Ese conjunto orquestal del que forma parte Julio De Caro, estaba compuesto por: Eduardo
Arolas, en bandoneón; Roberto Goyeneche, en piano, quien rápidamente se retira e ingresa José María
Rizzutti; Rafael Tuegols, 1er violín; Julio De Caro, 2º violín; algo más tarde se incorporó como 2º
bandoneón Manuel Pizarro; con lo que se completó el quinteto de Eduardo Arolas de 1917. Era la época
de mayor auge del Tigre, actuaban por la tarde en el café Botafogo de Lavalle entre Suipacha y
Esmeralda y por las noches en el café Tabarín de Suipacha 580.
A mediados de 1918, De Caro y Rizzuti abandonan la orquesta de Arolas. Pedro Maffia, que
tenía la oportunidad de formar un conjunto para debutar en el café El Parque, de Talcahuano y Lavalle,
los invita para integrar un cuarteto. Aceptan y el mismo queda constituido así: De Caro (1º violín);
Rizzutti (piano); Maffia (bandoneón) y Rosito (2º violín). La estadía en El Parque no dura demasiado. Se
generan problemas económicos con el propietario del café y el cuarteto se disuelve. Es entonces cuando
Osvaldo Fresedo, quien estaba reuniendo músicos para integra su orquesta del año 1918, con la que
actuaría en el Casino Pigall,2 buscando un pianista, lo encuentra a Rizzutti, desocupado de El Parque y,
que por su gestión, contrata también a Julio De Caro para integrar su orquesta del año 18, con la que
debutaría en el Cabaret Casino Pigall.
En 1920, Osvaldo Fresedo, junto a Enrique Delfino y Tito Roccatagliata, viajan a los Estados
Unidos, contratados por la Compañía Víctor para realizar grabaciones en la Ciudad de Candem. Su
orquesta, con Pedro Polito en bandoneón, perdura un tiempo para, en 1921, disolverse definitivamente.
Posteriormente, Julio De Caro, junto a Enrique Delfino, Manlio Francia y Roque Biafore, forma
un nuevo cuarteto para actuar en Montevideo.
El año 1922, lo encuentra en esa ciudad y por invitación de Minotto de Cicco, pasa a
desempeñarse como primer violín de su orquesta, para actuar en cafés y cines como número de varieté.
En esa orquesta actuaba como pianista su hermano Francisco, y es la primera vez que tocan juntos.
En el verano de 1923, finaliza su permanencia en el Uruguay y, como se vio al hablar de Juan
Carlos Cobián,3 recibe la propuesta del gran compositor y pianista para integrar la orquesta con que se
presentaría en el Abdulla Club de la galería Güemes. Conviene recordar los integrantes de esa formación
orquestal, porque constituyó la base de su primer sexteto: Juan Carlos Cobián, piano; Pedro Maffia y
Luis Petrucelli, bandoneones; Julio De Caro y Agesilao Ferrazano, violines y Humberto Constanzo,
contrabajo.
No tuvo una vida demasiado larga esta formación, para agosto de 1923, Juan Carlos Cobián viajó
sorpresivamente a los Estados Unidos y la orquesta se disolvió. Por fortuna dejaron un reducido aunque
interesante grupo de grabaciones para la compañía Víctor. Entre ellas se destacan las obras de Cobián:
Una droga; Shusheta; Piropos; Mujer y Viaje al norte; además de las obras compuestas por Julio De
Caro: La machona; Astor; Carita de ángel y La confesión.
Estamos en el punto de partida de la gran carrera artística del maestro De Caro. La formación de
Cobián tuvo gran influencia en su personalidad musical. Las enseñanzas adquiridas en el corto lapso que
convivieron en la orquesta del Abdulla Club, completaron su formación, esa que venía forjándose desde
los tiempos de su debut en el cuarteto de Arolas, y que a esta altura de su vida, era como si habiendo
egresado de la universidad con un bagaje grande de conocimientos, los tuviera que madurar para
comenzar a desarrollarlos. Sólo faltaba la oportunidad de poder demostrarlo.
La oportunidad surge de la mano de su hermano Francisco, quien en diciembre de 1923, tiene la
posibilidad de conseguir presentaciones muy bien remuneradas en aristocráticas residencias, con motivo
de las fiestas de fin de año.
Con la compañía de Julio se abocan a formar el conjunto. El disuelto quinteto de Cobián no
podía estar ausente del proyecto, y no lo estuvo. Se contactan con Maffia y con Petrucelli, que se
ocuparían de los bandoneones; Francisco, del piano y Julio del primer violín; para el segundo violín,
piensan en Emilio, otro de los hermanos De Caro. Así queda formado un quinteto que comenzó a