Perú y su Rol en la Guerra de Malvinas
Perú y su Rol en la Guerra de Malvinas
INTRODUCCIÓN
El conflicto que enfrentó a Argentina con el Reino Unido de Gran Bretaña en abril
de 1982, ha sido estudiado desde una serie de puntos de vista. Desde la vereda de
para recuperar la soberanía argentina sobre las islas. Por ello encontramos visiones
vinculadas con posiciones políticas a favor o en contra del régimen que tomó la decisión
de la invasión; intereses académicos, ofreciendo en este caso los más variados análisis de
guerra misma, análisis militares del conflicto, historias políticas, análisis de las relaciones
etcéteras. También se ha querido ver al conflicto como una “cortina de humo” destinada a
reorganización nacional”.
establecer los diferentes niveles de apoyo que brindó el Perú a la República Argentina. El
segundo, y el más relevante, es dar una interpretación de los motivos que llevaron al Perú
Existe una “solidaridad imaginaria” para con los argentinos que los peruanos
llevan muy arraigada en su conciencia, quizá debido a vínculos históricos muy fuertes
que durante el siglo XIX nos han ligado al Río de la Plata, desde el Libertador Don José
de San Martín, Álvarez de Arenales, o Necochea hasta Roque Sáenz Peña, Bernardo de
Yrigoyen y demás argentinos desconocidos pero ilustres que colaboraron con la causa
peruana en la Guerra del Pacífico. Existe sin duda un nexo histórico muy fuerte entre los
1
2
dos países, pero que no debería ser lo suficientemente intenso para que el Perú, un país
La hipótesis que este trabajo propone es que al estar tanto las relaciones entre Perú
pudo interpretarse como la búsqueda de una alianza discreta ante alguna posibilidad de
construcción de confianza mutua se había visto interrumpido por las continuas crisis
binacionales que estuvieron a punto de llevar a la región a dos conflictos sucesivos en los
años 1975 (una campaña reivindicatoria de los territorios del norte chileno por parte del
estado peruano), y en 1978 (el conflicto de soberanía sobre el Canal del Beagle entre
Argentina y Chile); por lo tanto, no sería difícil inferir que, ante estas abiertas
país de origen del entonces Secretario General de las Naciones Unidas, Javier Pérez de
entrevistarse con el general Jorge Rafael Videla, probablemente además del respaldo que
intercambio académico que existían desde antaño entre los militares peruanos y
argentinos, y que fueron dando forma a una cercanía intelectual e ideológica de ambos
grupos castrenses.
comparativamente la historia de los conflictos por soberanía que han enfrentado tanto a
Perú como a Argentina, con Chile. Se hará un recuento de las diferencias en cuestiones
2
3
limítrofes, el origen histórico de las disputas territoriales, una revisión de los vínculos
parte de los militares rioplatenses, servía como excusa perfecta para países como España,
Venezuela y el mismo Perú en sus ambiciones por obtener una victoria diplomática en
diferendos permanentemente tensos como era el caso de Gibraltar para los hispanos, del
Possidetis”.
Para el desarrollo del presente trabajo, hemos tratado de ser cuidadosos con no
otorgarles características humanas a los países. Con esto queremos decir, entender las
relaciones entre las repúblicas, no como vínculos entre personas, sino más bien como
una cercanía imaginaria producida por una suerte de idea de “comunidad imaginada”, que
que a su vez ha originado una serie de mitos que casi se han convertido en novelas
3
4
Esperamos que el presente trabajo sea capaz de dar una visión imparcial y realista de la
como el ex Canciller Javier Arias Stella, César González, veterano de guerra y director
del cuerpo de paz argentino conocido como “Cascos Blancos”, José D’Angelo,
Sur, al Mayor Rafael Milillo, agregado militar argentino en el Perú, entre otros. La
reconstrucción del periodo era algo que inevitablemente se tenía que hacer y aunque las
entrevistas brindaban la posibilidad de comprender cuál era la percepción que se tenía del
conflicto, no podían desprenderse de su carga emotiva, ni eran muy exactas con los datos.
Por ello se recurrió principalmente a las fuentes periodísticas y a las revistas y seminarios
de opinión que circulaban en la capital peruana y argentina. Con tal motivo, se realizaron
compilación de los acuerdos bilatareles firmados por Perú y Argentina hasta el 2003
hecha por el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales. Por otro lado,
que fueron de mucha utilidad para la investigación, tales como: inventarios de material
bélico adquirido por Argentina durante el conflicto, la posición internacional del gobierno
4
5
El trabajo que presento ha sido dividido en tres capítulos. El primer capítulo hace
un recuento de la historia política de las islas, la normativa legal sobre la que se basa
Argentina para sus reclamaciones así como la que soporta la tesis británica, y una breve
argentina le ha otorgado a Chile. Por último, el tercer capítulo tiene por objetivo hacer un
No quisiera concluir esta introducción sin agradecer a las personas que han
coincidido con la finalización de mis estudios de grado. Para mis padres, que aunque
trabajo.
fáciles ni deseosos de evocar. A la Lic. Eliana Díaz, que me ayudó con la recopilación de
al Teniente Coronel Alan Torrico Lapoint, quién muy gentilmente intercedió a mi favor
para poder revisar los fondos de la biblioteca de la mencionada institución, y al Dr. Iván
Hinojosa Cortijo quién, a pesar de su escaso tiempo, tuvo siempre alguna sugerencia, idea
5
6
que consideraban podían serme de utilidad, y sobretodo supieron tolerar con mucha
paciencia mis malas horas. Mención especial para quienes más deben haber lamentado mi
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CAPÍTULO I
APUNTES SOBRE LA GEOGRAFÍA,
GEOPOLÍTICA E HISTORIA DE LAS ISLAS MALVINAS
(FALKLAND ISLANDS) DESDE SU DESCUBRIMIENTO
HASTA 1982
Malvinas, Georgias y Sándwich del sur a manos de los ingleses, había sido realizado con
total éxito. Las Malvinas volvían a estar bajo soberanía argentina después de 149 años.
Tremendo acto no podía causar sino estupor y temor entre los argentinos y el resto
de los latinoamericanos. Muy contadas veces en la historia una potencia del hemisferio
sur había desafiado nada más y nada menos que al Reino Unido, la tercera flota más
poderosa de la tierra, la segunda fuerza militar del lado occidental planeta, y por si fuera
¿Qué llevó a los militares a tomar una decisión de este tipo? La hipótesis que
algunos grupos prefieren lanzar es que el gobierno se vio acorralado por los movimientos
decidieron realizar una acción patriótica reivindicatoria, que sirviera como medio de
“cortina de humo”. En la opinión de muchos autores y mía propia, esa hipótesis no puede
ser la única que explique los actos del 2 de abril de 1982, ya que los defensores de este
motivo aducen que el 31 de marzo anterior, una huelga que paralizó el país, fue
7
8
militar de semejante envergadura que pueda ser diseñada y llevada a cabo con dos días de
a casi 600 kilómetros de la costa, y a más de tres mil kilómetros de Buenos Aires, lugar
Para no caer en razones etéreas me gustaría en este capítulo hacer una descripción
de las islas Malvinas. Considero que entendiendo el contexto podremos conocer las
negociaciones entre Gran Bretaña y Argentina por la soberanía de las mencionadas islas y
redimensionándola –al menos para los fines de este trabajo- como factor detonante de la
guerra.
INTERNACIONAL
La controversia por las Islas Malvinas está directamente vinculada a otro conflicto
de soberanía sobre las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Esta interrelación tiene
su origen en la política seguida al respecto por el Reino Unido desde principios de siglo.
Gran Bretaña por Carta Patente del 21 de julio de 1908, enmendada por Carta Patente del
(“Dependencies of the Falkland Islands”) a las Islas Georgias del Sur, Sandwich del Sur,
1
Rossana Guber, ¿Por qué Malvinas? De la causa nacional a la guerra absurda (México: FCE, 2001),
Ricardo Quellet, Historia Política de las Islas Malvinas (Buenos Aires: Fuerza Aérea Argentina, 1982),
Mariano César Bartolomé, El conflicto del Atlántico Sur, una perspectiva diferente (Buenos Aires: Círculo
Militar, 1996) entre otros.
2
La primera Carta Patente incluía territorios continentales de Argentina y Chile
3
Quellet (1982) Pág. 59
8
9
encontraban al sur del paralelo 60º sur. El ámbito de aplicación del Tratado Antártico está
definido por el paralelo 60º sur, comprendiendo de esta forma a todas las islas, tierras y
aguas al sur de ese paralelo. Así es que, a partir de 1962, solamente quedaron incluidas
por Gran Bretaña como dependencias de las Falklands, las Georgias y las Sandwich del
Sur 4.
El artículo 4 del Tratado Antártico estableció una moratoria del conflicto entre
incluyendo aquellas que geográficamente se superponían como fue el caso de los sectores
El planteo general del conflicto sobre las Islas Malvinas presenta dos momentos
4
Rafael Nieto Navia, “Análisis histórico y político del conflicto de las Malvinas” En: Revista Universitas,
Ciencias Jurídicas y socioeconómicas Nº 62 (Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 1982)
9
10
ejercicio de ese poder exclusive en forma excluyente de todo otro poder o imperium. El
5
Daniel Ávalos, Julio Balestra, María Paula Buontempo, Marta Capará, Vilma Falcón, Viviana Pértile, “El
derecho de autodeterminación de los Kelpers y el derecho territorial argentino en Malvinas” [En línea] En:
Revista: Publicaciones de trabajos de los alumnos (Resistencia, Chaco: Facultad de Humanidades de la
Universidad del Noreste, 2004-2005) URL: <hum.unne.edu.ar/publicaciones/
maes_desarrollo/Kelpers.html> [Consulta: Abril, 2005]
6
Ibíd.
10
11
de la sucesión de estados entendida como una mera sustitución de un estado por otro en la
no unititular. Esto quiere decir que en un conflicto de soberanía no habría que definir
7
Ibíd.
8
Ibíd.
11
12
conflicto entre Estados. Esta institución se utiliza, asimismo, con el fin de ubicar
En este último supuesto habrá tantas fechas críticas como hechos alegados por las partes
“mejorar” pero si “deteriorar” sus derechos oponibles frente a otro Estado a partir de una
kilómetros cuadrados situado a 470 kilómetros o 300 millas de la costa argentina sobre el
océano atlántico sur, un poco al norte de latitud de la boca del Estrecho de Magallanes 12.
latitud sur y por los meridianos 57º 30’ y 62º 30’ de longitud oeste,
9
Ibíd.
10
Ibíd.
11
Rafael Nieto Navia, “Análisis histórico y político del conflicto de las Malvinas” En: Revista Universitas,
Ciencias Jurídicas y socioeconómicas Nº 62 (Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 1982) Laurio H.
Destafani, Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, ante el conflicto con Gran Bretaña (Buenos Aires:
EDIPRESS, 1982), entre otros.
12
Destefani (1982) Pág.25
12
13
donde predominan a primera vista dos islas mayores: la Gran Malvina o Malvina
Occidental y Soledad o Malvina Oriental que están separadas por el Canal de San Carlos,
así como por más de un centenar de pequeños islotes, entre los que figuran las islas de
Águila, María, San José, Danican, San Rafael, Bougainville, Goicochea, De los Leones,
Sobre el duro basamento precámbrico, sólo visible en cabo Belgrano, aparece una
poderosa cobertura de sedimentos que van del devónico al pérmico, faltando el silúrico y
el cámbrico. Tampoco hay del jurásico al terciario, siendo los cuaternarios de poca
significación 14.
13
Ibíd.
14
Ibíd. Pág. 28
13
14
Del período cuaternario o neo-glacial, pueden señalarse las capas de turbas, suelos
“ríos de piedra”. El aspecto genera de las islas es montañoso, con sierras poco elevadas.
Monte Independencia (Monte Adams), de 700 metros de altura; siendo seguido por el
la Ribera; al inglés John Davis en 1592; al capitán inglés Richard Hawkins en 1594 y por
HASTA 1763
15
Ibíd. Pág. 30
16
El artículo de Rolando Laguarda Trias, “El descubrimiento de las islas Malvinas en 1520 y su
predescubrimiento presunto” En: Revista de Historia de América Nº 118 (México: Instituto Panamericano
de Geografía e Historia, 1994), abre nuevas interrogantes respecto al verdadero descubridor de las islas, sin
embargo como escapa a los objetivos de este estudio nos limitaremos a mencionar que existen numerosos
presuntos descubridores, aunque sólo nos limitaremos a dar una relación de los más consensuados.
17
Presumiblemente arribó a las islas el 4 de febrero de 1540. El puerto donde encalló, fue denominado “De
las Zorras”, por la cantidad de animales silvestres tales como lobos marinos, patos y zorros que habitaban el
archipiélago
18
José Arce, Las Malvinas (Las pequeñas islas que nos fueron arrebatadas) (Madrid: Instituto de Cultura
Hispánica, 1950) Capítulo I, Destefani (1982) Pág. 37
14
15
descubridor de las islas Malvinas haya sido la nave “Incógnita” en 1540. Esta expedición
Magallanes. Otra de sus naves consiguió luego de un temporal que la sacó del estrecho,
llegar a una tierra el 4 de febrero de 1540 (Significando esto que estuvieron navegando en
mar abierto, lo cual presuntamente podría desvirtuar el hecho de que hayan arribado a
islotes en el canal del Beagle), donde sus tripulantes permanecieron diez meses. De esta
“Incógnita” 19.
Alonso de Santa Cruz confeccionó una obra que se conoce como el “Islario de
Alonso de Santa Cruz” o “El islario general de todas las islas del mundo” 20, editado en
1541, un año después del viaje de la Armada del Obispo de Plasencia y en esa
(…) pasado el Cabo del Estrecho torna bolver la costa al sueste hasta dentro
de una gran baya por casi quarenta leguas y desde la baya torna a bolver al
noreste casi por cincuenta hasta un cabo que está junto a una baya dicha de
las Yslas la cual está en medio de dos cabos y delante della dos ysletas. Toda
la costa dicha está llena de bayas grandes y pequeñas, la cual también
descubrió el armada del Obispo de Plazencia, como arriba diximos; el cabo
dicho, está sesenta leguas al es-nordeste de la boca del estrecho, pasado el
qual y Baya de las Yslas torna a bolver la costa al sueste. 21
Los ingleses suponen que Davis descubrió las islas con la nave “Desire”. Davis
había fallecido a bordo del “Leicester”, en el viaje de regreso a Inglaterra 22, y habría
“descubierto el 14 de agosto de 1592, arrojados por un temporal entre ciertas islas nunca
19
Destefani (1982) Pág. 42
20
Publicado por Wieser luego de encontrarlo como manuscrito en la Biblioteca Imperial de Viena en 1908.
21
Alonso de Santa Cruz citado por Destefani, (1982) Pág. 45
22
Arce (1950) Pág. 27
15
16
descubiertas antes, y de las que ningún relato conocido hace mención; yacen a cincuenta
Las críticas de los autores argentinos refieren al hecho de que Davis no tuvo la
precaución de arcarse a las mencionadas “ciertas islas”, por otro lado, la distancia que
existe entre las islas y el estrecho de Magallanes es más de cincuenta leguas, siendo,
según el relato de John Jane 23, imposible alcanzar a recorrer dicha distancia en dos días
viaje fue publicado por John Jane, uno de sus tripulantes recién en 1600 y ese mismo año
estuvo de regreso en Holanda Sebald de Weert. Por otro lado, en una carta de la famosa
colección de Viajes Ingleses “Hakluyt” de 1599, aparecen las islas Sansón y no las que
había descubierto del desertor Davis. Por último, debemos considerar que la versión
descubrió las Sebaldes o Sebaldinas (Islas Jason para los ingleses), con ello descubrió las
Malvinas.
Holanda el 27 de junio de 1598; poco después, a la altura de las islas del Cabo Verde,
algunos tripulantes fueron asesinados por los araucanos en las costas chilenas. La mala
23
John Jane fue el relator oficial del viaje de Davis. Autores argentinos afirman que es posible que la
necesidad compulsiva de Davis por “descubrir algo”, esté ligada a la necesidad de lograr cierto prestigio de
cara al juicio que le esperaba por su calidad de desertor, por otra parte, Jane no era parte de la expedición
de Cavendish.
16
17
suerte obligó a De Weert al mando del “Geleof” colocar proa hacia el estrecho para
volver a Europa.
encontraban a 50º 40’ de latitud Sur, y según su cálculo a 60 leguas del continente. A
medida que el “Geleof” se acercó a tierra se presentó en forma de tres islas que se
navegación y las islas fueron bautizadas con el nombre de “Sebald de Weert”, nombre del
descubridor, pasando a denominarse Sebaldinas, islas que son parte del archipiélago
malvino 24.
corsarias, e incluso reivindicadotas 25, el inglés John Strong navegó el estrecho que separa
las dos islas mayores (1690) y lo denominó Falkland, nombre que Gran Bretaña haría
En conclusión, cualquiera que haya sido su nombre, si las islas fueron vistas en
1520 (Magallanes), 1535 (la “San Pedro” y luego en 1540 “la “Incógnita”), es evidente
que existían y que su existencia había sido comprobada. Existían y fueron descubiertas
aún en el caso de que sus descubridores no les hubiesen puesto nombre. Pero el
manuscrito de Santa Cruz comprueba que se las descubrió y se las llamó “Islas de Sansón
y de Patos”; y las cartas náuticas establecían que habían sido descubiertas y los
navegación que tenían a la vista. Por otro lado, ciertamente las islas, y nuevamente
24
Arce (1950) Pág. 30
25
Entre otras las expediciones de Cowley (1683), Le Maire, Schouten (1616) o Dampier (1697), Pedro
Perré (1704), Alain Porée (1708), Brignon (1711), y Frezier (1714)
17
18
historia conflictiva inicia contraponiendo los dos nombres con que hoy conocemos al
archipiélago, Malvinas, otorgado por los ocupantes de la época, y Falklands, nombre con
íntimamente ligados a una concepción del derecho de conquista, y por extensión del
los tiempos en que el Papa era la autoridad internacional por excelencia en las cuestiones
relativas a los diferendos (Tratado de Tordesillas), hasta épocas recientes en que el nuevo
orden mundial nos ha obligado, con las limitaciones propias de una realidad belicista, a
la Mlavina Oriental, un fuerte que denominó Fort Royal o Fort Saint-Louis, llamado
después Port Louis. Ésta fue la primera ocupación de las Islas 26.
las islas Pepys y Malvinas. Byron arribó a la Malvina del Oeste, desembarcando en el
islote Trinidad (Saunders), en el lugar que denominó Puerto Egmont, en honor del primer
26
Quellet (1982) Pág. 29
18
19
Ante esta situación, España protestó ante Francia la cual devolvió en 1767 el
territorio ocupado a los españoles, siendo nombrado el 4 de octubre de 1766 Felipe Ruiz
nombre a la isla (Berkeley Sound), tomándose posesión el 2 de abril del año mencionado,
“Soledad” 30.
Frente a la Gran Bretaña, España asumió una actitud diferente, ya que sus
una presencia clandestina. Siguiendo órdenes del gobernador de Buenos Aires, Francisco
de Paula Bucareli, de cuya gobernación dependían las Islas por real cédula del 4 de
octubre de 1766, una expedición formada el 26 de marzo de 1770 expulsó por la fuerza a
España tuvo que dar vuelta atrás y reconocer los derechos británicos sobre la colonia de
Europa por un incidente tan “minúsculo” como las islas, por esta razón, España decidió
27
Ibíd.
28
Destefani (1982) Pág. 53
29
Quellet (1982) Pág. 32
30
Destefani (1982) Pág. 55
31
Quellet (1982) Pág. 33
19
20
aliada, Francia, no estaría dispuesta a intervenir en apoyar a los hispanos por una colonia
Lo que nos parece interesante notar es el hecho de que España reconoció los
derechos de los ingleses sobre Puerto Egmont, más no sobre el archipiélago entero, y esto
en virtud de que aparentemente las protestas británicas se dieron en razón de que si los
franceses habían recibido una reparación económica por parte del estado español, ¿por
ingleses cimientan los reclamos de soberanía sobre las Islas Malvinas (Falklands). Los
historiadores están de acuerdo cuando afirman que detrás del acuerdo mencionado hubo
ambas naciones, siempre y cuando Inglaterra retire sus fuerzas, pero España le reconozca
Sepan todas las naciones, que las islas Falklands, con su puerto, los
almacenes, desembarcaderos, puertos naturales, habías y caletas a ellas
pertenecientes, son de exclusivo derecho y propiedad de su más sagrada
Majestad Jorge III, Rey de Gran Bretaña. En testimonio de lo cual, es
colocada esta placa y los colores de Su Majestad Británica dejados
flameando como signo de posesión por S. W. Clayton Oficial Comandante
de las Islas Falklands. S.D. 1774. 32
En conclusión, España ocupó y mantuvo presencia efectiva en las islas entre 1767
32
Destefani (1982) Pág. 59
20
21
Por lo tanto, en virtud del Uti Possidetis, Argentina es la natural heredera de las islas
como heredera es de la superficie que ocupaba el resto del virreinato del Río de la Plata.
Argentina heredó de España sus derechos sobre las Malvinas. Desde 1811 a 1820
las islas permanecieron sin ser ocupadas; luego, el 6 de noviembre de 1820 y hasta 1824
quien fue asesinado por sus hombres, quedando entonces a cargo de las islas el teniente
coronel de Marina José María Pinedo con la goleta “Sarandí”. Finalmente sobrevino el
ataque inglés que terminó con la ocupación de las islas el 3 de enero de 1833 33.
accedió a discutir el status de las Malvinas por iniciativa de la ONU en el año de 1965, es
decir, durante más de 120 años, las reclamaciones argentinas respecto de la soberanía de
en el sentido de que ningún caso acepta que el sistema de fideicomisos pueda aplicarse
a/o territorios que le pertenecen, sea que ellos fuesen objeto de reclamo o controversia, o
Naciones Unidas (ONU) y constituye uno de los hechos más significativos del proceso de
33
Destefani (1982) Pág. 73
34
Quellet (1982) Pág. 51
21
22
limita a tratar solamente que el problema del mandato o del fideicomiso sobre las ex-
colonias de las potencias vencidas en la primera y segunda guerra, sino también el hecho
de que las potencias coloniales tuvieron que reconocer la incorporación en dicha Carta,
de normas que les fijaban conductas que deberían seguir en sus colonias. Así, el problema
internacional.
La Carta que se refiere a los propósitos de la ONU establece como uno de ellos:
los países y pueblos coloniales. Esta resolución fue redactada teniendo en mira la
situación general de los territorios no autónomos en los que existe una potencia colonial
que detenta la soberanía y un pueblo subordinado no autónomo 36. El caso de las Malvinas
resultó atípico frente a esta disposición. Existía una potencia colonial que detenta la
introducida y creada por la misma potencia, que impidió, salvo muy contadas
35
Carta de las Naciones Unidas firmada en San Francisco, CA, Estados Unidos el 26 de junio de 1945
(Entrada en vigor: 24 de octubre de 1945)
36
RESOLUCIÓN 1415(XV) “Declaración sobre la concesión de la Independencia a los países y pueblos
coloniales NACIONES UNIDAS - Resoluciones aprobadas por la Asamblea General durante su
decimoquinto periodo de sesiones. Volumen I, 20 de septiembre-20 de diciembre de 1960, suplemento Nº
16 (A/4684), Págs. 70-71
37
Bonifacio del Carril, El futuro de las Malvinas (Buenos Aires: EMECÉ, 1982) Pág. 34
22
23
Ángel Zavala Ortiz, las definió como un territorio sometido a una administración
ilegítima, que el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte ejerce sobre una
hacer notar que Argentina no considera a las Malvinas como un territorio colonial, pues
no ha habido siquiera, una ocupación de tal tipo que pudiera transformar el territorio
refiere la Carta de la Organización en sus artículos 73 y 74, y al que son aplicables las
territorio, no una población, que debe ser descolonizado. La Argentina entiende que, pese
descolonización 39.
Para el Reino Unido, las Malvinas constituyen una colonia. Considera, además,
que son dependencias de dicha colonia las Georgias y Sándwich del Sur. Estos últimos
territorios como hemos señalado, también están en reclamación por parte del gobierno
Argentino.
la consideración del Comité Especial (Comité de los 24) 40. Éste, en su 311º sesión,
38
Quellet (1982) Pág. 55
39
Ibíd. Pág. 56
40
La defensa de los intereses argentinos estuvo a cargo del embajador José María Ruda, y se encuentra
documentada en Naciones Unidas bajo el código A/AC.109/SC.4/SR.25. del 9 de septiembre de 1964 en
idioma español.
23
24
III, relativo a las Islas Falkland (Malvinas), con la modificación introducida, consistente
todos los aspectos en cuestión. En primer lugar, declaró que el caso de las islas Malvinas
Bretaña debe descolonizar las islas aunque la pequeña población que las habita desee
permanecer británica (el caso atípico quedó resuelto con esta declaración de la
Asamblea); en segund lugar, reconoció la existencia de una disputa entre Gran Bretaña y
pacíficamente; finalmente, declaró que la cuestión debe resolverse teniendo en cuenta las
personalmente a Buenos Aires para iniciar las negociaciones con el canciller argentino.
Las conversaciones se prolongaron hasta 1968 cuando trascendió que se había llegado a
soberanía argentina sobre las islas 44. Según trascendió el reconocimiento se llevaría a
cabo no antes de los cuatro ni después de los diez años de finalizado el mencionado
encuentro 45.
41
La enciclopedia británica acepta que “algunas” personas conocen a las Falkland como Malvinas.
42
Informe del Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la
declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales. Anexo: Informe del
subcomité III Islas Falkland (Malvinas). A/5800/Add.7 – 15 de enero de 1965. NACIONES UNIDAS -
Asamblea General. Relator: Sr. K. Natwar Singh (India)
43
Del Carril (1982) Pág. 36
44
Ibíd. Pág. 37
45
“Un malogrado acuerdo secreto para recuperar las Malvinas” declaración del ex embajador argentino en
Londres, brigadier Eduardo Mc Loughlin en La Nación, 14 de abril de 1982
24
25
que, como hemos visto, está vinculado a condiciones materiales), de “deseos”, que por lo
diciembre de 1973, donde hace conocer a las partes su preocupación por la falta de
obligaciones militares para malvinenses nativos; obligación del Gobierno británico para
establecer una línea marítima; responsabilidad del Gobierno argentino para poner en
servicio una línea aérea con frecuencia semanal, entre otros acuerdos 47.
malvinenses, así como el respeto por sus deseos. Al final del período, aquella posición
adquirió un nuevo matiz: las negociaciones por la soberanía debían ser sustituidas por
46
Quellet (1982) Pág. 83
47
Ibíd. Pág. 84
25
26
las tesis de integridad territorial y respeto por los intereses y no deseos de los
malvinenses 48.
En enero de 1976 las relaciones entre Gran Bretaña y Argentina tocaron el punto
gobierno argentino respecto a las actitudes de Gran Bretaña, era que el interés de esta
última era prolongar las negociaciones ad infinitum, desconociendo así los mandatos de
la ONU, sobretodo después de que Ridley realizó la propuesta concreta de congelar las
Las Falklands son vistas como propias por los ingleses en virtud del principio de
argentina afirmando que si las Falklands son parte del territorio argentino, éste país
debería iniciar acciones para recobrar la soberanía sobre Uruguay, Paraguay y el Alto
Perú 51.
Sin embargo, el punto más importante sobre el cual los ingleses basan el
fundamento de la posesión y soberanía sobre las Malvinas, es el que afirma que las
48
Ibíd. Pág. 85
49
Ibíd. Pág. 86
50
Del Carril (1982) Pág. 42
51
Material publicado en la página oficial del gobierno autónomo de las Falklands [En línea] URL:
<www.falklands.gov.fk/> [Consulta: Mayo, 2005]
26
27
nullius; por lo tanto, después de su expulsión, en 1833 lo qué hicieron fue recuperar la
brevemente sobre este punto, los ingleses al momento de la expulsión por parte de los
españoles dejan una placa de plomo que hacía constar que esos territorios pertenecían al
rey Jorge III. Los Estados Unidos dejaron una bandera en la luna, ¿Significa eso que
tienen derechos de soberanía por haber dejado una manifestación de una primitiva
Por otro lado, el paso del tiempo ha hecho, según los ingleses, que prescriba todo
tipo de reclamaciones argentinas, afirmando que en todo este tiempo las Falklands han
sido administradas por ingleses, los habitantes son nacidos o descendientes de ingleses, el
como territorio europeo, adjudicándoles los mismos derechos que a los países de Europa
continental.
deseos de la población. Los defensores de la tesis inglesa argumentan que los argentinos
colonialista europeo del siglo XV, el Tratado de Tordesillas 52. Nos encontramos ante una
concepción Lockeana del derecho internacional: tiene mayores y mejores derechos sobre
52
Peter Sager, El caso ejemplar de las Falkland. Una pauta de orientación (Berna, I.S.E. Berna, 1983)
Pág.28
27
28
CAPÍTULO II
¿POR QUÉ ARGENTINA?: DESDE SU GUERRA JUSTA
HASTA NUESTRA CAUSA NACIONAL
Responder a la pregunta que titula esta parte del capítulo podría ofrecernos
cercanía de dos pueblos, no puede ser considerada como un motivo causal objetivo y
Argentina.
Confederación Argentina, y fue sostenida por don Juan Manuel de Rosas en su calidad de
Su trato hacia Bolivia fue como si se tratara de una parte constitutiva de ella, y más aún
28
29
corriente emancipadora.
Aires, el 9 de marzo del año mencionado. 53 No existieron acuerdos antes de 1874, porque
entre otras cosas, ambos países no comparten fronteras, y las condiciones políticas tanto
diplomáticas entre peruanos y argentinos, más aún con la propuesta peruana de formar
una alianza defensiva conjuntamente con Bolivia en 1873. El tratado que terminaron
firmando solamente Perú y Bolivia fue el instrumento que reorientó la política regional.
aire de júbilo por la muy probable unión a la causa aliada. La diplomacia peruana se
53
Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) y Centro de Estudios de Política Exterior
(CEPE) Argentina – Perú. Acuerdos bilaterales 1874-2000 (Buenos Aires: CARI - CEPE, 2003) Pág. 2-17
29
30
El polo argentino antichileno estaba muy a favor de una alianza militar con los
países andinos, y veía con malos ojos la posibilidad de entendimiento Pacífico con Chile
a raíz de los problemas limítrofes patagónicos. Por otro lado, se afirmaba que el origen de
las fortunas de las provincias argentinas de Salta y Jujuy formadas antes de 1875,
y Bolivia. 55
Debemos tener en cuenta que antes del inicio de la Guerra del Pacífico, Argentina
54
Documentos secretos del archivo de la Cancillería peruana, sustraído por el invasor chileno durante la
ocupación de Lima, citado por Pablo Lacoste, La imagen del otro en las relaciones de la Argentina y Chile
(1534-2000) (Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, Universidad de santiago de Chile-Instituto de
Estudios Avanzados, 2003) Pág. 304
55
Roberto Payró, En las tierras del Inti (Buenos Aires: EUDEBA, 1909) Pág. 203
30
31
ferroviaria que uniera las provincias del noroeste argentino con el litoral boliviano,
conflicto poco tuvo que ver con las ideas americanistas de Sarmiento. 57 La política
argentina hacia los futuros derrotados fue ambigua. En nota diplomática a Luis
manifestaba que:
morro de Arica y la invasión y posterior saqueo de Lima, les habían otorgado un prestigio
inmenso a las fuerzas armadas chilenas. Por otro lado, estos hechos creaban la sensación
de que se estaba produciendo una ruptura del equilibrio en el cono sur del continente.
invasión, sino la sensación de que Chile se estaba apoderando de espacio boliviano bajo
andino, sino las relaciones económicas entre Cobija y Potosí, con las provincias
56
Carlos Bulcourf, Diplomacia Argentina en la Guerra del Pacífico (Buenos Aires, Ediciones Cooperativas,
2003) Pág. 22
57
Por “americanismo” entendemos “sudamericanismo” de acuerdo a la vocación de los gobiernos
históricos, y la creciente oposición a los Estados Unidos. Argentina mantiene una tradición de
enfrentamiento con EE.UU. y se define como abanderada de la “latinidad”. Este concepto será mucho más
visible durante el gobierno de Perón, y hasta el gobierno de Onganía.
58
Ministerio de Relaciones Exteriores, comercio exterior y culto, La Política Exterior en la República
Argentina (Buenos Aires, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, 1931) Pág. 337
31
32
ferrocarril que unía el flamante litoral chileno con Uyuni (Bolivia), el comercio entre el
norte argentino y el sur boliviano prácticamente quedó reducido a nada. Ante esta
solucionadas las cuestiones del reciente norte chileno, Chile podría iniciar esta vez, con
una tradición vencedora, una negociación desde una mejor posición internacional por los
mediación argentina obedece a una causa más estratégica que humanitaria: Chile estaba
pueblo argentino para con Perú y Bolivia. Ayer como hoy, el capital político que produce
el respaldo popular siempre es bien aprovechado por los políticos de turno. Las
Buenos Aires el 6 de abril de 1880, sin contar el hecho de que la legación argentina se
conseguido sobre la base de alianzas políticas y militares, fue un éxito para los intereses
del expansionismo argentino. Con este antecedente, no fue raro que ocho años más tarde
59
Op. Cit. Bulcourf (2003) Pág. 27
60
Ibíd. Págs. 29-30
32
33
vez con otros actores: los aliados serían Perú y Bolivia, mientras que el enemigo sería
Chile. El motivo que llevaría a Argentina a unirse con países del Pacífico sur sería
chilena, Argentina ya no vería con tanto optimismo la posibilidad de una victoria aliada
61
Corporación de defensa de la soberanía “¿Argentina una nación “americanista”?: el “caso Baltimore” y
otras alianzas históricas de Argentina contra Chile y sus demás vecinos” [En línea] URL:
<http://www.soberaniachile.cl/argent3a.html#sub2> [Consulta: Junio, 2005]
33
34
mitos argentinos anti-chilenos, quedaban resueltamente negados en las frías aguas del
Pacífico.
hubiera reorientado hacia una posición neutral. Por el contrario, las posiciones argentinas
fueron aún más decididas a criticar el derecho de conquista, y el derecho chileno sobre la
provincia de Antofagasta.
Pacífico, cada cual tomando parte por su predilecto. Sin embargo, el acercamiento de
de esta forma se lograba un triple objetivo: primero abrir una puerta para la intervención
integridad de su sur, cediendo con total facilidad y sin mayores reclamos la Patagonia, un
reducir el litigio y se haya apresurado a firmar un tratado de paz en 1881. Sin embargo
debemos considerar que la Patagonia era un territorio casi desconocido, virgen, y al que
34
35
Chile se aseguraba el control del Estrecho de Magallanes, el Canal del Beagle, y la ruta
del Cabo de Hornos. Por otro lado, los títulos jurídicos chilenos sobre esta zona austral
eran demasiado débiles, no mantenía dominio real sobre el área y tenía un interés
firma del Tratado de Ancón. El tiempo transcurrido entre uno y otro hecho son la
contraparte al éxito militar: un fracaso diplomático. Hoy en día las negociaciones por la
paz toman incluso décadas, los procesos de desarme y pacificación pueden tornarse
debió facilitar la posición peruana para la no cesión de territorio, por ello intervinieron
participó en las negociaciones, tal y como se reflejó en un par de cartas que envió al
prestar apoyo “a los débiles que sean ultrajados”. Luego señaló que “Argentina no
permitirá que éste (Chile) continúe su obra de conquista”. Disculpándose por no haber
intervenido entre 1879- 1880, se excusaba afirmando que su intromisión “hubiera traído
liderazgo regional y sub - continental, jugar un papel decisivo en el Cono Sur, y hacer
62
Op. Cit. Lacoste (2003) Pág. 311
35
36
cordillera. Argentina atravesaba uno de sus mejores momentos políticos, una estabilidad
neutralidad de sus vecinos asegurada, ¿qué impedía entonces que jugara un papel
Roca además afirmaba que había llegado el momento de no solamente dejar de ceder
territorios tales como “los puertos que nos correspondían en el Pacífico, más de la mitad
de tierra del fuego, y parte del mismo estrecho”, sino que había llegado el momento de
plebiscito que determinaría la suerte de las provincias de Tacna y Arica. Con tal motivo
tratado de 1883. El diario limeño El Comercio, parodiando las Siete palabras de Cristo en
la Cruz, publicaba Las siete palabras de Tacna y Arica en la Cruz del Calvario,
expresándose así:
63
Carta del presidente argentino Julio Argentino Roca al ministro (embajador) argentino en Perú Agustín
Arroyo. Párrafo citado en Lacaste (2003) Pág. 311
64
Op. Cit. Lacoste (2003) Pág. 312
36
37
El apoyo argentino a la causa peruana puede ser visto de la misma forma con que
intentamos ver el apoyo peruano a la Argentina durante la guerra de las Malvinas, las
palabras del presidente Roca reflejan claramente el nivel de tensión que habían alcanzado
los dos países en la frontera sur. ¿Filantropía o interés? Argentina, como se ha dicho
líneas arriba, se encontraba en un momento delicado en sus relaciones con Chile, y hasta
los pactos de mayo de 1902, estuvieron más de una vez a punto de enfrentarse
militarmente; esto también explicaría el interés chileno por ponerle una solución al
problema de Tacna y Arica de una vez por todas. Argentina aprovechaba la coyuntura
para ganarse al Perú como aliado en una evidente relación simbiótica, y aunque motivada
por el interés estratégico, no dejó de ser un claro respaldo a los intereses peruanos.
últimos 130 años, de los cuales setenta y dos fueron suscritos después de la guerra de las
Malvinas, es decir que alrededor del 43% de los acuerdos se firmaron en los últimos 23
años.
65
El Comercio, Lima, abril de 1898. Fue reproducido por El Morro de Arica en su edición del 16 de abril
del mismo año. Tomado de Raúl Palacios Rodríguez, La chilenización de Tacna y Arica 1883-1929 (Lima:
Editorial Arica, 1974) Pág. 41
37
38
FIGURA 2.1 Cantidad y porcentaje de acuerdos suscritos antes y después del conflicto
argentina en el conflicto de 1879 fue uno de los elementos más claros que condicionaron
de Morales Bermúdez con el general Videla fue otro punto alto de las relaciones
bilaterales, así como el fluido intercambio militar y el común deseo de Belaunde y de los
la cantidad de acuerdos firmados, con la coincidencia política que pudieran tener los jefes
notar, que desde el año de 1933, el único gobierno peruano no ha firmado acuerdo
38
39
FIGURA 2.2 Acuerdos firmados desde el gobierno de Justo hasta el primer gobierno de Belaunde
del general Benavides y del general Agustín Justo, transitaron por un camino de
Benavides había sido distante hacia los Estados Unidos y expresado alguna afinidad hacia
los regímenes fascistas de Italia y España 66; paralelamente, los miembros conservadores
del Senado argentino, enviaron una nota de apoyo a la junta revolucionaria de Burgos,
“por su lucha contra el comunismo, como deber ineludible de nuestra civilización” 67 (lo
cual recuerda de alguna manera la denuncia que hace Sánchez Cerro referida a que
1932).
tanto en Argentina como en Perú, que imitaban rasgos de la Italia de Mussolini, parecían
testimoniar la “universalidad del fascismo” entre 1933 y 1935. Mussolini, jefe del “nuevo
66
Op. cit. St. John (1999) Pág. 175
67
Maria Inés Fernández y colaboradores, Historia Económica y Social mundial y argentina (Buenos Aires:
Librería Editorial Universitaria Kennedy Argentina (LEUKA), 2002) Pág. 266
39
40
fueran del todo sólidas. A su vez, el arribo al poder de los nazis en 1933, el éxito de las
pacto Anti-Komintern a fines de noviembre de ese año, fueron otros acontecimientos que
la categórica victoria peruana, Chile decidió plegarse al grupo que se convertiría después
en garantes del Protocolo de Río de Janeiro. Si bien durante el primer gobierno de Prado,
no se firmó ningún acuerdo bilateral con la Argentina –caso sui generis en nuestras
relaciones bilaterales- la participación de ésta como país garante del Protocolo, creó un
vínculo que integró directamente a la Argentina, y nuestras relaciones con ella, a nuestras
el Ecuador.
La llegada de Perón al poder como parte de una Junta Militar Argentina en 1943,
argentina, ya que parte el plan mínimo peronista implicaba la creación de una “justicia
social” para las clases obreras; mientras que para el peonaje agrícola, significó la
de la reglamentación judicial. 69
68
Alain Rouquié, Poder militar y sociedad política en la Argentina (Buenos Aires: Emecé, 1987) Pág. 274-
275
69
Luis Alberto Romero, Breve historia contemporánea de la Argentina (Buenos Aires: FCE, 2001) Pág. 97
- 100
40
41
Existen notables coincidencias entre los mandatos de Perón y el del general Odría
en el Perú. Aunque el tema merece una investigación mucho más profunda, nos
limitaremos a vincular los puntos comunes entre ambos gobiernos. Aunque había llegado
demostró ser el principio del fin de tal asociación otorgando un abierto apoyo a los
Glenn J. Dorn ha manifestado que existieron altas coincidencias entre Perón y los
soberanía sobre un mar territorial de doscientas millas marinas frente a las costas
durante el gobierno del general Odría, cuyo golpe de estado fue respaldado por Perón,
quién habría visto con buenos ojos plegar al Perú al ABC (Argentina, Brasil, Chile) que
norteamericano. 72
tarde daría surgimiento al TIAR en 1948, si bien tuvo el claro objetivo de impedir la
70
Op. Cit. St John (1999) Pág. 178 - 179
71
Peter Clareen, Nación y sociedad en la historia del Perú (Lima: IEP, 2004) Pág. 367
72
Glenn J. Dorn, “Exclusive Domination Or Short Term Imperialism: The Peruvian Response To U.S. –
Argentine Rivalry, 1946 – 1950” En: The Americas (Academy of American Franciscan History) Nº 61
(1ro. de Julio del 2004) Págs. 81 - 102
41
42
a la Argentina, que desde los años veinte, era acusada de ver con racismo a sus vecinos
tendría su inicio en este país y del expansionismo argentino. 73 Por otro lado, según el
autor argentino Uki Goñi, existen fundadas sospechas de que después de la Segunda
para la protección de nazis, acto que evidentemente no sería del total agrado del gobierno
la región. Ciertamente, tanto Brasil como el Uruguay, sobretodo el segundo, temían una
escalada militar en sus fronteras con Argentina. Recordemos además, que es uno de los
momentos en los cuales las tesis fundacionales argentinas tienen un respaldo y un espacio
intentó hacer con sus vecinos, lo que Francia intentó hacer con De Gaulle, ofrecer una
marco de “guerra fría”. Estas actitudes de tradicional enfrentamiento con los Estados
sobre cuestiones de soberanía tanto con Chile como con el Reino Unido.
73
Op. Cit. Carlos Escudé y Andrés Cisneros (2000) [En línea] Tomo XIII: Las relaciones políticas, 1943-
1966 Capítulo 61: La tercera posición de la era peronista (1946-1955) – La política regional del peronismo
URL: <http://www.argentina-rree.com/home_nueva.htm> [Consulta: Julio, 2005]
74
“El presidente Perón era Odessa” En: La aventura de la historia Nº 42 (Arlanza editores) Págs. 3 y 34 –
43, Abril del 2002. Cfr. Uki Goñi, The Real Odessa: How Perón brought the Nazi war criminals to
Argentina (Londres: Granta Books, 2002)
42
43
30 28
25 "Proceso" - Belaúnde
(1980-1983)
20 18 Alfonsín - Belaúnde
(1983-1985)
15 Alfonsín - García (1985-
9 1989)
10 8
Menem - Fujimori (1990-
5 1999)
0
1
FIGURA 2.3 Acuerdos firmados desde el regreso a la democracia en el Perú hasta el gobierno de
Menem
40 36
35 Gobiernos militares pre
30 Perón (1966-1973)
25 Interrupción Justicialista
20 (1973-1976)
16
15
9 Proceso de
10 reorganización nacional
(1976-1983)
5
0
1
FIGURA 2.4 Acuerdos firmados desde el gobierno de Onganía hasta el gobierno de Bignone
político del presidente general Francisco Morales Bermúdez, con el presidente argentino
43
44
Teniente General Jorge Rafael Videla, a raíz de la visita que hiciera el primer mandatario
30 27
25
Militarismo pre Perón -
20 Velásco (1968-1973)
Justicialismo - Velásco
15 12 (1973-1975)
10 Videla - Morales-
7 Bermúdez (1976-1980)
5
0
1
FIGURA 2.5 Acuerdos firmados desde el gobierno de Onganía hasta el de Morales Bermúdez
35
29
30 Gobierno de Videla
25 (1976-1981)
Gobierno de Viola (1981)
20
15 Gobierno de Galtieri
(1981-1982)
10 Gobierno de Bignone
4 (1982-1983)
5 2
1
0
1
FIGURA 2.6 Acuerdos firmados por los presidentes de la Junta Militar Argentina del “Proceso de
reorganización nacional”
El primer punto mencionado podría por sí solo explicar la proximidad entre ambas
fuerzas armadas. Influenciados por la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN) 75, que
75
La Doctrina de Seguridad Nacional aparece en la década de los sesenta, y constituye la innovación
teórica militar contemporánea de mayor impacto político en América Latina. Implicó una concepción social
global desde un enfoque primordialmente militar, y militarizó el concepto de seguridad nacional.
"La conclusión principal que se puede sacar de la formulación de la DSN en América Latina es que ésta
fue, ante todo, un planteamiento ideológico y político, operado en la práctica de los golpes de Estado y
formulado desde el punto de vista de una racionalidad eminentemente militar. Como tal no tuvo mayor
importancia en el desarrollo institucional militar."
44
45
constituyó una visión castrense de la seguridad interior que fue la base de la imposición
peruano supo responder con diplomacia. La cuestión que nos interesa no es la respuesta
en sí misma, sino el hecho de que existiera la preocupación por parte de la prensa, de que
con el gobierno de Morales Bermúdez, una figura que, al asumir la presidencia peruana
en 1975, reemplazó el perfil populista del general Juan Velasco Alvarado por un sesgo
del gobierno de este país en la política de desarrollo nuclear argentino. En este sentido, el
"Antes, por el contrario, lo desvirtuó. Sí tuvo importancia, y bastante, en el aspecto político. Sus efectos de
distorsión sobre las instituciones militares fueron profundamente negativos puesto que alteraron los
cánones profesionales y desviaron los principios castrenses hacia otras funciones ajenas al quehacer militar.
Las fuerzas armadas del continente se vieron envueltas en un proceso degenerativo".
Fuente: "La memoria y el olvido. Detenidos desaparecidos en Chile". Elías Padilla
76
Susana Villarán, “Operación Cóndor: la conexión peruana” En: Revista Ideele Nº 114 (Lima: IDL, 2004)
Pág. 56
77
Visita oficial a la nación argentina del excelentísimo señor Presidente de la República del Perú general de
división E. P. Francisco Morales Bermúdez Cerruti del 14 al 17 de junio de 1979 (Lima: Perú, 1979)
45
46
gobierno de Videla dio un primer paso en julio de 1976, cuando autorizó por decreto
En agosto de 1976 se realizó la visita a Buenos Aires del canciller peruano José de
la Puente Radbill, quien firmó con su colega, contralmirante César Guzzetti, una
Colombo, que se celebraba ese mismo mes, “supere posiciones extremas que no
“satelizar” el movimiento. 79
invitación del general Morales Bermúdez. La afinidad ideológica con el visitante quedó
78
José de la Puente Radbill, Cuadernos de un embajador en el campo de las relaciones internacionales y la
diplomacia (Aportes para la historia del servicio diplomático del Perú, 1945-1996) (Lima: PUCP, IDEI,
1997) Págs. 164-168
79
Carlos Escudé y Andrés Cisneros (2000) [En línea] Tomo XIV: Las relaciones políticas, 1966-1989
Capítulo 68: El régimen militar (1976-1983)-Las Relaciones con Perú URL: <http://www.argentina-
rree.com/home_nueva.htm> [Consulta: Junio, 2005]
80
Declaración conjunta de los señores presidentes del Perú, general Francisco Morales Bermúdez, y de
Argentina, general Jorge Rafael Videla. Lima, 5 de marzo de 1977 En: Argentina-Perú. Acuerdos
bilaterales 1874-2000 (Buenos Aires: CARI - CEPE, 2000)
46
47
marzo de 1977 (una fecha muy cercana al primer aniversario del golpe contra Isabel
Martínez de Perón), se mencionaban entre otros temas “el derecho soberano de cada
pueblo a decidir el sistema político, social y económico que más se adecue a su realidad
nacional”. Por otro lado, “El Presidente de la República Peruana reitera el pleno apoyo de
Videla a Lima tuvo una clave geopolítica: quebrar el aislamiento externo, y aportar
Argentina disputó con Brasil. En este punto de la agenda, la visita de Videla logró un
uranio peruano. 81
1978, fecha en que el presidente de la CNEA, vicealmirante Carlos Castro Madero, viajó
a Lima para entregar al gobierno peruano un reactor nuclear de potencia cero para
81
Muchos editoriales de diarios y revistas argentinos subrayaron el contenido geopolítico del viaje de
Videla a Perú, sustentado en tres ejes: la búsqueda de un nuevo aliado ideológico en la región en la lucha
contra el terrorismo, las posibilidades de cooperación nuclear, y los efectos del acercamiento Argentina-
Perú en los conflictivos vínculos entre la Argentina y Chile, al provocar un “desdibujamiento” de la
amenaza de un conflicto en el Pacífico Sur, o incluso respecto de la presencia regional brasileña.
82
Escudé y Cisneros (2000) Tomo XIV: Las relaciones políticas, 1966-1989 Capítulo 68: El régimen
militar (1976-1983)-Las Relaciones con Perú
47
48
La visita que realizara Morales Bermúdez a su par argentino Videla, fue una
existió a lo largo del siglo XX, y que tuvo como uno de sus momentos más altos, la
resultar sorprendente que Morales Bermúdez haya pasado por las aulas de la Escuela
Superior de Guerra del Ejército Argentino, y que durante su visita haya hecho un
Morales Bermúdez no fue el único militar peruano que pasó por claustros
recibiendo de manos del presidente Roberto Ortiz el Diploma de Honor que certifica su
altísimo nivel académico. Los generales Rodolfo Robles, José Pastor Vives, Alberto
Por otro lado, muchos argentinos también nos han devuelto la visita cursando en
los claustros de nuestras escuelas armadas. En la Escuela Superior de Guerra del Ejército
encontramos, entre los años 1958 y 2000, la participación de veintisiete oficiales del
(COEM), y siete del Curso de Comando y Administración (CCA), seis de los cuales
habían realizado con anterioridad el COEM. Asimismo, por lo menos tres oficiales
83
“¿Qué Pasó? Hermanos de Fuego. El contrabando de armas argentinas al Ecuador y la persistente
pasividad de las autoridades del Perú”, Caretas Nº 1415, Lima, mayo de 1996
84
Escuela Superior de Guerra del Ejército (ESGE), Historia de la Escuela Superior de Guerra del Ejército:
1904-2000 (Lima: ESGE, 2001)
48
49
Antonio Cisneros, conocido como “El Perro”, que realizó con éxito notable el curso
regular de la Escuela de Comandos del Ejército del Perú, siendo parte de la promoción
XVII graduada en el año de 1979, y que murió heroicamente en la defensa de las Islas
Malvinas en el conflicto del Atlántico sur. El día de hoy figura su nombre en una placa,
acompañando a todos los comandos caídos en acción de armas. Respecto a este hecho,
parte de un ritual ceremonial castrense que obliga diariamente a todos los alumnos de la
Otro militar argentino notable que pasó por aulas peruanas fue el embajador
General (r) Martín Antonio Balza, que siendo Mayor de artillería del Ejército Argentino
promoción XXXIX de la mencionada casa de estudios castrense. Martín Balza fue Jefe
del Estado Mayor General del Ejército Argentino entre los años de 1991 y 1999. Además
nacimiento de uno de sus hijos en la ciudad de Lima. Por otro lado, durante la jefatura del
general Martín Balza, ocurrieron tres hechos relacionados con el Perú: El tráfico de armas
Córdoba) durante el punto más alto de las investigaciones de los envíos de armas a
de armas, entre ellos el finado general de brigada del ejército peruano Hugo Soto Núñez.
El caso más llamativo sea quizá el del general Luis Cisneros Vizquerra. Como
ministro de guerra en actividad del estado peruano, afirmó: “me gustaría ir a las
Malvinas.” 85 Podemos entender este mensaje como una estrategia para presionar al
85
Entrevista al General Luis Cisneros Vizquerra, Caretas Nº 698, Lima, 17 de mayo de 1982
49
50
presidente Belaunde a que tome una acción más decidida en el conflicto, o podríamos
entenderlo como una forma de sensacionalismo que más que otra cosa, trataba de llamar
Manuel Ulloa Elías, o los ataques recibía la Guardia Civil por parte de Sendero
Luminoso.
las pampas, el mate o los caballos, sino por un hecho determinante: nació en la ciudad de
Buenos Aires en el exilio de sus padres durante el gobierno de Leguía. Realizó los
Aunque este hecho pueda parecer casual y singular, no se puede dejar de percibir como
materializarse:
concretos de asistencia militar por parte del Perú, puesto que las fuerzas armadas de la
86
Ibíd.
50
51
nación, se encuentran preparadas para labores de agresión vecinal, “nunca han figurado la
justificativos para intervenir en las islas atlánticas. Ciertamente las afirmaciones del
regresado a la democracia, y casi por “definición”, las fuerzas armadas mantienen cierta
87
Como ejemplos de esta supuesta autonomía por parte de las fuerzas armadas, en momentos en que las
democracias jóvenes empiezan a consolidarse, podemos considerar tres hechos claves en la historia política
de nuestros países: Aldo Rico y los “cara pintadas”, y Mohamed Ali Seineldín. Durante la presidencia de
Alfonsín se produjeron levantamientos militares cuyo objetivo era cambiar la conducción del ejército y
reivindicar la acción de las Fuerzas Armadas en la lucha anti-subversiva.
Si bien se manifestaron como constitucionalistas, la sociedad civil los identificó claramente como intentos
golpistas y les respondió saliendo a la calle en defensa de la democracia.
El 22 de abril de 1985, cumpliendo con el plan de gobierno anunciado, comenzó el juicio público a los
integrantes de las tres primeras Juntas Militares, acusados de violaciones a los Derechos Humanos; según
los Decretos 158/83 y 159/83. El juicio contó con el valioso aporte de la investigación realizada por la
Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), presidida por Ernesto Sábato, cuyo
informe fue entregado el 20 de septiembre de 1987 al Presidente de la Nación.
Este hecho ahondó aún más el distanciamiento histórico de los militares con los gobiernos democráticos.
La gravedad de los crímenes cometidos durante el "Proceso de Reorganización Nacional" y el reclamo
popular de justicia, dejaban un estrecho margen al gobierno radical. Fue este escenario el que signo los
momentos políticamente más desestabilizadores del gobierno de Alfonsín. El reclamo popular recorrió las
calles encabezados por los Organismos de Derechos Humanos, principalmente por Las Madres de Plaza de
Mayo con su ronda semanal desde los tiempos de la dictadura. Las Fuerzas Armadas, especialmente el
ejército, respondieron corporativamente expresándose en levantamientos militares y amenazas al orden
constitucional. El 20 de abril de 1987, en Campo de Mayo, estalló en plena Semana Santa el levantamiento
"carapintada" (en referencia a que los sublevados tenían sus rostros pintados con camuflaje de guerra),
liderado por Aldo Rico. En enero de 1988, nuevamente, se levantaron en Monte Caseros. El 4 de diciembre
de 1988 Mohamed Alí Seineldín encabezó el alzamiento de Villa Martelli.
En consecuencia la "Ley de Punto Final" y la "Ley de Obediencia Debida", fueron una concesión al
"Partido Militar" que intentó detener la cadena de juicios, fundamentando la necesidad de un acercamiento
a las Fuerzas Armadas sustentado en la teoría de la "Pacificación Nacional".
Para el ejemplificar el caso chileno, podemos ver claramente las actitudes de los militares inmediatamente
después del 11 de marzo de 1990. El general Parera se hizo conocido públicamente luego de haberse
“saltado” el protocolo durante la primera Parada Militar tras el régimen pinochetista en 1990, y no haber
pedido autorización al entonces presidente, Patricio Aylwin, para dar inicio al desfile. Aunque el agravio le
habría significado su inmediata dada de baja, el entonces comandante en jefe del Ejército, Augusto
Pinochet Ugarte, lo protegió y lo envió durante un año como agregado militar en Sudáfrica para, al año
siguiente, pasarlo a retiro.
Recordemos que con motivo del escándalo de la venta de armas al Ecuador por parte del estado chileno, el
general Augusto Pinochet Ugarte se responsabilizó por la mencionada transacción, en el marco de su cargo
de Comandante General del Ejército, mencionando que fue casi, una venta de ejército a ejército.
51
52
Durante los años ochenta y a inicios de los noventa, el descontento militar con los
Venezuela, en tanto que los militares en Brasil y Chile pusieron en escena ocasionales
públicas sus opiniones sobre asuntos claves tales como la reforma constitucional, la
las exportaciones de cobre) para solventar, no sólo la compra de equipo militar, sino y
sobre todo, financiar al creciente aparato burocrático militar y las pensiones del estado
el respeto a las instituciones civiles por parte de los militares no es automático, sino que
Por otro lado, esta autonomía militar peruana en política de defensa les permitió a
los militares peruanos mantener algunos privilegios tales como declarar instituciones
las obligaciones y responsabilidades que esto obliga. Por otro lado sus afinidades
88
Kees Koonings y Dirk Kruij (editores), Ejércitos políticos. Las Fuerzas Armadas y la Construcción de la
Nación en la Era de la Democracia (Lima: Instituto de Estudios Peruanos (IEP), 2003) Pág. 39
52
53
institucionales con sus pares de América Latina, especialmente con los argentinos se
mantuvieron intactas. 89
y “vender” una posición que estaba muy acorde con la posición de la mayoría de los
cual es la posición dominante al interior del ejército y del Ministerio de Guerra, con
Desde el año de 1952 y hasta las postrimerías del siglo XX, la mutua desconfianza
entre Perón e Ibáñez. Según el historiador Pablo Lacoste, en Chile se vivía un clima de
temor a la posibilidad de que Argentina imitara el estilo del Anschluss alemán en Austria,
con Chile. Con la caída de Perón, el ingreso de los militares al control del estado, se dio
forma a la DSN, que en términos breves significaba la protección de los intereses vitales
fuera.
Con un contexto tan hostil para ambas partes, las historiografías chilena y
recitaban un pasado glorioso y la necesidad de hacer más grande a sus respectivos países,
89
Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), Informe Final (Lima: CVR, 2003) Tomo II (Los actores
del conflicto) Pág. 252
53
54
inmenso y ahora reducido Virreinato del Río de la Plata. Chile aparecería entonces en los
textos escolares, y en el imaginario colectivo de casi todos los chilenos, como un país
desconocedores del papel preponderante que tendría el que controle el Atlántico Sur, que
no supieron defender sus derechos sobre la Patagonia. Argentina por su parte se convirtió
en un país que había tenido la mala fortuna de tener un vecino ambicioso como Chile,
La persistencia de los reclamos territoriales entre los países del Cono Sur surgidos
disputas está vinculado con la creencia española del siglo XVI de que el territorio
control de esta puerta que une el Atlántico Sur con el Océano Pacífico. La imprecisión de
los límites en la zona de la Patagonia también trajo consigo una serie de disputas
territoriales sobre cuestiones de soberanía, problemas muy similares a los que sufrieron
tanto Bolivia con Chile, o Bolivia con Paraguay durante todo el siglo XIX. 91
mantiene casi sin variantes hasta la actualidad, lo que este Tratado logró fue limitar el
90
Op. Cit. Lacoste (2003) Pág.
91
Philip Nelly y Jack Child (compiladores), Geopolítica del Cono Sur y la antártica, Pág. 16-17 (Buenos
Aires: PLEAMAR, 1990)
54
55
área de disputa territorial, focalizando los esfuerzos militares en un punto más reducido,
dando lugar al inicio de una “pequeña guerra fría” entre los vecinos.
Entre el mismo año de la firma del tratado y los denominados Pactos de Mayo de
1902, el extremo sur del continente vivió una carrera armamentística sin precedentes,
periodo que podría ser visto como una suerte de “Paz Armada”. Los tradicionalmente
incrementados desde 1891 a la par que iba creciendo el poder de ambas armadas. El
hecho de que la Argentina se viera a sí misma como “el coloso del continente sureño”
destinada a cumplir un papel rector en América del Sur, alimentaba los odios y recelos de
Argentina y Chile se disputaron año tras año de la primera década del siglo XX, la
supremacía naval del continente sudamericano. El poder naval de estos dos países era tan
y por otro lado, en el aspecto terrestre, el ejército argentino era similar en cantidad al
92
Op. Cit. Lacoste (2003) Págs. 295-308
93
Ibíd. Pág. 323
94
Ibíd. Pág. 326
55
56
Es preciso dar una pequeña pauta antes de iniciar con el problema del Beagle: el
presente trabajo no tiene por intención realizar una historia militar de la crisis del Beagle,
ni ofrecer una posición respecto a quién tuvo mejores derechos en el diferendo austral. El
objetivo es hacer una revisión de autores argentinos y chilenos que de alguna manera han
importante es que la posibilidad de una escalada militar estuvo presente en el Cono Sur, y
que mantener el conflicto sin solución, mostró sus secuelas en el año de 1982 como
decidió a principios de septiembre de 1966 enviar una carta a su colega Eduardo Frei,
“evitar e impedir todo acto capaz de alterar los términos en que están planteados los
56
57
nota al embajador Videla Lira, manifestando sorpresa por la decisión chilena, pues ambos
exterior con los regímenes socialistas se hizo evidente también en el caso de las
Juan José Torres en Bolivia, sosteniendo ante los periodistas que ambos procesos debían
que debemos tener en cuenta para la solución de nuestros problemas durante el proceso
revolucionario”. 97
trasandino. Ya antes de hacerse cargo del poder, el presidente Allende había prometido
que:
95
“Nuestro país había tomado la iniciativa” y textos de las cartas de los presidentes Onganía y Frei en La
Nación, 4 de septiembre de 1966, Págs. 1 y 15; “Gran repercusión en Chile del intercambio de cartas. Se lo
considera un paso muy útil para prevenir incidentes”, La Nación, 5 de septiembre de 1966, Pág. 1; editorial
“Significativo cambio de notas”, La Nación, 6 de septiembre de 1966, Pág. 6, y “Son elogiados los
mensajes cambiados por Frei y Onganía”, La Nación (una selección de la semana), 12 de septiembre de
1966, Pág. 1.
96
Carlos Goñi, Crónica del conflicto chileno argentino (Santiago de Chile: Ediar editores, 1984) Pág. 32
97
Op. Cit. Carlos Escudé y Andrés Cisneros (2000) [En línea]
57
58
árbitro de la disputa limítrofe, pero éste a su vez debía nombrar un Tribunal Arbitral de
crearon un clima tenso entre ambos países, que llegó al punto más álgido cuando ambos
98
Miguel A. Scenna, “Argentina-Chile: el secular diferendo”, 2ª parte, Todo es Historia, Nº 44, diciembre
de 1970, Pág. 91
99
Op. Cit. Carlos Escudé y Andrés Cisneros (2000) [En línea]
100
Ibíd. [En línea]
58
59
gobiernos decidieron asilar a subversivos perseguidos en sus respectivos países. Por otro
lado, tras la caída del presidente socialista chileno, el gobierno del presidente argentino
Héctor Cámpora se solidarizó con la “causa del pueblo chileno contra el imperialismo”,
lo cual creó no sólo fricciones entre chilenos y argentinos, sino también entre las
Durante los primeros meses que siguieron al golpe militar de marzo de 1976 en la
Argentina, pareció que los vínculos entre la Argentina y Chile iban a transitar por un
coincidencias ideológicas entre los gobiernos de los generales Jorge Rafael Videla y
Canal del Beagle entre la Argentina y Chile, disputa que casi desemboca en una guerra en
conocer en 1977, favoreció a Chile con la posesión de las islas ubicadas al sur de la
frontera del Canal del Beagle, razón por la cual Argentina desconoció el arbitraje, y fue
nuevamente sometido, esta vez a la autoridad papal, alcanzando el final de este problema
y a una causa nacional. Sin embargo, las islas, como se sabe, tienen una posición
estratégica importantísima como llave del Pacífico sur. Los cuatro puntos que controlan
el tráfico a través del Pacífico sur y el Atlántico sur, son las islas Malvinas (Inglaterra), el
101
Cfr. Santiago Benadava, Recuerdos de la mediación pontificia entre Chile y Argentina (1978 – 1985)
(Santiago de Chile: Universitaria, 1999)
59
60
expuesto queremos decir que los problemas de Malvinas están enteramente vinculados no
sólo a una cuestión particular nacionalista sobre ellas, sino a la necesidad geopolítica
argentina de controlar el tráfico marítimo entre los dos océanos en caso de un bloqueo al
Canal de Panamá.
(y algunos países que también hicieron reclamos sobre el área), en igual status se
encuentra el territorio antártico chileno; sin embargo, no resulta un dato simple el hecho
que incluso en el continente blanco, ambos países han hecho reclamos sobre áreas
geográficas superpuestas, las cuales han generado conflictos que se han visto congelados
buscar el origen y las consecuencias que pudo traer en el futuro. Argentina afirmaba que
las aguas del Canal del Beagle desembocaban al suroeste de la isla de Lennox, siguiendo
el curso del lado oriental de la isla Navarino; Chile, en cambio, argumentaba que el Canal
seguía el curso paralelo a la costa de la provincia argentina de Tierra del Fuego e Islas del
Atlántico Sur.
una zona económica exclusiva y a un mar territorial de 200 millas en el Atlántico por
parte del estado chileno, estableciendo claramente las reglas de navegación para
meridiano del Cabo de Hornos (67º 15’ longitud oeste) como divisoria entre el Atlántico
y el Pacífico. 102
102
Artículo 8º del “Tratado de Paz y Amistad” firmado en la Ciudad del Vaticano el 29 de noviembre de
1984 y ratificado el 2 de mayo de 1985
60
61
periodo fue el más duro que atravesaron argentinos y chilenos. No podemos finalizar esta
sección sin citar la infeliz frase del general Mario Benjamín Menéndez en ceremonia
"Si nos dejan atacar a los chilotes, los corremos hasta la isla de Pascua, el
brindis de fin de año lo haremos en el Palacio La Moneda y después iremos
a mear el champagne en el Pacífico". 105
Existen dos puntos que deben ser por lo menos nombrados para entender cómo se
103
A partir del punto fijado por las coordenadas 55° 07',3 de latitud Sur y 66° 25',0 longitud Oeste (punto
A), la delimitación seguirá hacia el Sudeste una línea loxodrómica hasta un punto situado entre las costas
de la Isla Nueva y de la Isla Grande de Tierra del Fuego, cuyas coordenadas son 55° 11',0 de latitud Sur y
66° 04',7 de longitud Oeste (punto B); desde allí continuará en dirección Sudeste en un ángulo de cuarenta
y cinco grados, medido en dicho punto B, y se prolongará hasta el punto cuyas coordenadas son 55° 22', 9
de latitud Sur y 65° 43',6 de longitud Oeste (punto C); seguirá directamente hacia el Sur por dicho
meridiano hasta el paralelo 56° 22',8 de latitud Sur (punto D); desde allí continuará por ese paralelo situado
a veinticuatro millas marinas al Sur del extremo más austral de la Isla Hornos, hacia el Oeste hasta su
intersección con el meridiano correspondiente al punto más austral de dicha Isla Hornos en las coordenadas
56° 22',8 de latitud Sur y 67° 16',0 de longitud Oeste (punto E); desde allí el límite continuará hacia el Sur
hasta el punto cuyas coordenadas son 58° 21',1 de latitud Sur y 67° 16',0 longitud Oeste (punto F).
104
Acuerdo del “Tratado de Paz y Amistad” firmado en la Ciudad del Vaticano el 19 de octubre de 1984
105
“Brinzoni llamó al represor por “si necesitaba algo” En: Página 12 (Buenos Aires, 29 de abril del 2000)
Pág. 2
61
62
uno respecto del otro varía entre dos polos opuestos y terminan reconociéndose
que cada uno tiene respecto de sí mismo, siempre se encuentra vinculada con términos
Gracias a la intervención oportuna intervención del papa Juan Pablo II, y del
pontificia? Consideramos que tres son los motivos que impulsan esta decisión: primero y
obvio, la seguridad de que el fallo papal los beneficiaría; segundo, negarse a la autoridad
papal sería mal visto por todos los gobiernos del mundo en un contexto en que ya se
Argentina tuvo una posición de fuerte respaldo a la alta dirección político-militar durante
todo el proceso. 106 Pensamos que hubiera sido un error político perder el apoyo que una
106
Para mayor profundización del tema consultar: Emilio Fermín Mignone, Iglesia y dictadura: El papel de
la iglesia a la luz de sus relaciones con el régimen militar (Buenos Aires: Ediciones del pensamiento
nacional, 1986), e Historia general de la Iglesia en América Latina, (Comisión de estudios de Historia de la
Iglesia en América Latina) Tomo IX Cono Sur (Salamanca: Sígueme, 1994)
107
Entre otros: Sergio Villalobos, El Beagle: historia de una controversia (Santiago: Andrés Bello, 1979),
Ramón Salguero, Todo sobre el Beagle (Buenos Aires: Librería del colegio, 1979), Osiris Villegas, El
conflicto con Chile en la región austral (Buenos Aires: PLEAMAR, 1978), Carlos M. Goñi, Crónica del
conflicto chileno argentino (Santiago de Chile: Ediar editores, 1984)
62
63
63
64
El Canal Beagle se extiende sólo hasta Punta Navarro (67º 13.5' oeste) para luego
tomar curso hacia el sur por el Paso Picton para desembocar en el océano entre
Navarino y Lennox, lo que sigue hacia el este no es el Beagle sino el Canal Moat.
El Meridiano del Cabo de Hornos en los 67º 15.2' oeste marca el límite entre los
Chile no puede pretender punto alguno sobre el Atlántico así como Argentina no
Las islas Picton, Nueva y Lennox son argentinas por estar en mar abierto y en el
64
65
El límite en el Canal Beagle no fue trazado, por lo que se debe trazar una línea
La posición chilena nace del espíritu del Tratado de 1881, y se sustentaba en los
siguientes puntos:
Pacífico no figura en los documentos limítrofes y por lo tanto no tiene valor como
ponencia limítrofe.
120 millas marinas desde bahía Cook hasta Cabo San Pío.
Las islas Picton, Nueva y Lennox e islotes adyacentes, como asimismo todas las
islas e islotes que se encuentren al sur del Canal Beagle hasta el cabo de Hornos
El océano que baña las islas al sur del Canal Beagle no fue definido en los
documentos limítrofes por lo tanto no puede aceptarse con propiedad que éste
65
66
La relación entre Chile y Perú aún está fuertemente condicionada por la herencia
para los que la Guerra del Pacífico fue y es un elemento primordial en la generación de
una identidad nacional. En el caso de Perú, es una herida siempre abierta, que implicó la
Capitanía.
Como señala acertadamente César Arias Quincot, existen desde antaño grupos
peruanos que tienden a considerar a Chile como el “enemigo eterno”, sin posibilidad
consideran que un objetivo nacional debe ser la recuperación de los territorios perdidos a
costa de Chile en la guerra de 1879, idea que viene complementada naturalmente, con la
de una identidad orgullosa de los triunfos frente al antiguo virreinato poderoso. Vencer
las percepciones construidas sobre estas imágenes supone un cambio cultural, un trabajo
La década del setenta fue el espacio de tiempo en el que las relaciones bilaterales
con el Chile de Pinochet fue inevitable. Pinochet era pues la antítesis política de Velasco,
108
Eduardo Ferrero Costa (editor), Relaciones del Perú con los países vecinos (Lima: CEPEI, 1985) Pág.
130
109
Actualmente denominada "Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica".
66
67
conflicto era inevitable, la vía velasquista al socialismo no podía ser más detestable a la
vista del dictador chileno. Los lazos de cooperación militar con la URSS, un presunto
Son definitivamente pocos los trabajos que se han hecho respecto a las relaciones
peruano-chilenas entre 1973 y 1980. El último trabajo ha sido el libro de José Rodríguez
Elizondo, Chile-Perú: el siglo que vivimos en peligro (Santiago: 2003). Sin embargo no
es una versión oficial, sino más bien una aproximación a la realidad histórica desde la
experiencia del propio autor que vivió exiliado en Lima durante la década del setenta.
Una suerte de historia oficial tampoco se puede encontrar, ya que por lo reciente de la
época, y quizá por las continuas crisis con Chile, es un tema que está catalogado como
secreto e involucra fuertes intereses con nuestra política de Seguridad Exterior. Por lo
Consideramos que los dos puntos en torno a los cuales gira la problemática
armamentismo peruano durante los primeros siete años del “Gobierno Revolucionario de
las Fuerzas Armadas”, condicionó una agresiva política exterior hacia el gobierno de
Pinochet que pudo provocar un enfrentamiento armado. En 1975 las relaciones con Chile
110
Guillermo Hoyos Osores, Política internacional del Perú (Lima: S/N, 1977) Pág. 201
67
68
políticos que afirmen que una reedición de la Guerra del Pacífico en los años setenta era
algo viable. La regla del imaginario manual del buen gobernante afirma que las Fuerzas
Armadas se arman para disuadir y proteger, no para agredir. Sin embargo, eventualmente
con el Ecuador de 1995, afirmando que el último gobierno militar creía necesario hacerle
afirmó que “el ejército chileno intentó invadir el Perú hace siete años, “en arreglos” con
y repetidas mesas redondas sobre el “Mar Territorial” peruano. Realizó tal declaración
con el objeto de demostrar la necesidad de una igualdad jurídica entre el Perú y los países
vecinos, que propugnaban la vigencia del mar territorial de 200 millas, mientras que el
aprobaba la Convención que limitaba esa superficie a doce millas, con otras 188 que
111
“Chile quiso invadir el Perú en 1975” En: La República Nº 153 Pág. 6 (18 de mayo de 1982)
112
Memorándum de conversación, Documento desclasificado por el Departamento de Estado. Fecha: 8 de
junio de 1976. Hora: 12, mediodía. Lugar: Santiago, Chile (Oficina del Presidente Pinochet).
68
69
responde afirmando que los EE.UU. sabrían bien quién es el agresor, y que no podrían
tomar partido tan fácilmente por Chile. La única manera en que un enfrentamiento
moderado como Morales Bermúdez, en 1978 se reavivaron los problemas entre el Perú y
su vecino sureño. 1978 fue un año muy especial para las relaciones con el Cono Sur, en el
peruano había garantizado neutralidad en caso de una potencial guerra por el Beagle, los
militares peruanos no verían con malos ojos una intervención rápida sobre Arica y
Tarapacá, si es que las condiciones eran propicias para hacerlo, es decir: Argentina
atacando por el sur y Bolivia luchando por recuperar el litoral perdido. 114 Si Perú
considero que, en opinión de los militares, era un riesgo que hubiera valido la pena tomar.
documentos y planos de bases aéreas a tres extranjeros que resultaron ser funcionarios de
la Embajada de Chile, pero que en realidad eran agentes del Servicio de Inteligencia
chileno. Semanas después de ese incidente, en noviembre de 1978, son detenidos dos
113
Entrevista a Augusto Zimmerman Zavala en: La República No. 4234 Pág. 4 (27 de septiembre de 1995)
114
José Rodríguez Elizondo, Chile-Perú: el siglo que vivimos en peligro (Santiago de Chile: La Tercera,
Mondadori, 2003) Pág. 89-92
69
70
(Talara). 115
Estos actos de espionaje considerados como muy graves, y quizá algunos años
antes como causus belli, terminaron con una queja formal de la Cancillería Peruana,
expresada en el Comunicado Oficial Np. 007-78 RE, del 27 de diciembre de 1978, y con
el fusilamiento, bajo las leyes del códico militar, del sub-oficial FAP (r)Vargas Garayar.
Si la situación fue tan dramática ¿por qué no hubo una guerra entre Perú y Chile?
estaba dispuesta a avalar tal acción, y que por otro lado, la opinión pública estaba más
Esta convicción deriva del hecho de que las fronteras peruanas y chilenas están
que la solución al mismo se dé a través de Arica, según el artículo primero del Protocolo
Complementario del tratado suscrito con Chile en 1929. 116 Aunque claro está, es política
La década del setenta fue especialmente sensible para los militares peruanos, no
Guerra del Pacífico, hecho que muchos en el Perú consideran casi como el más funesto
115
Op. Cit. De la Puente Radbill (1996) Pág. 197-198
116
Artículo I del Protocolo Complementario firmado en Lima el 03 de Junio de 1929: “Los Gobiernos del
Perú y de Chile no podrán, sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte
de los territorios que, en conformidad al Tratado de esta misma fecha, quedan bajo sus respectivas
soberanías, ni podrán, sin ese requisito, construir, a través de ellos, nuevas líneas férreas internacionales.”
117
Alejandro Deustua, Tres aproximaciones a la seguridad externa del Perú (Lima: CEPEI, 1990) Pág. 44
70
71
el apoyo militar soviético y cubano, hubiera deseado pasar a la historia como el hombre
Tanto Paz Estenssoro como Siles Suazo habían presionado a Chile por una salida
soberana al Pacífico, pero no fue hasta el gobierno de Hugo Bánzer que recién se logró
proporcionales de territorio. Por otro lado, el plan ahogaría los brotes reivindicacionistas
superando a la vez la tendencia aliancista natural de esta nación con Bolivia ante
negociación se haría sobre la base de la situación actual, sin entrar a reacomodar o revisar
soberano para Bolivia que la conecte con el mar. La cesión se realizaría al norte de Arica,
y dentro del siguiente cuadrante: "Límite Norte: el actual límite de Chile y Perú. Límite
Sur: la quebrada de Gallinazos y el borde norte superior de la quebrada del río Lluta (...)
118
Hugo Bánzer y Augusto Pinochet Acta de Charaña, Punto 4 (Charaña, 8 de febrero de 1975)
71
72
hasta un punto en al sur de la Estación de Puquios y luego una línea aproximada recta que
pase por la cota 5.370 del Cerro Nasahuento y se prolongue hasta el actual límite
internacional de Chile con Bolivia". No habría cesiones al sur de esta área ni de ninguna
territorios para materializar la cesión al norte de Arica. Por cumplimiento del Tratado de
división Víctor López Mendoza, entonces jefe de la Primera Región Militar (Piura), en
debemos aceptar la propuesta de la salida al mar para “Bo” por el corredor de ARICA.
Debemos sostener que dé salida a “Bo” por territorios que no sean aquellos que
a Bolivia un corredor por la misma zona que la propuesta chilena planteaba, que corra por
decir, de soberanía compartida por Chile, Perú y Bolivia. Abarcaba unos 66 kilómetros
cuadrados y tiene forma de trapecio, al norte de Arica. Bolivia tendrá derecho a construir
un puerto propio y soberano dentro en la costa de esta área tripartita, y tendrá derechos
exclusivos sobre todo el mar adyacente al litoral que baña esta zona territorial tripartita.
119
Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de chile, Nota diplomática No. 685 (19 de
diciembre de 1975)
120
Oficio No. 59-C-2/05.09 Ministerio de Guerra-Ejército Peruano
72
73
países involucrados, nada podría evitar hacernos pensar en la supuesta maldad peruana,
siempre la diplomacia militar chilena 122. Sin embargo, la tradición diplomática boliviana
Chile a Bolivia debía hacerse incondicionalmente sin ningún intercambio territorial como
ARGENTINO
tratados firmados por Argentina y Perú con Chile. Desde 1881 (Tratado de Límites del 23
de julio de 1881) y hasta 1994 (Controversia sobre el Recorrido de la Traza del Límite
entre el Hito 62 y el Monte Fitz Roy-Sentencia del Tribunal Arbitral Internacional sobre
Laguna del Desierto, de 21 de octubre de 1994) argentinos y chilenos han firmado once
tratados relativos a asuntos limítrofes, lo cual nos lleva a deducir, que la zona fue un área
de intensa fricción diplomática y militar por espacio de más de un siglo. Perú y Chile
121
Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú Comunicado Oficial No. 30-76
122
Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Chile (a través de su Embajador en la Colombia
S.E. Sergio O. Jarpa), Acceso al mar para Bolivia-Posición del Gobierno de Chile (Bogotá: S/N, 1976) Sin
numeración
123
Amado Canelas Orellana, Bolivia: mito y realidad de su enclaustramiento (Lima:S/N, 1977) Pág. 189
73
74
llevan firmados nueve tratados de límites desde 1883 (Tratado de Paz y Amistad entre
las Repúblicas de Chile y Perú, del 20 de octubre de 1883 o Tratado de Ancón) hasta
Hito Nº 1 y señalar el límite marino, del 19 de agosto de 1969) 124. Esta sucesión de
tratados, nos lleva a considerar que ambas fronteras podrían ser definidas como
“fronteras calientes”, término usado cuando existe alto riesgo de movilización militar que
del Falso Paquisha de enero de 1981, tuvo definitivamente todo el apoyo moral, y el
Ecuador que perdió por este concepto doscientos cincuenta mil (250’000) kilómetros
institucional, decía:
124
Se mencionan solamente los vigentes al día de hoy, y exclusivamente los relativos a asuntos limítrofes
más no asuntos fronterizos
125
Citado en: Alfonso Benavides, ¿Habrá Guerra próximamente en el cono sur? América Latina: explosiva
caldera geopolítica (México: Siglo XXI editores, 1974) Pág. 40
126
Discurso de orden pronunciado por el Vicealmirante Gustavo Barragán Schenone en la Asociación
Nacional Pro-Marina el 17 de marzo del 2004
74
75
idea de que Chile debe siempre predominar en el Pacífico y no permitir nunca la unión de
Bolivia y Perú, jugó muy en contra de un potencial carácter americanista que lograra
fomentar la construcción de mutua confianza con el Perú. Por el contrario, los éxitos
militares sobre Perú y Bolivia a lo largo del siglo XIX, configuraron a Chile como el
“enemigo natural” del Perú, concepto que está bastante arraigado en ese país.
de Bernardo O’Higgins ha sido controlar los puntos estratégicos del Pacífico Sur, los
terminaron por convencer a los chilenos que algunas de sus ambiciones territoriales jamás
podrían materializarse.
Pacífico Sur. 127 La geopolítica militar en cambio, se mueve sobre la base de una potencial
agresión por parte de los países vecinos, la temible Hipótesis Vecinal de guerra en tres
frentes (HV3) Inspirada en las ideas del general Pinochet, no sólo concibe las potenciales
necesidades de realizar guerras defensivas, sino campañas ofensivas tipo “blitzkrieg” que
querer “antropomorfizar” a los estados, viéndolos como seres vivos con necesidades de
127
Op. Cit. Kelly y Child (1990) Pág. 181
128
Augusto Pinochet Ugarte, Geopolítica (Santiago de Chile: Andrés Bello, 1984)
75
76
el revanchismo de las últimas juntas militares que gobernaron el Perú entre 1968 y 1980,
han sido expresadas por diversos autores. 129 La conclusión es la misma: tendemos al
conflicto de intereses.
Algunas vertientes de la historiografía chilena veían al Perú del siglo XIX como
estratégica de líder continental fue diluyéndose a medida que los ejércitos extranjeros
ingresaban al país para liberarlo del control español. El Gobierno de Lima estaba
República. Por lo tanto, los vecinos países miraban con recelo al Perú, viéndolo como un
chilenas sobre la Confederación y en la guerra del Pacífico, son vistas como claves para
continental. Si la balanza se inclinara del lado del Perú, Chile quedaría cercado entre dos
vecinos que no verían con malos ojos un posible entendimiento a costa de ellos. 130
Desde mediados del siglo XX se miraba con temor la zona más austral del
continente americano. Para autores como Carleton Beals, Argentina había incurrido en el
129
Edgardo Mercado Jarrín, Perú: Perspectivas geopolíticas (Lima: Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología, Concytec, Instituto Peruano de Estudios Geopolíticos y Estratégicos, IPEGE, 1993), Edgardo
Mercado Jarrín, Un sistema de seguridad y defensa sudamericano (Lima: Centro Peruano de Estudios
Internacionales (CEPEI), 1989), Edgardo Mercado Jarrín, El Perú y la Antártida (Lima: IPEGE, 1984),
Fernando Morote Solari, Geopolítica del Perú (Lima: Morot, 1989), Edgar Oblitas Fernández, Geopolítica
y geofagia en América Latina (Sucre: Tupak Katari, 1983), entre otros.
130
Op. Cit. Goñi (1984) Pág. 13
76
77
error de creer que a ella le corresponde la posición directiva de América Latina, mientras
que Washington consideraba que ese rol le era natural al Brasil, que además había sido un
“norteamericanismo” brasilero terminó por polarizar las relaciones entre Río de Janeiro y
posteriormente Brasilia, con Buenos Aires. Esta situación creó nuevos espacios de
rechazo a las pretensiones porteñas, mientras que Quito, Bogotá y Brasilia presionaban al
Plata constituye un factor más decisivo que el entendimiento entre Lima y Santiago, que
en situaciones tensas atlánticas, suele ser secundario. 131 Es por ello que los problemas
entre Chile y Argentina fueron seguidos con especial sensibilidad por el resto del
continente, puesto que una ruptura del equilibrio, implica la polarización del área, y
puede alentar el surgimiento de nuevos conflictos armados. Sugerimos que un país “no
potencia” sin ningún tipo de respaldo internacional, no puede iniciar una guerra ni aspirar
1978 y 1982 se encontraban solos, con las consecuencias que puede traer una política
región.
En plena guerra de las Malvinas, el ex canciller José de la Puente hizo ante “Oiga”
131
Ibíd. Pág. 7
77
78
Hay que estar metido dentro del sistema de seguridad nacional, hay que
haber sido alguna vez miembro del gobierno, para saber lo que significa que
en un momento dado nuestro país entre en operaciones bélicas. Somos un
país de capacidad defensiva importante, pero no hay que olvidar nuestra
compleja vecindad. No sé si una ayuda unilateral del Perú pueda ser de valor
teniendo en cuenta nuestra situación fronteriza.132
sectores que se inclinaban por la inmediata ayuda militar a la Argentina, mientras que
habría habido dentro del gobierno quienes pedían moderación y “pies de plomo” debido
Efectivamente, después del conflicto del Falso Paquisha en 1981, el Perú pudo
buscar una alianza con Argentina quizá no preocupado en demasía por lo que pudiera
hacer Chile, sino por lo que pudiera hacer Ecuador. En 1982 el Perú no tenía embajador
en Brasilia y ni si quiera tenía conexiones aéreas con Brasil. El entonces presidente del
Ecuador, Dr. Osvaldo Hurtado Larrea, se encontraba realizando giras por los países
garantes del Protocolo de Río de Janeiro, y precisamente el que más entusiasta se había
mostrado era el presidente brasilero, Gral. Joao Baptista de Oliveira Figueredo, que se
“litigio” no podría cambiar. Con Pinochet en el poder era muy difícil que Chile tuviera
una iniciativa para favorecer la posición internacional peruana respecto a la Cordillera del
Cóndor y las relaciones con Brasil no estaban precisamente en su punto más alto. El
132
“Entrevista de la semana” En: Oiga Nº 76 Pág. 28 (10 de mayo de 1982)
78
79
chileno. La revista chilena Que pasa del 13 de mayo de 1982, pasa revista al conflicto
desarrollando muy lejos de las fronteras de Chile y manifiesta una marcada antipatía
hacia los argentinos (detalles que caracterizaron, según la revista Oiga, a todos los
medios de comunicación chilenos). Si hay un hecho lateral digno de estudio, dice el artículo
titulado “La guerra de Galtieri”, “es el inusitado apoyo que el Perú ha dado a la Argentina. Para
los analistas éste no es simplemente el espaldarazo de una “nación hermana” sino que hay algo
133
más.
El “algo más” para los chilenos sería la existencia de un pacto militar. Dice Que
pasa:
consideraba los vínculos entre Lima y Buenos Aires como “factor de desestabilización”
en el continente. 135
un contexto en el cual, los tres países se encontraban gobernados por regímenes militares.
133
“La guerra toca nuestra puerta” En: Oiga Nº 78 Pág. 22 (24 de mayo de 1982)
134
Loc. Cit.
135
Un punto para nada poco importante resulta ser el hecho de que el artículo mencionado publicado en la
también ya mencionada revista “Que pasa”, fue enviado a diferentes medios de comunicación por el
mismísimo Agregado de Prensa de la Embajada de Chile, Leopoldo Luisetti Herman, acompañando un
croquis del Cuadrante Antártico Sudamericano en el que aparecen las reclamaciones antárticas de
Argentina y Gran Bretaña superponiéndose al territorio que según la embajada de Chile, le pertenece a este
país.
79
80
los enemigos internos (los subversivos) y a los enemigos externos. 136 La lógica que primó
las relaciones internacionales con Chile estuvo influenciada por la necesidad argentina de
limpiar una “guerra sucia” y por parte del Perú de satisfacer nacionalismos
Pacífico de 1879 como quizá uno (sino el más) de los hechos más importantes que han
Consideramos también, que tanto los militares peruanos como los de ambos lados
los antiguos vicios que la precaria institucionalidad democrática y civil había producido.
decidieron ingresar por la fuerza al espacio político y “colocar las cosas en orden” bajo la
legitimidad que les concedía el hecho de ser la “reserva moral de la nación”. Las fuerzas
Allende porque “la situación estaba tomando un cause descontrolado”. Tras una serie de
136
Op. Cit. Kees Koonings y Dirk Kruij (2003), Pág. 52
137
Término para definir a la primera fase del “Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas” (Juan
Velasco Alvarado, 1968-1975)
138
“Portales y los idus de marzo” En: La Tercera [En línea] Santiago de Chile, 2 de abril del 2005 URL:
<http://www.accp.cl/documentos/RODRIGUEZABRIL2005.htm> [Consulta: Junio, 2005]
80
81
civil que había destruido las bases de la nación 139. Por último, los militares peruanos y
139
El “principio de primogenitura manifiesta la creencia de que los militares estuvieron presentes en el
nacimiento de la nación, y que sin sus sacrificios ella no se hubiera podido formar o sobrevivir. La
“incapacidad civil” está vinculada con el “principio de competencia”, ante el cual, los militares son más
competentes para tratar temas de interés nacional y por lo tanto de asuntos del estado. Kees Koonings y
Dirk Kruij (2003) Págs. 50-53
81
82
CAPÍTULO III
EL APOYO ESTATAL PERUANO: ¿FILANTROPÍA O
INTERÉS ESTRATÉGICO?
El presente capítulo tiene por intención sugerir una serie de razones vinculadas
con el interés estratégico de la política exterior peruana, tratando de ofrecer una respuesta
Malvinas, y como esta participación discreta o directa, pudo potencialmente haber sido
relaciones exteriores, comercio internacional y culto, Dr. Nicanor Costa Méndez, que
de entender dentro de qué marco jurídico se apoyaban los estados americanos para apoyar
tanto al Reino Unido como a la Argentina. En segundo lugar, haremos una descripción de
los procedimientos efectivos que realizaron los países americanos, a fin de consolidar la
ayuda física o solidaria con los países enfrentados, dando especial énfasis en conocer en
con el gobierno argentino de Galtieri, y cuales fueron los instrumentos y condiciones que
hicieron viable este apoyo. Para finalizar, intentaremos ofrecer una explicación que
pertenecía?
82
83
solidariamente frente al ataque, contra uno o más de ellos, por parte de un estado no
un acto de agresión contra los otros estados, sumado a que se llamaría a una reunión de
la función básica del Tratado se planteó durante la Guerra, el Tratado únicamente fue
140
Gral. (r) Luis Palomino Rodríguez, “Comentarios sobre la OTAN, el TIAR, y América Latina” En:
Revista del Instituto Peruano de Paleomología, Enero de 1998 (IPP)
83
84
realizada en Río de Janeiro, Brasil, en 1947. El Tratado entró en vigor en 1948. Desde
la OEA. Entre otras cosas, define las medidas y procedimientos que gobiernan la
respuesta colectiva de los estados parte cuando un estado miembro sufre un ataque
con sus términos, un ataque armado a uno de sus miembros, dentro del área geográfica
Tratado también plantea medidas para responder a las agresiones que no se consideran
141
“Antecedentes del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca” Departamento de Estado de Estados
Unidos - Oficina del Portavoz, Embajada de los Estados Unidos de Norteamérica en Bogotá, Colombia (20
de septiembre de 2001)
142
Artículo 4º del TIAR: “La región a que se refiere este Tratado es la comprendida dentro de los siguientes
límites: comenzando en el Polo Norte; desde allí directamente hacia el sur hasta un punto a 74 grados
latitud norte, 10 grados longitud oeste; desde allí por una línea loxodrómica hasta un punto a 47 grados 30
minutos latitud norte, 50 grados longitud oeste; desde allí por una línea loxodrómica hasta un punto a 35
grados latitud norte, 60 grados longitud oeste; desde allí directamente al sur hasta un punto a 20 grados
latitud norte; desde allí por una linea loxodrómica hasta un punto a 5 grados latitud norte, 24 grados
longitud oeste; desde allí directamente al sur hasta el Polo Sur; desde allí directamente hacia el norte hasta
un punto a 30 grados latitud sur, 90 grados longitud oeste; desde allí por una línea loxodrómica hasta un
punto en el Ecuador a 97 grados longitud oeste; desde allí por una línea loxodrómica hasta un punto a 15
grados latitud norte, 120 grados longitud oeste; desde allí por una línea loxodrómica hasta un punto a 50
grados latitud norte, 170 grados longitud este; desde allí directamente hacia el norte hasta un punto a 54
grados latitud norte; desde allí por una línea loxodrómica hasta un punto a 65 grados 30 minutos latitud
norte, 168 grados 58 minutos 5 segundos longitud oeste; desde allí directamente hacia el norte hasta el Polo
Norte.”
84
85
objetivo básico era darle a EE.UU. un marco legal en caso de que existieran en
Socialistas Soviéticas (URSS). Los Estado firmantes del Tratado de Asistencia Recíproca
143
Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca adoptado en Río de Janeiro, Brasil, el 02 de septiembre
de 1947, entrado en vigor el 3 de diciembre de 1948 conforme al artículo 22 del tratado.
85
86
con ese objetivo enunciado y la asistencia debía traducirse en apoyo político, militar, y
económico en caso de que uno de los países firmantes fuese atacada por una potencia
extra-continental.
"Consejo de Delegados”, formado por oficiales de alto rango de las tres fuerzas
Secretaría del "Comité consultivo de la OEA" cuando es convocado por los estados
fin de que este último país mantuviera el control de las mencionadas ínsulas. Se sabía
144
Gral. (r) Luis Palomino Rodríguez, “Comentarios sobre la OTAN, el TIAR, y América Latina” En:
Revista del Instituto Peruano de Paleomología (IPP) Enero de 1998
86
87
ciertamente, del valioso apoyo diplomático que ofreció el gobierno peruano a su par
argentino; la Cancillería Peruana actuó con gran profesionalismo al tratar de lograr una
solución pacífica al conflicto, quizá porque sabían de antemano el desenlace que tendría
la tormentosa vida independiente iniciada en 1821 con el General José de San Martín. Lo
concreto es que desde el inicio del enfrentamiento militar, el Perú mantuvo una decidida
archipiélago malvino.
colectivo, más que a una verdadera política del gobierno del Fernando Belaunde Terry.
Los rumores surgían ya desde los meses de abril y mayo de 1982 iban desde el envío de
del Ejército Peruano (EP) a las conflictivas islas, y una serie de elementos que pudieran
STELLA
Stella, aunque todos sus esfuerzos se hundieron el 2 de mayo de 1982 junto con el
87
88
políticas. Cabe mencionar dos hechos, que si bien no son determinantes, pueden traducir
Costa Méndez, ejercería en 1982 el mismo cargo durante el conflicto armado. Argentina,
no era un estado ajeno o desconocido para Belaunde, puesto fue el país al cual llegó
inmediatamente en el contexto del exilio al que se vio obligado a causa del golpe de
estado del general Juan Velasco Alvarado, en calidad de asilado político por el gobierno
diciembre de 1966, entre las empresas petroleras Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF)
Lima para evitar un eventual interés del gobierno peruano a recibir al ex-presidente Juan
Sobre esto, Zavala Ortiz admitió que: (La embajada argentina en Lima) “nos ha
comunicado que el gobierno peruano no tiene interés en recibirlo a ese señor, lo cual es
coincidente con lo resuelto por el gobierno chileno. (...) Son decisiones tomadas
88
89
puede utilizar a los países amigos como terreno propicio para organizar campañas
de los pueblos oprimidos y las causas heroicas. El gobierno de Fernando Belaunde Terry
logró que el Perú fuera visto por Argentina como una nación simpática y amistosa,
intelectuales europeos y hasta americanos, que veían a la joven democracia, como un país
“rebelde” frente a las tendencias políticas y militaristas de sus vecinos, sin reparar, claro
La mediación peruana a cargo del ministro Arias Stella no fue la única en entrar
iniciaba conversaciones con Margaret Thatcher y Leopoldo Fortunato Galtieri para lograr
una solución al problema del Atlántico Sur. Decir que la mediación peruana fue una
mediación paralela resulta algo exagerado. A decir verdad, los esfuerzos del gobierno
iniciativa Haig.
72 horas que propuso el Perú el lunes 11 de abril de 1982, buscando que prosiga le
mediación de Alexander Haig. Esta propuesta de tregua tiene una connotación especial, le
dio un papel al Perú en el escenario internacional creado por el conflicto de las Malvinas,
147
Loc. Cit.
89
90
el Perú sería un actor importante en la mediación, puesto que se convirtió, junto con
del Sistema Interamericano, donde la doctrina Monroe, planteada por Estados Unidos,
predominó por sobre la concepción “bolivariana” porque las políticas exteriores de los
estados latinoamericanos priorizaron las relaciones con Europa y Estados Unidos más
que con la región. Luego de la última Guerra Mundial, 148 las relaciones exteriores
obtuvo la autorización y apoyo de los EE.UU. para el uso de la base aeronaval de la Isla
Ascensión, que habría de convertirse en el principal punto de apoyo para todas las
Haig que los servicios de inteligencia británicos aseguraban que estaba en marcha
conflicto.
148
Alberto J. Sosa y Luis Dallanegra, “El Grupo de los Ocho y el Futuro de América Latina” En:
Perspectiva Internacional (Buenos Aires – Argentina) Vol. I, Nº 2, diciembre de 1989
149
Luis Dallanegra, “El Sistema Interamericano y las Relaciones entre EUA y América Latina” En:
GEOSUR Vol. IV, Nº 41, Enero 1983.
90
91
convocatoria del Consejo de Seguridad y logró que este organismo emitiera, al día
siguiente, la Resolución 502 150 que exigía el retiro inmediato de todas las fuerzas
mismo día en que ésta se produjo. Los gobiernos de los diez países aplicaron, a
argentina dirigieron sus esfuerzos para comprometer el apoyo de la OEA. y de los países
actitud argentina.
ofrecía mediación ni buenos oficios sino, simplemente, una cuestión de asistencia a las
vínculos de distinto tipo entre Estados Unidos y Gran Bretaña permitían dudar sobre la
150
La mencionada resolución exigía la cesación inmediata de las hostilidades, la retirada inmediata de todas
las fuerzas armadas de la zona, y exhortaba a los gobiernos de Argentina y el Reino Unido a buscar una
salida diplomática pacífica a sus diferencias.
151
“Informe Rattembach” Capítulo V: Las negociaciones a partir del día 02 de abril de 1982 Párrafos 285 –
300 (La Comisión estaba integrada por el Teniente General (R) Benjamín Rattenbach y el General de
División (R) Tomás Armando Sánchez de Bustamante por el Ejército; el Almirante (R) Alberto Pedro Vago
y el Vicealmirante (R) Jorge Alberto Boffi, por la Armada; y el Brigadier General (R) Carlos Alberto Rey y
el Brigadier Mayor (R) Francisco Cabrera por la Fuerza Aérea. Rattenbach como miembro más antiguo
presidió esa Comisión de oficiales de alta jerarquía y elevó el informe que lleva su nombre. En su edición
Nº 858 del 23 de noviembre de 1983 la revista semanal Siete Días le dedicó su tapa y gran parte del número
a dicho documento, de esa forma éste salía a la luz pública a través de un medio de difusión masivo.) Existe
una versión publicada que no fue publicada, razón por la cual cito tal cual sugiere la copia revisada.
91
92
negociadora. Habría que recordar además, que el 4 de abril Estados Unidos había votado
a favor del Reino Unido en el Consejo de Seguridad de la ONU, a pesar de que el mismo
de mediación. 152
El límite de presión que Estados Unidos podría ejercer sobre Gran Bretaña, lo
de política interna que enfrentaba dicho gobierno -etapa de menor popularidad del
período de Margaret Thatcher- fácil es concluir que Estados Unidos tenía un escaso
margen para ejercer su “presión". Por el contrario, las posibilidades de presión sobre el
De cualquier forma, Haig quiso jugar a ser Kissinger, aunque con menos tacto que
él y sin considerar que las distancias entre Buenos Aires y Londres no eran las mismas
que entre Tel-Aviv y El Cairo. Realizó dos viajes a Buenos Aires, y otros tantos a
nacionales argentinas, puesto que la obligaba no sólo a una retirada de sus fuerzas, sino a
priori, el problema de la soberanía. Por otro lado, la propuesta del gobierno de Reagan
En una entrevista del 24 de mayo de 1982, el general Haig afirmaba que “Los
Estados Unidos trataron de buscar lo mejor que pudieron una solución equitativa y justa.
152
“Los pacifistas recibirán a Reagan con mitin cuando llegue a RFA”, El Comercio Nº 76866 Pág. B-8 (5
de abril de 1982)
92
93
Ese arreglo hubiera requerido concesiones tanto de Gran Bretaña como de la Argentina.
(…) La respuesta argentina fue negativa.”Más adelante afirmaría Haig, que “esta es una
cuestión vital para los EE.UU., para los intereses occidentales y para los del mundo libre”
y consideraba que lo peor que podría pasar sería que “los británicos extendieran la guerra
al continente argentino.”
oeste, en la guerra de las Malvinas. Argentina era curiosamente un país apoyado por la
merced de la crisis agrícola soviética y del “boicot cerealero” que Carter había decretado
contra la URSS en 1978. Argentina, a pesar de ser gobernada por una dictadura
Reino Unido, o tomar la decisión de mantenerse completamente neutrales para evitar una
catástrofe nuclear. La mediación de Haig entonces, lograba mantener a la URSS fuera del
Atlántico Sur, a la vez que podían seguir las negociaciones para la reducción de armas
nucleares. 154 Una vez que Estados Unidos se pliega a los intereses de su socio del
Atlántico Norte, el peligro de una intervención soviética abierta termina por diluirse, ya
que como es sabido, en las relaciones de la Guerra Fría, que una de las superpotencias
ocupe un lugar necesariamente obliga a la otra a buscar otra área de influencia para evitar
153
“Haig explica por qué apoya a Inglaterra” En: Oiga Nº 72 Pág 64 – 66, 24 de mayo de 1982
154
Loc. Cit.
93
94
noticias TELAM divulgaba desde mediados de abril de 1982, fotos de una serie de navíos
británicas.
representado por Arias Stella, da a conocer a las partes involucradas (mas no a la prensa)
1. Cese de hostilidades
Entre las objeciones hay dos puntos claros: el gobierno británico objetaba la
cualquier forma, quedó claro que el Perú y los Estados Unidos, fueron como abogados de
1982, para informarle que se habían puesto de acuerdo con Haig, a lo que el dictador
94
95
argentino respondió que tenía que conversarlo con el “senado” 155, y entendiendo los
peruanos, que si Haig había aceptado el cese de las hostilidades, era evidente que
del Reino Unido para la firma de una tregua, y a iniciar todo el ceremonial y preparar el
el casi vacío Palacio de Torre Tagle, se comunicaron nuevamente con Galtieri para
Belaunde se comunica con Galtieri, sólo para recibir la información de que el crucero
ARA General Belgrano acababa de ser torpedeado fuera del área de exclusión y que bajo
esas condiciones su gobierno no podía firmar un cese al fuego. 156 El 4 de mayo, la Fuerza
arribar a la paz.
En primer lugar, la sola aceptación hacía contraer obligaciones por igual a ambas partes,
es decir, el cese a las hostilidades, y el retiro inmediato de tropas del escenario. Con esto,
de los dos países, especialmente Inglaterra, podría luego desconocer la tregua puesto que
multinacional, le daba cierta garantía a Inglaterra, pero la incursión de otros tres estados,
155
Arias Stella manifiesta que tanto él como Belaunde tomaron ese comentario como una burla, dada la
inexistencia de un gobierno democrático con plena separación e independencia de los poderes, sin embargo
Galtieri, aclaró que se refería al Estado Mayor y a su Consejo de Guerra. Entrevista a Arias Stella [Abril,
2005]
156
Entrevista con el ex – ministro de relaciones exteriores de la República del Perú, Dr. Javier Arias Stella
en los Laboratorios Arias Stella (Jesús María, Lima, Perú) [Abril, 2005]
95
96
garantes.
La historia está llena de ejemplos que enseñan que por más que existan países
unilaterales a de soberanía, los conflictos no terminan del todo. También se sabe que en
firmados, de esto el Ecuador sabe mucho. Bajo esta premisa, Inglaterra no hubiera podido
Tanto Brasil, como Venezuela y la URSS habían considerado ser nuevos proveedores de
ciudadanos malvinenses de habla inglesa, los cuales habían sido en principio, el punto
voluntad de los habitantes, Argentina reconocía sus intereses, tal como lo sugería
año y medio, terminaba con el problema que argumentaba argentina para negociar
eficientemente una transferencia de soberanía, pues recordemos que uno de los pretextos
para iniciar la invasión fue precisamente, la certeza de que el Reino Unido estaba
96
97
sobre la percepción que tenían los peruanos de los países “más amigos”, “menos
amigos”, “parecidos”, etc. del/al Perú, midiendo la opinión pública capitalina de las
arrojaron que Argentina con 39.5%, Venezuela con 27.6% y España con 26.7% eran
entre otros, los países con los que el Perú tenía mejores relaciones en opinión de los
entrevistados. Así mismo, Chile con un 79.1% y Ecuador con un 78.4% (índice de
recurrencia, se podía elegir varios países), eran los catalogados como países adversos al
Perú. 157
avasalladoramente enemigo, aún más definido que el Ecuador con quien se había tenido
pretendía iniciar un conflicto armado, mientras que el 78.6% afirmaba que el Ecuador
intentaría nuevamente negociar con las armas una salida soberana al Amazonas. 158
respaldo a Argentina. El senador José Carlos Mario de Acción Popular (AP), miembro de
157
“Visión hacia fuera” En: Caretas Nº 687 Pág. 69-70 (Lima, 1º de marzo de 1982)
158
Loc. Cit.
97
98
moción. 159
“Perú en el caso de las Malvinas invoca al diálogo”, fueron las primeras palabras
oficiales del Canciller Javier Arias Stella el mismo día de la invasión; manifestando que
Malvinas por parte de Gran Bretaña” e hizo votos para que la solución a la controversia
entre ambos países llegue de la “manera más pacífica”. El ministro de Industria, Turismo
Montes (AP), reiteró el 3 de abril de 1982, que toda Latinoamérica está con la Argentina
en el caso de las islas Malvinas. Recordó que Gran Bretaña retenía injustamente, desde
hace más de un siglo, esa porción del territorio hemisférico, en el Atlántico. Al igual que
negociación. 162
159
“Perú en el caso de las Malvinas invoca al diálogo, dijo Canciller”, El Comercio Nº 76864 Pág. A-4 (3
de abril de 1982)
160
Loc. Cit.
161
“Perú reitera apoyo principista a reivindicación sobre Malvinas”, El Comercio Nº 76865 Pág. A-4 (4 de
abril de 1982)
162
“El Perú es partidario de la descolonización; dijo el Presidente”, “La iglesia y diplomáticos formula
votos por la paz en Malvinas”, El Comercio Nº 76866 Pág. A-1 y A-4 (5 de abril de 1982)
98
99
cargo del Senador (AP) José Carlos Martins 163, aunque el Partido Popular Cristiano
(PPC) votó en contra. Alayza Grandy (PPC), manifestó entonces que el partido no apoyó
utilizada por los militares argentinos. Diputados aprobó dos mociones de respaldo y
solidaridad que fueron presentadas por Andrés Townsend Ezcurra del Partido Aprista
continental de la OEA, manifestando que “si Argentina solicita la reunión del Consejo
Consultivo de la OEA, el Perú le daría su apoyo en el asunto de las islas Malvinas.” 165
expresando su
orden interno del Senado, expresaba su opinión diciendo que Gran Bretaña “retiene las
163
“Diputados y Senadores se solidarizan con Argentina”, La República Nº 119, Pág. 4 (7 de abril de 1982)
164
“Cámaras aprueban mociones de respaldo a argentinos”, El Comercio Nº 76868, Pág. A-1 y A-4 (7 de
abril de 1982)
165
“Perú hará esfuerzos para que negocien”, La República Nº 118 Pág. 7 (6 de abril de 1982)
166
Agradecimiento publicado por la Embajada Argentina en el diario El Comercio el día 8 de abril de 1982
99
100
islas Malvinas desde hace más de un siglo debido a una posesión de facto, ya que nunca
peruano, no una dimensión particular, sino por el contrario, una dimensión continental
las negociaciones por soberanía que venían llevándose a cabo hasta ese momento. 168
Decía el entonces Canciller que “cualquier adelanto o comentario de otras acciones puede
ya que evidentemente los esfuerzos peruanos por lograr la paz no pasaban todavía de
167
“Posesión de facto en Malvinas tiene Gran Bretaña, señaló Trelles”, El Comercio Nº 76870, Pág. A-4 (9
de abril de 1982)
168
“El dato político”, El Comercio Nº 76871, Pág. A-4 (10 de abril 1982)
100
101
resolución. 169
y pueblo argentina, “por la justa medida que ha tomado, de recuperar esa parte insular de
Córdoba). 170
De hecho, aunque parezca un tanto singular, no fue el único apoyo que salió de
los claustros estudiantiles de algún centro educativo peruano. Para entender la masiva
solidaridad peruana, como un ejemplo, mencionaremos que el colegio “San José” (Lima)
“el problema de las Malvinas ha dejado de ser un problema de Argentina para convertirse
plantel había remitido cartas de apoyo y protesta tanto a la embajada argentina, como a la
afirmaba categóricamente que “el Perú no cejará en su afán por coadyuvar y poner lo que
esté a su alcance, a fin de que se evite un choque, que sería gravísimo para la paz
169
“Perú planeta varias alternativas de solución en problema austral”, El Comercio Nº 76872, Pág. A-4 (11
de abril de 1982)
170
“UNICA apoya a Argentina al retomar soberanía nacional”, El Comercio Nº 76872, Pág. A-17 (11 de
abril de 1982)
171
“Colegio San José apoya a la Argentina”, La República Nº 156 Pág. 5 (21 de mayo de 1982)
101
102
mundial.” 172 Por otro lado, más allá de la invocación, había cumplido con enviarle una
carta al general Galtieri, en la cual le invocaba una honrosa tregua que facilite las
negociaciones entre su país y Gran Bretaña, haciéndole saber que el gobierno peruano se
encontraba muy preocupado por la situación austral, en virtud de que sus problemas eran
evidente simpatía con la reconquista de las Malvinas, vieron la guerra no sólo como una
mensaje por el Día de las Américas, y refiriéndose a la recuperación de las Malvinas, dijo
que con ella “se puso fin a los últimos capítulos de la historia colonial en el
continente”) 174, sino que bajo su óptica, las Malvinas representaban casi una “guerra de
Haig. 175 Con esta actitud, el Perú fue el primer país del mundo en solicitar un alto al
fuego (sin considerar en este ranking al Consejo de Seguridad y EE.UU. que mediaba en
llevaba adelante el gobierno de Ronald Reagan, aunque, su aliada británica daba cuenta
que rechazaba la propuesta de tregua, puesto que era requisito indispensable para
cualquier inicio de negociación, cumplir con la resolución 502 de las Naciones Unidas,
que obligaba al retiro argentino de las islas. El 25 de abril, el presidente Belaunde volvía
172
“Belaunde exhorta evitar guerra”, El Comercio Nº 76873 Pág. A-1 (12 de abril de 1982)
173
“Nuestro país está decidido a impedir un enfrentamiento”, El Comercio Nº 76873, Pág. A-1 (12 de abril
de 1982)
174
“Siempre lo mismo: polarización EEUU-URSS” En: Oiga Nº 73 Pág. 64
175
“Fue aceptada por Argentina tregua propuesta por Perú”, El Comercio Nº 76874 Pág. A-1 (13 de abril
de 1982)
102
103
consideraría como “un crimen de lesa humanidad” un ataque armado contra la Argentina,
manifestando a la vez, que “el Perú se ofrece para todo lo que sea acercamiento entre los
dos contendientes”, siendo éste, el mensaje que abrió al Perú la participación activa no en
Uno de los aspectos más notables del apoyo peruano se tradujo en las constantes
licenciados de las Fuerzas Armadas 176, solicitaron su inscripción como voluntarios para
defender las Malvinas. Paralelamente, un grupo de médicos del hospital San Juan de Dios
del Callao, presididos por el cardiólogo Carlos Tapia Acosta, también pidieron su
inscripción señalando que “todos los peruanos debemos mantenernos unidos en estos
vez, informaba a la comunidad que ampliaba su horario de atención “por la gran cantidad
argentino, coronel Jorge Anaya, que “el apoyo moral que estamos recibiendo nos
Respecto a este punto, cabe mencionar que el 23 de mayo del 2002 la Asociación
en homenaje a los médicos militares y civiles del frente de guerra de las Islas Malvinas,
Georgias y Sandwich del Sur”. En el acto participaron entre otros el Sr. Jefe del Estado
Mayor de las Fuerzas Armadas, Tte. Gral. D. Juan Carlos Mugnolo, el Sr. Presidente de
la Academia Nacional de Medicina, el Prof. Dr. César Bergada, el Tte. Gral. D. Ricardo
176
“Voluntarios peruanos para ayudar a Argentina pasaban ayer de cien”, El Comercio Nº 76874 Pág. A-5
(13 de abril de 1982)
177
Otros médicos citados son: Rómulo Torres, Francisco Mendoza, Augusto Price, entre otros.
178
“Jóvenes peruanos están listos para pelear en Malvinas”, La República Nº 122 Pág. 15 (13 de abril de
1982)
103
104
Walter Domingo Barbero, y el Prof. Dr. Elías Hurtado Hoyo (Presidente de la Asociaciòn
Médica Argentina)
Argentino (Port Stanley)”, no fue posible entrevistar a alguno de los mencionados por
D’Angelo.
para acusar a Gran Bretaña de “poner en peligro la paz y la seguridad del continente”,
179
“Acto en homenaje a los médicos militares y civiles del frente de guerra de las Islas Malvinas, Georgias
y Sandwich del Sur” En: Revista de la Asociación Médica Argentina, Nº 96 Mayo del 2002
104
105
inmediato las hostilidades que realiza en la región de seguridad definida por el artículo 4º
acusando ésta de “elegir el lenguaje de las armas con total desprecio por las
Alexander Haig, respondía afirmando que “no sería apropiado ni efectivo” que la aguda
controversia por las islas Malvinas fuese considerada de acuerdo con las disposiciones
del TIAR, dejando claro cuales eran los objetivos que la política exterior norteamericana
abiertamente en contra del Reino Unido y de los Estados Unidos. El senador Alva
Orlandini (AP) afirmaba que “Gran Bretaña debió recurrir a la vía diplomática”
enfatizando que las Malvinas son argentinas y por lo tanto su recuperación no constituía
un acto de agresión, exigiendo en este caso la aplicación inmediata del TIAR, y apoyando
180
“Actuación de la ONU y la OEA en el conflicto de las Islas Malvinas” (Trabajo académico presentado
por Claudia Bernal, Maria Consuelo Castro, Camila Ceballos, Fernando García y Francina Hernández al
Dr. Rafael Nieto Navia de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Javeriana el 15 de octubre
de 1991) Págs. 22-23
181
“Latinoamérica respalda la posición argentina”, La República Nº 135 Pág. 14 (27 de abril de 1982)
182
“Alva Orlandini condena ataque a las Georgias”, La República Nº 135 Pág. 2 (27 de abril de 1982)
105
106
502 del Consejo de Seguridad de la ONU, y ofreciendo sus buenos oficios de mediador.
Ramiro Elysio Saraiva Guerreiro, apoyó en la sesión del órgano de consulta del Tratado
de Río la resolución presentada por Perú, que como es sabido exigía una tregua para
expresar su enérgica protesta por la agresión armada de la marina británica contra las
Georgias del Sur. El senador Enrique Bernales pidió rechazar lo que consideraba una
posición ambigua del gobierno norteamericano en la crisis de las Malvinas, que según
decía, pretendía sacar provecho del enfrentamiento anglo-argentino. Arias Stella, desde la
argentino sobre las islas, recalcaba además que el Perú honraría sus compromisos con el
Además del apoyo de grupos políticos, del estado peruano como institución, y de
Callao habían decretado un boicot a las naves inglesas, impidiendo su arribo al principal
puerto peruano. El mismo alcalde de Lima, El Dr. Orrego, hacía fuerza para que se
concrete de la manera más extrema el boicot portuario. 185 Aunque no se puede establecer
con exactitud el día del inicio del bloqueo, se sabe que efectivamente se inició el 29 de
abril de 1982, cuando el “Silverfjand” de bandera inglesa, fue obligado a proseguir viaje
183
“Perú con apoyo de Brasil plantea tregua en la OEA”, El Comercio Nº 76888 Pág. A-1 (27 de abril de
1982)
184
“El Perú hará honor a su firma en el TIAR, remarcó Canciller”, El Comercio Nº 76885 Pág. A-4 (24 de
abril de 1982)
185
“Gran Bretaña merece boicot de América declaró ayer Orrego”, El Comercio Nº 76885 Pág. A-4 (24 de
abril de 1982)
106
107
rumbo a Chile con 379 vehículos destinados al mercado peruano. Al respecto, el diputado
Portuarios, confirmó la versión de que la nave había seguido rumbo sur, mientras que el
César Carmelina, reiteraba que la medida de fuerza continuaría en todos los puertos del
Perú, afirmando que pronto arribaría el buque banquero-petrolero “For Stell” que
Aires, al que acusó de ser culpable del fracaso de sus esfuerzos para evitar la guerra en el
Atlántico Sur. Haig afirmó “que las conversaciones se frustraron por la insistencia
islas”. 187
espacio de casi dos horas, y a ella asistieron también Arias Stella, el Primer Ministro
Manuel Ulloa, y el embajador argentino, Luis Sánchez Moreno. Los emisarios argentinos
civil ingresaron a la casa de Pizarro alrededor de las 5:25 p.m. (GMT+5), es decir,
186
“Callao puerto cerrado a los ingleses”, La República Nº 139 Pág. 7 (30 de abril de 1982)
187
Claudia Bernal, Maria Consuelo Castro… (1991) Pág. 23
107
108
la inminente ayuda militar peruana, sobretodo después del hundimiento del crucero
General Belgrano. Esta visita “militar” constituyó la primera visita de una delegación
expresada por Haig contradecía el espíritu americanista y doblegaba la relación que tan
resultaba peligroso entrar en una actitud desafiante al gigante del norte, ya que en esos
Ulloa, tienen un discurso más diplomático y menos censor que el de los congresistas de la
políticos de la época.
argentina, sino que atacaba directamente a los Estados Unidos, llegando a proponer la
expulsión del mismo, o en su defecto, trasladar la sede del organismo a una ciudad
peligrosa afirmación castrista que afirmaba que la OEA no era más que un “ministerio de
188
“Reunión secreta en Palacio”, La República Nº 140 Pág. 2 (4 de mayo de 1982)
189
“Nuestros mejores aliados nos dan ahora la espalda”, La República Nº 140 Pág. 2 (4 de mayo de 1982)
108
109
colonias yanquis” 190, declaraciones que evidentemente no serían del total agrado del
Cuando comenzaban a llegar las cifras de fallecidos a raíz del ataque y posterior
naves de la British Caledonian, y el Canciller Arias Stella, reiteraba que el Perú daría
“todo el apoyo que sea necesario, que requiera y solicite Argentina”. Esta vez el mensaje
mediación, y que rezaba por la solución pacífica del conflicto. El hundimiento del barco
apoyo que incluya algo más que lo meramente discursivo, precisamente en momentos en
que el Canciller británico, Francis Pym, afirmaba que su país estaba dispuesto a hacer uso
Esta información coincide plenamente con lo que el Dr. Javier Arias Stella nos
evaluando el documento de paz enviado por Perú (que no fue una iniciativa
Belgrano fue hundido, con lo cual fue imposible cualquier tipo de negociación pacífica a
partir del 2 de mayo, y mucho peor después del 4, cuando la aviación argentina hundió el
“Sheffield”.
190
“Alva Orlandini criticó duramente a EE.UU.”, La República Nº 140 Pág. 3 (4 de mayo de 1982)
109
110
argentino, el gobierno peruano anunciaba que ponía a disposición del gobierno platense
consistía en dos aviones Tristar y un DC8 Súper 62. Los tres aviones transportarían
víveres y medicinas a los combatientes del sur, y su desplazamiento sería coordinado por
Sur.
191
“Flota de Aeroperú a disposición de esfuerzo bélico argentino”, La República Nº 141 Pág. 4
110
111
Aunque a veces parece que el Congreso peruano no legisla a favor de los intereses
de la mayoría de peruanos, y que pareciera que sus iniciativas son despropósitos, en caso
electorales, la simpatía por Argentina era tal, que ningún político con aspiraciones de
reelección podría dejar a apoyar al país sureño. Con esto no tratamos de decir que el
apoyo legislativo fue una expresión de interés electorero, sino que además de un interés
político, respondía a una coyuntura social que virtualmente les exigía una demostración
de solidaridad y apoyo.
diplomática. Para Pym, la actitud argentina había “hecho fracasar una iniciativa
más que una propuesta autóctona. Pym asumía que si los argentinos querían la paz,
debieron haber aceptado la propuesta peruana, la pregunta entonces era ¿Qué paz querían
los argentinos? si alguien dio muestras de querer la paz, fue Galtieri, sabedor de la
192
“Diputados condenó agresión histórica”, La República Nº 141 Pág. 3 (5 de mayo de 1982)
111
112
entre los que destacaban Armando Villanueva, Luis Valcárcel, Pablo Macera, Alfonso
Barrantes, Fernando de Szyszlo, Elías Mujica, Luis Lumbreras, Henry Pease, José Matos
Mar, Alfredo Barnechea, Marcos Matos, y Sinesio López, se hizo un llamado a los
Norteamérica para que pongan fin al espíritu belicista de sus gobiernos”, a su vez, los
los peruanos en los difíciles momentos que viene viviendo”. Exigían además al gobierno
algunos altos mandos castrenses habían solicitado un apoyo material a la Argentina, éstos
estaban más vinculados con nexos militares históricos que se explicarán más adelante, y
estratégicos, y sobretodo sociales de toda la nación argentina. Por el contrario, los demás
que no debía ser manipulada por cuestiones políticas, y menos por un gobierno militar
impopular en todo el mundo y que había hecho de las violaciones sistemáticas de los
193
“Piden cese de fuego en las islas Malvinas” En: La República Nº144 Pág. 2 (8 de mayo de 1982)
112
113
amplia solidaridad material y moral con los trabajadores y el pueblo argentino” llamando
además a “aumentar el boicot iniciado por importantes bases y federaciones del país,
anterior a la marcha, por intermedio de su Secretario General, Julio Velardo Moreno que
cuando se trata de representar al país y sus más caros derechos, sino igualmente cuando la
Democracia Cristiana (DC), el Comité de Solidaridad ocn los Pueblos de América Latina
que el gobierno central había ofrecido facilidades de horario a todos los ministerios para
movilidad.
113
114
desfilarían las banderas de Argentina y el Perú. La primera fue llevada por representantes
por los presidentes o secretarios generales de todos los partidos políticos, representantes
miembros del clero; en el cuarto, estuvieron todos los partidos políticos en el siguiente
orden: AP, DC, IU, Partido Socialista de los Trabajadores (PST), FRENATRACA, Jardín
general. 194
El Partido Comunista del Perú, con Jorge del Prado, la DUO, el Partido
gubernamentales, tales como “Aprende Belaunde, ¡La Patria no se vende!; ¡La Patria se
comentarios surgidos a raíz de la política algo ambivalente que había visto la prensa en la
mediación Arias Stella, sobretodo cuando se conoció que la propuesta peruana había
Pancartas en las que se leía: “¡América Latina jamás será vencida!”, “¡Peruanos y
tal pechuga de la Thatcher querer engullirse las Malvinas que es de la Argentina, que se
vaya a su tina con su batallón de triquina!”, son algunos de los mensajes que el
194
“Pueblo de Lima expresó su solidaridad”, El Comercio Nº 76904 Pág. A-1 (13 de mayo de 1982)
114
115
academicismo permite reproducir en estas líneas, pero que de más está decir, son una
muestra mínima del lenguaje y sentir de los peruanos marchantes, y que acompañaron a
Perú y Argentina en protesta por las pretensiones colonialistas inglesas. La acción, que
duró breves minutos, pues los funcionarios llamaron a la policía, terminó con los
estudiantes -Julio Lazo, en ese entonces presidente de la FEP, y Noé Savé, Secretario de
A mediados del mes de mayo de 1982 Ricardo Obregón Cano, y Oscar Bidegain,
capital peruana y fueron recibidos en el aeropuerto Jorge Chávez por algunos líderes de la
Izquierda Unida encabezados por el Dr. Jorge Barrantes Lingán, y el dirigente del PSR,
León Cano, Ana Jaramillo, César calcaña, Luis Arias, y Ricardo Yofré, todos de
nacionalidad argentina, que buscaban una entrevista con el embajador Luis Sánchez
Moreno, a fin de que se les permitiera regresar a su país para colaborar militarmente con
el gobierno.
195
“Tangos y Huaynos en las calles”, La República Nº 148 Pág. 6 (13 de mayo de 1982)
196
“Estudiantes tomaron Embajada Británica”, La República Nº 148 Pág. 7 (13 de mayo de 1982)
115
116
Cuéllar, anunciaron que las gestiones de paz habían fracasado nuevamente, lo que motivó
a que el gobierno peruano, esta vez respaldado por el gobierno colombiano y venezolano,
lo consumó, advirtió repetidasmentes que lo usaría siempre que se tentara una resolución
por supuesto, se rebautizaron campos feriales, además de organizarse una “maratón por
las Malvinas”, aunque se especuló con una participación abierta y efectiva en el campo
militar, no se concretó, y aunque parecía que toda ayuda militar material o humana eran
solamente rumores, veremos más adelante que no la prensa internacional no estaba tan
18 17
16
14
12 Primer gobierno de
10 Belaúnde (1963-1968)
8 Segundo gobierno de
6 Belaúnde (1980-1985)
6
4
2
0
1
197
“Queremos luchar opr nuestra patria”, La República Nº 152 Pág 14 (17 de mayo de 1982)
116
117
nacionales. Juan Ignacio Tena, embajador español acreditado ante el gobierno peruano,
Comentaba además, que “Argentina tiene títulos indiscutibles sobre las Malvinas, en
virtud del principio del Uti Possidetis”, por ello, España se abstuvo en la votación del
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que finalmente aprobó la Resolución 502,
“había sido desconocer el derecho que tiene ese país sobre Malvinas”. Por su parte, el
Tampoco causó especial sorpresa que el Canciller español, José Pedro Pérez-
Lorea, partiera rumbo a Washington el 3 de abril de 1982, llevando “algunas ideas” pero
Argentina, y principal comprador de cereales del país del Plata, debido a una sucesión de
198
“La iglesia y diplomáticos formulan votos por la paz en Malvinas” El Comercio Nº 76866 Pág. A-4 (5
de abril de 1982
199
“Canciller español lleva nuevas ideas” En: La República Nº 140 Pág. 14 (4 de mayo de 1982)
117
118
restitución del estado colonial en las islas Malvinas, y que tomará medidas para
impedirlo, recordando además que en 1947 los Estados Unidos “convencieron” a los
países americanos a firmar un tratado (TIAR) según el cual “toda agresión contra un
estado americano cualquiera, sería considerada como una agresión contra todos los
relacionada con la necesidad de buscar una suerte de justificativo externo para consolidar
comenzó con la publicación de un mapa por el Roberto Shomburgk, bajo auspicio del
manera constante, sin que Venezuela lograra impedirlo. Fue entonces cuando los EE.UU.
parte de Inglaterra comprendía una violación de la Doctrina Monroe que estipulaba que
propia seguridad.
entre dos naciones amigas, proponiendo al gobierno Ingles que el asunto se decidiera por
arbitraje internacional. Sin embargo, la actitud de Inglaterra demostraba que para ella no
había nada que negociar, y que el asunto no era de la incumbencia de los Estados Unidos.
su famoso fallo que despojo a Venezuela de 159.500 Km2 de territorio que, en derecho,
le pertenecía.
200
“Rusia apoya rescate argentino de Malvinas” En: La República Nº 136 Pág. 15 (28 de abril de 1982)
118
119
el territorio y los demás espacios geográficos de Venezuela son los que le correspondían
venezolano sobre el Territorio Esequibo, pero también podría abrir la posibilidad para
que cualquier gobierno de Venezuela declare como írritos tratados y laudos que
anticonstitucional con serias denuncias por violaciones a los derechos humanos), y con su
efectividad al bloqueo comercial que la CEE había decretado sobre los rioplatenses. 203
nombre del organismo legislativo continental que “los Estados Unidos nos han vuelto las
hasta la Carta Constitutiva de la OEA”, al referirse al apoyo negado por el país del norte a
201
Carlos A. Romero, María Teresa Romero, y Elsa Cardozo de Da Silva, “La política exterior en las
constituciones de 1961 y 1999: una visión comparada de sus principios, procedimientos y temas” En:
Revista venezolana de economía y ciencias sociales Nº 1 (Vol. 9 enero – abril, 2003) Pág. 175
202
“Miembro del Pacto Andino condena ataque británico” En: La República Nº 134 Pág. 2 (26 de abril de
1982)
203
“Pacto Andino ayudará a contrarrestar boicot” En: La República Nº 148 Pág. 15 (13 de mayo de 1982)
119
120
“por haber permitido que potencias extra-continentales venga a propiciar ataques a países
de Latinoamérica” 204
donde Argentina desató con más vehemencia y éxito sus reclamaciones por las Malvinas,
acercamiento de Galtieri con la política exterior de Reagan tampoco ayudó mucho a que
el Bloque se solidarizara abiertamente con el país que había enviado asesores militares a
argentinas en Centroamérica.
“tercer mundo”
3. Entre los miembros No permanentes del Consejo de Seguridad había seis países
"No Alineados".
204
“Tenemos que denunciar la traición de EE.UU.” En: La República Nº 140 Pág. 2 (4 de mayo de 1982)
120
121
justicialista por revitalizar y repotenciar la “tercera vía peronista”, cuyo punto vinculante
más importante con el “tercer mundo”, fue apoyar los procesos de descolonización. El
MPNOAL fue en definitiva el foro internacional que más atención le puso a la Argentina
Argentina su poca clara posición hacia la ocupación del Golán, y su cercanía con el
los peronistas al poder, los cuales pidieron ser incluidos como miembros plenos bajo la
concentrar los esfuerzos en dos temas prioritarios: las Islas Malvinas y la utilización de
los recursos naturales. Esto último, buscando el reconocimiento de las 200 millas marinas
su apoyo “moral”. Dicho sea de paso, la posición ideológica del gobierno militar tampoco
se encontraba muy acorde con la de los “No Alienados”. Desde que Cuba empezó a
en virtud de que veía a su país presidente como un refugio del terrorismo internacional,
205
Marisol Saavedra, “La Argentina, Los No Alineados y las Malvinas” En: Todo es Historia Nº 395 Págs.
8-9
206
José María Vázquez Ocampo, Política exterior argentina (Buenos Aires: CEAL, 1989) Tomo 1: De los
intentos autonómicos a la dependencia, Págs. 30-35
121
122
pareció adecuado retirarse de un grupo que le brindaba cierto soporte internacional. 207
nuevamente el apoyo del bloque. Apareció encabezando una cruzada anticolonialista que
le ganó el favor político del mundo comunista. Al margen, las “simpatías económicas”
Mundo”, puesto que el solo alineamiento del Perú con algunas fuerzas más progresistas y
gobierno peruano, desde Morales Bermúdez, había iniciado una nueva orientación menos
la intención de no deteriorar más las relaciones con Chile, seguramente eran conocidas
presidencial.
207
Todo es Historia Nº 395 Pág. 11
122
123
con el régimen justicialista de Carlos Saúl Menem, como un acto de deslealtad y alta
traición hacia el Perú y su pueblo, que durante el conflicto de las Malvinas había jugado
la crisis diplomática surgida entre Torre Tagle y el Palacio San Martín, titulándolo “¿Qué
persistente pasividad de las autoridades del Perú.” En el artículo dio cuenta de la poca
marcialidad y seriedad con que la entonces congresista Marta Chávez había actuado al
la revista también rescata que mientras Ecuador recibía armamento argentino en 1995, el
Además de la revista Caretas, varios diarios locales dieron cuenta del triste
suceso, calificándolo muy similarmente a la manera como los había adjetivado la revista
Nicolás Lúcar y que era emitido por América Televisión (Canal 4 de la ciudad de Lima),
cuenta además de que evidentemente existía una participación directa del estado federal,
y que éste no se limitaba a tener conocimiento de los acontecimientos, sino que por el
contrario, era prácticamente parte de una mafia que había otorgado fabulosos dividendos
a altos funcionarios del gobierno de ese entonces. LRD mostraba además la contra cara
del impasse, que era –nuevamente- el Perú, que en al año 1982, en pleno conflicto de
123
124
Malvinas, afirmaba Lúcar, había enviado entre diez y doce aviones Mirage para que
parte del gobierno chileno para la Fuerza Aérea Chilena (FACH), el senador radical
argentino Rubén Martí en el mes de mayo del 2003 advertía sobre la necesidad de
adquirir nuevo equipo para la Fuerza Aérea Argentina (FAA) a fin de renovar el
región, y que se veía desproporcionado en virtud del crecimiento del gasto militar y
modernización de equipos de las fuerzas armadas chilenas, y muy en especial las FACH.
en el año 1969 el Perú compró al gobierno francés Mirage 5P fabricados en los talleres
“Avions Marcel Dassault” (por ello a los mencionados aviones también se les conoce
en la ciudad de Chiclayo. La mencionada revista afirma que Argentina compró los diez
aviones que el Perú le envió en 1982 para que tomen parte del conflicto con el Reino
Unido, sin embargo, no pudieron hacerlo pues llegaron a la ciudad de Río Gallego en los
208
Proyecto de Declaración Nº 355/03 del Senador Rubén Martí (UCR-Córdoba) miembro del Senado de la
Nación Argentina, Secretaría Parlamentaria – Dirección de Publicaciones, bajo la serie (S-0355/03)
124
125
primeros días del mes de junio, cuando la guerra estaba prácticamente finalizando con el
resultado conocido. 209 La misma información nos brinda la colección Osprey Combat
tipo de tecnología a la región. A mediados de la década de los sesenta sólo Cuba poseía
aviones subsónicos, pero tanto Perú como Chile, y esto es importante recalcar puesto que
proporcionarles estos aviones, por lo tanto el gobierno chileno decidió comprar veintiún
árabe-israelí. 211
informaba que entre cinco y diez cazas Mirage VP peruanos habrían partido el domingo 6
No era la primera vez que se difundía la versión de una participación directa de las FAP.
209
Planes and Pilots (The Mirage III. Mirage 5, 50 and derivatives from 1955 to 2000) Nº 6 Pág. 46 (Paris:
Histoire & Collections, 2004)
210
Christopher Chant, “Air War in the Falklands 1982” En: Osprey Combat Aircraft Nº 28 (Oxford: Osprey
Aviation, 2001)
211
Ronald St. John, La política exterior del Perú (Lima: Asociación de Funcionarios del Servicio
Diplomático del Perú, 1999) Págs. 190-191
125
126
Aires. El Ministro de Aeronaútica, general FAP José García Calderón, indicó que dadas
nuestras relaciones con Argentina, era rutinario encontrar aparatos allá 212.
sino militar en el marco del espíritu defensivo del TIAR. El martes 13 de abril de 1982, el
Ministro de Marina, Vicealmirante de la Marina de Guerra del Perú, José Carvajal Pareja,
aeronaves, aunque sí tenían Sukhoi SU-22, que los pilotos argentinos no sabían volar, y
Era tan notoria y clara la adhesión peruana a la causa argentina, que cada día
surgían nuevas versiones sobre el supuesto apoyo militar peruano. No ayudó mucho a
desmentir estas versiones el hecho de que los ministros de la fuerza armada hayan tenido
una reunión extraordinaria el mismo día de la invasión inglesa a las Georgias del Sur, y
hayan apoyado abiertamente el boicot portuario a las naves inglesas. 215 El New York
Times del 29 de abril, afirmó que el Perú habría llevado aviones SU-22, rusos, a
Mendoza, estacionándolos allí como símbolo de solidaridad. Según la versión, los pilotos
volvieron al Perú y no habían argentinos que supieran volar esos aparatos. 216
212
“Mirage: espejismo” Pág. 63 En: Caretas Nº 702 (14 de junio de 1982)
213
“El Perú no ha enviado barcos a la Argentina”, La República Nº 122 Pág. 1
214
Mirage: espejismo” Pág. 63 En: Caretas Nº 702 (14 de junio de 1982)
215
“Consejo de Defensa vio crisis de las Malvinas” En: La República Nº 129 Pág. 2 (20 de abril de 1982)
216
“Ministros de la Fuerza Armada tuvieron reunión de emergencia” En: La República Nº 134 Pág. 4 (26
de abril de 1982)
126
127
Belaunde Terry, hubieran podido afirmar abiertamente que se estaba negociando la venta
principio de acuerdo para el cese al fuego, y no hubiera sido bien visto por la comunidad
internacional que uno de los negociadores estuviera apoyando materialmente a uno de los
contrincantes. De cualquiera manera, el papel de estar jugando a dos bandos recaía sobre
Belaunde haya declarado en una entrevista para la revista Oiga, “que el Perú, al no ser un
propia defensa (¿De Chile? ¿De Ecuador?). Sobretodo porque, como hemos visto en el
de los aviones entregados por el Perú en pleno conflicto con Inglaterra 218, y que a
capital de las Malvinas. La FAA realizaba junto con las demás Fuerzas Armadas un
máximo esfuerzo para procurar revertir el curso inevitable de la guerra. Ese día, en la VI
Brigada Aérea (VIBA), en la ciudad de Tandil (Provincia de Buenos Aires), diez aviones
operación de comprar por parte de la Argentina había comenzado a fines de 1981, aunque
217
“FBT Dice: El APRA es la alternativa de AP” Pág. 31 En: Oiga Nº 78 (24 de mayo de 1982)
218
Autores referenciales: Juan Carlos Cicales, César del Gaizo, Santiago Rivas, “Los Mirage 5 Mara en la
Fuerza Aérea Argentina (Versión definitiva - 260105) Mimeo (no publicado)
127
128
aún faltaba tiempo para la entrega cuando estalló la guerra, inmediatamente entraron en
servicio con las matrículas de los Dagger perdidos en la guerra, éstas eran: C-403, 404,
407, 409, 410, 419, 428, 430, 433 y 436, aunque no llegaron a entrar en combate. Todos
y Fierro, más tarde conocido como “Los Guerreros de Hielo”) del Grupo 10 de Caza y
con él la X Brigada Aérea, sobre la estructura de la Base Aérea Militar (BAM) Río
Gallegos. Esta Unidad poseía cinco Mirage IIIC que tenían la misión de proteger el
explicaba que:
Esta solicitud fue escuchada por las autoridades de la Fuerza Aérea y se dispuso para
Perú en 1982. Ese año comenzó la fabricación local de cúpulas para todo el sistema de
navegación desde Río IV hacia el sur en los cuales se detectaron fallas en el sistema de
128
129
alerta radar. Solucionado los mismos, entre 1987 y 1991 todos los aviones fueron
modificados. Además, en Río Gallegos personal del Área de Material Río IV les instaló
la mira de tiro 97J. Continuando con las mejoras, en diciembre de 1988 se hicieron
planos para construir adaptadores CES-3 y ADP4 para usar misiles MATRA R-55 Magic.
entrar en servicio. Ya por ese entonces los recortes presupuestarios de las FAA se hacían
notar y el programa se había retrasado un par de años. Otras falencias eran la falta de
misiles aire – aire, que los receptores de alerta radar no estaban cargados con información
actualizada, que salvo el C – 619 los aviones no tenían cartuchos de chaff y bengalas.
En enero de 1997 la FAA impartió la directiva 01/97 por la cual los aviones C-
604, 610, 619, y 628 fueron destinados a la VI Brigada Aérea y los C-603, 609, 630, 633,
pelearon en Malvinas defendiendo el sur argentino. Durante un año los M-5A operaron
nacer, pero esta vez dentro de la VI Brigada Aérea de Tandil operando además con los
Hoy, a más de 20 años de su llegada, estos herederos de la amistad del Perú con
formar los nuevos pilotos del sistema Mirage. Si bien todas estas máquinas deben ser
servicio debido a que los recortes de presupuesto impiden por ahora la llegada de un
sucesor.
129
130
FIGURA 3.2 El C-619 fotografiado a su arribo en compañía del C-610. Al día siguiente, ambas
máquinas ingresaron al proceso de inspección y repintado. El C-619 saldría de taller a mediados de
marzo convirtiéndose en el segundo Mara "light gray" (Foto: Mauricio Chiófalo) Fuente: Revista
Vuelo Rasante: noticias e historia de la aviación militar Marzo, 2003
FIGURA 3.3 El C-628 fotografiado antes de su partida hacia la VI Br Aé luciendo el nuevo esquema
"low-viz" del modelo. De ahora en más, su única diferencia externa respecto de los Finger serán las
antenas RWR de la trompa. Nótese que no está instalado aún el contenedor del paracaídas de
frenado. (Foto: Mauricio Chiófalo) Fuente: Revista Vuelo Rasante: noticias e historia de la aviación
militar Marzo, 2003
III.3 CHILE
Señor, tengo más razones que la mayoría para recordar que Chile fue un
buen amigo de este país durante la guerra de las Malvinas.
En esa época era presidente de Chile el general Pinochet. Su intervención
hizo posible que la guerra fuera más corta y que se salvaran muchas vidas de
ciudadanos británicos.
En Chile se cometían efectivamente abusos contra los derechos humanos por
las dos partes enfrentadas políticamente. Sin embargo, la población chilena,
130
131
República de Chile, general Augusto Pinochet, fue detenido en Inglaterra, por presuntas
Margaret Thatcher, declaró una solidaridad que si bien no fue del todo sorprendente,
venía a confirmar las eternas sospechas sobre la -hasta ese momento- dudosa
británico, la "Dama de Hierro" decidió tomar la palabra para defender al general Augusto
Pinochet, a punto de cumplir un año detenido en Londres. Junto con condenar la actitud
del gobierno laborista de Tony Blair y del juez español Baltasar Garzón, decidió revelar
cómo el régimen militar chileno le había ayudado durante la guerra de las Malvinas. La
219
“Thatcher hablar claro sobre Pinochet” [En línea] (Carta reproducida por el diario inglés The Times el
22 de octubre de 1998, recogida por el diario español El Mundo el 23 de octubre de 1998) URL:
<http://www.ua.es/up/pinochet/noticias/mundo/23N0047.html> [Consulta: Junio, 2005]
131
132
razón: imponer en la opinión pública de su país la idea de que Pinochet había sido un
conflicto: "Chile es nuestro más viejo amigo en Sudamérica. Nuestros vínculos son muy
estrechos desde que el almirante Cochrane ayudó a liberar Chile del opresivo dominio
español. El debe estar hoy revolcándose en su tumba al ver cómo Inglaterra respalda la
de este país cuando Argentina invadió las islas Falklands (Malvinas). Yo sé -era Primer
Ministro en esa época- que gracias a instrucciones precisas del Presidente Pinochet,
tomadas a un alto riesgo, que Chile nos brindó valiosa asistencia. Yo no puedo revelar los
quien en su primera declaración pública efectuada desde que fuera detenido, ratificó esa
220
[En línea] URL: <http://www.elchenque.com.ar/his/arg/Malvinas/clavsec.htm> [Consulta: Junio, 2005]
132
133
relaciones públicas, explicando que su país y Gran Bretaña siempre habían mantenido
una franca amistad, la cual “(…) se reflejó cuando Argentina ocupó las islas Malvinas en
toda la asistencia que pudiéramos a nuestros amigos y aliados ingleses (…) actitud que
Si la ex-primera ministra británica podía tomarse los atributos de hacer este tipo
argentina debería salir a respaldar o censurar estos comentarios que creaban un clima
hostil entre las cancillerías de Buenos Aires y Santiago. Efectivamente, en marzo del año
guerra leyendo el diario de la mañana, y que el inicio de las hostilidades lo había tomado
221
Todo es historia Nº 395 Pág. 30
222
“Matthei rompe silencio sobre el pacto secreto Chile – Inglaterra en la guerra de las Malvinas”, Diario
La Tercera, Sección Reportajes, 24 de marzo del 2002
133
134
afirmaban que Chile asistiría o estaría asistiendo a la flota de la Armada Británica. Por
otro lado, el entonces Canciller chileno René Rojas además de mostrarse preocupado por
la situación que se estaba viviendo en las islas, aprovechó la oportunidad para reunirse
con sus asesores encargados de la mediación papal por el Beagle, afirmando que en el
134
135
135
136
Martin Coppock señala que para que toda la operación tuviera éxito, se requería
tres aviones Canberra PR-9 del Grupo 18, Unidad Nº 1 de Reconocimiento Fotográfico
de la base de Wyton, provistos con cámaras oblicuas para vigilar el territorio argentino
224
Todo es historia Nº 395 Pág. 31
136
137
137
138
La única prueba palpable de que Chile algo tuvo que ver con Inglaterra durante el
conflicto fue el episodio de un helicóptero británico que cayó a tierra cerca de Punta
Arenas, y cuyos tripulantes fueron rescatados por uniformados chilenos. Respecto a este
incidente nacieron una serie de sospechas, de hecho la prensa peruana se encargó de darle
la repercusión mediática debida a través de dos artículos que tenían un tono bastante
138
139
escribió bajo el pseudónimo “Nigel West”, La guerra secreta por las Malvinas, menciona
en su sexto capítulo que la Inteligencia Militar del ejército chileno (el G.2), que
controlaba al Centro Nacional de Información (CNI), que era conducida por el general
servicio de inteligencia militar de la marina y la fuerza aérea, Ancla Dos (A II) y el D.2
139
140
respectivamente, sumaron sus esfuerzos de reunión a los británicos, que estaban ávidos
Según el Mayor Rafael Milillo, la flota de guerra de ese país zarpó, en abril de
1982, del puerto de Valparaíso con rumbo sur, operando con estricto silencio de radio, en
un esfuerzo por obligar a los argentinos a distraer recursos militares de las islas. Ese mes,
la fuerza de tierra desplazó una reserva estratégica -20.000 hombres según algunos
cálculos argentinos- desde Santiago hacia zonas fronterizas con Río Negro y Neuquén. 226
armadas argentinas. Sin embargo, sí tenían una clara intención de ser un despliegue
en las zonas de la frontera sur argentino - chilena, y que se encontraban mejor preparadas
factor de adecuación al clima, en un contexto tan hostil como el del archipiélago malvino,
jugó en contra de los intereses argentinos. Bajo este punto de vista, efectivamente sí,
Chile cumplió cabalmente con la misión que le había otorgado el Reino Unido, aunque
no fue expresa, tácitamente era, colaborar en todo lo posible para la derrota de sus
frecuencia baja usada comúnmente por radioaficionados para tener contacto con el
225
“Nigel West”, La Guerra Secreta por las Malvinas, los Exocets y el espionaje internacional (Buenos
Aires: Editorial Sudamericana, 1997) Capítulo 6
226
Entrevista con el Agregado Militar Argentino acreditado en Lima, Mayor de Artillería EA Rafael Milillo
en la oficina de la Agregaduría Militar Argentina [Abril, 2005]
227
A manera de recuento, vale la pena mencionar que el general Juan Guillermo Toro Dávila advertía al
mundo, el 23 de abril de 1982, que “Nosotros (los chilenos) tenemos los medios suficientes para poder
reaccionar frente a cualquier situación que no esperamos por el momento”, cuando versiones periodísticas
chilenas habían descubierto la presencia de unidades militares en Punta Arenas, además de las clásicas
restricciones a civiles en tiempos de preparativos de guerra.
140
141
Más allá de estas actitudes castrenses chilenas, la opinión pública tampoco estaba
“historiador” chileno que “la ocupación inglesa en 1833 del archipiélago que pasó a
denominarse Falklands fue un acto en contra de Chile, a cuyo reino perteneció bajo la
La Cancillería chilena dirigida por René Rojas, entre tanto, después de la reunión
diplomáticamente, que Chile recurriría a todos los medios posibles en la OEA para
OEA, declaraba para “El Mercurio” que Chile solicitaría tres días para hacer consultas
necesarias para decidir su voto en la sesión plenaria, tres días para abstenerse de dar
del gobierno militar chileno para colaborar, en la medida de lo posible, con la campaña
concepto “gobierno militar chileno”. Si bien existen relaciones históricas entre Inglaterra
y Chile, que a nuestro juicio no son más “históricas” que las que existen (o existían hasta
1982) entre Argentina e Inglaterra, no consideramos que en este caso sean las verdaderas
228
“Chilenos reclaman ahora las Malvinas” En: La República Nº 125 Pág. 15 (15 de abril de 1982)
229
“Chile dice que ayudará a buscar camino de paz” En: La República Nº 135 Pág. 15 (27 de abril de 1982)
141
142
motivaciones de una suerte de eje anti-argentino como sí lo pueden ser las relaciones
ver la Guerra del Pacífico como un enfrentamiento entre el liberalismo inglés contra el
libre mercado, no consideramos que el acercamiento anglo–chileno haya sido hijo de una
fecunda historia, o de una “relación especial sudamericana” entre Inglaterra y Chile, sino
que mucho tuvo que ver el determinante hecho de que gobernaba el general Pinochet.
Tanto en el Perú como en Argentina se vió la actitud del gobierno chileno durante
las Malvinas como una terrible deslealtad propia de un enemigo y no de un país vecino.
Aunque parezca una visión demasiado tremendista y catastrófica, no se puede negar que
230
Discurso de orden pronunciado por el Vicealmirante Gustavo Barragán Schenone en la Asociación
Nacional Pro – Marina el 17 de marzo del 2003
142
143
Partiendo del hecho de que existía un gobierno militar, que para el momento tenía
nueve años en el poder, y durante los enteros nueve años había sufrido una serie de
provocaciones bélicas que casi desembocan en una guerra, no resulta muy ilógico pensar,
que la aproximación chilena al Reino Unido tuvo que ver con algo más coyuntural que
hecho clave: no fue Chile quien sedujo a Inglaterra, sino Inglaterra la que buscó a Chile,
y aunque haya sido un acto desleal y casi traicionero, y que para nada haya desagradado a
las autoridades militares del país del Mapocho, no podemos afirmar que las relaciones
entre Argentina y Chile hubieran podido motivar otro tipo de actitud por parte del
conflicto. No podemos responder hasta que punto existen razones morales que nos
obliguen a intervenir o dejar de hacerlo en una guerra, puesto que las valoraciones
deontológicas respecto a nuestra posición frente a la guerra, deben ser una sola: el total
todas las vías posibles a la Task Force inglesa, a fin de garantizar el triunfo de la misma
aclaración, ¿Hasta qué punto existía una relación de hermandad, acercamiento o cierto
grado de entendimiento entre Argentina y Chile? Si cabe algún tipo de excusa para el
tengamos ante esta pregunta. Efectivamente, hoy en día en vista de los fuertes vínculos
143
144
económicos y políticos que hay entre Argentina y Chile sería impensable una
Argentina y Chile habían pasado por puntos de conflicto muy altos que habían, y como se
ha visto con anterioridad, sembrado la potencial existencia de la duda de que pudo haber
Beagle, sin considerar, que incluso el tratado de 1984, no fue definitivo para cerrar el
tema fronterizo respecto a los “Hielos del Sur”, o la “Laguna del Desierto”.
144
145
CONCLUSIONES
solidaridad con los argentinos, que habrían nacido por nuestro histórico reconocimiento a
personajes como el libertador Don José de San Martín, Álvarez de Arenales o Roque
Sáenz Peña; también se ha querido ver la figura de Fernando Belaunde Terry como un
latinoamericanista y pacifista interesadísimo por sobre todas las cosas en lograr la paz
bastante claro que fue un argentino nuestro libertador, que fueron muchos argentinos los
Roque Sáenz Peña, luchador heroico de la Guerra que más ha marcado la historia de
nuestro país. Consideramos que todos estos personajes, anónimos o famosos, han
íntimamente vinculado con nosotros, razón por la cual, para la nación peruana en general,
Aunque estas razones podrían ser válidas, consideramos que la actitud pro-
Argentina del Perú estuvo más bien relacionados con el interés geopolítico y estratégico;
de apoyar a la República Argentina tendría por trasfondo una alianza secreta y tácita para
145
146
enfrentar o contener a Chile en un eventual conflicto bélico. Está claro que durante el
siglo XIX hubo una tendencia “aliancista” entre Perú, Bolivia y Argentina, que habría
tenido como fin máximo otorgarle a Chile el mismo lugar histórico que al Paraguay.
Claramente durante la década del setenta las relaciones entre Perú y Chile estuvieron en
su punto más bajo desde la Guerra del Pacífico, crisis que se inició con el ascenso de
estuvo a punto de estallar durante la dictadura militar liderada por Pinochet. Argentina y
Chile tampoco tuvieron una relación prometedora ni primaveral, los platenses tenían más
de veinte puntos fronterizos en discusión con los chilenos, el más candente fue
boca del Canal del Beagle que casi lleva a una guerra entre ambos países en la navidad de
1978.
El hecho que las relaciones entre argentinos y chilenos se hayan mantenido tensas
por lo menos hasta 1984, y que los militares argentinos hayan desafiado abierta y
los puertos en el Pacífico, volver a ser bi-oceánicos, o brindar en La Moneda, hacía algo
más que probable que después de la guerra de 1982, en caso hubiera habido una victoria
Por otro lado, el escenario político peruano si bien se encontraba con la izquierda
en un proceso de retirada, ésta había tenido una participación más que interesante en la
en 1980, aún tenía, junto con el APRA, una cantidad bastante respetable de curules en el
1980, tenía cierto arraigo en la población peruana. Desde este punto de partida podemos
afirmar que muchos vieron la guerra entre Argentina y la Gran Bretaña como un
enfrentamiento no entre este-oeste, sino un conflicto norte-sur, con todo lo que esto
146
147
pocos meses atrás había debilitado los sindicatos, privatizado los servicios públicos, y en
enfrentaba a un país tercermundista, con una clase obrera fuerte y numerosa. Aunque
probablemente pocos conocían aquella cita de Trotsky en la que él sugería que si Brasil,
histórico.
Belaunde tampoco hizo mucho por cambiar esa opinión. Por el contrario,
movilidad política al resto de partidos y los dejó, en primer lugar, sin otra opción que la
solidaridad con Argentina y en segundo lugar le permitió a Belaunde ganar cierto crédito
Por último, entre 1975 y 1980, es decir, durante los gobiernos de Videla y
Morales Bermúdez, el Perú y Argentina pasaron por la mejor época de sus relaciones
romper el aislamiento internacional que sufrían en el marco de las graves denuncias por
nuevamente inspirada en la enemistad mutua con Chile, vinculó a los militares peruanos
con sus pares argentinos, de tal manera que durante la guerra de 1982 las expresiones de
147
148
solidaridad con Argentina dentro de los cuarteles fueron acontecimientos casi diarios. Así
pues, el apoyo peruano a la Argentina en 1982 puede ser considerado como la última
expresión política y la última respuesta militar a los acuerdos firmados durante toda la
político y diplomático que ofreció el Perú no fue suficiente para torcer el curso de la
guerra, ni las negociaciones surgidas a partir de la derrota argentina, está claro que el
Perú siempre buscó la misma paz que la Argentina. La paz que buscaba Argentina era
aquella que le garantice sus derechos soberanos sobre las islas, derechos respaldados
otra paz, tal como lo había intentado el Secretario de Estado norteamericano, Alexander
Haig, era atentar contra los derechos de la nación Argentina y del resto de los países de
ser ambas. Solidaridad porque el pueblo peruano espontáneamente salió a las calles a
diplomáticos, políticos y militares, si bien simpatizantes con Argentina, primó, como era
148
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14 de mayo del 2005 Entrevista con el Dr. Javier Arias Stella. Lugar: Laboratorios Arias
21 de mayo del 2005 Entrevista con el coordinador de los Cascos Blancos Argentinos,
23 de mayo del 2005 Entrevista con el Embajador Guillermo Fuchs. Lugar: Cancillería
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