Escultura románica
A finales del s. X la Europa cristiana alcanzó una etapa de estabilidad debido al
feudalismo y a la supremacía de la Iglesia cristiana como institución y como foco
cultural. En esta época Europa recuperó la unidad cultural y religiosa.
El arte románico fue el primer estilo internacional europeo; posee características
comunes en los distintos territorios europeos y, a su vez, presenta gran variedad de
peculiaridades nacionales y regionales.
Se distinguen tres etapas en su evolución: el Primer Románico (f. s. X – XI), el
Románico pleno (f. s. XI hasta mediados XII) y el Tardorrománico (mediados s. XII c. s.
XII).
Las artes figurativas son un elemento fundamental de la cultura religiosa en el
románico: tienen carácter didáctico, pretenden transmitir las enseñanzas de las
Sagradas Escrituras debido a que la sociedad medieval, casi en su totalidad, era
analfabeta, y la única manera de leer la Biblia era a través de las imágenes esculpidas o
pintadas (Biblia pétrea)
Debido a su función didáctica el programa iconográfico era establecido por un teólogo,
y el escultor se limitaba a ejecutarlo. Se desconoce el nombre de la mayoría de los
escultores románicos, se les conoce por su obras, como por ejemplo el maestro de la catedral
de Jaca, el maestro de San Juan de la Peña...
La arquitectura de la iglesia está diseñada para acoger los temas ya que los relieves y
pinturas están unidas a la arquitectura condicionando el significado y la forma.
La iglesia románica es la imagen de la Jerusalén celestre y medio de Salvación
(sacramentos), y las partes de la portada que reciben decoración son: el tímpano, las
arquivoltas, el parteluz y las jambas. Los elementos que componen las portadas tienen
formas determinadas provocando, a veces, figuras distorsionadas o posiciones
forzadas, antinaturales.
En un primer momento los relieves fueron planos (Crismón Catedral de Jaca),
posteriormente fueron redondeado sus formas y comenzaron a despegarse del fondo
(finales del S.XII); con el Pórtico de la Gloria se avanza hacia la escultura gótica.
Los relieves se caracterizan por el hieratismo, la frontalidad, el esquematismo, la
simetría compositiva, la jerarquización de las figuras, la tendencia al horror vacui
(llenar todos los espacios con relieves). Estas características impiden que sea escultura
expresiva, aunque el tratamiento polícromo les confería un carácter más expresivo.
Los principales temas son los relacionados con el fin del mundo; hay que destacar que
todos los temas representados tienen aspectos simbólicos. Por ejemplo, una serpiente
o una sirena representan el mal, un cordero o paloma u hoja de vid representan a
Jesucristo, una piña representa la resurrección o la inmortalidad.
Las escenas que más se repiten en las portadas son el Pantocrátor, el Juicio Final y la
Ascensión. En los capiteles se exculpen narraciones del Antiguo y Nuevo Testamento,
animales fantásticos, figuras con aspectos monstruosos, elementos vegetales,
geométricos...
Los centros más importantes en la escultura románica se encuentran en Francia: la
portada de Santa Fe de Conques. En España: el pórtico de la Gloria en Santiago de
Compostela, el claustro de Santo Domingo de Silos en Burgos, el Claustro de San Juan
de la Peña en Huesca, y en Navarra las portadas de Santa María la Real en Sangüesa, y
la del Juicio Final de la catedral de Tudela, entre otras.
En el interior de las iglesias, en el ábside, y en el exterior, en el tímpano de las portadas,
aparece el Pantocrátor (Dios Todopoderoso) sentado sobre una bóveda celeste,
bendiciendo y sosteniendo el Libro de la Ley, entre las letras alfa y omega.
La imagen de Cristo procede de la iconografía siriaca (tradición bizantina) representado
como adulto, con barba partida, pelo y tez oscuros, figura hierática y distante
(naturaleza divina), con aureola con la cruz que simboliza su doble naturaleza (sagrada y
terrenal), la mandorla ( significa más allá del tiempo y espacio), y rodeando a Cristo
aparecen Tetramorfos (4 evangelistas) alados, sosteniendo el libro del evangelio: San
Mateo (hombre o ángel), San Juan (águila), San Lucas (toro), San Marcos (León)
Otros personajes que completan la descripción del Apocalipsis se sitúan en el tímpano,
dintel, arquivoltas... son los Ángeles con los símbolos de la Pasión (columna, corona de
espinas, la lanza, la cruz); el Juicio Final (a la derecha de Cristo los salvados, y a la izquierda
los condenados se describen las penas del infierno) y los ancianos tocando instrumentos
musicales.
En los dinteles suelen aparecer los apóstoles, generalmente con la Virgen en el centro;
en las jambas aparecen los profetas, reyes del Antiguo Testamento (antecesores de
Cristo), y en el Parteluz o mainel el santo al que se ha consagrado la iglesia.
En las puertas del transepto, en los muros y en los capiteles (separan las naves) se
representan escenas de la vida y Pasión de Cristo, calendarios con las tareas del
campo…, en los canecillos y capiteles de claustros y pórticos aparecen escenas
profanas (condición terrenal del hombre).
En el s. XII tomó importancia la escultura exenta tallada sobretodo en madera y marfil.
Estas imágenes se situaban en el interior de las iglesias y tenían la misma función que
las talladas en las portadas, muros… las características de estas esculturas son el
hieratismo, la inexpresividad, la simetría y la frontalidad.
Los temas más representados son Cristo crucificado situado en el altar (se le
denominará Maiestas Domini, el cual aparece vestido, sin gesto de dolor, ojos abiertos con
4 clavos), y la Virgen con el niño, Theotokos, madre de Dios (bizantina), que aparece
representada como trono del niño el cual aparece bendiciendo.
La pintura románica
A finales s. X la Europa cristiana alcanzó una etapa de estabilidad debido al
feudalismo y a la supremacía de la Iglesia cristiana como institución y como
foco cultural. En esta época Europa recuperó la unidad cultural y religiosa.
El arte románico fue el primer estilo internacional europeo, posee
características comunes en los distintos territorios europeos y ,a su vez,
presenta gran variedad de peculiaridades nacionales y regionales.
Se distinguen tres etapas en su evolución: el Primer Románico (f. s. X – XI),
el Románico pleno (f. s. XI hasta mediados XII) y el Tardorrománico (mediados
s. XII c. s. XII).
Rasgos generales de la pintura: aspectos formales, técnicos y
temáticos.
Las artes figurativas fueron un elemento fundamental de la cultura religiosa del
románico. La escultura y pintura del románico tenían un carácter didáctico, y
pretendían transmitir las enseñanzas de las Sagradas Escrituras debido a que
la sociedad medieval, casi en su totalidad, era analfabeta; la única manera de
leer la Biblia era a través de las imágenes esculpidas o pintadas.
La pintura románica abarcó tres campos distintos: la pintura mural (ábsides), la
pintura sobre tabla (frontal de altar) y las miniaturas (decorar libros como Códices,
Santorales, Biblias).
La arquitectura de la iglesia estaba diseñada para acoger los temas ya que los
relieves y pinturas estaban unidas a la arquitectura condicionando el
significado y la forma.
Las pinturas cubrían los muros, las cúpulas de los ábsides y las bóvedas de las
iglesias, utilizando la técnica del fresco.
La iglesia románica era la imagen de la Jerusalén celestre y medio de Salvación
(sacramentos). Utilizaban dos temas comunes como el Pantocrátor (Cristo en
majestad y rodeado por tetramorfos, los 4 evangelistas), y la Virgen en majestad
con el Niño en sus rodillas.
Las características que presenta la pintura románica son: la ley de adaptación
al marco; la jerarquización del espacio y de las figuras (la escena principal
ocupa el lugar central, las figuras importantes representadas en mayor
tamaño); la tendencia a la abstracción y al esquematismo; los ojos y las manos
adquieren gran dimensión ya que son las partes de la anatomía humana más
expresivas (espiritualmente hablando); la frontalidad; el hieratismo; el horror
vacui.
Las composiciones son simétricas, las escenas están compuestas con formas
geométricas (bandas horizontales, curvas..). Las imágenes se representan
sobre fondos planos (no hay profundidad). El trazo negro muy grueso perfila la
figura y marca los detalles, todo se rellena con colores muy vivos sin efectos
de claroscuro.
Los colores empleados son intensos y brillantes (rojo, amarillo, naranja y azul)
y se disponen en franjas contiguas de colores muy contrastadas entre sí
En España se han conservado diferentes muestras de pintura románica,
procedentes de dos corrientes diferentes; por un lado la corriente bizantina, que
penetró en España por Cataluña proveniente de Italia o incluso de Inglaterra a través
de miniaturistas, como ejemplo están las pinturas que cubrían el ábside de la
iglesia de San Clemente de Tahull, Lleida (localización actual Museo de Cataluña)
representan el Pantocrátor; y por otro lado la corriente mozárabe consustancial a
todos los territorios españoles cristianos, principalmente a Castilla y León, como
ejemplo el Panteón de los Reyes de la basílica de San Isidoro de León , la
"Anunciación a los pastores” en la bóveda del Panteón Real (“Capilla Sixtina" del
románico) o las pinturas de la ermita de la Vera Cruz de Maderuelo, en Segovia
(se localizan en el museo del Prado, horror vacui)
A partir del S.XIII el hieratismo inicial del románico pleno deja paso a una mayor
soltura en los movimientos de los personajes lo que incide en mayor expresividad
narrativa. La iglesia de San Justo de Segovia es uno de los más modestos y tardío
templos segovianos
La pintura románica sobre tabla se desarrolló especialmente en Cataluña, y
decoraba principalmente los frontales de altares y pequeños retablos. A
diferencia de la pintura mural al fresco en la pintura sobre tabla se utilizaba la
técnica del temple.
Los frontales son tablas rectangulares con escenas pintadas, que se colocaban
dos delante del altar. Se pintaban Santos, Cristo o a la Virgen y su fin era
narrar sus vidas para que los fieles pudieran conocerlas a través de las
imágenes. Los frontales de altar se dividen en secciones que recogen las
diferentes escenas. En ellos prima la simetría, frontalidad, jerarquía (ejemplos a
destacar serían la tabla de la Seo de Urgell o la de Santa María de Aviá ambos en
Cataluña)
La pintura románica en miniaturas o ilustraciones de libros era pintura pequeña
con la que se ilustraban los libros, escenas que acompañaban a los textos
como los códices de carácter jurídico o histórico, las biblias y los santorales.
Esta pintura era de herencia prerrománica.
La arquitectura gótica
Contexto histórico-cultural: gótico como expresión del renacimiento urbano
El gótico es un estilo artístico que se desarrolló desde finales del siglo XII hasta el siglo XV. A
lo largo de este período la cultura europea fue experimentando cambios profundos que
tuvieron consecuencias decisivas en el arte.
Las ciudades comenzaron a recuperarse, y un nuevo grupo social, burguesía, aumentó su
protagonismo. Se construyeron en las ciudades tanto edificios civiles (ayuntamientos, lonjas,
palacios) como religiosos (catedrales).
Existía una visión muy religiosa del mundo, los hombres de esta época veían en todo las
obras a Dios (reproducción con gran realismo plantas, objetos, personas…)
La arquitectura gótica: innovaciones a través de la catedral: Sistema constructivo, planta,
alzado y lenguaje formal.
El Gótico es un estilo artístico que rompe con la tradición del Románico tanto en los
aspectos constructivos y simbólicos de la arquitectura como en el naturalismo perseguido
por la escultora y pintura.
La ligereza de la construcción vaciando el muro con grandes ventanales, y sobre todo el
predominio de la luz en la construcción, son algunos de los parámetros góticos.
Surgieron construcciones donde los vanos ganaron terreno gracias al empleo del equilibrio
de empujes y fuerzas.
Los elementos fundamentales de la arquitectura gótica son:
1. El arco apuntado (dos segmentos de circunferencia que se apoyan y apuntalan
mutuamente desplazando la fuerza hacia los laterales haciendo que el muro que queda bajo el
arco no reciba apenas peso).
2. La bóveda de crucería (cruce de dos arcos apuntados que quedan visibles y reciben
el nombre de nervios, y el lugar donde confluyen los arcos se llama clave). El espacio entre
los nervios que se rellena con material de construcción se llama plementería. Las bóvedas de
crucería fueron aumentando sus nervios, originando las bóvedas estrelladas.
La bóveda se apoya sobre arcos formeros y fajones. Fueron aumentando los tipos de
arcos como el carpanel, escarzano o el conopial, que fueron los más utilizados junto al
apuntado u ojival.
Los nervios de las bóvedas se convierten en finas columnas (baquetones) que se
prolongan por los muros y los pilares, llevando los empujes verticales hasta el suelo.
3. Los empujes laterales se llevan al exterior por los arbotantes (son arcos rampantes
que nacen en la parte superior de la nave central, a la altura del arranque de la bóveda y
pasando por las naves laterales se apoyan en contrafuertes). Los contrafuertes se asientan y
estabilizan verticalmente por pináculos, si la nave central es muy alta utilizará doble hilera de
arbotantes. Para desaguar los tejados los arbotantes están acanalados en la parte superior
expulsando el agua a través de las gárgolas.
La iglesia es el símbolo de la Jerusalén Celeste (como en el románico). Las innovaciones
técnicas permitieron que se hicieran espacios diáfanos, iluminados por amplios ventanales
entre arcos o circulares (rosetones), cubiertos con vidrieras que transfiguraban la luz,
símbolo de Dios.
Utilizaron distintos tipos de plantas:
1. La planta basilical deriva de la de peregrinación (románica) c on tres o cinco naves,
capillas radiales y girola, el t ransepto es más corto y ancho que en las románicas, y la
cabecera mucho más amplia, a veces tienen doble girola. La planta gótica es más uniforme.
2. La planta de salón (basilical sin brazos): el transepto únicamente se aprecia en
altura, un gran ábside, tan amplio como ancha es la catedral, con una o dos girolas. Esta
planta tiene variantes como la nave única con capillas laterales o la iglesia de salón con tres
o cinco naves con la misma altura.
El alzado del interior del templo está dividido en niveles: las arcadas de separación de las
naves, el triforio (tribunas de iglesias de peregrinación) y el claristorio formado por grandes
ventanales cubiertos por vidrieras con amplios programas iconográficos.
Las fachadas son monumentales, presentan decoración escultórica a los pies y a los lados
del transepto. La fachada principal (pies) suele tener tres accesos, que corresponden con las
tres naves del interior (Notre Dame tiene 5 naves interiores y tres accesos).
Los arcos son apuntados y abocinados con decoración en las arquivoltas, tímpano, jambas y
parteluz. Sobre la puerta central de grandes dimensiones se dispone el rosetón y sobre las
puertas laterales se levantan dos torres campanario rematadas con agujas, como en el
cimborrio.
Toda la superficie de la fachada recibe decoración: gabletes, galerías de arcos ciegos y
acanalados, estatuas y finas tracerías.
El modelo de fachada tripartita, tanto en vertical como horizontal, convertía la iglesia en
símbolo de la Santísima Trinidad, efecto de verticalidad y dinamismo.
A finales del gótico s. XIV – XV el gusto evolucionó hacia formas más adornadas,
complicación de los elementos constructivos (bóvedas estrelladas, arco conopial, rebajado y
complejas tracerías en las ventanas). En el s. XV en la región entre Francia y Borgoña
apareció el estilo flamígero, el cual se difundió por Alemania, Flandes y la Península Ibérica:
presenta una decoración plana con formas bulbosas y movidas (curvas que recuerdan llamas)
en las tracerías y muros. Bóvedas estrelladas, formas caladas en las agujas y pináculos.
Como ejemplos de catedrales góticas francesas se pueden mencionar: la Catedral de Reims,
Notre Dame en París y, aunque no es catedral, es digna de mención la Santa Capilla en París.
En España destacarían la Catedral de Burgos, la Catedral de León, Catedral de Mallorca,
Catedral de Gerona... En Navarra el interior y el claustro de la Catedral de Pamplona, la Iglesia
de la Colegiata de Roncesvalles...
La escultura gótica
Contexto histórico-cultural: gótico como expresión del renacimiento urbano
El gótico es un estilo artístico que se desarrolló desde finales del siglo XII hasta el siglo XV. A
lo largo de este período la cultura europea fue experimentando cambios profundos que
tuvieron consecuencias decisivas en el arte.
Las ciudades comenzaron a recuperarse, y un nuevo grupo social, burguesía, aumentó su
protagonismo. Se construyeron en las ciudades tanto edificios civiles (ayuntamientos, lonjas,
palacios) como religiosos (catedrales).
Existía una visión muy religiosa del mundo, los hombres de esta época veían en todo las
obras a Dios (reproducción con gran realismo plantas, objetos, personas…)
El Gótico es un estilo artístico que rompe con la tradición del Románico tanto en los
aspectos constructivos y simbólicos de la arquitectura como en el naturalismo perseguido
por la escultora y pintura.
Características del lenguaje formal, temas, géneros...
Las artes plásticas evolucionaron de forma notable durante el gótico. Surgió una nueva
sensibilidad basada en la armonía, el orden, la valoración de los aspectos terrenales,
humanos, y un concepto más sensible de la religiosidad.
En los comienzos del estilo gótico la escultura estaba al servicio de la arquitectura, no para
reforzar su significado sino contribuyendo a la armonía, coherencia del conjunto.
El gótico valoraba los aspectos terrenales: la naturaleza, plasmar los sentimientos humanos,
retoman modelo clásico, las figuras adquieren volumen, anatomía más correcta,
movimiento, comunicación...
El tema habitual de la portada principal sigue siendo el Apocalipsis pero la iconografía
cambia: Cristo mostrando las heridas de sus manos, entre la Virgen y San Juan Evangelista, es
la humanización de la divinidad (se intenta atraer al fiel mediante un Dios amable que sufre
como los seres humanos ), y en l os frisos inferiores aparece el Juicio Final, en ocasiones muy
explícito.
La figura de la Virgen adquirió mucha importancia como símbolo de la Iglesia e intercesora
entre Dios y los hombres. Aparece con el Niño como una figura maternal, sonriéndole o
jugando con él (adquiere vida y alegría). Las imágenes se comunican entre sí (sonríen, se
tocan) como por ejemplo en el parteluz de la Catedral de León.
Se generalizaron otros soportes como los retablos, las esculturas exentas de Cristo
crucificado o la Virgen, conjuntos escultóricos (Pasión, representar Semana Santa), sillerías
de los coros, púlpitos, sepulcros (difunto yacente, orante, rodeado de imágenes de santos,
figuras del cortejo fúnebre…)
Las figuras fueron adquiriendo volumen, anatomía más correcta, movimiento y
comunicación. Se independizan del marco arquitectónico, las figuras desaparecen de los
capiteles.
Las características que presenta la escultura gótica son: la verticalidad (figuras alargadas con
rostros afilados, forma triangular, mentón destacado, sonrisa y ojos almendrados); actitud
natural disminuyendo la rigidez; una mayor maestría en el tratamiento anatómico;
comunicación; expresión de sentimientos (dolor, sufrimiento); ritmo curvilíneo en las
representaciones femeninas; escenas de carácter narrativo; evolución del pensamiento con
una visión más amable y humana de Dios (Pantocrátor pasa a ser Cristo-hombre, Cristo
enseñando las llagas, Virgen como intercesora). Como ejemplos están el Grupo de la
Anunciación y la visitación de la catedral de Reims, el tímpano de la Portada del Sarmental,
Catedral de Burgos, o la Puerta Preciosa de la Catedral de Pamplona.
La escultura gótica tiene una gran variedad formal, cada territorio fue definiendo un estilo.
En el gótico francés la escultura es idealizada, e influyó en la escultura de Europa
occidental; en el gótico italiano son modelos clásicos como ejemplo el púlpito del baptisterio
de Pisa (Nicola Pisano); y el gótico español siguió las mismas pautas que el resto de Europa,
en Castilla recibió influencia francesa, y en la Corona de Aragón italiana.
En la escultura gótica se diferencian tres etapas:
En el S. XIII se mantuvo cierta severidad, se buscaba la idealización de las imágenes. La
escultura es monumental (Pórtico Real de la Catedral de Chartres, la puerta de la Virgen de
Notre Dame en París, portada del Juicio de la Catedral de Reims…)
En el S. XIV se da el conocido Gótico internacional, con un amaneramiento de las figuras ( se
alargan, predominan los trazados curvilíneos), interés por resaltar lo anecdótico, dar
sentimiento a las obras (Ángel sonriente de Reims)
En el s. XV las imágenes son más voluminosas, hay interés por captar las expresiones de los
rostros que dará lugar a la aparición del retrato.
En España la escultura gótica recibió influencia de las distintas corrientes europeas, la
francesa (s. XIII-XIV) idealizada, clásica, o la borgoñona (f. s. XIV- XV) expresiva y dramática.
Las Catedrales castellanas recibieron la influencia francesa, trabajaron maestros franceses en
las Catedrales de Burgos y León. En la Catedral de Burgos destacan la portada del Sarmental
y la puerta de la Coronería, en la Catedral de León la puerta del Juicio y la Virgen Blanca de la
fachada principal
En el s. XV la influencia franco-borgoñona y la flamenca se dejan notar en la escultores que
trabajaban en la Península Ibérica. En la Corona de Aragón el escultor Guillen Sagrera
esculpió a San Pedro en la portada de la Catedral de Palma de Mallorca, que destaca por su
monumentalidad. En Castilla hay que citar al escultor Gil de Siloé, quien trabajó en Castilla
las dos últimas décadas del siglo; destaca por su excelente dominio del tallado, tanto en
madera, en piedra y alabastro. Se pueden mencionar sus esculturas de la Cartuja de
Miraflores, en Burgos; el retablo con un gran círculo central en el que se representa la
Crucifixión, rodeada de escenas de la Pasión de Cristo, también circulares; y los sepulcros
del infante Alfonso y de los Reyes Juan II e Isabel de Portugal (padres de Isabel “la
Católica”).
En la catedral de Pamplona se encuentra el sepulcro de Carlos III y Leonor de Castilla.,
realizado a c. s. XV.
Los sepulcros esculpidos en el gótico pueden ser adosados (acrosolio, el infante Alfonso,
Doncel de Sigüenza) y exentos (Carlos III y Leonor de Castilla). Se decoran los lados de la
cama funeraria, y ésta se apoya en figuras animales, sobre la cama funeraria se suele
representar al fallecido en posición yaciente y orante.
Los retablos son una invención del arte gótico. Utilizados para colocar en los ábsides, se
dividen en calles verticales, siendo la central la más ancha, y en pisos horizontales. Suelen
combinar esculturas con pinturas. El retablo se divide en cuerpo ( los pisos o divisiones
horizontales); guardapolvo (enmarca el retablo por los laterales); banco ( parte inferior del
retablo o basamento); y sotobanco (Banco con dos pisos, el sotobanco es el inferior)
La pintura gótica
Contexto histórico-cultural: gótico como expresión del renacimiento urbano
El gótico es un estilo artístico que se desarrolló desde finales del siglo XII hasta el siglo XV. A lo
largo de este período la cultura europea fue experimentando cambios profundos que tuvieron
consecuencias decisivas en el arte.
Las ciudades comenzaron a recuperarse, y un nuevo grupo social, burguesía, aumentó su
protagonismo. Se construyeron en las ciudades tanto edificios civiles(ayuntamientos, lonjas,
palacios) como religiosos (catedrales).
Existía una visión muy religiosa del mundo, los hombres de esta época veían en todo las obras a
Dios (reproducción con gran realismo plantas, objetos, personas…)
El Gótico es un estilo artístico que rompe con la tradición del Románico tanto en los aspectos
constructivos y simbólicos de la arquitectura como en el naturalismo perseguido por la
escultura y pintura.
Los Primitivos flamencos (s. XV): aportaciones formales, técnicas y
temáticas.
Entre las artes del gótico, la pintura fue la que tuvo un desarrollo más complejo, que
se fue independizando del marco de la arquitectura (igual que la escultura) y se
convirtió en un género más adecuado para expresar las inquietudes y sensibilidad
de la época.
Flandes pertenecía en el s. XV al Ducado de Borgoña, y gracias al comercio del
Atlántico en las ciudades flamencas prosperó una burguesía laboriosa y
acomodada que practicaba una piedad intimísima.
Predominio de pinturas religiosas, en tablas o conjuntos de tablas (dípticos,
trípticos…) que se colocaban en el altar; tras el culto se cerraban y dejaban ver las
pinturas del reverso.
El espacio es profundo, los objetos más lejanos están representados con minuciosa
precisión. Son frecuentes los interiores donde se abre un vano para mostrar el
exterior, y hay una perspectiva lineal y menguante.
Espacios simbólicos, composición cerrada y con frecuencia simétrica. Reproducen
objetos cotidianos con gran detalle, y suelen tener significado religioso.
Figuras humanas representadas con gran verismo, los personajes populares son
realistas, y las personas sagradas aparecen idealizadas y distantes, ricamente
vestidas, entronizadas.
Los grandes de la corte de Borgoña y los burgueses flamencos encargaron retratos
en los que se representan mirando al espectador, con un fondo sobrio y algún objeto
simbólico (ausencia de movimiento y el uso de un fuerte simbolismo).
En las imágenes religiosas aparecen los mecenas, llamados "donantes", arrodillados
y devotos, incluidos en el mismo espacio que las personas sagradas.
Esta escuela derivó técnicamente del Gótico internacional, y se desarrolló en los Países
Bajos y Flandes.
El perfeccionamiento de la pintura al óleo permitió a los artistas representar la
realidad con un grado excepcional de detallismo y luminosidad.
Temáticas características son la mezcla de temas religiosos y profanos y un gran
interés por el retrato.
Dentro del estilo flamenco destacamos a los siguientes artistas:
Rogier Van Der Weyden
Fue discípulo de Jan Van Eyck, quien se caracteriza por captar la emoción de los
personajes; su pintura es expresiva y cercana; concibe las figuras como esculturas
policromadas; inspirándose en la arquitectura del retablo flamenco, utiliza un trazo
firme de las figuras que se recortan sobre el fondo dorado liso, adornado con
algunas tracerías góticas, dando sensación de tridimensionalidad; centra toda la
atención en los personajes, en el dramatismo de la escena, como se puede apreciar
en su obra el Descendimiento de la cruz. Su obra fue muy admirada e imitada en el
norte de Europa.
Jerónimo Bosch, El Bosco.
Artista singular, consiguió la técnica minuciosa del arte flamenco, pintó temas a
medio camino entre el mundo real y el onírico. Destaca por la perfección técnica y
muy buena calidad en el dibujo, fantasía y originalidad (incluye personajes
fantásticos). Prefiguración de la pintura surrealista, utiliza la burla y la ironía.La
temática tiene su fuente iconográfica en la cultura popular de la época mezclada
con sus fuertes convicciones religiosas. Entre sus obras destacan los trípticos Carro
de heno y El Jardín de las delicias.
En el s. XX, la originalidad de sus composiciones y personajes tuvo gran influencia
en el movimiento surrealista, el cual fue considerado uno de los predecesores.
Jan Van Eyck (1390 – 1441)
Es el máximo representante de la pintura flamenca.Perfeccionó la pintura al óleo
(pigmentos mezclados con aceite) lo que le permite realizar detalles, veladuras, con
acabado brillante y preciso.
Fue pintor de Felipe el Bueno, duque de Borgoña, además de diplomático (España y
Portugal) y esto le permitió entrar en contacto con pintores de estas zonas.
Gran retratista, mostró en sus telas una minuciosidad extraordinaria, personalidad
del retratado, fondo neutro, intensidad de la mirada, ausencia (Hombre del turbante
rojo). Fue el mejor maestro de la escuela gótico-flamenca.
Su pintura destaca por la belleza de sus colores, el brillo de los detalles y el aspecto
áulico (poder, corte) y sagrado de las escenas. Representa con gran detalle los
objetos, objetos simbólicos religiosos que dan a la realidad terrenal un sentido
trascendente (Matrimonio Arnolfini) y el espacio tridimensional (su perspectiva se basa
en aspectos lumínicos y atmosféricos).
Las imágenes religiosas son hieráticas y estáticas, llenas de solemnidad y carácter
sacro.
Realizó obras religiosas en las que el donante aparece del mismo tamaño que las
persona sagradas (Virgen del canciller Van Der Paele, la Virgen del canciller Rolin)
Autor junto a su hermano Hubert del Políptico de la Adoración del Cordero Místico,
en Gante.
En la Península Ibérica La tradición flamenca estuvo representada por los pintores
como: Fernando Gállego(Piedad), Bartolomé Bermejo (Santo Domingo de Silos), o
Lluís Dalmau(La Virgen de los Consellers).
En Italia hay que destacar al pintor Giotto di Bondone, desarrolló su pintura entre los
siglos XIV. Fue el mayor representante de la escuela de Florencia. Ha sido considerado
el iniciador de la pintura moderna. Su pintura se aproxima a la realidad gracias a la
observación de la naturaleza. Intentó crear la sensación de tridimensionalidad, a través
de la perspectiva y el volumen. Transmitió ilusión óptica de profundidad espacial y dotó a
los personajes de sentimientos mediante la gesticulación. Sus figuras son macizas,
monumentales, gracias a la utilización del sombreado y tonalidades en el color, como
ejemplo destacan sus pinturas al fresco en la Capilla Scrovegni en Padua)
Tema 5
Arte del Renacimiento
s. XV - XVI
• Contexto cultural: el Humanismo y las nuevas orientaciones del arte
Los siglos XV – XVI fueron la época de esplendor cultural gracias al desarrollo
del Humanismo y el Renacimiento. Italia fue la cuna de ambas manifestaciones,
núcleo donde se desarrolló la nueva cultura, donde el papel de mecenazgo será
indispensable para el esplendor cultural. Surge el antropocentrismo (ser humano
centro del universo).
La valoración del individuo estará respaldada por la figura del mecenas
(personaje de gran prestigio social que avalará la labor de los grandes humanistas y
artistas del momento): la familia de los Medicis en Florencia, los Sforza en Milán, el
Papado en Roma...
La arquitectura renacentista en Italia: características generales
Principales innovaciones del lenguaje y los elementos arquitectónicos del
Renacimiento
Renacimiento significa “vuelta a la vida”, recuperar las formas de la Antigüedad
clásica, reinterpretándolas y adaptándolas al nuevo lenguaje artístico en torno a dos
conceptos: la perspectiva y la proporción.
El Renacimiento se inició en Italia donde nunca se había perdido la herencia clásica.
En el s. XV se descubrió la obra de Viturbio, arquitecto romano del s. I a. C., que
escribió un tratado sobre esta disciplina: Los diez libros de arquitectura.
Los artistas italianos conocían de cerca las ruinas grecorromanas.
El Renacimiento se desarrolló en dos fases: el Quattrocento (s. XV) y el
Cinquecento (s. XVI), y en último este siglo convivieron el Renacimiento pleno y
el Manierismo (1527 - 1594)
El Quattrocento (s. XV): la región artística de este período fue la Toscana y
especialmente la ciudad de Florencia donde residía la familia de los Medici; esta
familia será mecenas de los artistas.
Se rompió con el estilo gótico y se tomó como modelo el arte de la antigua Roma,
utilizando los mismos cánones clásicos de orden, proporción, simetría y unidad.
Las rasgos principales de la arquitectura del Quattrocento son: el uso de elementos
constructivos clásicos, como los órdenes griego (dórico, jónico y corintio) y romano
(toscano y compuesto), el arco de medio punto, la bóveda de cañón y la cúpula de
media naranja.
En las fachadas domina la horizontalidad, utilizan la decoración de muros
almohadillados, esgrafiados, guirnaldas, medallones... preferencia por líneas
rectas.
Las plantas de los templos tienen gran perfección matemática, tanto las plantas
centralizadas (basilical) como las plantas de cruz latina y griega. Los materiales que
empleaban eran el ladrillo, el sillar almohadillado y el mampuesto revestido de
mármol.
La tipología de los edificios fue variada, tanto edificios religiosos (iglesias),
como civiles (palacios, villas campestres, bibliotecas…)
De este período hay que destacar a los arquitectos Filippo Brunelleschi (cúpula de
Santa María de las Flores) y Battista Alberti (Palacio Rucellai)
En el siglo s.XVI conviven el Cinquecento (Renacimiento pleno) y el Manierismo.
Roma se convirtió en el centro del poder religioso y político, donde reside el
Papado (mecenas), y en la capital artística y espiritual de Europa. En este
momento el arte se valora como una expresión de la belleza.
Destacan los artistas como Miguel Ángel Buonarroti, Donato Bramante, Andrea di
Petrio (conocido como Palladio)...; buscan el racionalismo de las formas, el
equilibrio y la armonía de las proporciones, efectos monumentales, pasando el
detalle a segundo plano.
Manierismo (1527 – 1594)
Expresión italiana: crear arte “alla maniera di…Leonardo, Rafael o Miguel Ángel”
siguiendo las líneas de los grandes pintores, arquitectos y escultores del Renacimiento
con unos directrices propias.
Surgió en el primer tercio del s. XVI y convivió con el Renacimiento pleno,
Cinquecento.
La arquitectura manierista viene determinada por el rechazo a los elementos
clásicos, desaparece el orden, la armonía, la unidad…, las formas transmiten
tensión y abstracción. Hay un mayor desarrollo de lo decorativo y la plasticidad.
La monumentalidad y los dinamismos de los elementos arquitectónicos son utilizados
de forma arbitraria.
Destacan Giacomo Barozzi da Vignola (Iglesia del Gesu), Giacomo della Porta
(portada iglesia del Gesu, Roma).
Las aportaciones al Clasicismo de Bramante y Miguel Ángel.
Donato Bramante (1444 – 1514)
Escribió tratados sobre arquitectura y la proporción perfecta de los cuerpos.
Estudioso de las ruinas grecorromanas, en sus obras prima el carácter
estructural y la monumentalidad.
Su labor artística la desarrolló primero en Milán (con los mecenas de la familia
Sforza), y posteriormente en Roma (mecenas el papado) para los trabajos de la
Basílica de San Pedro del Vaticano. Su proyecto quedó inacabado y fue
modificado por Miguel Ángel
En Roma realizó su obra más importante: el templete de San Pietro in Montorio
(1502), el pequeño templo levantado por deseo de los Reyes Católicos hacia 1502
para conmemorar el lugar donde San Pedro habría sufrido martirio.
Este templete es el considerado punto de partida del estilo romano renacentista
y perfecto ejemplo de la asimilación y superación de la herencia clásica de la
Antigüedad
La obra de Bramante se convertirá en un referente de la arquitectura humanística
a la consecución de la cual se habría aspirado durante todo el Renacimiento
Miguel Ángel Buonarroti (1475 – 1564)
Vivió y trabajó entre Florencia y Roma bajo el amparo de la familia Médicis y los
papados de Julio II y León X.
Genio polifacético, dominó todas las formas de expresión artísticas, aunque él
se sintió principalmente escultor
Edificios mantienen el sistema de proporciones clásicas, adaptadas a un lenguaje
formal muy expresivo y particular: alternan frontones curvilíneos y triangulares,
molduras curvas, grandes ménsulas y volutas, y el orden gigante tanto en las
fachadas como en interiores.
Fallecido el arquitecto encargado de las obras de San Pedro del Vaticano, Antonio da
Sangallo, Miguel Ángel recibió el encargo de continuar con las obras.
Suprimió muchos de los detalles propuestos por Sangallo y retomó el proyecto
inicial presentado por Bramante, simplificándolo.
Entre sus trabajos en el Vaticano destaca la monumental cúpula de la basílica y la
Biblioteca Laurenciana.