UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA
RECTORADO
DIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
MAESTRÍA EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
MENCIÓN PLANIFICACIÓN DE LA EDUCACIÓN
CENTRO LOCAL MONAGAS
ASIGNATURA: CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
LA EDUCACIÓN COMO PROCESO FORMADOR
UNIDAD TEMÁTICA II
PARTICIPANTE: TIRSO JESÚS HERNÁNDEZ-LEÓN
Nº DE IDENTIFICACIÓN: V-18.337.325
MATURÍN, MARZO 2021
INTRODUCCIÓN.
Partiendo de la comprensión de la idea de educación como proceso formador,
y la importancia que tiene el estudio de este fenómeno para los efectos de la
organización social, cultural, para la creación de conocimientos, entre otros, este
informe se propone reflejar ideas en torno a la dinámica que se da en cuanto a la
educación como ciencia, indagando en torno a la idea de ciencia en el escenario
educativo desde algunas posturas, reflexiones y críticas que se han dado en torno a
este fenómeno, con el propósito de dar luces para comprender cómo ha evolucionado
la educación desde el tejido a lo largo del tiempo, y las circunstancias históricas en
las que se han concebido diversas ciencias de la educación y se han gestado sus
postulados teóricos.
DESARROLLO
Esta disertación se inicia con la noción de educación desde dos discursos o
vertientes relevantes como lo son el "educare" y el "educere", y el entendimiento de
ésta como proceso formador. Así mismo, se reflexiona acerca de la influencia que han
tenido estas dos visiones en la relación con la sociedad y con la ciencia hasta llegar a
configurarse un cuerpo teórico de las ciencias de la educación.
Cuando se trata de la organización de la sociedad, la información y el
conocimiento se vuelven fenómenos relevantes en la dinámica social, y en ese
sentido, la educación tiene un protagonismo al ser concebida desde dos discursos con
propósitos muy claros, uno desde el verbo latino "educare", que la ve como un
proceso de alimentación o de acrecentamiento que se ejerce desde afuera y se percibe
en los modelos de enseñanza tradicional, y el otro del verbo latino "educere", que la
concibe como un encausamiento de disposiciones que ya existen en la persona que se
educa y brinda la posibilidad de una escuela innovadora o alternativa. A propósito de
ello, Peña (2018) afirma:
Al reconocer concepciones tan diferentes o ambiguas
sobre la educación, tomamos conciencia de las
múltiples facetas que emergen al escudriñar su enfoque
epistemológico. Encontrar respuestas a inquietudes
surgidas a partir de las distintas visiones con las cuales
se contempla a la educación, es estudiar de manera
amplia, sin prejuicio alguno, el fenómeno educativo
(p.90).
Las diferentes visiones que se tienen del mundo y de las formas de vida son
resultado de procesos de formación que han adoptado una visión específica de
educación. Por ejemplo, la formación de la persona, por naturaleza, está determinada
por el "educere" que implica que el que se forma, experimenta con todo lo que le
rodea, lo cual le genera saberes, y fue desde esta visión que los seres primitivos o los
aborígenes lograron constituirse como un sistema social organizado que se adapta a
su contexto. Es así como desde el principio de sus tiempos, fueron descubriendo
saberes que a lo largo de la historia han generado civilizaciones, organizaciones,
culturas y todo lo que actualmente se puede conocer. Las experiencias no siempre
eran generadas por personas más cultas para que otras aprendieran, también eran
generadas por la interacción de la persona con su medio natural lo cual permite
entender la relevancia que tienen las experiencias en la formación de las personas.
La educación siempre ha sido determinada por dinámicas de poder en la que
algunos ejercen su influencia en los diferentes discursos educativos. En las culturas
primitivas, se daba como enculturación, que significa la transmisión de una cultura,
de una generación a otra, pero también se ha dado en la educación formal, la que se
conoce actualmente, que nació en Grecia con la cultura occidental y se ha ido
transformando desde esa época hasta ahora en las diferentes culturas, en los diferentes
espacios geográficos y momentos históricos, desde que la educación comenzó a
organizarse y a sistematizarse en función de las ideas que planteaban Sócrates, Platón
y Aristóteles, hasta las corrientes que han sido determinantes a lo largo del siglo XX
y lo que va del siglo XXI.
En ese devenir, se han ido tejiendo a lo largo de todo el proceso, una
diversidad de disciplinas que han procurado el estudio científico de los diversos
aspectos de la educación en las diferentes sociedades y culturas. Cabe citar a Peña
(Ob. Cit) cuando señala que: “La educación caracterizada como un proceso
multifactorial y multidimensional, se ubica en un espacio y tiempo determinado
donde confluye elementos ideológicos, pedagógicos, filosóficos y epistemológicos,
pertinentes a su momento histórico" (p.96)
Considerando esa característica multifactorial y multidimensional de la
educación, comenzaron a surgir posturas en torno a esta como ciencia. Una de estas
fue del sociólogo y filósofo francés Emile Durkheim quien consideró que el estudio
de la educación se podía considerar una disciplina científica, en tanto la ciencia de la
educación tuviera las características de una ciencia tales como: que se refiera a
hechos observables, que los hechos puedan ser categorizados y que busque conocer
esos hechos de forma neutral, es decir, sin prejuicios.
Durkheim pensaba que la ciencia de la educación podía estudiar dos tipos de
problemas, uno es la génesis de la educación y el otro es del funcionamiento de los
sistemas educativos. Esto permitió sentar las bases para el surgimiento de la
sociología de la educación, con el sociólogo Talcott Parsons, mientras se logra
concebir a la educación como un hecho social, como proceso de socialización, que
prepara a las personas para convertirse en miembros de un sistema social.
También se presenta la postura del pedagogo y psicólogo, John Dewey, quien
se centra en el problema de la educación, específicamente en cómo debe estar
relacionada con la realidad, la Filosofía o la teoría. Dewey señala la posibilidad de
una Ciencia de la Educación como un conocimiento pragmático, científico y
positivista, para lo cual se deben tomar aportes de la Sociología, de la Psicología y de
la Economía. No se trata de una Ciencia de la Educación aparte de esas disciplinas,
sino que la Ciencia de la Educación se complementa con el aporte de las mismas.
La forma en que Dewey concibe a la Ciencia de la Educación, se asemeja a la
concepción de Durkheim en relación a la pedagogía, como teoría y como práctica. Se
reafirma que no hay una separación entre Ciencia y Filosofía de la educación. Desde
esta postura, es aceptable concebir la expresión "Ciencias de la educación", ya que la
Psicología de la Educación, la Sociología de la educación, la Economía de la
educación, se constituyen entonces como ciencias tomando en cuenta las ciencias que
entrañan y el objeto de estudio al que recurren.
Se entiende, entonces, como Ciencias de la Educación a todas las disciplinas
interesadas en el estudio científico de los distintos aspectos de la educación en
sociedades y culturas determinadas. Las Ciencias de la educación abordan el
problema educativo desde múltiples contextos y metodologías, generando en
consecuencia, múltiples enfoques, que de una u otra manera complementan la idea de
educación en la ápoca actual y en el devenir histórico.
A mediados del siglo XX, se dieron en la sociedad francesa fuertes debates
sobre cuál sería el campo del saber de la educación, entre dos posturas que se
diferencian en torno a la singularidad o pluralidad de la educación. Una que sostiene
una "ciencia de la educación" que parte de la psicología positivista, y que se limita al
conjunto de técnicas necesarias para el desarrollo de la inteligencia, y otra que veía
una complejidad en el hecho educativo y acto educativo, en el que se daba un
conjunto de instituciones, prácticas, modos y formas de enseñanza, apoyando la idea
de "Ciencias de la Educación".
La teoría de la educación, caracterizada por una mirada evolucionista,
empirista y pragmática, encuadra como ciencia a una teoría educativa más
relacionada con la psicología experimental y la sociología funcionalista. Desde esa
perspectiva, el pedagogo Gastón Mialaret (1977) habla de la clasificación de las
ciencias de la educación en tres categorías:
"- las que estudian las condiciones generales y locales de la educación.
- las que estudian la situación educativa y los hechos educativos.
- las de la reflexión y la evolución" (p.43)
En el caso de las ciencias de la educación que estudian las condiciones
generales y locales de la educación, Mialaret menciona: La historia de la educación,
la sociología escolar, la demografía escolar, la economía de la educación y la
educación comparada. En el caso de las ciencias de la educación que estudian la
situación educativa y los hechos educativos, señala las ciencias que estudian las
condiciones inmediatas del acto educativo, como la fisiología de la educación, la
psicología de la educación, la psicosociología de los grupos reducidos y las ciencias
de la comunicación, también están las ciencias de la didáctica de las diferentes
disciplinas, las ciencias de los métodos y técnicas, y las ciencias de la evaluación.
Finalmente, en las ciencias de la educación de la reflexión y evolución, se
encuentran: la filosofía de la educación y planificación de la educación y la teoría de
los modelos. Tales disciplinas estudian los fenómenos educativos en diferentes
aspectos y contribuyen con una posible evolución educativa que bien podría
responder a las dinámicas de los nuevos escenarios sociales, a lo que vale recordar a
Miaralet (Ob. Cit.) cuando menciona que "la planificación de la educación se
encuentra frente a un nuevo desafío" (p. 75)
Por otro lado, no se puede dejar de mencionar la crítica reflejada por José
Gimeno Sacristán, quien ha señalado que las ciencias de la educación son pequeñas
teorías sin coherencia interna y sin esquema teórico propio, porque han tomado cosas
de otras ciencias. Afirma también que son inconclusas porque son simplemente
innovadoras de la cultura. Así mismo, plantea que las ciencias de la educación se
componen de explicación, normatividad y utopía. Por una parte, intentan explicar la
educación a través de diversas teorías, y por otra, procuran configurar una tecnología
normativa que busca su objeto propio, además, dado su carácter expansivo, buscan el
aumento de los límites de las capacidades humanas y de la cultura.
Sin embargo, las ciencias de la educación no se asumen como algo aislado e
individualista ni se trata de establecer determinadas relaciones. Se trata de que la
educación y lo educativo, es lo que establece vínculos de conexión e inciden en los
espacios sociales. Las Ciencias de la Educación tienen una naturaleza amplia en la
que se constituye desde la colaboración con otras ciencias.
CONCLUSIONES.
La educación se entiende como un fenómeno social y complejo que está
estrechamente relacionado con el proceso de formación, cuyas concepciones o
tendencias de cada momento histórico han generado diversos modelos educativos de
acuerdo a la organización social que se pretendía. En los diferentes contextos sociales
se transmiten valores y principios a través de la educación, marcando como
responsables a los entes de poder de tales funciones educativas, quienes a su vez,
deben organizarse para procurar el "bien común", dando cuenta del papel que ejerce
el poder dentro del fenómeno educativo.
Tomando en consideración lo señalado, se vuelve indispensable que los
escenarios de la educación sean sometidos a una permanente revisión, reflexión y
redimensión oportuna y consecuente, en función de su utilidad, pertinencia y
trascendencia social, convirtiéndose en eje fundamental del proceso de formación.
Todo esto solo puede resultar de la posibilidad de las ciencias de la educación, vistas
desde lo multidimensional y multifactorial.
REFERENCIAS.
Mialaret, G. (1977) Ciencias de la Educación. Barcelona: Oikos-Tau.
Peña, J. (2018) La educación: Un proceso multifactorial y multidimensional.
Mérida: ULA.
Ugas, G. (2005) Epistemología de la Educación y de la Pedagogía. Venezuela:
Ediciones del Taller Permanente de Estudios Epistemológicos en Ciencias Sociales.