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Garantía de Evicción y Vicios Ocultos

La garantía por evicción es un efecto de los contratos onerosos que protege al adquirente de un bien de posibles reclamos judiciales por un mejor derecho sobre el bien. El enajenante debe defender al adquirente en juicio y pagar los daños y perjuicios si el adquirente es despojado del bien. La garantía opera de pleno derecho en contratos onerosos siempre que la turbación del derecho tenga una causa anterior o contemporánea a la adquisición.

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Garantía de Evicción y Vicios Ocultos

La garantía por evicción es un efecto de los contratos onerosos que protege al adquirente de un bien de posibles reclamos judiciales por un mejor derecho sobre el bien. El enajenante debe defender al adquirente en juicio y pagar los daños y perjuicios si el adquirente es despojado del bien. La garantía opera de pleno derecho en contratos onerosos siempre que la turbación del derecho tenga una causa anterior o contemporánea a la adquisición.

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La 

garantía por evicción (evicción significa vencido) es un efecto propio de los contratos onerosos. Se da
cuando adquirimos un bien a título oneroso, donde quien nos trasmite, vende o cede el bien debe
garantizar que no suframos ninguna especie de turbación en nuestro derecho sobre la propiedad, goce o
posesión de lo adquirido. Esto quiere decir que debemos estar cubierto de que nadie nos efectuará
reclamos judiciales por un mejor derecho sobre este bien y de ocurrir el enajenante deberá pagar los
correspondientes daños y perjuicios (Art. 2091).

Requisitos para que opere la garantía de evicción:

 Que se trate de una turbación de derecho: Esta debe estar fundada en una causa jurídica, es
decir en una demanda o excepción judicial. Esta garantía no opera sobre turbaciones de hecho
que pueda sufrir el comprador como rotura de vidrios o intrusos en la propiedad adquirida, ya
que en este caso debo ejercer mi derecho de defensa de forma personal.

 Que la turbación tenga una causa anterior o contemporánea a la adquisición: si la causa es


posterior no funciona la garantía de evicción. Ej. si compro un terreno que luego es expropiado
de manera total o parcial por el fisco no tengo opción de reclamo por evicción al enajenante. 

Alcance de la garantía de evicción:

La acción por evicción la ejerce el adquirente, herederos o sucesores universales y los a título particular
si es onerosa, contra el enajenante. Esta garantía de evicción funciona de pleno derecho, es decir que no
requiere pacto expreso, en todos los contratos traslativos a título oneroso. 

El adquirente tiene garantía por evicción, ante la adquisición a titulo oneroso de un bien, oponible a
terceros y al mismo enajenante que debe abstenerse (no hacer) de actos que turben el derecho del
adquirente sobre el bien trasmitido.

Efectos de la garantía de evicción: Fundamentalmente son los efectos principales.

 Defensa en juicio: debe darse por parte del enajenante hacia el adquirente. Ante un reclamo
judicial sobre la cosa adquirida el adquirente debe citar al juicio al enajenante que se encuentra
obligado a defender la legitimidad del título y de la transmisión de la cosa (Art. 2108). La citación
al enajenante se puede realizar por el adquirente o bien por el tercero que efectúa el reclamo.
La falta de citación al enajenante hace caer su responsabilidad. Si el enajenante no concurre  el
adquirente debe continuar el juicio defendiendo sus derechos ya que por omisiones o
negligencia de su parte puede perder el pleito y no podrá reclamar nada posteriormente.

 Indemnización de los perjuicios: si el tercero logra vencer en juicio, el enajenante debe


indemnizar al adquirente por daños y perjuicios. Esto es daño emergente, lucro cesante, costas,
gastos y mejoras realizadas.

Cese de la responsabilidad por evicción:

El enajenante de un bien a título oneroso no responde por evicción en las siguientes circunstancias:

 Conocimiento previo de la evicción: si el adquirente conoce la situación, salvo que la


responsabilidad hubiese sido expresamente convenida (Art. 2106).
 Falta de citación al enajenante: si no hay citación o fue hecha fuera de término no responde el
enajenante. Salvo que se pruebe la inutilidad de la citación (Art. 2110-2111).

 Allanamiento a la demanda:  si el adquirente se allana al tercero demandante salvo prueba


contraria acerca de que no hay nada oponible (Art. 2111).

 Omisión de defensas: si el adquirente no responde la demanda o no formula apelación salvo


prueba que demuestre su inutilidad.

 Sometimiento a árbitros: si el adquirente somete la cuestión a arbitraje sin consentimiento del


enajenante y se formulare un laudo en su contra (Art. 2113)..

. La acción redhibitoria

La acción redhibitoria, o resolutoria, está configurada para aquellas situaciones en las


que se presentan vicios ocultos en el bien objeto de compraventa, de tal forma que la
finalidad a la que estaba destinada la cosa no ocurrirá por haber quedado inservible.

Para Tur Faúndez, «‘los vicios ocultos existentes generan un desequilibrio en las
prestaciones que se produce por el perjuicio económico que sufre el comprador»(4).
Del tenor del art.1486 CC -EDL 1889/1-, se desprende que esta acción está destinada
a resolver el acuerdo suscrito entre las partes con el correspondiente abono por los
gastos en los que haya incurrido, pudiendo ir acompañada de una indemnización por
daños y perjuicios.

Habiendo comentado anteriormente que respecto de esta acción los vicios tienen que
ser graves y trascendentales, puede ocurrir que concurra dolo y mala fe por parte del
vendedor. Ya no se trata de ocultar las contingencias antes de celebrar el concierto,
sino de no manifestar la trascendencia tan perjudicial que podrían tener esos daños
para el objeto de compraventa. De ahí que la propia disposición establezca la
indemnización cuando se opta por la rescisión.

La garantía que dal el vendedor al comprador


La garantía es un medio del que la ley le impone al vendedor para salvaguardar los derechos del
comprador, frente a posibles desperfectos que cualquier persona, aún los diligentes, pueden pasar por
alto, al adquirir una cosa. Esta se produce en todo tipo de venta, sin excepciones; pues obedece a la
obligación de seguridad que debe ofrecer el vendedor al comprador.

Parte en el reconocimiento del principio de que la buena fe que debe primar en todo acuerdo o
convención entre los contratantes, sobre todo de parte del vendedor. En este caso, la garantía bien
puede ser producto de un contrato, o en su ausencia por efecto directo de la ley, conforme a los
artículos 1641 y siguientes del Código Civil Dominicano donde se requiere que para la ejecución de la
garantía, los bienes después de adquiridos por el comprador, presenten desperfectos que para él eran
desconocidos, al examinar los bienes.
En esa situación, debe presumirse la buena fe del vendedor, quien se presume también es
desconocedor de los desperfectos de los bienes objeto de la venta. En este caso lo que procede es
reconocer la garantía dispuesta en la ley en el Art.1641 del Código Civil Dominicano, lo determina y
reglamenta su ejercicio, al expresar lo que sigue a continuación: «El vendedor está obligado a garantizar
la cosa vendida por los defectos ocultos que ésta tuviere, si la hicieren inútil para el uso a que se destina,
o que disminuyen de tal modo este uso, que no la habría comprado o hubiera dado un precio menor, a
haberlos conocido». El vicio no solo debe estar oculto, a la vista y en franco desconocimiento de las
partes, o por lo menos del comprador, sino que también anterior a la venta, para que pueda
considerarse como tal. Es una situación que se presenta, bajo el marco de la ignorancia, pues se
requiere para la reclamación del vicio que el comprador desconozca el mismo, pues en caso contrario,
lamentablemente no podría reclamarlos.

El comprador de buena fe que ha sido objeto de la evicción, cuenta con el amparo de la ley, para
obtener las reparaciones correspondientes. Es así que el Art.1630 c.c., se expresa en esos términos al
indicar: «Cuando se ha prometido la garantía o no se ha estipulado cosa alguna con relación a ella, tiene
derecho el comprador, en el caso de evicción, a demandar del vendedor:

1ero. la devolución del precio;

2do, la de los frutos, cuando está obligado a dárselos al propietario que lo vence en juicio;

3ro., las costas ocasionadas por la demanda hecha por el comprador en garantía, y las causadas por el
demandante originario; y

[Link] fin, los daños y perjuicios, así como las costas y gastos legales del contrato».

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