La
sexualidad es un aspecto central en la vida de las personas. Durante muchos siglos se
la consideró exclusivamente desde el paradigma biologicista, reduciéndola a la genitalidad
y estandarizando binomios entre formas naturales y no naturales de la sexualidad (entre
las que se incluían todas aquellas prácticas no dirigidas a la procreación).3
Sin embargo, desde el paradigma de la integralidad, la sexualidad no solo abarca a la
genitalidad sino también a las identidades, los roles de género, el erotismo, el placer, la
intimidad, la reproducción y la orientación sexo-afectival.4
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la sexualidad humana se define
como un aspecto central del ser humano, a lo largo de su vida. Abarca al sexo,
las identidades y los roles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y
la orientación sexo-afectiva.
De esta manera concebida, la sexualidad se manifiesta a través de múltiples dimensiones
entre las que se incluyen los pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes,
valores, conductas, prácticas y relaciones interpersonales; lo cual implica que se trata de
un aspecto múltiplemente determinado por la interacción de factores biológicos,
psicológicos y socio-económico-políticos.
Por ser seres sociales, las personas construimos nuestra sexualidad con otras personas,
por lo que nuestra corporalidad trasciende a la dimensión biológica.[cita requerida] Nuestros
cuerpos están atravesados por la cultura y en ese sentido, es necesario para hablar de
sexualidad considerar distintas categorías como el sexo, el género, los roles de género, los
estereotipos de género, la identidad de género y la orientación sexo-afectiva.[cita requerida]
La característica del sexo desarrollado, comprende el grado en que se experimenta la
pertenencia a una de las categorías dimórficas (femenino o masculino). Es de suma
importancia en la construcción de la identidad, parte de la estructura sexual, basado en el
sexo, incluye todas las construcciones mentales y conductuales de ser hombre o mujer.
[cita requerida]
Hay que tener en cuenta que es muy importante que sepamos cuales son
nuestras actitudes más personales e íntimas hacia la sexualidad, ya que la persona
humana se realiza en su sexualidad.5
Uno de los productos de la interacción de estos holones es la orientación sexual. En
efecto, cuando interactúan el erotismo (la capacidad de sentir deseo,
excitación, orgasmo y placer), la vinculación afectiva (la capacidad de sentir, amar o
enamorarse) y el género (lo que nos hace hombres o mujeres, masculinos o femeninos)
obtenemos alguna de las orientaciones sexuales a saber: la bisexualidad,
la heterosexualidad y la homosexualidad.
La definición de trabajo propuesta por la OMS (2006) orienta también la necesidad de
atender y educar la sexualidad humana. Para esto es de suma importancia, reconocer
los derechos sexuales (WAS, OPS,2000):
El derecho a la libertad sexual.
El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo.
El derecho a la privacidad sexual.
El derecho a la libre asociación sexual.
El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables y con
cuidados.
En la medida que estos derechos sean reconocidos, ejercidos o respetados, llegarán a
existir sociedades más sanas en el sentido sexual.[cita requerida]
Es importante notar que la sexualidad se desarrolla y se expresa de diferentes maneras a
lo largo de la vida de forma que la sexualidad de un infante no será la misma que la de un
adolescente o un adulto.[cita requerida] Cada etapa de la vida necesita conocimientos y
experiencias específicos para su óptimo desarrollo. En este sentido, para los niños es
importante conocer su cuerpo, sus propias sensaciones y aprender a cuidarlo. Un niño o
una niña que puede nombrar las partes de su cuerpo (incluyendo el pene, el escroto o la
vulva) y que ha aceptado que es parte de él, es más capaz de cuidarlo y defenderlo.
[cita requerida]
También es importante para ellos conocer las diferencias y aprender que tanto
los niños como las niñas son valiosos y pueden realizar actividades similares.[cita requerida] En
esta etapa aprenden a amar a sus figuras importantes primero (los padres, los hermanos)
y a las personas que los rodean, pueden tener sus primeros enamoramientos infantiles
(que son diferentes de los enamoramientos de los adolescentes) y también viven las
primeras separaciones o pérdidas, aprenden a manejar el dolor ante estas.[cita requerida] En
cuanto a la reproductividad, empiezan a aprender a cuidar de los más pequeños (pueden
empezar con muñecos o mascotas) y van desarrollando su capacidad reproductiva.
También tienen grandes dudas sobre su origen, generalmente las dudas que tienen con
respecto a la relación sexual necesitan la aclaración del sentido amoroso y del deseo de
tenerlo que tuvieron sus padres. Les resulta interesante el embarazo y el nacimiento en un
sentido de conocer su propio origen.[cita requerida] Sobre todo será importante indagar la
pregunta y responderla al nivel de conocimiento de acuerdo a la edad del menor.
La sexualidad adulta contiene los cuatro elementos en una interacción constante. Por
ejemplo, si una mujer se siente satisfecha y orgullosa de ser mujer, es probable que se
sienta más libre de sentir placer y de buscarlo ella misma.[cita requerida] Esto genera un
ambiente de cercanía afectiva y sexual con la pareja y un clima de mayor confianza que a
su vez repercute en las actividades personales o familiares que expresan la
reproductividad. En realidad podríamos empezar por cualquiera de las características en
estas repercusiones positivas o también negativas.
Cada una de las características presentará problemas muy específicos. Así, encontramos
en el sexo, los problemas de homofobia, violencia contra la mujer, desigualdad sexual,
etcétera. En la vinculación afectiva se encuentran las relaciones de amor/odio, la violencia
en la pareja, los celos, el control de la pareja. El erotismo presentará problemas tales como
disfunciones sexuales o las infecciones de transmisión sexual. En cuanto la
reproductividad se observan trastornos en la fertilidad o, más tarde, violencia y maltrato
infantil, abandono de los hijos, etc.[cita requerida]
Al igual que muchos animales, los seres humanos utilizan la excitación sexual con
fines reproductivos y para el mantenimiento de vínculos sociales, pero le agregan el goce y
el placer propio y el del otro.[cita requerida] El sexo también desarrolla facetas profundas de la
afectividad y la conciencia de la personalidad. En relación a esto, muchas culturas dan un
sentido religioso o espiritual al acto sexual (Véase Taoísmo, Tantra), así como ven en ello
un método para mejorar (o perder) la salud.
La complejidad de los comportamientos sexuales de los humanos es producto de
su cultura, su inteligencia y de sus complejas sociedades, y no están gobernados
enteramente por los instintos, como ocurre en casi todos los animales.[cita requerida] Sin
embargo, el motor base de gran parte del comportamiento sexual humano siguen siendo
los impulsos biológicos, aunque su forma y expresión dependen de la cultura y de
elecciones personales; esto da lugar a una gama muy compleja de comportamientos
sexuales. En muchas culturas, la mujer lleva el peso de la preservación de la especie.
[cita requerida]
Desde el punto de vista psicológico, la sexualidad es la manera de vivir la propia situación.
Es un concepto amplio que abarca todo lo relacionado con la realidad sexual. Cada
persona tiene su propio modo de vivir el hecho de ser mujer u hombre, su propia manera
de situarse en el mundo, mostrándose tal y como es. La sexualidad incluye la identidad
sexual y de género que constituyen la conciencia de ser una persona sexuada, con el
significado que cada persona dé a este hecho.[cita requerida]
La diversidad sexual nos indica que existen muchos modos de ser mujer u hombre, más
allá de los rígidos estereotipos, siendo el resultado de la propia biografía, que se desarrolla
en un contexto sociocultural.[cita requerida] Hoy en día se utilizan las siglas GLTB (o LGBT) para
designar al colectivo de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales.[cita requerida]
La sexualidad se manifiesta también a través del deseo erótico que genera la búsqueda de
placer erótico a través de las relaciones sexuales, es decir, comportamientos sexuales
tanto autoeróticos (masturbación), como heteroeróticos (dirigidos hacia otras personas,
estos a su vez pueden ser heterosexuales u homosexuales). El deseo erótico (o libido) que
es una emoción compleja, es la fuente motivacional de los comportamientos sexuales.
[cita requerida]
El concepto de sexualidad, por tanto, no se refiere exclusivamente a las
“relaciones sexuales”, sino que éstas son tan solo una parte de aquel objetivo.
Se desarrolla de forma lenta, y a una edad llegada justa, con técnicas generalmente
nuevas.6
En biología, el sexo es el conjunto de las peculiaridades que caracterizan los individuos de
una especie dividiéndolos en masculinos y femeninos, y hacen posible una reproducción
que se caracteriza por una diversificación genética.1 La reproducción sexual implica la
combinación de células especializadas llamadas gametos para formar hijos que heredan el
material genético, y por tanto los rasgos y naturaleza de ambos padres. Los gametos
pueden ser idénticos en forma y función (isogametos), pero en algunos casos han
evolucionado hacia una asimetría de tal manera que hay dos tipos de gametos específicos
por sexo (heterogametos): los gametos masculinos son pequeños, móviles, y optimizados
para el transporte de su información genética a cierta distancia; mientras que los
gametos femeninos son grandes, no móviles y contienen los nutrientes necesarios para el
desarrollo temprano del organismo joven.
El sexo de un organismo se define por los gametos que produce: los del sexo masculino
producen gametos masculinos (espermatozoides) mientras que los de sexo femenino
producen gametos femeninos (óvulos), los organismos individuales que producen tanto
gametos masculinos como gametos femeninos se denominan hermafroditas. En la especie
humana no existe el hermafroditismo, pero sí la intersexualidad (anteriormente llamada
seudohermafroditismo), una anomalía física congénita que, en apariencia, tiene similitudes
con el hermafroditismo. Con frecuencia, las diferencias físicas se asocian con el sexo del
organismo; este dimorfismo sexual puede reflejar las presiones reproductivas diferentes de
cada sexo.
1. Condición orgánica que distingue a los machos de las hembras.
"personas de ambos sexos"
2. 2.
Conjunto de los individuos que comparten esta misma condición orgánica.
1. Conjunto de personas o cosas que tienen características generales comunes.
"el género humano"
2. 2.
Manera de ser una cosa que la hace distinta a otras de la misma clase.
"ese género de vida no es para mí
¿Qué es es el género?
El género se refiere a los conceptos sociales de las funciones,
comportamientos, actividades y atributos que cada sociedad considera
apropiados para los hombres y las mujeres.
La identidad sexual o la identidad de sexo alude a la percepción que un individuo tiene
sobre sí mismo respecto a su propio cuerpo en función de la evaluación que realiza de sus
características físicas o biológicas123 que «generalmente» refleja la apariencia física
externa y el rol típicamente vinculado al sexo que uno desarrolla y prefiere o
la sociedad intenta imponer.4
En términos generales alude al aspecto psicológico de la sexualidad de un individuo desde
lo corpóreo, desde la genitalidad,15 y está conformada por tres elementos: la identidad de
género, la orientación sexual y el rol de género.65 Este constructo incluiría el patrón de
características sexuales biológicas de un individuo «que forman un patrón cohesivo que no
deja lugar a dudas respecto a cual es su sexo».7
Lagarde (1997) definió la identidad “como un conjunto de dimensiones y procesos
dinámicos y dialécticos que se producen en las intersecciones entre las identidades
asignadas y la experiencia vivida, que expresa la diversidad de condiciones del sujeto”8.
La autoidentidad se refiere a la experiencia privada de la identidad como hombre o mujer.
Este autoconcepto es personal, pertenece a cada cual.9
Usualmente es aceptado que el sexo es un hecho dado por la naturaleza y que el género
es una faceta cultural que interviene solapadamente a la naturalidad del cuerpo. No
obstante ello, esta concepción fue fuertemente controvertida desde diversas disciplinas.
Hay quienes sostienen que el sexo y el género no pueden ser diferenciados desde un
punto de vista ontológico pues los dos integran la realidad de las construcciones
socioculturales.10
Cuando hablamos de sexo nos referimos a una dimensión del género, a la práctica de
limitar la diversidad individual a un único conjunto de características que son las mismas
que reúnen otras personas, esto es, los caracteres sexuales primarios: son los que tienen
directa vinculación con la procreación. Reducir a los seres humanos a lo que las diferencia
en cuanto a tales caracteres es un modo de oponerse a la diversidad individual, lo que
tenemos de propio cada persona.11
Se puede afirmar que existen tres modos diferentes de comprender la relación entre sexo
y género. Los biologistas afirman que nuestras características sexuales (cromosomas,
gónadas, hormonas, genes, etc.) definen nuestra identidad de género. Por otro lado, es
posible entender los dos elementos como esencialmente diferenciados, sin que exista
relación causal entre uno y otro: el aspecto corporal (el sexo) separado de la conducta y
las características de la personalidad (el género), que se conceptualizan como una
construcción social. Esto implica considerar el sexo como algo fijo e invariable del
individuo, y el género como algo mutable y culturalmente modificable. Finalmente, se
puede interpretar que el género es resultado de una sociedad que constituye a los seres
humanos en hombres y mujeres, no solamente a través de su comportamiento y
percepción sino además en el aspecto físico. Esta última postura considera que el sexo no
es inmutable ni presocial, y que es producto del género. Este punto de vista se opone a la
visión biologista e invierte su postulado. Así, afirma que es el género el que asigna las
diferencias físicas entre machos y hembras, estableciendo patrones normativos de cuerpo
a partir del sexo.12 La corriente teórica del posestructuralismo aportó su trabajo de
deconstrucción del sexo y del cuerpo. A partir de la obra de Foucault se analiza el aspecto
productivo del poder. Se examina la manera en que los discursos y los comportamientos
constituyen ciertas clases de cuerpos con tipos determinados de poder y habilidades. De
acuerdo a este razonamiento, el propio sexo es un producto construido, es decir que no
solo el género lo es. A esto se refieren los autores cuando aluden a “cuerpos sexuados”.13
Clasificar a alguien como hombre o mujer es una decisión social. La ciencia puede
auxiliarnos en esta decisión, pero únicamente nuestro entendimiento del género, y no el
conocimiento científico, es capaz de definir nuestro sexo.14
Tanto en el campo científico como en el social se ha debatido mucho acerca de la
vinculación existente entre la forma de expresarse socialmente la masculinidad y la
feminidad y su fundamento físico.15
A lo largo de la evolución de la especie humana, la diferencia sexual aparece como un
factor central en la creación del ser humano hombre y mujer. Esta diferencia sexual,
basada en la anatomía y en la fisiología, configura el pilar científico que a partir de la
biología toda sociedad entenderá como punto determinante para asociar conductas a
hombres y mujeres. Estos comportamientos deberán ser tomados, incorporados y
propagados, ya que a partir de su gran extensión funcionan como “modelos ideales” que
permiten a las personas concebirse y percibirse como hombres o como mujeres y a la vez
ser reconocidos del mismo modo por los demás.
Tenemos que comprender al sujeto hombre y al sujeto mujer como un ser individual que
tiene conciencia de sí mismo y que se coloca en el eje de su mundo. Es un ser
esencialmente delineado a través de los mecanismos interiores de socialización, que lo
transforman en un sujeto sexuado y sexual. Esto se produce desde el momento mismo de
su nacimiento, de acuerdo a su calificación como macho o hembra. Así, no solo es un
individuo consciente de ser macho o hembra, sino también de reunir ciertas características
o potencialidades asociadas al placer y al deseo sexuales.16
La tarea social de masculinizar y feminizar (es decir, sexualizar los cuerpos masculino y
femenino, respectivamente) configura una misión primordial, y por lo tanto, interminable.
Es un proceso que acompaña a cada persona a lo largo de toda su vida, incluso en la
adultez. Esta peculiaridad permite inferir la debilidad inherente de nuestra identidad
genérica. La seguridad en relación al conocimiento del yo como varón o mujer no está
sujeta exclusivamente a las diferencias biológicas de nacimiento, como tampoco a una
perspectiva cognoscitiva. Esta estabilidad se alcanza mediante la realidad vivencial
cotidiana del niño o niña, que constantemente define y reafirma su sentido de varón o
mujer.17
El cuerpo humano es demasiado complejo para ofrecer respuestas concretas sobre las
diferencias sexuales. Es así que cuanto más indagamos en el fundamento físico sencillo
para determinar el sexo, más claramente advertimos que “sexo” no es una etiqueta
estrictamente física. Los rasgos y representaciones corporales que asociamos como
femeninos o masculinos están incluidos en nuestras concepciones del género. ¿Por qué
los genitales deberían ser factores decisivos?.18
Distinguiéndose de los biólogos, la teoría feminista concibe el cuerpo no como un absoluto
sino como un entramado nudo sobre el que la experiencia y el discurso establecen un ser
que es indudablemente definido por la cultura. Las pensadoras feministas desarrollaron
ideas convincentes, y en ocasiones creativas, en relación a los fenómenos mediante los
cuales la cultura modela y crea terminantemente el cuerpo. Cabe destacar que, además,
ellas incorporan en esta concepción una finalidad política reivindicativa. En muchas
oportunidades, su teoría ha sido formulada con el objetivo de abordar y transformar la
desigualdad social, política y económica.19
En la actualidad, como nunca antes, existe una tendencia social hacia la individualización,
que se produce simultáneamente a la relativización o el cuestionamiento de todas las
identidades socialmente establecidas. Entre ellas, claro, se encuentran las sexuales y de
género.
Si analizamos la crisis de la masculinidad hegemónica, advertimos que el cuerpo
masculino se somete a una clase de dominación con la finalidad de cumplir con ciertas
exigencias, al mismo tiempo que esa doma convierte a ese cuerpo en uno preparado para
tal fin. Lo mismo ocurre con el cuerpo femenino.20
La cuestión de la identidad ha sido largamente debatida y desarrollada desde diversas
disciplinas que integran las Ciencias Sociales. Se han creado innumerables conceptos,
estudios y pensamientos en relación a la formación identitaria. Esta construcción atraviesa
constantes conflictos, paralelamente, de deconstrucción y reconstrucción. No se trata de
un asunto sencillo sino que es bastante complejo, pues abarca varias dimensiones. Esto
responde a que los sujetos estamos expuestos a un determinado contexto, y la en
definición de la identidad influyen variables socioculturales fundamentales, como los
vínculos familiares, la nacionalidad, la etnia, el género, la edad, las circunstancias
socioeconómicas, el nivel educativo, las políticas públicas, y la sociedad en sentido amplio.
Por lo tanto, podemos concluir que la identidad es un concepto que se obtiene a partir de
la vida en relación, y que no es inmutable sino que permanentemente puede volver a
elaborarse.21
El dimorfismo sexual es definido como las variaciones en la fisonomía externa, como
forma, coloración o tamaño, entre machos y hembras de una misma especie. Se presenta
en la mayoría de las especies, en mayor o menor grado.
En la mayoría de las especies de insectos, arañas, anfibios, reptiles, aves rapaces, etc.
las hembras son más grandes que los machos, mientras que en los mamíferos el macho
suele ser el de mayor tamaño, algunas veces de modo muy notable.
También se da el caso de que individuos del mismo sexo presentan distinto aspecto
morfológico, lo que recibe el nombre de polimorfismo sexual. Ahora bien, resulta
conveniente aclarar que no todas las especies de animales presentan dimorfismo sexual.
Muchos reptiles, por ejemplo, con los órganos sexuales internos, no demuestran notorias
diferencias externas entre los especímenes de diferente sexo.
El vínculo afectivo es el sentimiento que se tiene por otras personas, el placer de tenerlos
cerca y otras acciones que resultan muy estimulantes. Si los niños no han experimentado
caricias, abrazos, arrullo y otras demostraciones sensibles de afecto, al llegar a la edad
adulta pueden tener dificultad. Wikipedia
Qué es Erotismo:
Se identifica con el placer sexual. El erotismo es un rasgo característico de los
seres humanos por excelencia pues, a diferencia de otros animales, se
aparean por placer y no solo con fines reproductivos. Así, el erotismo es
independiente del instinto de reproducción sexual.
La reproducción es un proceso biológico que permite la creación de nuevos organismos,
siendo una propiedad común de todas las formas de vida conocidas. Las modalidades
básicas de reproducción se agrupan en dos tipos, que reciben los nombres de
reproducción sexual y reproducción asexual.
¿Que el la reproducción?
La reproducción es un proceso biológico que permite la creación de nuevos
organismos en todas las formas de vida. Además de posibilitar la formación de
nuevos individuos semejantes a sus progenitores, es decir, a sus padres,
asegura la continuidad de las especies a través de la reproducción.15 ene. 2018
Biología: Tipos de reproducción. Guía de temas para el ...
blog.unitips.mx › contenido-de-examen-unam-tipos-de...
1.
Buscar: ¿Que el la reproducción?
¿Qué es la reproduccion y para qué sirve?
1.
2.
¿Qué es la reproduccion
La reproducción es un proceso biológico que permite la creación de nuevos organismos,
siendo una propiedad común de todas las formas de vida conocidas.
¿Qué es la orientación sexual?
La orientación sexual es una atracción emocional, romántica, sexual o afectiva
duradera hacia otros. Se distingue fácilmente de otros componentes de la
sexualidad que incluyen sexo biológico, identidad sexual (el sentido psicológico
de ser hombre o mujer) y el rol social del sexo (respeto de las normas
culturales de conducta femenina y masculina).
¿Qué es la orientación sexual?
La orientación sexual es la atracción emocional, romántica o sexual que una persona
siente hacia otra. Hay varios tipos de orientación sexual. Por ejemplo:
Heterosexual. Las personas heterosexuales sienten una atracción
romántica y física por los miembros del sexo opuesto: los hombres
heterosexuales sienten atracción por las mujeres, y las mujeres heterosexuales
sienten atracción por los hombres. A veces, se conoce a los heterosexuales
como "hetero".
Homosexual. Las personas homosexuales sienten una atracción
romántica y física por las personas del mismo sexo: las mujeres que sienten
atracción por otras mujeres son lesbianas; a los hombres que sienten atracción
por otros hombres se los conoce frecuentemente como gais. (El término gay se
utiliza a veces para describir a las personas homosexuales de cualquiera de los
dos sexos).
Bisexual. Las personas bisexuales sienten una atracción romántica y
física por los miembros de ambos sexos.
Las personas que no sienten una atracción sexual y no tienen interés en el sexo suelen
llamarse asexuadas. Es posible que las personas asexuadas no tengan interés en el sexo,
pero aún sienten una cercanía emocional con otras personas.