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Gengis Kan y el Imperio Mongol

El documento describe el origen y formación del Imperio mongol bajo el liderazgo de Gengis Kan. Explica que Gengis Kan unificó a las tribus mongolas y lanzó exitosas campañas militares que le permitieron conquistar gran parte de Asia y Europa Oriental, creando el mayor imperio terrestre de la historia. Gengis Kan fue un líder militar brillante que utilizó tácticas como sembrar la discordia entre sus enemigos y aprovechar sus puntos débiles para lograr victorias rápidas. A su muerte en 1

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Gengis Kan y el Imperio Mongol

El documento describe el origen y formación del Imperio mongol bajo el liderazgo de Gengis Kan. Explica que Gengis Kan unificó a las tribus mongolas y lanzó exitosas campañas militares que le permitieron conquistar gran parte de Asia y Europa Oriental, creando el mayor imperio terrestre de la historia. Gengis Kan fue un líder militar brillante que utilizó tácticas como sembrar la discordia entre sus enemigos y aprovechar sus puntos débiles para lograr victorias rápidas. A su muerte en 1

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TEMA 10.

La invasión de los mongoles

1. Origen y formación del Imperio mongol

Las invasiones mongolas y la constitución de un inmenso imperio aparecen como un


acontecimiento capital en la historia del mundo y, de manera especial, para el Islam.
Los mongoles procedían de las grandes estepas asiáticas situadas entre bosques y
montañas, donde un mosaico de pueblos, nómadas ganaderos y guerreros realizaban
continuos movimientos en busca de pastos y de botín. Durante la breve estación de las
lluvias, la estepa se cubre de grandes pastizales, mientras que en los largos periodos de
sequía presenta un aspecto desolador, como el de los desiertos próximos. Estos
desplazamientos a menudo se habían convertido en invasiones, recordemos las
protagonizadas por los Hunos, Ávaros, o posteriormente, por los Turcos selyuqíes.

Al comienzo del siglo XII, tres tribus importantes dominaban la zona que actualmente
conocemos por “Mongolia”: los tártaros, los keraitas y los naimanos. Todas estas
tribus, que serán conocidas con el nombre de “mongoles”, estaban emparentadas entre sí
por la raza y también por la lengua. En las estepas el liderazgo recayó en los jefes de las
tribus, llamados kanes; el dirigente de una confederación de tribus recibía el nombre de
khaqan, (Gran Kan). Estos hombres son de una resistencia inaudita, comen frugalmente
y forman un solo cuerpo con su montura. Su superioridad es debida a su extraordinaria
movilidad y a una férrea disciplina. En sus campañas fulminantes sorprenden al
enemigo, le rodean, simulan la huida y le acribillan con sus penetrantes flechas. Los
mongoles que se asentaron en el año 800 d.C. en el valle del río Onon vivieron en el
anonimato cuatrocientos años hasta que llegó Gengis Kan.

1.1 Gengis Kan (1167-1227)

1.1.1-Características personales.

Fue uno de los más grandes conquistadores de todos los tiempos. Líder y fundador del
mayor imperio del mundo, pues por extensión duplicaba al Imperio Romano. Personaje
controvertido, pues musulmanes, rusos y europeos lo consideran un asesino de masas
pues ellos sufrieron su crueldad, y le vieron como encarnación del diablo, por otra parte
los mongoles le consideran padre de la patria y le creían enviado del cielo. Fuentes
musulmanas presentan la ocupación mongola de Persia como un tiempo terrible, pero la
tradición historiográfica china y persa la exalta, calificándola de empresa humanitaria,
de ahí deriva el juicio de Marco Polo que dice de él “era valiente y sabi” cuya “bondad
seguía viendo la gente”. El historiador francés del siglo XIV Joinville, afirmaba que
“aseguró la paz”. En 1989, cuando los rusos se retiraron de Mongolia, Gengis Kan fue
rehabilitado y tratado como “padre de la patria”.

Nació en la tienda familiar entonces montada en la orilla derecha del río Onon, al este
del lago Baikal, en una zona esteparia desde el desierto de Gobi a las montañas del sur.
La fecha de nacimiento se acepta como 1162. Cuando nació sujetaba en la mano un gran
coágulo de sangre ¿profecía o maldición? Su padre, Yasugai, le impuso el nombre de
Timuyin, en recuerdo de la victoria obtenida sobre el jefe tártaro Tamuyinuga. La raíz
del nombre significa precipitarse, estar inspirado, o tener una idea creativa. La muerte
de su padre, que murió envenenado mientras combatía a los tártaros cuando él contaba
nueve años, redujo a la miseria a toda la familia, por lo que Gengis Kan tuvo una
infancia ruda y errante, lo que le dio una excepcional resistencia. Su padre dejó dos
esposas y siete hijos, menores de diez años, por lo que Timuyin se refugió en el aliado
de su padre del clan de los kerait, quien lo convirtió en su vasallo, y pronto puso de
manifiesto su fuerza física y habilidad para idear, adaptándose a las circunstancias, así
como su carácter firme e inteligente.

1.1.2-Conquistas.

-Frente a las tribus mongolas.


Las extraordinarias dotes que poseía Gengis Kan le permitieron ir sometiendo a diversas
tribus que le rodeaban, se enfrentó a los merkitas, que habían secuestrado a su mujer,
Borte. Temuyín pasó tres días rezando en el monte Burjan Jaldún, esto marca el
principio de la larga e íntima relación espiritual que tendría con con la zona y la
protección que creía le dispensaba. Temuyín escapará con su esposa, pero ésta estaba
embarazada. Su hijo nació en 1179, y le puso el nombre de Yochi, “huésped”,
“invitado”, por lo que muchos especialistas creen que es prueba de que Temuyín no
creía que fuese suyo.
Después de romper su asociación con Yamuka, Temuyín tomó la decisión de
convertirse en jefe guerrero, reclutar a sus seguidores, establecer un centro de poder, y
erigirse en khán, líder y unificador de los mongoles. Se enfrentó a los tayichiud, a los
que venció en 1201, con los naimanos, y con los tártaros a los que derrotó, pero ordenó
a los supervivientes que formasen parte de su tribu como miembros de pleno derecho y
no como esclavos, fomentó los matrimonios mixtos, casándose él mismo con dos
aristócratas tártaras. Muchos tártaros ocuparon altos cargos y alcanzaron gran
preeminencia.
En poco tiempo, con la derrota e incorporación de numerosas tribus, Temuyin alcanzó
gran prestigio en la zona, y fue dueño de un vasto territorio desde el Gobi en el sur,
hasta la tundra ártica en el norte, y desde los bosques de Manchuria en el este, hasta los
montes Altai en el oeste, llamando a este naciente imperio “Gran Nación Mongola”.
Aclamado por las tribus que había reunido en asamblea nacional, kuraltai, en el Lago
Azul en 1206, tomó el nombre de Chinggis Khán “Hijo del Cielo”, conocido en
occidente como Gengis Khán. “Chin” significa fuerte, firme, inamovible, sin temor a
nada.

-Frente a otros pueblos.


Inició sus conquistas por China del norte, después de haber recabado, como era su
costumbre, la mayor información posible. Necesitaba botín para someter a los merkitas,
por lo que se dirigió a China, para convertirlo en Estado vasallo y que pagase tributo,
atacando a los tangut en Si-Xia en 1209. En 1214 dos de los generales de Gengis Kan
toman Pekín y se apoderan del tesoro que la dinastía china guardaba en esta ciudad.
Pekín era una ciudad amurallada, el asedio duró casi un año, y al final el Emperador
chino y Gengis Khán firmaron un pacto por el que los chinos pasaban a ser vasallos del
caudillo mongol, y le daba una de las princesas reales en matrimonio. Pero a pesar de
su éxito, se resistió a atacar China, no tenía intención de reinar, ni establecer un
gobierno mongol, sólo le interesaban los productos y tributos. Las autoridades chinas
renegaron del pacto, y éste volvió tomando Beijing, de donde obtuvo un sustancioso
botín. En 1216, un pequeño contingente recorrió 300 km hasta el final de la península
de Liaodong, llegando al Pacífico.
Luego se dirigió hacia el oeste contra el reino de los Kara-Kitai, 1218. Esta conquista
establecía una frontera común con el principal Estado musulmán del siglo XIII, el del
sha de Jorezm. En 1219 Gengis Khán contaba 60 años, decidió buscar alianza comercial
con el sultán turco que gobernaba ese Imperio que se extendía desde Afganistán al Mar
Negro. Pero las negociaciones se rompieron, pues el sultán acusó de espías a los
negociadores y los arrestó. El sultán cometió el error de matar a uno de ellos, y Gengis
lleno de cólera, se retiró tres días al monte sagrado Burjan Jaldún y dijo “no he causado
este conflicto, concédeme fuerzas para poder vengarlo”. El mundo musulmán iba a
sufrir su ira. El sultán de Jorezm apenas tenía alianzas con sus colegas musulmanes,
persas y árabes. Sus relaciones con el califa de Bagdad eran tensas, según crónicas se
comenta que éste pidió a Gengis que lo atacara. El éxito militar fue rápido. Jorezm
controlaba el emporio de la Ruta de la Seda. Gengis entró paseando en Bujara,
encontrándose con una rica ciudad islámica medieval, y pudo contemplar el minarete
Kalya, construido por el turco Arslan. Asedió luego Samarcanda, donde clérigos y
mercaderes le pidieron la paz; ocupó Merv, ciudad-oasis, considerada la “perla de Asia
central” a comienzos del siglo XIII, que lo perdió todo, Nishapur y Herat.
En el año 1220 instaló el campamento en Karakorum, donde dejaba instalada a su
familia mientras duraban las campañas. Allí estableció la administración central.
Invadió Afganistán, ya que había conseguido conquistar Persia e India, y eran un
peligro para los mongoles. Atacó Bamiyán, donde murió su sobrino predilecto
Mutuguen, por lo que ordenó arrasar la ciudad. Sus mejores hombres se dirigieron al
Mar Caspio y asolaron Georgia y Azerbayán, e incendiaron la ciudad de Hamadhan.
La ciudad de Nishapur (1221) ciudad natal del poeta, matemático y astrónomo ‘Umar
Jayyám, fue castigada dando muerte a todo ser viviente, incluido animales domésticos,
pues en ella fue herido de muerte el yerno de Gengis. Derrotaron a los Kipchak (1221) y
al príncipe de Kiev (1222). En menos de veinte años Gengis construyó un imperio que
se extendía de Pekín al Volga, en el momento de su muerte reinaba desde el océano
Pacífico hasta el mar Caspio, y había formado un imperio cuatro veces más grande que
el de Alejandro magno, o dos veces el romano.
La conquista se detuvo en Multan, centro de Pakistán actual, en 1222. Gengis consideró
la posibilidad de conquistar el norte de la India, pero las condiciones climatológicas lo
impidieron. En 1224 lanzó su última campaña contra los tangut en Si-Xia.
Fue un gran organizador político y militar, y un guerrero con talento y crueldad. La base
de su expansión fue su capacidad militar y el terror suscitado por sus represalias a
cuantos se le resistían. Su habilidad para fomentar rivalidades entre sus enemigos, o la
estrategia en la batalla ponen de manifiesto sus cualidades e inteligencia. Denen
considerarse su tolerancia religiosa, la eficacia de su administración y la adopción de
cuantos avances percibía en las tierras conquistadas. Captó la cultura y habilidad
administrativa china, e incorpora al Imperio al poeta chino Ye-lu Ch’uts’ai, que
inaugura la política de consejeros extranjeros. De los iugures tomó la escritura y el
idioma. Gengis se divertía con la guerra, la caza y la equitación.
Murió en Sikiang en 1227, parece que a consecuencia de una caída del caballo, en el
curso de una expedición contra el reino Tangut. No se conoce el lugar de enterramiento.
En Mongolia interior hay un edificio conocido como “Mausoleo de Gengis Khán” o “El
recinto del Señor”, pero no contiene cuerpo alguno. Allí se honra el espíritu de Gengis,
con una combinación de ritos budistas y chamánicos. China y Mongolia reivindican ser
herederos de Gengis Khán.
Según la costumbre mongola, a su muerte, el Imperio se divide entre sus hijos, pero ello
no presuponía una ruptura del imperio, ya que éste se mantendría sobre las bases de la
cooperación familiar. Dietchi, el hijo mayor murió antes que su padre; a Ogodei le
correspondió China; a Cagatai, el centro de Asia; y a Tuli, Mongolia. De entre los
cuatro, fue Ogedei quien tuvo la preponderancia sobre los demás. Su carácter discreto y
conciliador motivó que su padre le nombrara sucesor suyo, decisión que fue aceptada
por todos. Sus sucesores continuaron la expansión y el ímpetu de las conquistas llevado
a cabo por su padre, logrando la mayor expansión territorial y consolidando lo que ya se
había conquistado.

1.1.3-Reformas: la ley, el ejército y la escritura.

-La ley.
Para mantener la paz entre las tribus, introdujo cambios en las leyes. El gran código
Yassa, era muy distinto del de otros de su época. No era de revelación divina, ni se
inspiraron en códigos antiguos de civilizaciones sedentarias, sino que se consolidó a
partir de las costumbres y tradiciones de las tribus de pastores. Era un corpus legislativo
en continua evolución, y se desarrolló en el tiempo en que vivió Gengis. El franciscano
Juan del Pian Carpino, se quedó sorprendido ante un pueblo tan obediente.
La primera ley fue prohibir el rapto de mujeres, motivo de enfrentamientos constantes
entre las tribus. Tanto su madre como su esposa, fueron raptadas. Decretó que todos los
hijos fueran legítimos, ya fuera la madre, una esposa o la concubina. Prohibió la venta
de mujeres en el matrimonio. Declaró ilegal el adulterio, que entre los mongoles hacía
referencia a las relaciones extramatrimoniales de personas casadas pertenecientes a
distintas familias. La ley no afectaba a las relaciones sexuales mantenidas entre una
mujer y los parientes cercanos a su marido.
El robo de ganado y animales pasó a ser delito capital, y todo el que encontrase un
animal perdido debía devolverlo a su dueño. Prohibió la caza entre los meses de marzo a
octubre, en la época de cría. Y especificó cómo cazar y la manera de despedazar a los
animales para aprovechar mejor su carne.
El khán debía ser elegido siempre por la kurultai, y para evitar que los candidatos
rivales se matasen unos a otros, ordenó que la pena de muerte sólo podía ser acordada
en el curso de una kurultai; de esta forma prohibió el empleo de los mismos medios de
los que se valió él para llegar al poder, que mató a su medio hermano Begter (hijo de su
padre y de su primera esposa) para llegar al poder.
Creó el cargo de juez supremo para mantener el buen funcionamiento de las leyes, que
debía llevar un registro de sus decisiones en papeles blancos encuadernados con tapas
azules, el color sagrado del Cielo Eterno.

-El ejército.
Toda la tribu mongol fue integrada a través del ejército. No existía la infantería, todos
eran jinetes. Los guerreros formaban escuadrones, o arban, de diez hombres. Diez
escuadras eran una compañía o zagún, de cien hombres. Diez de éstas eran un batallón,
o mingan, de mil hombres, y los mingan eran organizados en grupos de diez, para crear
una tümen, división de diez mil hombres, cuyo jefe era elegido por Temuyin.
Su ejército tenía una excelente organización y rígida disciplina. Su equipo estaba
formado por: dos o tres arcos cada uno, flechas de 70 cm de largo, agudas y cortantes
por ambos lados; una espada curva; una lanza de punta en forma de gancho para
derribar al enemigo de su silla de montar; un escudo de mimbre y una armadura de
cuero. Los caballos llevaban armadura ligera. El adiestramiento militar consistía en
grandes batidas de caza, en los meses de invierno. Los guerreros estaban adiestrados
para la supervivencia en las duras condiciones de las estepas.
Contaban con una amplia red de comunicaciones y transporte. El servicio de postas cada
cuarenta kilómetros, permitía a los mensajeros, recaudadores de impuestos y
comerciantes, trasladarse con gran rapidez. Las postas eran de uso público. Los
mongoles tuvieron una gran superioridad táctica, y su movilidad, velocidad y el secreto
con que Gengis empleaba a sus fuerzas, contribuyeron al éxito. Unido a la resistencia a
las privaciones y fatigas, y a la disciplina absoluta, a la fe en el soberano, y la certeza de
ser pueblo elegido. En los comienzos tuvieron muchos problemas con las ciudades
fortificadas, por lo que alistaron gente de otros pueblos, chinos, persas, árabes que les
proporcionaron conocimientos para construir máquinas de guerra. Los estandartes de
cola de yak, son su símbolo militar.

-La escritura.
Ordenó la adopción de un sistema de escritura, pues aunque hacía siglos que la escritura
había sido introducida en la estepa por mercaderes musulmanes y monjes cristianos, era
poca la población local que sabía escribir. Gengis fue analfabeto y no conocía más
lengua que la propia, por lo que se comunicaba con sus súbditos chinos, iraníes o turcos
mediante intérpretes. Después de conquistar a los naimanos en 1204, supo que un
escriba uigur, llamado Tatatunga, había redactado todas sus decisiones, y le llamó para
que hiciese lo mismo en su reino, y enseñase la escritura a los príncipes jóvenes. La
lengua uigur era muy parecida a la mongola, por lo que resultó fácil aceptar su escritura.

1.2 El gobierno de Ögodei (1229-1241).

Fue un gobernante cortés, magnánimo y relativamente humano; su corte, establecida en


Karakorum, antigua capital keraíta, adquirió pronto un gran esplendor. La
administración civil estaba en manos de oficiales uiguros, chinos, iraníes y árabes.
Fundó incluso nuevas ciudades para fomentar el comercio, motivo por el cual mostró
una atención especial a sus súbditos árabes.

Continuando la expansión del imperio, invadió Corea en 1231; poco después, al


extinguirse la dinastía china de los chin, se convirtió en dueño de toda China al norte del
Yangtzé y mantuvo diversos enfrentamientos con la dinastía sung. Emprendió por el
oeste la reconquista de la Persia occidental, donde el heredero de Jorezm intentaba
restaurar su gobierno. Algunos de sus lugartenientes llegaron hasta Europa y entre 1236
y 1242, llegaron hasta las orillas del Adriático, Bulgaria, la Rusia Meridional, Ucrania,
Polonia, Moravia, Hungría y Croacia sufrieron sus saqueos y violencias. Después, se
detuvieron frente a Venecia.

A su muerte en 1241 aparecen los primeros signos de que el Imperio comenzaba a


resquebrajarse. Al haber muerto ya todos los hijos de Gengis Khan, la esposa de
Ögodei, Toregene Khatun (1241-1246) se convirtió en regente. Su reinado y el de su
hijo Guyuk (1246-1248) representaron una pausa en el curso de la expansión mongola.
La autoridad del Gran Kan fue debilitándose debido a las facciones que surgieron en el
seno de la familia. Guyuk, que no era muy hábil, mantenía ciertas desavenencias con su
primo Batu, cuyo prestigio había aumentado después de sus campañas en Europa.
Avance que causó una tremenda preocupación pues los europeos pensaban que eran
cristianos, en relación con la leyenda del preste Juan, gobernante cristiano cuyo reino se
hallaba más allá del mundo islámico. En el momento de su muerte estaba a punto de
producirse un enfrentamiento entre ambos. Guyuk murió envenenado, presumiblemente,
por agentes de Batu.

La viuda de Guyuk pasó a ser regente, y fue ella quien recibió a los enviados del rey
francés Luis IX, pero por entonces los herederos de Gengis Khan se hallaban
plenamente enfrentados. Por una parte estaban Batu y Mongka (hijo de Tuli), y por otra
los descendientes de Ögodei y de Cagatai. Después de celebrar un kuriltai, consejo de la
tribu, cerca de Kerulen, Mongka fue elegido Gran Khan.

1.3 Apogeo del poder mongol

1.3.1-Mongka (1251-1259). Su reinado corresponde al apogeo del poder mongol. Fue


el último khan supremo que ejerció autoridad efectiva sobre toda la extensión de los
dominios mongoles. Lo primero que hizo cuando subió al trono fue ordenar la ejecución
de todos los que se habían opuesto a él, por lo que pudo centrarse en la expansión
territorial, para lo cual contó con la ayuda de sus hermanos. Kubilai atacó el imperio
Sung de China, y Hulagu, se apoderó en 1257 de Alamut y de varias fortalezas más de
los “Asesinos” situadas en el Elbruz. Al año siguiente, febrero de 1258, Bagdad, capital
de los 'abbasíes se rindió ante el ataque de los mongoles. Después de la rendición, el
pillaje y la destrucción duraron siete días. El último de los califas 'abbasíes, Musta'sim,
murió y muchos sunníes fueron degollados. La destrucción de Bagdad es uno de los
sucesos más negros de la historia del Islam, pues Bagdad, aunque la ciudad había
perdido la importancia que tuvo en otro momento y el califa no era más que una
reliquia, era un símbolo.

A lo largo de las conquistas la población que integraba el Imperio mongol era muy
diversa y los mongoles, numéricamente menos importantes, fueron asimilándose con
turcos, iraníes y chinos. Karakorum se convirtió en una capital cosmopolita, donde ya
no existían tiendas de campaña, según refiere fray Guillermo de Rubruck, que visitó la
ciudad, en nombre de Luis IX, entre 1253-1254. En esta ciudad un gran número de
población se hallaba sometido a una minoría mongol que gobernaba. Esta situación se
dejó sentir a la muerte de Mongka, donde las tendencias separatistas prevalecieron y
dieron lugar a enfrentamientos familiares.

1.3.2-Kubilai (1259-1294). Fue elegido como sucesor de su hermano Mongka. Pero


antes que pudiera regresar desde China, otro de sus hermanos, Arigh Boke, convocó un
kuriltai y dispuso su propia elección. Parece ser que contó con el apoyo de los jefes
mongoles que no deseaban verse sometidos a las provincias chinas del Imperio. Kubilai
se enfrentó a su hermano, quien capituló sin ofrecer demasiada resistencia.

Kubilai gobernó más de acuerdo con las tradiciones chinas que con las mongolas. Y
aunque sólo tenía unos mínimos conocimientos de la lengua china, se comunicaba con
los sabios chinos por medio de intérpretes. En 1264 trasladó la capital de Karakorum a
Pekín. La dinastía tomó el título de Yuan, y cuando en 1279 desaparece la dinastía
Sung, Kubilai se convirtió en el señor de toda China, pues había impuesto su soberanía
sobre un territorio que se extendía desde el río Amarillo hasta el Danubio. No obstante,
el “feudalismo” mongol era incompatible con las tradiciones burocráticas chinas y esta
diferencia se va a marcar mucho más por la diferencia numérica que había entre los
mongoles y la población china conquistada.
Desde China emprendió diversas expediciones a Annam, Camboya y Birmania, pero
aunque fueron reconocidos como soberanos, pronto se retiraron de estas zonas,
posiblemente por las condiciones climáticas. Las prácticas militares mongolas, tan
hábiles en las estepas, no resultaron eficaces para las dos expediciones navales contra
Japón, 1274 y 1281, y contra Java, 1293.

Su dominio de Mongolia no era fuerte, y a lo largo de su reinado debió sofocar los


movimientos de Kaydu, nieto de Ögodei. Pero no pudo evitar que en 1277 se apoderase
de Karakorum al contar con el apoyo de los jefes mongoles molestos con Kubilai
después de retirar de Mongolia el gobierno y la corte.

Cuando Kubilai muere en 1294, el Imperio fundado por Gengis Khan comenzó su
desaparición. Su nieto y sucesor, Temur (1294-1307) frenó a Kaydu y reafirmó su
supremacía sobre los khanatos occidentales. Sin embargo, sus sucesores hasta 1369 se
volcaron más en China y perdieron el control de Asia Central; su creciente debilidad
permitió a la dinastía Ming (1368-1644) adueñarse de China. El Imperio fundado por
Gengis Khan dejó de existir de forma paulatina desde 1294 a 1335.

2. Los viajes al Imperio Mongol: los Polo.


Juan del Pian Carpino y Guillermo de Rubruk

Durante el tiempo que duró el gobierno de Kubilai en China se produjo un gran impulso
comercial, y de ello dan buena prueba los relatos de los viajeros que hasta aquella corte
acudieron. Aunque hay que recordar que estos viajeros, misioneros o comerciantes,
exaltaron las buenas obras del GranKhan, pues fueron bien acogidos en sus palacios,
donde recibieron muy buen trato, y no tuvieron ocasión de ver la situación en la que se
encontraba buena parte de la población, agobiada por impuestos numerosos para
mantener los caminos, lugares de posta, los ejércitos y la corte.

De entre los viajes realizados, destacamos el de los hermanos Niccolo y matteo Polo,
quienes en en 1261 salieron d Soldaia, puerto de Crimea muy activo, lugar de
distribución de mercancías a través del mar Negro, descrito por al-Idrisi, y tras pasar
unos años en Bujara (Persia) llegaron a Karakorum. De regreso a Venecia, llevaron un
mensaje de Kubilai para el Papa, en el que le pedía misioneros, por lo que emprendieron
un segundo viaje llevando a su hermano Marco.

Durante veinte años, Marco Polo estuvo en la corte de Kubilai, formando parte de la
administración, ocupando el puesto de inspector de impuestos en Yangzhou, ciudad al
nordeste de Nankín, así como en el centro de recadudación de la sal en Yang-cheu. Para
el emperador realizó misiones de importancia en China, Birmania, Tonkin, Annan e
India. Marco Polo tenía carácter afable, era un orador brillante, dominaba cuatro
lenguas que había aprendido en el viaje: tártaro, igur, persa y árabe.

La vuelta a Venecia se produjo al recibir el encargo de acompalñr a una joven princesa a


Persia, donde debía contraer matrimonio con Argum. Se dirigieron por mar a Sumatra,
surcaron el Océano Índico, y llegaron a Ormuz, desde allí a Trebisonda, y luego
Constantinopla, y en 1295 llegaron a Venecia. En 1298, los venecianos fueron
derrotados por los genoveses, quienes destruyeron la flota veneciana e hicieron muchos
prisioneros, entre ellos Marco Polo. En la cárcel conoció a Rusticello de Pisa, escritor y
apasionado de las novelas de caballería, que fue quien puso por escrito todos los relatos
de Marco Polo, que fue liberado en 1299, tras la firma de la paz entre Venecia y
Génova.

En la obra que dejó “Libro de las Maravillas”, o “Los viajes de Marco Polo” o “El
Millón”, describe los más importantes mercados de las grandes ciudades de entonces:
Pekín, centro de las sederías del norte; Cheng-tu, punto de partida de los cargamentos de
seda; Yang-cheu, centro del arroz; Zeyton, lugar de llegada de los navíos de la India
cargados de especias, piedras preciosas y perlas. Marco Polo, también se refiere al
comercio interior, y habla de la menos una quincena de artesanos, solamente en la
ciudad de Yang-cheu. Los artesanos trabajaban forzadamente para el conquistador
debido a la presión fiscal. En su relato también habla de productos nuevos para él, como
amianto, hulla, papel moneda. Asia Central era una fuente de ingresos muy importante
para los mongoles, y la amplia red de comunicaciones facilitó el intercambio entre
China y Occidente. La pólvora, imprenta, papel moneda, naipes o tejidos preciosos
penetraron en Europa, y China recibió de Occidente, instrumentos musicales, refinerías,
zanahoria, pistacho o sorgo. Es un libro de un funcionario vinculado al Estado, que
destaca la excelencia del sistema mongol.

A través de este libro, los europeos conocieron las grandes, populosas y ricas ciudades
de Asia, así como sus gentes. En él se hace difícil precisar el itinerario que siguió y
además habla de ciertos lugares que son imposibles de reconocer. Toda la cristiandad
mediterránea quedó subyugada por el exotismo de China. Fue el libro que más impacto
causó en el mundo medieval, además ofreció a los misioneros el camino para
evangelizar, y a los geógrafos una fuente para ampliar sus conocimientos de la Tierra.
Cristóbal Colón anotó el Libro de Marco Polo. El libro, escrito en francés del norte, fue
copiado, traducido y editado en diversos idiomas, y Marco Polo fue considerado una de
las figuras más prestigiosas de toda la Edad Media, y el mayor viajero de todos los
tiempos y de todos los países. Falleció en Venecia en 1324, y en su testamento dejó
estipulado, la manumisión de su esclavo Pietro, de raza tártara, a quien otorgaba la
posesión de la casa donde vivía, además de 100 libras.

Por entonces, papas, reyes y cruzados habían promovido misiones a los mongoles.
Incursiones de saqueo contra países del Islam por parte de los mongoles, les dio la idea
de que podían ser aliados por lo que surgió la posibilidad de convertirlos a la fe
cristiana. Entre las embajadas, figura la del fraile franciscano Juan del Pian Carpino
(1180-1252), enviado por el papa Inocencio IV en 1245, y autor de la Historia
Mongolorum, que llegó en 1246 a Karakorum, y asistió a la proclamación como
soberano de Guyuk, hijo de Ögodei. La información que transmitió a Europa, interesó
mucho. En su relato habla de las costumbres y creencias mongolas, su modo de
combatir, la genealogía de los khanes, etc. El rey francés Luis IX mandó por su parte al
franciscano Guillermo de Rubruck, a la corte del emperador Mongka en 1253. A su
regreso envió al monarca su Itinerarium, con sus viajes da a conocer un nuevo territorio,
y marca los inicios de una política de evangelización.

Las ceremonias públicas de los mongoles causaban una profunda impresión en los
visitantes y cronistas. El relato más completo es el del autor francés del siglo XVII,
François Pétis de la Croix, que tuvo acceso a documentos persas y turcos hoy
perdidos. Los seguidores de Gengis Khán, “lo colocaron sobre una alfombra de fieltro
negro que habían extendido en el suelo” y el orador que tenía la orden de ser la voz del
pueblo le recordaba “fuera cual fuese la autoridad de poder que le había sido
concedida, ésta provenía del Cielo, y que Dios no dudaría en bendecir y hacer cumplir
sus designios si gobernaba a sus súbditos con equidad y justicia”… luego se
arrodillaban nueve veces ante el emperador para demostrarle obediencia. Los chamanes
batían los tambores, entonando cánticos a los espíritus de la naturaleza. Con las palmas
de las manos alzadas al Cielo Azul Eterno, la multitud reunida realizaba plegarias de pie
en hileras bien formadas. Cuando concluyeron las oraciones, gritaron la exclamación
mongola “huree, huree, huree”, expresión parecida al amén cristiano.

3. Características de la civilización de los mongoles

Debido a su continua movilidad, su campamento era transportado con facilidad. Los


propios carromatos en los que trasladaban sus enseres servían de recinto al ser
colocados en círculo. Las tiendas eran de dos tipos: unas, las llamadas yurtas, hechas de
fieltro negro, de forma redonda, se montaban sobre un armazón móvil de varas y
travesaños, alrededor de una pértiga central, considerada como sagrada; en medio del
techo, un orificio permitía entrar la luz y daba salida al humo. La parte interior estab
tapizada de esteras, de paja trenzada o de pieles, el mobiliario consistía en lechos con
colchones de lana en bruto, y grandes canastos de mimbre que hacían las veces de
guardarropas. La puerta orientada hacia el sur, es baja, para proteger de las inclemencias
del tiempo, hasta tal punto que es necesario agacharse para pasar; otras, anchas y bajas,
estaban cubiertas de lana. La tienda del jefe se distinguía de las demás por su color
blanco o dorado, está montada sobe un carro, en caso de marcha, se agregaban bueyes o
caballos de tiro. El campamento así instalado se convertía en una “ciudad”, que podía
desmontarse fácilmente, cargarse sobre el lomo de los animales y transportarse de un
sitio a otro. Los chinos le llamaron “el pueblo móvil”.

Los mongoles, más que ninguna otra raza, estuvo sometida a un riguroso clima,
caracterizado por las bruscas oscilaciones en las temperaturas. Por ello la raza mongol
es extremadamente robusta, de torso macizo y de tórax desarrollado sobre piernas
arqueadas por el uso constante del caballo, dotada de gran agilidad en sus continuos
desplazamientos y de una vista penetrante.

La mayor parte de las tribus se dedicaban al pastoreo; eran nómadas porque se veían
obligados a buscar pastos para sus ganados. Los animales eran elementos indispensables
para vivir, de manera especial los caballos. La equitación era clave para pastorear, cazar
y guerrear. Desde pequeños los mongoles aprendían a montar sus pequeños equinos, y
se convertían pronto en avanzados jinetes. Jamás se mataba a un caballo para
alimentarse de su carne, sólo se comían las bestias que morían de vejez o de
enfermedad. En situaciones extremas, cuando un jinete debía pasar muchos días lejos de
su campamento, practicaba una pequeña incisión en una vena de su cabalgadura, y bebía
un largo sorbo de sangre.

Para los mongoles de la zona del Gobi, el camello era imprescindible para marchar
durante horas a través de largas distancias. Las ovejas eran muy apreciadas por su carne
y lana. Los bueyes, por su resistencia y dureza, y los yak debido al elevado contenido de
grasa de su leche, o el perro, fiel y excelente guardián con los pastores.

Después de la guerra, la gran pasión de los mongoles era la caza. Había también
cazadores forestales que vivían exclusivamente de la caza, de la pesca y de algunas
actividades artesanales: carpinteros o herreros. Todos ellos manejaban con habilidad el
arco y las flechas, el sable curvo y la lanza de hierro. La caza se efectuaba mediante
batidas rodeando a la presa antes de darle muerte, con ayuda de azores o halcones, o a
lazo.

La alimentación de los mongoles era muy simple, solían alimentarse con carne de
caballo y de carnero, hervida o asada, de leche cuajada, taraq, de ajos y de cebollas. Se
embriagaban con leche de yegua fermentada, kumis, de la que siempre llevaban una
cierta cantidad consigo, y era su bebida preferida; para jefesy notables se reservaba la
leche de yeguas preñadas, de la que se obtenía kara-kumis, una bebida más refinada. Si
el khán ofrecía su kumis a alguien, era un gran honor y consideración. A veces las
tropas, perdidas en el desierto, se alimentaban con leche de yegua que bebían en odres
suspendidos a la silla de montar, de bayas silvestres y de la caza derribada al azar.

Se vestían con pieles de animales para protegerse del frío, de marta cebellina, armiño, o
zorro, por lo que, según cuentan los viajeros occidentales, desprendían un olor muy
fuerte. Hasta después de la conquista de China no usaron sedas y brocados en la
estación seca. Los hombres solían trenzar sus cabellos, que anudan detrás de las orejas.
Las mujeres casadas se colocaban un gorro hecho con corteza de árboles que, a veces,
cubrían con un tejido de lana, o de seda, como signo de riqueza.

La sociedad nómada estaba fuertemente jerarquizada. En el seno de la tribu, el clan es el


elemento básico. Existía la poligamia, pero las mujeres debían pertenecer a otro clan
con el que no tuvieran ningún antepasado común. Por este motivo las genealogías
cobran una especial importancia y se transmitían con especial cuidado de generación en
generación. El rapto de la mujer se practicaba de manera corriente y de ello se derivaba
la venganza. En las familias numerosas, el nacimiento de un hijo representaba una gran
alegría, y solían ponerle el nombre del primer objeto que llamase la atención de la
madre después del parto. Todos los hijos, incluso los de las esposas secundarias, se
consideraban legítimos.

Las mujeres desempeñaban un papel importante en esta sociedad: eran las encargadas
de conducir los carromatos, de montar y desmontar las tiendas; asimismo, ordeñan el
ganado, preparan los alimentos, ayudan a los hombres a curtir las pieles, a fabricar el
calzado y a prensar el fieltro. También se les pide consejo y muchas de ellas influyeron
en las decisiones de los jefes, y como hemos visto, en este periodo, dos de ellas
ejercieron el poder como regentes. El olor ocupa un lugar importante y destacado en la
cultura de las estepas. El aliento y el olor corporal de cada individuo son considerados
como parte del alma.

El corte de Gengis Khán, ocupaba un lugar importante la moda. El peinado se componía


de un gran número de trencitas que tenían que llegar, al menos, hasta los riñones. Su
número indicaba el rango y la importancia de la dama, por lo que a menudo se recurría
a los postizos. Sólo las princesas y damas de alcurnia podían llevar sombreros. En el
siglo XIII, una moda introducida por las damas de la casa de Gengis Khán, obligó a las
damas elegantes a llevar plumas en la cabeza.

Los niños solían jugar a las tabas, dados hechos con astrágalos de carnero. Todos los
niños tenían un juego de cuatro tabas que podían ser utilizadas para leer el futuro,
resolver desacuerdos, o jugar. En el siglo XIV, viajeros occidentales escribieron que los
cazadores de la zona se ataban huesos a los pies para poder deslizarse sobre las aguas
congeladas de lagos y ríos, lo que les permitía desplazarse con facilidad, por lo que
parece que ya usaban “patines”.

Los mongoles, a diferencia de otras tribus de las estepas que habían abrazado el
budismo, islamismo o cristianismo, seguían siendo animistas y dirigían sus oraciones a
los espíritus que les rodeaban. Adoraban al Cielo Azul Eterno, la Luz Dorada del Sol, y
la Mirada de las fuerzas espirituales de la Naturaleza. Entre los mongoles, el fuego era
sagrado, cumplía funciones de purificación. Además, veneraban el aire, la tierra y el
agua. Una debilidad era el miedo a los truenos. Durante las grandes tormentas del Gobi,
este miedo se apoderaba de ellos de tal modo que se arrojaban a lagos o ríos para
escapar de la furia de los cielos. La Yassa prohibía el baño o contacto con el agua
durante las tormentas.

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