Electroneumática 02
Índice
OBJETIVOS ........................................................................................................ 3
INTRODUCCIÓN ................................................................................................. 4
2.1. Generalidades .............................................................................................. 3
2.2. Elementos de entrada de señales ............................................................... 3
2.2.1. Accionamiento manual ........................................................................... 5
2.2.2. Detectores de posición ........................................................................... 9
2.2.3. Detectores de posición electromecánicos ............................................. 10
2.2.4. Sensores de proximidad tipo REED...................................................... 13
2.2.5. Otros detectores ................................................................................... 18
2.3. Tratamiento de señales ............................................................................. 21
2.3.1. El relé ................................................................................................... 22
2.4. Mandos básicos con relés......................................................................... 31
2.4.1. Multiplicación de un contacto ................................................................ 31
2.4.2. Realimentación de un relé .................................................................... 32
2.4.3. Inversión de un contacto....................................................................... 34
RESUMEN ......................................................................................................... 43
Objetivos
Diferenciar claramente los elementos destinados a la introducción, tratamiento o
salida de señales en los circuitos electroneumáticos (nivel manual y nivel
automático o detección).
Conocer los diversos tipos de contactos existentes en el automatismo
eléctrico, ya que éstos son la base de cualquier sistema automático.
Conocer los diversos métodos que se pueden emplear para la introducción de
señales en los circuitos electroneumáticos. Se prestará especial atención a los
detectores magnéticos tipo Reed, elementos habitualmente utilizados en circuitos
electroneumáticos.
Conocer las diversas funciones que pueden realizar los relés (elementos de
tratamiento de señal) en los circuitos electroneumáticos.
Introducción
En esta unidad se tratarán dos partes bien diferenciadas. En primer lugar serán
analizados los elementos destinados a la entrada de señales en las aplicaciones
electroneumáticas. Se partirá desde los elementos básicos de actuación manual
(pulsadores, interruptores, etc.), hasta elementos destinados a la captación
(posiciones de cilindros, presiones, etc.). En este aspecto se destaca que este tipo
de detecciones podrá realizarse en base a detectores electromecánicos (como por
ejemplo los finales de carrera), pero predominará el detector magnético ya que aporta
grandes ventajas con respecto a los primeros. Otros elementos para la detección
(inductivos, capacitivos, fotocélulas, etc.) serán también analizados aunque con
menor profundidad, ya que aunque siendo empleados en las instalaciones
electroneumáticas son menos frecuentes (quedan reservados a funciones de
captación auxiliares y rara vez a la detección de posición de un actuador).
2 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
En la segunda parte, se analizarán los elementos destinados al tratamiento de la
información (en especial los relés). Se analizará la generalidad sobre el tratamiento
no entrando en otras técnicas de mando (como por ejemplo PLC´s ya que estos son
analizados en una unidad propia).
2.1. Generalidades
La energía eléctrica, tanto la utilizada en circuitos de mando como de potencia, se
introduce en los circuitos y se cursa por diversos elementos, los cuales van a ser
objeto de un detallado estudio en las siguientes páginas.
Como todo elemento de aplicación industrial, estos elementos tienen asociada una
simbología que permite el montaje y mantenimiento de los sistemas más
eficazmente, si bien, el encargado de manipular o reparar estos componentes deberá
conocer, al menos, su constitución, aplicación y la función de los mismos.
Esta unidad didáctica dividirá estos elementos en dos
bloques, realizando la separación entre ellos según la función que
cumplen dentro del circuito. Así pues, se establecen bloques
específicos para los elementos de entrada y de procesamiento.
2.2. Elementos de entrada de señales
Estos elementos tienen como función introducir en el circuito de mando una serie de
señales para su posterior análisis y procesamiento.
En el campo de la electroneumática esta introducción de datos se suele realizar por
medio de contactos eléctricos, alojados en componentes cuyo mecanismo es muy
variado; reciben el nombre genérico de emisores de señal. Antes de proceder al
estudio detallado de los mecanismos, analizaremos el término contacto eléctrico.
Contactos eléctricos
Los contactos eléctricos son láminas de materiales ferromagnéticos, las cuales
pueden establecer contacto o no de diversas maneras (métodos de accionamiento).
Estos contactos se pueden clasificar por su función en los siguientes grupos:
contactos de apertura, de cierre y conmutados.
Los contactos de cierre son aquéllos que, debido a una fuerza de accionamiento
dada, establecen contacto eléctrico. En otras palabras, 2 láminas que antes estaban
separadas entre sí, establecerán contacto por medio de una acción exterior,
permitiendo así el paso de la corriente eléctrica. Este tipo de contactos recibe la
designación N.A. (normalmente abierto) o bien N.O. (normaly open).
F 2
Los bornes de los contactos cerrados se
designan mediante la numeración 1 - 2.
Si buscamos aplicación genérica para este tipo de
contactos, determinaremos que son empleados para forzar
desconexiones de dispositivos (cortes de rearmes,
emergencias, etc.). Si queremos encontrar un símil a nivel
neumático determinaremos su equivalencia con una 2/2 ó
3/2 NA.
2 4
1
3
Los bornes de los contactos abiertos se 4 designan mediante la numeración 3 - 4.
Es complejo determinar una generalización de uso para los
contactos de tipo abierto pero si lo hacemos, podríamos afirmar que
estos se encargan de la “conexión de dispositivos”. Si queremos
encontrar un símil a nivel neumático determinaremos su
equivalencia con una 2/2 ó 3/2 NC.
Los contactos de apertura, por el contrario, son aquéllos en los que las láminas
establecen contacto en condición de reposo, estado que se perderá cuando se
realice alguna acción exterior sobre el mecanismo de conmutación, pasando éstos a
condición de abiertos. Reciben la denominación N.C. (normalmente cerrado), que
casualmente coincide con la denominación N.C. (normally closed). Por último,
4 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
hablaremos de los contactos de conmutación, dotados de tres láminas y donde
encontramos un contacto de tipo N.A. y otro del tipo N.C. con una lámina común.
Así pues, en condiciones de reposo un contacto está cerrado mientras que el otro
está abierto; en el momento en que se produzca el accionamiento, este estado
cambiará a la situación contraria, es decir, el contacto que antes estaba cerrado
pasará a la condición de abierto, mientras que el que se encontraba abierto pasará a
posición de cerrado. En la figura se aprecia el esquema de funcionamiento para un
contacto conmutado, así como su simbología y denominación de bornes. En este tipo
de contactos, el polo común se marca con el número 1, el contacto cerrado con el 2
y el contacto abierto con el número 4.
Si buscamos aplicación genérica para este tipo de
contactos, determinaremos que son empleados para auxiliares o
complementarias (inversión de contactos, protecciones, etc.). Si
queremos encontrar un símil a nivel neumático determinaremos su
equivalencia con una 4/2 ó
5/2.
El método de accionamiento de estos contactos es muy variado, pudiéndose realizar
manualmente, mecánicamente, por efecto de proximidad y por acción
electromagnética. Dentro de este apartado, y haciendo referencia siempre a ciclos
electroneumáticos, clasificaremos los elementos para la introducción de señales por
el método que utilizan para realizar la conmutación. Así pues, se establecen
elementos de accionamiento manual, mecánico y por efecto de proximidad.
2.2.1. Accionamiento manual
Como su propio nombre indica, estos elementos conmutan la posición de los
contactos al ser activados manualmente por los operarios. Estos elementos suelen
tener la función de conexión/desconexión de ciclo, así como señales de emergencia
para el bloqueo del desarrollo de acciones específicas.
Dentro de estos componentes, los más destacados y usuales son los pulsadores e
interruptores.
El mando manual debe garantizar:
Seguridad personal y control de la maquinaria.
Evitar al operador desplazamientos inútiles y/o fatigosos mediante un correcto
emplazamiento de los elementos.
Prohibir la puesta en marcha de máquinas si se dan determinadas
condiciones de arranque (puertas no cerradas, engrases insuficientes, etc.).
Permitir el arranque y paro desde diversos puntos de mando.
Impedir arranques imprevistos después de cortes de corriente o
accionamientos de emergencia.
Pulsadores
Los pulsadores son elementos electromecánicos ideados para ser accionados
manualmente; se caracterizan porque precisan de una acción constante para
mantener la posición, o lo que es lo mismo, son elementos con posición estable a la
cual retornan en caso de que la acción de conmutación cese.
Figura 2.1. Pulsador con contacto N.A y N.C.
Estos componentes suelen estar constituidos por una cabeza (accionador), a la cual
se le asocian una serie de cuerpos de contacto, por lo que estos elementos no tienen
disposición fija, pudiéndose encontrar pulsadores con un número de contactos
relativamente ilimitado y en cualquier disposición (N.A., N.C. y conmutados).
6 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
Figura 2.2. Aspecto físico serie 22 mm. Por cortesía de GROUPE
SCHNEIDER. TELEMECANIQUE.
En la figura se muestran posibilidades de utilización de pulsadores con contactos
N.A. y N.C. Como podemos observar, ante la aparición de una acción mecánica sobre
un elemento móvil asociado a los contactos, se vence la fuerza de un muelle,
estableciendo o no el contacto eléctrico (según el tipo utilizado). Si en un momento
determinado la acción manual desaparece, el muelle recuperador devolverá los
contactos a su posición de inicio.
Como ya hemos comentado anteriormente, un pulsador no tiene por qué disponer
exclusivamente de un contacto abierto o cerrado, sino que podemos encontrar más
de un contacto y en distinta disposición, tal y como podemos observar en la figura.
Figura 2.3. Pulsador con contacto conmutado (N.A + N.C).
La función del contacto es algo propio del diseño de ciclo,
pero podemos afirmar que generalmente los contactos abiertos
están asociados a cualquier función encargada de llevar a cabo
arranques o acciones, mientras que los contactos cerrados suelen
estar asociados a funciones de paro, desconexión o emergencia.
Dentro de las funciones de emergencia cabe destacar un tipo de pulsador especial,
llamado de enclavamiento. Este tipo de pulsador, una vez accionado, queda
bloqueado hasta que no realizamos la acción correspondiente al desbloqueo, que
generalmente se consigue tirando o girando la cabeza pulsadora.
Este pulsador debe ser del tipo seta y estar colocado en un punto accesible. El color
debe ser rojo para la cabeza y amarillo para el fondo (contraste).
Figura 2.4. Pulsador de emergencia tipo “seta”. Por cortesía de
GROUPE SCHNEIDER. TELEMECANIQUE.
Interruptores
Los interruptores, al igual que los pulsadores, son elementos electromecánicos de
acción manual, encargados de introducir información en el sistema.
La gran diferencia se encuentra en que
el accionamiento es de
enclavamiento, es decir, que una vez
activado conserva la posición hasta
que no es desenclavado con una segunda
acción.
La función de los interruptores suele estar
ligada a funciones de
alimentación de circuitos y
mantenimiento de señales estables para
ciclos continuos.
Colores para pulsadores
En este apartado se indican los colores para los fondos de los pulsadores, y se
detallan en la tabla 2.5.
8 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
Tabla de identificación para colores de pulsadores
COLOR ORDEN COLOR
Rojo Paro, desconexión
Rojo, fondo
Paro de emergencia
amarillo
Verde negro Marcha, conexión
Marcha fuera de ciclo normal
Amarillo
Eliminación de condiciones peligrosas
Figura 2.5. Tabla de colores para pulsadores.
2.2.2. Detectores de posición
Los complejos sistemas automatizados precisan progresivamente de elementos
capaces de adquirir, transformar y transmitir la información relacionada con el
proceso. Estos elementos se denominan detectores o sensores, y son cada vez más
importantes dentro de los procesos, sufriendo una constante evolución.
Los detectores se encargan de la adquisición de los datos en el proceso. Estos datos
(magnitudes) suelen ser variables físicas como presión, velocidad, longitud,
posicionamiento, etc.
Dentro de la automatización neumática, el campo de aplicación de los detectores
suele limitarse al control de posición de los diferentes actuadores, así como al control
de la presión en diferentes puntos del circuito, si bien su campo puede ser mucho
más amplio.
Un detector puede considerarse como un convertidor
técnico encargado de convertir una variable física en otra variable
distinta que permita una evaluación o análisis más fácil
(generalmente una señal eléctrica).
Ha de tenerse en cuenta que no todos los detectores proporcionan señales eléctricas.
Claro ejemplo lo encontramos en los finales de carrera neumáticos, encargados de
proporcionar señales de salida que son aire comprimido.
En las siguientes páginas se profundiza en los detectores más ampliamente utilizados
en electroneumática, que corresponden a los detectores electromecánicos y a los
detectores de proximidad tipo Reed. Esto no quiere decir que sean los únicos que se
utilizan, ya que también tienen cabida detectores de tipo inductivo, capacitivo,
ópticos, etc.
Ha de tenerse en cuenta que la utilización de estos detectores conlleva el
conocimiento de principios básicos electrónicos, que no serán tratados en estas
páginas.
2.2.3. Detectores de posición electromecánicos
Un método ampliamente utilizado para la captación de la posición de cilindros
neumáticos es la utilización de interruptores electromecánicos de posición.
En estos detectores, un contacto eléctrico se
establece o interrumpe por acción de una fuerza
mecánica exterior.
Este tipo de detectores, por su construcción,
permiten el paso de corriente eléctrica y voltajes
elevados, si bien su principal limitación viene dada
por el tiempo de reacción (que oscila entre 10 ms y
1 segundo) y el
accionamiento mecánico constante.
Este tipo de detector puede estar dotado de diversos
mecanismos que lo activan, como son los rodillos,
rodillos escamoteables, sondas, etc. Los fabricantes
ofrecen una extensísima gama de estos
mecanismos, los cuales permiten captar
prácticamente cualquier estado de
los diversos actuadores o componentes.
Figura 2.6. Detectores electromecánicos (accionamiento genérico y rodillo).
Por cortesía de GROUPE SCHNEIDER. TELEMECANIQUE.
Evidentemente, este tipo de detectores encaja a la perfección con la detección de
posición de actuadores neumáticos. Como ejemplo...
10 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
En reposo Activado
En reposo Activado
Figura 2.7. Detectores electromecánicos
(accionamiento genérico y rodillo).
Precauciones al montaje
Debido al origen mecánico de este tipo de detectores deben adoptarse una serie de
precauciones en su montaje o instalación.
La fiabilidad en la detección vendrá dada por la precisión adoptada en el
montaje, así como la fiabilidad mecánica del componente, la cual deberá ser
muy elevada.
El montaje ha de ser muy rígido, de lo contrario se pueden producir holguras
que impedirán o proporcionarán contactos falsos.
Si la conexión del cable se realiza mediante tornillos, se deben utilizar
terminales aislados, y en caso de utilizar uniones soldadas, ha de tenerse
especial precaución de no sobrecalentar los contactos, ya que se podrían
provocar deformaciones permanentes que deteriorarían el componente.
Aplicación de los detectores electromecánicos
Las aplicaciones de estos detectores son prácticamente ilimitadas debido a la gran
variedad de mecanismos existentes en el mercado.
Como ya hemos comentado, la limitación para su aplicación suele venir dada por la
vida y fiabilidad mecánica (más reducida que en los detectores de proximidad), así
como por los tiempos de conmutación. Al tiempo, estos detectores permiten el paso,
a través de sus contactos, de tensiones e intensidades elevadas, por lo cual su
campo de aplicación se amplía importantemente. Como especial precaución al
realizar el montaje, hay que resaltar que estos detectores no han de captar posición
si están colocados como tope físico, a no ser que hayan sido desarrollados
específicamente para esa función.
Carrera del cilindro
Figura 2.8. Aplicación electroneumática de un detector electromecánico.
Aplicaciones electroneumáticas
La aplicación de los detectores electromecánicos dentro de los ciclos neumáticos es
muy frecuente, siendo el mecanismo más utilizado para la conmutación el rodillo (final
de carrera), debido a su gran fiabilidad de montaje para ser accionado por las levas
de los actuadores.
Dentro de aplicaciones con cilindros neumáticos, el principal problema que se nos
plantea es que no siempre pueden posicionarse en la zona de acción del vástago
debido a las exigencias de diseño, por lo que es frecuente que se recurra a detectores
de acción por proximidad (que serán explicados en las siguientes páginas).
12 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
2.2.4. Sensores de proximidad tipo REED
Los sensores o detectores de proximidad tipo REED, reaccionan ante la aparición de
campos magnéticos creados por imanes permanentes o electroimanes. Constan de
unas láminas de material ferromagnético que forman el contacto, siendo éste del tipo
N.C., N.A. o conmutado, si bien, el contacto más usual del que están dotados estos
sensores suele ser del tipo N.A. Las láminas están selladas en el interior de un tubo
de vidrio que contiene gas inerte, con objeto de que no se produzcan arcos en la
conmutación.
N S
Figura 2.9. Detectores magnéticos tipo Reed.
En los sensores de tipo Reed, el contacto eléctrico se produce cuando un campo
magnético se aproxima, uniéndose las láminas por efecto electromagnético.
Figura 2.10. Detector magnético tipo Reed. Por gentileza de FESTO
Pneumatics S.A.
Imán
permanente
Figura 2.11. Detector magnético tipo Reed (trabajo).
Precauciones al realizar el montaje
A la hora de trabajar con detectores magnéticos, se deberán tener en cuenta algunas
precauciones...
Este tipo de detectores es altamente influenciable por entornos
magnéticamente agresivos. Es por ello por lo que, si existen campos
magnéticos importantes, los detectores Reed deberán ser apantallados
correspondientemente.
Si el montaje se realiza sobre cilindros neumáticos, la distancia entre
detectores no deberá ser inferior a 60 mm., ya que, de lo contrario, podrían
producirse conmutaciones no deseadas (falsos contactos). No obstante, se
recomienda consultar las características propias de cada detector dadas por
los fabricantes.
En los detectores tipo Reed la corriente de paso debe limitarse al máximo,
por lo que se suele realizar un montaje directo a una carga controlada
(habitualmente un relé que fije la máxima intensidad de paso por debajo del
límite del detector). Este paso no es preciso en el montaje con PLC.
Por último, y en especial para aplicaciones electroneumáticas, ha de tenerse
en cuenta que la potencia de llamada de un relé es de aproximadamente 8
veces el valor de la potencia de mantenimiento. Por este motivo se deberá
tomar el valor de la potencia de llamada como valor de cálculo.
Aplicaciones de los detectores Reed
Son muchas las aplicaciones de los detectores magnéticos, pero la más conocida es
la detección de la posición de los cilindros neumáticos, tal y como muestra la figura.
Figura 2.12. Aplicación de los detectores magnéticos tipo Reed
No obstante, estos detectores pueden dar solución a infinidad de procesos de
automatización, tales como:
Interruptores de puertas.
Posicionado de componentes / materiales.
Mediciones de velocidad.
14 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
Sistemas de conteo.
Etc.
A continuación se detallan las aplicaciones electroneumáticas, ya que éstas son las
más comunes para este tipo de detectores.
Aplicación electroneumática
A continuación el funcionamiento de un detector Reed colocado sobre la camisa de
un cilindro neumático. Como podemos observar en la figura, cuando el émbolo del
cilindro no está próximo al detector, los contactos de éste se encuentran en la
posición de reposo, que en este caso corresponde a una situación N.A.
Cuando el émbolo del cilindro se aproxima, el campo magnético del imán permanente
(colocado sobre el émbolo del cilindro) actúa sobre los contactos, los cuales pasan a
posición de cerrado por efecto del magnetismo. El contacto eléctrico se ha producido.
Figura 2.13. Aplicación de los detectores magnéticos tipo Reed
Esquemas internos (2 y 3 hilos)
En la actualidad, podemos encontrar detectores magnéticos de 2 y 3 hilos. Sus
esquemas son detallados a continuación:
BR
BU
SEAS
BK
En los detectores de tres hilos, el color marrón o BR corresponde al positivo de fuente
(alimentación). El color azul (hilo BU) corresponde al negativo de fuente para
alimentación y el color negro (BK) corresponde a la salida. Si esta activa una carga
tan solo restará cerrarla con negativo.
BR
SEAS
BK
En un dos hilos (BR) alimentación y (BK) salida, encontramos un diodo zener en el
interior el cual se encarga de estabilizar la tensión. El conexionado resulta tan solo
alimentación (+24 V) y salida a carga (cerrar la misma a 0V). La señalización de
detección es ejecutada por la resistencia y led internos.
Protección de los sensores
La protección de los sensores viene indicada por lo que se conoce como Protección
Internacional, más conocido como Grado de Protección IP. A estas siglas han de
agregarse dos códigos encargados de indicar el grado que alcanza la protección.
El primer código indica el grado de protección contra la
penetración o contacto de cuerpos extraños. Varía entre
0 y 6 (véase tabla IP para primer código).
El segundo código indica el grado de protección contra la
penetración de agua. Varía entre 0 y 8 (véase tabla IP
para segundo código).
Primer Grado de protección frente a la penetración o
Código contacto de cuerpos extraños
0 Protección no especificada.
Protección contra la penetración de cuerpos extraños sólidos con diámetro
1 mayor de 50 mm (cuerpos extraños grandes) (1).
Protección contra la penetración de cuerpos extraños sólidos con diámetro
mayor de 12 mm (cuerpos extraños medios) (2). Protección contra el contacto
2
de los dedos o similares.
16 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
Protección contra la penetración de cuerpos extraños sólidos con un diámetro
mayor de 2,5 mm (cuerpos extraños pequeños) (2). Protección contra
3 herramientas, hilos, etc., con un diámetro mayor de 2,5 mm (cuerpos extraños
grandes) (1)
Protección contra la penetración de cuerpos extraños sólidos con un diámetro
mayor de 1 mm (material granulado) (2). Protección contra herramientas, hilos,
4
etc., con un diámetro mayor de 1 mm.
Protección contra depósitos nocivos de polvo. La penetración de polvo no está
totalmente protegida pero no puede entrar en cantidad suficiente como para
5 impedir el correcto funcionamiento (protección contra polvo) (3) Completa
protección contra el contacto.
Protección contra la penetración de polvo. Completa protección contra el
6 contacto.
(1) En equipos con clase de protección de 1 a 4, se evita la penetración de cuerpos extraños de forma regular
o irregular dispuestos verticalmente, de dimensiones mayores a las correspondientes indicadas en el valor
numérico.
(2) Para clases de protección 3 y 4, la utilización de esta tabla en lo que respecta a equipos con agujeros
de drenaje o aperturas de aire de ventilación, cae dentro de la responsabilidad de cada comité técnico
responsable.
(3) Para la clase de protección 5 , la utilización de esta tabla en lo que respecta a equipos con agujeros de
drenaje o aperturas de aire de ventilación, cae dentro de la responsabilidad de cada comité técnico
responsable.
Segundo Grado de protección frente al contacto
Código y la penetración de agua
0 Protección no especificada.
Protecciones contra el goteo de agua cayendo verticalmente. Las gotas de agua
1 no deben tener ningún efecto perjudicial.
Protecciones contra el goteo de agua cayendo verticalmente. Las gotas de agua
cayendo en cualquier ángulo hasta 15º respecto a la posición normal del
2 montaje del equipo (caja) no deben ocasionar ningún efecto perjudicial (gotas
de agua cayendo en diagonal.
Protección contra el goteo de agua cayendo en cualquier ángulo hasta 60º de la
3 vertical. La pulverización de agua no debe tener ningún efecto perjudicial.
Protección contra el goteo de agua dirigidas al equipo (caja) desde todas la
4 direcciones. Las salpicaduras de agua no deben tener ningún efecto perjudicial.
Protección contra chorros de agua desde una tobera dirigida contra el equipo
(caja) desde todas las direcciones. Los chorros de agua no deben tener ningún
5
efecto perjudicial.
Protección contra el ambiente marino (mar gruesa) o fuertes chorros de agua. El
agua no debe penetrar en el equipo (caja) en cantidades perjudiciales
6
(inundación).
Protección contra agua cuando el equipo (caja) se sumerge en agua, bajo las
condiciones de presión y tiempo especificadas. El agua no debe penetrar en
7
cantidades perjudiciales (inmersión).
Protección contra agua. El equipo (caja) es adecuado para la inmersión
permanente en condiciones descritas por el fabricante (sumersión) (1). Agua
cuando el equipo (caja) se sumerge en agua, bajo las condiciones de presión y
8
tiempo especificadas. El agua no debe penetrar en cantidades perjudiciales
(inmersión).
(1) Esta clase de protección, normalmente se refiere a equipos herméticamente cerrados. No obstante, con
ciertos equipos, es posible la penetración de agua siempre y cuando no tenga efectos perjudiciales.
2.2.5. Otros detectores
Como ya se ha indicado con anterioridad, existen otros muchos tipos de detectores
que por su rara aplicación para la captación de posición neumática.
Entre ellos destacan los detectores inductivos, capacitivos y fotocélulas. Todos ellos
trabajan sin contacto físico, por lo cual son elementos de vida muy elevada cuyo
campo de aplicación genérico corresponde a:
Inductivos: captación de elementos metálicos.
Capacitivos: captación de otras sustancias (metales, elementos
pulverulentos, líquidos, sólidos no conductores, etc.).
Fotocélulas: captación de la interrupción del haz emitido por las mimas.
Captación de los materiales más diversos.
A grosso modo...
Detectores inductivos y capacitivos
Un detector inductivo consta de un oscilador cuyos bobinados constituyen la cara
sensible del mismo. Al recibir alimentación, se genera en el mismo un campo
magnético generado por el núcleo. Si un objeto conductor de la electricidad se
introduce en dicha zona, se produce una atenuación del oscilador (y en consecuencia
un cambio en el consumo). Esto es detectado y se produce la conmutación del
detector.
18 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
Material a detectar
Material a detectar
Detectores inductivos. Por gentileza de FESTO Pneumatics S.A.
Los detectores capacitivos funcionan bajo los mismos principios, entendiendo que
ahora la captación es ejecutada mediante la variación de la capacidad.
BR
BR
BR
BUBK BK BU BK BU
Inductivo Capacitivo General
Figura 2.14. Detectores (simbología).
Tanto inductivos como capacitivos presentan los ya mencionados 3 hilos de conexión
BR, BU y BK (alimentaciones positiva, negativa y salida respectivamente).
Se debe tener en cuenta que existen detectores tipo PNP y tipo NPN. En ambos la
alimentación en positivo y negativo por BR y BU es similar, pero la salida por BK se
caracteriza por...
Detectores PNP: salida en positivo.
Detectores NPN: salida en negativo.
Se deberá prestar una especial atención al conexionado
de los detectores, identificando previamente su tipo PNP o
NPN. Conexionados incorrectos pueden llegar a provocar
el deterioro de los detectores.
Puede observarse la conexión de un PNP. Alimentación +
/ - a los hilos BR y BU respectivamente. Carga (salida en
+) a relé y cierre de bobina mediante negativo (0V).
BR
BU BK
PNP
General
Puede observarse la conexión de un NPN. Alimentación +
/ - a los hilos BR y BU respectivamente. Carga (salida en
-) a relé y cierre de bobina mediante positivo (+24V).
BR
BU BK
NPN
General
Fotocélulas
Las fotocélulas trabajan en base a diodos emisores de luz (emisor) y fototransistores
(receptor). Se diferencian tres grupos principales los cuales corresponden a...
Fotocélulas da barrera
Emisor y receptos son colocados en cuerpos diferentes y separados entre sí
una cierta distancia (alcance de la fotocélula). Si un objeto se interpone entre
ambos, el haz de luz es cortado y ello dispara la activación de la misma. Las
distancias cubiertas son bastante importantes (metros).
20 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
Fotocélulas reflex
En estas fotocélulas el emisor y receptor se encuentran en una misma
ubicación física. Su alcance suele ser inferior a las de barrera. Se han de
colocan elementos para el rebote del haz de luz (ver imagen).
Figura 2.15. Fotocélula y reflectante.
Fotocélulas de proximidad
En estas fotocélulas el emisor y receptor se encuentran en una misma
ubicación física entendiéndose que el rebote del haz lo proporcionará en
propio elemento a detectar. Su rango de detección es el menor de todos los
tipos enunciados.
Figura 2.16. Fotocélula de proximidad.
2.3. Tratamiento de señales
Como ya se ha indicado anteriormente, el automatismo electroneumático está
estructurado en bloques perfectamente definidos y que corresponden a la adquisición
de datos, tratamientos de los mismos y etapas de salida.
Dentro del apartado de tratamiento y análisis de señales, el elemento eléctrico por
excelencia corresponde al relé. Su aplicación dentro de los ciclos electroneumáticos
es diversa en función del objetivo deseado, y cada una de ellas va a ser explicada en
las siguientes páginas.
Se hará especial referencia a la aplicación del relé monoestable de contactos
conmutados, ya que es el componente de mayor difusión industrial.
2.3.1. El relé
Los relés pueden ser considerados como interruptores accionados
electromagnéticamente para determinadas potencias de ruptura (relativamente
bajas). Se caracterizan por conectar y realizar funciones principalmente de mando
con un coste energético relativamente bajo, siendo utilizados principalmente para el
procesamiento de señales.
Aunque existen numerosos tipos y diferentes
construcciones, el principio de funcionamiento para todos
ellos es similar.
Funcionamiento de un relé
Un relé está formado por una bobina con un núcleo de hierro y uno o más contactos,
los cuales conmutarán su posición ante la aparición de un campo magnético creado
por la propia bobina. En posición de reposo (sin alimentación eléctrica a bobina), un
resorte empuja una lámina de material conductor basculante, la cual se encuentra
separada del núcleo. En estos momentos existe una conexión entre las bornas
"común" y "NC".
Figura 2.17. Relé de base enchufable.
Cuando se active el pulsador, el circuito quedará cerrado, estableciéndose una
alimentación eléctrica a la bobina, la cual crea un campo magnético capaz de atraer
a la lámina basculante venciendo la fuerza realizada por el resorte en oposición. Es
22 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
en este momento cuando se produce la conmutación de contactos, existiendo
comunicación entre las bornas "común" y "NA".
Si en un momento determinado se produce el corte de alimentación a la bobina, ésta
dejará de producir flujo electromagnético y el relé retornará a su posición inicial,
debido a la fuerza de recuperación que realiza el resorte.
Es precisamente por este efecto por el que los relés de este tipo son considerados
monoestables (una sola posición estable), debiéndose tener este aspecto en cuenta
para realizar los circuitos electroneumáticos.
NC NA NC NA
Común Común
Figura 2.18. Funcionamiento de un relé.
Funciones de los relés
Las principales funciones de los relés, dentro de las aplicaciones electroneumáticas,
pueden definirse como:
Inversión de contactos: los relés nos permiten realizar, sin ninguna
complicación, la llamada inversión de contactos mediante la utilización de
contactos conmutados. Así pues, si un determinado sensor dispone de un
solo contacto abierto, mediante la utilización de un relé que disponga de un
contacto conmutado, estaremos en disposición de utilizar el contacto abierto
o cerrado según sea la exigencia del automatismo.
Un detector magnético habitualmente dispone de un
contacto abierto. Si para un automatismo se requiere un cerrado
podrá ser asociado a un relé y ejecutar la inversión del contacto
mediante el uso del conmutado.
Multiplicación de contactos: al mismo tiempo, los relés nos dan la
oportunidad de multiplicar los contactos, ya que al accionar la bobina, ésta
puede actuar sobre 1, 2, 3 ó 4 contactos, dependiendo del tipo de relé con el
que trabajemos. No por multiplicar contactos perdemos el efecto de inversión,
es frecuente en aplicaciones electroneumáticas encontrarnos con relés de
cuatro contactos, todos ellos conmutados (efecto inversor).
Si en una aplicación se precisa más de un contacto (por
ejemplo de detector), este podrá ser asociado a un relé que
disponga de más de un contacto. La multiplicación es ejecutada de
este modo.
Amplificación de potencia: en determinadas ocasiones, es posible que los
sensores colocados en la instalación no permitan el paso de la intensidad
deseada. Una rápida solución la encontramos en la utilización de relés en lo
que podría denominarse un mando indirecto.
El detector actuará sobre un relé previamente calculado para limitar el valor
de la intensidad; más tarde, nos serviremos de los contactos del relé para
activar otros indirectamente, ya que un relé de 24 VDC puede permitir, sin
mayor problema, intensidades de 5 Amperios y voltajes de 250 V, e incluso
más.
Cambio de tensión: los relés permiten trabajar a un determinado valor de
tensión en la alimentación a su bobina, pero ésta no tiene nada que ver con
la tensión que circulará a través de sus contactos, tal y como hemos visto en
el punto anterior. Así pues, podemos activar un relé a una tensión de 24 VDC
que procede de un detector de proximidad, y obtener una salida en contactos
de 220 VAC para activar componentes de corriente alterna.
Si es preciso, mediante los contactos de relé seremos
capaces de variar la tensión de accionamiento (entrar con 24 VDC
y salir con 220 VAC por ejemplo). Del mismo modo las intensidades
direccionables son multiplicadas. Pueden observarse funciones de
cambio de tensión y amplificación de potencia.
Función de memoria: en los circuitos electroneumáticos, todas las
discriminaciones (acciones desarrolladas para eliminar la doble señal
eléctrica) se realizan por medio de relés, denominados memorias. Esta
aplicación será desarrollada con mayor profundidad en los siguientes
apartados.
24 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
La función de memoria resultará vital para la resolución de
secuenciales que presenten problemas de doble señal.
Este aspecto será desarrollado en posteriores unidades
didácticas.
Ventajas e inconvenientes de los relés
Como todo componente eléctrico, los relés presentan ventajas e inconvenientes que
deberemos conocer para su correcta elección y utilización. Las principales ventajas
que presentan los relés son:
Adaptación sencilla a los diferentes valores de tensión.
Insensibilidad a temperaturas extremas, ya que aseguran un correcto
funcionamiento a temperaturas comprendidas entre -50º y 80ºC (consultar
datos de fabricantes).
Conexión de varios circuitos independientes.
Separación galvánica entre circuito de mando y potencia.
Asimismo, los relés presentan importantes inconvenientes que deben ser
conocidos...
Contactos defectuosos por oxidación de los mismos.
Creación de arcos voltaicos con efecto de abrasión de contactos.
Grandes dimensiones en comparación con otros elementos de función
idéntica (por ejemplo, los transistores).
Ruido elevado en conmutación.
Influencia excesiva por el entorno industrial (por ejemplo, polvo).
Tiempos de conmutación excesivamente altos en comparación con otros
componentes (éste se sitúa entre 3 y 20 milisegundos).
Diferentes tipos de relés
Como ya hemos comentado en páginas anteriores, muchos son los tipos de relés,
aunque el principio de funcionamiento siempre es el mismo. A continuación se
detallan algunos de los más importantes.
Relés enchufables: uno de los tipos de relés más utilizados son los
denominados enchufables. Constan de dos cuerpos:
Cuerpo de relé: en este elemento es donde se encuentran todos los
mecanismos propios del relé, es decir, bobina, núcleo, contactos, etc. En su
zona inferior se alojan una serie de patillas, las cuales encajan perfectamente
en el segundo cuerpo, llamado zócalo.
Zócalo: es simplemente una base de material plástico en la cual encontramos
una serie de ranuras, donde encajan las patillas (contactos) de la cabeza de
relé. Esta pieza tiene como objeto permitir la conexión del relé mediante
bornas de conexionado.
El zócalo suele llevar en su zona posterior un anclaje diseñado para carril DIN, y es
un elemento fijo en la instalación. Si un relé se deteriora, retiraremos la cabeza de
relé del zócalo, la sustituiremos y la instalación estará preparada de nuevo para su
funcionamiento, sin necesidad de realizar cambios en el cableado.
Las diferentes tecnologías analizadas no son tan
diferentes entre sí. Como ejemplo, las técnicas de montaje
de los relés son similares a los montajes de componentes
hidráulicos apilados. De este modo:
Relé: similar a las válvulas, ya que estas no son montajes
directos sino sobre “otros” elementos.
Zócalo: similar a las “placas base”. Sobre estos elementos
son colocados los relés o válvulas (respectivamente) y se
ejecutan las conexiones
(eléctricas o hidráulicas).
26 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
Relés para circuito impreso
Los relés para circuito impreso están especialmente diseñados para su inserción en
placas de circuito.
En su zona inferior se encuentran unas pequeñas patas que se introducen en los
orificios de las placas, donde se soldarán mediante los procedimientos
convencionales de componentes electrónicos.
Figura 2.19. Relé para CI.
Se utilizan frecuentemente en circuitos de entradas/salidas de autómatas
programables y, aunque de tamaño relativamente pequeño, permiten la circulación
de intensidades de varios amperios. Su empleo es muy frecuente y su coste reducido.
Relés de enclavamiento
En este tipo de relés tenemos que hacer una observación, ya que no se trata de un
dispositivo monoestable, como los definidos hasta ahora, sino de uno biestable, ya
que conmuta su posición con un impulso, y aunque éste desaparezca, conservará su
posición hasta la aparición de la señal opuesta.
A modo de ejemplo, su comportamiento es similar al de las válvulas neumáticas de
doble piloto neumático o las electroválvulas de doble bobina (ambas biestables).
Relés temporizadores
En este tipo de relés se produce un retardo en la conmutación de los contactos que
puede ser del tipo "retardo a la conexión" o bien "retardo a la desconexión". El
proceso de temporizado se realiza mediante un circuito electrónico situado en el
zócalo del relé, y es ajustada en valor por medio de un potenciómetro colocado en la
zona posterior de éste.
El empleo de relés temporizados es algo sumamente
común (a diferencia de los relés de carácter biestable, muy
poco empleados en las aplicaciones industriales).
A1 A1 A1
A2 A2 A2
Relé Relé temporizado Relé temporizado
convencional (Retardo conexión) (Retardo desconexión)
Figura 2.20. Relés temporizados (simbologías).
Marcado de bornas
Los relés, al igual que el resto de componentes eléctricos, se representan en planos
eléctricos mediante sencillos símbolos de fácil lectura e interpretación.
Las bornas de bobina se representan mediante las designaciones A1 y A2. En cuanto
al indicativo de componente, se hace en base a la norma DIN 40 719, marcándose
con la letra K seguida de una numeración correlativa.
La numeración de contactos se realiza mediante dos números. El primero hace
referencia a la posición que ocupa el contacto (es del tipo correlativo). La segunda
cifra (3 y 4) indicará que el contacto es del tipo cierre (N.A.).
A1 14 24 34 44
K1
A2
13
11 23
21 33
31 34
41
Figura 2.21. Relé tetrapolar de contactos abiertos.
Si el relé dispone de contactos de apertura (contactos N.C.), la designación de
segunda cifra corresponderá a la numeración 1 y 2, manteniéndose el valor de
posición de contacto, o lo que es lo mismo, la primera cifra.
A1 12 22 32 42
K1 A2
28 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
11 21 31 41
Figura 2.22. Relé tetrapolar de contactos cerrados.
No obstante, los relés utilizados en las aplicaciones electroneumáticas suelen
disponer de contactos del tipo conmutado.
Aplicaciones electroneumáticas del relé
Tal y como hemos podido comprobar, en el desarrollo de ciclos electroneumáticos
los componentes no se representan físicamente, sino funcionalmente. Esto crea la
necesidad de conocer los símbolos asociados a cada uno de los elementos
analizados.
Para los relés monoestables de contactos conmutados, la simbología y denominación
de bornes corresponde a la indicada en la siguiente figura:
A1 12 14 22 24 32 34 42
A2
44
K1
11 21 31 41
Figura 2.23. Relé tetrapolar de contactos conmutados
Los relés son denominados mediante la letra mayúscula K, seguida de la numeración
correspondiente (comenzando por el número 1).
Todos los circuitos eléctricos están subdivididos en circuitos de mando y potencia,
los cuales, a su vez, están compuestos por una serie de ramales en los que se
colocan los correspondientes contactos, relés y solenoides (bobinas de
electroválvulas).
Estas líneas pueden ser horizontales o verticales,
dependiendo de si la norma empleada corresponde a
Europa o a EE.UU., respectivamente.
Así mismo, cada una de estas líneas puede estar dotada de una numeración, con
objeto de poder realizar una rápida localización de los contactos. En aplicaciones
electroneumáticas los contactos no se representan junto a la bobina, sino en la rama
donde ha de realizar su función. Por supuesto, ha de tener un código inequívoco de
relación con la bobina correspondiente.
Dado el siguiente circuito eléctrico (sin importar por el
momento su función), tenemos...
+ 24 V 1 2 3 4 5
3 3 3 13
11 221
3
S1 S2 a1 k1 k2
4 4 4 14 24
11 21
3 k2 k1
a0 12 22
4
A1 A
K1 K2 Y1 Y2
A2 A2
0V
NA NC NA NC
4 5
5 4
Figura 2.24. Esquema eléctrico.
En el esquema podemos observar las líneas de tensión, con una diferencia de
potencial de 24 voltios en corriente continua. Su disposición es horizontal, por lo que
se trata de una representación con simbología europea.
Entre estas líneas se han establecido los correspondientes ramales de mando y
potencia. Como podemos observar, cada uno de ellos ha sido numerado
comenzando desde el número 1.
Todos los contactos han sido marcados en bornes, y en lo referente a los contactos
posicionados en las líneas 4 y 5, se hace referencia a la bobina asociada. Bajo las
bobinas K1 y K2, posicionadas en las líneas 1 y 3 del circuito, se observa una tabla
en la que encontramos el número de contactos utilizados del relé, así como la línea
sobre la cual están posicionados.
30 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
2.4. Mandos básicos con relés
En las siguientes páginas vamos a exponer los principales mandos básicos que se
pueden desarrollar con relés. Se hace referencia a ciclos electroneumáticos y parte
de su simbología todavía no desarrollada.
En estos primeros mandos básicos mostraremos un esquema con la posición física
de los componentes, pero también, y con objeto de ir relacionándolos, los esquemas
funcionales.
2.4.1. Multiplicación de un contacto
En numerosas ocasiones, en el desarrollo de circuitos electroneumáticos, es preciso
multiplicar los contactos de un determinado componente.
Este efecto se podrá comprobar en las siguientes unidades didácticas, conforme los
ciclos desarrollados vayan aumentando su complejidad.
Imaginemos un ciclo en el cual queremos activar un pulsador y, con ello, provocar la
salida del vástago de un cilindro. Al mismo tiempo que el vástago avanza, se desea
una señalización en la lámpara H1. Cuando el pulsador no está activo y el vástago
del cilindro está en reposo o retornando, se desea una señalización en la lámpara
H2. Según el esquema de situación física de componentes, tendríamos un circuito
como el siguiente:
3
S1
4
+ A1 12 14 22 24 32 34
-
A2
11 21 31
H2 H1
Figura 2.25. Circuito eléctrico.
Como podemos observar en la figura, el esquema no es totalmente eficaz, ya que su
interpretación no resulta sencilla. Sin embargo, este mismo circuito puede ser
representado de una forma más clara y sencilla:
+ 24 V 1 2 3 4
3 11 21
23 33
33
S1 k1 k1 k1
4 12 24 34
A1
K1 H2 H1 Y1
A2
0V
Figura 2.26. Circuito eléctrico.
Cuando el circuito está en reposo, es decir, no activamos el pulsador S1, la corriente
pasa a través del contacto de K1 posicionado en la línea 2, debido a su condición de
cerrado. Se obtiene una señalización sobre la lámpara H2, indicando que el vástago
está retornando o en posición inicial. K1, H1 e Y1 no están activos. En el momento
en que activamos el pulsador, el contacto abierto se cerrará, estableciéndose así la
alimentación a la bobina K1.
En estos momentos, todos los contactos asociados conmutan su posición. Así, los
contactos de las líneas 3 y 4 se cierran, estableciéndose la conmutación de la
electroválvula (alimentación Y1) y su correspondiente señalización (H1). Por el
contrario, el contacto de la línea 2 se abre, perdiéndose la señalización sobre H2. Si
la acción sobre el pulsador S1 cesa, la bobina K1 no es alimentada y, dada su
condición de monoestable, hace que todos los contactos adquieran su posición
inicial, devolviendo el ciclo a las condiciones estables de reposo.
2.4.2. Realimentación de un relé
En el trabajo con electroválvulas es frecuente tener que recurrir a circuitos de
realimentación, en especial si trabajamos con tipos de electroválvulas monoestables.
Antes de ver la aplicación directa a la electroneumática, veamos en qué consiste una
realimentación. Imaginemos que disponemos de un relé que debe ser accionado
mediante un pulsador de contacto abierto. En el momento en que activemos el
pulsador, se establece alimentación a la bobina y el relé se activará. Si la señal del
pulsador cesa, el circuito se abre y los contactos del relé vuelven a su posición de
reposo por efecto de los muelles recuperadores, tal y como muestra la figura.
32 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
3
S1
4
+
-
A1
A2
Figura 2.27. Circuito eléctrico.
Si nosotros deseamos que ante una pulsación el relé se enclave (incluso si cesa la
acción sobre el pulsador), es preciso realizar un circuito de realimentación, que
consiste en el montaje en paralelo de un contacto abierto del relé que deseamos
activar. El paralelo debe afectar a todas las señales que han forzado su conexión.
3 13
11
S1 k1
4 14
+
-
A1
K1
A2
Figura 2.28. Circuito eléctrico.
Como podemos observar, en la condición inicial la corriente no puede pasar a través
de los contactos abiertos de ninguna de las líneas (1 ó 2). Si se activa el pulsador, se
establece la corriente de alimentación al relé K1, el cual conmutará la posición de su
contacto situado en la línea 2. En este instante de tiempo (contacto K1 en posición
cerrado), la alimentación a la bobina se realiza a través de los dos ramales.
Si la acción sobre el pulsador cesa, la alimentación a la bobina del relé no cae, puesto
que toda se realiza a través del propio contacto del relé.
Como podemos observar, el relé se queda enclavado y no se desconectará a no ser
que se corte la alimentación a la bobina. Es por esto por lo que se hace necesaria la
colocación en el circuito de un elemento capaz de producir la desconexión. Estos
elementos están dotados de una serie de contactos, de los cuales se suele utilizar el
contacto cerrado. El funcionamiento es idéntico al descrito en el párrafo anterior.
3 13
11
S1 k1
4 14
+
- S2
A1
K1
A2
Figura 2.29. Circuito eléctrico.
Conocido ya el funcionamiento de una realimentación, pasaremos a un ejemplo de
aplicación electroneumática.
El vástago de un cilindro de doble efecto ha de avanzar al
accionar un pulsador S1 y encontrarse en condiciones iniciales
(final de carrera o detector a0 activo). Este cilindro está gobernado
por una electroválvula monoestable, por lo que precisará una
realimentación capaz de mantener el estado de la válvula hasta
que el cilindro alcance la máxima posición, momento en el cual
retornará a su posición inicial automáticamente (a1). Se representa
el esquema:
24 V
3 11 21
S1 K1 13 K1 23
4 14 24
A1
K1 Y1
0V A2
2.4.3. Inversión de un contacto
Muchos emisores de señal nos ofrecen exclusivamente un contacto, y éste suele ser
de tipo normalmente abierto. Esto sucede especialmente con los detectores de
proximidad tipo Reed.
Cuando esto suceda y sea necesario utilizar contactos cerrados, la aplicación de un
relé a modo inversor nos permitirá la implementación de los ciclos (siempre y cuando
el relé disponga de contactos conmutados, ya que de lo contrario no podremos
efectuar las inversiones). Para ver esta aplicación, se plantea un accionamiento de
ciclo electroneumático.
Se desea gobernar la salida del vástago de un cilindro de
doble efecto mediante un pulsador. La electroválvula empleada
para su control es una 5 vías y 2 posiciones de simple bobina
(monoestable), por lo que será necesario una realimentación. No
se dispone de final de carrera a0, y el final de carrera a1 dispone
exclusivamente de un contacto cerrado.
Con estas condiciones observamos que la resolución del
circuito no presenta mayor dificultad (ha de tenerse en
cuenta que en la resolución de este ciclo no se asegura el
34 Entrada y tratamiento de señales
Electroneumática 02
posicionamiento del cilindro en condiciones iniciales, al no
analizarse la señal de posición a0).
24 V
3 11 21
S1 K1 K1
4 14 24
1
a1
A1
K1 Y1
0V A2
Imaginemos ahora las mismas condiciones de ciclo, exceptuando que el final de
carrera a1 dispone ahora de un contacto abierto exclusivamente. El ciclo exige una
inversión de contactos mediante un relé de contactos conmutados.
24 V
3 11
13 3 23 21
S1 K1 a1 K1
4 14 4 24
11
K2
12
A1 A1
K1 K2 Y1
0V A2
Electroneumática 02
Resumen
La energía eléctrica es introducida y cursada en los circuitos eléctricos por
diversos componentes, los cuales se clasifican en 3 grandes grupos: elementos
para la introducción de señales, elementos para el tratamiento de señales y
elementos de salida (actuadores).
Los elementos de entrada tienen por objeto proporcionar al sistema una serie
de señales eléctricas para su posterior análisis. Pueden ser aportadas con
carácter manual o automático.
Estas señales son analizadas en los elementos de tratamiento. En función de
las señales recibidas los elementos de tratamiento “deciden” la acción a realizar.
Las acciones son ejecutadas por los llamados elementos para la salida, más
conocidos como receptores o actuadores eléctricos.
Los tipos de contactos que encontramos en los circuitos electroneumáticos
son los denominados N.A. (normalmente abiertos), N.C. (normalmente cerrados)
y conmutados.
Los elementos para la introducción de señales se accionan mecánicamente
(pulsadores, finales de carrera, etc.) o bien por proximidad (detectores
magnéticos tipo Reed, inductivos, etc.).
El elemento base para el tratamiento de las señales es el relé. Existen
diversos tipos de construcción, pero todos ellos trabajan bajo el mismo principio
de funcionamiento. Existen una serie de accionamientos básicos con relés
que deberemos conocer.
Estos no son propios de la técnica electroneumática sino más bien generalistas
(automatismos eléctricos en general, con aplicaciones obvias a la
electroneumática).