El
que ama a su mujer, a sí mismo se ama. 29Porque nadie aborreció
jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también
Cristo a la iglesia, 30porque somos miembros de su cuerpo, de su
carne y de sus huesos. 31Por esto dejará el hombre a su padre y a su
madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Gn.
2.24. 32Grande es este misterio; más yo digo esto respecto de Cristo
y de la iglesia. 33Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a
su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.
Texto bíblico Reina-Valera 1960® © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960.
Porque están los “no” en este capítulo bíblico
1
Como hijos de Dios no debemos practicar la fornicación, inmundicia o avaricia y
mucho menos nombrarlas
2
Las palabras deshonestas, necedades, truhanerías tampoco deben estar en el corazón
del creyente, porque no definen un nuevo nacimiento en Cristo.
3
No debemos participar con los incrédulos practicando sus pecados porque ya
conocimos la luz del evangelio y no somo de las tinieblas.
4
El creyente no debe celebrar y congraciarse con diferentes actividades que para el
mundo parecen normales, pero no lo son.
5
La sabiduría refleja el carácter de Dios, tal como lo dice Proverbios 1:7
6
Por que habiendo recibido la luz y la verdad de Cristo no podemos seguir con
ignorancia de las cosas que no convienen.
7
Este deseo de satisfacer la carne a través de la embriaguez, lo llena el Señor.
8
Las personas que conforman la iglesia que pretendan presentarse ante el Señor con
un corazón lleno maldad, falsedad e hipocresía no podrá entrar al reino de los cielos.
Como lo indica Lucas 11:44