100% encontró este documento útil (2 votos)
268 vistas2 páginas

Cómo Escuchar la Voz de Dios

El documento ofrece 14 verdades importantes sobre cómo Dios habla y cuida de nosotros: 1) Dios cuida de nosotros con amor y paciencia, 2) debemos mantenernos alerta ante los ataques del enemigo pero tenemos el Espíritu Santo para guiarnos, y 3) no estamos solos en la lucha espiritual sino que formamos parte de un ejército unido en Cristo que ya venció.

Cargado por

Cecy Vergara
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (2 votos)
268 vistas2 páginas

Cómo Escuchar la Voz de Dios

El documento ofrece 14 verdades importantes sobre cómo Dios habla y cuida de nosotros: 1) Dios cuida de nosotros con amor y paciencia, 2) debemos mantenernos alerta ante los ataques del enemigo pero tenemos el Espíritu Santo para guiarnos, y 3) no estamos solos en la lucha espiritual sino que formamos parte de un ejército unido en Cristo que ya venció.

Cargado por

Cecy Vergara
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Escuchando la voz de Dios

Verdades importantes.

¿Has tomado tiempo para oír la voz de Dios hoy? Dios quiere hablar contigo cada día y darte fuerzas para que enfrentes
con esperanza y determinación los retos que se te presenten. Hoy estudiaremos unas verdades muy importantes que
Dios tiene para ti y para mí.
¿Cómo puedo oír la voz de Dios?
1º._____________________________________________2º._______________________________________________
La forma principal en que Dios nos habla hoy es a través de Su Palabra escrita. Entonces, la Biblia es
el primer lugar donde debemos dirigirnos para escuchar la voz de Dios. A través de la Biblia, somos
capaces de aprender sobre el carácter de Dios y cómo se comunica. Como la Palabra escrita de Dios, la
Biblia es viva, activa y útil para nosotros ( Hebreos 4:12 ; 2 Timoteo 3: 16–17 ). Cuando leemos la Biblia
con un corazón dispuesto que busca el entendimiento, estamos escuchando activamente la voz de Dios.
La mayoría de la voluntad de Dios para nuestras vidas ya está revelada en la Biblia; nuestra porción es
obedecer lo que Dios nos ha dicho en sus páginas. Todo lo que creemos que escuchamos de Dios debe
ser compatible con lo que ya nos ha revelado. Por ejemplo, si sentimos que Dios nos está impulsando a
hacer algo, pero contradice la Biblia, ese mensaje no es de Dios.
¿Cómo me puede oír Dios? Jeremías 33:3 _____________________________________________________________

1.-Dios cuida de ti. (1 Pedro 5:6-7)


Cuando intentas hacer todo por tu cuenta y con tus propias fuerzas das cabida a que el orgullo y la ansiedad se
apoderen de ti. Es importante que reconozcas con humildad tu necesidad y dependencia de Dios, que aprendas a dejar
tus ansiedades en sus brazos amorosos y que esperes a que intervenga en tu vida y en tus circunstancias. ¡Él es fiel, él
obrará!
Dios está siempre atento a lo que te sucede, él cuida de ti con paciencia y con amor. ¡Él te ama tanto! Por eso, si te
sientes preocupado o desanimado, confía en Dios, él te ayudará.

2. ¡Mantente alerta! (1 Pedro 5:8)


Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién
devorar.
Tienes un enemigo que te quiere destruir: el diablo. Por eso necesitas prestar atención y no dejar que él gane terreno en
tu vida. Deja que el Espíritu Santo te guíe y tome el control de tu vida. Aún en los momentos de lucha más intensa
cuando piensas que no puedes seguir adelante, el Espíritu Santo está contigo dándote fuerzas e intercediendo por ti.
Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede
por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que examina los corazones, sabe cuál es la
intención del Espíritu, porque el Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios. (Romanos 8:26-27)

El dominio propio es parte del fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23). No cedas terreno a los temores ni te dejes intimidar,
más bien mantente firme y agarrado de la mano de Dios. Si vives una vida llena del Espíritu te mantendrás alerta a los
ataques del enemigo y podrás discernir lo que viene de Dios y lo que no. Lee la Biblia, ora y busca la voluntad de Dios
para tu vida y el diablo no te podrá devorar.

3. No estás sola (1 Pedro 5:9)


En este mismo momento hay muchos hermanos en la fe sufriendo persecución por causa de Cristo. Tarde o temprano
cada uno de nosotros pasará por alguna clase de rechazo, burla, desdén, o algo aún más fuerte y doloroso debido a
nuestro amor por Jesús. ¿Estás preparado para resistir y mantenerte firme, fiel a Dios y fuerte en la fe?

Recuerda que no estás solo en la lucha. Estás unido a millares de creyentes por todo el mundo que también son
partícipes de ella. Formas parte del ejército de Dios y tenemos a Jesús de nuestro lado. ¡No te desanimes! Todos
estamos juntos en la batalla y en Cristo tenemos la victoria.

4. Tienes esperanza (1 Pedro 5:10)


El sufrimiento no durará para siempre. No importa cuánto tarde, en algún momento terminará y luego podrás disfrutar de
la restauración, la fortaleza y todas las cosas buenas que Dios ya ha preparado para ti y para todos los que perseveren
en él.

¡Jesús ya venció! En él eres vencedor. No debes temer al futuro porque Jesús está contigo y te dará fuerzas. ¡Ten
esperanza siempre, sin importar cuáles sean las circunstancias! Jesús no te abandonará.
¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el
peligro, o la violencia? Así está escrito: «Por tu causa siempre nos llevan a la muerte; ¡nos tratan como a ovejas para el
matadero!»
Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
(Romanos 8:35-37)

5. Dios te ama con amor eterno. (Juan 3:16)


Recuerda cuán grande es el amor que Dios siente por ti. ¡Hasta estuvo dispuesto a dar a su Hijo en la cruz! Su amor es
eterno (Jeremías 31:3) - no ha terminado ni terminará. ¡Deléitate en su gran amor!

6. No te inquietes (Salmo 42:11)


En todas las situaciones el Señor está contigo. Él tiene la solución perfecta y te mostrará lo que es mejor. Descansa en
él, entrégale lo que te angustia y pon tu esperanza en él.

7. Hay provisión para tus necesidades (Filipenses 4:19)


Sea cual sea tu necesidad hoy, llévala ante Dios en oración y confía en que él proveerá. Dios sabe bien lo que sus hijos
realmente necesitan y es poderoso para proveer. Lleva tus peticiones ante él, presta atención y verás a Dios obrar.

8. No temas (Isaías 41:10)


Ante los retos que te presente este día, elige confiar en Dios. No permitas que venza el temor. Recuerda que el Señor
está contigo ayudándote y gracias a él obtendrás la victoria.

9. El Señor es tu roca (Salmo 18:2-3)


Cuando todo en la vida parece desmoronarse, Dios es la roca firme en la cual puedes apoyarte y encontrar seguridad.
Acude siempre a él y confía en su ayuda y su protección.

10. Fuiste creada a su imagen (Génesis 1:27)


No fuiste algo que surgió porque sí: fuiste creado a la imagen de Dios, con talentos específicos y con un propósito. Esa
es la base de tu identidad. No te dejes intimidar por las críticas. Dios conoce todo lo bueno que hay en ti y lo usará para
su gloria si se lo permites.

11. Dios escucha tu clamor (2ª. Samuel 22:7)


Recuerda que Dios siempre te escucha. No importa cuán profunda sea tu tristeza o cuán imposible parezca una
circunstancia, puedes clamar a él. Dios está siempre atento a la voz de sus hijos. Puedes acercarte a él y contarle lo que
te sucede. A su debido tiempo él obrará a tu favor.

12. Él no te abandona (Deuteronomio 31:8)


Cuentas con la compañía del Señor en todo momento. Él guía tus pasos y te acompaña por todo el camino. Apóyate en
él, en su fuerza y en su sabiduría.

13. No te des por vencida (Salmo 126:5-6)


Sigue adelante con el trabajo que el Señor te ha encomendado. No te dejes desanimar por la aparente falta de fruto.
¡Pronto verás la cosecha! ¡Persevera!

14. Dios te ha dejado su paz (Juan 14:27)


La paz que el Señor te da es sin igual. Es una paz que te capacita para seguir adelante lleno de confianza. ¡Recibe su
paz en este día!

¡Cree estas verdades y mantente firme en Jesús hoy!

También podría gustarte