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Lipoma

José Mellado Martos


Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Unidad de Gestión Clínica Poniente-Junquillos.
La Línea de la Concepción. Cádiz.
Miembro del GdT de Cirugía Menor y Dermatología de la semFYC.

María Rosa Senán Sanz


Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. CAP El Clot. Barcelona.
Miembro del GdT de Cirugía Menor y Dermatología de la semFYC.

Introducción blanda y consistencia elástica, pastosa o quística, de for-


ma regular y redondeada a ovoidea o discoide, pero de lími­
Un lipoma es una lesión tumoral blanda, benigna, de cre- tes imprecisos, y superficie tabicada o lobulada al tacto.
cimiento lento y de localización subcutánea, formada a
partir de una proliferación de células adiposas proceden- Las localizaciones más frecuentes son los hombros, la
tes del tejido graso y encapsuladas por tejido fibroso o no, base del cuello, la espalda, las extremidades superiores e
bien delimitada, de tamaño variable (desde un pequeño inferiores y la región de la nuca.
nódulo subcutáneo hasta una masa importante que de-
forma la región anatómica), única o múltiple, móvil y que Conviene diferenciarlo de los quistes epidérmicos (mal
no suele estar adherida a la piel ni a planos profundos llamados sebáceos), puesto que su abordaje quirúrgico
(figura 1). es diferente. El quiste está compuesto por queratina y
envuelto por una cápsula más o menos dura, siendo fun-
Afectan al 1% de la población, más frecuentemente a damental la extirpación completa de esta para evitar re­
hombres de 40 a 60 años, siendo muy raros en niños. cidivas. Este tema se trató en un artículo de un número
anterior de la revista y por ello no se ha comentado en
Aunque son fáciles de diagnosticar, simplemente por ins- este monográficoa.
pección y palpación, hemos de tener en cuenta que no
todas las masas subcutáneas blandas son lipomas.
Indicaciones
En general, no se recomienda el tratamiento quirúrgico de
Los lipomas se perciben clínicamente como masas subcu- los lipomas a menos que compriman estructuras adya-
táneas, asintomáticas, simétricas, de crecimiento lento centes o haya dudas diagnósticas. La actitud terapéutica
(pudiendo llegar a alcanzar un gran tamaño), de palpación habrá de ser expectante en casos de lipomas pequeños
que no produzcan alteración funcional, aunque debe se-
FIGURA 1 guirse su evolución, valorando su tamaño; si es grande,
estará indicada la exéresis quirúrgica completa y el poste-
Lipoma en antebrazo rior estudio anatomopatológico.

El único tratamiento curativo del lipoma es la exéresis


quirúrgica del tumor, sea cual sea su localización y tama-
ño. El objetivo es la extirpación cuidadosa del tumor com-
pleto para minimizar las complicaciones.

Indicaciones
• Dolor. Los lipomas grandes o los situados en zonas de
apoyo pueden provocar molestias que indiquen su ex-
tirpación.

Martín Miralles S, Dalfó Baqué A. Cirugía menor: exéresis de un quiste


a 

sebáceo. AMF. 2018;14(6):358-361

35 AMF 2018;14(10):587-590 587


José Mellado Martos Lipoma
María Rosa Senán Sanz

• Restricción del movimiento. Lipomas situados en zo- • Anestésico local (mepivacaína al 1-2% o lidocaína al
nas que afecten al movimiento de una articulación. 1-2%, con o sin vasoconstrictor).
• Crecimiento rápido o cambio de aspecto. Cualquier • Gasas estériles.
lesión que presente una de estas características, o am- • Guantes estériles.
bas, debe ser extirpada. Las características reales de un • Paño estéril fenestrado y no fenestrado.
«bulto» no se conocen hasta que se estudia anatomo- • Hoja de bisturí del n.o 15.
patológicamente. • Mango de bisturí del n.o 3.
• Terminal de bisturí eléctrico.
Contraindicaciones para la extirpación • Pinzas hemostáticas (Kelly o Pean).
• Pinzas de mosquito (Halsted), curvas y rectas.
Relativas • Pinza de Allis.
• Pinzas de disección con y sin dientes, tipo Adson.
Infección. No contraindica la extirpación, pero es preferi- • Tijera de Metzenbaum, fina, curva y de puntas romas.
ble diferirla y abordarla tras el tratamiento antibiótico • Tijeras de corte (Mayo).
pertinente, con mayores garantías estéticas y menos pro- • Portagujas pequeño (mejor con ramas de carburo de
babilidad de recidiva. tungsteno).
• Separadores, erinas o ganchos.
Abcesificación. Tampoco contraindica la extirpación, • Sutura de seda del número adecuado (2/0, 3/0, 4/0
siendo obligado el paso previo del drenaje quirúrgico y y 5/0).
tras la curación del absceso se indicará la extirpación del • Sutura reabsorbible (Safil®, Vicryl®), del número ade-
lipoma. cuado (4/0 y 5/0), si es necesaria.
• Esparadrapo o apósitos autoadhesivos.
Absolutas • Formol al 10%, en contenedor de plástico.

Gran tamaño. Los lipomas grandes (mayores de 4 o 5 cm) Es muy importante disponer del instrumental adecuado y
y los gigantes deben ser extirpados en un medio hospita- en cantidad suficiente. Siempre hay que tener en cuenta
lario. los imprevistos o complicaciones que pueden surgir en
cualquier momento.
Localización. Evitar la extirpación de lipomas asentados
en zonas de riesgo: Técnica
• Los lipomas situados en la axila, la ingle, el hueco su-
praclavicular y el hueco poplíteo pueden estar cerca de Los pequeños lipomas pueden ser extraídos por enuclea-
estructuras neurovasculares importantes y su trata- ción o escisión simple y los más grandes por escisión fu-
miento debe evitarse en Atención Primaria. siforme, disecando el tejido circundante.
• Los lipomas localizados en la nuca pueden ser difíciles
de extirpar debido al gran tamaño que suelen adquirir En este caso, vamos a describir la escisión simple, que
antes de dar clínica y a su situación inmediatamente consideramos que es la técnica de elección en la extirpa-
supramuscular. ción de lipomas.
• Las localizaciones atípicas (como, por ejemplo, el cuero
cabelludo, los dedos, las manos, los pies, etc.) deben FIGURA 2
poner en duda el diagnóstico de lipoma y, si precisan
tratamiento, el paciente debe ser derivado. Línea de incisión y aplicación de anestesia
• Cuando el lipoma está situado en el tronco, es im-
portante discernir si está en el plano subcutáneo o en
el plano submuscular, en cuyo caso debemos abste­
nernos de plantear el tratamiento en el centro de
salud.

Material necesario

• Solución de povidona yodada o clorhexidina.


• Bolígrafo o rotulador quirúrgico.
• Jeringas (1, 2 y 5 cc) y agujas (21G, 25G o 30G).


588 AMF 2018;14(10):587-590 36
José Mellado Martos Lipoma
María Rosa Senán Sanz

Preparación del campo quirúrgico FIGURA 4

Disección
Si nos encontramos en un área pilosa, valoraremos cortar
el vello.

Delimitamos el lipoma por palpación y pintamos con tinta


los bordes. Marcamos con bolígrafo quirúrgico la línea de
incisión (siempre paralela a las líneas de tensión) (figu-
ra 2).

Una vez lavados y enguantados, aplicamos clorhexidina


(o povidona) ampliamente para la limpieza y desinfección
de la zona. Es imprescindible ser rigurosos con la asepsia,
la antisepsia y la desinfección.
FIGURA 5
Aplicamos el anestésico local en sábana, abarcando todo
el tejido que vamos a disecar, según la técnica de infiltra- Extracción
ción perilesional (profundamente alrededor del lipoma,
v. figura 2).

Se realiza la incisión linealmente con el bisturí en la piel


hasta el tejido celular subcutáneo, tensando la piel, hasta
llegar a la lesión realizando el despegamiento de la zona
superficial (figura 3).

Atrapamos el lipoma con la pinza de Allis o el mosquito o


con varios mosquitos, traccionamos a la vez que compri-
mimos desde los laterales de la herida y vamos despe-
gando los diferentes planos con la tijera, el mosquito o el
dedo y, ayudado por los separadores, obtenemos una
buena visión directa del campo quirúrgico (figura 4). Realizaremos hemostasia de los diferentes vasos sanguí-
Como las adherencias al tejido celular subcutáneo son neos de la zona quirúrgica. La hemostasia del espacio
mínimas, la disección o «pelado», suele ser fácil de rea­ muerto residual debe ser completa para evitar un hema-
lizar. toma o seroma, usando compresión digital, pinzas he-
mostáticas, electrocoagulación o puntos de ligadura. A
Intentaremos extraer la pieza en bloque, previa palpación con­tinuación, se hace la sutura por planos, cerrando con
de los tejidos adyacentes (figura 5), para asegurar la re- 2 o 3 puntos reabsorbibles subcutáneos 3/0 o 4/0, dando
moción completa del tumor. puntos invertidos con nudo enterrado, evitando así espa-
cios virtuales y dejando drenajes si fuese necesario, aun-
que en la mayoría de las ocasiones de escisión simple es
FIGURA 3 suficiente con puntos simples discontinuos cerrando la
piel sin necesidad de cerrar los planos profundos.
Incisión
Como los bordes de la herida quirúrgica ya están diseccio-
nados, no es necesaria ninguna preparación previa de la
piel para su cierre, no obstante, se ha de valorar el grado
de resistencia al cierre de la herida, para evitar la isque-
mia de los bordes; si fuese preciso, practicaremos una ma-
yor disección subcutánea roma de todo el margen de la
herida, con tijeras de disección o mosquito, ayudándonos
con gancho o pinzas de Adson con dientes.

El cierre de la piel se realiza con puntos simples disconti-


nuos. La epidermis se cierra con sutura no reabsorbible

37 AMF 2018;14(10):587-590 589


José Mellado Martos Lipoma
María Rosa Senán Sanz

(nailon o seda) (figura 6). Es importante conseguir la A continuación se realizará la introducción de la pieza en
eversión de los bordes de la herida quirúrgica, principio formol al 10% para su envío a anatomía patológica; no
básico del cierre de la piel con suturas (figura 7). El núme- debemos considerar acabado el procedimiento hasta reci-
ro de puntos dependerá de la tensión de la herida, del bir el informe de anatomía patológica e informar al pa-
grosor del hilo y del tipo de cierre. ciente de los resultados y el pronóstico.

Colocar apósitos estériles compresivos para evitar hema-


FIGURA 6 tomas.
Punto simple
Cuidados
Indicar analgesia, si hay dolor o, mejor, adelantándonos a
la posibilidad del mismo.

Indicamos los cuidados posteriores y la próxima cita de


revisión. Se ha de advertir al paciente de los riesgos pos-
quirúrgicos y de los autocuidados de la herida quirúrgica.

Registramos el procedimiento en la historia de salud y


cumplimentamos la hoja posquirúrgica.

Se realizará el control de la herida quirúrgica a las 24-48


FIGURA 7 horas, con cuidados habituales y se citará al paciente para
la retirada posterior de los puntos (a los 7-21 días, según
Tres lazadas (sentido horario y antihorario la zona). Puede considerarse la colocación de suturas ad-
hesivas con posterioridad durante unos días para evitar el
riesgo de dehiscencia de la herida.

Aconsejamos citar para revisión a las 5 semanas de la


exéresis, con control postoperatorio para descartar o re-
solver pequeñas molestias, como dolor tipo punzada en la
zona de incisión (que aumenta al realizar esfuerzos físi-
cos, que no se irradia y suele ceder con el reposo y con
antinflamatorios no esteroideos) o, esporádicamente,
escozor local y sensación de calor local, que suelen ceder
con cremas de corticoides.

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