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in 2016
[Link]
PLANTAS HEblCINALES
OBRAS DEL MISMO AUTOR
Inquietud —
Esbozo filosóf ico-literario. Lin
tomo de 150 páginas. Buenos —
Aires, 1909 (agotado) $ 1 .00
Los Nuevos Horizontes de la Medicina —
Ensayo de Medicina Natural. Un
tomo de 436 páginas. Buenos —
1910
Aires, » 7.00
La Cura Natural —
Tratado de Medicina
Práctica. Un tomo de 482 páginas.
— Montevideo, 1 91 1 » 7 .00
Plantas Medicinales, extranjeras e indíge-
nas — Obra ajustada al criterio' de
la Medicina Natural. Un tomo de
400 páginas. — Buenos Aires, 1913 » 7.00
EN PREPARACION
La justificación histórica y científica de la
Medicina Natural.
La Medicina Misteriosa.
Varias monografías.
Todas estas obras se venden en casa del autor,
calleBacacay 1749 (Flores) Buenos Aires.
HRTüRO MONTESflN©
Plantas Medicinales
(Extranjeras e indígenas)
OBRA AJUSTADA AL CRITERIO DE LA MEDICINA NATURAL
Primera Edición
BUENOS AIRES
Imprenta Suiza de Imsand y Cía., Corrientes 5574:
1913
3tie<f‘¿*i(>
esc/arec/cfú caáa//ero y ¿zm/^o
JZ^o/z ZTz//s ,^erc/
jZz/e/Zí/e/ííe d'e JZa'ra/e ^ jZ/^a/ac/o JZo¿^//zc/aí
jZe /Oí/as Zas Z¿/e/ias //z/aa//£zas
J^f/e JP/ro/ec/o/-
<Zs/e /7zoJes//s/mo /rafa/o
como ¿//i /¿/s/o Zomezía/e a sus re/éuau/es mée//os
a/z/or /es/}e/¿/osa/7/e/7/e
J 0 e///ca
PREFACIO
Montesano ha quierido que* mi modesta pluma pre-
sentase su libro « Plantas Mediciruales » a los lectores.
Creo que una obra como ésta no necesita de mucha pre-
sentación, ni de mi desautorizado juicio. El autor es
ya bastante conocido en el campo de la medicina natu,-
rista por sus obras « Los Nuevos Horizontes de la Me-
dicina» y «La Cura Natural», y» por un sin número de
artículos clínicos publicados en varias revistas, en que
actuó como director, y que bastan por sí solos para
formar el mejor prefacio a la mejor obra que se pueda
publicar en este sentido.
Pero ya que quiere honrarme con esta preferencia,
vioy a presentar la obra a los naturalistas de jai Argentina
que van formanSo una 'falange importante.
« Plantas Medicinales » no es un libro de lectura. Es
más bien una enciclopedia completa de botánica médica
y de química vegetal es una obra de consulta que sirve
;
tanto para el como para el profano y es útil
práctico
para ios habiltantes de cualquier latitud, pues en él libro
se hallan representaidas las floras de todos los países,
a las que se puede recurrir en cualquier emergencia.
En eslta obra han sido catalogadas, con criterioi ra-
cional, por primera vez en Sud- América, las más impor-
tantes plantas medicinales del globo, muchas de las cuales
aun la farmacopea oficial desconoce, clasificándolas por
orden iterapéutico. Sólo quien como yo ha asistido a
esta labor paciente, en que p'Or cada planta había que
consultar una" biblioteca, puede sin temor de ser des-
menltido, calificar dicha labor de titánica.
La primera parte del libro trata de la elaboración,
conservación y transformación de las plantas en espe-
cíficos curativos, demostrando un conocimiento profun^do,
que por los lectores podría ser aprovechado para indepen-
dizarse de la polifarmacia oficial y de todos sus tó.KÍcos.
,No faltará tal vez quien, embebido en las ideas
alópatas, desdeñará estos « yuyos inocentes, remedios de
8
viejas», para optar por los específicos a base de sustan-
cias minerales. Siga no más su inclinación;, prefiera el
mercurio a la inocente yerba depurativa, el bismuto al
sen, los bromuros y los ioduros a la valeriana; con el
tiempo por sí mismo comprenderá los fuinestos resulta-
dos de su elección.
No crean los lectores que las plantas medicinales por
sí solas pueden efectuar todas las curas. TM¡o es esta la
opinión del autor del libro, ni la mía. Estas son ün
coadyuvante de la medicina natural, que debe ir acom-
pañado por la dieta alimienticia, la higiene, las. aplica-
ciones hídricas, de sol, aire, etc., para que se efectúen
las maravillosas curas que asombran a los mismos médicos
alópatas, cuando ante ellos vuelven a presentarse, llenos
de vida, aquellos enfermos a quienes inútilmente propi-
naron todas las inyecciones e hicieron engulhr todos los
específicos conocidos, sin conseguir con su pseudo-cien-
cia devolverles la saliíd.
Otro mérito innegable del libro es. su sencillez. Pero,
una sencillez admirablemente hermanada a ciertos prin-
cipios desconocidos o menospreciados de la medicinai an-
tigua, que valía más que la moderna porque se encaraba
con im criterio religioso' y filosófico, y descansaba sobre
un conocimiento rhás exacto de las leyes naturales. Por
supuesto que, en este sentido, el autor sólo ha esbozado
el tema, viéndose a las claras que su intento ha sido
más bien preparar al lector para explicaciones y amplia-
ciones futuras.
La ímedicina natural, malgrado lo quie se diga, se
está imponiendo. Lo prueba el crecido número de médi-
cos que se confiesan incapaces para curar las enfermedades
con las drogas, lo demuestra la humanidad doliente que
reniega de aquéllas y lo- demuestra el mismo verdadero po-
sitivistno de la ciencia, médica en que el profesional no
hace nada más que estimular las fuerzas vitales del en-
fermo para que éstas mismas efectúen la cura.
Natura Sanat pio'dríamos decir hipocráticamente al
presentar « Plantas Medicinales ».
César MARCHETTI
Diciembre, 1913.
PRIMERO PORTE
GEnERflLIDADES
CAPITULO I
Los orígenes. — Lo que dice la Historia. — Fuentes
de conocimiento. — Nuestro empirismo
Los orígenes. —
El origen de la Medicina se
confunde con el de la Farmacia y ambas según —
las tradiciones históricas —
tuvieron por principio,
en los pueblos ci\dles de la antigüedad, el empleo
de las plantas preparadas en diversas formas (i).
Aun hoy en día, entre las tribus que viven en Afri-
ca y América en estado salvajie o semisalvaje, no
no se conocen más medicamentos que los suminis-
trados por el reino vegetal, que cada uno prepara
en isu casa oon sencillas manipulaciones. La ha-
bilidad de los indios que habitan el territorio argen-
tino —
particularmente los de las provdncias del
noTte —
es muy grande para reconocer, el valor me-
dicamentoso, y la manera de aprovecharlo, de una
infinita cantidad de plantas. El autor de estas líneas
ha podido comprobar personalmente, en sus frecuen-
tes viajes al interior, esa habilidad y ha quedado:
admirado al ver cómo se desempeñan esas pobla-
ciones, que viven una vida primitiva, en parajes don-
de no hay médicos ni farmacias, en momentos de
apuro. Por supuesto, lejos de despreciar lo que ha
visto, según es sistema de los que han estudiado en
las Facultades de las grandes ciudades y que creen
saberlo todo, ha aprovechado ese contacto útil con
la gente que se guía por un instinto mUy desarrollado
y muy fino, ha anotado observaciones y hechos, y
hoy tiene el placer de comunicarllos a sus lectores
en las páginas de este libro, donde las numerosas
plantas medicinales que nos ofrece el riquísimo sue-
En la antigüedad ia palabra «droga» significaba substancia aromá-
(i;
[Link] drogas eran empleadas como medicamentos, otras como con-
dimento y perfumes. Hoy esa palabra se adopta como nombre genérico para
las substancias medicinales.
lo amerÍGano, figuran al lado de las ya muy co-
nocidas de las otras partes del mundo.
Para evitar cualquier confusión, haremos notar que
el presente libro nada tiene que ver con esa ciencia
que con el nombre de Farmacognosia vegetal se estu-
'
dia en las Facultades de Medicina, que más se
preocupa de los principios concentrados y venenosos
de muchas plantas, llamados alcaloides, que de otra
cosa; nosotros sólo* nos ocupamos de esa otra cien-
cia o arte, si así se quiere, que algunos llamaín
dinamoterapia, pero- que con más propiedad se p*o-
dría designar con el nombre de fitoterapia, cuya
práctica es sencilla y cuyos resuiltados son perfec-
tamente innocuos. Esa ciencia o- arte, se practica
en mayor o- menor -escala, y a veces con el no*mbre
de curanderismo, en Europa, Asia y América, siendo
numier-o-sos los establecimientos que con el nombre
de herboristerías (sus dueños se llaman herbolarios)
expenden plantas m-edicinal-es, aun co-n el permiso
de autoridades sanitarias. En la misma Capital
la.s
tenemos varios de estos -establecimientios, muy bien
surtidos y muy acreditados. Agregaré —
a título
de curiosidad —que en la «atrasada» China, como
nos complacemos llamarla, no hay más farmacéu-
ticos que los herbolarios y los médicos no* saben
recetar más que principios de higiene y aplicacio-
nes de plantas. Serán los chinos menos científicos
que nosotros pero de todo corazón nosotros desea-
;
ríamos que esa falta de cientifism-O: venenoso; y per-
judicial suplantara a la pujante química farmacéu-
tica -Oiccidental que arruina la salud y acorta la
existencia.
Lo que dice la Historia. —
En una brevísima
reseña como la presente, só*lo podemos consignar
algunos pocos datos de los muchos que hemos acu-
mulado y comentado durante la revisación que de
algunos años a esta parte venimos efectuando de
la imedicina antigua. La exposición detallada de esos
datos la reservamos para nuestra próxima obra, en
que serán refundidos nuestros libros anteriores, au-
mentados, ampliados y corregidos de todo lo que
los estudios posterio-res nos harán considerar como-
— 13
error, y en cuyos primeros capítulos será nuestra
gran preocupación justificar no solamente el valor
científico del naturismo sino también todo su valor
histórico. Hecha esta necesaria aclaración, veamos
someramente qué concepto tenían los antiguos del
valor medicinal de las plantas.
India. —
En este antiguo país los brahmas ejer-
cían la doble función de sacerdotes y médicos; ‘lo
cual no era medida poco acertada si consideramos
que nadie mejor de quien cuida la salud del alma
está autorizado para cuidar la del cuerpo. Puede
considerarse el Ayur-Veda, inspirado por Dhanvantari,
como elcódigo médico de los "brahmas. Según ese
libro, a las mujeres embarazadas se daba agua de
arroz en abundancia; con la somalata o planta de
la luna, se preparaba un remedio considerado' efi-
cacísimo' contra las intoxicaciones y que producía
la salud y la alegría. Grandísimo fué el número de
plantas importadas á Grecia desde la India —
dice
T. A. Visse en su notable obra acerca de la Medicina
—
India pues prescindiendo de los que remitió du-
rante su conquista Alejiandro el Grande a Aristó-
teles, figuran también muchas en las obras) de Hipó-
crates, que habiendo sido usadas antes por los indios
lo fueron más tarde por los griegos, entre otros,
el sésamo índico, la hiperanthera morunga, el ámo-
mo, el cardámomo, ia valeriana, jatamansi, el lauro
cinámomo, el gengibre, la casia, el clavo, cálamo
aromático y muchas otras.
En las leyes de Maná, y particularmente en el
libro Manava-Dharma-Sastra, se hallarán mayores
datos sobre este punto.
Caldea, Asiría y .Persia. —
Julio Sabino, al estu-
diar el desarrollo de la medicina entre estos pueblos
de la antigüedad, dice que los orígenes de esta cien-
cia se confunden con los de los perfumes. Y como
para estos últimos sólo se empleaban plantas aroi-
máticas o esencias extraídas de ellas, debemos de-
ducir que fueron también los principios de las plantas
los que se emplearon para curar las enfermedades.
Y si interpretamos como es debido la identificación
de ciertas plantas con algunos principios divinos
14 —
— la hiedra terrestre, por ejemploi, era dedicada al
planeta que hoy llamamos Saturno se comprenderá —
más claramente el valor que dichos pueblos daban
á las plantas. En el Zen-Avesta se hace alusión 'a
una planta llamada Hom
que curaba todas las en-
fermedades. Probablemente la voz es una Hom
modificación de la palabra sagrada Om, cuyo sig-
nificado' oculto tiene efectivamente relación con el
estado- de perfección O' salud.
China. —
En los libros muy antiguos llamados
Kingo, Pent-sao, Ment-seu y otros se hallan alusio-
nes á la botánica médica. En la corte de los em-
peradores había como una especie de consejO' áulico
de médicos, cuyo principal objeto era «averiguar
las virtudes de las plantas y comunioaii sus observa-
ciones, etc.» En la China, lo mismo que en la India,
en Egiptoi y en casi toda la antigüedad, la medicina
era patrimonio de los bonzos o sacerdotes. En las
visitas ordinarias de la loicalidad (i), el médicO' suele
ir acompañado y lleva una caja con las raíces y
drogas (o sustancias aromáticas), tomando de ellas
según el caso. La obra Pen-tsao-cang es el herbolario
chino que contiene ii.i ii sustancias medicinales pro-
venientes del reino vegetal (2). Dada la igualdad
de origen y de caracteres étnicos é históricos, todo
cuantO' decimos de los chinos puede referirse igual-
mente al pueblo japonés.
Egipto. —
La más remota alusión al poder me-
dicinal de los vegetales se halla en los librois de
Thot —
a quien los griegos llamaron Hermes Tri-
megisto, es decir tres veces sabio. La tradición nos
dice que los sabios sacerdotes egipcios cuidaban
rigurosamente el secreto de sus conocimientos, que
fueron muy profundos, que afirmaban que cada parte
del cuerpo estaba gobernada por un astro, que de
igual suerte lo estaban las plantas y que, por con-
siguiente, conocido el sitio de la enfermadad era
necesario buscar la planta correlativa a. la misma
(l; Véase «Historia Crítica de la Medicinan, por el Dr. Ildefonso Rodrí-
guez y Fernández. T. I, pág. 258.
¡2, De ese libro hay una copia en el Museo Británico, que se atribuye
al médico Li-che-thi, del cual el padre Duhalde ha escrito un [Link]
De muchas plantas se hace el mismo uso que entre nosotros en la actualidad.
;
— 15 —
influencia astral'. Naturalmente, el significado eso
térico de esa afirmación era diferente pero ello nada
;
quita al hecho de que los sacerdotes egipcios, que
como en otras partes ejercían de médicos, curaban
especialmente con plantas, de las que conocieron
un número grandísimo, usándolas sobre todo' en for-
ma de vomitivos y purgantes que empleaban perió-
dicamente. De los cuarenta y dos tomos que con-
tenían toda la ciencia hermética, los seis últimos
estaban dedicados a la medicina, dice Clemente de
Alejandría. ¿ Dónde han ido o qué se han hecho
esos tesoros científicos ?
Los Hebreos. — La Medicina de los judíos se
identifica hasta cierto punto con la de los egipcios.
Fácilmente se explica ello si recordamos que la ver-
dadera historia del pueblo de Israel arranca desde
la época de Moisés, quien fue iniciado en los secre-
tos de la Naturaleza por los sacerdotes de Egipto,
como debía serlo más tarde Pitágoras. Entre los
hebreos la función de médico era ejercida por los
patriarcas o jefes de familias, hasta que se cons-
tituyó la comunidad de los «esenios», que entre otras
prácticas tenían la de cuidar a los enfermos. La
Biblia está llena de alusiones al uso de las plantas
pero no las citaremos como no mencioinaremos la
importancia que tuvo la botánica médica entre los
griegos y romanos por no hacer demasiado extenso
este párrafo'.
Fuentes de conocimiento. — ¿ Cómo llegó el hombre
a cO'nocer las virtudes medicamentosas de muchas
plantas ?
El origen de ese conocimiento es muy diverso
y 'muy curioso. Muchas fueron las fuentes que lo
suministraron. Gomo historiadores imparciales citare-
mos las principales de esas fuentes, las que la tra-
dición nos ha legado y las que la investigación ha
descubierto. Si algunas de ellas parecerán inadmi-
sibles y anticientíficas, muy dueñO' el lector de
descartarlas.
i.° La inspiración. Mencionaremos ante todo la
inspiración, esa cualidad superior que concede el
don de la clarividencia á los que la poseen. Cuando
;
— i6 —
hablamoi de los poetas O' de las oonoepciones p^enia-
les de algnnios descubridores inventores, solemos
,0'
decir con frecuencia «en un momento de hermosa
:
inspiración...», es decir, que atribuimos la posibilidad
de que algunos hombres, por la intensificacióin de
ciertas cualidades psíquicas de orden superior^ pue-
den penetrar en los misterios de la naturaleza, más
adentro de donde puede el común de las gentes.
Pero SI queremos aplicar el mismo concepto á las
ciencias experimentales, entonces en coro el mundo
científicorechazará de plano nuestra hipótesis. Y,
sin embargo, ese mundo científico se ve obligadoi
a su vez a inventar y admitir muchas otras hipótesis
para explicar una infinidad de fenómenos espiritis-
tas, magnéticos, hipnóticos, de sonambulismo, cla-
rividencia y clariaudiencia, que antes se negaban y
que ahora no se pueden negar más.
La inspiración, inexplicable para la ciencia ma-
terial, no lo es para los estudiosos del psiquismo
superior que conocen la constitución septenaria del
hombre y la esencia de cada uno de esos siete prin-
cipios. Hay más todavía: cultivando ciertas facul-
tades espirituales y ejercitándolas, cualquiera podría
penetrar en la intimidad de la naturaleza donde ésta
guarda sus secretos. Los antiguos razonaban, sobre
este punto, del siguiente modo «Siendo la chispa
:
divina en el hombre esencialmente idéntica al Espí-
ritu Universal, nuestro yo espiritual es de por sí
omnisciente mas, la envoltura de la materia le im-
pide manifestar su saber. A
medida que desaparezca
ese impedimento, o cuanto menores sean la activi-
dad y conocimientos propios del cuerpo físicoi como—
en el estado de sueño, éxtasis o enfermedad —
más
perfectamente podrá manifestarse el yo superior en
el plano físico.» La inspiración puede ser, pues, tan-
to inconsciente como consciente. En ambos casos,
sin embargo, es una actividad intelectual colecti-
va que se materializa por intermedio de un solo
individuo. Esta afirmación resulta algo oscura para
lá generalidad nO' lo es en cambio para los que saben
;
que el pensamiento es una fuerza que subsiste des-
pués de haber sido producida y que, como todas
.
las fuerzas, tienje su estado de reposo y de movi-
mientoi, su estática y su dinámica. Cuando una per-
sona despierta^ a la vida psíquica superior, se coloca
en condiciones miéntales supieriores para asimilarse
los pensaniientos similares que en el mismo orden
otras personas producen o han producido, pues así
lo establece una ley dinámica del pensamierito (i).
La conclusión de todo lo que acabamos de decir es
'ésta: los sacerdotes "de la antigua India, Egipto,
Persia, Caldea, etc., hombres puros de cuerpo y de
espíritu, mieditativos, estudiosos, ilustrados é ilumi-
nados, que investigaron y hallaron una gran cantidad
de los secretos naturales, individual y colectivamente
y imediante las cualidades psíquicas superiores de
que estaban dotados, conocieron las virtudes curativas
y otras de muchísimas plantas ( 2 ).
Repetimos que los lectores que no quieran admitir
esa teoría son muy dueños de hacerlo. Creemos,
asimismo', que al verdadero hombre de ciencia no
tienen por qué asaltarle escrúpulos de esa natura-
leza. ¿Ño estamios destinadoisi ,a una eterna evolución
progresiva ? ¿
No es esa evolución m¡ás espiritual
que física ? ¿ Qué inconvenientes ha^ entonces en
admitir que unos hombres nos han precedido en al-
gunos miles de añ'OS, que no son nada en la inmensi-
dad del tiempo que necesita esa evolución ? Cuántos ¡
productos de la ciencia y del arte no parecen sobre-
naturales y milagrosos al salvaje 1 También nos- . .
otros nos hemos adelantado á él muchos mileS' de
años, sin que —
si a él se le ocurriese negar los fe-
nómenos extraordinarios que nosotros producimos
I
—
dejarían esos fenómenos de ser menos exactos.,
El genio —
lo declara la misma psiquiatría tiene —
la peculiaridad de entrever y crear foirmias nuevas,
adelantándose muchos siglos a sus contemporáneos.
Ahora 'bien el genio, lejos de ser una «sublimfe
:
enfermedad», es la organización psíquica superior,
casi perfecta en relación a lo que es común, que
penetra en la intimidad de las cosas con más faci-
lidad que los que le rodean.
(I; Los pensamientos similares se atraen; los contrarios se repelen.
(2) No se olvide que los antiguos sacerdotes egipcios también eran lla-
mados «torapeutas».
:
— i8 —
Hemos querida ser algo difusos sobre este punto,
porque oon las leyies ,á que hemos ajustada nuestrof
criterio, se pueden explicar muchas cosas y se puede
obtener la clave de muchas afirmaciones hechas en
este libro.
Pongamos ahora un ejemplo de los muchos que
nos ha legada la tradición. Dice Eduardo' Schüré
— a quien nadie sospechará de supersticiosoi en su —
hermioso libro siobre «Los Grandes Iniciados», en
la página 54 y siguientes, al hablar del profeta ario
Rama (
i
)
«Tenía él la costumbre de meditar bajo una en-
cina en un claroi del bosque. Una noche que había
meditado largamente sobre los males de su raza
(diezmada por una epidemia) se durmió' al pie dél
árbol. En su sueño le pareció que una voz fuerte
pronunciaba su nombre y creyó despertar. Entonces
vió ante él a un hombre de majestuosa estatura, ves-
tido como él mismio lo' estaba, con el ropaje blanco
de los druidas. Llevaba una varita alrededor de
la cual se enroscaba una serpiente. Rama, admi-
radó-, iba a preguntar lo que aquello quería decir.,
Pero éste, cogiéndole de la mano, le hizo levantar
y le mostró' sobre el árbol mismiO' al pie d'al que es-
taba acostado, una hermosa rama de muérdago.
— Oh, Rama, le dijo, el remedio que tú buscas, aquí
lo tienes. Y sacando de su seno vm piodín de oro',
cortó con él la rama y se la dió. Después/ de mur-
murar algunas palabras acerca del modo de preparar
el muérdago, desapareció'. Rama no dejó de prepa-
rar el muérdago según los consejos de su divino
amigo. Hizio beber el brabaje a un enfermO' y el
enfermlo curó'. . . »
2.° El instinto. —
El hombre no hubiera podid(0
subsistir y vencer los obstáculos de toda clase que
ha hallado' en su camino, si noi hubies'e poseído
en sí, como todo ser viviente, esa facultad que los
antiguos llamaban «mente O' alma instintiva», que
la psicología moderna llama sencillamente «instinto»
(i) Puede también verse la obra de Fabre d’Olivet: «Histoire philoso'
phique du genre humain».
— 19 —
y á la que Ribot (i) ha denominado «forma incons-
ciente de la inteligencia», y que es la directora de
una serie de movimientos necesarios para la conser-
vación del individuo y de la especie o excitación
interior (2).
Por medio del instinto el hombre ha elegido' en
sus primeros pasos, sustancias alimenticias adecua-
das a su nutrición, evitando 'envenenarse con los
mil venenos 'esparcidos á su alrededor. El instinto
le ha sugerido guarecerse en las cavernas, abrigarse
con pieles y le ha indicado cuáles podían ser los
productos del reino' vegetal que podía usar cuando
algún trastorno amenazaba su salud.
Hemos piído citar muchas veces la salud del ho'mbre
primitivo, como un ejemplo de perfección. Diremos
más en cierta épO'Ca nosotros también hemos creído
:
en la exactitud de esa afirmación. Hoiy, después de
haber estudiado más a fondo la naturaleza, esa afir-
mación nos parece antojadiza. Ningún pueblo, como
ninguna especie irracional, en ninguna época se ha
visto libre de enfermedades, como no se ve libre
el mismO' reino vegetal, porque las condiciones y las
imposiciones de la vida nos obligan a proisperar sólo
a expensa de la lucha, y la enfermedad es también
una forma de lucha. El instinto ha guiado aquellos
primero'3 C'Ombates contra el mal descp'nocido comó
hoy lo guía la inteligencia 3 ).
3.° La enseñanza de los animales (4).
(
No es nin- —
guna paradoja afirmar que los irracionales han en-
señado a los homOres muchas coisas, si s© tiene en
cuenta que el instinto es más desarrollado en ellos
que en nosotros. El instinto —
ha dichO' Cuvier —
es una especie de ensueño' o de visión que persigue
siempre a los animales, los que parecen tener, en
(1) Véase: Ribot, «L’Hérédité», Hartmann, «Philosophie de l’Inconscient».
(2) Definición de Darwin y de todos los partidarios del transformismo.
(3) Renouart, en su «Histoire de la Médecine», dice: Las tradiciones más
remotas demuestran que no existe ni ha existido jamás ningún pueblo, lo
mismo salvaje que civilizado, que no haya tenido una especie de Medicina
cualquiera, de lo cual se deduce que este arte satisface una necesidaa natu-
ral, imperiosa, irresistible; no una necesidad ficticia, producto de hábitos
efeminados o de algún otro hábito de la civilización.
(4) Véase: V’irey, «Histoire Naturelle des aliments, des médicaments -et
des poisons»; Smidt, «Disertado de brutis hominem doctoribus»; Bourrie,
«De solertia brutorum in sec ipsis curandis». Diccionario Enciclopédico
Hispano-Americano, Tomo XIll, página 673 y Tomo XXI, página 639.
20 —
los centros de la sensación, imágenes o sensaciones
innatas y constantes, que los determina a. obrar,
del mismo 'modo que las sensaciones ordinarias y ac-
cidentales determinan los actos comunes. Y ha dicho
Parace IsO' (i): Tocante a muchas adquisiciones cien-
tíficas, los animales son superiores al hombre.
El Dr. Weir (2) ha coleccionadoi numerosos casos
de animales que instintivamente se cüran a sí mis-
mos cuando están enfermos o lastimados. De esa
colección reproducimos algunos casos sumamente ins-
tructivos. La abeja, cuando está afectada de diarrea,
cEupa los jugos astringentes de varios árboles, como
el jálamio, cerezo silvestre, letc. Tal es el instinto
de ese animalito, que en invierno, cuando suele pa-
decer de esa afección, bebe gustosa una decocción
de la corteza del cerezo silvestre que se coloca den-
tro de la colmena. Este hecho se podrá apreciar
mejor, si se tiene en cuenta que a las abejas! no les
gustan las sustancias amargas. Los animales vacu-
nos, cuando se enferman dal bazo, introducen el
mismoi en el barro permaneciendo, quietos hasta que
éste Se ha secado, dejando así la parte afectada
protegida por una capa seca y firme.
No ison pocios los viajeros que Ean visto li los
elefantes taparse con barro los agujeros producidos
en' su cuerpo por las balas de lois cazadores. .Un
cazador de liebres vió. un día al gato de su casa que
corría por el mismo camino cubierto, de nieve des-
pués de una tormenta. Creyói que también el gato
había salido a cazar liebres y lo siguió, por espacio
de una legua, viendo con la consiguiente Siorpresa
que el animal, llegado ,á un determinado paraje, co-
menzc.' a escarbar la nieve hasta encontrar una plan-
ta medicinal que devoró en seguida. Grande debe
haber sido la fe del gato en ésa planta si por eUa
se decidió a abandonar la comodidad de la cocina
caliente caminando una legua entre la nieve.
Un médico, que fué a visitar a un chacarero, notó
a una chancha enferma encerrada en un galpón.
(1) «De Fundamento Sapientiae>> t.
(2) Véase la colección de la revista «La Salud», que dirigía en esta
capital el doctor Davison.
21
El chacarero le informó que el animal había sido
pateado por una muía y que probablemente iba a
morir. La chancha parecía sufrir mucho y quería
salir de su encierro. El módico aconsejó que se
abriera la puerta dejando' al animal en libertad. Así
se hizo la chancha salió y se dirigió hacia un: ma-
:
nantial situado a corta distancia, que brotaba p¡or
entre las raíces de un árbol y que estaba cercado
por un alambrado porque el agua estaba impregnada
de hierro) y no se usaba. Cuando la chancha llegó al
alambrado empezói a gruñir y entonces el chacarero
lo deshizo para que el animal pudiera pasar. La
chancha se encaminó inmediatamente a una depre-
sión del terreno donde se acumulaba el agua fresca
que salía del manantial. Allí se recostói permane-
ciendo cinco días y cinco noches sin probar alimento
alguno, aunque se le trajo maíz para que comiera.
Al sexto día se levantó y salió afuera estaba com>-
:
pletamente curada.
La. saliva de los mamíferos, excepción hecha del
sér humano, tiene realmente una acción curativa.
Los perros, gatos, animales vacunos, monos, etc.,
se lamen las heridas cada vez que se lastiman y sus
heridas sanan. Cuando un animal está herido en una
parte del cuerpo donde él mismo noi se puede lamer,
a menudo sucede que otro animal se acerca y le prac-
tica la necesaria operación. Los animales se libran
de sus parásitos usando tierra, barro, etc.
Los animales que sufren de fiebre, restringen su
dieta, permanecen buscan parajes adonde
quietos,
el aire sea fresco, beben agua y en oicasiones se
bañan. Las ovejas y las vacas comen ciertas hierbas
cuando se sienten enfermas. Todos hemos visto al
perro' que sufre de estreñimiento o que ha perdido
el apetito, comer gramilla que le sirve de vomitivoi
y purgante. El ibis fué el inventor de la lavativa,
que practicaba con el pico. Muchos animales que
sufren de reumatismo crónico' permanecen todo el
tiempo po'sible expuestos a los rayos del sol. Las
hormigas mantienen sistemas bien organizados de
ambulancia. Latreile cortó las arterias de uno de
estos insectois y otras hormigas vinieron y cubrieron
22
la parte herida con un líquido transparente secretado
por laboca. Si un mionio chimpancé es herido, para
la hemorragia colocando la mano sobre la herida o
cubriéndola con hojas y pasto- Cuando un animal
Se ha lastimado gravemente una patia, de modo que
ésta queda colgando, la separa del todo por medio
de sus dientes. Un perro mordido: por una víbora
se fué ,a un riacho y durante varios días repetidas
veces colocaba la parte lastimada dentro del agua.
Un pequeño perro que fué lastimado en un ojo,
se retnicí ,á un paraje oscuro, donde no ciom'ía, curán-
dose localmente con saliva aplicada al pie y del
pie al ojo. Los animales que sufren dé fiebres trau-
máticas se curan ellos mismos con aplicaciones de
agua fría.
El estudio del tratamiento instintivo de los ani-
males, como se ve, podría ser de gran utilidad para
el tratamiento racional del ser humano^ en sus di-
versas enfermedades. Sin duda alguna, por haber
hecho observaciones en ese sentido, Priessnifz y Just
pudieron dar una base natural a sus métodos. Los
lectores nos perdonarán, pues, esta algo larga di-
gresión.
4.° La superstición religiosa (i). — La religión fué
antiguamente un repurso' terapéutico por dos razones :
la primera porque, habituado el hombre primitivo á
atribuirlo todo a una voluntad suprema, ha creído
que el bien y el mal, la salud y la fenfermedad fuesen
simples recompensas o castigos que discrecionalmente
las divinidades otorgaban, según los casios; la segun-
da, porque el sacerdote, más instruido, inteligente
y adelantado, resumía en sí todo el saber, constitu-
yendo una especie de intermediafio entre la divini-
dad (y el hombre de ahí que fuese invocado su
;
poder y que al mismo tiempo que 'las funciones
religiosas desempeñase las de médicos (2). En la
(1) Deseamos que no se confunda este párrafo con lo que hemos dicho
anteriormente. Las comunidades de sabios que en los templos de la antigüedad
hacían de la religión una ciencia y viceversa, nada tienen de común con el
sacerdocio prostituido y mercenario que en muchos países fué él agente
del poder político, tiránico y despótico.
(2) No debemos extrañar que así fuese en la antigüedad cuando en
nuestros mismos días se repite el hecho. ¿ Quién ignora el soberbio negocio
que, por ejemplo, han realizado en Francia los curas exploradores del
santuario de Lourdes, o en la Argentina los fabricantes del «Sufficit»?
— 23 —
antigüedad se llenaban de enfermios y los remedios
eran los aromas, las oraciones, las pantomimas.
Cuando se obtenía una curación su relato se guardaba
en tablillas que se colgaban á lo largo de las pa-
redes. Esas tablas votivas han sido los primeros
materiales científicos de la terapéutica.
5.0 Las analogías de color, forma exterior, gusto,
etc. (i) —
Las cualidades de las plantas no tuvieron:
poca, importancia para el empleo de éstas comO' me-
dí camen tos. Así tendríamos, según el ya citado Vi-
rey, que las raíces y flores de las orquídeas fueron
consideradas como afrodisiacas porque se parecen
a las partes sexuales. El fruto del! anacardo oriental
(semecarpus anacardium) tiene la forma de un co-
razón, luego sin duda alguna era un cordial; mien-
tras que la figura uniforme del anacardo occiden-
tal (anacardium accidéntale) le daba la propiedad de
curar las enfermedades de los riñones. La forma
celulosa del liquen pulmonar del roble (hoy susti-
tuido por el liquen de Islandia) hizo que se le pre-
conizara contra las enfermedades del pulmón. El
culantrillo parece un mechón de cabellos, como lo
indica su nombre; debía ser capaz, pues, de hacer
renacer los cabellos en caso de alopecia. El cry-
sosplenium tiene hojas parecidas ,a la forma del ba-
zo; se le ordenó a los enfermos de este órgano.
La saxífraga, que crece entre las piedras, parece
dividirlas con sus raíces; luego se empleaba para
disolver los cálculos de la vejiga. El ruibarbo, él
áloe, la celidonia, el azafrán y la cúrcuma por su
color amarillo fueron empleados para combatir el
exceso de bilis que justamente da a la piel ese color.
La tormentila se usaba para combatir los cólicos
que producía el flujo de sangre; la potentila para
reanimar las fuerzas la hemiaria para combatir la
;
hernia, etc. Pero no acabaríamos nunca si quisié-
ramios continuar con esa descripción.
Nuestro empirismo. —
JuntO' a estas causas prin-
cipales hay que colocar otras de nio mienor impor-
tancia : la casualidad, el tanteo, la observación y en
(i) Teoría de las «ideas preconcebidas».
— 24 —
fin:ese conjunto! de mlodalidades que constituyen ¿1
—
empirismo sobre el que; quiera que no qmera se —
fundará siempre la verdadera medicina.
No necesitamos insistir sobre estas causas concomi-
—
tanteSi— por ahora aunque algún día, tratando- de re-
construir la Historia del arte de curar para la justifi-
cación del naturismo, hemos de entrar en detalles mi-
nuciosos para demostrar lo vana que es la pretensión
de subordinar la teranéutica á la medicina, mientras
sucede precisamente lo; contrario, pues bien dijo La-
tQur que sin la primera la segunda es una inútil his-
toria natural. La razón, la experiencia y la fisiología
contribuirán cada una por su parte a perfeccionar el
edificio -de la terapéutica, pero nunca trazarán induc-
tivamente, como se hace de veinte años a esta parte,
aunque n-o se quiera reconocer, el camino que aquélla
debe seguir. En la sucesión de los fenómenos na-
turales — dice el ya citado Reniouard — la idea de
causalidad o de trabazón necesaria de la causa con
el -efecto, nada nos enseña. Pero cuandoi la sucesión
de dos fenómenos es constante, el espíritu humano
que observa con esmero, está obligado a creer que
se suceden esos fenó-menos porque -están entrela-
zados. (.Así, cuando la curación de un orden de
enfermedades sigue constantemente al empleo de una
medicación, es lógico considerar ésta como causa de
la curación que le sucede, aunque fuese imposible
comprender la razón fisiológica de aquel resultado
y acaso inútil buscarla siquiera. Este principio, apli-
cable en general al naturism-o, tiene -en esta obra su
aplicación especial a la botánica médica, para justi-
ficar el -empirismo- con el cual la tratamos. Por el
momento seguiremos fieles a la afirmación de Re-
n-ouard «fuera -del -empirismo racional, no hay para
:
la ciencia más que ilusión e hipótesis.»
CAPITULO II
Del uso medicinal de las plantas
Cuerpos minerales y vegetales. — La fuerza vital
y los vegetales. —
Idiosincrasia, acción electiva
y reacciones humorales. La flora regional. — —
Alimentos, medicamentos y venenos. Cómo se —
pueden aprovechar las plantas venenosas. El —
desprecio actual por la botánica.
Cuerpos minerales y vegetales. — Se hace al na-
turismo reproche de ser inconsecuente con sus
el
principios fundamentales al admitir comiO' medica-
mentos los productos del reino vegetal, excluyendo
los del reino mineral. ¿ No forma la naturaleza di- —
—
cen sus impugnadores una cadena sin solución de
continuidad, en la que los tres reinos se confunden
y complementan ?
El naturismo, diremos a esos impugnadores, ni des-
conoice este hecho ni obra arbitrariamente al hacer
la selección. Empecemos por reconocer que todo
es relativo, y veamos si entre el mineral y el ve-
getal hay alguna diferencia que pueda interesarnos
para nuestro objeto.
El mineral es materia sino^ muerta e inerte del
todo, por lo menos en estado de reposo, (i) Las
energías latentes para ser desarrolladas y transpor-
tadas necesitan la ccioperación de muchos facto-
res que el hombre no posee en sí o. noi sabe des-
arrollar en el estado actual de su evolución. Esosi
factores están en el ambiente. Los vegetales para
efectuar su proceso de crecimiento extraen de la
tierra los elementos que componen sus órganos la ;
(i) lin rigor debería enunciarse este principio así: todo lo que existe,
hasta el más pequeño átomo, tiene vida; en los minerales la vida se ma-
nifiesta en un grado menor.
— 26 —
tierra es su alimento. En cambio, ©1 hombre, y en
general todios los seres vivientes de lorganización su-
perior, para su desarrollo y crecimlienta necesitan
de los vegetales. Sus productos entran en la econo-
mía, se ideutifican ooffi ella, forman y sustituyen
la materia gastada, en una palabra, mantienen la
vida. El vegetal es nuestrO' alimento como la tie-
rra e% el alimentoi del vegetal. Pero lo que alimenta
— esta es nuestra lógica —
cura, aunque más no
fuera por el hechio de que lo que nutre no daña,
qui bene nutrit bene curat, decían los escólásticos.
Con minerales no podríamos vivir; ellos no nos ali-
mentan, así que en nuestro organismo estarían de
más. Pero todo lo que está de más daña y lo que
daña no puede curar; esto es claro comJO' la luz
del día y no sé qué argumento en contra podrían
oponer nuestros iml^ugnadores.
Con harta frecuencia oímos citar la opinión de
,
los químicos en favor de los medicamentos mine-
rales. Pero no hay que descorazonarse. La química
también habla claro a los que quieren entenderla.
La química bioló;gica prueba que los medicamentos
minerales ó son eliminados en la misma forma en
que fueron ingeridos O lo son en forma de compues-
tos insolubles. Es decir, que pasan á través de la
economía sin haber sido asimilados. Teóricamente,
¡podría interpretarse este paso como un hecho que
no produce ni bien ni mal. En la práctica, sin em-
bargo, las cosas suceden de otro mOdoi: las sustan-
cias que no son asimiladas producen con sus roces,
y por eltrabajo que requiere su eliminación o por
el sitio donde se
fijan —
en virtud de la ley de
inercia —
lesiones que tardan mucho en sanar O no
sanan nunca, prueba' de ello el mercurio. De cada
loo casos tratados por ese mineral, la mitad padece
de reumatismo, artritismo, etc., la otra mitad, con
las médulas espinal y obligada lesionadas, es víc-
tima de la tabes dorsal y de las más variadas for-
mas de parálisis general fatalmente progresiva y
mortal.
Hé aquí por qué el naturismo rechaza los productos
del reino mineral y de la fantástica química que
— 27 —
extrae de su seima tantos miles de venenos medica-
mentosos, y acepta en cambio los del reino vegetal.
El cloruro de sodio — vulgarmente llamado sal
de cocina —
¡parece constituir una excepción a la re-
gla. Pero esa excepción és sólo transitoria, pues ella
es debida a una qostumbre secular, cuyo origen ha-
bría que buscarlo en un gran empobrecimiento! del
suelo destinado al cultivo. Asimismo, el cloruro de
sodio no es siempre innocuo. En numerosios casos
de enfermedades renales hay que suprimirlo totalmen-
te de la alimentación, por los graves disturbios que
trae aparejados. Y aunque así no fuera, no podríamos
repetir la adaptación para tiodos los demás produc-
tos del reino mineral, más aún cuando repugna
al instinto. No tenemos ninguna necesidad de vol-
vernos imitadores de Mitrídates. Es verdad que los
alquimistas, de los que mucho han heredado los
modernos naturistas, empleaban las sustancias ini-
nerales; pero ellos conocían el arte de extraer de
los minerales su quintaesencia, es decir, su vida. No
conociendo nosotros ese arte, no nos queda más
remedio que excluir los minerales de la medicina,
pues tal cual se emplean hoy no significa más que
emplear sus cadáveres — si se nos permite esta ex-
presión — los que en ningún caso dejan de ser da-
ñinos- Sobre este punto, interesante y delicado, he-
mos de volver en otras producciones, cuando nues-
tra preparaciónnos permita hacerlo con competencia.
La fuerza vital y los vegetales. —
Hay otro argu-
menta poderoso en favor del uso de los vegetales
y es el de la transmisión de la fuerza vital. Para
bien comprender este punto, es indispensable enun-
ciar algunas teorías que, aunque parezcan del do-
minio de la filosofía, sirven para explicar muchos
principios de medicina. Hemos dicho ya muchas ve-
ces que el naturismo es también un sistema filosófi-
co. La escuela filosófica, a la que el autor pertene-
ce, admite que la fuerza VitaJ, es decir, la fuerza
que se encuentra en todas las formas,' de vida, desde
la ameba al hombre, es una parte de la energía
que compenetra todo el universo, que no es ma-
teria sino que anima a la materia. La enorme di-
— 28 —
ferencia quie existe en los tres reinos de la natura-
leza, deriva, hasta cierto puntq, de la cantidad de
fuerza vital de que cada uno dispone. Ahora bien,
verificándose la absorción de esa fuerza dél ambien-
te, sobre todo por medioi de la respiración, cuanto
más profunda, pura y consciente es esa absorción,
de mayor capital de vida se dispone. Los minerales
no respiran, los vegetales sí luegoi la riqueza de
;
la fuerza vital de éstos es eminentemeinte superior
a la de aquéllos, (i) Los antiguos oonoicían perfec-
taimente todo' esto y el sistema filosióficoi, al cual
ellos llamaron con mucha propiedad vitalismo, noi es
otra cosa. (2) Los vitalistas supieron distinguir per-
fectamente la diferencia que hay entre la «vida» en
síy el «funcionamiento orgánicoi». Para ellos la vida
no era un simple automatismo mecánico sino: una
creación regida y presidida por una fuerza directora
en continua evolución para ellos el principio vital
;
toima del medio ambiente los materiales necesarios
para la construcción, la reconstrucción y la reinte- .
gración ¡orgánica.
Pero id a hablar a la moderna medicina de estas
teorías. 'Mencionadle el vitalismo' y la fuerza vital
y se reirá. Ella impregnada de un materialismoi árido
y anticientíficOi que no explica nada, noi quiere oir
hablar de los vitalistas, que separaban la materia
de la fuerza. Para ella ese dualismo es ridículo; para
ella la fuerza es la condición inherente a la materia
y viceversa, y aun cuandoi con ese juego de pala-
l3ras no dice nada, cree y pretende hacer creer dog-
máticamente en esta gran equivocación. Sin embargo,
loi curioso del casoi es estoi: toda vez que sus médi-
cos para librar al paciente de una enfermedad fraca-
san, entonces dice sentencioisam'ente la naturaleza :
es la que cura; el médico^ no hace más que deter-
minar —
cbedeciendo a las leyes naturales y favo^
(1) De paso haremos notar lo sigílente: Desde nuestro punto de vista, la
«muerte') es sólo un aspecto de la vida. Cuando un cuerpo físico muere,
sólo vuelve al depósito universal de donde ha salido una parte de la tuerza
vital que poseía su vida, pues la mayor parte de ella, a medida que e»
cuerpo se desintegra y resuelve en sus elementos primitivos, queda en cada
átomo, habilitándolopara formar nuevas combinaciones.
(2) Quien desee profundizar este punto que estudie las teorías de Thales
de Mileto, uno de los más inspirados sabios de la antigua Grecia.
— 29 —
reciendo su desarrollo — condiciones y recursos te-
rapéuticios que ayudan
de la reintegra-
al fenótnieno
ción. Y no se da cuenta que estas palabras son el
más solemne mentís que da a sus propias convic-
ciones, admitiendo —
eso: sí, con palabras diferen-
tes —
toda la teoría vitalista, como no se da, cuenta
que el mismO' organismo S'e lo está demostrando^ con
el trabajo Continuo' de reparar sus mutilaciones y
con el esfuerzo de mantener su unidaid y su indivi-
dualidad. (i)
Expuestos brevemente estos antecedentes, es fácil
oolmprender porque el naturismo justjifica el empleo
medicamientoso :de los vegetales con preferencia ,á
los iminerales. Los vegetales poseen un potencial de
fuerza infinitamente superior a la de los minerales,
con la ventaja de poder transformar y transportar
fácilmente esta fuerza al 'organismo humano:. Ese
movimiento de fuerza transformada desde los teji-
dos de la planta al del hombre es lo- que constituye
el dinamismo vegetal. Negarlo sería negar que los
vegetales alimentan.
Idiosincrasia, acción electiva y reacciones humo-
rales. —
Con el nombre de idiosincrasia se entiende
cierta lespecie de incitación nerviosa particular que
imprimie a la econoimía una manera de ser en cuya
virtud cada individuo se afecta por los diferentes
agentes de un mo'do propio y exclusivoi. Aplicando
'esa teoría lenmedicina, nos explicaremos fácilmente
por qué un enfermo no. puede tolerar por ejem- —
plo —
siquiera lel oloir del aceite de ricino, mien-
tras que otro loi ingiere como si fuera de oliva;, [Link]
qué algunos tienen grandes y prolongadas diarreas
después de b'ebida ima solución salina, pior débil
que sea, mientras lotros beben grandes cantidades
de la misma sin que el vientre se resienta en lot más
mínimo de su acción.
Esa propensión orgánica individual, de la que
(I, La incompatibilidad
existente entre la ciencia y la religión —de
la que las dos son —
es la causa principal de ese grave error
culpables
de que padece la primera. El
día que las dos, reintegradas a su pureza
primitiva, comprendan que deben unirse y complementarse para la expli-
cación de los fenómenos psíquicos de carácter superior, la medicina no
tendrá ninguna repugnancia en aceptar lo que acabamos de enunciar, que
iorma la base sobre la que descansa la verdadera cultura médica.
— 30 —
hemos hablado extensamente al ocupamos de la die-
ta, debe ser tenida siempre presente por el buén
(i)
médico naturalista; y t^oda vez que el enfermioi le
hace presente una observación referente a la forma
de cómo tolera tal o cual medicamento; lejos de
enfadarse y rechazar esa observación, porque tal vez
choica contra su preparación teórica, se servirá tOr
marla muy en cuenta y modificar su teoría confor-
me se lo: dicte el caso. Lo. que se dicei para el m|é^
dico vale para el enfermo cuando se atiende por
sí mismo.
En cuanto al poder electivo de nuestros órganos,
constituye una cuestión importante y grave en el
arte de recetar. Las sustancias medicinales no. son
absorbidas indistintamente y de una maniera unifor-
me .po.r nuestros .órgano¡s de moido que tal sustancia
;
es absorbida con preferencia por un órgano mien-
tras tal otra lo es por otro y rechazada enérgica-
miente por el primero. Quiere estol .decir que exis-
te cierta afinidad entre algunas sustancias medica-
mentosas y lun idetermiinadoi órganoi como, existe cierta
repulsión entre otras sustancias y ¡otros órganos. A
es.o se le llama acción electiva.
¿ Cómo debien hacer el médico y el enfermo* para
conocer esa acción? Es muy sencillo*: por lo gene-
ral, Cuando un medicamento no* es tal. La economía
lo rechaza. Se conoce ese rechazo por los eructos,
dolores localizados, orina cargada, sudores fétidos
y 'Otros síntoímas análogos. Otras veces sucede que
una sustancia destinada, po*ngamois el caso, a ejer-
cer lun determinado efecto sobre los riñones, pro-
voca efectos contrarios exasperando* todos los sín-
tomas que se quieren combatir. Cuando, eso sucede
y aunque los medicamentos suministrados son teói-
ricamente buenos, se debe proceder de inmediato .a
suspenderlos, porque así lo* impione el organismo.
La observación de esos casos debe ser muy riguro-
sa, porque generalmente se cree que el único tubo
de ensayo —
si se nos permite la expresión es —
(i) Véase las obras «Los Nuevos Horizontes de la Medicina» y «La.
Cura Natural».
— 31 —
el estómago, y que cuandiO el estómagoi no rechaza
una sustancia, ésta se puede tomar impunemente.
Pero las cosas noi suceden de una manera tan sen-
cilla. Una sustancia puede pasar tranquilamente a
través del estómago y producir en camhio trastor-
nos en otros órganos. Antiguaniente regía oomoi re-
gla importante en la medicina la teoría de las reaccio-
nes humorales, muy lógica y muy útil, que hoy el
prurito de las novedades ha hecho relegar al olvido.
Sin embargo, dicha teoría es de im¡po|rtancia suma,
porque está comprobado que cada órganoi de —
los encargados de elaborar y distribuir los elemen-
tos nutritivos — una reacción especial. En el
tiene
hombre estómago posee una reacción aci-
sano, el
da, los intestinos una reacción alcalina la bilis, la
linfa y la sangre otras reacciones que oscilan en-
tre esas dos. En el hombre enfermo todas esas
reacciones humorales se alteran o se vician de di-
ferentes modos, proviniendo de eso mismo que mu-
chas sustancias, perfectamente toleradas en el esta-
do de salud, no 1 q son en el de enfermedad., El or-
ganismo), Qomo' ya hemos dicho', denuncia todas las
intolerancias y el médico y el enfenrib deben te-
;
nerlas en cuenta.
La
flora regional. —
Por «flora» dé un determinado
país debe entenderse el conjunto de vegetales que
espontáneamente crecen en dicho país. En cuanfo)
a la eficacia medicamentosa de las plantas, debe
tenerse presente que ella varía de una región á otra.
Así lo ha comprendido la misma Miedicina Oficial,,
pues no de otro modo se explica que cada país ten-
ga su Farmacopea especial y la imposibilidad' de
adaptar un libro- intemacional sobre la materia.
Algunos autores sostienen que no hay plantas de
efectos «regionales» y que un medicamento buenol o
malo, heroico) o inerte, será siempre tal en Cualquier
región del mundoi. Para nosotros esa afirmación es
muy arbitraria y contra ella están los hechos, de los
cuales vamos a citar algunos : el acónito-, venenosísi-
mo en los países de zona templada o cálida, se come
impunemente en Laponia ;
la cicuta, la misma cuyo
cocimiento sirvió para envenenar en Grecia a Só-
32
crates y Fioición, pierde con la latitud casi por com-
pleta su toxicidad; la angélica es un condimentoi
en Irlanda, como lo' es la énula en Alemania y en
Oriente. Es la misma teoría que hemos enunciado
al hablar de los alimentois el té, el café, la coca, el
:
mate, la carne inofensivos o casi en determinados
parajes causan sierios trastornos digestivos en otros;
el aüeite de bacalao¡, indispensable a los esquimales
y lapones, causa repugnancia, náuseas y descompos-
turas en otras regiones. En Alemania, Rusia y Poi-
lonia se hace un gran Qonsumoi de un hongO' — el
amorista muscaria —
que 'en Francia, Italia y Es-
paña es inQottnIestible por su toxicidad. Hay, pues,
en los 'diversos países, preiüispiOisiciones bien defini-
das —para los alimentos cohio para los míedicamen-
tos — que el médico y 'el higienista deben tener
siempre presente, y que provienen sea de las in-
fluencias del clima, sea de ciertas adaptabilidades
hereditarias que sólo los ignoirantes se atreven a ne-
gar. Es por esa misma causa que aconsejamos a
nuestros lectores argentinos hagan uso — cuando'
lo necesiten —
de las plantas que crecen en el suelo
que habitan con preferencia a las de otras regiones.
—
Alimentos, medicamentos y venenos. Ya hemos
dicho que cada vegetal en él fondo' debe ser lo uno-
y lo 'Otro'. Agregaremos que una verdadera
distinción
entre las alimenticias, medicamentosas y
sustancias
tóxicas no 'existe más que en cuanto! a las dosis en
que se las 'emplea y por la finalidad que se persi-
gue. Un ejemplo' muy vulgar es el que nos ofrece
la leche: en pequeñas cantidades íes im alimento;
usada como régimen 'exclusivo! en algunas afeccio-
nes graves 'de los riñonies es un medicamentOi ; vi-
ceversa, administrada ,a los dispépticos y a los que
padecen de estreñimiento es un verdaderoi veneno
por las toxinas que produce su desdoblamiento in-
traorgániooi. Lo qne
se dice de la leche podríase
aplicar a todas las demás sustancias. La cueistión
se reduce, pues, a un op'ortunismo' científico) que
sólo la observación puede aconsejar. Es por eso que
el arte y la ciencia del médÍQO| Sion tan fáciles y tan
difíciles a la vez; y es por eso también que las
— 33 —
teorías apriiorísticas de muchos son tan ridiculas
y perj'udiciales careciendo en absoluto de todo valor
científico.
En rigor, podría entender por niedica-
pues, se
mento no — como
pretendía Claudio Bernard —
«las sustancias introducidas en el organismo y ex-
trañas a la constitución de la sangre» sino la mis-
ma sustancia alimenticia, que entra a formar parte
de la constitución sanguínea y que suscita se- —
gún lo advertía Eonssagrives (i) en la economía —
enferma, cambios de que esta pueda sacar partido^
sea con su empleo exclusivoi sea con su acción in-
tensificada.
Es por esa misma razón que la medicina natu-
ral rechaza la gran totalidad de los productos de
una química absurda que nos da sustancias extrañas
al organismo —
y como tales inútiles y dañinas para —
buscar en la naturaleza visible, en el seno de esa
gran despensa nutritiva que es el reino vegetal, los
productos que los ejemplos de los animales, el ins-
tinto, la observación, la tradición, etc., han indi-
cado como susceptibles de producir cambios pro-
vechosos
Cómo se pueden aprovechar las plantas venenosas.
— Se nos hace indispensable insistir algo más sobre el
empleo de las plantas venenosas. Dijimos que ellas
resultan tales por las dosis ; agregaremos que también
lo son por las manipulaciones que sufren en los la-
boratorios donde se extraen y aiumentan de una ma-
nera poderosas sus principios activos. Dar a un en-
fermo que padece de agudos dolores y no puede
dormir una infusión ligera de adomiideras es darle
un alivio benéfico; pero propinarle al mismo, enfer-
mo morfina, codeína, etc., que son los alcaloides
extraídos del opio. (2) o sea del jugo de las adormi-
deras, es .envenenarlo, [Link] no hay relación al-
guna .entre la cantidad de efecto calmante y so-
II) Véase la obra «Principio de Terapéutica general o el medicamento
estudiado desde los puntos de vista fisiológico, patológico v clínico)', de
ese autor.
(2) Comoejemplo citaremos las palabras que Dorvault escribe en su gran
obra «La Oficina de Farmacia», página 789: «Vanas enfermedades que se
alivian con el uso de un compuesto opiado, se agravan sin duda por medio
xle las preparaciones de morfina.»
— 34 —
porífero que se busca y la iintensidad con que obra
el medicamento administrado. Lo mismo sucede con
cualquiei alimento: un huevoi nutre, cinco huevos
indigestan, veinte huevóos matan oi pueden matar.
Esta es nuestra lógica, pero no es la de los señores
médicos y químicos, a quienes la simple infusión o
el simple oocimiento resulta un remedio, empírico
y grosero, mientras que el alcailoide, las sales y de-
más condensaciiones de las retortas tienen un eleva-
dísimo valor científico. Y si se muere, queda la sa-
tisfacción de haber muerto... científicamente.
Algo más debemos decir. Cuando una planta re-
sulta venenosa por su acción interna y general, no
significa que no se pueda obtener de ella una bené-
fica acción local y externa. Supongam'os el caso* de
tin cólico. El médico' o 'cl enfermo se resisten a
usar la mencionada infusión de adormideras inter-^
namente por el temor que inspira la planta, pues
bien: suminístrese la misma infusión en forma de
leinema y si también eso repugna hágase con las
adormideras una cataplasma y apliqúese sobre el
vientre; el resultado será siempre excelente.
Pero en como no tenemos la pretensión de
fin,
impoiner nuestro modo de considerar este punto, y
dada la inmensa cantidad de plantas similares por
su acción que nos suministra la naturaleza, Cada
cual escogerá entre esa cantidad las que le inspiren
mayores confianzas.
El desprecio actual por la botánica. — La botánica
médica atraviesa actualmente por un período dé cri-
sis. La crisis no le viene por el desuso a que el p'ú-
blioo pudiera haberla relegado), sino" por el despre-
cio, la ignorancia y la conveniencia de la clase mé-
dica. El médicO' moderno' —
dice el doctor Baumgar-
ten (i) —
esclavo de los resuiltadios' de las llamadas
novísimas investigaciones, posee muy pocos conoci-
mientos de las hierbas y sus efectois. Parócele casi
indigno de su profesión recetar sencillamente una
taza de infusión de mantzanilla, por ejemplo, de hier-
ba buena o de alguna ¡otra planta. Por el hecho
(i) Véase «La Neurastenia», por el doctor A. Baumgarten, página 251.
— 35 —
de que clase médica c'ontempioránea parte toda-
la
vía de suposición de que el públicO' no sólo cree
la
en la eficacia de la receta, sino que hasta exige
que se le formule esta última, y por el hecho tam-
bién de prestarse dicha clase a seguir la casi ener-
vante marcha triunfal que con su inagotable pro-
ducción de específico tras específico han emprendido
las diversas fábricas de productos químicos, puede
muy bien decirse que el facultativo actual se halla
en plena constelación de remedios sintéticos.
Bastaría echar una ojeada a los antig'uos libros
de medicina, sin embargo, para convencerse del in-
menso arsenal de medicamentos sencillos y efica-
ces que suministraba a nuestros padres el reino^ ve-
getal. En aquellas épocas los botánicos se dedica-
ban con amor y conciencia al estudioi de ese reino
y, basados sobre la experiencia, compilaban hermo-
sos tratados de materia médica que seguramente
valen mucho más que muchos tratados de medicina
moderna. Hoy podríamos definir esa situación como
lun «odio a lo sencilloi». El empleoi de las plantas
— mal estudiadas o estudiadas sólo teóricamente
en las facultades — es puro «curanderismoi». La ver-
dadera ciencia quiere cosas difíciles de estudiar y
difíciles de compenetrar, aunque los resultados sean
dudosos o negativos. Hay, pues, una forma de lucha
de clase en ese terreno: la clase médica defendien-
do lo obscurO' para conservar sus prerrogativasí y el
buen sentido popular pidiendo claridad y casos po-
sitivos. La botánica médica no muere, porque en
gran parte satisface a esa aspiración.
El fenómeno del escepticismo general que en ma-
teria de medicamento reina entre el jjúblico' y en-
tre los mismos médicos y los teimores de los na-'
turalistas que ven por todas partes venenos, tienen
su 'explicación, si se considera el mal uso que se
hace de es^os mismois raedicamjentos, cuya acción
buena o mala, heroica O' inerte, noi es absoluta, sino
relativa a la manera de servirse de ellas. La Me-
dicina, como todo lo humano, es una ciencia re-
lativa, encerrada dentro los límites de lo posible,
que nada tiene de sobrenatural y maravilloso. Y
— 36 —
si se tiene la precaución de no separar nunca la
Higiene de la Terapéutioa, utilizando, — como de-
cía el ya citado FiOnssagrives y como lo venimos
predicando desde hace tienapo — en beneficio de
esta última los preciosos recursos auxiliares que la
primera le ofrece, habremos hecho dar al arte de
curar un gran pasiq.
Nuestrois lectiores podrán apreciar que también en
ese sentido nos destacamos de nuestros colegas, tra-
tando de abrir sendas nuevas y ensanchar el campo
de acción de la medicina natural. No son ya las 6o
o 70 plantas miedicinales usadas por Kneipp, y ser-
vilmente copiadas por sus secuaces más ó menos
conscientes, las que figuran en este libro, ^ino es
la gran mayoría de las plantas que la naturaleza
generosamente ha esparcido' sobre la superficie de
la tierra y que en diferentes modos nos sirven, sea
administrándonos maderas, fibras textiles, alimentos
y materias primas para una infinidad de industrias,
y que botánicos ilustres han 'estudiado en: todas las
épocas de todios los tiempos.
Esta obra útil y necesaria la realizamos con la
plena conciencia de cumplir un deber.
CAPITULO III
Taxonomía y fitografía
0 sea
Clasificación y descripción de las plantas
La botánica y sus divisiones. —
La rama de las
ciencias naturales que estudia el reinio orgánico' de
la naturaleza se llama biología, y la parte de la bio-
logía que se ocupa exclusivamente de los vegetales
se denioimina botánica.
La botánica se divide en general y especial. La
primera estudia los caracteres referentes a la es-
tructura y funcionalismo de las plantas, es decir,
su anatomía y su fisiología. Ciomo' suponemios que
nuestros lectores tienen más o menos nociones
de ella, pues su conocimientoi es hoy obligatorioi
hasta en las escuelas elemientales, no nos ocupare-
mos de esta parte. La segunda, basándose en los
mismos caracteres que describe la botánica general,
separa a los vegetales en grupos, facilitandoi así el
conocimiento de las numerosas especies esparcidas
sobre la tierra en las diferentes edades geológicas
y en la época actual. De esta parte nos O'cuparemios
detalladamente porque —
como' se verá en el curso
del libro —
tiene una gran importancia para la bo-
tánica médica, cuyo objeto es aprovechar en debida
forma y con fmes curativos, los diversos principiios
que pueden extraerse de las plantas, (i)
La parte de la botánica especial que clasifica los
vegetales se llama taxonomía y la parte que los des-
cribe fitografía.
¿Cuál es el objeto de la clasificación? Sencilla- —
mente el de facilitar su estudio, deduciendo por —
analogía —sus propiedades. Así, pues, los vegeta-
(I) En realidad, las divisiones de la botánica son más numerosas y
complicadas; pero como no son propias de la índole de este libro, las
omitimos, aconsejando al lector que desea conocerlas, consulte la obra
«Botánica Médica», de nuestro ilustre maestro el doctor Lucio Durañona,
edición de 1912.
; ;
38 -
les, como los animales, han sidO' distribuidos en ti-
pos, grupos, clases, órdenes, familias, géneros, espe-
cies y variedades. Todas estas diferencias son na-
turales —
menos la última, que es obra artificial
del hombre. —
En efecto, todo lo- que nosotros ha-
cemos para obtener en las plantas caracteres nue-
vos y oon el fin de imejiorarjas y seleccionarlas, tien-
de a constituir una variedad.
Para Qomprender mejor esas divisiones, es nece-
sario tener presente que cuando varias especies de
vegetales, o sea varias plantas, se asemtejan por sus
caracteres, ellas vienen a fotmar un género los gé-
neros similares forman familias; con el conjuntoi
de éstas se forman los órdenes, con los órdenes las
clases, con éstas los grupos y con éstos los tipos. La
reunión de todos los tipos de plantas constituyen
el reino vegetal. Supongamos que se trate de cla-
sificar la patata, vulgarmente llamada «papa». Su
nombre científico latino es solanum tuberosum per-
tenece al género «solanáceas», al orden «gamopéta-
las», a la clase «dicotiledóneas», al grupo «angios-
permas», y al tipo «fanerógamas».
¿ Por qué en botánica cada planta es
designada
con dos nombres latirnos oi latinizados? Esa nomen-
clatura binomio o binaria, de dos notobres, fué crea-
da por Linneo. Cion la primiera palabra se designa
el nombre del género y con la segunda el de la es-
pecie. Nosotros, en el curso del libro, llamaremois
a cada planta con su nombre vulgar, poniendo en
bastardillas y entre paréntesis los nombres científi-
cos, iseguidos por la inicial del nombre del sabio
que pñmero describió’ la planta de la que se trata.
Así, por ejemplo, en el casO' de la patata, se pondrá
a continuación (solanum' tuberosum) L.; esa L. es
la abreviación de Linneo. (i)
(l) Carlos Linneo nació en Rashult tiel Suderhot, Suecia, el 12 de mayo
de 1707 y murió en Upsali el 10 de enero de 1778. Llegó a ser por sus propios
esfuerzos uno de los más grandes naturalistas que ha habido; fué miembro
de todas las Academias de Europa y escribió un gran número de obras del
más alto mérito. Se le puede considerar como el creador de la botánica
científica, pues fué él quien ordenó trabajos confusos de sus predecesores
y dió al lenguaje botánico reglas que aun se respetan, impidiendo que esa
ciencia cayese en el caos. Aunque su método de clasificación de las plantas es
«artificial», él presintió la superioridad del método «natural», que tan feliz-
mente y casi al mismo tiempo que él aplicaba a la botánica en Francia, Ber-
nardo de Jussieu.
— 39 —
Los diversos sistemas. —
Todos los sistemas inven-
tados para clasificar los vegetales pueden dividirse
en tres grupos: emp' ricos, artificiales y naturales.(
Al primer grupo pertenecen las primeras clasifica-
ciones que se conocen y que fueron hechas en la
antigüedad por Aristóteles y Teofrasto, quienes dis-
tribuyeron todas las plantas en hierbas, arbustos y
árboles, no tomando en cuenta ninguno de los carac-
teres propios del vegetal; al segundo grupo perte-
necen los que toman en cuenta imoi o pocos de esos
caracteres, muy visibles, pero nO' fundamentales, co-
mo es el sistema de Linneo, fundado, en las particula-
r'idades de los órganos reproductores, llamado por
eso también sistema sexual; al tercer grupo perte-
necen los que toman en cuenta el mayor número
posible de caracteres, subordinándolos unos a otros.
Según su importancia y generalización. A esta úl-
tima clasificación natural pertenecen el sistema de :
los dos Jussieu, tío y sobrino (Bernardo y Antonio
Lorenzo), basados en la estructura de la semilla y
la inserción de los estambres el de De Candolle, ;
basado en la organización interna de los tallos el ;
de Sachs, modificado por Prantl, que parte de la
peculiaridad de las plantas de reproducirse por es-
poros o de poseer flores, y por fin el de Van Tie-
ghem, que es el más moderno- y científico y que
es el adoptado en el presente libro. (2)
Clasifícación de Van Tieghem. Según este au- —
tor, todos los vegetales pueden dividirse en dos gran-
des tipos: las criptógama§, llamadas también esporofi-
tas, y las fanerógamas, llamadas también antófitas,
seminíferas o es per mató fitas. (3)
Las criptógamas comprenden 3 grupos: las taló-
fitas, las muscíneas (o briofitas) y las criptógamas
vasculares (o pteridófitas). Las talófitas comprenden
las dos clases llamádas algas y hongos, las muscíneas
(I) Es necesano tener presente que una clasificación natural exacta
sólo fué posible después del invento del microscopio, sin el cual no podían
conocerse muchos vegetales de formación rudimentaria,
(2/ Véase la notable obra de Van Tieghem «Cours de Botanique»,
París. 1906.
(3,1 Estas denominaciones de «criptógamas» y «fanerógamas», se hallad
también en el sistema de Linneo; pero este sabio sólo entendía por crip-
tógamas las plantas que tienen sus órganos reproductores ocultos, y por la-
nerógamas las que los tienen visibles.
— 40 —
las de hepáticas y musgos, y las criptógamas vas-
culares las filicíneas, las equisetíneas y las licopodí-
neas.
Las fanerógamas se dividen en dos grupos, las
gitnnospermas y las angiospermas. Las angiospermas
comprenden dos clases, las monocotiledóneas y las
dicotiledóneas.
Los distintos órdenes, familias, géneros y espe-
cies en que se subdividen estas grandes divisiones,
se verán en los párrafos que siguen :
1er. Grupo. — CRIPTOGAMAS o ESPOROFITAS
Lacaracterística principal de las criptógamas es
la ausencia de ese conjunto de órganos que fornran
la flor (embrión, cotiledones, estambres y pistilos).
Su estructura es simple y presentan las más variadas
formas, que va desde la célula aislada hasta el helé-
cho arborescente de los países cálidos, que tiene todo
el aspecto de un árbol. Se reproducen, como hemos
dicho, por esporos —
de ahí su segundo- nombre —
que son corpúsculos microscópicos o semillas que
nacen espontáneamente y se presentan en bolsas es-
peciales que se abren en el momento opiortuno, de-
jándolas caer al suelo- o al agua, donde crecen, (i)
Las criptógamas, como ya se ha dicho, se -dividen
en talófitas, muscíneas (o brió fitas) y en criptógamas
vasculares (o pteridófitas).
Talófitas. —
Son vegetales rudimentarios, de
organización muy sencilla, provistos de un cuerpo
único, un talo o taloma, de donde deriva el nombre
del grupo, de lo cual se d-educei que son de una or-
ganización en que no hay diferencia de órganos.
Constituyen un grupo muy heterogéneo, lo¡ cual ha-
ce difícil su descripción en conjunto y hasta su di-
visión. Comprenden las algas, los hongos y los li-
qúenes.
Algas. —
Son vegetales acuáticos, tanto de agua
dulce como salada, y de lugares húmedos. Están
(1 j En las criptógamas más elevadas la reproducción es también más
complicada; pero como este libro es sólo de botánica médica, no podemos
ocuparnos detalladamente de todas las funciones vitales de las plantas, ni
de su estructura y demás caracteres, pues entonces el libro resultarla muy
voluminoso. Volvemos a repetir que para quien desee datos minuciosos at
respecto, la mencionada obra del doctor Durañona sirve admirablemente.
:
— 41
constituidos por una o varias células de grandes di-
me!nsiones, cuyas ramificaciones toman aspectoi de
hojas, tallos y raíces. Su coíisistencia es a veces ge-
latinosa y viscosa y otras pétrea. Afectan un color
verde, pardo, rojo o azul. Sus dimensiones varían
entre 'milésimas de milímetro y dos o trescientos
metros. En el agua se hallan hasta doscientos me-
tros de profundidad. Se reproducen de muy' distinta
manera, desde la simple multiplicación vegetativa
hasta la reproducción sexual heterogámica. Se divi-
den en confervas, o algas de agua dulce fucus o
;
;
sargazos, que viven en el agua salada, cubriendo a
veces vastas extensiones de la superficie marina,
y contienen mucha soda e iodo; diatomeas, células
microscópicas saturadas de materias silicadas que,
acumulándose durante siglos, han constituido rocas
friables; coralinas, algas rojas o florídeas, incrusta-
das de sustancias calcáreas que las hacen semejar
a poliperos, y en bacterias que son, a lo' míenos para
el estado actual de nuestros medios de conocimientoi,
la forma más pequeña de seres vivientes. Tienen
aspecto de bastoncillos y no se pueden percibir más
que coloreándolas y mediante microscopios muy po-
derosos. Las bacterias a su vez se subdi\dden en
cimógenas o fermentos, que son las que producen las
fermientaciones, como' el «bacilo láctico», el «amilo-
bacterio», el «micoderma aceti», el «imicrococcus urae»,,
el «micrococcus nitrosans» y otros muchos de apli-
caciones industriales las sapriógenas, que son las
;
que determinan las fermentaciones pútridas y se lla-
man también vibriones porque son provistos de mo-
vimienfos las cromó genas que segregan principios
;
'Qoliorantes en el medio en que se cultivan, y las
patógenas, así bautizadas por Pasteur, porque se las
bree la causa de las enfermedades epidémicas o
oontagiosas. En esos seres microscópicos se con-
funden lois dos reinos animal y vegetal, (i)
(i) Las principales especies patógenas, contra las que se dirigen hoy
los esfuerzos de la medicina «antinatural», son las siguientes: el «bacillus
anthracis», o «bactericida carbuncosa», descubierta por Devaine en 1850;
se halla en el carbunclo, grano malo o pústula maligna. El «b. tuberculosis»
o de Koch, porque fue descubierto por este sabio en 1882; se halla en^
todas las formas de tuberculosis. El «b. diphteriae», o bacilo de Klebs-
Loffler, descubierto por Klebs y cultivado por Lóffler en 1884; se halla-
— 42 —
Hongos. — Son vegetales terrestres que carecen
'de clorófila; crecen en los lugares húmedos y som-
bríos, donde hay sustancias orgánicas en descompo-
sobre los animales y vegetales vivos. Cuando
.sicióin,
-se alimentan de materia muerta se llaman saprofitos
y cuando viven a expensas de seres vivos parásitos.
Son de forma y consistencia variables, pues a ve-
ces s>on simples filamentos reticulados, otras son tu-
bérculos o tienen aspecto de copas y parasoles. Se
componen de dos partes el «miocelo», que es
: la
que generalmente está metida dentro tierra, y la
externa o «peridión», que contiene los órganos re-
productores.
Los hongos, según Van Tieghem, se dividen en
estos seis órdenes mixomicetas, oomicetas, uredineas,
:
ustilagíneas, basidiomicetas, y ascomicetas.
Muchas especies de hongos son comestibles, otras
son venenosas. Entre las primeras mencionaremos
las varias clases de agárico, que se cultiva en gran
escala, y sus similares la bola de nieve y la oronja
verdadera, la boleta comestible o cepa, la morilla, la
cantarella o girolla, la clavaria amarilla, orejas de
Judas y la trufa; entre las especies nocivas están:
el agárico de la encina o yesquero, la boleta de Aler-
ce, el cornezuelo centeno, el añublo y el oidio. Se'agru-
pan, aunque impr-opiamente, a los hongos los mohos
y las levaduras, por su modo de vegetar y sus ca-
racteres sapriófitos.
Liqúenes. — Son plantas en realidad dobles, pues
en las afecciones diftéricas. El «b. tiphosus>< o bacilo de Ebcrth, descu-
bierto por este sabio en 1880; se halla en la fiebre tifoidea. El «b. pestis»,
o bacilo de Yersin, descubierto por éste en 1894; se halla en la peste
bubónica. El «b. tetani», descubierto por Nicolaier en 1884; se halla en
el tétano. El «vibrio cholerae asiaticae) o bacilo «vírgula» o «coma», descu-
bierto por Koch en 1884; se halla en el cólera asiático o cólera morbus. El
«pneumococcus pneumoniae, streptococcus lancelatus, micrococcus pasteur», o
€neumococo" de Fraenkel, descubierto por Pasteur en 1881 en la saliva
de un enfermo de rabia; se halla en la pulmonía lobar y en muchas flegma-
sías viscerales. El «micrococcus gonorrhae» o «gonococo de Neisser», des-
cubierto por éste en 1879; se halla en las infecciones blenorrágicas y en
el pus de la uretritis en forma de diplococo. El «streptococcus pyogenes»,
descubierto por Pasteur y Doléris en 1897; se halla en la erisipela, en
ciertas infecciones puerperales y en las inflamaciones supuradas profundas.
El «staphylococcus pyogenes», que se halla en todas partes, particularmente
en las supuraciones. El «b. leprae» o de «Hansen», que se halla en la
lepra; y por fin el de «Pfeiffer», que se halla en la influenza, y el «trepo-
nema pallida», considerado por muchos como un protozoario, que se halla
en la sífilis. Para cada uno de esos microorganismos, la medicina antinatural
tiene ya su correspondiente suero, más antin’atural todavía.
— 43 —
resultan de la unión, por simbiosis, (ij de un alga
y de un hongo, que viven en sitios secos, en la
corteza de los árbodes, en los muros y en los más
estériles peñascos. Tienen la forma de costras secas
:Q de expansiones membranosas y foliáceas, llama-
das talos, de color verde, amarillo', gris o blanque-
cino. Las principales especies son la cetraria o li-
quen de Islandia, cotmestible y el de los renos que
comen estos animales. Como esj>ecies de la flora ar-
gentina, se deben m'encionar las siguientes la as- ;
nea angulata, vulgarménte llamada barba de árbol;
la asnea hieronymi o barba de piedra; la asnea bar-
bata, o barba de árbol, la r amalina frascinea de Tu-
cumián; la urceolaria semposa y el rhizocarpon geo-
graphicum.
Muscíneas. —
Son criptógaímas que tienen tallos
y hojas, pero' carecen de vasos y raíces ; estas últi-
mas están representadas por rizoides, que son sim-
ples pelos absorbentes. Presentan la característica
de ser de reproducción altemante, es decir, poseer
la generación sexual y asexual. Se dividen en las
dos grandes familias de los musgos y de las hepáticas.
Musgos. —
Son plantas muy pequeñas que se
•
presentan en pelotones ; crecen en los lugares hú-
medos y oscuros, en la tierra, tronco de los árbo-
les, rocas y muros viejos a veces cubren grandes
;
extensiones formando una alfombra verde y espe-
sa. Tienen tallas y hojas, pero sin flores, sin raí-
ces y sin vasos para la circulación de la savia. Se
reproducen por esporas y por huevos. Se dividen
en dos órdenes, las briineas y las espagniineas. Las
primeras comprenden dos familias, las fascáceas y
las briáceas ; las segundas comprenden también dos
familias, las esfagneáceas y las andreáceas.
Hepáticas. — Crecen también en los sitios hú-
medos y son de estructura más sencilla que los mus-
gos no están compuestas más que por un simple
;
talo, como la marchantia polimorfa, o presentan tm
(l) Con ese nombre se designa la coexistencia y la mezcla de dos orga-
nismos vegetales que se prestan mutuo apoyo para vivir.. En el caso de
los liqúenes, el agua, por su clorofila nutre al hongo, el cual, en cambio,
suministra al alga el medio húmedo que necesita, defendiéndolo así de la
sequía.
— 44 —
tallohueco ramificado, provisto de pequeñas hojas
imbricadas y dispuestas paralelamente en los dos
apuestos lados del tallo, como’ las ¡un ge r manías. Pue-
den considerarse como una transición entre los mus-
gos y las algas. Comprenden dos órdenes, las mar-
cantineas y las yungermaniíneas, con dos familias ca-
da uno.
Criptógamas vasculares. —
Tienen hojas, tallos,
raíces y vasos para circiüación
la de la savia.
Comprenden las tres familias siguientes las filicí- :
neas, las equisetíneas o asperillas y las licopodíneas:
Filicíneas. —Son plantas a veces herbáceas y
otras arborescentes y vivaces, de hojas muy fes-
toneadas que brotan de un rizoma subterráneo pro*-
visto de raíces. Sus hojas están arrolladas a mane-
ra de cayado, hacia adentro, antes de extenderse.
Sus esferas se hallan encerradas en pequeñas espo-
rangios del grandor de una cabeza de alfiler, agru-
pados en la cara anterior de las hojas, constituyen-
do conjuntos lenticulares llamadas soras, protegidas
por una membrana muy fina llamada indusia. Son
de generación alternante. Comprenden tres órdenes
los heléchos, las maratíneas y las hidropteridíneas.
Los más importantes son los heléchos, que están
esparcidos por toda la superficie del globo y com-
prenden unas 3.500 especies. De éstas las princi-
pales son: el helécho macho o polipodio común, el
capilar o culantrillo, la osmonda real y los heléchos
arborescentes. Estas plantas, lo mismo que las coni-
feras y las cicadeas, se hallan en estado de fósiles;
han contribuido', pues, a la formación de la hulla.
Equisetíneas o asperillas. —
Son plantas her-
báceas, propias de sitios húmedos y pantanosos. Na-
cen de un rizoma provisto^ de raíces su tallo es li-
;
so, hueco y estirado longitudinalmente llevan ra-
;
mos verticilados y sus órganos reprad'uctores se ha-
llan en espigas terminales compuestas de escamas
que tienen la forma de clavo. Debajo de cada es-
cama hay una cápsula o esporangio que contiene
un gran número de esporas. Comprende un solo
género, el equisetum o cola de caballo jx>r tener —
esa forma —que abarca muchas especies, entre
T
— 45 —
las cuales se cuentan la asperilla del limo, la aspe-
:
rilla de invierno, ©1 equisetum arvensis, bien conocido'
en la medicina natural, la telmateja, etc.
Licopodíneas. — S;on plantas de tallos ramifica-
dos ya rastreros, ya elevados y rectos sobre la su-
perficie de la tierra. Se asemiejan a los musgos por
sus hojas. Las superiores, agrupadas en espigas ter-
minales, llevan en su axila cápsulas que se abren
como una caja por una hendidura transversal y con-
tienen otras muchas cápsulas llenas de un polvo'
amarillo muy inflamable fy bien conocido con el nom-
bre de polvo de licopodio o de palo. Las principales
especies son el licopodium ciavatum y las selciguielas,
pequeñas yerbas perennes, con 300 especies casi to-
das tropicales.
2o. Grupo. — FANEROGAMAS
El carácter principal de las fanerógamas es, co-
mo hemos dicho, poseer órganos de origen foliáceo
y más o menos modificados, que se llaman flores.
En realidad —
dice el Dr. Durañona lo que —
las caracteriza es la existencia de semillas, porque
a veces las transformaciones foliares son tan rudi-
mentarias, que están únicamente destinadas a ori-
ginar y soportar un óvulo, que después de la fe-
cundación se convierte en semilla. Comprenden, dos
grupos, o mejor dicho sub-grupos, comO' dice ^^an
Tieghem, las gimnospermas y las angiospermas.
—
Gimnospermas. Son plantas de hojas femeninas
o «carpelos», que tienen Óvulos libres, sin que exis-
ta un cierre absoluto, sin estilo y sin estigma en ;
ellas, la fecundación se efectúa, pues, directamente,
es decir que los elementos masculinos o granos de
«polen» caen directamente sobre los «óvulos», (i).
Las flores, unisexuales Oi hermafroditas, no tienen
cáliz ni corola; el embrión tiene uno; dos *0 más
cotiledones. Los estambres se presentan en forma
de escamillas reunidas en cono en cada uno de los
(i) En fanerógamas los órganos masculinos están representados por
las
hojas más o menosmetamorfoseadas que se denominan «estambres-; estos
producen sacos o bolsas llamadas «anteras', en donde se acumulan granos
microscópicos en gran cantidad que constituyen el elemento fecundante lla-
mado «polen».
; ; ; ;
— 46 —
cuales hay dos sacos llenos de poden, el que está
sep)arado en dos núcleos y dqs ampollas llenas de
aire para su diseminación (i). No son muchas las
especies de gimnospermas conocidas actualmente ;;
y como todas ellas cionstituyen agrupaciones bastante
naturales y homogéneas, se las subdivide directa-
mente en las tres familias de las coniferas, cicadá-
ceas y gnetáceas, excluyendo: clases y órdenes.
CONÍFERAS. — Al 'contrario de las anteriores, son
vegetales de climas fríos y templados, aunque hoy
se hallan distribuidos en todo el globo. Son plan-
tas de una sola raíz principal que continúa la direc-
ción del tallo y se ramifica lateralmentie. El tallo>
es leñoso, de crecimiento indefinido, recto, mono-
podial, de ramificación lateral y axilar, con frecuen-
cia aislada y a veces verticilada, cuyo conjunto da
al árbol una forma de copa oi de parasol y a veces,
la de un cono, como sucede en los cipreses. Las.
hojas son sésiles, delgadas, lineares, aciculares y per-
sistentes, manteniéndose en las ramas durante años.
Las flores son unisexuales, monoicas o dioicas y
el fruto es generalmente un cono, al que debe su
nombre la familia, de escarnías leñosas, a veces pa-
recido a una baya resultante de la soldadura de las
escamas que permanecen carnosas. La semilla, que
contiene diversos embriones, lleva a un lado una
expansión foliácea en forma de ala, a fin dé que el
viento pueda llevarla. Numlerosas son las especies
de las coniferas, entre las principales citaremos los :
pinos, con sus variedades de pino maritimo y el pino
piñón los abetos, con sus variedades de abeto común
y abeto elevado los enebros y las sabinas; los cedros,
cuya principal variedad es el cedro del Libano los
cipreses las meliáceas, o cedro colorado de Misiones,
Salta y Tucumán; los alerces, que crecen en los
Alpes y en las faldas andinas del Río Negroi; las
araucarias, esparcidas en Australia y en casi toda
la América del Sur; el tejo y las sególas, a las que
pertenecen esos árboles colosales de California que
a veces llegan hasta 1 20 mietros de altura. Las coní-
(i) Esta diseminación es tan grande en los bosques de pinos, que pro-
duce el fenómeno conocido con el nombre de «lluviade azufre».
— 47 —
feras han dejado numerosos fósiles y son. las que-
más abundan en los terrenos carboníferos.
Cicadáceas. — Son plantas tropicales de Africa,
Asia y Oceanía, menos el género dioon, que crece
en México. Su tamaño es variable y algunos géne-
ros tienen un gran parecido con los heléchos arbo-
rescentes. Las raíces son primarias y secundarias;
los tallos son tuberculosos, a veces leñosos y no
ramificados. Las hojas son de dos clases unas es-
:
cam-osas y sin iclorófilas y otras pecioladas, muy gran-
des que a veces llegan hasta tres metros. Los fru-
tos o son las simples hojas capelares abiertas, o
bien los escudos que forman el cono, se unen y
protegen los óvulos fecundados en su interior. Com-
prenden unas 95 especies y muchos fósiles. Las
más conocidas son las cycas y el dioon ednlis.
GnetáCEAS. — Representan un término medio,
una transición entre las gimnospermas y las angios-
permas. No se conocen más que tres géneros las :
ephedras, los gnetum y la welwitschia. Las primeras
son parecidas a las equisetáceas, de tallos articu-
lados en cuyos nudos hay dos pequeñas hojas es-
camosas y sin clorofila; los segundos tienen hojas
grandes y pecioladas y flores monoicas y la tercera,
de tallo ancho y cónico', con el vértice hacia abajo
que se continúa directamente con la raíz. La par-
ticularidad de la w^elwitschia es que su tallo es más
ancho que largOi y está provisto de dos hojas opues-
tas que a veces alcanzan dos metros de largo, ^te-
niendo que descansar en el suelo. Crecen en el Afri-
ca occidental y en la Patagonia.
Angiospermas. — Su carácter principal es la exis-
tencia de órganos reproductivos de naturaleza fo-
liar, aunque muy modificados, en los que hay ci-
clos y verticilos esenciales o de generación y otros
accesorios oi de priotección. La flor, considerada co-
mo una rama corta, de entrenudos cortos y sobre
la que están insertadas las diversas piezas que for-
man los ciclos y verticilos de metamórfosis progre-
siva, de inflorescencia racimosa o cimosa y de co-
rola muy variada, cuyas diferentes formas ha ser-
vido de base para la nomendlatura son completas
;
— 48 —
y hermafroditas y tienen un brilllante aspecto por sus
sépalos y pétalos ooloreadoiS. El 4 vulo está ence-
rrado en el ovario' por mediO' de carpelos soldados
entre sí el polen se ooimpone de granos unicelu-
;
lares no cae directamiente sobre los óivulos, sino
;
que, alargándose en fornia de tubo, atraviesa al es-
tigma y el estilo antes de penetrar al ovario. Las
angiospermas comprenden las dos grandes clases de
los monocotiledóneas y dicotiledóneas.
Monocotiledóneas. —
Se llaman así porque el
embrión tiene un soloi cotiledón; las raíces se pre-
1.
sentan en formas de manojos o cabelleras, cuya im-
portancia está relacionada con la talla dél vegetal;
2.
suelen llamarse «atípioas» el tallo' es simple, y po-
;
co 3.o nada ramificado^; las h|Ojas son largas y termi-
nadas
4.
en punta; las flores nO' tienen más que un
perianto simple, con órganos en número de tres p
múltiplo de tres. x-\tendiendo al tamaño de las flores,
a su inflorescencia y al número de estambres, se
dividen en los siguientes cuatroi órdenes :
° Macrantinas, de flores grandes e inflorescen-
cias pequeñas. Tipo: las familias de las li-
liáceas.
° Micrantinas, de flores pequeñas e inflorescen-
cias grandes. Tipo: las gramíneas.
° Oligandrinas, el número de cuyos estambres
es menor que tres. Tipo: el bananero.
" Poliandrinas, el número de cuyos estambres
es mayor que tres. Tipo: la sagitaria.
Las liliáceas (i) son plantas herbáceas cuyo tallo
termina en su extremidad inferior por una cebolla
o un rizoma. El perianto' tiene seis divisiones tie- ;
nen seis estambres el ovario es libre y de tres
;
cavidades y el estilo es simple, tenninando en tres
estigmas. El fruto es una cápsula de tres cav'ida-
des, cada una de las cuales contiene muchas semi-
llas. Son una familia muy extensa y notable, cu-
yos 190 géneros con más de 2000 especies se hallan
esparcidas en todas las zonas cálidas y templadas
del globo. Entre dichas especies, mencionaremos las
(I; Según Van Tieghem, comprenden 190 géneros y más de 2.000
especies.
— 49 —
azucenas, los tulipanes, las asfódelos, el jacinto, la
yuca y muguete, que son plantas de adorno el
el ;
ajo, la cebolla, la chalóla, el puerro, el espárrago y la
ananá, que son comestibles; y la escita marítima,
el cólchico, el áloe socotrio y la zarzaparrilla, que
son medicinales.
Las gramíneas —
que son las más útiles al hom-
bre por sus aplicaciones alimenticias e industria-
les —son plantas de tallos herbáceos' (llamados ca-
ñas), huecos, macizos únicamente en los nudos, de
donde parten hoijas alternas y envioilventes de vaina
partida en toda su longitud. Las flores son mem-
branosas, forman espigas de un solo color, tienen
tres estambres y el lOvario de una sola cavidad, no
contiene más que un óvulo, lleva dos estilas y dos
estigmas plumosos. El fruto es un cariópiside con
perispermo harinoso y embrión muy pequeño. Las
especies principales son las que sirven de alimento
y las que se emplean en la industria; entre las pri-
meras figuran los cereales, como las diversas clases
de trigos, el centeno, la cebada, el arroz, el maíz y
la avena, la caña de azácar y las gramillas, el mijo,
el alpiste, el forraje, el sorgo y el heno; entre los
.segundos están el bambü y el esparto.
En cuanto al bananero es una planta herbácea pro-
pia de los países tropicales. Sus flores tienen cinco
estambres fértiles; las siemillas están formadas de
un albumen amiláceo. Tiene hojas muy grandes, en-
vainadas, y su fruto es una baya feculenta muy usa-
da como alimento.
Por fin, la sagitaria, aquí llamada achiria, crece
qn los pantanos y debe su nombre a la forma de
flecha que tienen sus hojas. En el mismo talloi tiene
flores masculinas y femeninas. Las tres variedades
más conacidas son la s. sagittae folia, la s. cinen-
:
sis y la s. obtusifolia.
Dicotiledóneas. —
El carácter fundamental de
esta clase es poseer dos cotiledones en el embrión,
cuyo desarrollo^ empieza muy temprano. Las raíces
están constituidas por una principal, continuación
directa de la radícula del embrión, que sigue la di-
rección del tallo y se ramifica abundantemente es ;
;:
— so-
llamada «típica». Los tallos se ramifican con fre-
cuencia y tienen formas irregnlares. Las hojas gene-
ralmente SíOn pequeñas, comúnmente lanceoladas,
con1. tendencia a ramificarse y formar hojas qom^
puestas. Las flores varían mucho, pero la mayoría
es pentámera, dispuesta en cuatro verticilos, general-
2.
mente con cáliz y corola diferenciadas. Se dividen
en los seis órdenes siguientes
3.
" las apétalas superováricas, que paseen flores
sin corola y en las que los estambres y el
4. cáliz, cuando existen, se insertan por debajo
del ovario.
5. " las apétalas inferováricas, que no tienen co-
rola e ¡insertan sus estambres y el cáliz, cuan-
6.
do existe, sobre el ovario.
° las dialipétalas superováricas, que tienen coro-
la, pero con pétalos más o menos libres. La
ins'erción del perianto y del androceo se ape-
ra de manera que el ovario' queda libre.
" las dialipétalas inferováricas, de pétalos libres;
la inserción de los tres ciclos exteriores se
hace sobre el ovario.
° las gamopétalas superováricas, de pétalos sol-
dados y ovario libre.
° lasgamopétalas inferováricas, de pétalos sol-
dados que, juntos cion el cáliz y el androceo;
se insertan sobre el ovario.
He las familias y especies más importantes
aquí
de cada uno de esos órdenes
v^Apétalas superováricasy). —Sus familias son 20;
las principales son éstas las moreras, a las que per-
:
tenecen la morera blanca, la madura o marera de
Cuba, la morera de Quito y las diferentes higue-
ras ;
las canabineas, que comprende el cáñamo, el
lúpulo; el cáñamo de la India y el ramio de Java,
cuyo cultivo se está ensayando^ en Tucumán las ;
poligonáceas, a la que pertenece el ruibarbo; las
urticáceas, a las ^que pertenecen las ortigas, y las
piperáceas, que comprende la pimienta y‘la cubeba.
«Apétalas inferováricasy>. —
Es un orden bastante
limitado que no comprende más que nueve fami-
lias, de las que son principales las cupulíferas, cu-
— 51 —
yas especies más importantes ccn la enema, el cas-
taño, el haya, el álamo, el alisoi, el abedul, el ave-
llanoi, el plátanoi, el sauce, el alcornoque, el roble
•
las jugLandáceas, cuya especie principal es el nogal
y las santaláceas, a. las que pertenecen las diversas
especies de sándalo.
«Dialipétalas superováricast>. —
Es el orden más
rico de todas las cotiledóneas, pues posee 62 fami-
lias ;
las principales son las renanculáceas, cuyas
:
especies más importantes son el acónito, el eléboro',
el «hydrastis canadensis», la delfinia, la anémona,
la arañuela, el botón de oro o francesillo, el ra-
núnculo acuático', los elematides, la peonía; las lau-
ráceas, con el canelero, el laurel, el alcanforero; las
malváceas, con las malvas, el malvavisco, la malva
real, el algodonero', el cacao-; las euforbiáceas, con
el ricino, el crotón, el tornasol, el bo-j, el árbol del
caucho, el «mlanibot» o mandioca ; las cruciferas, con
la mostaza, la coclearia, el rábano, la col, el repo-
llo, el nabo-, la coliflor, el berro, el cestillo- de oro,
la colza, el pastel y sus afines las violetas y los
pensamientos las papaveráceas, con las amapolas
;
y las adormideras las cariofileas, con los claveles,
;
las clavelinas, las minutisas, la saponaria o yerba
del jabón y sus afines las liliáceas, cuya especie
;
más impoirtante es el lino común y la co-ca las ;
leguminosas, (7000 especies), con los porotos, las ha-
bas, los garbanzos, las lentejas, las arvejas, los al-
tramuces, la alfalfa, el trébol, el algarrobo-, el maní,
el tamarindo, el sen, la esparceta, la mielga, la ca-
ñafístula, el índigo-, la retama macho, las sensitivas,
las acacias ;
las pomáceas, con el membrillero, el
peral, tnanzaino y nísperoi; las rosáceas, a las que
pertenece el gran número de rosales, las frambuesas
y las freisleras las amigdáleas, con el ahnendro-, el
;
damasco, el durazno, -el ciruelo, el guindo las ampe-
;
lídeas, con una sola familia, la vid y sus afines las ;
auranciáceas, a las que pertenece -el naranjo-, el limo-
nero, cidras, etc.
«Dialipétalas inferováricas». —
Es un orden poco
numerc'SO:; comprende 14 familias de las que men-
cionaremos las umbelíferas, cuyas especies más im-
:
— 52 —
portantes son la angélica, la cicuta, la zanahoria,
el apio, la chirivia, el perejil, el perifolio', el culan-
tro, el anís, el comino', la alcaravea, el hinojoi y
sus afines las cactáceas, con los cactois, la penca,
;
la higuera chuímiba las mirtáceas, con el eucalip-
;
to, el guayabo y el árbol del clavo;
granado, el
las araliáceas, cuyo tipoi es la hiedra común y las
cornáceas, cuyo representante principal es el san-
guino de España.
({.Gamo pétalas superováricasy>. Este orden com- —
prende 30 familias, siendo las principales las siguien-
tes las escrofulariáceas, a la que pertenecen la di-
;
gital o dedalera, la escrofularia, la escolilla, el ver-
basco, la verónica, la flor de conejo, la graciola o
hierba del pobre, etc. las solanáceas, con La pa-
;
tata, la berenjena, el tomate, el pimiento, la bella-
dona, el estramonio, aquí llamado «chámico», el be-
leño, la dulcamara, la yerba mora, el duraznillo' blan-
co, el tabaco, y las ericáceas, con 1.300 espe-
etc.;
cies, de las que menciiomaremos el brezo común, el
arbóreo y el de escobas, el redodendrón, la aza-
lea,el mirtilo, la gayuba o uva ursi, etc.
vGamopétalas inferováricas». Este orden com- —
prende 10 familias solamentej de las que las más
importantes son las rubiáceas, cuyas especies prin-
:
cipales ison las quinas, el cafetero, la rubia, la ipeca-
cuana, etc. las valerianáceas, cuyo representante es
;
la valeriana ; las cucurbitáceas, a las que pertene-
cen los pepinos, zapallos, calabacerios, melones, san-
días, la ooloquintida, la brionia, el cioloimbrillo' sil-
vestre, y Ipior fin las compuestas, que es la familia más
numerosa de las angiospennas, pues cuenta unas
10.000 especies, agrupadas en tres subfamilias, que
son las «tubulifloras», a las que pertenecen el ár-
nica, el ajenjo, la manzanilla, el cardo de Castilla,
el alcaucil, el azafrán, la dailia, el girasol, las sieim-
pre vivas, los crisántemlos, la caléndula, etc. las «la- ;
biatifloras», con la ay|[Link], el mátiCoi, la yerba dej
árbol, la chila y el romerillo y las «ligulifloras»,;
con la achicoria dulce y la amarga, ^el diente de león,
las lechugas, la escarola, la escorzonera, el salsi-
fí, etc.
— 53 —
Hemos coinsiderado útil esta brevísima exposición
de la taxonomía actual para facilitar a los lectores
la tarea de ubicar cada una de las plantas que se
describirán mías adelante en el sitio que por su clasi-
ficación le oorresponde. De cada una de esas plan-
tas se pondrá la familia el lector sabrá el resto. Así
;
por ejemplo, al decir que al «abelmosctoi» es una mal-
vácea, se sabe que forma parte del orden de las dia-
lipétalas superováricas, de la clase de los ootiledio-
nes del género angiosperma y del grupo o tipoi de
las fanerógamas. Con la ayuda entonces de cualquier
tratado de botánica sabrá fácilmente cuáles son to-
dos sus caracteres, de los que nosioftroís hemos men-
cionado sólo: los principales.
Naturalmente, no podemos incluir en esta breve
reseña todas la fa'miilias de los vegetales usados en
medicina pero sabiendo que seguimos la clasifica-
;
ción de Van Teighem, en la obra del mismo, ya
mencionada, se hallarán las familias que no figuran
en el presente capítulo.
:
CAPITULO IV
Elección, recolección, desecación y conservación de
las plantas — Influencia astral.
No podrían ser más deficientes los tratados de
botánica médica que se ponen hoy en manos de los
partidarios de la medicina natural. Son deficientes
por el número de plantas que oontienen, la forma
que enseñan para cultivarlas, seleccionarlas y reco-
lectarlas, la manera de preparar
lo que se debe to-
mar y, en
porque no dan todos los datos que son
fin,
indispensables para aprovechar sus virtudes medica-
mentosas. No debemos, ¡jues, extrañar si muchos
—
hacen caso omisoi y a veces desprecian las pro- —
piedades turativas que encierra esa gran farmacia de
la naturaleza que se llama reino vegetal es que ;
nada sacan en limpio de los titulados «atlas de bo-
tánica». Si este libro tiene algún objetoi, es precisa-
mente subsanar todas esas deficiencias.
Elección de las plantas. La elección de las —
plantas que han de emplearse con un determinado
fin curativo, es de la mayor importancia para el
tnaturista,sea el médico, sea el enfermo, (i) Di-
chas plantas o son exóticas oi son indígenas las pri-
meras, patrocinadas por el comercioi, deben presen-
tarse en absolutas condiciones dé pureza y frescu-
ra; en cuanto a las segundas, cada uno< debería
Cultivarlas por sí mismoi, hacerlas cultivar bajo su
dirección o encargar esa función a una 'persona com-
petente. Naturalmente que no se llega de buenas
a primeras a un resultado satisfactorio; pero con
(i) Es de lamentar que no haya farmacéuticos competentes que se de-
diquen especialmente a esta clase de farmacia.
r
— 55 —
paciencia, observación y una larga práctica se con-
sigue dicho resu,ltado'.
Ante todo, debe partirse de la base que si unas
plantas son propias de una determinada región, ello
no ha obedecido al acaso. Hay que ver en el he-
cho una influencia iiniportante del clima, de la
oonstitución del terreno y de otras causas conco-
mitantes, que imprimen a los vegetales exacta- —
mente como ocurre en los reinos animal y mine-
ral —
caracteres y propiedades distintas. Por eso
— y también porque el examen de las plantas pro-
cedentes del exterior no es siempre fácil estimamos —
más conveniente y prudente usar las que nos da el
suelo que habitamos.
Momento de la recolección. —
¿ Cuándo deben re-
colectarse las plantas ? Según de qué partesi de ellas
se trate. En general, puede decirse que sólo debe
hacerse cuando han llegado' a su madurez o a su
mayor estado de lozanía, estado que Van Helmont
denominaba tiempo balsámico. En partioular, dire-
mos que existen numerosas excepciones de manera
que en cada caso hay que tener presente el medica-
mento que se desea obtener, para lo cual se consi-
derará las influencias de la edad, del terreno, del
estado de cultivo o salvaje y del clima, (i)
La edad tiene una gran influencia sobre las vir-
tudes de las sustancias vegcitales. Hay plantas que
gozan de propiedades opuestas según la edad en que
Se recogen así la lechuga, que en un principioí es
;
acuosa y comestible, produce después un jugo le-
choso dotado de propiedades muy activas. Nume-
rosas plantas sólo son venenosas cuando- alcanzan
cierta edad, no siéndolo en estado tierno-, como- su-
cede con el acónito! joven que es comido por los
suecos Existe una ley química al respecto-, que po-
;.
dría formularse del modo siguiente hay muchos prin- :
cipios que aparecen o desaparecen según la edad del
vegetal. La malva y la altea, que son emolientes
cuando jóvenes se ponen ácidas y algo- astringentes
hacia el fin de su vegetación. Pero, a pesar de las
numerosas excepciones, la regla es que en el prin-
(I) Véase Dbrvault, cLa Oficina de Farmacia', página 165 y siguientes.
— 56 —
cipio de la época de la floración es cuando gene-
ralmente las plantas adquieren toda la plenitud de
su actividad.
El terreno tiene también su influencia por cuanto
produce plantas de mayor o menor acción. Las um-
belíferas, que son aromáticas, cuando se crían en
un terreno seco, lo son muy poco cuandoi proceden
de terrenos húmedos viceversa, las virosas pierden
;
una parte de su energía siempre que cam'bian el
suelo húmedo que les conviene por otro más seco.
Las solanáceas exigen un terreno nitrogenado; la
borraja y la parietaria un terreno^ salitroso; la bella-
dona y el beleño terrenos ligerois la mercurial y
;
la fumaria tierras flojas y bonificadas. Las plantas
procedentes de terrenos secos y pedregoísos tienen
más materia colorante y más tanino en su corteza
que las que crecen en terrenos húmedosi y pingües.
Si la menta piperita permanece más de tres años
en un mismo sitio, degenera y el aceite volátil que
oontiene pierde sus cualidades. Hay, pues, plantas
medicinales que necesitan alternativas.
El cultivo tiene también una gran influencia, como
lo prueba toda la historia y el progreso de la agri-
cultura. Con el cultivo se disminuye, por ejemplo,
el sabor acre, amargó y desagradable de las achi-
corias, del apio y de los cardos. Muchas plantas,
especialmente las umbelíferas, cruciferas y labiadas,
ganan con el cultivo; pero en general puede afirmar-
se que las plantas medicinales más activas y más
útiles son aquellas que nacen espontáneamente, es
decir, las que se hallan en estado salvaje.
El clima es un factor poderoso en las propiedades
de las plantas. Ya hemos dicho que, comoi regla
general debe sentarse que los vegetales se han de
tomar en el país donde crecen espontáneamente,, por-
que trans portador a otros climas degeneran, perdien-
do sus principios y propiedades. En Europa se ha
querido muchas veces cultivar el ruibarbo, que es
originario de Asia, pero siempre se ha) obtenidd sin,
las propiedades que le son características. Lo mis-
mo puede decirse del fresno, que sólo en Sicilia da
el maná, de los miroxalons y copaíferos que en el
— 57 —
Perú dan el bálsamo de toM y de copaiba y no
lo dan en otra parte, y del cannabis indica que trans-
Iportado de un sitio a .otro, por próximo' que sea,
ya no da el «haschisch». Haller ha observado' que
la valeriana cultivada en parajes bajos y húmedos
es mucho, menos eficaz que la de las alturas, (i)
Recolección de las diversas partes de las plantas.
— Sabido es que de una planta se aprovechan sola-
mente una o variajs a la vez de sus partes, sucedien-
do a veces que unas de esas partes tienen determi-
nadas propiedades y que otras tienen cualidades di-
ferentes. Los diversos óirganos de las plantas que S'e
utilizan son la raiz, el tallo', las cortezas, las ye-
:
mas, las hojas, las flores, los frutos y las semi-
llas. Damios a continuación las reglas a que es pru-
dente atenerse para la reoqlecciión de dichos órganos.
Las raíces se deben recoger en primavera o en
otoño. Si se reco'gen en primavera debe ser cuandoi
empiezan a apuntar las hojas; si en el otoño, cuando,
éstas hayan caído por completo; si la planta es bienal,
se esperará que haya caído también el tallo:, cuando se
recogen 'en otoño. Dioscórides, Galenoi, Avicena y
otros autores fijan esas époicas del año para la re-
'coleccióin de las raíces por estas razones en pri-:
mavera porque es cuando la raíz, debiendoi alimentar
los retoños, elabora jugos nuevos y en otoño por-
;
que, no dirigiéndose más los jugos hacia los órga-
nos de repro'ducción que han caído', vuelven' otra vez
hacia las raíces. Las raíces anuales hay que reco-
gerlas foraosamente cuando' la planta está en ple-
na vegetación. Las de vegetales vivaces sólo convie-
ne extraerlas después de algunos años de- vida; por
ejemplo, la del ruibarlo, que se recoilecta a los 4
o 5 años.
La altura de los tallos leñ¡osos y el leñoi mismo se
recolectan en invierno', pues en esa ép'O'ca del año
son más densos y pro'ducen más extractó'. Los ta-
llos herbáteos se recogen después de la foliación y
antes de la. floración.
(ij Es muy difícil obtener mayores datos sobre este punto— que es
de la mayor importancia por cuanto aun no ha sido escrita una
— obra de
geografía botánica médica.
— 58 —
Las cortezas se recogen cuando la planta se halla
en la fuerza de su edad, al terminar la vida anual o
antes de la floración. Por lo general la de los ar-
bustos se separa en otoño y la de los árboles en
primavera. Algunas veces sucede que la corteza de
un árbol se presenta en diferentes capas cada una
con propiedades distintas. Así en el sauooi, la pri-
mera es resolutiva, la segunda purgante en las qui-
;
nas, los alcaloides se localizan bajo una siola capa
y no se diseminan por todas.
Las yemas, si son escamosas, se recogen antes
que se haya separado la pérula que las cubre, y
si no lo Sion antes que se desunan las hojuelas que
se hallan aplicadas entre sí.
Las hojas se recolectan en la época en que han
adquirido mayor vigor, es decir, cuando: empiezan
a apuntar los órganos reproductores, pues si fuese
más tarde, los jugos serían absorbidois por dichos
órganos con detrimento de las hojas. Si la planta
es bienal, las hojas se recogen sólo en el segundo
.año. Cuando se dice que deben emplearse las sumi-
dades floridas de una planta, quiere decir que se
recogen las flores con las hojas que le son más pró-
ximas, pues se ha notado que en algunas familias,
como las labiadas, el aroma de las hojas va crecien-
do con relación a su altura sobre el tallO' y que las
más superiores se diferencian poco de las mismas
flores.
Las flores deben cortarse antes que la corola se
.abra completamente, porque entonces su olor es me-
nos vivo, su color más pálido y el ovariO', que estái
ya fecundado, ha tenido tiempo: de absorber todos
los jugos de los órganos accesorios que perecen y
caen. Hay una excepción y es la rosa rubia, que se
recoge len capullo, porque entonces es cuando el
color rojo y su poder astringente están más desarro-
llados.
Las frutas, si son carnosas, se recogen cuando
están perfectamente maduras, menos algunas rojas
como las frambuesas, rnloras y grosellas, porquel muy
maduras dan un zumo viscoso fácihn'ente alterable.
Las que deben ser cionservadas durante el invierno
— 59 —
Se arracan antes de su completa madurez. En cuan-
to a las secas deben recolectarse cuando la semi-
lla y el pericarpio hayan adquirido todoi su desarro^
lio, que se desequen naturalmente.
ipero antes
Por fin, las deben recogerse perfectamen-
semillas
te maduras simo, al evaporarse el agua; que aun con-
;
tienen, quedarán desorganizadas. Las emnlsivas se
enrancian muy pronto. En general puede decirse
que al tiempo de recolectarlas es cuando se separan
las valvas ein las frutas capsulares y cuando está
bien madura el pericarpio en las carnosas.
La mejor hora para recoger las plantas o sus
partes es aquella en .que la atmósfera está seca y
serena, después de salir el sol y después que se
ha evaporado el rocío de la mañana.
Calendario de botánica médica. Los datos que —
van a continuación se refieren no sólo a las plan-
tas que deben recogerse en cada mes, sino a las
preparaciones que conviene hacer durante el mis-
mo. Ellas sirven no solamente a los herbolarios o
farmacéuticos que quieran hacer de la botánica mé-
dica —desde nuestro punto de vista una especia- —
•
lidad, sino también a los simples particulares que,
hallándose en el campo O' en pueblos pequeños, pue-
den procurarse por sí mismos las plantas medici-
nales y preparar con ellas el medicamento que ne-
cesitan. (i)
Enero. —
Recolección. —
Hojas y sumidades de
ajenjo (2.^ recolección), agrimionia, alquímila, pla-
teada, albahaca, ceñiglo untuoso, calaminta, yerba
gatera, yerba de pordioseros, centaura menor, celi-
donia, cuscuta, graciola, hisopo, mejorana, maro,
malva, melisa, meliloto, menta, milenrama, hipéri-
co, tabaco, orégano, telefio, amaro, lepidio, persi-
caria, ranúnculo, yerba del rocío, romero^, ruda, sa-
bina, sanícula, salvia, lengua de ciervo, escordio, es-
crofularia, serpol, tanaoeto, tomillo, ulmaria y vul-
varia. Elores de aciano, borraja, alazor, madre sel-
va, espliego, malvas, clavel, ortiga muerta y vara de
(i) Si por casualidad nos olvidamos de mencionar algunas plantas, <'l
lector puede suplir nuestra falta, guiándose por los datos que hemos des-
crito anteriormente.
— 60 —
oro. Frutas y semillas de altramuz, adormidera blan-
ca, perejil y zaragatona.
Preparaciones. —
Se preparan en este mes las
aguas y aceites la mayor parte de las
volátiles de
labiadas y otras plantas ya dichas, particularmente
de hisopo, melisa, menta, ruda, sabina y cerezas
negras.
Febrero. — Recolección. — Hojas y sumidades de
anserina, belladona, berro de Pará, trébol acuá-
tico, yerba mora, nogal, ruda y estramonio. Frutas
de gordolobo, granado, malvavisco y lúpulO'. Todos
los frutos seminoideos de las umbelíferas, y en par-
ticular los de angélica, anís, cilantro, cicuta y fe-
landrio; las nueces para cáscaras verdes, losj pepinos
y las moras.
Preparaciones. — Se harán la pomada de pepinos,
los jarabes de moras y trébol acuático>, los extrac-
tos de estramonio, trébiol acuáticoi, hojas de nogal
y pericarpio de nuez.
Marzo. — Recolección. —Raíces de angélica, aco-
to, aristoloquia, ásaro, vencetóxigo, esparraguera, bis-
torta, gatuña, caña, celidonia, achicorias, grama, elé-
boro, hinojos y otras raíces de umbelíferas, helécho,
brusco, malvavisco, lirioi, ninfea, salep, paciencia, peo-
nía, polipodio, cincoi en rama, rábano [2.^ recolec-
ción), regaliz, tormentila, tusílago, valeriana y dul-
camara. (La recolección de estas raíces también pue-
de hacerse en primavera, cuando sólo han brotado
las hojas que indican su situación, pero es prefe-
rible el otoño). Hojas de mercurial. Frutos de arán-
dano, alquequenge, agracejo, cinonroidón, espino cer-
\al, ricino, saúco y yezgo. También se recoge en
este toes la miel y la cera.
Preparaciones. —
:Miel de 'mercurial, zumo y jara-
be de agracejo, espino cerval y agraz arrope de ;
arándano:, saúco y yezgo:; y la conserva de cino-
rrodón.
Abril. —
Recolección. —
Raices de énula, barda-
na, brionia, consuelda, cinoglosa, fresa, rubia, im-
peratoria, ruibarbo indígeno, caña saponaria y va-
leriana mayor. Hioijas Idé lombarda y taraxaóón.; Fru-
tos de enebro, membrilloi, manzanas, uvas y saucO'.
61 —
MuérdagiO de encina, leños en general y pipas de
membrillo.
Preparaciones. —Se preparan los zumos de mem-
brillos,granadas y manzanas y sus jarabes.
Mayo. — Recolección. —
Bulbos de cólquico, de
azucena, de escila y de narciso, y las cortezas en
general.
Preparaciones. — Las del oólquico y escila frescos.
Junio. — Recolección. — En este mes se extraen
los zumos de algunos frufois con bastante econo-
mía, Según las localidades donde uno se halla y
prepáranse por lo tantO' los jarabes.
Preparaciones. — Son iguales a las de julio.
Julio. — Recolección. —
Nueces de ciprés, pul-
monaria de encina, hongos medicinales y algunas
otras criptógamas. Los higos, uvas, azufaifas y dá-
tiles secos llegan al comercio en este mes y deben
ser utilizados con preferencia a los viejos.
Preparaciones. — Se preparan en este mes los
alooholatos e hidrolatos se reducen más fácilmen-
;
te a polvo, en esta época, las resinas y gomO' resi-
nas, las gomas mismas y particularmente la traga-
canto, -el castóreo, el acíbar y la gelatina.
Agosto. — Recolección. —
Son más o menos las
mismas que las del mes anterior. Si el invierno ha
sido benigno se recogen violetas, haciendo con ellas)
el jarabe, aunque estas flores abundan más en el
mes siguiente.
Preparaciones. — Las mismas.
Setiembre. — Recolección. —
Yemas de álamo
(que también se recogen en octubre) y de abeto,
celidonia menor; flores de narciso, melocotón (-en
-octubre también), tusílago y viol-ejtas.,
Preparaciones. — Jarabes de violetas, tusílago y
flor -de melocot-ón.
Octubre. — Recolección. —
Hojas de ásaro (me-
jor aún en diciembre) y mandrágora flores de or-
;
tiga ¡muerta.
Noviembre. — Recolección. —
Ajenjos (i.-^ reco-
lección), actea -o yerba de San Cristóbal, pulsatila,
aliarla, cariafilata, becabunga, cicuta, codearla ( i .“
recolección), berros, yedra terrestre, lirio de los va-
— 62 —
rosas piájidas y rojas,; peo-
lies, trinitaria, pul|m|Oinaria,
nía, rábano rusticano recolección), turiones de
(i.®
espárragos y flores de nogal.
Preparaciones. —
Extractos de pulsatila y de yer-
bas antiescorbúticas; los jarabes de coclearia, be-
rro, trinitaria, puntas de espárrago y rábano; la po-
mada, el aceite y el agua destilada de rosas y el
emplasto de cicuta.
Diciembre. —
Recolección. —
Hojas y sumidades
de apio, acederilla, angélica, artentisa, ásaro, abró-
tano, bardana, belladona (i.“ recolección), betónica,
borraja, consuelda media, buglosa, cuaja leche, cu-
lantrillos indígenos, mastuerzos de los pradpg, cardo
santo, achicorias, digital, tártagos, erisimo, eufrasia,
hinojo, fumaria, camedrios, mialvavisco; siemprevE
vas, beleñoi, lechuga virosa, laurel-cerezo, marrubio,
parietaria, yerba-doncella, taraxacón, llantén, políga-
la amarga, zarza, saponaria, escabiora, verónica y
verbena. Flores de amapola, manzanilla, retama, azu-
cena, matricaria, ninfea, azahar, gnafalio, saúco, ca-
léndula y tilo. Frutos de cerezas, fresas, frambue-
sas, grosellas y nuececitas.
Preparaciones. —
En este mes se harán los saca-
rolados y conservas de angélica, azahar, belladona,
digital y beleño; los extractos de esas mismas plan-
tas y de borraja, fumaria, ninfea, saponaria y esca-
biora; las aguas destiladas de laurel-cerezo- y de
azahar Los aceites simples de las solanáceas y el
;
bálsamo tranquilo'; la pomada de yemas dei álamo y
los alcoholaturos. En este mes y en el siguiente
Se preparan con particularidad los jarabes, zumos
y jaleas de cerezas, frambuesas, fresas y grosellas.
La influencia de los astros. —
En la recolección
de las plantas, ¿ es necesario tener en cuenta también
la influencia de los astros y elegir una hora propi-
cia al corte ? 1
Para contestar satisfactoriamente a esta pregun-
ta, Sería necesario hacer una extensa exposición de
lo que se entiende por astrología, exposición que
de ninguna manera podemos incluir en este libro.
Daremos, pues, al respecto sólo algunos datos. Hoy
la ciencia moderna excluye en absoluto- que la as-
trología —
como su hermana la alcpiimia —
puedan
63 —
encerrar algo de verdad. «La astrología, ha dicho-
Bailly, fué la enfermedad más larga que afligió a
la razón humana, pues su duración ha pasado de
50 siglos como enfermedad es incurable y sus ac-
;
cesos pasan para renacer se debilita con los pro-
;
gresos de la luz y desaparece cuando ésta es uni-
versal;
p-ero si sufre la luz cualquier eclipse, apa-
rece de seguida la astrodogía, tan osada, coíinoi siem-
pre...» Y Voltaire, tan propenso a tratar de imbeci-
lidad todo lo que no estaba en armonía con su
propio modo de pensar, solía decir «No hay que
:
asombrarse de que la tierra entera haya sido em-
baucada por la astrodogía...» En esas pocas pala-
bras de Bailly y Voltaire podría condensarse toda
la manera, de considerar a la astrología de nuestros
modernos hombres de ciencia. Ahora bien, sin en-
trar a discutir las razones, los prejuicios que los
¡ofuscan, diremos, con Franson, que ni el error ni
la impostura son elementos perdurables y que toda
opinión de modo' universal, aun pareciéndonos ab-
surda y ridicula, representa necesariamente alguna
gran verdad. La astrqlogía, como la alquimia, ha
sido cultivada por hombres eminentes en saber y
en virtudes que no deben de ninguna manera ser
confundidos con los charlatanes que en todo tiem-
po explotaron esas ciencias. Y si por un lado' el
escepticismo moderno presenta los nombres de Bai-
lly, Voltaire y otros, los partidarios de la astrología
ponen en línea de batalla nada menos que los nom-
bres de Ptiolomeo, Proolo', Porfirio, Santo Tomás
de Aquino, Tycho Brabe, Keplero, y muchos otros.
Los que admiten la influencia de los astros, ¿ en
qué fundan su ciencia ? Pues sencillamente en que
los astros hacen llegar hasta la tierra sus emana-
ciones luminosas, eléctricas, magnéticas, etc., que
necesariamente ejercen un determinado influjo co-
mo lo' ejercen la luz y el calor del sol. ¿ Pueden
los seres vivos que habitan la tierra sustraerse a
ese influjo? Nosotros noloi creemiois y suponemos que
por determinista que se quiera ser oi quizás en vir-
tud misma del determinismjo, no se puede negar
Ja influencia astral,, ni aun en el caso en que se
— 64 —
aplica al destino reservado- al ser humano, pues im-
posibilitados en negar la influencia de los astros
sobre todos los seres vivientes, ¿por qué no había
de ser más particularmente eficaz -en la hora del
nacimiento y muy capaz de determinar en ese ins-
tante -el tempe ram-entio de los individuos o de c-or
m’unicarles por lo menos ciertas predisposiciones fí-
sicas que llevan consigo- ciertas predisposiciones mo-
rales -oorrespondientes ? i ) Pero- -deijiemíOS este pimtoi,
que aquí está fuera de lugar y volvamos a las plan-
tas. (2) Cionsecuentes con nuestra mUnera de pen-
sar y dejando a nuestras le-cto-res plena libertad de
aceptar o rechazar cuanto hemos expuesto, agrega-
remos que, para los que des-ean acogerse a las en-
señanzas de la astroilo-gía, los mejores -días del mes
para la recolección de- los vegetales y eso- lo sabe —
cualquier campesino —
son aquellos en que la luna
se halla en -el cuarto creciente -o en el período lla-
mado luna llena. Y en cuanto a las horas, las 'que
presiden los planetas Venus o Mercurio- s-on las más
convenientes. Para saber cuáles son ¡estas horas, se
dmpiezan a contar las horas des-de la salida del sol,
poniéndolas bajo la influencia de los planetas en el
orden siguiente -día lunes, luna, saturno, júpiter, mar-
:
te, sol, venus y mercurio-; (después se empieza otra
(i) La astiología no nos conduce ineludiblemente al fatalismo. Todos los
astrólogos formales han conciliado el libre albedrío con el influjo de los astros.
«Astra mclinant non necesitante, solían decir, o en otras palabras: ci hom-
bre es atraído hacia el bien o hacia el mal por ía acción de los astros, lo
mismo que por la de todos los seres que lo rodean; pero su propia espon-
taneidad puede tanto favorecer esa atracción como oponerle influjos contra-
rios. La misma actual Madame ele Thébe, en su libro «L'enigmc de la
mainq en el que se declara gran partidaria de la astrología, no se cansa
de decir: «chacun peu modific sa desbinée», que corresponde al antiguo ada-
gio latín: «homo sapiens dominabitur astris».
(2) Aconsejamos al lector lea el notable artículo que publicó en «La
Nación», del 5-IX-1912. el ilustre Martín iGl. Entre otras cosas, dice dicho
autor:
«Bien, pues; volviendo a nuestros astrólogos, vemos que sin saberlo ellos
estaban en lo cierto cuando aseguraban que los astros tenían una influencia
directa sobre el destino del hombre.» \ más adelante: «Sabemos hoy, por
ejemplo, que la posición y distancia de la Luna respecto a la Tierra en un
momento dado, no es indiferente ni a la forma de nuestro globo, ni a su
atmósfera, ni al mar. ni al marino ,ni al pcndulo que oscila tranquilo v
-silencioso, ni al ínfimo molusco incrustado en el fondo dcl océano.
«La Luna, en su eterna ronda, modifica diana y riimadamente la forma
de atmósfera de la tierra, del mar, y desvia al péndulo de su camino
obligado, pudiendo hoy calcular con siglos de anticipación la altura a
que subirá o bajará el mar en tal punto y en tal día y hora. En la Edaa
Media, esto hubiera sido brujería pura; hoy es ciencia pura y exacta.»
Lo único que hallamos de más en esas lineas son las palabras «sm sa-
berlo", que son inexactas, pues los astrólogos sabían bien lo que decían.
— 65
vez desde luna) día martes, marte, sal, venus, mer-
;
curio, luna, saturno, júpiter; día miércoles, mercu-
rio, luna, saturnO', júpiter, marte, sojl, venus día ;
jueves, júpiter, marte, &ql, venus, mercurio, luna, sa-
turno; día viernes, venus, mercurio, luna, saturno,
júpiter, marte, sol; día sábado, saturno, júpiter, mar-
te, sol, venus, mercurio, luna día domingó, sol, ve-
;
nus, mercurio, luna, saturno^, júpiter, marte. Las, ho-
ras de la salida del sol y las fases de la luna se ha-
llarán en cualquier almanaque.
Desecación y conservación de las plantas. Inme- —
diatamente después de recolectar las plantas, es pre-
ciso preocuparse en conservarlas. Entre los muchos
procedimientos que hay para ese fin, sólO' tratare-
mos de la desecación, por ser la más fácil, usual y
oanveniente. (i) La desecación no tiene más ob-
jeto que evaporar el agua que todjO vegetal contie-
ne. La planta no pierde ninguno de sus principios
curativios, cuando la operación se hace como es de-
bido. Evaporada el agua, la savia y el jugO' quedan
secos y en condición de ser conservados.
Desecación de vegetales enteros. —
Esta operación
se ejecuta al aire libre, empleando secaderos, estu-
fas o la parte superior de los hornos. La estufa es
de las de telas metálicas que usan los cerveceros
para desecar la malta. Como ley general, en la de-
secación, debe tenerse presente que la planta con-
serve el olor, color y textura que le son peculiares;
para eso el secadero sirve mejor que los otros me-
dias. 'Dicho secadero se coloca en una azotea, ex-
puesto a los rayos del sol, para que éstos eleven
su temperatura, con frente al norte; estará provis-
to de numerosas aberturas, para que el aire pueda
circulai libremente, practicadas del lado de donde
llega el aire caliente —
que en nuestros climas ge-
neralmente es el norte y a veces el este y pro- —
vistos de persianas que no dificulten la entrada del
aire pero sí impidan la de los rayos solares para que
su acción no haga perder el color a las plantas.
(i) Los otros fnedios son: la conservación por medio de líquidos prc-
servadores, la salazón, el ahumado y la cocción en el vacío. Naturalmente
no nos referimos aquí a las plantas que vienen en el comercio, sino a las
que uno recoge por si mismo, que son las mejores.
;
— 66 —
Todas esas aberturas deben también estar provistas-
de bastidores con vidrio, que se puedan cerrar bien
y rápidamente cuando llueve. El interior de los se-
cadores estarán provistos de varios planos, ajusta-
dos sobre pies movibles sobre estois planos se pon-
;
drán las plantas en capas delgadas, de manera que
presenten la mayor superficie posible a la acción
del aire, a fin de que se sequen uniformemente
para conseguir ese objeto^, se darán vuelta y remo-
verán con frecuencia.
Desecación de las varias partes de la planta. — Para
desecar las raíces hay dos métodos i : secarlas con
la ¡misma tierra que las envuelve, que se quita des-
pués mediante sacudidas en sacos. 2.° quitando esa
tierra mediante lavajes con agua natural. La deseca-
ción en el secador se efectúa extendiéndolas sobre los.
planos descritos, bien cortándolas en trozos O' hen-
diéndolas si son 'muy gruesas, bien ensartándolas con
un hilo y colgándolas en forma de guirnaldas. Hay
algunas raíces, como las de rábano, lirio, nuesa negra,
regaliz y granado, que en la desecación pierden sus
priopiedades. Para que estO' nO' suceda, se conservan
frescas, se entierran en una mezcla de arena seca
y caliente (40"-45'’ c.). Los bulbos se emplean genei-
ralniente frescos, por lo tanto se conservan tam-
bién enterrándolos en un mezcla de arena se ex- ;
loeptúan los de la escila y del cólquico, que se de-
secan lobrando de la manera siguiente se corta el
:
platillo, es decir, el paquete de fibrillas que hay en
la perte inferior, se separan las primeras cubiertas
que son negruzcas, delgadas y escariosas, se divide
el bulbo en cuatro^ partes, apartando el' centro muci-
laginoso e inerte para no encerrar más que las esca-
mas o túnicas intermedias, se cortan en tiras estre-
ichas, se las ensarta en rosario', se colocan sobre
zarzas y se secan en la estufa. En cuanto a los bul-
bos del cólquico’, se les priva de su túnica exterior
negruzca y se les seca también en la estufa.
L,os tallos, leños y cortezas, conteniendo’ poca agua,
se desecan qon facilidad.
Las hojas se desecan en la forma indicada para
desecar a las plantas enteras. En cuanto a las su-
— 67 —
tnidacies floridas se ponen en ramilletes y se en-
vuelven en cucuruchos de papel para defenderlas
de la acción decolorante de la luz.
La desecación de las flores es algo más difícil,
pues hay que conservar su aroma y oolor. Antes
de desecarlas se las quita el cáliz. Después se colo-
can sobre telas extendidas o sobre tamices para que
Se desequen.
Los frutos secos o poco carnosos, que casi son
los únicos que se usan para fines medicinales, se
desecan con los medios ordin¡arios.
Las semillas, tales como se recogen, tienen en ge-
neral poca humedad, así que su desecación no ofre-
cen dificultad alguna. Cuando están contenidas en
un hueso, no ise las saca de él hasta el momento
de usarlas, porque allí están resguardadas del con-
tacto del aire y se conservan mejor.
Conservación de las plantas. — Después de haber
sido oonvenientemente desecadas, deben guardarse
las plantas dentro de vasijas donde se hallen, en
cuanto sea posible, fuera del contacto del aire, de la
luz, de la hutoedad y ¡del polvO', que son las principales
causas del deterioro de los elementos orgánicos. En
efecto, el aire, a causa del oxígeno que contiené,
las predispone a la fermentación. La luz decolora
las hojas y las flores. La humedad! relaja los tejidos
y dispone a la putrefacción. También deben res-
guardarse de la electricidad que produce transfor-
maciones importantes en su equilibrio orgánico. Los
vasos de vidrio negro, de loza fina o de arenisco se-
rían los más convenientes para la conservación de
las plantas si no tuvieran el inconveniente de su
poca capacidad. Conviene, pues, usar cajas de ma-
dera o toneles pintados exterioirmente y forrado'á por
dentro con papel encolado, a cuya cola se agrega
áloe o alumbre para resguardarlos de los insectos.
Las cajas de lata sirven muy bien para conservar
flores. Cuando es necesario consen^ar grandes can^
tiidades de plantas medicinales para mandarlas al
mercado o exportarlas, la mejoir manera de conser-
varlas es hacer con ellas fardos bien aprensados,
de la misma inánera que se procede con algunas plan-
— es-
tas forrajeras, la alfalfa, por ejemploi. De cualquier
manera que sea, no se olvúde nunca revisar bien
las plantas antes de usarlas, ni se pierda de vista,
que la planta fresca es, en términos generales, siem
pre superio(r a ia desecada, i
Téngase también presente, a los efectos de la dosis
en que debe emplearse, que toda planta desecada
sufre una merma, que necesariamente eleva su po-
der medicamentoso. Esta merma hace que entre una
sustancia fresca y la misma desecada haya una di-
ferencia que puede fijarse, término medio, en una
relación de 2:7. \"ale decir, que si de la planta
fresca emplearíamos 7 partes, de la desecada de-
bemos emplear 2.
CAPITULO V
Clasifícación terapéutica de los medicamentos vege-
tales. —
Especies. —
Dosis o posología. La —
mejor hora para tomar los medicamentos.
Observaciones. — Desde tiempos muy antiguos se
ha intentado clasificar a los medicamentos vegeta-
les, unas veces considerándolos en sí, otras teniendo
presente su modo' de conipoirtarse respecto al orga-
nismo humano. Las primeras no tienen ningún va-
lor científico; las segundas, en cambio, obedecen
2.
a un criterio racional y deben tomarse en cuenta.
Asimismo, antes de aceptar como definitiva ningu-
[Link]ón, creemos útil hacer presente al lec-
tor algunas consideraciones de carácter general, que
Fonssagrives (i) fonnuló de la siguiente manera:
!.<’ La distinción de los medicamentos no puede,
so pena de ser insignificante O' estéril, apoyarse en
las cualidades propias de los medicamentos, abstrac-
ición hecha de su uso. l^na colocación según la
procedencia natural, las propiedades exteriores, el
orden alfabético no es, propiamente hablando, ni
mala ni buena es simplemente inútil y vale tanto
;
como un catálogo.
° La acción fisiológica de un medicamento nun-
ca es tan única y constante que se pueda sentar en
ella una clasificación útil, ante las variedades infi-
nitas que le imprime la idiosincrasia.
° Si esta acción fenomenal, viable, no puede
servir para clasificar los medicamentos, tal incapaci-
dad es aun más marcada respecto a la acción ínti-
ma, molecular, que se halla fuera del alcance de
{i; Véase la obra de este autor titulada: «Principios de Terapéutica ge-
neral o el medicamento».
:
— 70 —
4.
nuestrios sentidos y que nos induce al peligroso te-
rreno de las teorías y de las hipótesis.
° Hay que renunciar a la pretensión de clasi-
ficar en absoluto el mismo medicamento en un solo
grupo,
5. bajo sus diversas modalidades de dosis, mo-
dos de aplicación, etc. Cada medicamento es un haz
terapéutico cuyas espigas separadas pueden, según
las condiciones que se acaban de indicar, pertene-
cer a grupos variados y a veces lejanos unos de
otros.
° El orden terapéutico, es decir, el basado en las
indicaciones^ es el único que permite llegar a una
clasificación, si no irreprochable, a lo menos útih
Teniendo presente estas consideraciones, es 'fácil com-
prender las dificultades que existen para colocar,
de una manera definitiva, a cada medicamento en
im lugar determinado. Toda clasificación es, pues,
relativa y el mismo vegetal figurará en dos o más
divisiones, según las propiedades que se le han no-
tado en la práctica.
Las divisiones que van a continuación represen-
tan los criterios, combinados por nosotros, de los
muchos terapeutas y médicos ilustres que desde la
segunda mitad del siglo pasado se dedicaron a la
difícil tarea de separar a los vegetales según los
resultados con ellos obtenidos, (i)
Divisiones. —
Todos los medicamentos se pue-
den dividir en dos grandes grupos
a) Los que ejercen su acción sobre el organismo
directamente.
b) Los que obran en la economía como un sim-
ple medio.
Al grupo a) pertenecen los
i.o Astringentes, denominados también estíp-
ticos o hemostáticos, porque se emplean contra las
hemorragias. Tienen la propiedad de contraer y ha-
cer más densa la fibra muscular, disminuyendo el
calibre de los vasos sanguíneos y exhalantes co- ;
rrigen además la secreción y exhalación de las
(1) Entre esos sabios debemos mencionar a Smelin, Pfafí, Schwartze,
Cullen, Brown. Boussais, Kasori, Pereira, Requin, Rabuieau, Fonssagrives y
especialmente a Dorvauli y a Gubler, antecesor este último de F-íayem c:i
la cátedra de terapéutica en Far.s.
71 —
membranas secretorias. Se usan para combatir cual-
quier clase de relajación. Dejan en la boca un gusto
astringente (se suele decir qüe ligan los dientes).
Ejemplos de estos medicamentos son la acacia (zu- ;
mo), el cinorrodón, la ortiga, la agrimonia, la alhe-
ña Oiriental, el aliso, la alquímila, el arándano, el
arrayán, las bellotas tostadas, la bistorta, la bolsa
de pastor, la búgula, el campeche, la cariofilata, la
sanícula, la ..encina, etc.
2.0 Emolientes antiflogísticos, demulcentes, re-
lajantes. —Disminuyen la contractibilidad de los te-
jidos vivos sobre que se aplican, así que su acción
es diametralmente opuesta a la de los astringentes.
Al relajar y ablandar líos tejidos, disminuyen el calor,
la tensión y la inflamación curan en general resol-
;
viendo, y si la inflamación está ya muy adelantada
y la acción resolutiva es ya imposible, determinan la
supuración. La acción de los emolientes que se em-
plean como pectorales, se explica por un efecto rea-
lizado por acción refleja hasta la membrana bronquial
y el tejido pulmonar. Se deben emplear a una tem-
peratura que varía entre 12" c. y la cjue empieza
a producir dolor. Los principales emolientes son:
la azucena, los fucus, las mah'as;, las violetas, la
yerba-pata, la zaragatona, el malvavisco!, los pepi-
nos, la goma arábiga, el gordolobo, el lino, la ci-
noglosa, la consuelda, el arroz, la cebada, el liquen,
los dátiles, los higos, las uvas, la miel, el regaliz,
las azufaifas, almendras dulces, los cañamones,
las
los pistachos y los productos siguientes el almi- :
dón, las féculas, las harinas, la tapioca, el salvado,
los aceites, la cera, la manteca de cacao, etc.
3.“ Estimulantes, también llamados excitantes,
incitantes, calefacientes e irritantes. — Son medica-
mentos que aumentan la vitalidad. Son estimulan-
tes generales los que incitan los sistemas nervioso
y vascular, modificando todos los órganos y funcio-
nes; locales los que influyen sólo sobre uno O' dos
órgauos, y excitantes los que excitan la parte sobre
que se aplican. Si isu acción es tardía se llaman
difusivos O' difusibles, y si es rápida no difusivos.
Para que determinen en el estómago una sensación
;
72 —
de calor, expulsen las materias gaseosas y faciliten
la digestión, hay que tomarlos en pequeñas dosis
aumentando éstas, producen náuseas y vómitos y dan
sed. Algunos obran sobre el corazón, aumentando
la intensidad y frecuencia de su acción; otros obran
sobre el encéfalo, desenvuelven sus facultades y au-
mentan' su acción, produciendo, en dosis elevadas,
la, embriaguez. Hay que tener, pues, mucho cui-
dado en su emlpleio; y cuandio se nota por sus efectos
embriagadores o por su olor, que despide el orga-
nismo,
4.
que no han sido asimilados, como sucede
con muchas plantas aromáticas, de aceites esencia-
les fuertes, se suspende su uso. Los principales
estimulantes excitantes son el amomo, la codearla,
la galanga, el macías, el betel, el cardamomo, los
clavillos, la cubeta, el laurel, el gengibre y todas
las especies que se usan en la cocina los estimulan-;
tes5. difusivos son el ajo, la cebolla, el berro; el es-
pilanto, la mostaza, el rábano.
" Carminativos. —
Sirven para combatir los
estómaga y de los intestinos,
dolores nerviosos del
que van acomlpañados de flatos. No tienen nunca
ninguna acción sobre el sistema nervioso central, ni
producen jamás embriaguez. Algunos los incluyen
entre los estimulantes pero a nuestro parecer for-
;
man categoría aparte. Los principales son la ba- ;
diana, el cilantro, la imperatoria, la alcaravea, la
angélica, el anís, el hinojo, el comino, el peucéda-
no y la zanahoria.
° Nervinos, que se emplean en el síncope, los
espasmos, el histerismo, epilepsia, corea, etc., re-
cibiendo los nombres de antiespasmódicos y anti-
histéricos. Son muy numerosos, siendo- los pi'incipa-
les los siguientes: el abelmo-sco, el díctamo-, el ele-
mi, el empireumático, el espliego, el abrótano, el
acoro, la albahaca, el alcanforero, la algalia, el anís,
la ayapana, el azafrán, el azahar, la contrayerba,
el hipérico, el hisopo, el incienso-, la manzanilla,
el marrubio, la matricaria, la melisa, la menta, el
narciso, el -orégano, la pimpinela, el poleo-, el ro-
mero, la salvia, el tilo, el tomillo, la vainilla, la va-
— va-
leriana, la verbena, la yerba gatera, etc. Deben usar-
se en dosis muy pequeñas.
6.° Afrodisiacos, incluidos por algunos autores
entre los estimulantes, son agentes que están dota-
dos de una acción especial sobre los órganos geni-
tales. Citaremos la vainilla y todas las especias, el,
apio, etc.
7.0
8. Refrigerantes, llamados también atempe-
rantes, sirven para rebajar la temperatura del cuerpo
cuando está aumentada por una causa mórbida ; sus-
traen calor y calman la sobreexcitación; son afi-
nes a los emolientes. Los principales son las cere-
zas, las frambuesas, la granada, las grosellas, el li-
món, la manzana, las moras, las naranjas, los tama-
rindos, la acedera, la acederilla, el agracejo, etc.
° Tónicos o corroborantes, son medicamentos
que, empleados durante un cierto tiempo, resta-
blecen gradualmente la tonicidad del organismo, es
decir, que hacen a la fibra muscular más fuerte y
elástica, dando mayor consistencia a todos los te-
jidos y órganos. Tienen cierta analogía con los es-
9.
timulantes, pues despiertan el apetito y las demás
funciones orgánicas. Sucede con frecuencia que el
mismo medicamtento estriñe el intestino cuando está
relajado o< lo relaja si padece de estreñimiento pro-
ducido por debilidad. Por lo general, son de sabor
amargo y la facultad que tienen de retardar las fer-
mentaciones ácidas contribuye a que sean emplea-
dos con ventaja en las enfermedades provocadas
por esas fermentaciones. Los principales son la gen-:
ciana, la cuasia, la fumaria, la achicoria, la sima-
ruba, el trébol acuátiooi, la butua, el cardo silves-
tre, la alcachofa silvestre, el colombo, el ajenjo, la
cascarilla, la angostura verdadera, la énula, el lú-
pulo, etc.
" Febrífugos,
incluidos por algunos autores en-
tre refrigerantes, participan de las cualidades
los
de éstos y de los tónicos, y son empleados con pre-
ferencia en las fiebres hécticas. Algunos tienen pro-
piedades diuréticas. Los principales son el abedul,,
el acebo, las almendras amargas, el baobab, el cardo
estrellado y elcardo santo, la centaura, el castaño.
— 74
la cinisina, la magnolia, el perejil, la quina, el tu-
lipero, la membrillos y los cerbos.
variolaria, los
10. Purgantes, (i) son medicamentos que de-
terminan las evacuaciones intestinales. Se llaman ca-
tárticos cuando irritan el tubo intestinal aunque sin
inflamarlo y Laxantes cuando evacúan los intestinos
sin causar apenas irritación local o general. (2) Los
primeros se emplean en los desórdenes febriles, afec-
ciones inflamatorias, plétoras y sobre todo en las
saburras intestinales los principales son
;
el aceite :
de ricino, los bulbos de narciso, la corregüela, el
espantalobos, el espino cerval, la fitolaca, la globu-
laria, las hojas del fresno, el mechoacan, el mercu-
rial, la sanguinaria, el seni, etc. Los segundos, lla-
mados también purgantes lenitivos o minorativos, es-
tán indicados para los niños, las mujeres, los an-
cianos y para todos aquellos casos de inflamación
del abdomen o de las visceras de la cavidad de la
{>elvis, hernias, prolapso uterino o del recto, en que
es necesario evitar una acción demasiado enérgica,
y después de las operaciones quirúrgicas los princi- ;
pales son los aceites dulces, las achicorias, las ci-
:
ruelas, la cañafístula, la cuscuta, el ruibarbo, las flo-
res de melocotón, .el algarrobo, el maná,, la rosa
pálida, el tamarindo, etc. Existe una tercera clase
de purgantes que Ise denominan drásticos, cuya acción
es muy violenta, y que sólo se emplean en algunos
casos muy graves y limitados de parális*is intestinal,
hidropesía y afecciones cerebrales. Los más cono-
cidos de estos purgantes son el crotontilo, el aci- :
bar, la brionia, la celidonia, la coloquíntida, el cól-
quico, el eléboro, la escamonea, él euforbio, la ja-
lapa, las semillas de ricino o tártago, etc.
11. Diaforéticos o sudoríficos, son medica-
mentos que provocan la transpiración cutánea. Re-
(1/ con los purgantes, los diaforéticos, los diuréticos,
Antiguamente,
los errimos. los los expectorantes
sialagogos, y los emenaggs se formaba
una sola llamada de los «evacuantes» o
clase «hipostenizantes», por la^
propiedad común que todos ellos tienen de provocar la salida de materias
sólidas o liquidas por un emuntorio cualquiera, disminuyendo la cantidad
del liquido circulatorio y provocando la sed.
(2/ Debemos hacer presente que casi todos los purgantes son «cola-
gogos», es decir, que ejercen una acción sobre la bilis, provocando su
secreción.
; ;
— 75 —
ciben el primer noimbre cuando la transpiración es
insensible, y el segundo cuando es sensible. Obran
aumentando de la circulación o estimulan-
la fuerza
do específicamente los vasos cutáneos, (i) Los más
conocidos son la bardana, la borraja, el boj, el
:
buchú, la china, la dulcamara, el saúco, la fraxinela,
el guaco*, el mecereón, el olmo, los pensamientos sil-
vestres, el rododendrón, el sándalo, el sasafrás, el
tusílago, la calaguala, la cáscara de nuez, las hojas
de naranjo, el tilo, el guayacoi, la lobelia, el vence-
tóxigO', la zarzaparrilla, etc.
12. Diuréticos, también llamados aperitivos tie-
nen propiedad de provocar la secreción urinaria.
la
Obran específicamente sobre los riñones estimulán-
dolos y se emplean con preferencia en la hidrope-
sía (2). Los principales diuréticos son; el ágave, el
alcaparro, el alquequenge, el cólchico, la digital, la
escila, el apio cimarrón, la avena, borraja, la butua,
el fresero, la esparraguina, los espárragos, el enebro,
la doradilla, el cardo santo, la gayuba, la gatuña,
el perejil, el perifolio, la parietaria, los pedúnculos
de cerezas, el hinojo, el rábano*, la retama, la saxí-
fraga, el taraxacón, la vara de oro, la verdolaga, la
cainca, la linaria, la pajarilla, etc.
13. Expectorantes, tamb’én llamados incisivos,
son medicamentos qu*e tienen la propiedad de pro-
vocar la expulsión de las materias que obstruyen
los bronquios, la tráquea y la faringe; casi todos
obran por efecto estimulante. Los más [Link]Ído*s
.son ; la aliaria, el ajo, el acoro*, la énula, el erisimo,
el algarrobo, el hisopo*, el mudar, el romero silves-
tre, las yemas de pino, la polígala, la serpentaria,
la escila y el lirio.
14. Eméticos o vomitivos su objeto es producir
el vómitoi, ejerciendo una acción directa sobre los
folículos mucosos del estómago y del duodeno, cuya
secreción excitan. Si las sustancias \’omitadas pro-
ceden del estómago son alimentos, y si del duodeno
(i; Los autores antiguos los llamaban «depurativos, antisifilílicos. anti-
herpéticos», con lo cual demostraban haber comprendido que una de las
mejores formas de limpiar interiormente al organismo de sus impurezas,
es estimular la importante función secretoria de 1^ suferficie cutánea.
( 2) No so ohide que el principal diurético es el agua bellida.
; ;
— Te-
són bilis. Es rigurosamente prohibido suministrarlos
a las personas pletóricas, propensas a apoplegías y
a las que padecen de hernias o descensos del útero.
Los principales son el árnica, el asaro, el euforbio,
:
la geofrea, la gillenia, la raíz de violetas, la hipe-
cacuana y hasta cierto punto el tabaco para los
no fumadores.
15. SlALAGOGOS. Tienen la propiedad de aumen-
tar la saliva, obrando' sobre los folículos mucosos
de la boca y las glándulas salivales. Se les llama
también masticatorios, porque hay necesidad de mas-
ticarlos para obtener su efecto. Se emplean en las
afecciones de las encías, de la lengua, de las amígda-
las y de las glándulas salivales y también como
contrairritantes en las afecciones de los órganos in-
mediatos, males de oídos, de la nariz, etc. Entre
los principales mencionaremos el betel, la almáciga,
el bidente, el espilanto, el gengibre, el pelitre, el
rábano, el mecereón, etc.
16. Emenagogos. Su propiedad es provocar el
flujo menstrual, por su acción especial sobre el úte-
ro. Pueden, pues, considerarse como estimulantes
pero si su acción se intensifica resultan abortivos^
Los principales son el acíbar, los ajenjos, la apio-
:
la, artemisa, el azafrán, la coniza,
la aristoloquia, la
la ruda, matricaria, la sabina y el tanaceto.
la
17. Encefálicos. La acción de estos medicamen-
tos se ejerce con particularidad sobre el encéfalo'
y el sistema cerebro'-espinal modifican las funciones
;
intelectuales, las sensaciones y la irritabilidad. Son
los más delicados de todos y es necesario emplearlos
a dosis mínimas y con sumo cuidado para evitar
que resulten peligrosos, pues pueden provocar co'n-
vulsiones tetánicas, estupefacción, cianosis, corea,
embriaguez, pérdida del conocimiento y debilidad
de la \ oluntad, y aun parálisis y síncopes. Usado'S
con precaución se puede obtener con ellos buenos,
resultados; i.° para reprimir el exceso de la secre-
ción mucosa de la membrana gastro intestinal 2° ;
para provocar el sudor; para calmar los espas-
mos y convulsiones 4.° para calmar los dolores, y
;
en este caso se llaman anodinos o paregóricos 5."'
: ;
— 77 —
para provocar el sueño, entonces se denoiminan
hipnóticos o soporíferos. Lois más conocido-s son: la
angostura falsa, el leño colubrino, el haba de San
Ignacio, las almendras amargas, el laurel-cerezo, la
adormidera, la amapola, la argémona, el haba del
Calabar, el lectucarioi, la lechuga, la yerba mora,
el árnica, la digital, cáñamo, etc. el
i8. ErrinoS; sirven para aumentar
la secreción
del moco y son útiles comO' contrairritantes
nasal
en las afecciiones crónicas de los ojos, de la cara y
de la cabeza (lOiftalmía crónica, amaurosis y jaque-
ca). También pueden servir para excitar la respira-
ción y provocar la salida de cuerpos extraños de
las vías aereas. Deben prohibirse en los mismos
casos enumerados al tratar de los eméticos. Los prin-
cipales son el espliego, la mejorana, la salvia, el
:
tomillo, el asaro, la cebadilla, etc.
Al grupo b) pertenecen los
i.o Antihelmínticos, que sirven para arrojar de
la economía los gusanos intestinales. Se dividen en
vermífugos, que sirven para expulsar las lombrices,
y tenífugos empleados contra la solitaria. Entre los
primeros mencionaremos el abró-tano heñúbra, el ajo,
ios ajenjos, el altramuz o lupino, el cinamomo, la co-
ralina, el culen, la espigelia antihelmíntica, el hi-
nojo marino, musgo- de Córcega, la nuez de aga-
el
lla, el semen contra, la vulvaria, la yerba Santa Ma-
ría. Entre los segundos deben citarse las cortezas
de granada y íde moral, el helécho macho, la kámala,
el kousso, la mnseria, la saoría, las semillas de cidra
y de zapallo, etc.
2 ." TÓPICOS; así se llaman todos los medicamen-
tos e'mlpleados en uso externo-. Se dividen en las
sub-clases ¡siguientes
Cáusticos, agentes que desorganizan los tejidos por
una acción puramente química los más débiles se ;
llaman cateréticos, los más fuertes escaróticos se
usan para destruir excrecencias, condilomas, pólipos,
granulaci-oines, \iru:s hidrofóbioo y ponzoñas, para
formar úlceras artificiales, modificar sus superficies,
abrir aboesos y destruir callos y \'-errugas ejem- ;
plos ; el ajo, la creosota, la sabina.
— 78 —
Estimulantes cutáneos, g'eneralmente empleados co-
mo contrairritantes algunos son rubefacicntes o re-
;
vulsivos, como crotónilo, el adonis, la anémona,
el
la mostaza, la persicaria, el ranúnculoi, la tapsia;
otros son vesicantee, oomio el aceite de croton, la
carraleja, el euforbio, el milabro, la mostaza, el tor-
visco, etc.
Antisépticos lo antipútridos, desinfectantes, todos los
aceites volátiles, el carbón y la creosota.
Anti psóricos, ejue hacen desaparecer el sarcoptO' o
acarus de la sarna, comlOi la adelfa, el eléboro, el
romero silvestre, la ruda, la estafisagna.
Vulnerarios o detersivos, los que se emplean para
limpiar las heridas y las úlceras, comoi la betónica,
la buglosa, la yedra terrestre, tomillo., verónica, ár-
nica, etc.
Estupefacientes, usados para calmar las neuralgias
y el reumatismo, como el acónito., la belladona, etc.
Odontúlgicos, destinados a combatir los dolores
de muelas, [Link] el alcanforero., los clavillos, la co-
clearia, la creosota, el esp'ilanto, la velesa. A este
grupo pertenecen también los dentífricos o polvos
para limpiar los dientes, los depilatorios, usados pa-
ra hacer caer el \’ello y los numerosos cosméticos
empleados para dar brillo., teñir, hacer crecer o im-
pedir la caída del cabello..
Especies, i (
)
—
Con el nombre de especies, espe-
cialidades o tés compuestos, se designan unas mez-
clas ¡magistrales 12) en que entran dos o más sus-
tancias vegetales picadas y confundidas. En estas
mezclas se [Link] pioner siempre partes iguales y
de textura análoga, como ser hojas co.n hojas, raí-
ces con raíces, etc., para evitar efectos distintos y
opuestos —
aunque tratándose de aplicaciones ex-
ternas, la regla no se observa siempre con rigor. Con
las [Link] se preparan infusiones y [Link].s
(ij Vease: Dorvault, «La Oficina de Farmacia», página 532: Chernonz,
cDiccionario de Medicina», Tomo I, página 1070.
(2j Los medicamentos pueden dividirse en «oficinales» y «magistrales».
Los primeros son los que se pueden conservar largo tiempo, como las tin-
turas, los jarabes, etc.; los segundos son los que prescribe ei médico, va-
raindo su composición, según el objeto que se propone. Las especies ma-
gistrales arriba mencionadas deben considerarse como ext'epciones.
: :
— 79 —
para uso interno y externo. Las más conoicidas son
las siguientes
Especies amargas, usadas como tónico :
Hojas secas de cardo santo gramos 5
Hojas secas de trébol acuático--- » 5
Sumidades de centaura menor » 5 ...
Sumidades de camedrios » :
Infusión en un litro de agua hirviendo; media taza
por vez.
Especies anticatarrales de Zeisst:
Hemiaria gramos 10
Té de España (i) » 10
Hágase infusión y agréguese azúcar; media taza
cada vez.
Especies antiescorbúticas, contra el escorbuto
y las escrófulas, por tazas
Rábano silvestre gramos 180
Codearla » 10
Berros » 15
Becabunga » 15
Fumaria » 15
Trébol acuático » 15
Zarzaparrilla » go
Anís » 15
Cocimiento en agua » 1440
Especies antiespasmódicas, en tisana, por cu-
charadas :
Valeriana raíz gramos go
Hojas de naranjo » 60
Milenrama » 30
Cocimiento en agua » 1000
Especies antihelmínticas:
Tanaceto gram^os 10
Manzanilla » 10
Ajenjos » 10
Santónico' » 10
Se hace un cocimiento en un litro de agua, que
se toma por tazas.
(1 }
.Vsí llámase el "quenopodio ambrosíaa.
::
80 —
Especies antihemorroidales :
Ajo gramos 6o
Semillas de lino » 30
Hojas de beleño » 60
Hojas de linaria » 60
Hojas de gordolobo » 60
Hojas de milenrama » 60
Se aplica en forma de fomento caliente sobr.e el
abdomen y los tumores hemorroidales en casos de
dispepsia y de almorranas.
Especies antilácteas, para retirar la leche a
las mujeres :
Folículos de sen gramos 3
Flores de cuajaleche » i
Flores de saúco » 1
Flores de hipérico » i
Hágase cocimiento y tómese por cucharadas.
Especies antiraouíticas para jergones:
Helécho macho gramos 3000
Hojas y ’sum’dades de menta » 120
...
Hojas de malvas » 120
Hojas de mejorana » 120
Flores de meliloto » 60
Musgo de Córcega » 123
Flores de trébol oloro;so 60 »
Flores de saúco 60 »
Flores derosa roja » 60
Flores de manzanilla » 60
Alcanfor » 30
Llénese el resto del jergón con paja de avena o
de cebada, y sobre él se pone a dormir el niñO'
raquítico, procurando ponerlo en sitio ventilado para
que no absorba humedad.
Especies aromáticas, usadas en infusión al 5
por ciento, para baños o lociones
sumidades de hisopo, de orégano, de romero, de
cantueso', de tomillo, hojas de salvias y flores de
espliego en partes iguales.
Especies astringentes, se usan en fomentos,
gargarismos, enemas e inyecciones
bistorta, tormentila, cáscara de granada, partes
iguales, al 3 por ciento, en cocimiento.
: : . : : : :
— 81
Especies béquicas, usadas contra la tos, al 6
por ciento, en cocimiento, por cucharadas
I fórmlula : Hojas de culantrillo, de verónica, de
lengua de cuervo, de hisopo, de hie-
dra terrestre y cápsulas de adormide-
ras blancas, sin semillas, en partes
iguales
2A fórmula: Dátiles sin huesos, azufaifas, higos
secos y pasas de uva en partes igua-
les cocimiento en agua al 5 por cien-
;
to, por tazas.
Especies cálidas, para combatir los gases, en
cocimiento al 5 por ciento, por cucharadas
anís, hinojo, cilantro ly alcaravea, en partes iguales.
Especies cefálicas, para dolores de cabeza, ner-
viosidad, en infusión, al 2 por ciento, por cucha-
radas :
romero, orégano, serpol, tomillo, menta, mejora-
na, espliego, rosas y ruda, en partes iguales.
Especies cordiales, se usan como sudoríficos
en afeociones catarrales y reumáticas
las
violetas, borraja, buglosa, rosa roja, malvas o ama-
polas, en partes iguales y en infusión a|l 5 por ciento.
Especies diuréticas, en infusión al 2 por cien-
to, por tazas
I fórmula Raíces secas de hinojo, de brusco,
de apio, de esparraguera y de perejil,
partes iguales.
2.‘‘ fórmula : Raíces de grama, de malvavisco, de
fresal, de regaliz y de esparraguera,
partes iguales.
Especies emenagogas, en infusiónal 2 por cien-
to, por tazas
raíz de valeriana, eléboro negro, raíz y sumida-
des de artemisa, té de España, partes iguales.
Especies emolientes, se usan en forma de fo-
mentos, lavativas, baños y cataplasmas
hojas secas de malvas, de malvavisco, de gordo-
lobo y de parietana, partes iguales, al 5 por ciento.
. : : : :
— 82
Especies frías, se lusan también como emolientes
y en forma de emulsiones
semillas de calabaza, sandía, melón y pepinos,
partes iguales.
Especies fumigatorias, se queman para fumiga-
ciones :
almáciga, incienso, enebro y benjuí, en partes
iguales.
1.
Especies pectorales, usadas en infusión al 5
por ciento, por tazas
flores secas de malvas, malvavisco, gnafalio, tu-
sílago, de amapolas, violetas y goirdolobo, en par-
tes iguales
2.
Especies pectorales y sudoríficas, usadas ea
infusión al i por ciento, por cucharadas
^ fórmula: Raíz de malvavisco gramos 8
Raíz de regaliz » 4
Raíz de lirio de Florencia. » 4
Hiedra terrestre » 4
Hojas de tusílago » 4
Flores de amapioda » 2
Flores de gordolobo » 2
Anís estrellado » i
® fórmula: Flores de malvas gramos 125
Flores de amapolas » 250
Flores de gordolobo ••• » 500
Hiedra terrestre » 250
Culantrilloi » 250
Hepática de los bosques. » 250
Melisa » 250
Pasas » 750
Azufaifas » 750
Raíz de malvavisco » 1200
Raíz de regaliz » 1500
Higos secos » 2500
Algarrobas » 2500
Cebada perlada » 3000
Especies purgantes, infusión al 5 o 10 por cien-
to para tomar una taza mañana y noche
: :
— 83 —
Sen gramos 120
Saúco » 50
Hinojo » 30
1. Anís » 50
Maná » 30
(esta es la fórmula de ímuchos tés purgantes).
2.
Especies sudoríficas, usada al 5 por ciento, por
tazas :
*''
fórmula: Guayaco raspado, sasafrás raspado,
zarzaparrilla cortada y china cortada,
en partes iguales el sasafrás en infu-
;
sión y las demiás en cocimiento.
“ fónn'ula Sasafrás raspado, flor de saúco, ho-
:
jas de borraja y flor de amapolas, en
partes iguales.
3-‘'‘ fórmula: Dulcamara gramos 7
Corteza de olmos » 7
Guayaco » 7
Bardana » 14
Especies vermífugas para enemas, se combi-
nan con los vermífugos tomados internamente en ;
infusión, aplicando' dos por día
Ajenjo gramos 30
Valeriana » 30
de tanaceto
Semillas » 15'
Cáscara de naranja » 15
Especies vulnerarias, infusión al por ciento, i
por cucharadas, en casos de caídas, contusiones, goá-
,pes, etc.
Hojas y sumidades de ajenjos, de betónica, de
búgula, de calaminta, de camedrios, de hisopo, de
yedra terrestre, de milenrama de orégano, de vinca,
de romero, de sanícula, de salvia, de lengua de cier-
vo, de escordio, de tomillo, de verónica y flores de
árnica, gnafalio y tusílago, en partes iguales.
Dosis de los medicamentos o posología. — De
suma importancia es en la medicina fijar de una
manera casi exacta la cantidad de remedio que es
necesario tomar para obtener un determinado efec-
to. No obedeciendo a esta regla se corre nesgo de
que el resultado sea nulo- o incompleto.
k
— 84 —
Es un hecho ya establecido de una manera de-
finitivaque el mismo medicamento actúa de un mo-
do distinto según la dosis en que ha sido, adminis-
trado :
1 5 graraos de aceite de ricino purgan mejor
que 30 ;
i gramo de escamonea purga mejor que 2
el áloe y la ipecacuana son mucho más activos en
dosis pequeñas que elevadas. Sirvan estas pocas ci-
tas de ejemplo a los que creen —
y son muchos
—
que para obtener de un miedicamento el summum
de beneficio es necesario aumentar su cantidad. Las
fuerzas -más sútiles son las más poderosas esa ley ;
es la base de la homeopatía y hasta cierto punto
puede ser también la nuestra.
¿ Cómo podríamos explicar esa diferencia de acción
según las dosis ? Muy sencillamente las dosis ele-
:
vadas ejercen una acción local e irritante sobre el
tubo digestivo, mientras que la dosis pequeña es
absorbida y obra de otra manera más general. Este
fenómeno, para entenderlo bien, hay que relacio-
narlo con la composición humoral del organismo,
con la cual están necesariamente relacionadas las
combinaciones químicas que entre los medicamen-
tos y ella se efectúan. Un poder de reacción ácida
10 no podría, pongamos el caso, obrar sobre una
sustancia alcalina que requiere un poder reactivo
de 20.
Para saberse arreglar bien en la dosificación de
los miedicamentos, hay que tener en cuenta lo que
se dijo al hablar de la idiosincrasia. Además, la
edad, el sexo, las costumbres y otra multitud de
factores que sólo el médico puede conocer, deben
tenerse bien presentes.
Hemos mencionado la costumbre, pero debemos
advertir que es necesario- no confundirla con la to-
lerancia. La primera, dice Dorvault, subsiste en tan-
to que se administra el medicamento, mientras que
la segunda cesa alguna vez de repente para mani-
festar síntomas de intoxicación. También puede ocu-
rrir, a veces, que cualquier sustancia, tomada en
dosis conveniente, dé lugar a alteraciones que se
puedan atribuir a exceso de cantidad, sin que por
cierto dependan de otra cosa más que de una falta
;
— 85
de costumbre- El árnica, en cualquier proporción
que se frecuentemente el tubo digesti-
la use, altera
vo, alteración que, sin embargoi, desaparece persis-
tiendo en tomarla. Pero si se atribuye la recrudes-
cencia del mal a una dosis insuficiente del medica-
mento y se eleva dicha dosis, se corre el nesgo de
causar serios trastornos. Loi que se impone en esas
circunstancias es rebajar la cantidad o suprimir del
todo el medicamento por un tiempo.
También debe variarse la doisis según la superfi-
cie sobre la que se desea actuar. Generalmente se
necesita menos cantidad para la superficie gástrica
que para la intestinal o de la piel. Las enemas re-
quieren doble o triple cantidad de la que se pre-
cisa, tratándose del mismo medicalmento ingerido
por la boca.
Con respecto a la edad, se han confeccionado
varias tablas de proporciones. Una de las mejores
es la de Hufeland, que establece las siguientes
Años: 25, 20, 15, 14, 13, 12, II, 10, g. 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, i.
Dosis: 40, 35, 30, 29, 28, 27, 26, 25, 24. 23. 22, 21, 20, 18, 16, 13, 10.
Meses: ii, 10, i, I/2.
9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2,
Dosis: 9, 8, 8, 7, 7, 6, 6, 5, 5, 4, 2, i.
lo cual significa que si a un hontbre de 25 años
de edad se le suministran 10 partes de un medi-
icamento cualquiera, a un niño de un año se le
deben dar solamente 2 partes. Esa ley no es cons-
tante para los remedios de carácter químico (dro^-
gas), pues algunos de ellos, el calomelanos, por ejem-
plo, es tolerado en dosis más alta por un niñO' que
por un adulto; pero en la miedicación vegetal pue-
de aceptarse como constante. Por lo demás, al tra-
tar de cada planta se indican las dosis' máxima y
mínima que de eUa se pueden usar.
Damos ahora a continuación el valor aproxima-
do de diferentes cantidades, mUy usadas en el curso
del presente libro, (i)
(I) Damos, a título de curiosidad, las antiguas pesas que se usaban en la
farmacia, y su correspondiente valor, en el sistema decimal.
La libra, que equivale a gramos 345.
La onza, que equivale a gramos 28,8.
La dracma, que equivale a gramos 3,6.
El escrúpulo, que equivale a gramos 1,2.
El grano, que equivale a gramos 0,05.
— 86 —
Equivale
a gramos
La cucharita (de café) llena de agua 5
La cuchara grande (de sopa) llena de agua. 20
La cucharadita de jarabe 6
La cucharada de jarabe 25
La cucharadita de aceite 4.50
La cucharada de aceite 18
La taza de ocho cucharadas cotnunes 100
Un puñado de cebada 80
Un puñado' de semillas de lino 50
Un puñado de hojas secas 35
Una pulgarada de flores o de semillas 2
Una almendra mondada, tamaño medio i
Una gota de aceite de oliva (u otro similar) 0.436
Una gota de esencia 0.390
Una gota de tintura 0.340
Una gota de agua destilada i
La mejor hora para tomar los medicamentos. —
Siempre es mejor tomar los medicamentos por la
mañana, en ayunas, o- de noche antes de acostarse.
Cuando se necesita un efecto inmediato se toman
a cualquier hora y están destinados a ayudar la
si
digestión de los alimentos se toman antes o des-
pués de las comidas. Los purgantes o laxantes se
pueden tomar —
si así gusta más —
en forma
de enemas los eméticos en el mismo momento que
;
se necesitan; los expectorantes y febrífugos se da-
rán todo el día, periódicaimente cada 203
horas,
en dosis fraccionadas los tópicos generalmente de
;
noche.
.
CAPITULO VI
Manipulaciones farmacéuticas
Daremos ese nombre al conjunto^ de operaciones
que se requieren para preparar de una manera co-
rrecta las plantas antes de aprovechar sus princi-
pios aotivos. Se las llama «farmacéuticas» porque
pertenecen al arte del farmacéutico y porque se
efectúan en los laboratorios de las farmacias; sin
embargo, trataremos de simplificarlas y explicarlas
oon la claridad necesaria como para que cada cual
sea el manipulador de sus propios medicamentos
vegetales
Apartado, mondación o limpieza, (i) Con el —
nombre de «apartado» se designa la operación de
separar las diversas partes de las plantas, las ho-
jas de los tallos, las flores de las hojas, etc. Por
«mondación», la separación de las cortezas leñosas,
sea de la raíz, sea del fruto (2) y por «limpieza» la ;
separación, mediante locioines o frotaciones, de todo
lo que pueda modificar o debilitar las propiedades
medicinales de las plantas, como ser las partes al-
teradas e inútiles, sean extrañas sean de la misma
naturaleza de las plantas. Todas las plantas deben
ser limpiadas antes de usarse para cualquier pre-
paración.
Muchas raíces, como la grama y el rábano, de-
ben privarse de sus rodículas y de sus porciones
deterioradas |0 podridas otras, de esencia fibrosa,
;
como el regaliz, de su epidermis, raspándolas lige-
ramente con un cuchillo, y otras, como la cinoglosa, -
(ly V’éase: Dorvault, obr. cit. pág. 154, 903, 1070, etc.
(2) Cuando una substancia se conserva al natural, es decir, sin mondarla,
se llama «en suerte».
88
de su parte central. Loe pétalos de la violeta senci-
lla se separan ; se quitan los pedúnculos a todas las
flores y las imitas incoloras de los pétalos de los
claveles y de las rosas ;
las brácteas de las flores
de tilo; el cáliz de las flores de gordolobo, de la or-
tiga blanca, etc. A ciertas semillas, como las de al-
mendros, se les quita su envoltura leñosa, operación
que es más fácil si se introducen aquéllas durante
algunos instantes en agua hirviendo. La limpieza
de las raíces secas se efectúa mediante el cribado
o la cribación, que consiste en pasar las raíces a
través de un tamiz de grandes agujeros o de mallas
anchas. Con la ayuda de un instrumento muy sen-
cillo, de mimbre o de madera, llamado bieldo, o
'con cualquier otro ventilador de los usados en la
industria, se ejecuta la operación llamada el abaleo
de ciertas semillas, como el anís verde, el hinojoi,
para separar de ellas el polvo, los restos de pedúncu-
los y los granos carcomidos. Con el abaleo tam-
bién se separa la raíz del helécho m'acho de sus es-
camas foliáceas, después de haberla cortado trans-
versalmente en trozos pequeños.
Sección. — Se da ese nombre a la reducción de
las plantas o de sus órganos a pequeños fragmentos
con ayuda de varios instrumentos cortantes, como
los corta-raíces, los cuchillos y las tijeras.
Cuasación. — Es la reducción de los cuerpos só-
lidos, tenaces o duros y aun secos, a fragmentos
más o menos voluminos;os, por medio del martillo,,
del pilón O' del ruejo. Esta operación se hace prin-
cipalmente con las hojas, raíces y cortezas secas pa-
ra facilitar y acelerar la extracción de sus princi-
pios solubles.
Pistación.— Es la ruptura dentroi de un mortero
de loscuerpos blandos y parenquimatosos, comO'
la vainilla, el cornezuelo centeno. Esta operación
difiere de la trituración y de la puberización por
el movimiento particular de la mano, que en este
caso hiere al mortero oblicuamente, resbalando de
la circunferencia al centro.
Pulpación. — Así se llama la operación por la cual
se reduce una sustancia vegetal a pulpa se efectúa
;
— 89 —
haciendo pasar a través del tejido de un tamiz de-
crin, con auxilio de una espátula ensanchada en un
extremo, las porciones más pequeñas de los cuer-
pos pistados. Así se obtienen las pulpas de tama-
rindo, casia, zanahoria, etc.
Soiución o Disolución, (i) Su objeto es hacer —
desaparecer un cuerpo^ sólido, líquido o grasoso en
un líquido apropiado; dicho de otro modo, es la di-
visión miolecular de los cuerpos producida mediante
un líquido. Hay varios factores que favorecen las
soluciones entre ellos está la agitación, la presión
;
y la elevación de temperatura o sea el calor. Las
preparaciones obtenidas por solución se clasifican
según la naturaleza del disolvente; así tenemios los
hidrolados, que son soluciones hechas en agua, como
las tisanas, las apocemás, los caldos, las aguas, coli-
rios, lociones, gargarismios, inyecciomes, etc. los al- ;
coholados, como las tinturas alcohólicas, en las que
la solución se obtiene empleando el alcohol como-
disolvente {2) los eterolados o tinturas etéreas, cuan-
;
do el disolvente es el éter; los enolados o vinos me-
dicinales hechos con vino los glicerolados, hechos,;
con glicerina; los oxeolados. o vinagres medicina-
les, hechos con vinagre, y los aceites medicinales
y pomadas, cuando se emplean como disolventes los
cuerpos grasos.
Maceracíón. —
Esta operación se ejecuta dejando»
en contacto a la temperatura ordinaria el vehículo
(3) con la planta cuyos principios se quieren disol-
ver. Si el vehícnlo es el agua, debe tenerse presen-
Algunos autores establecen entre «solución» y «disolución» la dife*
(i;
rencia siguiente: hay solución cuando el líquido disuelve un cuerpo sin-
alterarsu naturaleza y en virtud de una especie de afinidad disolvente que
excede a la fuerza de cohesión molecular, como el agua y el azúcar; y
hay disolución cuando entre el disolvente y el cuerpo que se disuelve se
produce una reacción química que puede determinar la modificación de
uno de los dos o los dos a la vez, como sucede cuando se mezcla ácido
nítrico y cobre.
No se alarmen los antialcoholístas. Unas gotas de tintura alcohólica-
(2)
no un veneno sino un medicamento. Nosotros, que nos hemos librado ae
es
todos los radicalismos en esta época de transición, opinamos asi, lo decla-
ramos francamente, y de paso hacemos notar que nos hallamos de acuerdo
con una eminencia de la medicina natural, como lo es el doctor Baumgarten,.
quien afirma eso mismo en su notable libro «La Neurastenia». Al hablar
de la maceracíón, damos otra importante razón del por qué se debe
usar el alcohol para ciertas preparaciones.
(3) Por «vehículo» debe entenderse el líquido usado para disolver los
principios activos de las plantas.
^ 90 —
te que ésta sea de las llamadas dulces (de río, de
manantial o de lluvia) y en ningún caso de pozo, a
causa de la gran cantidad de sales que contiene
y que no sólo endurece y penetra mal las sustancias
sometidas a su acción, sino que comunica un sabor
desagradable al imiedicamento. Si no fuera por su
mucha medio sería cier-
lentitud, dice Dorvault, este
tamente mejor para obtener principios activos y
el
solubles en toda su integridad, porque devuelve a
los jugos las condiciones de que disfrutaban antes
de usarse pero ofrece el inconveniente de que ini-
;
cia descoimposición de la masa antes de pene-
la
trar por ooimpleto las sustancias, inconveniente que
se evita empleando como vehículoi el vino, el vi-
nagre, el alcohoil.
Infusión. —
En esta operación se procede del mo-
do siguiente se coloca la sustancia que se va a
:
usar en una vasija a propósito, generalmente una
tetera; se vierte encima la cantidad necesaria de
agua hirviendo se tapa la mezcla, y cuando se con-
;
sidera que el contacto es suficiente, se icuela. Ese
contacto dura sólo i o o 15 minutos para sustan-
cias de tejidos delicados, como ser hojas y flores,
y puede durar horas cuando se trata de raíces la ;
infusión, atendiendo a la cantidad de sustancia usa-
da y al tiempo que dura la operación, puede ser
ligera o cargada. Es uno de los mejores procedimien-
tos fannacéuticos, pues obra con igual ventaja sobre
todos los vegetales, ya sean de textura floja, ya
presenten considerable consistencia, siempre que se
hallen convenientemente cortados. Se usa con par-
ticularidad tratándose de plantas aromáticas.
Digestión. —
Se pone la sustancia en el vehículo
y procura que la mezcla se mantenga a cierta
se
temperatura, durante un tiempo^ rpás o menos lar-
go, pero sin entrar nunca en ebullición. Los va-
rios medios más empleados a. este objeto son colo- :
car el vaso digestor sobre cenizas calientes, o em-
plear un baño de arena o, por fin, ernplear los
rayos solares, lo que constituye la insolación de los
antiguos. Hay algunas plantas, la zarzaparrilla, cu-
:
— 91 —
yos principios resultan mucho más activos extraí-
dos por digestión.
Decocción, (i) —
Así se llama la acción de hervir
una sustancia en un vehículo cualquiera. Es una
operación que tiene el grave inconveniente dé al-
terar, o cuando míenos modificar por efecto de —
la ebullición —
las propiedades medicinales de las
plantas así que sólo hay que acudir a ella cuando
;
la materia sobre que se opera no pueda disolvei-ae
sino bajo la acción prolongada del agua y del ca-
lor. Así se tratarán por decocción las semillas, es-
pecialmente las de los cereales. Las decocciones pue-
den ser ligeras o tenues, cargadas o concentradas,
según duren unos minutos o unas horas y según la
saturación del líquido empleado.
Algunos autores dan el nombre genérico' de tisa-
nas a las soluciones, maceraciones, digestiones, in-
fusiones y decocciones. (2)
Pulverización. —
Consiste esta operación en divi-
dir los cuerpos sólidos hasta reducirlos a un polvo
más o menos impalpable. Varios son los procedi-
mientos para ese fin enumeraremos algunos entre
;
los más importantes sin tener en cuenta los que se
usan en las grandes fábricas. Debemos hacer pre-
sente que todas las plantas, antes de ser pul\eriza-
das, deben estar bien secas y limpias, librándolas
de los cuerpos inertes y miaterias extrañas que las
acompañan, para lo cual se contunden, se criban y
se aventan bien si son raíces, hojas 0i flores de ;
las almendras y piñones se quitan las envolturas o
cáscaras. El arroz, salep y otros granos se ponen
a remojar en agua y luego se escurren. He aquí aho-
ra los principales métodos de pulverización
Contusión .
—
Es muy usado. Consiste en colocar la
sustancia dentro de un mortero y hacer que sobre
ella actúe la mano o pilón perpendicularmente y
ton bastante fuerza para destruir la cohesión de
las moléculas.
(1/ Rigurosamente hablando, no debe confundirse la cdecocción» con
el «cocimiento», pues éste sólo es el resultado de aquélla.
2
{ }
Antiguamente se denominaban «apócemas» las tisanas muy cargadas;
hoy este término está en desuso. Cuando a las tisanas se agragan jarabes,
tinturas, extracto u otros ingredientes, entonces se denominan «pociones».
— 92 —
Trituración. —
Se ejecuta OQmprimiendo las sustan-
cias, con una fuerza proporcionada a la resistencia
que oponen, entre el mortero y el pilón y moviendo
éste contra las paredes de aquél.
—
Molienda en molino. Se usa para las semillas, em-
pleando un molino de mano.
Porfirización. — Consiste en pulverizar los cuerpos
entre dos piedras, una fija y plana, la otra movible.
Pulverización con intermedio. —
Hay algunos vegeta-
les, la vainilla por ejemiplo, que no pueden ser pul-
verizados si no se les agrega otra sustancia, que ge-
neralmente es el azúcar.
Luego de efectuada la pulverización, se pasa el
producto de ella por un tamiz y se guarda en fras-
ícos de madera para sustraerlo a la acción de la
luz.
Filtración. —
Su objeto es separar del líquido
(solución, zumo, tisana, tintura, aceite, jarabe) cier-
tas partículas que tiene en suspensión. Cuando de
un líquido no se exige una perfecta transparencia,
se sustituye la filtración por la coladura. Para la
primera se usa el papel de filtro, plegado en forma
de abanico y puesto dentro de un embudo; la se-
gunda se \'erifica por medio de estameñas, de pe-
dazos en cuadro de lienzo o bayeta, o se usan unas
especie de sacos cónicos de lana, algodón cruzado
o fieltro.
Clarifícación. —
Es una operación usada particu-
larmente para dar a los zumos de frutas una trans-
parencia que de otro miodo no tendrían. Para ob-
tener dicha transparencia se hace hervir en el lí-
quido clara de huevo, pasta de papel, cola de pes-
’cado, gelatina, etc., que, al coagularse, suben a la
superficie del líquido y, a consecuencia de una ac-
ción puramente mecánica, arrastran las materias en
suspensión.
Expresión. —
Con esta operación se separa la sus-
tancia sólida del líquido que contiene. Se efectúa de
dos m'odos sea poniendo dicha sustancia en un lien-
:
zo que luego se tuerce, sea empleando una prensa
sencilla especial que se vende en el comercio.
:
— 93 —
Torrefacción. —
Con esta operación se persiguen
dos pbjetos privarlas del agua que puedan conte-
:
ner algunas sustancias y hacerlas sufrir un principio
de descoimposición que modifica algunas de sus pro-
piedades. El agente usado es el fuego; el medio
puede ser uno de esos tostadores muy conocidos y
usados en las familias para tostar el café. Por la
torrefacción el café se vuelve aromático, el ruibarbo
pierde sus cualidades laxantes, el opio su principio
v'iroso, etc.
Vaporización o gasificación. —
Por ella un sóli-
do o líquido se convierte en vapor o en gas. Esta
operación se efectúa sea querrtando directamente so-
bre el fuego alguna sustancia sólida, con el fin de
fumigar un cuarto, sea introduciendo dicha sustancia
en aparatos especiales con el objetoi de aplicar los
v'apores sobre todo el cuerpo o sobre una determi-
nada parte de él. Para comprender bien esta ope-
ración y el resultado que puede obtenerse de ella,
aconsejamos al lector lea los capítulos «Baños de
vapor» y «Duchas de vapor» de nuestra obra La
Cura Natural, O' reqordar uno de esos numerosos apa-
ratos llamadlos «pulv^erizadores de líquidos», que hoy
se v^enden en todas las farmacias.
La evaporización y la destilación son dos opera-
ciones farmacéuticas también importantes; pero es
superfino describirlas aquí por cuanto para efectuar-
las se necesitan muchos aparatos y un laboratorio
adecuado. Creemos, en cambio, más útil describir
algunas otras manipulaciones que, si bien son de
una categoría distinta a las que hemios descrito, has-
ta aquí, su conocimiento es muy útil, pues enseña
a preparar en forma adecuada los diversos principios
medicamentosos que contienen las plantas.
Zumos. —
Así se denominan tocios los productos
líquidos que contienen los vegetales, sea cualquiera
su naturaleza aquí, sin embargo, concretaremos la
;
significación de la palabra a los jugos de las plan-
tas herbáceas. Los zumos se diváden en
Zumos acuosos extractivos, que son los que general-
mente proceden de las hojas de las plantas herbá-
ceas. Se extraen ya sea para usarlos puros ya para
— 94
preparar extractos, jarabes, etc. Para obtenerlos se
procede así: Tratándose de vegetales acuosos, se
exprime y clarifica el zumo filtrándolo, cuando* ha
de administrarse en sustancia, y por coagulación en
caliente si ha de servir para confeccionar algún ja-
rabe. Si la planta no* es bastante jugosa o el zumo
es 'mJuy viscoso, se le añade pooo' a poco, durante
la contusión, i/8 parte de su peso de agua para fa-
cilitar la operación. Se preparan en el momentoi
de usarlos..
Zumos ácidos. Así se llaman los que proceden de
los frutos y que se caracterizan por la presencia de
un ácido casi siempre libre íácido cítrico o* máli-
CO’, que a veces están reunidos). Las frutas de las
que nilás se extraen los zumos son el limón, la naran-
ja, grosella, cereza, fresa, arándano, el agracejo*, la
frambuesa, manzana, las guindas, moras, u\as, el
saúco y espino cerval. El procedimiento es por lo
general el siguiente se deshacen en las manos las
:
frutas, se pasan por tamices de cerda, prensando los
residuos, se filtran por manga de bayeta y se con-
servan. Cuando se trata de jugos viscosos (como los
de cerezas, granadas, frambuesas, grosellas, espino
cerval, etc.), es necesario dejarlos fermentar duran-
te 24 48 horas
-
y cuando se trata de limdnes y na-
;
ranjas hay que quitarles previamente la cáscara y
las semillas. Los zumos ácidos se toman solos, di-
luidos en agua, o* se usan para hacer jarabes.
Féculas. — No conviene prepararlas por cuanto
en comercio se encuentran de muy buena clase,
el
procedentes de fábricas que han perfeccionado mu-
cho el procedimiento para obtenerlas.
Aceites. —
No nos ocuparemos aquí de los mu-
chos aceites extraídos de diferentes semillas, pues
todos ellos se hallan en el comercio provenientes
de grandes fábricas establecidas en todo el mtindo.
Hablaremos, en cambio, de los aceites medicinales,
llamados en el lenguaje de farmacia oleolados y que
son de uso generalmente externo y que resultan de
la acción disolvente de los aceites sobre las sustan-
cias vegetales. El aceite que casi siempre se em-
plea es el de olivas, porque no sólo* es el que me-
— 95 —
jor disuelve los principios activos sino que conserva-
todas sus propiedades, cualquier planta medicinal
susceptible de ser tratada por el aceite. En cuan-
to a la manera de operar se procede lo mismo que
si se tratara de agua así que véase cuanto hemos
;
dicho al hablar de la solución, digestión, infusión
y decocción. Se recomienda particularmente la di-
gestión, pues empleando como vehículoi el aceite,
se suprimen los inconvenientes que existen cuando
se usa el agua.
Emulsiones. —
Son unas preparaciones que se
usan oomio bebidas y como enemas. Se preparan con
las semillas llamadas emulsivas (almendras, alfón-
sigos, piñones, simientes, frías), separando su epider-
mis con una ligera inmersión en agua caliente, se
pistan en un mortero, agregando una tercera parte
de azúcar y agua poco por vez. El producto debe
colarse pasándolo a través de un lienzo.
Tinturas. —
Así se llama, el alcohol (i) en que
se han disuelto los principios activos de los vege-
tales (2). Ya hemos dicho por qué es necesario em-
plear alcohol más bien que agua. Las partes de las
plantas que se ponen en alcohol deberán estar bien
secas y divididas, en proporción de un 20 por cien-
to. El contacto deberá ser rnlás o menos prolongado,
según que la sustancia ceda sus principios con ma-
yor o menor facilidad (de 2 a 6 días). La gradua-
ción del alcohol será de 60° para las sustancias que
sueltan con facilidad sus principios de 80° cuando ;
las sustancias son muy ricas en principios resino-
sos y aceites volátiles, y, por último-, de 90^^ para
las sustancias que contengan cuerpos grasos. Des-
pués de obtenida la tintura, se filtra, y el residuoi
se exprime en una prensa para extraerle el líquido
que pudiera contener.
Las' tinturas alcohólicas ha dicho Dorvault — —
son medicamentos preciosos^ pprque contienen todas
las materias solubles de los cuerpos en estado- per-
(i; Se entiende que el alcohol usado para el caso deberá ser ele una
pureza absoluta.
(2; Antiguamente se denominaba a las tinturas con los nombres tam-
bién de «bálsamos, elixires, gotas, esencias, quintaesencias», que hoy se
han abandonado.
;
— 96 —
tecto de conservación^ aún después de algunos años,
(i) Se usan en pequeñas dosis (20-50 gotas), cuan-
do son para uso interno', solas o mezcladas en pocio-
nes, y en 'miayor cantidad para uso externo.
Los alcholados o alcoholatos difieren de las tin-
turas porque son incoloros o poco menos, y por-
que las sustancias empleadas no dejan casi residuos
también recibe ese nombre la solución de las esen-
cias en el alcohol. Y si en vez de usar plantas secas
se 'usan plantas frescas, la tintura se llama alcoho-
laturo.
El contacto en este casoi dura m'ás, unos 10 días,
el alcohiol debe tener 90“ y las proporciones de las
plantas (casi siempre sumidades) y del alcohol son
iguales.
Vinos medicinales. —
Son preparaciones que resul-
tan de la acción disolvente del vino sobre las sus-
tancias vegetales. Condición principal de esos me-
dicamentos es que el vino sea de una pureza ab-
soluta, de manera que, mezclado' con el agua, en
cualquier porporción, no se descomponga ni pierda
sus caracteres distintivos. En los vinos medicina-
les reunimos todas las ventajas de las tisanas y de
las tinturas, pues su agua y su alcohol vienen a
obrar oottnlo disolventes de los distintos principios
que contiene el vegetal. En cuanto a la clase de vino
que deberá emplearse, téngase presenté lo' que si-
gue se emplearán vinos generosos (es decir que tie-
:
nen mucho alcohol) cuando se trata de vegetales
ricos en principias que se alteran fácilmente; se
emplearán vinos tintos siempre que haya que disol-
ver principios tónicos o astringentes, y se usará vi-
no blanco cuando se quiera obtener una preparació'n
diurética. El método para obtener vinos medicinales
es muy sencillo se mojan en alcohol los vegetales
:
bien limpios y recortados y se ponen en maceración
en el vino durante algunos días luego se filtra el
;
líquido y conserva en lugares frescos. Se toman por
/cucharadas.
Vinagres medicinales. —
El vinagre medicinal es
lo que resulta de la acción disolv^ente del vinagre
(I; Ob. cit. pág. 1056.
;
— 97 —
común sobre una sustancia vegetal. Se emplean vi-
nagres blancos o tintos, siendo preferible el prime-
ro; en cualquier caso debe ser absolutamente puro
y nunca se le debe sustituir por una mezcla de agua
con ácido acético. Por su 'acidez es más apropiado
que el vino para disolver los principios más activos
de algunas plantas aconsejamos usarlos siempre en
;
uso externo o en enemas.
En su preparación se procede lo mismo que para
los vinos. Cuando 'en vez de la rdace ración se emplea
la destilación, el producto obtenido' se llama aceto-
lato pero en este caso sólo se aprovechan los prin-
cipios volátiles de las plantas.
Hidrolatos. —
Así se llama el agua común carga-
da, por destilación, de los principios volátiles de
las plantas. Estas preparaciones, mtiy usadas por
los antiguos, que las llamaban aguas esenciales, de-
ben estimarse, según nuestro parecer, entre las me-
jores de cuantas hemios descrito. El procedimiento
es muy sencillo se eligen las partes de las plantas
:
más activas, (i) que estén bien limpias, se ponen
en un recipiente —
sin agua si son frescas y con
agua si son secas —
y se destilan a baño maría,
empleando alguno de los muchos aparatos sencillos
y de fácil manejo que se venden en el comercio.
Las plantas pueden emplearse secas o frescas se- ;
rán frescas cuando son de aquellas que pierden su
olor por la desecación, y secas cuandoi no pierden
nada por esta causa o adquieren, por el contrario,
un aroma más suave, como sucede con el saúco, el
cilantro, la melisa, y otras. Los hidrolatos sólo de-
ben usarse unos cuantos días después de preparados,
y siendo productos delicados que se descotnponen
fácilmente, después de dos o tres meses de prepa-
rados, no se usarán más. Se toman solos, en dosis
pequeñas, o entran a formar parte de muchas po-
ciones, jarabes, colirios, inyecciones, etc.
(I, Toda vez que usamos la expresión «las partes más activas», debe
entenderse aquellas partes ruyo uso se recomienda en la descripción de cada
planta. Así, por ejemplo, al decir «se usan las flores» para tal o cual caso,
queremos significar que para dicho caso las flores constituyen la parte
más activa de la planta de que se trata. Valga esta aclaración para todos
los rasos .análogos.
— 98 —
Melitos. — Hoy los rae Utos en las farmacias son
poco usados, sustituidos casi por completo con los
jarabes. Sin embargo, eran muy usados en la anti-
güedad, antes del descubrimiento del azúcar. Nos-
otros los preferimos a éstos y aconsejamos a nues-
tros lectores hagan lo mismo, por una serie de ra-
zones que sería muy largo explicar, entre las que
no es la de menor importancia lo difícil y delicado
de su preparación. El melito es un medicamento
viscoso, formado por una solución concentrada de
miel —
en cualquier líquido acuoso^. La miel usa-
da para los melitos debe ser lo más incolora e
inodora posible. Su preparación es muy sencilla:
Se diluye la miel en 1/4 parte de agua, se pone
en baño miaría y se espuma. Antes de que la mezcla
se enfríe poir completo, se agrega el alcoiholato, el
hidrolato de la planta que se desea usar, en la pro-
porción del 5 por mil si es el primero', o del 5 por
cientoi si es 'el segundo, y se conserva en botella
tapada herméticamente. Se usan por cucharadas y
una vez abierto el frasco para ser usado, debe se-
guir consumiéndose su contenido', pues de otro' mo-
do se altera fácilmente, (i)
Pomadas. —
Son medicamentos de uso externo,
de consistencia blanda, compuestos de sustancias gra-
sas cargadas de los diversos principios activos de
las plantas. En las farmacias se usan muchas gra-
sas animales para preparar pomadas ; nosotrO'S sólc»
nos ocupamos de aquellas en cuya composición en-
tra la ¡manteca extraída de la leche. Difieren de
los ungüentos porque no contienen sustancias resi-
nosas como éstos. Se preparan disolviendo' en la
manteca, sea en frío sea al baño maría, las sustan-
cias que se desean emplear, previamente reducidas
a polvo. Es necesario prepararlas en el momento
en que deben usarse y conservarlas, por el día o
dos en que se precisan, en un lugar seco', pues son
En las farmacias, los melitos, como la generaliJad de las prepara-
(I;
ciones que venimos detallando, requieren una elaboración mucha más di-
fícil y prolongada; eso se [Link] porque dichas preparaciones están desti-
nadas a durar mucho tiempo. Como este libro es de carácter personal y po-
pular y se supone que los medicamentos se preparan sólo en el momento
en que se necesitan, la elaboración se simplifica.
;
— 99 —
preparaciones que, cuando no se les agregan sus-
tancias minerales y antipútridas, se enrancian pron-
to. Por lo demás nosotros preferimos los ceratos.
Caratos. —
Son medicamentos para uso externo^
de consistencia blanda, preparados con cera o acei-
te, a los que muchas veces se agregan extractos,,
aguas aromáticas, polvos, etc. Procédase del siguien-
te modo: fúndase la cera, previamente raspada, con
el aceite en baño maría o con una mezcla de aceite
y agua, viértase la materia fundida en un mortero
de mármol previamente calentado con agua hir\áen-
do y agítese hasta que se enfríe, cuidando de que
caigan sucesivamente al fondo las porciones adheri-
das en las paredes del mortero; los líquidos, pol-
vos, extractos o lo que sea, se van añadiendo
cuando la masa
está perfectamente batida (cuando
se trata de extractos, se diluyen previamente én un
poco de agua). Se usan para llagas, heridas, con-
tusiones, etc.
Cataplasmas, (i) — Son preparaciones para uso
externo, de consistencia blanda y comjpuestas de pol-
vos o harinas desleídas en agua, cocimientois, infu-
siones, vino O' leche. A
veces se asocian con poma-
das, aceites, etc., incorporando dichas sustancias a
la masa o- extendiéndolas sólo sobre la superficie.
Se preparan en caliente y muy rara vez en frío.
Cuando se preparan con harina de móstaza se lla-
man sinapismos en este caso nunca se aplican de-
masiado calientes. Las cataplasmas son remedios ex-
ternos excelentes. Cuando se usan como madurati-
vas, deben aplicarse calientes; si son revulsivas, más
calientes todavía; si son calmantes se usan tibias,
y, por fin, cuando se aplican sobre tumores inflama-
dos o dolorosos, se emplearán frías. Se recubren
con una franela seca y se dejan de una a diez
horas y más, según l|OS casos. Én cuantoi a su pre-
paración he aquí cómo se procede ; las cátaplasmas
calientes se preparan desliendo harina en la can-
tidad necesaria de agua para formar una pasta cla-
ra; en seguida se pone a cocer la masa agitándola
sin cesar hasta que adquiera la consistencia nece-
(i; Véase: Dorvault, ob. cit. pág. 402.
— 100
sana cuando se les debe agregar polvos aromáti-
;
00*8,ungüentos, aceites, tinturas, etc., se pondrán esos
ingredientes al retirar la masa del fuego, mezclán-
dolos con ella o recubriendo su superficie, según
el efecto que se busca. Las frías se obtienen mez-
clando la harina o poh^os con la cantidad suficiente
de líquido como para darle la consistencia deseada.
Se aplican entre dos telas. L^na forma moderna y
provechosa de usar cataplasmas es prepararla,s con
plantas cocidas y amasadas en forma de tortas.
Fomentos. —
El fomento corresponde a lo que
en la medicina natural llamamos compresas o pa-
ños mojados en agua simple, caliente o fría, o en
algún cocimiento, infusión, etc. de las plantas cuyos^
principios queremos aprovechar. Para mayores deta-
lles de esta aplicación, véase nuestro libro «La Cura
Natural», capítulo XXV. Otro tanto decimos de las
lociones, baños, enemas, inyecciones, etc., en que se
usan los principios de diversas plantas y que fueron
tratados en diversos capítulos de la 2.=> Parte de
dicha obra.
Linimentos. —
Se llaman así los medicamentos
destinados a untar o friccionar la piel son general-
;
mente líquidos, podiendo ser su \'ehículo tanto^ el
agua como el vino, el alcohol, el aceite, etc. Su
acción no afecta solamente la superficie de la piel,
sino también los tejidos situados más profundamen-
te por la absorción de los órganos interiores. Todas
las preparaciones líquidas y semilíquidas son, pues,
linimentos. Se emplean con las manos.
Colirios. —Son medicamentos que se usan en las
afecciones de los ojos. Pueden ser secos, blandos,
lícjuidos y gaseosos. De los primeros nosotros sólo
aconséjamos el azúcar, insuflado en los ojos, después
de haberlo reducido a polvo impalpable, y que es
un gran disph'ente de los malos humores locales ;
los blandos pueden ser las pomadas, los cera'tos y
loiS aceites;
los líquidos, los cocimientos e infusiones
y los gaseosos las \aporizaciones. Los colirios lí-
quidos se pueden usar sea en forma de gotas verti-
das sobre el globo del ojo, sea coniio la\aje del mis-
mo, mediante una copita de \ idrio que se llena has-
— 101 —
ta la mitad y se ajusta al ojo, abriendo y cerrando
luego los párpados para que el líquido obre como
una loción.
En Jas farmacias y grandes laboratorios se usan
muchas otras preparaciones conocidas con ©1 nom-
bre dé electuarios, jaleas, pastas, conservas, glice-
rolatos, tabletas, pastillas, píldoras, emplastos, etc.,
etc. ;
pero omitimos su descripción por dos ra-
zones la primera es que dichas preparaciones, di-
:
fíciles de ejecutar, no son de una necesidad absoluta,
y la segunda es que con las descritas que son —
las principales —
tenemos bastante. Simplificamos
así la cuestión y estamos dentro de los límites da-
dos a este libro-, de carácter esencialmente práctico
y popular.
SEGUNDA PARTE
LflS PLANTAS MEDieiNALES
LAS PLANTAS MEDICINALES
Enumeradas por orden alfabético
Advertencia preliminar. — Sería nuestro mayor
deseo describir en esta segunda parte del libro to-
dos los caracteres de las plantas medicinales que en
ella se mencionan. A pesar nuestro, sin embargo,
debernos desistir de este loable propósito por dos
razones importantes la primera es que, si pusiéra-
:
mos en práctica nuestro deseoi, daríamos a la obra
una extensión muchísimo mayor de la que tiene y,
naturalmente, no bastaría un año más para redac-
tarla; la segunda es que — por experiencia lo sa-
bemos — casi a ninguno de los lectores, a quienes
el libro está destinado, interesan dichos caracteres,,
que refiriéndose a la estructura física de los vege-
tales y a la manera de comportarse en las reac-
ciones químicas, necesitan un gran caudal de cono^
cimientos en ciencias naturales para tener un real
interés. La generalidad de los lectores, pues, lo que
busca es el lado práctico de la materia, es decir
el uso que se puede hacer de las plantas y el prove-
cho que de ellas se puede obtener.
En conformidad con tal manera de considerar las
cosas, nos hemos atenido exclusivamente a esa úl-
tima parte, y aunque de un modo breve y conciso,
creemos haber realizado una labor útil y provechosa.
Asimismoi, no crea el lector que dicha labor ha
sido fácil. El estudio- de la inmensa cantidad de
plantas que enriquecen el suelo americano es de-
masiado reciente para que sea perfecto- y completo.
-Hemos debido comparar de continuo- las botánicas
médicas argentina, uruguaya, paraguaya, brasileña,.
— 106 —
chilena entre sí y con las ohras similares publicadas
en Francia y en España para despojar el libro de
las numerosas confusiones que hay al respecto; y
asimismo no garantizamos haber obtenido el re-
sultado que deseábamos. De manera que este libro
, debe considerarse como un primer esfuerzo y nada
más. Hemos hecho lo que nuestros medios nos han
permitido y sólo nos resta decir, como los antiguos,
faciani meliora potentes.
Como un justos homenaje a quien mucho ha traba-
jado en esta materia, debemos hacer constar que
hemos consultado y aprovechado los datos contenidos
en los libros siguientes «Botánica Médica Amenca-
:
na», por el Dr. Pedro N. Arata; «Revista Farma-
céutica» y «Anales de la Sociedad Científica Ar-
gentina» los trabajos del Dr. Domingo Parodi, en-
;
tre los cuales citaremos «Notas sobre algunas plan-
tas usuales del Paraguay, de Corrientes y de Mi-
siones», «Contribuciones a la flora del Paraguay»,
«Ensayo de Botánica Médica Argentina Compara-
da», «Diez nuevas especies de Euforbiáceas» «Plan- ;
tae Diaphoricae florae argentinae», por el Dr. Jor-
ge Hieronymus; «Datos para la Materia Médica
Argentina» y «Sinopsis de la Materia Médica Ar-
gentina», por el Dr. Juan A. Domínguez; «Uredí-
neas del Delta del Río Paraná» y «Medicina Popu-
lar en las Islas del Delta del Río Paraná», por M.
S. Pennington; «Enumération des plantes récoltées
par M. S. Pennington pendant son ir. voyage á
la Terre du Feu»; «Contribuciones a la Flora del
Chaco Argentino-Paraguayo», por el Dr. E. Hassler;
«Procedencias Botánicas», por A. P. Carlosena «Flo- ;
ra Uruguaya», por J. Arechavaleta «Vegetación Uru-
;
guaya», por el Dr. C. Berro; «Tratado de Farmacog-
nosia Vegetal», por el Dr. Juan A. Boeri; «Botá-
nica Médica», por Lucio Durañona «Plantas Me-
;
dicinales de las Repúblicas Oriental y Argentina»,
por E. Paccard «Geografía», por Latzina «Plan-
; ;
tas que curan y plantas que matan», por Pío Arias
Carvajal; «La Oficina de Farmacia», por P. Dor-
vault; «Historia das Plantas Medicinaes e uteis do
Brazil», por Theodoro y Gustavo Peckolt «Plan- ;
107 —
tes Médicinales du Chili», por Adolfo Murillo; «Dic-
cionario de Medicina Popular», por Chernoviz, y
numerosas monografías, diccionarios enciclopédicos
V diccionarios de ciencias 'médicas.
Advertimos que en la descripción de las plantas
prescindimos de sus usos industriales.
Cuando no se halla una planta en el orden des-
critivo, véase en el índice.
A
Abacachí. Es una variedad del ananás. Ver esta
palabra.
Abedul, s. álamo blanco, árbol de la sabiduría,
BETULA ALBA, (amentácea) (i). L. Hay más de 40
especies, siendo las mlás conocidas la betula ve-
rrugosa, la LACINIATA, la PUBESCENS, la ALPES-
TRIS, la CARPINIFOLIA, la FRUCTICOSA, la GLANDU-
LOSA, etc. Crece en Europa, América del Norte y
Oriente del Asia, en la llanura y regiones montaño-
sas. Haciendo incisiones en el tronco, se extrae un
líquido azucarado que, lo mismo que el cocimiento
de la madera, se usa en la hidropesía y las infla-
maciones de las vías urinarias. Las hojas se usan in-
terna y externamente contra la sarna. La corteza
es diurética, febrífuga, y se emplea contra las he-
ridas. Se prepara en forma de cocimiento, a la do-
sis de 2 por cientO’ para uso mternoi, y al 10 por
ciento para u;so externo.
Abelmosco, semilla de almizcle, ambarilla, hibis-
s.
cus ABELMOSCHUS, L. (malvácea). Es una plan-
ta ecuatorial; crece especialmente en el Malabar e
Indias Occidentales. Los árabes la usan para aro-
matizar el café. En medicina se usan las semillas
en emulsiones contra los espasmos. Dosis 2 - 3 gra-
mos.
Abeto. — Ver Pino.
(i) La s. significa «sinónimos», las palabras en versalitas son el nom-
bre latín, la mayúscula que sigue es la inicial de quien clasificó la plan-
ta (en este caso Linneo), y la palabra entre paróntesis la familia a la que
la planta pertenece. Cuando no existe la inicial es porque no se sabe bien a
quien atribuir la clasificación de la planta.
— 108 —
Abre-puño. Con este nombre se designan en la
Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile vanas es-
pecies de centaura, clasificadas como CENTAURA me-
LITENSIS y C. CALCITRARA, L. y C. TWEDii. (com-
puestas). Son plantas importadas de Europa, cuyas
hojas y flores se usan como tónico y febrífugo en
forma de decocción. Para más datos ver centaura.
En España se llama arzolla y cardo lechero.
Abro, ABRO PRECATORIUS, L. (leguminosa) en ;
Filipinas se llama saga, en Centro América bu ga-
llón y en Cuba besuco de Peonía. También se le lla-
ma regaliz de las Antillas, porque tiene el mismo
uso que el regaliz. Se toma la infusión que los in-
dios llaman vati, de las hojas al 5 por cierito con-
tra la tos y las anginas. Las semillas son comesti-
bles.
Abrojos. - Es un nombre con que se designan
varias plantas de distintas especies, entre las que
mencionaremos el abrojo común o^ terrestre, tríbu-
los TERRESTRIS, a. de España, tr. hispánica, a.
de Creta, tegonia crética, a. muy grande o hierba
del pasmo, que crece en Venezuela y Cuba, y el
a. de agua que se subdivide en muchas otras espe-
cies. En la Argentina, Uruguay y Chile es muy
común la especie llamada abrojo grande, XANTHIUM
MACROCARPUM. Las semillas son astringentes, y su
cocimiento se aprovecha en las hemorragias nasa-
les e intestinales, en gargarismos y buches contra
las afecciones de la boca y garganta y para lavar
heridas. En el campo se usa como antiespasmódico
para curar el chucho y para purgarse. Un médico
ruso JO retendió curar la rabia con él; pero el resul-
tado fué negativo. Dosis de 2 a 10 por ciento, se-
gún el uso interno o externo.
Abrótano. — Hay dos especies, el a. macho o yerba
lombriguera, arthemisia abrotanum, L. y el a.
hembra o cipresillo, guardarropa, santolina, SANTO-
LINA CHAMOECYPARISSUS, L. (compuestas). Crece en
los jardines;
los franceses lo' llam'an citronelle por
su olor parecido al del limón. Algunos botánicos
lo confunden con los ajenjos. El macho es amargo,
tónico, excitante, usado contra las lombrices, en for-
— 109 —
ma de infusión —
hojas y sumidades —
a la dosis
de 2-5 gramos. El a. hembra tiene las mismas
propiedades, pero iriiás atenuadas. Se denomina «guar-
darropa», porque ahuyenta las polillas.
Abutilón, s. malvavisco de las Indias, sida abu-
tilón, L. (malvácea) hay muchas especies, siendo
;
las más conocidas el a. común, que crece en los
pantanos del sur de Europa, el A. ESCULENTUM
del Brasil, donde se le llama bengao de Deas (ben-
dición de Dios), el Canariensis de las islas Ca-
narias, las variedades sida indica de la ñiclia, la
RHOMBIFOLIA del Perú, la viscosa de Cuba y la Tl-
LIOEFOLIA de la China. Se emplean las hojas y
la raíz en uso» externo como emolientes y en uso
interno las hojas y sumidades en infusión al 2-3
por ciento, por cucharadas, como aperitivo, febrí-
fugo y diurético. En las Islas Canarias se usan las
hojas en ^'ez del té común y en la India se comen
en la misma forma que las espinacas.
Abutúa, s. butúa, parra brava, COCCULUS pla-
TYPHYLLE, St-Hilaire, CTSSAMPELOS PAREIRA, L.(me-
nispermácea). Crece en el Brasil; la raíz y el tallo
son diuréticos y se emplean en decocción al 2 por
ciento contra las arenillas y la hidropesía. La caa-
peba, raiz del Cissampelos caapeba, L., es un diu-
rético' muy poderoso que debe ser usado sólo en
casos de extrema necesidad.
Acacia. Comprende numerosas especies de diferen-
tes familias y géneros. He aquí las más importantes :
la acacia catecú, la a. arábiga que produce la goma
arábiga, la a. del Nilo o A. vera, W. (leguminosa),
que también da goma, la a. blanca o falsa, PRUNUS
SPINOSA, L. (rosácea) más conocida con el nombre
de endrino, astringente, empleado en decocción a
la dosis de 1-4 gramos, la a. del Sene gal, la pubes-
cente, la STRUMBULIFERA O retortuno de los peruanos,
la FARNESIANA, nuestro espinilla o aromas, la pere-
grina, o copang de los filipinos, la indica, la de 3
púas y las que en Cuba llaman sabicii, moruro de
costa y moruro-tenque. Las 200 especies de acacias
que se conocen están esparcidas en las zonas tem-
plada y parte de la tórrida de todo el mundo. Ge-
lio —
ne raímente se usan sóloi las flores, en infusión al
2 por ciento, que son emiolientes, aromáticas y an-
tihistéricas. En el Brasil se extrae de la acacia an~
gico (leguminosa), una goma muy parecida a la go-
ma arábiga que se usa en infusión, mezclándola
con las flores de malvas, contra la bronquitis, a
la dosis de 2-3 por ciento.
Acajoiba, (i) s. anacardo, anacardium occiden-
TALE, L. (terebintácea). Crece en la zona tropical,
especialmente Antillas, Brasil y Molucas. Produce
un fruto en forma de nuez oi castaña que es muy co-
mestible. La cáscara de ese fruto produce un jugo
cáustico que se usa para quitar verrugas y callos
y curar empeines sobre la piel produce ampollas.
;
La corteza del troncoi es astringente y su cocimiento
se emplea en baños en las bincbazones de las piernas.
Acajú. Es de la misma familia de la anterior; s.
matagano. El a. en leño, mohogón o caoba crece en
Haití, Plonduras e India, y su corteza se emplea
en infusión como tónica y febrífuga al 5 por ciento.
Otras variedades conocidas son el cail cedra o qui-
na del Senegal y el juribali O’ euribali, cuyas cortezas,
en cocimiento, se emplean para combatir las fie-
bres malignas, en la misma dosis. El acajú es pa-
recido a la nuez o- castaña de la acajoiba y tiene
los mismos usos. El anacardo oriental o haba de
Malaca, anacardium orientare, L., crece en las
Indias y Antillas, da una almendra comestible, y
su jugo tiene las mismas aplicaciones que el de la
acajoiba.
Acanto, s. branca ursina, yerba giganta, flor de
Argel, carderona, ACANTHUS MOLEIS, L. (acantácea).
Crece en Europa y región tropical de Asia y Afri-
ca. Las hojas y la raíz son emolientes y se emplean
en cataplasmas, lavativas y baños en forma de co-
cimiento. En Oriente también se usa para curar he-
ridas.
Acebo. Las tres especies más conocidas son : el
a. común o ILEX aquifolium, L. (ilicínea), cuyoi
cocimiento al 5 por ciento se toma para curar el
reumatismo y las fiebres intermitentes y con cuya
(i) Y no «acajaiba' o [Link]», como escriben algunos autores.
— 111 —
corteza se prepara, por decocción, en Bretaña, una
liga (i) que es tnladurativa, emoiliente y resolutiva
y se aplica sobre los Wmlores del bocio; la apala-
china, casina, té de los apalaches o del mar del sur,
ILEX VOMITORIA, A., cuya infusión toman los indios
de las Antillas y Florida para dormirse, y el té del
Paraguay o de los jesuítas, mate gongonha, yerba-
mate, ILEX PARAGUAYENSIS, St. Barth, cuyo uso^ es
demasiado conoicidoi para que sea descrito. Sus efec-
tos son análogos a los del café. Los acebos crecen
en Europa, ambas Américas, Japón y Africa.
Acedera. Con este nombre se designan varias es-
pecies (poligonáceas). Las principales son a. común, :
A. ACETOSA, L., la a. espinaca, A. patientia, L., re-
donda, la virgen, la dentada. Son todas comestibles y
muy usadas en todas partes entran en la compo-
;
sición del caldo de hierbas (2). El cocimiento- de
las hojas y de la raíz se emplea en el escorbuto y
como diurético en las afecciones biliosas e inflama-
torias. El jugo de las hojas machacadas se emplea
con ventajas en las úlceras pútridas y gangrenosas.
No conviene a los que padecen de arenilla, pues
forma oxalato de calcio. Igual uso tiene la acede-
rilla, OXALIS ACETOSELLA (oxalídea). En el Brasil
se usa el zumio de numerosas especies de estas plan-
tas, conocidas con el nombre común de acederillas
de los pantanos o hierba del sapo (begonias), contra
la diarrea, a la dosis de 2-4 cucharadas por día.
Ese zumo, siendo astringente, puede emplearse tam-
bién contra las hemloirragias.
Aceituna, fruto del olivo; olea europoea, L. (oleá-
cea), muy usada oqmo coinestible y del que se ex-
trae el aceite de qliva que se emplea para preparar
los aceites Iniedicinales y en fricciones o por gotas
— com'o calmante. —
-Ver Olivo.
Acelga, s. espinaca de la china, betarraga, beta
CICLA, L. (solanácea) además de ser un comestible
;
(i) La misma que sirve para cazar pájaros.
( 2) La fórmula del caldo de hierbas es esta:
acederas frescas 40 gramos, lechuga 20 gramos, acelga y perifollo 10 gra-
mos de cada una, sal 2 gramos, manteca 5 gramos, agua un litro. Lávense las
plantas y hiérvanse hasta que estén cocidas; añádase la manteca y la sal
y cuélese. Se toma por tazas cada 2 * 3 horas.
— 112
muy usado, se emplean en medicina las hojas coci-
das en cataplasmas o su cocimiento como bebida
y en lavativas. En ambos casos es emoliente. Crece
en todas partes por cultivo.
Acíbar. \^er Aloe.
Aciano, daño o azulejo, centaura CYANUS, L.
(compuesta j. Antiguamente se usaba para un gran
número de enfermedades hoy sólo se usa su agua ;
destilada por gotas en los ojos, como astringente.
Acmella, s. abecedario, berros de las Indias, SPi-
LANTHUS ACMELLA (compuesta). Su nombre de abe-
cedaria proviene de que se la ponía en la boca de
los niños para facilitar la pronunciación. Se mastica
para fortalecer las encías en el escrobutO' de la boca,
parálisis de la lengua y para provocar la salivación.
Es planta americana. Véase Berros.
Acónito. Hay cinco plantas de este nombre (ra-
nunculáceas). I." acónito napelo, anapelo o simple-
mente ACONITUM NAPELLUM, L. 2." el acó-
acónito, ;
nito de flor grande, aconitum cammaruMí; 3.° el
acónito saludable, autora, aconitum anthora, L. 4" ;
el acónito mat alobo, aconitl^m lycoctonum, y 5.’^
el acónito feroz, aconitum ferox, W. Las cuatro
primeras crecen en Europa y América la quinta ;
es del Nepal, Himalaya. Es una de las plantas más
venenosas, especialmente la última, que nunca de-
bemois usar internamente, como hace la alopatía,
(i) En cambio, empleando un cocimiento de las
hojas y la raíz muy suave (2), al 2 por mil, en fo-
mento o baños, da buen resultado en el reumatismo
crónico', la gota, las neuralgias, la parálisis, la amau-
rosis y hasta en el cáncer y en la sífilis constitucio-
nal. Algunos cantantes acostumbran hacer gár-
gaia.s con agua azucarada a la que agregan 10-15
gotas de alcoholadoi de acónito.
Acoro, 3. acoro verdadero, cálamo aromático, CA-
lamlts aromaticus, L. (aroídeas). Se emplea el
(1) Kn la am'gücclad s* empleaba, lo mismo que la cicuta, para enve-
nenar a los criminales. Con r| zumo de acónito algunos pueblos salvajes
envenenan sus flechas.
(2) Recuérdese lo que hemos dicho en la primera pane, y es que la
toxicidad de algunas plairas depende del clima. En Laponia y Groenlandia
las hojas tiernas del acónito y aun la raíz son perfectamente comestibles
y
hasta consideradas como tónico.
i¡
— 113 —
tallo! subterráneo o rizoma en infusión, el jarabe,
el vino, la tintura, el agua destilada
por ciento. al i
Tiene propiedades tónicas, estimulantes, estomaca-
les y anticatarrales. Los indios lo' mastican y los
tártaros lo usan como antiséptico. Crece en los pan-
tanos de casi todas partes.
Actea. Hay dos especies: la actea en forma de
espiga, yerba de San Cristóbal, falso eléboro negro,
ACTEA SPICATA y la aclea en racimos, ACTEA RACE-
MOSA, L. o SERPENTARIA PHYLLA (ranunculácea ).
Ambas crecen en Norte América. No deben usarse
internamente sino en uso externO' para matar piojos
y contra la sarna. La variedad A. brichipetala se
,
usa en los Estados Unidcs contra la tos. Algunos
botánicos la llaman cimífuga, porque creen que tiene
la propiedad de ahuyentar las chinches.
Achicoria. La especie que se usa en medicina es
la a. amarga o silvestre, CICHORIUM intybus, L.
(chicorá cea-compuesta) ;
se usan las hojas y la raíz
(i) que son amargas, tónicas, depurativas y algo
laxantes, especialmente en casos de enfermedades
de la piel y en las fiebres infecciosas se preparan ;
en infusión al lo por mil. También se usa el zumo
y el jarabe, por cucharadas. La barba de capuchino
y la escarola, CICHORIUM ENDIVIA, L. son las va-
riedades cultivadas de la achicoria, de la que tanto '
uso se hace comm comestibles.
Achira. En el Uruguay llaman así a una especie
de sagitaria, SAGITARIA MONTEVIDENSIS (alismáceaj,
que crece en los pantanos y cuyas hojas machaca-
das se usan en cataplasmas contra las hernias.
Adelfa o laurel rosa, NERIUM oleander, L. (apO-
cínea). Aconsejamos al lector no la use más que
al exterior y con sumoi cuidado, pues es una planta
venenosa. .Ver Laureles.
Adhatoda, s. nogal de las Indias o de Ceylún, car-
mantina, justicia, justitia adhatoda, N. (acantá-
cea). La paniculada, que crece en la India, se usa
como antiespasmódica, contra el asma, la tos y las
fiebres intermitentes, para lo cual se hace un coci-
miento con la raíz, las hojas y las flores al i por
(i) La raíz tostada y molida ronst tuyc el «cafó de achicoria .
— 114 —
ciento; la yerba de los carpinteros se emplea en las
Antillas como decocción contra las afecciones del
pecho y en uso externoi para curar heridas y llagas.
Adonis vernalis. Es una ranunculácea. El cocimien-
to de las raíces se lusa externamente como vesicante.
Adormideras. Con este -nombre se designan, con-
fundiéndolas, muchas especies (papaveráceas) pero
;
las más importantes y conocidas son la a. blanca
;
u oficinal, papaver somniferum, L., la a. negra,
P. NIGRUM, D. C. y la a. cornuda, GLANCIUM FLA-
VUM, C. Crece en Asia, Egipto y Europa Meridional.
La alopatía aprovecha el opio, que es un jugO' e.x-
traído por incisión de sus cápsulas, producto ve-
nenoso y peligroso que nosotros rechazamos, acon-
sejando, en cambio, se use el cocimiento de las
cápsulas frescas o secas para ^gárgaras, lociones, com-
presas, lavativas, gargarismiois' y baños de asiento
al 2 por ciento, perfectamente inofensivo, como cal-
mante. En Francia y España se comen las semillas
y se extrae de las mismas un aceite comestible.
Agallas O' nuez de agalla, es una excrecencia pro-
ducida por la picadura de la hembra de un insecto
en algunas especies de encina, QUERCUS PEDUNCU-
LATA y Q. SESSILI FLORA.
El cocimiento de las aga-
llas, al usa como enema e inyec-
2 por ciento, se
ción en las hemorragias
intestinales y hemorroida-
les, en las leucorrea, blenorragia, relajación de la
vagina y grietas del anoi, por sus cualidades hemos-
táticas y astringentes. Antiguamente se usaba co-
mo tenífugo.
Agar-agar. Es un nombre japonés que sirve para
distinguir la gelatina extraída de unas algas del
mar de las Indias, ENCHEUMA SPINOSUM y bucheu-
MA GELATINAE, que se emplea como alimento para
los niños y convalecientes y que ahora empieza a
usarse también para combatir el estreñimiento. Se
toma remojada en agua durante o después de las
comidas, por cucharadas.
Agáricos. Son hongos que crecen en los grandes
bosques de Europa. Las tres especies que se usan
en medicina son i :el agárico blanco oficinal, pur-
gante, de los médicos o poliporo, agariclts albus.
;
— 115 —
con elque se preparan un poho y un vino usados
como purgante, vomitivo y para combatir los su-
dores nocturnos de los tísicos, a la dosis de 25 cen-
tigramcs el polvO' y por cucharadas el vino; 2.'’ el
agárico de encina, de los cirujanos o yesquero, bole-
TUS IGNIARIUS, F., es un parásito de los viejos tron-
cos de encina que, despojado' de su corteza y ama-
sado con el fin de ablandarloi, se usa para detener
las pequeñas hemorragias (i); 3." el agárico mos-
cado, pintado oi fcdso hongo carmesí, AGARicus MUS-
CARIUS, L., que se emplea externamente para cu-
rar las úlceras cancerosas y ha sido ensayado' en
pequeñas dosis al interior contra la epilepsia, la
corea y algunos casos de parálisis.
Agarra palo O' hi güero n. No conocemos bien sus
propiedades medicinales.
Agave. Ver Pita.
Agno casto, s. sauzgatillo, pimienta menor o^de frai-
le, pimiento loco, árbol de la pimienta, AGNUS CAS-
TUS, L. (verbenácea). Su nombre latín quiere decir
«cordero casto»; en la antigüedad se creía que era
antiafrodisíaco, y las mujeres griegas cubrían con
él sus camas durante la ausencia de los maridos, pa-
ra ahuyentar las ideas impuras.
Agracejo o herbero, BERBERIS VULGARIS, L. (ber-
berídeas). Crece en los climas templados, y la cor-
teza de su raíz, en iniusión, al i por cientO', se em-
plea como astringente, por cucharadas contra la dia-
rrea. En algunos puntos también se usa en la fiebre
intermitente.
Agrimonia, agrimonia eupatoria, L. (ros.ácea).
Planta europea, la infusión de cuyas hojas, al 2 por
ciento, se emplea en gargarismos y fomentos como
astringente.
Agrio-agrial, begonia CUCULAta begoniácea)
i
sus hojas se usan en el Uruguay con el mate o
solaSj en forma de té, atribuyéndoles propiedades
febrífugas.
Aguapé, EICHORNIA AZUREA (pontederiácea), es una
la América del Sud, cuyas flores
planta acuática de
(i) La «yesca de los cirujanos' es ese mismo hongo impregnado de
una solución de percloruro de hierro a 30 grados.
— 116 —
son diuréticas y cordiales, toimadas en infusión al
I por ciento. Las raíces y hojas secas, hervidas en
\’ino, se dan en el fcamfpo para combatir la gonotrrea,
la disentería y las flores blancas.
Aguara-ciunha-acú ,o jacuá-acanga, tiaridium in-
DICUM, Selun (borragínea). Planta del Brasil, cuyas
hojas se usan externamente en cocimiento contra
las úlceras y quemaduras.
Aguaráiba oi aguarribay, SCHINUS molle (anacar-
diácea); crece en el Uruguay, Argentina y Brasil,
y da una resina que se vende en las farmacias con
el nombre de mástique americano. Internamente es
un buen purgante, a la dosis de 5-10 gramos, en in-
fusión. El cocimiento de la corteza se aplica en fo-
mentos para la hinchazón de los pies.
Ahouai, CERBERA AHOUAi L. (apocináceas). Plan-
ta del Brasil que los indios emplean para envene-
nar los peces echándola al ríoi. La infusión tenue,
al 0.50 por ciento, tomada por cucharada, es un
vomitivo.
Aipim, MANIHOT AYPI, P. (euforbiácea). Es también
una planta del Brasil, en ¡cuya parte norte la llaman
maca jera. La raíz da, com'o 'la mandioca, un alimento
sano y nutritivo.
Ajedrea, satureja hortensis, L. (labiada). En
algunos países de Europa, donde la llaman «salsa
de los pobres», se usa coirao condimento. La infu-
sión de las flores y sumidades es estomacal, ner-
vina y estimulante. Dosis i por ciento, por cucha-
radas.
Ajenjos. Tres son las especies de esta familia (com-
puestas más usadas en medicina: i
1 ajenjo comútr
u oficincil, s. artemisia amarga, yerba santa, arte-
misia ABSINTHIUM, L., que crece en estado silvestre
o cultivado en Europa y América, y es una planta
muy usada desde la antigüedad (i) en un gran nú-
mero de enfermedades, pero especialmente como di-
gesti\’o, tónico, estimulante, febrífugo, \ermífugo y
emenagogo. Se usa la infusión de las hojas en do-
sis distintas de a 5 Ipqr cientoi, según el efecto que
i
se desea obtener; 2." ajenjo marino o santónico, ar-
(1) I_o.> antiguo.s Ivc cn n ele i'\ c\ símbolo de la salud
— 117 —
TEMISIA MARITIMA, L., que usaclo en infusión de le-
che, al por mil, es un vermífugo por excelencia
5 ;
3° el ajenjo menor, póntico ,o romano, artemisia
PONTICA, L., cuyas hojas y sumidades son tónicas y
estimulantes. En la campaña argentina y uruguaya
y en Cuba hay una especie de ajenjo llamado alta-
misa del campo o yerba de la oveja, parthenium
HYSTEROPHORUS, L., que se usa comO' febrífuga y
antmeurálgica.
Ají del campo, del monte lo cumbarí, capsicum mi-
CROCArpum, D. C. (solanácea). Crece en Córdoba
Santiago!, Catamarca y Tucumán. La población in-
dígena lo usa coimio condimentoi, perO' resulta irri-
tante también trituran y maceran sus frutos en vi-
;
nagre y lo' emplean en fricciones sobre la piel como
revulsiviOi.
Ajos, ajo cultivado, allium sativum, L. (liliá-
cea'). En algunos puntos, como en Egipto-, Sicilia
y Argelia, crece espootáneamente, pero es cultiva-
do en to-das partes. Sus bulbos, vulgarmente llama-
das «cabezas» o «dientes», se emplean en medipi-
na en las fo-rmas siguientes al interior como esti-
:
mulante, febrífugo y vermífugo-, para lo- cual se hace
hervir y se toma el agua al exterior como rubefa-
;
ciente, cáustico, vesicante y desinfectante, contra la
sarna, tiña, sordera, callos de los pies y mordedu-
ras de perros rabiosos. La «mostaza del diablo» o
«aceite de ajo», que se obtiene machacando ajos
con grasa o aceite, es un poderoso resolutivo- de
los tumores fríos. Los árabes lo emplean como co-n-
travenenoi, como tópico en las hemorragias y he-
ridas producidas por animales venenosos y en fric-
ciones contra el reumatismo lumbar. Especies afi-
nes son la cebolla, ALLIUM CEPA, L., el puerro,
:
ALLIUM PORRUM, L., el chalote, allium ascaloni-
CUM, el cebollino o cebollita, allium SCHOENO-
PRASUM, la rocambola, ALLIUM SCORODOPRASUM, y
la victorial, allium victoriale, cpie tienen todas
idénticas propiedades que el ajo, pero- más atenua-
das. La ceb-olla la emplean los -árabes como un afro-
disíaco al interio-r y al exterior, después de macha-
cada con vinagre, en fricciones para hacer desapa-
:
- 118
recer las pecas asada y aplicada con aceite es un
;
madurativo de pequeñOiS furúnculos. El -zumo
los
de cebollas blancas, a la dosis de media taza por
la mañana y media a ía tiarde^ mezclada en una taza
de leche con azúcar, se empiea con éxitoi contra
la hidropesía y la epilepsia tomado solo disuelve
;
las arenillas.
s. alegría, sésamo, SESANUM ORIENTAI-E,
Ajonjolí,
L. (sesamácea). En la América del Norte se usan
las hojas en cocimiento al 5 por ciento comoi la-
xante. En Africa se emplean las semillas, en muchas
formas, como alimento.
Alamanda, allamanda aubletii, P. (apocínea)
planta del Brasil, donde se usa la decocción de la
corteza y de las hojas al 5 por ciento como pur-
gante y vomitivm.
Alamos. Las dos especies usadas son el álamo ne-
gro o chopo, POPULUS NIGRA, L., (amentácea!, que
es propio de Europa, y cuyas yemas se agregan al
agua que sirve para las vaporizaciones contra las
afecciones de los pulmones, las hemorroides y las
heridas y el álamo halsamífero o de la Carolina,
POPULUS BALSAMIFERA, L., que crece en la América
del Norte y se uisa en los mismos casos que el an-
terior, pero de propiedades más activas. \^er Aca-
cias.
Alazor, s. O' bastardo, cártamo, CAR-
azafrán romí
THAMUS TINCTORIUS, L. (compuesta); es una espe-
cie de cardo que crece en Europa y norte de Afri-
ca. Con las semillas, denominadas «papagayos», se
prepara una emulsión que en dosis pequeñas se da
en las afecciones reumáticas y en mayor cantidad
es purgante.
Albahaca, OCIMUM basilicum, L. (labiada planta í,
originaria de la India y hoy cultivada en todo el
mundo. 10 gramos tomados en infusión son un es-
timulante agradable la veces se ha empleado err
;
la gonorrea por boca y en inyecciones. Los árabes
usan el cocimiento concentrado en gargarismos con-
tra el afta. La yerba real es una especie muy em-
pleada por los indios. En el Brasil existen dos es-
— 119 —
pecies muy conocidas: la albahaca del campo, (i)
cuya infusión caliente es un sudorífico, y la alba-
haca de olor, que se emplea para preparar baños
calientes antireurriáticos.
Albarraz o yerba piojera, delphinium staphy-
SAGRIA, L. (ranunculácea Las semillas se macha-
).
can, se mezclan con manteca y se usan para matar
los piojos en la cabeza de los niños... .sucios.
Albérchigo; es el fruto del alberchiguero de pro-
piedades y usos iguales a los del melocotón y al-
baricoque.
Albolquillo del campo, thalyctrum lasiostylum
(ranunculácea). Las hojas se usan en decocción al
5 por ciento coimio purgantes y diuréticas en la pro-
vincia de Córdolba; la raíz, preparada en la misma
forma, combate la ictericia y el paludismou
Alcachofa, cynara scolymus, L. (compuesta Lo i.
que se usa como* alimento es el cáliz de la flor que
apenas acaba de brotar. Es un alimento que con-
viene a los que sufren de arenillas y gota. Cocida con
vino blanco se usa en algunos distritos rurales de
Europa contra las fiebres intermitentes.
Alcacuz o regaliz del Brasil, periandri.\ ditl-
Cis, M. (leguminosa). Crece en el Brasil y tiene los
mismos usos que el regaliz de Europa.
Alcana o Henné, es el hanna de los árabes, en cu-
3'-oi país crece de preferencia, lawsonia inermis.
En Oriente las hojas se usan para teñir de ama-
rillo el cabello y se aplican directamente sobre las
úlceras para curarlas la raíz es astringente las flo-
; ;
res y frutas son emtenagogas.
Alcanfor. Así se llama el aceite volátil concreto
•
extraído con varios métodos de varias plantas (sa-
safrás, canelero, galanga, gengibre, cardamomos y
otras labiadas), de manera que caen en error los au-
tores que llaman «alcanforero» a un determinado
árbol. El que se ¡usa en el comercioi proviene del Ja-
pón y es extraído’ del laurus camphora, L. (lau-
rácea). No aconsejamos de ninguna manera su uso
(i) En la campañíi argentina y uruguaya hemos visto machacar esta
clase de albahaca con sai y emplearla para matar los parásitos de ciertas
llagas; pero creemos que el efecto parasiticida es* más debido a a sal que
1
a la albahaca.
120 —
interno; en cambio, aplicado en forma de aceite
o alcohol alcanforado en fricciones sobre la piel es
conveniente y eficaz en un gran número de casos
como estimulante o calmante local. Es también un
antiafrodisíaco (O.
Alcaparro, Capparis spinosa, L. (caparídea). Los
botones florales constituyen las «alcaparras», que to-
dos conocen. La corteza de la raíz, en deoocción
al 2 por ¿ientOi, es diurética. En Argelia, el coci-
miento de alcaparras se administra contra la ciática.
Alcaravea o comino del prado, CARUM CARVi, L.
(umbelífera) es una planta muy extendida en Eu-
;
ropa, Asia Menor y América. La infusión, al 4 por
ciento, se emplea en los cólicos flatolentos, pues es
un buen carminativo'.
Alcornoque. Así se denomina la corteza del bowdi-
CHIA VIRGILOIDES (leguminosa), que crece en Ja-
maica, donde se usa comO' antitísica y vomitiva,
en polvos a la dosis de 2-8 gramos y en vino a
la de 30-60 gramos.
Aletris harinosa, aletris farinosa (liliácea)..
Planta de la América del Sud, reputada por algunas
tribus comb tónica y estomacal. La raíz es bécjuica.
Alfaca. Variante de la lechuga. Ver ésta.
Alfilerillo, ERODIUM CICUTARIUM, (gerianácea) es ;
una planta forrajera, muy extendida en la Argenti-
na, en cuya campaña se usan los g'ajos floridos en.
infusión al 3 por ciento como diuréticos, estomaca-
les y febrífugos.
Alfónsigo o pistacho, pistacia vera, L. (terebintá-
cea). Planta originaria de Asia y cultivada en la
Europa Meridional; con la alm'endra del fruto se
preparan emulsiones co'ritra la tos. Para la especie
pistacho de tierra o^ maní ver cacahuete.
Alga, FUCUS (criptó'gama). En estos últimos años
el alga llamada encinilla marina, FUCUS VESICULO-
SUS, L., reducida a polvo se ha ad'minist'rado con
resultados satisfactorios para combatir la obesidad.
Algarrobilla-algarrobo, PROSOPIS algarrobilla
(i) Todo el famoso s’s'ema curativo de Raspad se funda sobre las pro-
piedades curativas del alcanfor, que constituyó para ese autor una especie de-
panacea universal en viríucf de sus propiedades parasiticidas. Hoy esas pro-
piedades son muy discutidas.
— 121
I (mirocsicea) planta parecida al ñandubay, muy
.
;
difundida en Sud-Am>érica, donde se emplea la in-
fusión de la corteza al i por cientO' contra las en-
fermedades de los ojos. Es astringente.
Algarrobo o garrofero, ceratonia siliqua, L. (le-
guminosa) árbol que se halla cultivado en algunas
;
regiones y silvestre en otras, de Europa Aíeridio-
nal, Asia Menor, norte de Africa y Sud- América. La
fruta seca o algarroba, comida simplemente tiene
propiedades laxantes tostada se emplea en vez
;
del café y en cocimientoi contra las enfermedades
de los bronquios. La algarroba de Jadea, pistacia
TEREB iNTHüS, L., reducida a polvoi se quema, sii'vien-
dc su humO' para combatir el asma. Los frutos del
algarrobo blanco, PROSOPIS alba griser, de nuestras
provincias del norte, da por fermentación una be-
bida alcohólica vulgarmente llamada aloja, de la
que se hace cierto consumo'.
Algodonero, GOSSiPiUM herbaceum, L. (malvácca).
Aparte los muchos usos, por todos conocidos, de la
felpa que envuelve a las semillas y que se llama
algodón, se emplean las hojas, flores y semillas en
infusión al i por ciento comó emolientes, del mis-
mJo modo que las malvas y malvavisco, para com-
batir las inflamaciones pulmonares, la disentería y
en las menstruaciones difíciles. La raíz tiene pro-
piedades diuréticas. Es planta de climas cálidos.
Alhelí amarillo, cheiranthus CHEIRI, L. (crucife-
ra). Antiguamente se usaba mucho un aceite de
alhelí contra e;l aboirto y la, floir, en infusión, conicí
cefálica, cordial, anodina y añtiespasmódica. Hoy,
en cambio, se usa en muchos países sud-americanos
en decocción al 2 por cientoi, para lavar úlceras y
heridas.
Alheña, lawsonia inermis (salicaria). En Orien-
te donde
crece, y en particular entre los árabes, es-
ta planta es muy usada, por eso se la llama tam-
bién «alcanna de Oriente». Las hojas se emplean
como tópico contra las úlceras y en decocción para
combatir el sudor fétido de los pies. Internamente
es considerada como tónica, emenagoga y afrodi-
síaca. Da al cabello un hermóso' color de oro. EL
122 —
aligustre es una especie si'málar que tiene los mis-
mos usos. Ver Alcana.
Alholva o fenogreco, foenum graecum, L. (legu-
minosa). La infusión de las semillas es un afrodisía-
qo; reducidas a poho se emplean en cataplasmas
como madurativo y en cocimientos en gargarismos
y para lavar todas clases de llagas pútridas. Se ha
preconizado contra la difteria, las úlceras del estó-
miago y el cáncer epiteliar; en uso interno' al 2 por
ciento y externo al 5 por ciento.
Alhorre. Ver Megonio.
Alhucema, espliego y alhucema del campo. Ver La-
vándulas.
Aliaría, erysimus alliaria, L. (crucifera). Antr-
guarhente se usaba como el ajo, en condimento,
pues frotando la raíz y las hojas tienen el mismo
-olor de aquél. Las hojas, en infusión de 30-60 gramos,
son un buen diuréticoi y vermiífugO', y las semillas
se mezclan a las harinas de las cataplasmas y si-
napismos. Hay que usarlas frescas, porque una vez
seca la planta pierde sus propiedades.
Aliso, BETULLA ALNUS, G. (amentácea). Crece en
los bordes de los ríos de las zonas templadas. La
corteza, en infusión al i por cientOi, es astringente
y febrífuga. En Norte América existe una varie-
dad, el ALNUS SERRULATA, que el Dr. Helmich ha
empleado con excelente éxito en el tratamiento de
la sífilis y escrófulas.
Almáciga o mástique, resina mastiche OF. Es
una resina que fluye del tronco y ramas del PISTACIA
LENTISCUS, L., por incisiones que se le hacen. Crece
en Levante y Grecia, pero la más apreciada es la de
la isla de Chío. Es usada desde la antigüedad co-
mo masticatorio para perfumar el aliento y fortifi-
car las encías, así que resulta útil en el escorbuto.
En infusión se da a los niños para curarles la dia-
rrea en Grecia se usa en cataplasmas hechas con
;
vino tinto y pan. Mezclada con miel cura la incon-
tinencia nocturna de orina, a la dosis de un gramo
por vez de mástique.
Almendro, amygdalus communis, L. (rosácea).
Arbol de mediodía de Europa y de algunas provin-
—
— 123 —
cias argentinas. Se usan los frutos llamados almen-
dras que distinguen las dos especies i las dulces :
que se emlplean en emulsiones, (leche de almendras)
muy nutritivas y de fácil digestión, que se suministra
a los niñois y enfermos, y un jarabe, el de horchata,
bebida preciosa y útil en las inflamaciones de ellas ;
se extrae un aceite de todos conocido de propieda-
des laxantes y dulcificantes; 2." las amUrgas que
se usan en pequeñas dosis —
pues son venenosas
(i) como tenífugas. Machacadas en partes iguales
con las dulces, y fiiotadas sobre las pecas, las ña-
cen desaparecer. Las ahUendras, nueces o castañas
del Brasil provienen del Capucaya brasiliensis
(mirtáoea), que crece en las bocas del Orinoco, don-
de las llaman juvia, y tienen el mismo uso que las
almendras dulces.
Almidón o fécula es una sustancia extraída de las
semillas de los ¡cereales, leguminasas, etc., y que
tiene muchas y preciosas virtudes. Es analéptico y
emcliente, y por eso se usa en las flegmasías intes-
tinales se usa en forma de gelatina, lavativas, ba-
;
ños, cataplasmas, etc. El polvo de almidón goza
de la singular proipiedad de disminuir la comezón
producida por ciertas afecciones heq^éticas. Es un
buen alimento.
Aloe. Muchas son las especies conocidas con este
nombre, del cual se extrae, por incisión o corte
de las hojas, un jugo empleado' en medicina lla-
mado «acíbar» pero la mejor entre tO'das es el aloe
;
SOCOTRINO, Lajmárck (liliácea), cultivado en la isla
Socotora (Africa). Desde tiempo muy antiguo se
emplea el acíbar como purgante. Lo es a la dosis
de 50 centigramos, obrando especialmente sobre el
intestino grueso, por lo cual no conviene a los que
padecen de hemiorroides obra también sobre el apa-
;
rato genital de la mujer, razón por la cual se lo em--
plea como emenagogo. A la dosis de 5-25 ctgs. es
tónico. Disuelto en agua caliente sirve para curar
quemaduras y se usa en las úlceras cancerosas.
Alquequenje o vejiga de perro, [Link] alkeken-
(i) Por eso debe deiconTiarse de los «mazapanes^ en los que ellas entran
-en gran cantidad: y almendras amargas producen ya serios trastornos.
— 124 —
Crece en Europa, y sus bayas fres-
Gl, L. (solanácea).
cas, parecidas a las cerezas, son diuréticas y la-
xantes. Existe en el Perú una especie de esta fa-
milia llamada capulí, carapacha, carapulla, PHYSA-
Lis PUBESCENS, L., cuyo cocimiento, tomadoi al inte-
rior, produce una e^mbriaguez que dura varios días.
Los indios la dan a sus hijos para descubrir sus
disDosiciones naturales.
Alquímila o pies ele león, alchemilla vulgaris, L.
(rosácea). Planta europea cuya raíz y hojas son as-
tringentes y se emplean para durar heridas y lla-
gas, al exterior.
Altamisa del campo oj yerba de la oveja. Ver Ajen-
jos.
Altea o malvavisco, althea officinalis, L. (mal-
\ ácea).Planta de parajes húmedos se usa prefe-
;
rentemente la rqíz que es emoliente y pectoral, ha-
ciendo una infusión al 2 - 3 poF cientoi. El cocimiento
al 4 - 5 por ciento sé administra en lavativas, garga-
rismos y colirio. La raíz seca se da para masticar a
los niños en la época de la dentición.
Altramuz o lupino, LUPINUS ALBUS, L. (legummoi-
sa). Se usan las semillas en cocimiento al 5 por
ciento contra la sarna externamente y al interior
como vermífugo. Entre los árabes es muy estimado
como afrodisíaco. Convenientemente preparado es
comestible.
Alubia. Ver Habichuela.
Amapola, papaver rhaeas, L. (papaveráoea). Se
culti\a en los jardines y crece espontáneamente en
las mieses. Las flores en infusión al 2 por ciento
calnían la tos. Las semillas tmachacadas con miel
y comidas conciban el sueñoi. Sus efectos son mu-
chísimo más atenuados que los de laadormidera.
Amargón, diente de león o corona de fraile. Ver
Taraxacón.
Ambaiba, ambauba, imbaiba, umbauba, árbol del
s.
perezoso, CECROPIA palmata,
,W. (urticáceaj. Arbol
de la «ona tórrida de América. La masa del inte-
rior del troncO' y de las ramas se aplica sobre las
úlceras cancerosas. Con la punta de las hojas se
prepara un jarabe contra la tos y el zumo extraída
— 125 —
de los botones y mezclado con leche o cocimiento
de cebada azucarado se emplea a cucharadas coin-
tra las flores blancal, gonorrea y diarrea.
,
Ambarina. Ver Abelmosco.
Ambrosía o té de Méjico, chenopodium ambro-
SIOIDES, L. (quenopqdiáoea). Crece en Méjico, en
Portugal, diOinde se la llama yerba hormiguera, y
en el Brasil, conocida por matraz o^ yerba de Santa
María. Es un gran remedio contra las lombrices de
los niños. Dosis semillas en polvo 8 gramos, in-
:
fusión de las hojas 5 por ciento.
Amendoirana, s. regaliz silvestre, pico de cuervo, lla-
mada paralado y buey gordo en el Brasil, CASSIA NI-
GOSA, D. (legumioosa). Crece en el Brasil; 8 a 16
gramos de la raíz o de las hojas en decocción son
un buen purgante.
Ameos, hinojo de Portugal, sisonammí, L. umbe-
El fruto, impropiamente llamadoi semilla, se
lífera).
usa en decocción comñ carminativo.
Amores secos, tagetes GLANDULIFERA, L. (com-
puesta). Planta del Uruguay y Argentina, en cuya
óam'paña es muy usada en infusión como‘ estomacal,
calmjante, purgante, diurética, diaforética y antihel-
míntica. Pero debe usarse en dosis tenues al 5 por
ciento.
Anabi, potaría resinífera, M. (potaliácea;. Cre-
ce en el Brasil y AltO' Paraguay. Se usa el coci-
miento de las hojas, al 3 por ciento, para curar
las oftalmías. Es astringente.
Anacahuita, tal vez sea la CORDIA BOISSIERI (bo-
rragínea). Planta de la América Central. Con las
hojas, preparadas en infusión o haciendo con ellas
melitos y jarabes, se obtienen excelentes resultados
en todas las afecciones pulmonares.
Anacardo. Ver Acá jaiba.
Anagálide. Se conocen con este nombre dos plan-
tas, la roja, anagallis phoenicea, '
Lani. (primu-
lácea), que en algunos puntos de Europa se da a
los tísicos, y la blanca, yerba pajarera, morgelina,
pamplina, alsina, bocado de gallina, alsinae media,
L. (cariofilácea), que es emoliente, sobre todo el
— 126 —
jugo recién obtenido de la' planta, al interior, tres
cucharadas por día.
Ananás. Las numierosas espé’cies que se conocen,
ananás vulgar, a. de agujas, abacachi o abacaxi ama-
rillo, blanco, rojo, etc., (broimeliáceas), esparcidas en
toda la zona tórrida, constituyen un alimento sano
que conviene a los convalecientes de todas las en-
fermedades.
Ancoche, vallesia glabra, Linck (apocinácea)..
Planta argentina a la que se le atribuyen cualidades
febrífugas. Debe usarse en dosis muy pequeñas y en
infusión al 5 por mil.
Anda-acú, s. coco de purga, purga de los paulistas,
JOHANESIA PRINCEPS, V. (euforbiácea). Arbol del
Brasil cuyos frutos se comen tostados; comidas cru-
das resultan un 'purgante enérgiooi, pero cocidas dos o
tres almendras en agua con un pocO' de azúcar y
agregando después canela o anís, son un purgante
suave.
Anderjoa, así se llaman unas semillas de algunas
islas del mar de la India que allí se emplean con
magnífioos resultados en las disenterías rebeldes. Ca-
recemios de otros datos.
Andiroba o carapa, carapa GUIANENSIS, A. (me-
liáceaj planta del norte del Brasil, cuya almendra
;
da por expresión un aceite que se emplea externa-
mente para curar los empeines.
Anémona c anémone. Cuatro son las especies de es-
ta planta (ranunculáceaj usadas en medicina, i.'* la a.
puisútila, ANEMONE PUSATILLA, L., cuyo extracto se
usaba contra la parálisis y las afecciones cutáneas;
2.-‘ la negruzca o de los prados, A. PRATENSIS, L., usa-
da externamente como vesicante; 3.-'' la a. de los
bosques, A. NEIMOROSA, L., usada también al exterior
como rubefaciente contra la gota y el reumatismo;
4.' hepática, A. HEPATICA, L., cuya infusión, al
la
I - 2 por ciento, se emplea internamente contra las
obstrucciones del hígado y cálculos. El agua des-
tilada de esta últinra sirve para cjuitar las pecas de
la cara.
Angel, LIPPIA LYCIOIDES, D. (verbenácea). Crece
- 127 —
en campaña argentina y sn infusión, al
la por i
ciento, es tomada como tónica y estomacal.
Angélica, angélica archangelica, L. (umbelí-
fera). Crece en Europa y Sud-América. Toda la
planta se usa en medicina, particularmente la raíz.
que es muy apreciada por sus propiedades estoma-
cales, estimulantes, sudoríficas, béquicas y contra los
vómitos espasmódicos. Dosis: al 2 por ciento o 20
gotas de tintura.
Angelim. Con este nombre se designan en el Bra-
sil varias especies del géneroi andira leguminosas),
1
cuyas semillas, a la dosis de medio a un gramo, se
administran como' antihelmíntico.
Angico o curupay - jata, piptadenia rígida,
Benth. (leguminosa). Crece en Misiones y Comen-
tes y exuda naturalmente oi por incisiones hechas
exprofeso un jugo gOjmloso, que en Europa se lla-
ma «goma del Brasil» y que en muchos puntos de
Sud-Am'érica sustituye a la goma arábiga. Ver Acacia.
Angustura. Así se llalma la corteza cjue procede
de la GALIPEA CUSPARIA, St. Hil. (rutáceai, plan-
ta que crece a orillas del Orinoco, formando bos-
ques inmensos. A la dosis de i - 4 gramos se emplea
contra la fiebre palúdica y la disentería rebelde.
Es necesario' distinguir la angustura «verdadera» de
la «falsa», siendo esta última muy venenosa.
Anís, s. matalahúva, matalahúga, anís verde, PIM-
PINELLA ANISUM, L. (umbelífera Planta de Europa,
i .
Africa del Norte y Sud-América. Las semillas son
tónicas, estimulantes y carminativas. Mezcladas con
las de hinojjoi aumentan la secreción láctea en las
madres que crían. Dosis una cucharadita en in-
:
fusión.
Anís estrellado, s. badiana, anís de la China, ani-
SUM STELLATUM, L. (magnoliáoea ). Planta de la Chi-
na y del Japón, donde es muy estimada y se toma
después de comer como estimulante. Tiene los mis-
mos usos del anís.
Añil, INDIGOFERA AÑIL, L. (leguminosa'. Planta
de la América Central y del Sud. Se ha empleado
contra ciertas afecciones nerviosas (epilepsia), pe-
ro con resultado nulo. El índigo silvestre, añil sil-
— 128 —
vestre-o yerba del tábano, baptisia tinctoria (pa-
piUonácea), crece en la Ajmiérica del Norte y su
raíz es empleada allí en muy pequeñas dosis como
antiséptica y astringente.
Apio, APIUM GRAVEOLENS, L. (umbelífera Es una
I .
planta que se halla en Europa -y Africa del Norte;
la infusión, al 2 por ciento, es excitante y diurética ;
1 50 a 200 gramos dé zuiriiOi de las hojas son un exce-
lente febrífugiOi. Los árabes lo consideran un afro-
disíaco. El apio cultivado es una variedad hoy es-
parcida en todas partes y cuya infusión en Arge-
lia se usa como tópico en las oftalmías. En la cam-
paña argentina y uruguaya existe una especie lla-
mada apio cimarrón, helosciadium leptofilon,
que es muy empleada en un gran número de casos.
Su cocimiento se usa para lavar úlceras y heridas
y al interior como diurético. La infusión de las se-
millas se dan contra los flatos, y la infusión de toda
la planta se emplea en los desarreglos que vienen
después del parto. Otra especie, el apio de las pie-
dras, APIUM AMMI, se aplica para lavar heridas.
Arándano o mirtilo, VACCINIUM myrtillus, L.
(ericácea). Planta que crece en los bosques de Eu-
ropa, cuyas bayas son comestibles, como las grose-
llas, y por sus suaves virtudes astringentes se usan
centra la diarrea, la disentería, las afecciones cata-
rrales de los riñones y la vejiga y el escorbuto. In-
fusión al 20 por ciento. Iguales propiedades tienen
el arándano palustre, v. OXYCOCCOS, L., y el a. pun-
teado, V. VITIS-IDAEA, L. La infusión de las hojas se
ha preconizado contra el cólera y el tifus.
Aráquida. Ver Cacahuete.
Araroba. Arbol del Brasil; las hojas, reducidas a
polvo y conocidas en dicho país con el nombre de
«polvo de Bahía», se usan para curar el herpe cir-
cular, para loi cual primero se lavan las partes afec-
tadas con vinagre y después se cubren con una masa
hecha con ese polvo y vinagre, que se deja hasta
el día siguiente.
Arazá, psidium yariabile, L. (mirtácea'i, planta
sudamericana. La raíz en infusión es un depurativo
de la sangre, al 2 por ciento. El cocimiento de toda
;
— 129 —
la planta, en la misma proporción, se emplea en
nuestra campaña contra las metrorragias y flujos
menstruales excesivos el PSIDIUM THEA es una espe-
;
cie similar cuyo fruto se emplea para hacer un esto^
macal y cuyas bajas secas oi verdes, en infusión o
mezcladas con el mate, se dan en los casos de indi-
gesfión.
Arbol de la cera. Ver Caniaiiba.
Arbol de la leche, excaccaria biglanditlosa,
L. (euforbiáoea Con esta planta se prepara un acei-
).
te que se usa como rubefaciente en fricciones ex-
ternas.
Arbol del pan O' artocarpo, artocarpus incisa,
L. (artocárpea). Arbol de Oceania y Sud-América.
Sus frutos son un alimento sano y agradable, co-
mo el pan.
Arbol de la vida o tuja del Canadá, thuj.\ occi-
DENTALIS, L. (conifera i. Es un árbol de Norte Amé-
rica, hoy cultivado ta'mbién en Europa. En otra
época se emplearon mucho las hojas y los troncos
en cocimiento al interior, y al exterior como ex-
pectorante, sudorífico, diurético y antireumático.
Hoy se extrae de él un aceite etéreo cjue al inte-
rior es un antihelmíntico y al exterior cura los coñ-
dilomas rebeldes. Especies afines son: el THüjA
ORIENTALIS, L., O de Ici China el THUJA ARTICU la-
ta, L., de Marruecos, con cuyas hojas se prepara una
tintura muy eficaz contra las excrecencias venéreas,
el tejo común, TAXUS baccata, de la que sólo se
puede aprovechar las bayas —
siendo el resto de
la planta venenosoi —
para preparar jarabes contra
la tos.
Arbol malo. Ver Armera.
Arenero, s. árbol del diablo,
nogal de América,
HURA CREPITANS, Crece en la India
L. (euforbiácea ’ .
y en las Antillas, donde los negros aprovechan sus
se'millas como purgante. Es un remedio violento,
pues lo ctgs. purgan tanto colmo 3 gramos de ja-
lapa. En el Brasil hay dos especies similares el :
assacá o ussacú, hura brasiliensis, que da un ju-
go cáustico usado por los naturales para curar la
lepra y cuya cáscara en cocimiento es vomitiva y
f
— 130 —
purgante y la ARENARIA rubra, que se emplea en
cccimiento al 2 por ciento contra la cistitis y las
arenillas.
Argémone, ARGEMONE mexicana, L. (papaverá-
cea). Planta de América -y de Africa, hoy muy
cultivada en Europa. El zumlo se emplea exterior-
mente contra las verrugas, las úlceras y las oftal-
mías las hojas y los frutos, llamados éstos «higos
;
del infierno» o «del diablo», son narcóticos y las
semillas purgantes y eméticas. En el interior del
Uniguay y de la Argentina se la llama cardo santo,
y se le dan las 'mismas aplicaciones además de —
usarse la infusión de las semillas tostadas y molidas
juntci con la lechuga como vomitivo'.
Aristoloquia. Con este nombre s¿ designa la raíz
de muchas especies de aristoloquia la larga, la re-
:
donda, la vulgar Oi de las niñas, la tenue, la trilobada,
de flor grande, fétida, etc. i'aristoloquiáceas), que
se usan en el Brasil contra la hidropesía, la dispep-
sia y la parálisis, internamente, en cocimiento al
I por cientO', y en Méjico tahabién en forma de
-2
cocimiento para limpiar las úlceras. Hay una clase
de aristoloquia, la serpentaria, que se usa para edm-
batir el veneno de las serpientes. Ver Serpentaria.
Arnica, s. tabaco de montaña, dorónico de Alemania,
ARNICA MONTANA, L. (compuesta). Planta del Cen-
tro y Mediodía de Europa. Se emplean la raíz, las
hojas y las flores, especialmente estas últimas, en
infusión al 5 por mjil o la tintura 20 gotas— al —
interior, como febrífuga, añtiespasmódica, contra la
gota, el reumatismo y la parálisis. Se aplica exter-
namente, en compresas, contra los golpes, las caí-
das y también contra las llagas, heridas y úlceras
purulentas.
Aro o yaro, arum maculatum, L. (arqídeas). Nu-
merosas son las especies de esta familia usadas en
medicina. Las principales son: el de Argelia, donde
se usa el coicimiento para disolver los cálculos de la
vejiga; el de las islas Portland, cuyas hojas macha-
cadas se usan comoi vejigatorio; el aro de capucha
y la col caribe, cuyas hojas se comen en sopa la co- ;
locasia, aro grande o gengibre de Egipto, cuya raíz.
I
— 131 —
cocida es comestible; el arum triphyllum, que
en los Estados Unidos se emplea a"! interior con-
tra el asm'a, el catarroi crónico, el reumatismo -y la
tcaquexia, en dosis de 50 ctgs., en emulsión o tin-
tura 2 - 3 veces ,poir día. En estos últimos años se
ha empleado, al parecer con éxito, en la tuberculoeis.
Aroeira, corneiba, SCHINUS [Link],
Rad. (terebintácea). Planta del Brasil, cuya corte-
za en cocimiento al 30 por ciento se usa para baños
centra el reumatismo'. Igual usO' tiene el SCHINUS
ANTHARTICA, Mart.
Arrayán, mirto, murta, myrtus COMMUNIS, L.
s.
(mirtácea). Planta de los países cálidos. Las hojas
y los frutos, en infusión al 2 por ciento, son tónico's,
estimulantes y tenífugos. Las hojas secas y pulve-
rizadas se usan para espohmirear las heridas que deja
en los niños la caída del ombligo. En el norte de
la República es muy usada la especie blepharoca-
LYX LANCEOLATUS, con cuyos frutos se hace un licor
tónico las hojas se usan en infusión contra las afec-
;
ciones estomacales y digestivas y el cocimiento en
inyecciones contra la leucorrea.
Arroz, ORYZA SATIYA, L. (gramínea). El cocimien-
to de arroz, al 4 por ciento, es un emoliente que se
toma en las diarreas y disenterías y se aplica en
enemas. La harina de arroz se usa para cataplasmas
contra las inflamaciones.
Arruera, lithraea aroetrinha (anacardiácea ).
Planta uruguaya sumamente venenosa, hasta tal pun-
to, que si una persona se acerca a ella y toca o
torta alguna de sus ramas siente en seguida un
gran malestar, hinchándose o cubriéndose de sar-
pullido las partes del cuerpo descubiertas.
Artanita, pan de puerco, CYCLAmen europoeum,
L. (primulácea). Planta de jardín. Las hojas fres-
cas son laxantes en infusión al 2 por ciento. En
mayor cantidad es purgante. La raíz fresca, redu-
cida a cataplasma, se aplica con ventaja sobre los
tumores escrofulosos sin dolor.
Artemisa o artemisia incompuesta). Hay varias es-
pecies la ARTEMISIA VULGARIS, L., planta euro-
:
pea, cuyas hojas son emenagogas y cuya raíz es
;
— 132
antihistérica, en infusión al 20 por mil en Alema-
;
nia se usa Ciontra la epilepsia y el baile de San Vito
la A. CHINENSIS, de iguales propiedades; el estra-
gón, A. DRACUNCULUS, L., que sólo se usa como
condimento; la ambrosia tenuifolia, L., espe-
cie americana muy usada las flores y sumidades
;
se machacan con seboi y se usan contra la frialdad
de los pies y el reumatismo; al interior en infusión
en los casos de las otras similares y para combatir
el cólico flatolento, las fiebres intermitentes, las lom-
brices, etc.
Arundo. Ver Caña de Castilla.
Asafétida. Así se llama una gomo-resina que fluye
de un árbol que crece en Oriente, FERULA asSA-
FOETIDA, K. (umbelíferaj. Es curio'Sa la historia de
esta planta mientras a los europeos les repugnó
:
hasta el punto de llamarla STERCUS diavoli o es-
tiércol del diablo, los orientales la llamaron CIBUS
DEORUM o alimento de los dioses, usándola como
condimento. Se emulsiona con yemas de huevo y
se aplica en lavativas en todos los padecimiento.s
de los intestinos. Internamente es antiespasmódica
y se usa sobre todo en el histerismo; hipoicondría^
afecciones nerviosas de los órganos respiratorios. Es
también carminativa, emenagoga y \ermifuga. Do-
sis:
grs. 0.50 a 2.00 en polvos.
Asaro, s. nardo silvestre, oreja de hombre, asa-
RUM EURAPyEUM, L. (aristoloquia c Se usan las raí-
ces y las hojas colmo \'omiti\"0' y purgante, en in-
fusión al I por ciento:. Mezclada con valeriana y
corteza de naranja, y toimada tres veces en el día,
ooimbate la borrachera. Igual uso tiene el del Ca-
nadá, A. CANADENSE, S. W.
Aspérula o asperilla o madreselva. Se usa en las
afecciones del hígado, del bazo y de la vejiga, la
hidropesía’, la ictericia y los cálculos. Para mayores
datos véase Hepática estrellada y Yerba de la es-
quina nci a.
Astas del diablo, proboscidea lútea. Linde (mar-
tiniácea). Planta de las provincias de Buenos .Ai-
res, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, etc. Las semi-
llas se usan como emolientes y resolutivas, en co-
— 133
cimiento al 2 'por ciento al interior y en cataplasmas
al exterior.
Astrágalo, astragalus escapus, L. (leguminosa).
Esta planta crece en los Alpes. Es de lamentar no
se use en gran escala, pues su cocimiento-, al 2 por
ciento-, tiene propiedades antisépticas realmente no-
tables. Es también antireumática.
Atanasia o tanasia. Ver T anaceto.
Avellós o alvelós, euforbia insulana, L. (eu-
forbiácea). Es una planta del Brasil que produce
una leche cáustica capaz de curar ciertas especies
de epitelioimas aplicada sobre los mismos (i).
Avena, avena sativa, L. (gramínea). El cocimien-
to de las semillas al 30 por niil, tomado por vaso-,
es emoliente y diurétiqoi. La avena perlada es la
que ha sido privada de su corteza. La paja tiene
las mismas propiedades que las semillas, pero más
atenuadas. Se usa para baños y compresas calman-
tes, en cocimiento a cualquier dosis.
Ayapana o- ¡apana, eupatorium aya-p.\na, Wnt.
(compuesta). Planta del Brasil. La infusión al por i
ciento de las hojas es un buen sudorífico. Las mis-
mas hojas, cuando son frescas, o el zumo, se em-
plean para curar heridas.
Azafrán, CROCUS SATIVUS, L. (irídea). Crece en el
Sud de Europa, principalmfente en España, donde
es muy cultivado. Es un emenagogo, tomando en
infusión los estigmas a la dosis máxima* de un gra-
mo diario, que conviene en los casos de clorosis.
Igual uso tienen todas las demás especies. Hay que
cuidarse de las falsificaciones.
Azara. Wase Duraznillo.
Azucena. Hay varias especies la más importante ;
es la de flores blancas, lilium Candidum, L.
a.
(liliácea), hoy esparcida en todo el mundo, de la
que se aprovecha el bulbo que, asado al rescoldo o
(1) .‘\consejanios al lector interesantes datos que de esta planta
lea los
da Chernoviz en su Medicina Popular», Tomo I, páginas
«Diccionario de
284-5. relató de un señor Felipe de Figucroa Paria, de' Pcrnambuco,
se lee; «Aplicábame la leche de avellós y la conservaba por espacio de 24
horas; pasadas éstas, lavaba e) mai con agua de brea y cuando caía la cos-
tra aplicaba hilas empapadas en agua de árnica, teniendo cuidado de
conservarlas constantemente mojadas. Repetí la operación hasta la curación
completa, pues la misma leche que destruye los filamentos del canreroide
opera la cicatrización».
;
— 134 —
cocido al vapor se emplea en cataplasmas emolien-
tes y madurativas y cuyas flores se usan para pre-
parar un aceite que es un remedio popular contra
el dolor de oído. En Tucumán, Córdoba y Pmtre
Ríos llaman azucena o sacha huasca blanca a la
MACROSIPHONIA LONGIFLORA, Mull. (apocínea), cu-
ya raíz y cuyas hojas se usan como purgantes.
Azufaifa, rhamus zizyphus, L. (ramíneas). La f ru-
ta; además de ser un buen comestible, sir\e para
preparar un oocimiento al 5 por ciento, muy eficaz
contra las afecciones del pecho y la tos. Los médi-
cos árabes mezclaban la ceniza de madera del azu-
faifo con vinagre y cubrían con ella las heridas
producidas por las ímoirdeduras de las \ íboras.
Badiana. Ver Anís estrellado.
Balota, (labiadas). Tres son las especies usadas en
medicina: i la b. algodonera, ballota
.=‘
lanata
L., que crece en Siberia y es cultivada en Alemania
los médicos de esos países recomiendan el cocimien-
to al 30 por mil contra la gota y a veces contra el
reumatismo y la hidropesía, en este último caso mez-
clado con algunas gotas de tintura de naranja; 2.-*
la b. negra, marrubia negro o fétido, ortiga muerta,
B. NIGRA, L., planta que crece en toda la zona tem-
plada su Gocimientoi, al 3 por ciento, es antiospas-
;
módico 3.'' la b. olorosa, B. SUAVEOLENS, L., que
;
crece especialmente en Santo Domingo, donde pre-
paran con ella baños aromáticos; es emenagoga,
antihistérica, expectorante y vermífuga.
Balsamero, balsamodendrum [Link], D.
C. (terebintácea). De este árbol se extrae el bálsamo
de la Meca, que es una trementina. La corteza es
nervina, pero hay que usarla en pequeñas dosis in- ;
fusión 0.50 por ciento.
Balsamiía, s. yerba de Santa María, bálsamo de los
jardines, menta macho lo^ romana, BAi,SAMiTx\ SUAVEO-
LENS, 1). C. (compuesta!. Planta de la zona templa-
da. Las hojas y las sumidades en infusión al 5 f>/o
-- 135
scm vermífugas, emenagogas y antiespasniódicas.
El «aceite de bálsamici», tan usado antiguamente para
curar heridas y oontusiones, se preparaba con las
hojas de esta planta, 'maceradas en aceite. Iguales proh
piedades tienen las otras especies, el TANACETUM
ANNUUM, L., y la BALSAMITA HORTENSIS, Des. (ge-
•raniáceas). En cambio, la balsamina de los .bosques,
IMPATIENS NOLI TANGERE, L., es venenosa y no
debe usarse. Para la momórdiga balsamina, L.
(cucurbitácea), véase Colombo.
. Bálsamo. Nombre bi'asileño del myroxilon pe-
RUIFERUM, L. ^^éase Quina-quina. Con este nombre
se distinguían en la antigüedad numerosas resinas
odoríferas extraídas de diferentes árboles, que usadas
al principio para fabricar perfumes y embalsamar
cadáveres, entraron después en la medicina. De es-
tos bálsamos nos ocupamos al tratar cada una de
las plantas que los suministran.
Baobab, adansonia digitada, L. (malvácea) (i).
Arbol de Africa que crece también en las Antillas
donde fue transportado. Se usan casi todas sus par-
tes. Con la pulpa del fruto los africanos prejiaran
una bebida que se da contra las fiebres; la misma,
desecada, reducida a polvo y desleída en agua o
leche, contiene las hemoptisis mezclada con goma ;
contiene las pérdidas uterinas y unida al tamarindo^
cura la disentería. La corteza y las hojas, en in-
fusión al 30 por mil, son un remedio excelente con-
tra las fiebres intermitentes.
Baptisina, baptisina tinctoria, L. (leguminosa).
Planta de América del Sud que, empleada a la do-
sis de 20-30 ctgs., en 'infusión, es laxante, y en
mayor dosis es venenosa.
Barba de tillandsia usneoides, L. (brome-
viejo,
liácea). el Brasil. Machacada y mezclada
Crece en
con manteca de cerdo forma un ungüento emplea-
do contra las hemorroides.
Barba de chivo, poinciana gilliesii, L. (rutácea).
Planta argentina y uruguaya. Sus flores, en infusión
(i) Es el árbol más coios 1 dcl
:. reino vegetal. Puede alcanzar 25 metros
de circunferencia y llegar a una edad muy avanzada. Adanson, que pri-
mero lo describió, dice haber visto un individuo de esta especie cuya edad
podíase calcular en 6.000 años.
.
— 13o
ai por ciento, son febrífugas las hojas en coci-
i
;
miento al 2 por ciento, son purgantes.
Barba del monte, es la barba de viejo.
Barba de paca; planta del Brasil donde se usa
su infusión para combatir la hematuria intertropical
(orina lechosa).
Barba de tigre, s. quina del campo, espina de la
cruz,COLLETIAX FEROX SPINOSA. Crece en Foianosa
y en el Uruguay. Su oocimiento’ al 2 por ciento se
emplea para qombatir las fiebres periódicas.
Barbasco. Ver Verbasco.
Barbatimón, stryphnodendron barbatimao, M.
(leg'uminosa). Planta del Brasil. En
el Estado' de
San Pablo se usa mucho- de esta planta,
la corteza
cuyo cocimiento al 6 pqr ciento da excelentes re-
sultados en los casos de flores blancas, y reducida
a polvo se emplea con ventaja para curar las úl-
ceras.
Bardana, s. lampazo, yerba de los Uñosos, aretium
LAPPA, L. (oompuestaj. Crece en casi todos los terre-
nos incultos. Se emplean; el cocimiento de la raíz
al 2 por ciento o su hidrolato al interior como su-
dorífico, para combatir las enfermedades de la piel
y el reumatismo; las hojas en cocimiento al 5 por
ciento para lociones que calman el prurito de las
herpes y que contundidas se aplican sobre las úl-
ceras, placas de la tiña y costras lácteas las semi- ;
llas, con que se prepara una emulsión diurética.
las
El zumo de las hojas y el aceite de las mismas son
un gran remedio para combatir la cahicte. En la
campaña argentina y uruguaya se da el nombre de
bardana a un abrojo, la lappa major, L., cuyas
semillas se usan en infusión como sudorífico en pe-
queñas dosis, pero que resulta purgante en más can-
tidad. La raíz, en cocimiento', es diurética.
o de Málaga, CONVOLVU-
Batata, batata de Cuba
LOS BATATAS, L. (tuberosa). Planta originaria de la
India, hoy cultivada en España y Sud- América. No-
tiene otro empleo en medicina más que como ali-
mento reconstituyente (?). Para la batata de Mé-
jico, véase Jalapa.
137 —
Batatas de escamas, lophophvtum :mirabii,e, Sch.
(balanoforácea). Es una Elanta parásita de Sud- Amé-
rica, que vive sobre las raíces de muchos árboles,
especialmente de leguminosas. En el campo se ad-
ministra el cocimiento del rizoma contra la icteri-
cia a la dosis de 50-100 gramos diarios.
Batatilla, pfaffia tomentosa, P. (amarantácea).
Planta de Sud- América ;
el cocimiento de los tu-
bérculos se administra en el campo contra las fie-
bres y también gomo purgante en mayor cantidad.
Igual USO: tiene la batatilla purgante, de la que se
emplea también la raíz como purgante.
Baíiputa, GOMPHIA caduca, L. Arbusto del Bra-
sil. Die las simientes se e.\trae un aceite que se
usa en fricciones contra los dolores reumáticos.
Beben'! o heheerú, nectandra rodiei, Sch. (lau-
ríneas). Crece en la Guayana Holandesa, cuyos na-
turales la llaman sipeeri. La infusión de la corteza
al 1-2 por cientO' es un excelente febrífugo, en las
fiebres intermitentes.
Becabunga, verónica becabunga, L. (escrofula-
riácea). Es una planta muy parecida al berro, que
como éste es comestible, crudo en ensalada o co-
cido. Su cccimiento es antiescorbútico y diurético.
Bedeüo. Es una gomonesina procedente del EN-
DELOTIA africana, Rich. y del balsamodendrum
africanum, Arn. (terebintáceas). Se emplea desde
la antigüedad para formar emplastos. Se conocen
en el comercio dos clases el bedelio de Africa, y
:
el de la India, llamado impropiamente mirra de la
India, por su parecido con esa sustancia.
Begonia, octopetala, L. (begoniácea). En el Pa-
raguay, Chaco y Corrientes hay \ arias especies que
se usan como plantas medicinales, de propiedades
subácidas y parecidas a las de la acedera. Ver ésta.
Se le llama en algunos sitios begonia del monte.
Bejuco, ipomea acuminata, L. (convoilvulácea).
Planta argentina y uruguaya. El tubérculo, es purgan-
te. En Entre Ríos se usa la infusión de la raíz muy
concentrada para lavar las picaduras de las víboras,
espolvoreándolas después con el polvo de la misma.
raíz.
;
— 138 —
Beldroega. Ver Carne gorda.
Beleños. Las tres especies lusadas en medicina son
el beleño negro, hyoscyamus niger, L. (so-lanácea),
el beleño blanco, hyoscyamus albus, L., y el beleño
dorado, HYOSCYAMUS aurens, L. Las tres son vene-
nosas, por lo tantio no aconsejamos su uso interno.
En cambio, puede emplearse al exterioir, como un
calmante eficaz, la infusión al 50 por mil en fomen-
tos y el aceite cocido en fricciones, aprovechando
las hojas, las rafees y las semillas. Los árabes lo
consideran un afrodisíaco y lo toman para produ-
cirse una especie de embriaguez estática. Existe en
Europa y Sud- América.
Belladona, atropa belladona, L. (solanáceal. Es
también una planta venenosa 'muy usada en medi-
cina, desde hace siglos, por sus propiedades anti-
flogísticas, astringentes, antiespasmódicas, etc. No
aconsejamos su uso interno. Al exterior la infusión
de cualquier parte de la planta es un calmante en
las afecciones nerviosas, parálisis, neuralgias, espas-
mos, etc. Forma parte de numerosas preparaciones
farmacéuticas destinadas a combatir la tos nerviosa.
Bellota. Es el frutO' de la encina, que se come tosta-
do o crudo. Crudo se usa con ventaja contra la escró-
fula tostado sirve para preparar el café de bellotas,
;
que es un excelente tónico. Para tostar las bellotas,
se secan, se privan de su cáscara y se ponen en una
paila de hierro con un poco de arena limpia y seca
se calientan gradualmente agitándolas sin cesar has-
ta c[ue adquieran un color pardo oscuro y estén que-
bradizas luego se envuelven en un lienzo y cuando
;
se hayan enfriado se quita la arena, se puherizan
groseramente y se guarda el pobo en frascos bien
tapados. Deben usarse las bellotas dulces. Los tur-
cos las emplean para i3repara,r el racahont, para lo
cual las entierran a fin de que pierdan su aspereza,
como hacen algunas fribus de indios con el cacao (i)
Benjuí. Así se llama el bálsamo extraído por inci-
sión de ^'arias plantas (estiracíncas), y particular-
mente del STYRAX BENZOIN, D., árbol del Archipié-
(1) KadtMiiaker aürma haber empleado con éxiio el hidro-aUoliolalo de
bellotas contra las afecciones hepáticas.
— 139 —
lago de laSonda. Toidas las clases de benjuí que se
venden en oomercio, sólo deben emplearse en me-
el
dicina para ser quemadas y hacer fumigaciones con-
tra el asma y la bronquitis crónica. Puede usarse la
tintura de benjuí en friccioaies cutáneas para calmar
el dolor reumático o gotoso.
Bérbero. Ver Agracejo.
Bergamota. Es el fruto de una variedad del limo-
nero, CITRUS LIMETE, R. (aurantiácea Con la cor-
) .
teza se prepara una tintura aloobólica, que a la do-
sis de 10-20 gotas disueltas en un poco de agua,
se emplea como estimulante, tónica y carminativa.
Berros. Cinco son las especies de esta planta usa-
das en medicina, todas también son comestibles. El
berro común o de fuente, nasturtium aqüaticum,
L. (^crucifera); el mastuerzo, berro de jardín o mal-
pica, LEPIDIUM SATIVUM, L. (id.); el berro silvestre,
CARDAMINE BONARIENSIS, L. (id.), qu|e crece en la
Argentina; el berro de Méjico, capuchina o berro
de las Indias —
nombre c[ue, como hemos visto, tam-
bién se da a la acmella —tropoeolum majus, L.
propeólea) y el berro de Pará o espilanto, spilan-
;
THUS OLERACENS, L. (comprpsta). Todas estas espe-
cies son antiescorbúticas y sialagogas. El zumo de
las tres primeras, a la dosis de 30-60 grs. diarios, se
emplea al interior contra las enfermedades de la
piel y el escorbuto, y el cocimiento concentrado
para combatir la tuberculosis pulmonar. El del Pa-
rá es odontálgico.
Berza. Ver Col y Nabo común.
Betel, pimienta betel, piper betel, L. (piperácca).
Planta americana; sus hojas masticadas facilitan las
secreciones salivales. Los ipdios, para perfumar el
mezclan con almizcle y ambar gris y for-
aliento, la
man bolas que luegoi mastican. En realidad lo cpie
consiguen es la carie dentaria.
Betónica, betónica officinalis, L. (labiada). Cre-
ce en Portugal. El cocimiento, al exterior, se usa
para curar llagas y úlceras. La infusión de las ho-
jas, al I por ciento, es estimulante, y la raíz es voi-
mitic'a y purgante.
L
— 140 —
Bicuiba o bucumba,myristica bicuhyba, Sch.
Las semillas dan por
(miristícea). Planta del Brasil.
expresión <o en cocimiento una sustancia grasicnta,
carecida a la manteca de cerdo, llamada «aceite
ob bicuiba», que se emplea externamente en fric-
ciones contra los dolores reumáticos.
Bija. Ver Achiote.
Bistoría, serpentaria roja, polygonum bistorta,
L. (poligonácea). Planta del Sud de Europa, cuyo
nombre le viene de su raíz que es dos veces torcida
sobre sí misma. Es un astringente poderoso. El co-
ctoiento de la raíz, al 2 por ciento^, se usa en fo-
mentos, gargarismos, lociones e inyecciones contra
las flores blancas.
Bífera,leño amargo de San Martín, fresno amar-
go, BITTERA FEBRIFUGA, L. Es un árbol de la Marti-
nica, cuyo leño tiene las mismas aplicaciones y pro-
piedades de la quina y la cuasia amara, es decir,
que es tónico y febrífugo. Se usa el cocimiento al
I por ciento, la tintura, el jarabe y en forma de copa.
Bocado de gallina. Ver Anagálide.
Boca de sapo, chloraea arechayaletae (orqui-
dácea). Ha sido clasificada por el sabio' botánico uru-
guayo José Arechavaleta, pero aun no tiene uso
en medicina.
Boehmeria caudata, Sw. (urticácea). Crece en el
Brasil. Internamente se usa la infusión al i por
ciento como diurética; al exterior el cocimiento más
concentrado en baños calientes de asiento contra
los ataques hemorroidales.
Boj o box, BUXUS SEMPERYIRENS, L. (euforbiáceaj.
Planta del sud de Europa. Se u¿a el leño, la raíz,
la corteza de estas y las hoijas, al interior, en in-
fusión al I 2 por ciento contra la sífilis constitucio-
-
nal y e! reumatismo, y al exterior en baños el co--
cimiento al 50 por tmil contra las mismas enferme-
dades.
Boldo, boldea, boldoa fragans, Jus. (monimiá-
cea). Es un árbol que crece en Chile. Se emplean
las hojas —
con las que se preparan el polvo, el
—
agua destilada, la tintura y el vino contra las
afecciones del hígado, de la vejiga, las hemorragias
— 141
y en menor cantidad contra las fiebres, y como esti-
mulante y tónico en tóuchas afecciones del estó-
mago.
Bolsa de pastor o^ paniquesiUo, thaspi bursa-pas-
TORI, L. (crucifera;. Planta qomún en Europa, Argen-
tina y Uruguay. Las hojas y la raíz son astringentes
y se usan en cocimientoi al por cientO’ en todos los
i
casos de desangramiento, al interior y al exterior,
para curar flegmones y úlceras y en las afecciones
del oído-
Borraja, borrago officinalis, L. (borragínea).
Planta muy común en Europa y Américá. La infu-
sión de las hojas, al 5 por ciento, es un excelente
sudorífico y diurético, que se da en casos de saram-
pión, \ iruela, escarlatina y estreñimiento. Iguales em-
pleos tiene nuestra borraja cimarrona o' flor mo-
rada, ECHIUM VIOLACIUM, L., que es, además,
emoliente.
Botris o bien granad a, chenopodium botrvs, L.
Planta del sud de Europa. Su infusión, al 2 por
ciento, es tónica y béquica.
Brea, s. brea vegetal, oficinal, pez líquida, resina
o trementina empireumática. Es conocida y empleada
desde la antigüedad. Antes se obtenía quemando en
grandes hoyos las virutas de pino y abeto, a la
manera de obtener el carbón de leña hoy se ob-
;
tiene por medio del vapor a 300". Al interior se
administra como estimulante, diaforética y diurética
en forma de emulsiones y jarabes, y al exterior con-
tra la sarna en forma de pomada. También se usan
sus vapores contra las afecciones pulmonares. No
se confunda con la brea mineral.
Brionia, s. nueza, colubrina, nabo del diablo, vid del
diablo, ipecacuana indígena, bryonia alba dioica
Jaoc}. (cucurbitácea). Crece en el sud de Europa.
Antiguamente los médicos la usaban mucho para
combatir la hidropesía, la manía y cuando necesita-
ban un purgante violento- Los campesinos de algu-
nas comarcas usan como purgante el agua de brio-
nia, obtenida horadando la parte superior de la raíz
en primavera y tomando una cucharada del zumo
que fluye de la cavidad. Nosotros aconsejamos se
:
142
use al exterior como rubefaciente el aceite obtenido
de la raíz.
Brota!, boussingaultia baselloides, L. (baselá-
* ceaj. Planta trepadora del Uruguay y de la Argenti-
na. Se usa el cocimiento de los tubérculoG que son —
comestibles —
paifa la tos y las oftalmías.
Brótano. Ver Abrótano.
Brusco, s. busco, mirto silvestre, pequeño acebo, RUS-
CüS ACULEATUS, L. (asparagínea Es planta que cre-
1
.
ce en el sud de Europa. El rizoma y la raíz son diu-
réticos y aperitivos. Se usa el cocimiento al 2 por
ciento. Especies afines son el laurel de Alejandría
.0 laurel alejandrino común, RUSCUS hypophyllum,
L. y el liipogloso o bislingua, RUSCUS hypogeossum,
L., pero c}ue se usan, en la misma dosis, como* as-
tringentes.
Buchina, luffa purgans, Mart. (cucurbitácea).
Planta del Brasil, clonde se usa como purgante en la
siguiente dosis se hace una infusión con 8 gra-
:
mois de frutos en 180 de agua y se toma por cucha-
radas cada cuarto de hora.
Buchú O' buco, DIOSMA CREMATA, Lood, (rutácea).
Originaria del Cabo de Buena Esperanza hoy se ;
cultiva en todas partes. Tiene una infinidad de usos
la infusión de las hojas, al 10 por ciento, es diges-
tiva, cura el mal de piedra y las irritaciones de la
\ejiga; al i por ciento es un sudorífico, antiespasmó-
dico, antireumático. En Inglaterra, Alemania y Es-
tados Unidos se emplea contra las afecciones de los
órganos génito-urinarios. En Sud-Africa el cocimien-
to de la planta es vulnerario. Con la tintura se dan
fricciones calmantes.
Buglosa o lengua de buey, anchusa [Link], L.
(borragá'nea). Es una especie de borrája que da ex-
celente resultado empleada al interioir como emolien-
te y diurética se usa el cocimieritO’ al 5 por ciento.
;
Iguales propiedades tiene la viborera común, ECHIUM
VULGARE, L.
Búgula. Las dos especies de esta planta usadas
en medicina son la b. propiamente dicha, Ajl'GA
:
PYRAMiDALis, L. (labiada y la búgula rastrera o con-
),
suelda media, ajuga REPTANS, L. (id.) son pequeñas ;
;
— 143 —
plantas de la zona templada, cuyo cocii'nTeñto, aT
5 por ciento, es un suave astringente.
Burucuyá hediondo, passiflora foetida, L. (pa-
siflorácea). Planta muy conocida y usada en íá cam-
paría argentina y uruguaya. Las hojas y las flores,
'
temadas en infusión al poir ciento, se dan contra
i
los ataques de nervios y para combatir la erisipela
las flores soai también pectorales, y la raíz antihis-
tcrica y emenag'oga. Esta última se usa en cocimien-
to al 2 por ciento. Las flores en jarabe. La burucuyá
o pasionaria, PASSIFLORA CAERulea, L., noi tiene
uso en medicina, pero sus bayas son comestibles.
Butia. Ver Dátil.
Butúa. Ver Abutúa.
C
Caa-apia. Con este nombre Pisón describió en su
«Historia Naturalis Brasiliae» la dorstenia brasi-
LIENSIS, Lam. (morácea), también llamada caropé o
contrayerba. Habita en Corrientes, Misiones, Para-
guay y Brasil. Se dice que es un remedio infalible
Gontra las mordeduras de serpientes. y animales pon-
zoñosos. La infusión, ,al lo por mil, o la tintura —
i -5
gramos —
tiene propiedades tónicas, estimulantes
y diaforéticas, empleándose en las afecciones febri-
les y reumáticas. En más alta dosis es emética.
Caa-ataya, s. hierba-hierro, mata-cana, oreja de ra-
ta, purga de Juan Paes, vandelia diffltsa, L. (es-
crcfulariácea). Crece en muchos estados del Brasil.
Toda la planta se usa en infusión como purgante y
y en las enfermedades del hígado. Dosis 4 gramos.
:
Caa-boeti c Francisco Alvarez, lueheadiva rica-
TA, L. (ciliácea). Planta usada en la Argentina, lAu-
guay y Paraguay, donde crece. Las flores, en 'infu-
sión al I por ciento, tienen propiedades astringentes
y se emplean en las irritaciones del útero y en las
deposiciones sanguinolentas.
Caamembeca, poligalia paraensis, C. (pohgoná-
cea).Crece en el norfe del Brasil. Las hojas se usan
en cocimiento al 3 por ciento, interna y externamen-
.
— 144
te en Javatorios, como refrigerantes contra las he-
morroides. El zumo de las mismas, a la dosis de 6o
gramos, batido con la yema de un huevo, también
se usa en lavativa con idéntico fin.
Caaopia o palo de lacre, VISMIA GUIANENSIS, Pers.
(hipericínea). Habita la parte norte de la América
del Sud, Los indios practican incisiones en el tronco
y recogen de ellas un zumo que a la dosis de 15-20
ctgs. es un purgante bastante enérgico. Igual pro^
piedad tienen la v. micrantha y la v. [Link],
Martius.
Caapeba. \^er Pareira brava.
Caapia o carapia. Ver Contrayerba
Cabellos de ángel, CLEMATIS hilarii, St. H. (ra-
nunculácea). Planta de Sud- América. Las hojas y
las fl-ores son rubefacientes y se usan contra el
reumatismo, machacadas y en foFma de cataplas-
mas sobre la piel. Igual propiedad tienen la cabellos
de Indio, Cassia aphylla, L. (leguminosa) y la ca-
bellos de la Virgen, CUSCUTA racemosa, L. (convol-
\ulácea).
Cabeza de negro, GUAZUMA ulmifolia, St. H.
(estercoliácea I. Crece en Misiones. Los frutos son
comestibles, y la corteza, tratada por el agua tem-
plada, da un mucílago espeso que se emplea como
emoliente.
Cabriuba, también llamada incienso en la Argen-
tina y «caburé-iba» u «oleo pardo» en el Brasil, MV-
ROCARPUS FASTIGIATUS, Fr. Al. (leguminosa). Con
'
el mismo nombre se conoce el bálsamo extraído
por incisiones en el tronco- del árbol, muy pare-
cido al bálsamo del Perú, empleándose contra las
afecciones pulmonares y de la vejiga a la dosis
de 2-4 gramos diarios.
Cacabuete. Ver Alfónsigo.
Cacao. Con este nombre se conoce tanto la planta
como el fruto de varias especies que crecen ya —
espontáneamente, ya cultivadas en la América —
ecuatorial, entre las que mencionaremos la theo-
BROMA (l) CACAO, L. TH. BICOLOR, Humbold TH.
; ;
SUBINCANUM, Mart, TH. SILVESTRE, An. TH. MI-
; ;
(i) «Tht*ol)roma quiere decir «mnnjnr de los dioses.
— 145 —
CROCARPUM, Mart. (malváceas). Se aprovechan las
semillas o almendras del frutoi (i ), para preparar el
chocolate que, cuando es de buena calidad, se em-
plea con ventaja como reconstituyente y la man-
teca de cacao, que puede sustituir ventajosamente
todas las grasas animales, pues no. se enrancia, en
la preparación de pomadas, ungüentos, etc., y se
emplea contra las grietas de los labios, de la cara
y del seno, o para preparar supositorios que se in-
troducen en el rectoi en los casos de inflamación
producida por las almorranas.
Café o haba del Yemen. Así se denomina el fruto
del cafetero, coffea arabica, L. (rubiáceaj. Plan-
ta originaria de Arabia, y hoy cultivada en mu-
chas regiones, especialmente en la América Cen-
tral y del Sud. El cocimiento del café, sin tostar,
al I - 2 por ciento, mezclado con zumo de limón, da
buen resultado en las fiebres intermitentes. La in-
fusión común se administra en muchos casos de
envenenamientos y constituye, con las hojas de sen,
un buen purgante, preparadoi en esta forma hojas :
de sen lavadas en alcohol 6 gramos, café torrado
12 gramos, infusión en agua caliente i2o gramos,
jarabe de naranja 30 gramos. Se toma tibio.
Caferana, s. jacari-ará, ¡acumarú, ciiassia del Pa-
ró, TACFllA GUIANENSIS, Aii. (geraniácea). Habita
principalmente las selvas del Amazonas. Los indí-
genas usan el tronco y la raíz como febrífugo, en in-
fusión al 15 poii' mil. La tintura, a la dosis de 4 gra-
mos, y el polvo, a la de un gramo., tienen la misma
aplicación.
Cainca, kahinca, caima, cainana, raíz preta,cino-
s.
COCCA ANGUIFUGA, Mart. (rubiáceas Planta de la
América Ecuatorial. La corteza y la raíz son astrin-
gentes y se usan en infusión o cocimiento al 2 por
ciento, contra la hidropesía. En dosis más elevadas
es purgante y vomitiva. Se cree que neutraliza el
veneno de las serpientes en las mordeduras de és-
tas. Dosis de la tintura y del pob’O i a 2 granvos
:
diarios. Idéntico uso tienen las otras dos especies,
la CH. DENSIFOLIA, Mart., y la CH. racemosa, Jacq.
(i) También llamadas «habas de Méjico-.
;
— 146 —
Las raíces de esta última se emplean en Guadalupe^
loon el nombre de pequeña branda, contra la sífilis
y elreumatismo.
Calabaza, vulgarmente llamado zapallo, es el frutea
de la calabacera, CUCURBITA PEPO, L. (cucufbitá-
cea) planta hoy cultivada en todo el mundo. Las
;
semillas, mondadas, pisadas con un poco de azú-
car y comidas, previo- un ayuno de 24 horas, son
un excelente tenífugo. Tres horas después es ne-
cesario tomar un purgante. Con la pulpa del fruto
macerada en aceite, se prepara un ungüento que
es un buen emohente interno y externo.
Calaguala, polypodium calaguala, Ruíz (helé-
cho). Planta originaria de la América, cuya raíz y ri-
zoma en cocimiento al 1-2 por ciento- se emplean
como sudorífico, antisifilítico- y antireumático. En
nuestro país existe otra especie de calaguala, el
ASPIDIUM CAPENSE, del cual también se usa el rizo-
ma en infusión colmo astringente, antiespasmódico,
emenagogo y depurativo. Se suele dar después de
haber recibido un susto, en los partos, reumatismo
y golpes.
Calaminta o c. montana, melissa CALAMINTHA,
L. (labiada). Crece en la zona templada. La infusión
de toda la planta, al i por cientoi, es un sudorífico.
Cálamo aromático. Ver Acoro.
Caléndula, s. maravilla, flor de muerto, caléndu-
la OFFICINALIS, L. (compuesta). Crece en los cam-
p-os cultivados, sobre todo en las viñas. Las ho-jas,
aplicadas a los callos y verrugas, las destruyen, mOr
tiv-o por el cual también se llama verrucaria si se
aplican s-obre los tumores resultan resolutivas. La
infusión de las flores al i por ciento es antiescro-
‘
fulosa, antictérica y emenagoga. El cocimiento, al
exterior se usa para las llagas cancerosas y las of-
talmías. Igual uso tienen el aceite y la pomada. La
caléndula de agua, caltha palustris, L. (ranuncu-
lácea), se emplea al exterior como vesicante.
Calunga, simada ferruginea, St. Hil. (rutácea).
Crece en el Norte del Brasil, donde se usa la cás-
cara de la raíz y del tronco interiormente contra
las fiebres intermitentes dosis 20 por ciento en in-
;
:
— 147 —
fusión. La misma infusión se emplea como lavativa
en la relajación del recto.
Camalote, pontederia cardifolia, L. (ponte-
deriácea). Planta que \ive en las orillas de los ríos
de Sud-América. El jugO' de las hojas y flores en
pequeñas dosis es sedati\^o en mayor cantidad es
;
afrodisíaco.
Camambú o uvilla del campo, physalis viscosa,
L. i^soilanácea). Planta sud americana. Las ramas en
(cocimiento al 1-2 por cientO' son diuréticas y re-
solutivas, y en infusión se dan contra las fiebres gás-
tricas. Al exterior sirven para curar el arestín y las
escoriaciones de la cabeza. Con las mismas se pre-
para un jarabe de excelentes resultados para com-
batir toda clase de tos.
Camapú, physalis angulata, L. (solanácea). Cre-
ce en el Brasil. Se emplea el zumo, en algunas go-
tas, para calmar el dolor de oído. El cocimiento^
hecho con el tallo, hojas, raíz y frutas al 20 por
mi!, se usa contra el reumatismo y las enfermeda-
des del hígado.
Camará o carabacaá, lanthana SELLOWIAna,
Lam. (escitamineácea Planta que crece en la proh
i.
vincia de Córdoba. Su infusión, al 1-2 por ciento,
es digestiva y carminativa; se usa muchoi contra
los flatos.
Camboim, fruto de ;un arbusto del Brasil, la EUGE-
NIA CRENATA, Velloso (mirtácea), que se come co-
mo refrigerante.
Cambronera o espino albur, lycium europoeum,
L. (solanácea). Crece en el Sur de Portugal y Espa-
ña. La infusión de las hojas es diurética. Dosis
6-10 hojas en 120 gramos de agua.
Cambucá. Con este nombre se designa en el Bra-
sil fruto de la
el EUGENIA edulis, L. (mirtácea),
que contiene una masa comestible, agradable y re-
frigerante.
Camedrios, germandrina, encinilla, teucrium
s.
CHAMOEDRYS, (labiada). Varias especies se co-
L.
nocen con este nombre citaremos las principales
;
el maro cortuso, camedrio marítimo, germandrina ma-
rítima, teucrium marum, L. ;
el escordio, german
— 148 —
drina o camedrio acuático, T. SCORDIUM, L.; el ca-
mepiteo, pinillo oloroso, T. chamaepitys, L.; la iva,
iva moscada, yuga almizcleña, T. iva, L.; el polio,
T. CRETICUM, L. Las tres primeros son tónicos y
estoimacales se tonia la infusión al 2 por ciento.
;
El cocimiento del cuarto lo dan los médicos árabes
inmediatamente después de la picadura del escor-
pión ; y quintoi lo- administran los mismos contra
el
el cólera El polio montano o zamarrilla, T. [Link],
L., es también tónico y estomacal.
Camomila. Ver Manzanilla.
Campanillas. Varias son las especies así llamadas
que se usan en medicina (convolvuláceas). Sin men-
cionar las que producen la escamonea y la jalapa
— de las que nos ocuparemos aparte —
deben recor-
darse aquí: la corregüela, convólvulo campestre, al-
cohol de los campos, pulgón, convolvulus arven-
SIS, L. la yedra campana, C. SEPIUM, L., y la solda-
;
nela o col marina, C. soldanella, L., que contienen
todas una materia resinosa usada como purgante
a la dosis de 0.50 gramos. De la batata ya nos he-
mos ocupado —
ver esta palabra —
En los Esta-
.
dos Unidos se usa contra la estrangairia y la gota
la raiz de la batata silvestre, CONVOLVULUS PAN-
DURATUS, L., en coicimiento.
Canchalagua, sisvrinchium vaginatum, L. (iri-
dácea). Planta sud-americana, cuyo cocimiento, al
I-
2 por ciento, es diaforético y depurativo. Para las
otras especies, véase Centaura menor.
Canela. Se da este nombre a la corteza del cane-
lero (laurácea), que todo el mundo conoce por el
gran empleo que se hace como condimento. Exis-
ten numerosas clases de canelas en el comercio, pro-
venientes de muchísimas variadas especies de cane-
lero; pero las más importantes son: la canela de
Ceylún, CINNAMOMUM zevlanicum, Breyne, que
proviene de esa isla, pero es cultivada hoy en todO' el
Mar Indico y en las Antillas la c. de la China,
;
CHINA CASSIA O LAURUS CASSIA, L., y la c. clcl Ma-
labar, CASSIA ligNEA, ya de clase inferior. La ca-
nela es estimulante, excitante, antiespasmódica, tó-
nica, estomacal, emenagoga y afrodisíaca. Se toma
; ;
— 149 —
en forma de polvos, 50 ctgs. sola o mezclada con
20 ctgs. de ruibarbo' comO' estomacal y digestiva, el
vino, la tintura o el alcoholato para los otros usos ;
dosis según los casos. El aceite de canela se emplea
en fricciones cutáneas contra los dolores reumáticos.
Canirán o matacán, STRYCNOS nux VOMICA, L.
(loganiácea). Arbol que crece en el mar de las In-
dias. Hay diferentes especies que suministran la nuez
vómica o haba de San Ignacio, de las que se extrae
la estricnina, veneno- poderoso. N-o aconsejamos su
uso por los peligros que entraña. Todos los más
poderosos venenos usados en la India, como el cu-
rare, el upas, el tieuté, etc., provienen de esas es-
pecies.
Canjerana, cabralia canjerana, Martius (meliá-
cea). Arbol del Brasil. De la corteza se extrae un
zumo que es purgante y \'olnitivo a la dosis de
10-20 gotas.
Cantueso. Ver LavánduLas.
Canuto de purga, ramolfia Canescens, L. (gra-
mínea). Arbol que crece en la parte norte del Bra-
sil. Se usa en muy pequeña dosis como purgante
pero siendb sumamente venenoso, no aconsejamos
su uso.
Cañas. Las especies que más se utilizan en me-
dicina son la caña común o de Castilla, ARUNDO-
:
DONAX, L. (gramínea cuya raíz, en infusión al 20
,
por mil, es diurética, diaforética y un excelente an-
tilácticüi; la caña de azúcar, saccharum offici-
NARUM, L. (id. que cocida en agua es una bebida
,
¡pectoral muy buena contra la tos la caña de la
India, CANNA GLAUCA,
L. (escitamineácea) ( ), plan- i
ta del Perú, llamada también acliirá, de la que se
emplean las raíces en cataplasmas emolientes con-
tra los abscesos y tumores y al interior en cocimien-
to al 2 por ciento como diurético y diaforético para
curar las enfermedades de la piel el carrizo, .\.run-
;
DO PFIRAGMITES, L., cuya raíz y parte inferior del
tallo, en cocimiento al 2-3 por ciento, es depura-
tiva y la caña de los pantanos, de macaco, periná,
(1) Las flores de estas plantas reemplazan, en algunas partes, al aza-
irán, razón por la que se llaman «azafrán castaña .
;
^ 150 —
ubacaya, COSTUS PISONIS, Lindl. (zingiberácea), de
la que se em'plea el cocimiento al 6 por ciento en
bebida e inyecciones contra la leucorrea igual pro- ;
piedad tienen el c. spicatus, Schw., el C. CYLIN-
DRICUS, Jacq. y el C. ANy^CLURl, L., plantas todas
del Brasil.
Cañafístula. Es el fruto de la CASSIA FISTULA, L.
(leguminosa). i\rbol de la zona tropical. La pulpa
es un laxante suave y muy conveniente para las
personas excitables que padecen de obstrucciones
se toma sola o disuelta en agua hiniendo a la do-
sis de 20-50 gramos. Se prepara con ella una con-
serva, un jarabe y numerosas bebidas laxantes. Los
médicos árabes hierven las semillas y usan el agua
como colirio. La casia pequeña de América, cassia
MOSCHATA de Panamá, la c. [Link], la C. SCLE-
ROCARPA, la C. MEDICA, etc., tienen todas las mismas
propiedades.
Cáñamo. Las dos especies principales son : el cá-
ñamo común o téxtil, CANNABIS sativa, L. (cana-
bínea), del que se usan las semillas para preparar
emulsiones diuréticas y dulcificantes, y el cáñamo
indiano, CANNABIS indica, L. (id.), cuyas sumidades,
cuando apenas empiezan a florecer, constituyen el
famoso haschisc/i de los orientales (i), que se fuma
o se toma en infusión. Mucho se ha discutido si
el haschisch debe considerarse sólo como un simple
narcótico de efectos embriagadores estimulantes o
si tiene cabida en medicina. Nosotros opinamos que
no puede ser ni lo uno ni lo otro, pues su uso exi-
ge siempre mayor 'consumo, y lenta pero jirogresiva-
mente conduce a la imbecilidad y a la locura. Como
curiosidad, repetimos aquí lo que dijo de ese pro-
ducto S. de Lúea. «Bajo su influencia, pueden ad-
quirirse estas facultades la de ver los objetos a
:
más distancia de la que en realidad se encuentran;
la de percibir la voz debilitada y** como procedente
de sitio lejano; la de creerse elevado sobre el sue-
lo; la de menospreciar las cosas inmediatas; la de
(i) Generalmente se cree que la palabra «asesino deriva de «haschischi-
nos», es decir tomadores de «haschisch» porque en época de los cruzados, el
famoso «\icjo de la montaña . ron esa bebida, obtenía los peores excesos de
sus secuaces.
— 151 —
tener ideas ciarás y perfectas, y últimamente la dé
encontrarse satisfecho consigo mismo.» Otras espe-
cies de cáñamo son; el c. de Creta, dastica Canna-
BINA; el c. de Nueva Holanda, PHORMIUM tenax;
el c. de los americanos, agave americana; el c. del
Canadá, apocynum CANNABINUM, muy apreciado
en los Estados Unidos como diaforético y antisifi-
lítico. Del hascliiscli de los mejicanos y peruanos,
es decir de la coca, nos ocuparemos al tratar esa
palabra.
Caobetí, lútea divaricata (tiliácea). En el Uru-
guay se emplea como astringente su infusión al i - 2
por ciento.
Capin oloroso, s. capin marino,
c. cidrera, jalapé,
KILLINGA ODORATA, M. (ciperácea). Planta sud-ame-
ricana —
con particularidad brasileña cuya raíz —
es comestible. Se coloca en los armarios para per-
fumar la ropa.
Capuchina. Ver Berros.
Cara, dioscorea brasiliensis, Wild. (dioscorá-
cea). Es una planta trepadora del Brasil, cuya raíz
se come asada o^ cocida, constituyendo un alimento
muy sano.
Caraguatá, eryngium pandanifolium, L. (umbe-
lífera). Planta uruguaya, argentina y paraguaya. El
cocimiento de la raíz, al 2 por ciento, es ligera-
mente diurético y aperitivo.
Carambola, es el fruto del carambolero, averruga
CARAMBOLA, L. (ovalídea), que en el Brasil se come
crudo o en dulce (i).
Carana. Es una resina que por incisión se extrae
del AMYRIS CARANNA, L. (terebintácea). Planta que
crece cerca del Orinoco y en las Antillas. Es esti-
mulante a la dosis de 0.50-1 gramo.
Caranday, s. palma de techo, palma negra, caran-
dai-hú, COPERNICIA CERIFERA, Mart. (palmera). Plan-
ta de Corrientes, Chaco y Salta, depto. de Orán.
Las yemas terminales, o palmito, los frutos y las
semillas son comestibles ;
las raíces se emplean co-
(i) El jugo de esta fruta quita de la ropa las manchas de tinta de es-
cribir. j
— 152 —
mo diuréticas y alterantes, del mismo modo que-
la zarzaparrilla.
Carapa. Ver Andiroba.
Carbón. El carbón vegetal — especialmente el de
álamo blanco, comúnmente conocido con el nom-
bre de carbón de Balloc —
se emplea al exterior con-
tra las úlceras sarnosas y al interior a la dosis de
una cucharadita poc vez O' en pastillas, para com-
batir las fiebres pútridas, la fetidez del aliento, el
escorbuto, las diarreas y algunas afecciones cróni-
cas del estómago'. Rademacher ha administrado el
tarbón de tilo en las afecciones del hígado, en las
enfermedades del pechoi y en algunos casos de tos,
a. la dosis de 2-3 cucharaditas por día. El carbón
animal, obtenido quemando huesos de diferentes ani-
males, se usa también al exterior para curar heri-
das y úlceras gangrenosas y en buches contra la
fetidez del aliento. Al interior, a la dosis de 5 hasta
50 gramos, se emplea como laxante, vermífugo', an-
tiherpético, contra la dispepsia, la cardialgía, la pi-
rosis y las fiebres pútridas, y por fin en enemas y
lavajes vaginales contra los flujos y las mucosidades.
Es, además, uno de los mejores dentífricos, sirve
para decoíorar y desodorar líquidos \egetales y ani-
males y para filtrar agua. Del carbón de piedra,
halla o carbón fósil se usa el aceite, que da por des-
tilación, en fricciones contra la parálisis, la gota y
el histerismo.
Carda, ervngium elegans, L. (umbelífera). Plan-
ta que crece en los lugares húmedos de Sud-Améri-
ca. Las flores blancas y las hojas, en infusión al
1 2 por ciento, son sudoríficas.
-
Cardamomos. Reciben este nombre unos frutos se-
cos procedentes de los árboles siguentes todos —
de las Islas de la Sonda el cardamomo menor o de
;
Malabar, cardamomus minus, Rox. famomácea);
el cardamomo medio, C. MEDIUM, y el cardamomo
mayor o de Ceylún, c. augustifolium. Son. Dichos
frutos en la India se emplean como condimento'; en
occidente se consideran estomacales, carminativos y
estimulantes. Especies afines y que tienen el mismo
uso, son el amomo racemoso o cardamomo redon-
:
; ;
— 153 —
do, AMOMUM CARDAMOMUM, Roix. (amomácea) ;
la
manigueta, rnalagueta o granos del paraíso, carda-
MO]\iUM PlPERATUM, Vq1.(ící.!, que crecen en Africa.
Cardíaca o agripalma, leonorüS cardiaca, L.
(labiada). Crece en el sud de Europa. La infusión
muy cargada, 5 por ciento, se da en las cardialgías
de los niños, y es considerada oomoi un preserva-
tivo de la rabia.
Cardilla, eryngium nudicaule, N. (umbelífera).
Planta argentina y uruguaya. En la campaña se da
el cocimiento de las raíces al 2-3 por cientO' como
diuréticiO!.
Cardos. Numerosas son las plantas que se desig-
nan con nombre, pertenecientes a géneros y
este
familias distintas. Las principales son el cardo san- :
to, CENTAURA BENEDICTA, L. (compuesta cuyos usos ,
son los que se han enumerado al hablar de la ar-
gémone ; e\ cardohuso, carthamus lanati^s, L. (id.),
cuyo cocimiento, al por ciento', es sudorífico, fe-
i
brífugo y antihelmíntico; el c. de María o lechal,
CARDUUS MARIANUS, L. (id.:, cüiii las mismas propie-
dades, siendo la tintura antihemorrágica el c. bo- ;
rriquero o toba, ONOPORDON ACANTHIUM, L. (id.),
del cjue se usa el zumoi contra el cáncer de la cara
el c. dorado o carlina oficinal, carlina acaulis, L.
(id.), usado en otras épocas en las enfermedades
pestilenciales; hoy se usa la raíz contra el catarro
del pecho' y del estómago es, además, vulneraria ;
y en altas dosis purgante la misma raíz, cocida ;
en vinagre, calma el do'lor de muelas la carlina ;
común, c. VULGARIS, L. (id. de idénticas propieda- ,
des ;
el c. corredor, setero, eringio, barba cabruna,
ERYNGIUM CAMPESTRE, L. (umbelífera), el cocimien-
to de cuya raiz, al 2 por ciento, es diurético y eme-
nagogo ;
el c. estrellado, calcitrapa, trepa-caballo,.
CENTAURA CALCITRAPA, L. (compuesta I, para cuyos
usos véase Abre-puño el c. hemorroidal, serratula
ARVENSIS, L. (id.), empleado en cocimiento al inte-
rior y en baños contra almorranas la cardencha
las ;
común cultivada, c. de batanero, DIPS.4CUM FULLO-
lOi
NUM, Mili, (dipsácea), que se usa al interior contra
la rabia el agua contenida en los abultamientos-
;
•tr
— 154 —
formados en la unión de la base de las hojas es
un excelente colirio para las oftalmías; la vara' de
pastor^ DIPSACUS PILOSUS, L. (id.), cuya infusión es
sudorífica, lo mismo que nuestro cardo asnal, SVLI-
BUM MARIANUM. En muchas 3artes se emplean las |
flores de laCYNARA SCOLYMUS, L. (id.),
alcachofa,
y los de nuestro cardo de Castilla, CYNARA CAR-
DUNCULUS, L. (id.), para cuajar la leche. En cuanto
a las especies cardo negro, CIRSIUM lanceolatum^
L. (id.), de la x^rgentina, y camaleón vegetal, CAR-
LINA GUMMIFERA, Lessin, no aconsejamos su uso;
la primera es de propiedades desconocidas, la se-
gunda es venenosa.
s. papayo, árbol del melón, pino-
Carica papaya, L.
giiazú, mamón,
(caricácea) (ij. x^rbol de Corrientes,
Salta y ahora cultivado en Tucumán. El fruto es
comestible; el jugo fresco, mezclado con miel, es
entihelmíntico al interior y al [Link] usado como
tópico en ciertas afecciones cutáneas. La raíz tam-
bién es antihelmíntica en pequeñas dosis en ma- ;
yor cantidad es tóxica. Iguales propiedades tienen
la CARICA QUERCIFOLIA, Benth Hook, y la carica
GOSSYPI FOLIA, que habitan en Salta y Jujuy.
Carlina. Ver Cardos.
Cariofilata, Geum urbanum, L. (rosácea). Planta
'del Sur de Europa. El cocimiento' de la raíz, al
1 por ciento, se emplea como astringente, tónico
y febrífugo. La c. acuática, G. rivale, L. y la G.
CANADENSE, M., de la xA.mérica del Norte, tienen las
mismas propiedades.
Carnauba. Así se llama en el Brasil al caranday.
Wr esta palabra.
Carne gorda, talinum patens, L. (portulácea).
Planta argentina, uruguaya y paragua)a. En el
Paraguay se la llama caa-rurá, y en el Brasil caa-
ponga. La infusión de las hojas, al 1-2 por ciento,
es un buen refrigerante y un excelente antiescor-
bútico.
(í) Desde tempo inmemorial, algunas tribus de indios sud-amerkanos
usan envolver carne dura y coriácea en hojas de papayo, o dejarla algu-
nos minutos en agua, a la que se han agregado algunas gotas de jugo le-
choso de la planta, con el fin de ablandarla, hacer su sabor más agrada-
ble y *<11 digest ón más fácil.
— 155
Carobas, s. caa-roba, caraiba, Jacaranda pro-
cera o BRASILIENSIS, Pers. (bignoiiiácea). Arbol
j.
del Brasil, que por su empleo puede considerarse
como precioso. En efecto, puede sustituir ventajosa-
mente la medicación mercurial en las enfermedades
venéreo-sifilíticas. En el Brasil se emplea, el coci-
miento de las hojas, al 20 30 por ciento, contra la -
sífilis, las bubas, las enfermedades de la piel, las
escrófulas, el reumatismo y la hidropesía. El mismo
coicimiento, en inyecciones, lavajes y baños ente-
ros o parciales, sirv^e para curar los bubones, las
úlceras, tumores y chancros sifilíticos y las bleno-
rragias crónicas. La corteza es un gran sudorífico,
que se usa en la misma forma y para idénticos ca-
sos. La catalpa, bignonia Catalpa, L., la de flor
verde, la blanca, la roja, la negra, San Paulo, menuda
y la JACARANDA COPAIA, Dpn., que habita en Misio-
nes, tienen iguales propiedades, aunque no se usan
con la intensidad que se debería hacerlo.
Carqueja, baccharis notosergila. De Cand.
(compuesta) es planta sud-americana
;
la infusión ;
de las sumidades, al 2 por ciento, se administra
para combatir la congestión del hígado y las dia-
rreas. El coicimiento concentrado se usa para dar
baños a los leprosos y a los que sufren de reumatis-
mo muscolar. La carqueja amarga, baccharis trip-
TERA De C. (id.), es una especie brasileña, tiene las
mismos usos y es considerada al mismo tiempo co-
mo tónica y antifebril. La carqueja dulce, C. GANDI-
CHANDIANA, De C. (id. tiene las mismas propieda-
1
,
des, pero más atenuadas. V^er Retamas.
Carragahen, s. musgo de Irlanda, musgo marino
perlado, liquen blanco, FUCUS CRISPUS, L. (alga). Cre-
ce en las costas de los mares del Norte de Europa
y de América, donde, en épocas de carestía, se
usa como alimento. En esa forma también se usa
para los niños y convalecientes. El cocimiento, al
5 por mil, el jarabe y jalea, son analépticos y se
usan contra la tisis, la tos, las afecciones del pecho
y también en las diarreas.
Carrapicho, urena SINUATA, L. (malvácea). Plan-
ta que habita el norte del Brasil, donde se usa la
— 156 —
infusión de las hojas y flores al 20 por mil, como
emoliente. El carrapiclio de la calzada, triunfetum
SEPIUM, St. Hil. (tiliácea), la TRIUNFETA ERIOCAR-
PA, Ct. y la TRIUNFETA SEMITRILOBA, Lam., del mis-
mo país, se usan contra la blenorragia el cocimiento
;
de las hojas y de los frutos en inyecciones.
Carretilla, MEDICAGO lenticulata, L. (papilio-
náceas). Sus usos medicinales no están bien defi-
nidos.
Carriza, carrizo O' paja mansa. \'er Cañas.
Cártamo. Ver Alazor.
Cáscara sagrada, s. corteza sagrada, o de cliitem.
Es la corteza del rhamnus purshianus, D. C. (ram-
nácea). Planta de Norte-América, cjue crece espe-
cialmente en California. La corteza hoy es muy
usada en todo' el mundO' oiccidental comoi laxante,
en las constipaciones rebeldes y aún como febrífu-
ga. Se usa el poilvo a la dosis de 25 hasta 75 ctgs.
por una vez o fraclcionados durante el día. Forma
la base de un gran númeroi de preparaciones far-
macéuticas, que se venden para curar el estreñi-
miento. Para las otras especies de [Link], véa-
se Espino cerval.
Cascarilla, s. chacarilla, quina aromática, carcana-
pire, corteza elnteriana, CROTON CASCARILLA, L. (eu-
forbiácea). Planta de la América Central. Se usa
como tónica, excitante, digestiva, febrífuga y an-
tiemética. En polvo se administra a la dosis de i - 2
gramos diarios; en infusión al 10 por mil. Se usa
también para fumigaciones. La quina blanca de los
mejicanos, conocida en Europa con el nombre de
copalchi y procedente del CROTON pseudo-China,
Schlede, tiene las taismas propiedades y aplicaciones.
En las provincias de Jujuy y Salta y en el Chaco
(frontera argentino:-bolb’iana se conoice una casca-
i
rilla llamada también quina morada Oi virreina del
monte, procedente del chrysoxylon febrifugum,
Wed. (rubiácea), confundida a veces en Europa con
la verdadera quina, que se omplea como tónica y
febrífuga, en la misma forma y dosis.
— 157 —
Casia. No se confunda con la cuasia, pues mien-
tras ésta tiene usos medicinales, aquélla es vene-
nosa y no se usa.
Casita. En las ^provincias argentinas del norte hay
dos especies conocidas con este nombre y también
con el de jaboncillo, el SAPINDUS saponaria, L.
(saipindácea),y el SAPINDUS divaricatus', Wed.
(id.). son plantas de un poder hemolítico muy
Como
pronunciado, y por ío^ tanfo resultan tóxicas, no acon-
sejamos su uso.
Castañas. De este género muy numeroso, las es-
pecies usadas en medicina son el castaño de la
:
India, AESCULUS HIPPOCASTANUM (ij, L. (aceríneas),
árboil de Asia y de Europa, del cjue se usa la cor-
teza de las ramas jóivenes en polvos o en cocimiento.
Dosis: 10-20 gramos del primero, y al 5 por ciento,
el segundo., coimo tónico y febrífugo y antiséptico
al exterior, y las semillas tostadas contra las hemo-
rragias uterinas; el castaño de flor roja, AESCULUS
PAVi.v, L. (amentácea), cuya corteza es febrífuga, el
castaño común, castanea vulgaris, L. (cupulífera),
cuya corteza es astringente el chinea pin, CASTA-
;
NEA PUMITA, cuya coi'teza en varias regiones de
América se usa como astringente y por fin la sa- ;
piicarera del Brasil, LECYTis GLANDi flora, Aublet
(lecitídea), de la que se aproivechá la cáscara del fru-
to, macerada en agua al 30 por mil, para combatir
la ictericia y después de las fiebres intermitentes
para evitar su recaída. La misma agua, tomada en
grandes cantidades y durante meses, disuelve las
arenillas, lois catarros de la vejiga y de la albumi-
nuria.
Catecú O' cato (2). Es una materia extraída por
ebullición y de los frutos, hojas y
evaporización
corazón de varias plantas, entre las cuales mencio-
naremos la MIMOSA o ACACIA CATECHU, L., la
UNCARIA GAMBIR, Rox., la NAUCLEA GAMBIR, Hunt,
(i) El nombre «hippocastanum es decir «castañas de caballo», proviene
.
de que en Constantinopla dan a ese animal harina de castañas mezclada
con salvado.
(2) Antiguamente se le llamaba también «tierra del Japón», por creerse
que fuese una sustancia mineral. Catecú en sánscrito quiere decir «jugo
de árbol».
—
— 158 —
todas del Oriente. En el comercio hay \-arias cla-
ses de catecú las más conocidas y mejores son el
;
de Bengala y el de Bombay. Es un gran tónico'
y astringente se administra en la diarrea, hemo-
;
rragias ligeras, leucoirrea, blenorragia, etc., a la do-
sis de 5-10 por ciento- del polvo- en infusión, o 20
gotas de tintura. También se usa como dentífrico.
Cauba, bauhinia Candicans, L. (papilionácea).
Planta sud americana muy común en nuestras pro-
vincias del litoral. Se tisa el cocimiento de las hojas
y la corteza al exterior, co-m-o astringente para la-
var heridas y hacer gárgaras.
Caxaporra del salvaje, ferminalia ARGENTEA,
Martius (combretácea). Arbol del Brasil, del que se
saca por incisión una gomorresina que a la dosis
de 10-20 ctgs. es un purgante bastante activo.
Cayapó. Crecen en el Brasil tres plantas que son
denominadas así y que Mauro clasificó de este -mo-
do: CAVAPONIA DIFUSA (cucurbitácea) C. GLOBOSA ;
(id.j, llamada también ana pina o- capitán del bosque,
y la C. ELASTICA (id.). Las tres son de efectos pur-
gantes se usa el frutoi
;
—
uno sólo las simientes —
5 a 10 — y la raíz en infusión al i por ciento.
Ceanoto o té de Jersey, ceanothus americanus,
L. (ramrnea). En 1-ois Estados Unidos emplean el co-
ci|mientOi de esta planta contra la gonorrea, al in-
terior y en inyecciones. La enfermedad cura, en
efectoi, en 2 - 3 días sin inconveniente alguno. El
ceanoto azulado, C. Caeruleus, Lag., se usa en Mé-
jico como febrífugo.
Cebada, (i) hordeum vulgare, L. (gramínea).
Hoy es cultivada en casi to-d-o el mundo. El coci-
miento pr-ol-o-ngado -de las semillas al 20 por mil,
se usa Ciomo bebida refrescante y como enemas en
las enfermedades inflaniatorias del estómago y de
los intestinos, solo o azucarado. Al exterior se usa
en cataplasmas colmo emoliente.
(I) El fruto, desprovisto de su película, se llama ‘‘cebada mondada”,
descortezado, redondeado, y blanqueado artificialmente constituye la
•‘cebada perlada”. “Malta” es la cebada que ha sufrido un principiode
germinación y drecha‘‘es el residuo de malta tratado por el agua.
‘
Con el malta se preparan extractos, que son bebidas muy sanas y
tónicas.
159 —
Cebadilla, helonia officinalis, Díqu. (colquicá-
cea). Planta mejicana. N,q debe usarse al interior
por ser venenosa. Las semillas, reducidas a polvo,
se usan al exterior para matar piojos. Los polvos
(ie capuchinos o de aseo lo contienen. Los mejicanos
lo han usadoi al interior, a la dosis de 0.10-0.50 grs.
contra la rabia, al parecer con buen resultado.
Cebollas. Ver Ajos.
Cedoarias. Sion raides provenientes de numerosas
especies, de las que mencionaremos la cedoaria ofi-
:
cinal o redonda, koempferia rotunda, cúrcuma
AROMATICA, Ros (amomáceaj la c. larga, CURCUMA
;
ZEDOARIA, Ros. (id.); el cerunibct o gengibre cima-
rrón, amargo, silvestre, zingiber zerumbet, Ros..
(id.), y lel cassumuniar, raíz de Bengala o cedoaria
amarilla, ZINGIBER cassumünar, Ros. (id.). Todos
son excitantes y hay que usarlos en pequeñas dosis,
0.50 gramos.
Cedro colorado, cedrela brasiliensis, L. (sima-
rrubácea). Crece en el LT'uguay, Misiones, Para-
guay y Sud del Brasil, donde se usa la corteza como
febrífuga, en infusión al 2 por ciento-, contra las
fiebres palúdicas. Puede decirse que sus efectos son
parecidos a los de la quina. Para otras clases de
cedro véase Sabina.
Cedrón, lippia CITRIODORA, L. (verbenácea). Pro-
cedente del Perú; crece hoy en la Argentina y Uru-
guay. La infusión de las flores y hojas, i - 2 por
ciento, se da en las afecciones nerviosas, melanco-
lía, hipocondría, lOpresión del corazón e histerismo.
Se ha ensayadlo con buen éxito contra la rabia y
mordedura de animales venenosos.
Ceibo, ERYTHINA CORALLODENDRON 0| CRISTA-
GALLi, L. (leguminosa). Hay numerosas especies es-
parcidas en toda la América tropical. Aunque la
infusión de la corteza se da como sedante en algu-
nas afecciones nerviosas, locuras, insomnio', etc., no
aconsejamos su uso interno- por sus efectos alta-
mente narcóticos. Empléense, en cambio, cómo gar-
garismo y en fomentos calmantes.
Celidonia mayor o yerba celidonia legítima, CHELI-
DONIUM MAJUS, L. (papaverácea). Planta que crece
en los escombros. Contiene un zumo- que se aplica
exteriormente para destruir callos y verrugas. El
— 160 —
hidralato es un buen tópioo contra las supuraciones
de los ojos. Al exterior y en pequeñas dosis, i por
ciento, el ooidlmiento puede ser eficaz en los casos
de escrófula y Imales del hígado. La celidonia menor,
¡icaria o yerba de las hemorroides antiguamente —
llamada scrofularia minor ranunculus pi- —
caría, L. (ranuncLiláceai, se usa en Bélgica contra
las hemoiiToides ; se usa el cocimiento de la raíz al
5 - 6 por ciento. Las hojas, exteriormente, son re-
solutivas y antiescrpfulosas.
Centaura menor, (i) s. hiel de tierra, yerba de
Quirón, GEntiana CENTAURIUM, L. (gencianácea).
Planta de las zonas templadas, muy amarga. La
infusión, al lo por ciento, o la tintura, 20 gotas, son
empleadas para muchas casos de convalecencia, es-
pecialmente de enfermedades de lois pulmones, co-
mo tónica, en la acidez del estómago y en las en-
fermedades del hígado, herpes, erupciones cutáneas,
gases, afecciones renales, hemorroides y amenorrea.
Hervida en caldos de guisantes se usa contra la tiña.
Otras [Link] son la canchalagua o yerba de la
pleuresía, ervthaea CHILENSIS, Wild., del Perú y
de Chile (2), empleada en esos países como an-
tiictérica, febrífuga y contra la pleuresía; la centau-
ra americana, chironia angularis, L.; la centaura
mayor u oficinal, CENTAUREA CENTAURIUM, L. (com-
puesta), la yacea negra, CENTAUREA [Link], L., de
usos más o menos idénticos, y la centaura de Oriente,
CENTAUREA SULFUROEA, con cuyas hojas, en el
Sahara, se cubren heridas para acelerar su ci-
las
catrización. Para otras especies véase aciano o azu-
lejo y abre- puño.
Centeno común, secare CEREALE, L. (gramínea).
Cereal muy cultixado en todas partes. El único em-
pleo que de él se hace en medicina es como, suce-
dáneo del café. Para eso se hace tostar el grano
entero con un pooo' de manteca y se reduce a polvo.
Cuyo cocimiento se toma solo o azucarado. Cabe
aquí hablar del cornezuelo de centeno, también lla-
mado tizón de centeno o centeno atizonado, SECALE
CORNUTUM, que crece en las espigas no solamente
(1) Conocida desde la antigüedad. Su nomlirc se liare derivar del cen-
tauro Quirón.
[
2) \'éase «Canclialagua . La cjuc entonces nombramos es la que crece
-en la Argentina y Uruguay.
161 —
del centena sino de casi todas las gramíneas. Es
una excrescencia córnea que algunos autores atri-
buyen a una simiple alteración del grano, otros di-
cen que es un hongo, y por fin, otros creen que sea
una degeneración morbosa del ovario de las gra-
míneas. El c. centeno es conocido' desde la antigüe-
dad; activa las contracciones del útero, motivo por
el cual se da a las parturientas en polvos a la do-
sis de 30-50 ctgs. diarias. Nosotros aconsejamos
no se use nunca, porque es una sustancia muy tó-
xica que, a veces, ha provoicado grandes epidemias
a causa de haberse hallado en cantidad en los trigos
usados para la fabricación del pan. De él se ex-
trae la ergotina, que se emplea como hemostático.
Cepa caballo, xanthium SPINOSUM, L. (ambrosia-
cea). Planta sud-americana, muy ooimún. Se emplea
en la Argentina y PJruguay el cocimiento) al 2-5
por ciento contra las enfermedades del hígado y las
fiebres intermitentes. Al exterior el mismo cocimien-
to sirve para baños calientes y fomentos contra los
tumores fríos.
Cerafollo. \^er Perifollo.
Cerezos. De las especies usadas en medicina ci-
taremos el cerezo común o guindo, PRUNUS CERA-
SUS, L. (rosáceai; se usan los pedúnculos o rabos
del fruto en infusión al i 5 por ciento comO' diurético,
y la corteza en coicimiento e igual dosis como fe-
brífuga y antigotosa, el cerezo negro o silvestre de
;
Virginia, de la América del Norte, CERASUS \"IRG1-
NL4NA, M. (id.), cuya corteza se usa en dicho país
como calmante y sedativa de la tisis, en forma de
tintura y jarabes el c. de Santa Lucía, prunus m.\-
;
HALEB, L. (id.), del que se usan las semillas como fe-
brífugas el c. aliso, falso leño de Santa Lucía, pru-
:
nus PADUS, L. (id.), cuya corteza, de olor fétido, en
infusión por ciento, se usa como antireumático,
al i
antigotoso y antisifilítioo', siendo' el agua de las ra-
mas tiernas vermífuga; el CERASUM NIGRUM, Me.
de cuyos frutos, por fermentación, preparan los ale-
manes el kirsch se usa el agua destilada de esos
;
mismos frutos como calmante pero aconsejamos;
no usarla por el ácido prúsico que contiene. Lo
;
— 162 —
mismo decimos de las dos especies brasileñas, el
cerezo silvestre o bravo, PRUNUS brasiliensis, Cham.
(amigdálea), y el cerezo de purga, melothria pén-
dula, L. (cucurbitáceaj, purgante más para caballos
que para h;0|mbres.
Cerrajas. Hay dos especies, el SONCHUS LEVIS,
Velloso (chicoriácea), y el S. OLERaceus, V. (com-
puesta). Las dos son plantas de Sud- América, de
propiedades depurativas. Se fusa el cocimiento al
3 por ciento.
Cicuta. Las especies más conocidas son la cicuta :
común, mayor u oficinal, CONIUM maculatum, L.
(umbelífera), conocida desde la antigüedad (i); la
c. virosa, C. VIROSA, L., y la c. menor, etusa, perejil
bastardo, apio de perro, cicuta de jardín, aetusa CY-
NAPIUM, L. En cuanto a la c. acuática, ver Felandrio.
Toldas las cicutas son plantas de la zona templada
y crecen en terrenios áridos; son vegetales suma-
mente venenosos, razón por la cual no deben em-
plearse en uso interno. Es verdad que algún mé-
dico, siguiendo las indicaciones de Stork, las usa
como calmante en los dolores que produce el cáncer
pero no debe olvidarse que en esos casos el uso
queda justificado por la misma incurabilidad del
tnal. También pueden usarse en cataplasmas y fo-
mentos calientes con el mismo fin, y comó. revul-
sivo, empleando el cocimiento de las sumidades flo-
recidas. No se confunda con el perejil.
Cidra, CITRUS CEdra, Gall (aurantiáceaj. Tiene las
mismas propiedades del limón, pero, más atenuadas.
Ciega-ojos. Planta brasileña, asclepias umbela-
TA, L. (asclepiácea), donde también se denomina
saudade o cámara brava. No aconsejamos su uso por
ser sumamente venenosa.
Cilantro o culantro, coriandrum sativum, L.
(umbelífera). Planta de Europa, Norte de Africa y
Sud-América. Los frutos, que cuando son verdes tie-
nen olor a chinches y que después de secos se vuel-
ven de un aroma muy agradable y son comestibles.
(i) Los griegos la daban a tomar a los criminales condenados a muerte;
y también envenenaron con ella a sus dos grandes filósofos,Sócrates y
Foción.
— 163 —
se usan en infusión al lo por mil como astringente,
estomacal y carminativo.
Cina-cina, parkinsonia aculeata, P. (papilioná-
cea). Arbusto sud-aJmericano muy espinoso^. La in-
fusión de las flores y setnillas, al 1-2 por ciento,
se usa Qontra las fiebres intermitentes.
Cinamomo, s. acederach, lilas de las Antillas, de
las Indias, de China, sicómoro falso, melia azede-
RACH, L. (meliácea). Gran árbol que crece en los
países Irnencionados, donde el frutO' O' nuez se usa
oolmo vermífugo.
Cinoglosa o lengua de perro, cynoglossum OFFI-
CINALE, L. (borragínea). Planta del sur de Europa.
Solamente se usa la raíz, secada y reducida a pol-
vo, a la dosis de un gramo contra la hemoptisis y
las diarreas, por ser calmante. Igual propiedad y
empleo tiene la viniebla, CYNOGLOSSUM CHEIRIFO-
LIUM, L.
Cinorrodón. Ver Rosa canina o Escaramu jo.
Cipo, CUSCUTA americana, L. (convolvulácea;. Es
una enredadera parásita que crece en la Argentma.
Posee la 'curiosa propiedad de ahuyentar las víboras.
Ciprés, CUPRESSUS SEMPERVIRENS, L. (conifera).
Arbol 'muy conocido en los cementerios. El leño
tiene propiedades astringentes, sudoríficas y diuréti-
cas ;
se usa el cocimiento al 1-2 por cientoi. Los
frutos, llamados gálbulos, son astringentes. Los ára-
bes emplean el polvo fino de las semillas para cu-
rar la herida de la circuncisión.
Ciruelos, prunus domestica, L. (rosácea) tiene ;
las mismas aplicaciones que el cerezo. La fruta es
un excelente remedio contra las arenillas.
Citisa. Las especies de estas plantas (leguminosa-
papilionácea), que crecen en Europa, son veneno-
sas y no se usan. En la Guadalupe existe una espe-
cie espinosa cuya cáscara y flores se usan en in-
fusión al I por ciento como febrífugo. Los antiguos
conservaban los capullos en vinagre y después los
cottnían como: aperitÍYOi.
Claveles. Numerosas son las especies de esta her-
mosa familia (cariofilácea), esparcidas en todo el
mundo y las variedades obtenidas por el hombre
— 164 —
en sus cultiv’os. Las más conocidas son: el c. común
o de los jardines, dianthus caryophyllus, L. el ;
c. soberbio, D. superbus, L.; el c. hermoso, D. MOS-
CHATUS o PLUMARIUS, L. el c. barbudo, D. BARBA- ;
TUS, L.; el c. productivo o doble, D. prolifer, L. To-
das se emplean contra las afecciones del pecho, en
forma de jarabes y vinagres. Las especies sud-ame-
ricanas más usadas son el clavel blanco del aire,
:
TILLANDSIA MACROCNEMIS, L. (bromeliáceaj, que vi-
ve sobre las piedras, la infusión de las flores, al
-I 2 por ciento, calma el dolor del corazón el c. de
-
;
Arequita, T. arequitae, L. (id.), el c. azul del aire,
T. dianthoidea, L. (id.) y el c. amarillo del aire, T.
IXLOIDES, L. (id.), que tienen más o menos la mis-
mas propiedades de las demás especies. En el Bra-
sil, especialmente en los estados de San Paulo y
Río de Janeiro, llaman clavel de muerto al tagetes
[Link], Sclirank (compuesta), del que se
usan las flores en infusión al i por ciento como es-
timulantes y diuréticas. De las semillas se extrae un
aceite que es vermífugo.
Clavelinas. Ver Claveles.
Clavillos. Ver Clavos.
clavos de especia, de la India, aromáticos
Clavos, s.
o clavillos. Así se llaman
las flores noi desarrolladas
de un arbolito, caryophyllus aromatices, L.
(mirtácea), originario de las Molucas y hoy cultivado
en muchas regiones tropicales, comprendidas el Bra-
sil yGuayanas. La química extrae de ellos un
las
aceite que a la dosis de 4-5 gotas sobre
volátil
un algodón y aplicado sobre las muelas, calma el
dolor. Reducidos a polvo y a la dosis de 20-30 ctgrs.,
y mezclados con azúcar, son un buen estimulante
y estomacal. En el Brasil existen dos especies simi-
lares el clavo de la tierra, producido por el clavero
:
de la tierra, calipranthes AROMATICA, S. H. (mir-
tácea), que a la dosis de un gramo en infusión se
administra como estimulante y sudorífico, y los cla-
vos de la EUGENIA PSEUDO CARYOPHYLLUS, D. C.
(id.), cuyo fruto, según Martius, puede sustituir al
cardamomo de la India.
— 165
Clemátides. Todas las especies de esta familia (ra-
nunculácea), llamadas c. de los vallados, yerba de los
pordioseros (i) o ardiente, viña blanca o de Salomón,
CLEMATIS VITALBA, L. la c. olorosci, recta o erguida,
;
c. ERECTA, All.; la c. parrilla lO azul, C. viticella
L. y la liana arábiga, c. Mauritania, se han usado
mucho en otras épocas como diaforéticas, diuréti-
cas y antivenéreas al interior* y en inyecciones y
contra el cáncer por su acción cáustica.
Coca, ERYTHROXYLON COCA, Lamark (eritroxílea).
Arbol del Perú, hoy cultivado en otros países cáli-
dos de América. Los naturales mastican las hojas,
cuya acción sobre el sistema nervioso es tal que
pueden soportar el hambre y la sed durante un día
entero. Masticadas en mayor cantidad producen em-
briaguez. La infusión al 5 por ciento es calmante y
estomacal y puede usarse tanto al interior como en
fomentos, gargarismos, buches, colirio, tópico, etc.
La coca de levante es el fruto del menispermum coc-
CULUS, L. (menispermáceai, árbol de la India, don-
de se emplea para pescar, pues su acción venenosa
causa la muerte de loe peces que lo comen. Esa
clase de pescado resulta peligrosa para el consumo.
La coca del campo, E. microphyllum, L. (id. de i,
las provincias del norte, tiene las mismas propiedades
que la coca del Perú, pero más atenuadas.
Codearía, yerba para el escorbuto o yerba de las
cucharas (2), COCHLEARIA OFFICINALIS, L. (crucife-
ra). Es planta europea, de reconocidas propiedades
antiescorbúticas. Se administra la infusión al 10-20 por
mil. También se prepara un alcoholato y un jarabe.
Las partes usadas son las hojas, sumidades flori-
das y semillas. Las hojas, masticadas, curan las do-
lencias de las encías.
Cocotero (3), cocos nucífera, L. (palmácea). Ha-
bita en todos los lugares cuya temperatura nO' baje
de 20" c., particularmente India, Africa, Antillas
(1) Así llamada porque con su jugo, que es vesicante, los pobres so
hacían llagas, que después mostraban al público para excitar su conmi-
seración.
(
2) Así llamada por la forma de sus hojas, «cochlear en latín signi-
fica cuchara.
(3) Por los innumerables usos de todas las partes de las plantas, ha me-
recido el nombre de «rey de los vegetales»; efectivamente lo es.
— 166 —
y América Meridional. Existen numerosas especies.
En el «Diccionário de plantas Medicinales brasileñas»,
del Dr. Nicolás Joaquín Moreira, se enumeran más
de 50 que crecen en el Brasil, todas igualmente apro-
^echables. El cocimiento de la raíz, al 1-2 por
ciento, es antidisentérico. El fruto, el conocido coco^
contiene una leche sumamente agradable, refrescan-
te, nutritiva y diurética.
Codo-codo, SOLANUM SAPONACEUM, D. (solami-
cea'. Planta argentina, cuyas propiedades no son
aún bien conocidas.
Cohombro o pepino común, CUCUMIS [Link], L.
(cucurbitácea). Fruto, muy conocido. Cocido se em-
plea en cataplasmas 'como emoliente. Raspado se
emplea al exterior comO' refrigerante el zumo^ pue-
;
de servir colmo lioción contra el prurito de las erup-
ciones cutáneas y para preparar la pomada de pepi-
no cjue es emoliente. En cuanto al cohombro O' pepino
silvestre, purgante o del diablo, cohombrillo amargo,
CUCUMIS asininus, L. (id.), es un pur-
alficoz, etc.,
gante muy \'iolento cuyo- uso no aconsejamos por
disponer de otros remedios más sua\es para ese
fin.
Col o berza, BRASSICA OLERACEA CAPITATA, L.
(crucifera). Las hojas de esta especie, lo mismo que
las de las otras, se usan al exterior para curar he-
ridas y tumoires y iC'iontra el reumatismo, la gota,
las inflamaciones, las hemorroides, etc. antes de
;
usarlas se machacan en un mortero. El agua de re-
pollo, al interio'i', se usa para las afecciones del es-
tómago, las úlceras internas, las diarreas y especial-
mente para combatir la embriaguez. Dosis una cu- :
charada cada hora.
Cola. Ver Kola.
Cola de caballo, s. equiseto, rabo de muía, EQUISE-
TUM ARVENSE, L. (equisetácea ). Crece en casi toda
Europa, en el Uruguay y en la provincia de Entre
Ríos. A
los Imédicos naturalistas se debe si esta plan-
ta boy es muy considerada entre sus partidarios por
los buenos resultados con ella obtenidos en un gran
número de casos. Es diurética, detersiva y astrin-
gente se usa por consiguiente en todas las hemo-
;
— 167 —
rragias, por boca, en enemas, en inyecciones, en ba-
ños, fomentos, gargarismos y lociones y por fin cot-
mo colirio y lavajes de heridas, úlceras, tumores,
abscesos etc. Sirve en la disentería, las afecciones
del hígado, bazo, vejiga, gonorrea, arenillas y en-
fermedades del estomago. Se usa el cocimiento al
20 o/oo. Todas las otras especies, de las que hay mu-
chísimas, tienen las mismas propiedades; pero la
mejor es la descrita.
Cola de zorro, andropogon condensatum, L.
(gramínea). Planta de la Argentina y Uruguay. La
infusión del tallo, al 2 %, es un buen diurético.
Cólchico, s. cólquico, quita meriendas, mata perros,
narciso de otoño, COLCHICUM autunnale, L. (col-
chicáoea). Planta de Asia Menor y Europa Meridio-
nal, conocida desde la antigüedad. Toda la planta
es venenosa, con particularidad los bulbos, razón por
la cual no aconsejamos su uso interno. En cambio
puede usarse el cocimientjoi de las flores y semillas
al I 0/0 en fomentos y la tintura en fricciones exter-
nas contra la gota y el reumatismo.
Colofonia, s. pez griega o de Castilla, brea seca,
ar cansón. Es la resina que destilan los pinos. Hoy se
prepara especialmente en Norte América sirve cor ;
mo hemostático para detener las hemorragias ligeras
y para preparar emplastos.
Colombo, COCCULUS PALMATUS, D. C. (menisper-
mácea). Planta del Africa Oriental, donde es usa-
da contra la disentería, aUí tan frecuente, y muchas
otras enfermedades. La infusión de la raíz, al i
0/0, el polvo a la dosis de i gramo, y la tintura a la
de 2 gramos diarios, se dan como tónico y antidisen-
térico, en la gastralgia, los vómitos incoercibles y en
los cólicos nerviosos para calmar los dolores. Tam-
bién se usa en la dispepsia flatulenta y como aperitivo
en la anorexia. El colombo de Marieta o de América,
TRASERA WALTERI, Mich (rutácea) tiene las mismas
propiedades pero 'mucho más atenuadas es más bien
;
un estomacal.
Coloquíntida o tuera es el fruto del CUCUMIS co-
LOCYNTHIS, L. (cucurbitácea), planta originaria del
Oriente. La pulpa de dicho frutos es nn purgante drás-
— 168 —
tico muy enérgico (i) que no conviene usar más que
en algunos casos graves de hidropesía, a la dosis de
0.50 ctgs, diarios disuelta en agua y azúcar y en ene-
mas. Los árabes agitan en agua un poco de esa
pulpa y ajos machacados y la dan a tomar a los su-
jetos heridos por las víboras venenosas.
Cominos. Son las semillas del cominum cyminum,
L. (umbelífera) que se usan como condimento y en
medicina en los mismos casos y formas que el anís.
Los árabes las consideran como afrodisíaco y las co-
men mezcladas con miel y pimienta. La infusión del
adesio seseleos o comino de Marsella, seseli massi-
LIENSE, L. (id.) y del comino de Creta, seseli cre-
tense, L. (id.), es estimulante, al 1-2 0/0.
Condurango o candurango, gonoloblts condu-
rango, W. (asclepiádea). Es planta del Ecuador y su
nombre deriva de «condor», a\^e que, según afirman
los indígenas, come sus hojas como contraveneno de
las mordeduras de serpientes. El cocimiento: de la
corteza, al 15 Oi/oo, al interior es un buen antineurál-
gico, antireumático y se usa también en las gastritis
y contra las úlceras cancerosas y sifilíticas.
Coniza mayor u olivarda, erigeron viscosum, L.
(compuesta). Planta de la zona templada cuyo coci-
miento al I 2 0/0 es emenagogo al interior y vulnera-
-
rio al exterior.
Consuelda, s. consuelda mayor, suelda, sínfito
mayor, oreja de asno o de vaca, hierba de las
cortaduras, symphytum majus, L. (borragínea).
Crece en las praderas húmedas de Europa. La
raíz, que es la parte más usada, es astringente, cal-
mante y expectorante por el mucífago que contiene.
Se prepara en infusión o por simple maceración al
20 0/00 también se prepara con ella un jarabe. Se
;
administra en todas las afecciones del pecho y en la
diarrea. Cocida en vino es un buen remedio contra las
hemoptisis y los flujos de sangre. El jugo de la planta
se emplea al exterior como detergente y calmante
en las heridas, tumores, hinchazones y contusiones.
(i) Algunos autore.s [Link] que es tan enérgica sü acción, que basta
respirar un poco de polvo de coloquíntida, aplicar un poco de pulpa so-
bre el ombligo o tenerla simpemente apretada en la mano para notar en
seguida sus efectos purgantes.
;
— 169 —
Otras clases de consuelda, más o menos con idénti-
cas propiedades, son la c. media o búgula rastrera^
AGUJA REPTANS, L. (labiada); la c. menor, brúñela,
PRUNELLA VULGARIS, L. (id.) la c. tuberosa, turmo- ;
sa o sínfito menor, symphytum tuberosum, L. (id.)
y la c. real o; espuela de caballero, [Link]
CONSOLIDA, L. (ranunculácea).
Contrayerba, (i) Numerosas especies sud-amenca-
nas de la misma familia (dorsteniácea llevan ese j
nombre. Las más conocidas y usadas son: la DORSTE-
NIA BRASILIENSIS, Lani. del Brasil, Uruguay y algu-
nas provincias argentinas del noroeste, también lla-
mada higuerilla la D. bryoniaefolia, M., la D. OPI-
fera, M. y la D. orifolia, Lam. Todas son estimu-
lantes, diuréticas y diafoiréticas, usándose especial-
mente la raíz en oocimiento al 1-2 c/o, muy usado
también para combatir el pasmioi y para hacer brotar
las viruelas y el sarampión cuandoi por falta de abriga
no hubiese brotadoi bien. Las hojas y las raíces, bien
machacadas, se usan externamente para curar llagas
malas y moirdeduras de víboras. En Córdoba, San
Luis y Mendoza existe una contrayerba descrita por
el Dr. Domínguez, que es la TRIXIS diyaricata
Spreng (compuesta).
Convalaria. Ver Lirio de los valles.
Copaiba. Es un bálsamo o> resina obtenido por in-
cisión de numerosas plantas del género copaífera (le-
guminosas) que crecen desde el Brasil hasta Méjico y
las Antillas; pero el más apreciadoi de todos es el ob-
tenido de la COPAHIFERA OFFiCiNALis, Jacq. Es un
astringente del que la medicina alópata ha hecho gran
uso y abuso, para curar la blenorragia nosotros, ;
en cambio, lo desechamos en absoluto por dañino,
fundándonos en las razones siguientes i .° por los :
trastornos que produce en el estómago y en los riño-
nes, como lo demuestran los dolores que acusan los
que lo toman; 2.° por las erupciones que produce en
la piel y 3.° por el intensoi olor a copaiba que despi-
den la orina, el sudor y el aliento, prueba de que no'
es asimilado. Aconsejamos Se use, en la misma enfer-
(i) Su nombre, probablemente, quiere significar «yerba contra-veneno»,,
por el uso que de ella se hace.
— 170 —
medad, el agua destilada del leño de la misma plan-
ta que es inofensiva y da Inejoires resultados que el
bálsamo.
Coralina blanca, corallina officinalis, L. (al-
gas). Se halla en las costas del Océano Atlántico y
del Mediterráneo. La infusión al 2 0/0 es antihelmín-
tica. Para la coralina negra véase Musgo de Córcega.
Corazoncillo o yerba de San Juan. Ver Hi pericón.
Corazón de Jesús, mikania officinalis, D. (com-
puesta). Es planta sud-americana, trepadora, amarga
y ariomática. La infusión al <Vo es un excelente re-
i
medio ]yara., las fiebres periódicas y la dispepsia.
Cordón de fraile lO cordón de San Francisco. Llaman
así en el Brasil al PHLOMis nepetifolia, L. (labiada)
con cuyo cocimiento se preparan baños fortificantes
para los niños débiles y que se emplea también para
favorecer la emisión de la orina.
Coriandro. Ver Cilantro.
Corneiba. Ver Aroeira.
Cornejos o cornizos. Con este nombre se conoce: la
corteza del CORNUS Circinata, L. (caprifoliácea cu- i,
ya infusión es febrífuga, al i por ciento; la del cor-
nejo de hojas grandes, CORNUS florida, L., que es
astringente; el fruto del cornejo macho o silvestre,
CORNUS MAS, L., que es también astringente y que
se usa en algunos puntos en forma de arrope y ;
las bayas del cornejo sanguíneo, CORNUS SANGUÍNEA
L. C[ue da un aceite usado como comestible en cier-
tos lugares.
Cornezuelo centeno. Hemos tratado' de él al ocu-
parnos del Centeno.
Corona de fraile, diente de león o amargón. Ver
Taraxacón.
Coronilla de fraile, s. coronilla de rey, hoja, siem-
prenjiita, yerba terrible, turbit blanco, GLOBULARIA
ALYPUM, L. (globulariácea). Planta de la Europa Me-
ridional y del norte africano, considerada como el
mejor reemplazante del sen. Se emplea en las fie-
bres intermitenetes y contra las ciáticas, en coci-
miento al 1-2 por ciento. Duplicando la propor-
ctón es laxante y se usa en el estreñimiento iperti-
naz. En nuestra campaña se conoce con el nombre
;
171 —
de coronilla o quina del campo, COLLETia longis-
PINA, Lam. (ramnáceaj a un arbusto pequeño del que
se emplea la corteza de las ramas y de la raíz en
infusión al 2 ipcKr cientoi como tónico, depurativo^ y
para combatir las fiebres perniciosas.
Coronillo, scutia buxifolia, W. (ramnácea).
Planta sud-americana la raíz se usa en cocimiento al
;
2 por cientoi como tónica y las espinas, que son bas-
tante largas, en la misma forma para las afecciones
cardíacas.
Corregüela o sanguinaria mayor. Ver Sanguinaria.
Corteza y cáscaras. Ver la de cada planta.
Corteza de anta o de malambo; es la corteza del
DRYMIS GRANATENSIS, L. (magnoliácea). Planta del
Brasil, allí llamada «paratudo» para todo— cu-—
ya infusión, al 2 poir ciento, es empleada por los
naturales contra los cólicos. Su nombre proiviene del
hecho que el anta la come para medicarse instintiva-
mente. Hay otras dos especies que tienen las mismas
propiedades. Algunos autores opinan que podría usar-
se como condimento.
Corteza de Winter o canela de Magallanes es la
corteza del drymis vvinteri, Forster (magnoliácea).
Crece cerca del estrecho de Magallanes. La infu-
sión al 1 por ciento: es estimulante, estomacal, an-
tiescorbútica y diurética.
Cousso. Ver Kousso.
Crescencia ,0 calabacero, crescentia cujete, L.
(solanácea). Crece particularmente en las Antillas y
Sud-América. Los negros usan la carne pulposa del
fruto, llamada calabaza, para muchos usos y sobre
todo para curar la disentería y algunas afecciones
del pulmón. En otro tiempo se usaba como laxante,
en forma de enemas y emiulsiones, las semillas de
las calabazas blancas, viñatera, de peregrino y de
pierna de pobre, CUCURBITA lagenaria, L. (cucur-
bitácea) ;
pero, como fueron reconocidas venenosas,
se desusaron.
Cresta de gallo, tiaridium elongatum, Leh.
(borragínea). Planta sud-americana y especialmente
del Brasil, donde la llaman fedegoso. La infusión de
Jas hojas, al 10 por mil, se emplea en todas las en-
;
172 —
fermedades de las vías respiratorias, bronquitis, as-
nva, coqueluche, etc.
Criadilla de tierra. Ver Trufa.
Crotontilo o crotontiglio, CROTON TIGLIUM, L.
(euforbiácea Planta de las Indias Orientales y Chi-
).
na y conocida ele remotos tiempos. La madera del
árbol, llamada leño de Pavana o de las Malucas, en
infusión al i por ciento, es purgante y sudorífica
pero más conocidas y usadas son las semillas, cono-
pidas también con los nombres de granos de Tilly,
de las Moliicas oi piñoncitos de la India, de las que
se extrae un aceite medicinal empleado como pur-
gante, cuyo uso no aconsejamos por ser su acción
extremadamente \ iolenta, aún a la dosis de una go-
ta. Dicho aceite, nrezclado' con el de oliva en la
proporción de diez gotas en cien gramos de acei-
te, puede emplearse al exterior en fricciones como
rubefaciente. El crotón de Eleuteria, de las Anti-
llas, es empleado allí por los indígenas en infusión
para aumentar la secreción láctea en las mujeres
que crían.
Crucianela, s. crucesita, galio cruzado, valantia
CRUCIATA, D. C. (rubiácea). Planta de la zona tem-
plada. La raíz y el tallo con las hojas, en infusión
al por ciento', son tónicas y estomacales.
I
Cuajaleche o galio, GALLIUM VERUM, L. (rubiá-
cea). Crece especialmente en lois prados áriclois. Es
un suave astringente, antiespasmódico, antiherpéti-
OQ y diaforéticoi. Se usa el cocimientoi de toda la
planta el 1-2 por cientoi. De igáiales propiedades
goza el cuajaleche o galio blanco, GALLIUM ALBUM
L. (id.). El c. de los pantanos, GALLIUM PALUSTRE,
el RIGIDUM, el APARINE, conocido desde la anti-
güedad con el nombre de amor del hortelano, tienen
propiedades antiepilépticas y antiescrofulosas se to- ;
ma el jugo al interior y se usa la planta contundida
al exterior para curar tumores y úlceras.
Cuasia s. c. amarga, leño de c. y de Surinarn, quina
de Cayena, quassia amara, L. (rutácea). Arbol de
la América del Sud( y de las Antillas. Se usa el leño
y la cáscara, en forma de virutas o de copas. Es
un medicamento amargo, tónico, estomacal y febrí-
— 173 —
fugo, empleándose especialmente en las escrófulas,
flores blancas, inapetencia, etc. Se toma la infusión
al lo por mil, el poilvo a la dosis de un gramo dia-
rio; la tintura 20-25 gotas; el vino de 4 a 6 cu-
charadas. También se bebe el agua que ha perma-
necido unos minutos en los vasos de leño de cuasia,
o algunas horas si el vaso ya es muy usado. En Ja-
maica se emplea la cuasia contra la disentería, y
las fiebres pútridas. Es un veneno para las mos-
cas y fiorma la base de los papeles insecticidas.
Cubebas o pimientas de cola. Son los frutos del
riPER CUBERA, L. (piperácea). Planta cpie crece en
las islas de la Someta y conocida antiguamente por
los médicos árabes. Se ha empleado en gran es-
cala contra la blenorragia; pero comO' tiene los mis-
mos inconvenientes del bálsamo copaiba, haremos
extensivo a la cubeba lo que se dijo al tratar aquél.
Viceversa, no hay motivo para prohibir que se use
el polvo de cubeba en inyecciones uretrales y va-
ginales en la mencionada enfermedad y en las flo--
res blancas. También puede emplearse en enemas
contra la diarrea persistente o la disentería. Do-
sis 10 por mil.
Cuernos del diablo o uñas del diablo, martvnia
MONTEVIDENSIS, P. (pedalinácea'l. En la campaña
uruguaya se hacen oqcer las semillas y se usa el
agua para las enfermedades de los ojos, en lavajes.
Culantrillos, lamados también capilarias, por la
tenuidad de sus tallitos. Hay numerosas especies
conocidas con los más diversos nombres, siendo las
principales el c. del Canadá, ADIANTHUM REDA-
:
TE M, L. (todos son heléchos) que es el más estima-
do en todas las farmacias y viene del Canadá el ;
c. de pozo, de Italia o de Montpellier, A. CAPILLUS
VENERis, L., qué crece 'ejn Europa; el A. aetiopicum,
L., de Africa; el c. común negro o doradilla negra,
ASPLENIUM ADIANTHUM NIGRUM, L., propio de los
sitios húmedos; el c. rojo, politrico de las oficinas,
ASPLENIUM TRICHOMENES, L. el c. dorado o po-;
litrico común, POLYTRICUM COMMUNE, L. el c. blan- ;
co o ruda de los muros, salvia vitae officinarum,
L.; la doradilla, yerba dorada, ASPLENIUM CETE-
r
174 -
RACH, L., y muchas otras especies americanas, tres
de las cuales, el adiantum cuneatum, Langsdorff,
el A. SUBCORDATUM y el A. TENERUM,
S\v., se ha-
llan en la Argentina, Uruguay y
Brasil. Tiodos los
(culantrillos se emplean en infusión al lo por mil,
(para loombatir los males del pecho y los que son
aromáticos se dan a las parturientas como tónioo',
estimulante y diaforético!.
Culantro Ver Cilantro.
Culé lO calén, psoralea GLAndulosa, L. (papi-
lionácea). Es una planta que crece en nuestros cam-
Ipos y muy usada por la población rural. La infu-
sión de la corteza se iisa en el empacho de los
niños y en la diarrea; la de la raíz es vomitiva y
el CQcimientoi de las hojas sirve para lavar heridas.
Cumarú, coumaronna odorata, Aublet (legumi-
nosa). Arbol del Brasil, que da un fruto parecido
a la almendra, llamada allí haba tunca. La semilla,
macerada en alcohol, da una tintura que a la
dosis de lo gotas es cordial y tónica. El fruto, que
es aromático', conservado entre la ropa, las preserva
de las polillas.
Cumbari o ají del monte. Ver Ají del campo.
Cu rare, veneno muy poderoso. Véase Canírán.
Cúrcuma o azafrán de la India, CURCUMA tincto-
RIA, Guibourt (amomáceá). Crece en la India Orien-
tal y China. Se utiliza el rizoma como materia co-
lorante en la misma forma que el azafrán. Es ex-
citante y diurética.
Curupay-jatá. Ver Angico.
Curupi, SAPIUM AUCUPARIUM, D. (euborbiácea).
Es un árbol de la América del Sud que destila un
látex —
leche —
blanco que es cáustico y se usa
al exterior para destruir verrugas y la carie de las
muelas. Se ha usado también en las úlceras sifilí-
ticas, pero ni en esa forma ni al interior debe usarse
por ser muy venenoso.
Cururú-apé. Ver Timbó.
;
— 175 —
CH
Chacarila q chacarilla. Ver Cascarilla.
Chalapa. Antig^uamente se lamaba así a la jalapa..
Chalcal, schmidelia edulis, Som. (sapindácea).
No se conocen bien sus propiedades.
Chalcañar, lycium floribundum (leguminosa!.
Crece en Cataniarca y Jujuy. Tampoco se conocen
con exactitud sus propiedades.
Chalcatuya (compuesta). Crece en Jujuy.
Chamico, datura STRAMONIUM, I.. (solanácea).
Planta argentina y uruguaya. Las hojas frescas ma-
chacadas se emplean al exterior como calmantes.
Secas se fuman para aliviar el asma; pero no acon-
sejamos ese último empleo. Ver Estramonio.
Chamisa, dodonioea viscosa, A. (sapindáceaj.
C;on las hojas se prepara un oocimiento que en fo»-
mentos y baños sirve para madurar flegmones. Es
Iplantasud-amencana.
Chañar, GOURLIEA decorticans (leguminosa)
crece en Mendoza y Córdoba, donde se come la fru-
ta, iconsiderada diurética y emoliente.
Charrúa, mikania charrúa^ P. (compuesta). Plan-
ta argentina. No conocemos sus usos.
Chaulmogra, chaulmogra odorata, Roxd. Es
un árbol de la India. Los indígenas recogen las semi-
llas, las despojan de las cáscaras que las cubren, la
machacan con manteca y usan esa especie de po-
mada en las úlceras sifilíticas o escrofulosas, fro-
tándose ivarias veces por día. Las mismas semillas
reducidas a ppilvoi se emplean al interior contra las
enfermedades de la piel a la dosis de 0.50 ctgs. a
un gramo diario.
Cherva. Es upo de los nombres del ricino.
Chía. Niombre que dan los homeópatas a las se-
millas de la salvia hispánica.
Chicolate 0 argémone mejicana. Es una especie
de adormidera. Ver ésta.
Chicha, STERCULIA CHICHA, St. H. (estercoliácea).
Crece en Misiones; las semillas son comestibles y
de sabor agradable. El tronco del árbol segrega.
— 176 —
una goma que se concreta en lágrimas que no
ha sido aún bien estudiada.
Chichiké. En Guatemala llaman así a una especie
de Iquina.
Chilque blanco, aconistus parviflorus (sola-
iiácea). Crece en Tucumán.
China o esquina, SMILAX CHINA, L. (esparragínea).
Arbol del Japón, del que se usa la raíz como antisi-
filítica, sola o mezclada con zarzaparrilla, cuyas pro-
piedades son análogas. Se administra en forma de
iciotci'miento al 30 por mil, que resulta un sudorífico
(poderoso.
China grass. Ver Ortiga.
Chincapin. Ver Castaño.
Chinceta. Ver Juncias.
Chinchilla, tagetes glandulifera (compuesta).
Chinchín, POLIGALA thesioides, St. Hi. (poligo-
nácea). Se emplea mucho^ en la campaña argentina
para combatir la retención de orina. Para ello se
usa la infusión de la planta al i 2 por ciento, que
-
es diurética. En mayor cantidad resulta purgante.
Chipi-chape, krameria iluca, Philipi (legumino-
sai. Crece en Salta, Jujuy y en la Puna de Ataca-
ma. La raíz es astringente y los lugareños la admi-
nistran en oQcimientOí al 2 por ciento contra lias
diarreas crónicas y las disenterías, en lavajes va-
ginales para curar los flujos, en las oftalmías pu-
rulentas, las grietas pezón y en baños locales
del
contra las hemorroides. Asociada a la lampa ya,
LAMPAYA MADICINALIS, Phi., sc usa al interior en la
blenorragia.
Chiraita. Ver Genciana.
Chirca, eupatorium montevidensis, A. (com-
puesta). Planta sud-americana. Tiene los mismos usos
que el eupatorio. Ver esta palabra.
Chirivia de Toscana, s. chirivia tudesca, sisara,
SiUM SISARUM (umbelífera). Los frutos seminoides,
parecidos a los del hinojo, son emenagogos, diu-
réticos y febrífugos. Infusión al 2 por ciento.
Chitan. Ver Fraxinela.
Chopera. Ver Espino cerval.
Chopo. Ver Alamo.
— 177
Chordón. Ver Zarzamora.
Chucho, NICREMBERGIA BROWAILLIODES, Br. (SO-
lanácea). Planta argentina.
Chufas, CYPERUS ESCULENTUS, L. (ciperoide).
El jarabe de chufas, parecido al de horchatas, se
puede usar como refrescante y emoliente en todas
las enfermedades febriles. En algunas partes se da
a las nodrizas para aumentar la secreción láctea.
Ver Juncias. *
Chupamieles. Ver Digital.
Churrus. Ver Cáñamo.
Chusno, CASSIA HOOKERIANA, Ho. (leguminosa).
Planta argentina de propiedades desconocidas.
D
Dafnes. Con este nombre se designan muchas es-
pecies del mismo género' (daphnae). Citarem'OS las
principales; el torvisco, buralaga o matapollo, DAPH-
NAE GNIDIUM, L. el mecereón, teño gentil o laureola
;
hembra, D. mezereum, L. la adelfilla o laureola ma-
;
cho, [Link], L., y la timeleci, D. thymeloea,
L. Todas esas plantas nacen en el sud de Europa
y norte de Africa y tienen más O' menos las mismas
propiedades. Se emplean las hojas en infusión de
10-20 gramos y las bayas a la de 5- lo gramos co-
mo purgantes. La corteza, mojada en vinagre, apli-
cada sobre la piel y sujetada con una venda du-
rante 24 horas, es un vejigatorio muy empleado' en
la campaña europea. El torvisco es diurético, dia-
forético y purgante, y se ha empleado con éxitO' en
la 'sífilis cionstitucional y en las herpes rebeldes;
pero debe usarse sóloi al 3-5 por mil, en infusión
o cocimiento, porque en dosis más altas podría re-
sultar peligroso'.
Damiana. Es una planta trepadora (turnera), que
crece en Méjico y California. La infusión al i por
ciento y la tintura, 10-20 gotas, son consideradas
afrodisíacas.
Danais fragans (rubiácea). Planta de las islas Ma-
dagascar y Reunión, donde los naturales emplean
— 178
el cocimiento de la raíz en uso externo para curar-
las úlceras y Hagas inveteradas.
Dasi, IPOMEA PURPÚREA, P. (convolvulácea). Plan-
ta argentina, de usos desconocidos.
Dátil, frutot de la palma datilera, FOENix dacty-
LIFERA, L. (palmácea). Hermoso árbol del Norte de
Africa, Asia occidental y algunas regiones de Es-
paña y Portugal, que comparte con el coco, por
su gran utilidad, el noitibre de «rey de los vegeta-
les». C;Oin los frutos los árabes preparan una «miel»
que reemplaza la manteca y el azúcar y una «hari-
na» con la que fabrican galletas. Los mismos frutos,
en cocimiento al 5 por ciento, dan una excelente
bebida pectoral por sus propiedades emolientes. En
el Brasil existe una especie llamada batía o cocos
dátil.
Dauco crético, athamantha cretensis, L. (um-
belífera). Planta que
crece en algunas sierras de
Portugal. Se emplea la infusión de las semillas al
I por ciento' como estimulante, diurético y antihis-
térico.
Destrina o dextrina. Es unO' de los productos del
desdoblamiento del almidón. Se emplea en cirugía
para vendajes, disolviendo 100 partes del polvo^ en
60 de alcohol y agregándole 50 de agua caliente.
Díctamo crético o de Creta, orégano de Creta,
ORIGANUM DICTAMNUS, L. (labiada). Es originario
de la isla nombre. Antiguamente se
que le da el
usaba mucho como vulnerario, excitante y emena-
gogo. Hoy su uso está abandonado. Al exterior se
usa cocimiento de los tallos con hojas y flores al
el
1 - por ciento internamente el polvo de las hojas a
2 ;
la dosis de 0.20-50 ctgs.
Diente de león. Ver Taraxacón.
Diervila, diervilla tournefolii, Mich. (capri-
foliácea). Crece en la Aménca del Norte. En el
Canadá se emplea el coicimiento de los tallos al
2 por ciento como un buen remedio contra la sífilis.
Digital, s. digital purpúrea, dedalera encarnada,
guantelete, dedil, chupamieles, guante de Nuestra Se-
ñora, DIGITALIS PURPÚREA, L. (escrofulariácea). Es
una hermosa planta que crece espontáneamente en
— 179 —
los lugares montañosos y sombríos de la zona tem-
plada y que se cultiva en los jardines. Las hojas,
las floires y semillas son diuréticas y sedantes. Si
se emplea en dosis pequeñas, lo ctgs. en 200 gra-
mos de agua y en infusión o maceración, por cu-
charadas, es un buen remedio contra las enferme-
dades de la circulación de la sangre, del corazón,
hemorragias, tisis, gota, fiebres y asma mejor aún ;
SI se asocia a otras plantas aromáticas. Al exterioi*
se ha empleado como calmante y con buen resulta-
do en forma de cataplasmas hechas con las hojas
frescas o usando^ la tintura con harina de lino. Los
malos resultados obtenidos por la alopatía con esta
planta se deben al haberla usadoi con frecuencia en
dosis más altas o por emplear con preferencia su
alcaloide, la «digitalina», que es sumamente vene-
nosa. Todas las otras especies de digital, es decir, la
ferruginosa, la lútea, la parviflora y la falsa o ca-
taléptica, tienen las mismas propiedades, perO' más
atenuadas. En estos últimos años se ha empezado
a sustituir la digifal con el lirio de los valles. Ver
éste.
Dora, MORREMIA ODORATA, P. (asclepiádea).
Doradilla, blechnum occidentale, L. (helécho).
Es planta ooimún en Sud- América. La infusión al
I - 2 por ciento se emplea en las afecciones pulmo-
nares y para disolver los cálculos de la vejiga y
del hígadio.
Doradita, polypodium vaccinofolium, L. (he-
lecho). Planta Sud- Americana, que crece en los mon-
tes y sobre algunos árboles. Tiene propiedades as-
tringentes y sudioríficas y se emplea el cocimiento
para baños calientes en la hidropesía, inyecciones
vaginales, gargarismo contra los flujos y catarros.
Dorónico ofícinal o matalobos, DORONICUM par-
DALIANCHES, L. (compuesta). Planta de la zona tem-
plada de Europa. El cocimiento de la raíz al 1-2
por ciento se empleaba en otras épocas contra el vér-
tigo, la epilepsia y la amaenorrea.
Drosera, DROSERA rotundifolia. Ros. (drose-
rá|cea). Poseecuriosa propiedad de coger y hasta
la
cierto punto- digerir los insectos que se posan sobre
:
180 —
sus hojas. Se usa la tintura, a la dosis de X-XX
gotas contra la coqueluche, por ser antiespasmó-
dica y también en la tuberculosTs pulmonar.
Duboisia, DUBOISIA myoporoides, H. (solanácea).
Crece en las islas del Pacífico. Tiene las mismas
propiedades que la ‘belladona. La infusión de las
hojas, al exterior se emiplea en fomentos contra el
bocio exoftálmico.
Dulcamara (i) s. solano dulce amargo, trepador o
leñoso, morera trepadora, vid de Jadea, SOLANUM dul-
camara, L. (solanácea). Planta europea, de la zona
templada, que crece a loi largoi de los muros y entre
los escombros. Tiene muchas y muy benéficas propie-
dades y debería ser usada con más frecuencia. Es
diaforética, diurética y depurativa. Se emplea el co-
cimiento- O' la infusión de los tallos jóvenes al 20 por
mil en las enfermedades sifilíticas, herpéticas y psó-
ricas y contra el reuniatismio. Debe suspenderse su
uso si produce perturbaciones en la vista.
Duraznillo blanco, solanum chenopodifolium
L. (solanácea). Planta sud-americana; sus hojas se
emplean en oo'cimiento' al 20 por mil en la campaña
para lavar heridas.
Duraznillo negro, CESTRUM PARQUI, D. C. (sola-
nácea). Planta sud-amencana, cuyo uso no conviene
al interior. El cocimiento de las hojas al 2 por
ciento, se usa en fomentos y baños de asiento con-
tra las hemorroides el agua de la corteza de la raíz
;
se aplica en fomentos contra los constipados y có-
licos.
Elaterio. Es uno de los nombres del cohombrillo
amargo. Ver Cohombro.
Eléboros. Cinco son las especies más conocidas,
a saber
eléboro negro, s. rosa de navidad o de invierno,
hierba de fuego, verdegambre negro, [Link]
(i) Su nombre le viene porque su sabor es amargo al principio y dulce
desput s.
;
181 —
NIGER, L. (ranunculácea) crece en los parajes mon- ;
tañosos la raíz se usó en otras épocas como emena-
;
gogo, vermífugo y especialmente comjOi purgante, en
polvo, a la dosis de 0.25 a 0.50 ctgs., pero^ se de-
sistióde emplearlo a causa de su acción muy vio>-
[Link] se usa como purgante en veterinaria (i);
eléboro fétido o pie de grifo, eleborastro, heli-E-
BORUS FOETIDUS, L. (id.). Su raíz tiene propiedades
\ermífugas, pero sólo se emplea en veterinaria co-
mo el anterior;
eléboro verde, helleborus viridis, L. (id.) ;
plan-
ta de bosques y matorrales. El cocimiento^ de las
hojas, al 5 por cientoi, se puede usar para baños
contra las enfermedades de la piel. No conviene
usarlo al interior
eléboro orientcd,HELLEBORUS orientalis, L. (id.),
empleado por los antiguos contra las enfermedades
mentales, hoy desusado;
eléboro blanco, s. verde gambre blanco, veratro, yer-
ba de ballesteros, VERATRUM ALBUM, L. (colchicácea).
La raíz es un purgante violento, vomitivo, estornu-
tatorio, antireumático, y se usa contra las enferme-
dades de la piel. No aconsejamos su uso al interioir,
sino sólo al exterior en forma de pomada dosis ;
0.20 grs. del polvo en 30 de manteca, para destruir
los parásitos de la piel.
Elemí; es una resina que procede dé varias es-
pecies —
la icica icicariba, D. C., AMVRIS .VMBROSIA-
CA,. L., AMVRIS ELEMIFERA, L. y CANARIUM COM-
MUNE, L. (terebintáceas y burseráceas que crecen \ —
en la América del Sud y especialmente en el Brasil.
Sirve para preparar ungüentos que se usan en las
heridas.
Encina. Ver Roble.
Endrino, prunus SPINOSA. Ya lo hemos mencio-
nado al hablar de las acacias pues es una especie —
de ellas —
y hemos dichos que es astringente. Kneipp
y Neuens, sin embargo, lo aconsejan como depura-
tivo-, aperitivo-, estimulante de la digestión, diuré-
tico y en dosis más altas como purgante. Se usan
(2) Muchos herbo'arios con funden la raíz del eléboro negro don la de
la «actca» o «yerba de San Cristóbal».
;
182 —
las flores,en infusión o cociimientO' al 2 por cientoi,
élI y al 5 por ciento al exterior en él pro-
interior,
lapso del recto, en forma de fomento o- baños |dq
asiento, sorbiéndolo por la nariz contra las hemo-
rragias de la misma, lo^ cual prueba que realmente
es astringente. Mezcladas con otras plantas se usa
en las afecciones hepáticas y gotosas.
Enebro. Hay
dos especies, igualmente importantes:
enebro común o real, JUNIPERUS VULGARIS, COM-
MUNlS, L. que abunda mucho en Europa
(conifera),
y del que cuya infusión, al
se aprov^echan el leño,
1 2 por ciento, es sudorífica y antisifilítica
- las su-;
midades y las hojas que en la misma forma y dosis
son diuréticas y los frutos o enebrinas, impropia-
;
mente llamadas bayas, que son un gran diurético a
la dosis de 20 por mil en infusión, y se usan en
todos los males de la vejiga, riñones y cálculos
enebro de la minera, cada u oxicedro, JUNIPERUS
OXYCEDRUS, L. (id.); abunda también en Europa.
Se usan las bayas, de las que se extrae un a.céite
que es antiherpético, antipsórico, antireumático, anti-
gotciso y odontálgico al exterior y vermífugo al in-
terior.
Eneldo o hinojo fétido, anethum graveolens,,
L. (uinbelífera). Planta europea, parecida al hinojo;
sólo se usan las semillas en infusión al i por ciento,
comO' estonüacales. iSíuestro apio de las piedras, usa-
do como \nlnerario, puede considerarse como una
especie de eneldo.
Enula. Hay dos especies muy conocidas:
énula campana u oficinal, s. ínula, yerba del moro,
ojo de caballo, ala, alani, ínula helenium, L. (com-
puesta). La raíz, única parte que se emplea, es un
tónico, estimulante y diaforético, que se usa en las
afecciones bronquiales y pulmonares en infusión al
2 por ciento. En dosis más alta, 3 por ciento, es eme-
nagoga y obra en los infartos viscerales y en las
enfermedades cutáneas. El cocimiento al 5 por cien-
to, se emplea en usoi externo.
énula antidisentérica, s. cunilago, yerba del gato,
INULA DYSENTERICA, L. (id.! es una planta de pro-
;
— 183 —
piedades muy astringentes usada mucho en otras
épocas en las disenterías. Ho'y se ha abandonado.
Equiseto. Ver Cola de caballo.
Erísimo, s. jaramago, perla de los cantores, ERYSI-
MUM OFFICINALE, L. (crucifera). Crece a lo largo de
los caminos. Las hojas y las sumidades floridas tie-
nen propiedades estimulantes, béquicas y antiescorbú-
ticas. Se usa principalmente en las enfermedades
pulmonares, la infusión al lo por mil y el jarabe, 30
60 gramos. La especie llamada santa bárbara, ery-
SIMUM barbarea, L. (id.) tiene las mismas propie-
dades del berro, duplicando la dosis.
Escabiosas o viudas. Hay dos especies, la
escabiosa común, de los prados, viuda campestre o
lengua de vaca, SCAbiosa arvensis, L. (dipsácea),
y la f
escabiosa mordida, viuda truncada, yerba o bocado
del diablo, SCABIOSA SUCCISA, L. (id.). Ambas crecen
en la zona templada. La y toda la planta; se usan
raíz
al interior, en infusión al 2 0/0 y ai exterior en co-
cimiento al 5 0/0 para combatir las enfermedades
cutáneas y especialmente la sarna; de ahí su nombre.
Escamonea. Con este niombre se designan unas
gomio-resinas provenientes de varias plantas. Las prin-
cipales son la e. de Alepo, producida por el CON-
;
VOLVULUS SYRIACUS, Moris (convolvulácea), planta
del Asia Menor y Occidental la e. de Esmirna, ex-
;
traída particularmente de la periploca SECAMONE,
L. (apocinácea) y la
;
de Montpellier, que es el zumo
extraído del cynanchum monspeliacum, L. (id.)
menos estimada que las anteriores. Todas estas va-
riedades son purgantes bastante enérgicos, cuya ac-
ción se ejerce especialmente sobre el intestino del-
gado, a la dosis de 0,30- 0,50 ctgs. Los médicos árabes
de la antigüedad hacían gran uso de ellas, llamán-
dolas «elsukmunia», es decir, purgante por excelencia.
Escaramujo. Ver Rosas.
Escita, s. cebolla albarrana o marina, scilla ma-
rítima, L. (liliácea). Crece en las orillas del Medi-
terráneo y se usan sólo las escamas del bulbo. Es
un remedio muy antiguo. Pitágoras escribió un libro
sobre las propiedades medióinales de esta planta.
— 184 —
Pero es un diurético de efecto tan poderoso, que
resulta tóxico, razón por la cual no aconsejamos su
uso interno. En cambio, se puede preparar con di-
Ichas escamas un \ inagre y un cocimiento que se
emplearán al exterior en lociones y fomentos en la
hidropesía, catarro de la vejiga y afecciones de los
riñones. En el Cabo de Buena Esperanza crece es-
pontáneamente una especie de la misma familia, el
ORNITHOGALLUM SCILLOIDES, Jacq. que entre las
poblaciones rurales de ese país goza de inmenso
prestigio.
Escolopendra. Ver Lengua de ciervo.
Escordio. Ver Camedrios.
Escorzonera. Hay dos especies la e. de Alemania,
:
SCORZONERA RUMIEIS, L. (compuesta) y la e. de
España, S. HISPANICA, L. (id.). De ambas se usa la
raíz como alimento — el salsifí. —
El cocimiento; de
la misma es considerado diurético, estimulante y
diaforético. Igual uso tiene la PEREZIA [Link]
(id.) de nuestros campos. En Rusia se emplea como
antihemorroidal una pomada hecha con manteca y
pulpa de escorzonera silvestre.
Escrofularias. Hay dos especies usadas en medi-
cina: la SCROPHULARIA AQUATICA y la S. NUDOSA,
L. (escrofulariácea). Qon ambas se prepara un un-
güento que en otras épocas era muy usado contra
las escrófulas. En Argelia los árabes usan al inte-
rior el cocimiento de las hojas al 2 0/0 contra las
fiebres intermitentes y el mismo se ha preconizado
para neutralizar el virus de la rabia.
Escutelaria. Son conocidas y usadas las tres es-
pecies siguientes :
yerba de la celada, llamada por algunos centaura
azul y tercianaria, SCUTELLARIA Galericulata, L.
(labiada), que crece en los fosos acuáticos y se ha
usado contra la angina, la tisis, los vermes intesti-
nales y como estomacal en la India se emplea con
;
excelentes resultados contra la disuria y la blenorrea.
escutelaria de hojas laterales, SCUTELLARIA LATE-
RIFOI lA, L. (id.), planta perenne de la América Sep-
tentrional, donde se usa contra la rabia, fresca y seca.
caranga, [Link] indica, L. (id.), planta de-
:
— 185 —
la China donde se usa como febrífuga. Las tres
especies se usan en infusión al 1-2 0/0.
Espadaña, s. anea, bayón, suca, caña de la pasión
o de los estanques, typha latí folia, L. (tifácea).
Monocotiledón de los pantanoiS. Los cosacos coinien
sus renuevos como nosotros los espárragos y los
kalmucos se alimentan con sus rizomas que son fecu-
lentos el polen sustituye en algunas partes al lico-
;
podio y vello se recomienda para curar quema-
el
duras. En
nuestro país se la llama totora.
Espantalobos o sen indígena, colutea arbore-
SCENS, L. (leguminosa). Es una planta parecida a la
acacia. Las hojas, iguales a las del sen, son ligera-
mente purgantes y en algunos puntos reemplazan
a éste. 3 5 gramos en infusión.
-
Espárragos; así se llaman los renuevos de la es-
parraguera, ASPARAGUS OFFICINALIS, L. (asparagí-
nea), planta hoy cultivada y conocida coniO' un man-
jar delicado^ en todas partes. Es diurética y se usan
los renuevos y la rafe en cocimiento' o el agua de
la infusión al 20 0/00. El jarabe de las puntas de
espárragos, a la dosis de 30 gramos diarios, es un
gran calmante que se usa en muchas enfermedades,
especialmente del pecho'.
Espartillo, eleocharis niedelcinii, L. (ciperá-
cea). La deoocción de las hojas al 1-2 0/0 es aro-
mática y diurética. Es planta sud-americana.
Espigelias. Las dos especies de este nombre más
usadas son
espigelia de Maryland, SPIGELIA marylandica, L.
(gencianácea), que crece en los Estados I- nidos don-
de se emplea la rafe como antihelmíntico en coci-
miento' al i «Yo.
espigelia antihelmíntica, arapahaca o yerba de lom-
brices, SPIGELIA ANTHELMIA, L. (logaiiáceaj que
crece también en América del Norte, donde se-
la
usa la rafe y la yerba en la misma forma, y dosis que
la anterior y también ooifio purgante. Cuando es-
tán frescas son v^enenosas. Se usan poco.
Espilanto o berro de Para. Ver Berros.
Espina amarilla, berberís laurínea, L. (berbe-
ridácea). Planta de los montes sud-americanos, cu-
; ; ;
— 186
yas frutas son cioanestibles y con las que se prepara
un vino de saboir agradable que se usa en las fie-
bres palúdicas. La corteza y la madera, en infusión
al 2 o/o, son astringentes.
Espinaca, spinacia olerácea, L. (quenopódea).
Toda el mundo conoce esta planta por el gran uso
<|ue de ella se hace comiO comestible. Comida en
gran cantidad es emoliente y laxante. El agua en
que se ha hecho* hervir es tónica.
Espina de la cruz, colletia cruciata (ramná-
cea). Arbol espinoso muy común en Sud- América.
La infusión y el cocimiento de las ramas al i - 2 0/0
se usa contra las fiebres intermitentes y en el chucho.
Espinillo o aromas, acacia farnesiana (legumi-
nosa) Ya la hemos mencionado' al hablar de las
acacias. En el campo se usan las hojas secas y pul-
verizadas coniio un buen secante para las heridas.
El Dr. Domínguez ha estudiadq prolijamente muchas
especies de esta planta y las gomio-resinas que se-
gregan, prescindiendo de sus propiedades medicina-
les. En Córdoba la llaman tusca.
Espino cerval. Las especies de este nombre usadas
en medicina son 5, es decir:
ramno catártico, s. cambronera, uva cabruna, R.\M-
NUS CATHARTICUS, L. (ramnácea) se comen las
;
bayas, en número de 20 a 30 en la hidropesía, para
producir las evacuaciones. La corteza media del tron-
co es vomitiva, en infusión al 1-2 0/0.
arr aclan, chopera, aliso negro, ramnus frangulyV,
L. (id.), de idénticas própiedades que el anterior;
alaterno, aladierna, ramnus alaternus, L. (id.)
sus hojas son astringentes y se usan en infusión con-
tra los males de garganta en gargansmos
espino hediondo, cambronera menor, ramnus in-
FECTORius, L. (id.) que no tiene aplicación alguna
en medicina;
espino de Cristo, ramnus paliurus, L. (id.), plan-
ta de Oriente cuyos frutos son de un gran ¡xider
incisi\^o
bonetero, bonete de cura, evonymus europoeus, L.
(id.)cuyos frutas y hojas son purgantes. Dosis del
fruto n" 20- 30; de las hojas infusión al 2 0/0.
— 187
Ver Lavándulas.
Espliego.
Esquenanto, s. junco oloroso, grama almizclada,
heno de camellos, paja de la Meca, andropogon
SCHAENANTHUS, L. (granríneaj. Planta de la Ara-
bia y Caledonia. Tiene propiedades nervinas y pro-
duce un aceite que se emplea en fricciones cotntra
el reumatismo. El cohate es una especie similar.
Estafisagria o pedicularia. Ver Albarraz.
, Estoraque. Se designa con este nombre un bálsa-
mo que fluye de diversos árboles y que se presenta
en diversas formas, ya en lágrimas, ya en panes, ya
líquido. El más estimado es este último, también
conocido, cuando es puroi, con el nombre de ámbar
líquido. Proviene generalmente del liquidambar
STYRAFLUA, L. (amentácea) que crece en Méjico
y del L. ORIENTALE, Mili, (platanácea), originario de
Africa. Al interior se usa, pero poco, para combatir
las flores blancas y la gotnoirrea; y más al exterior,
en forma de ungüenta, para curar las úlceras.
Estramonio, s. yerba hedionda, burladora, higuera
loca, trompetilla, datura stramonium, L. solaná-
cea). Las de esta planta son muchas, es-
lespecies
parcidas por Europa, Asia y Africa y todas de pro-
piedades idénticas, es decir narcóticas. La alopatía
la usa bastante al interior y en fumigaciones, contra
las convulsiones, las neuralgias, la manía, la epi-
lepsia, el reumatismoi y el asma en los mismós casos
que usa el opio. No aconsejamos su uso más que al
exterior, en fomentos para las enfermedades men-
cionadas y empleandio el cocimientoi dé la raíz, de las
hojas y de las semillas. El cocimiento de las hojas,
-al 5
o/o^ mezclado' con harina de lino es un buen
calmante para los cóliqos.
Estrofanto, strophantus hispidus, D. C. (apo-
cinácea). Es planta que crece especialmente en Afri-
ca. En estos últimos años se han empleado las se-
millas para las enfermedades del corazón, en la
misma forma que la digital, por sus propiedades
diuréticas. Hay otras especies, el E. kombÉ, el E.
GLABER, el E. CAUDATUS, el E. SARNANTOSUá, etc.,
de efectos más o menos idénticos. Aconsejamos, en
;
— 188 —
el empleo de esta planta, el mismo cuidado que para
la digital.
Esula. Ver Euforbio.
Eucalipto, árbol contra la fiebre, eucaia-ptus glo-
BULUS, Lab. (mirtácea). Arbol originario de Tas-
mama, hoy cultivado en todoicl mundo, especialmente
en nuestro país. Su sola presencia, por las emana-
ciones odoríferas, es ya un preservativo^ contra las
fiebres intermitentes, como lo demuestra el hecho
de que con su plantación se salubrifican las tierras
pantanosas. Toda la planta —
particularmente las
ramas tiernas, hojas y flores —
están impregnadas
de una sustancia aromática que es un precioso me-
dicamento. La infusión de las hojas, al 2 3 0/0, se -
da internamente como tónico, estimulante, febrífugo
y especialmente en las afecciones bronquiales, pul-
monares, laringitis, afonía ly catarro de la i^ejiga
y al exterior se usa para lavar heridas, gargarismos
y vaporizaciones en las enfermedades mencionad'as_
También se administra en forma de tintura i -2 gra-
mos, polvos 2-4 gramois, alcoiholaturoi 5-10 gramos.
Euforbio. Es una gomio-resma procedente de va-
nas especies, entre las que deben mencionarse el :
euforbio oficinal, EUPHORBIA officinarum, L.; e. de
Cananas, E. canariensis, L. e. de los antiguos,
;
E. ANTIQUORUM, L. (euforbiáceas) que crecen res-
pectivamente en la India, en Canarias y en los de-
siertos de x\frica. En ningún caso debe emplearse
al interior como aconsejan algunos autores, pues es
unoi de los irritantes más violentos que se conocen..
Se emplean al exterior la tintura y el aceite contra
el reumatismo. Se supione que forme la base del
aceite exantemático de Baumscheidt, tan usado en
la medicina natural. En cuantO' a la ésula, EUPHOR-
BIA ESULA, L. ly al euforbio de los pantanos o titímalo,
EUPHORBIA PALUSTRIS, L. soii vomitivos y se usan
en la misma forma que la ipecacuana a la que: susti-
tuyen en el comercio. De otras especies de euforbio
se hablará en los sitios correspondientes.
Eufrasia oficinal, euphrasia officinalis, L. (es-
crofulariácea). Crece en las praderas de las zonas
templadas y es el gran remedio contra la supuración
:
— 189 —
de la por sus cualidades astringentes. Se usa
vista
la infusión de las hojas al 2 3 0/0 La misma infu-
- .
sión al interior' es un buen remedio contra la ictericia.
Eupatorio. Las especies más conocidas y usadas
son
eiipaiorio común, s. e. de Avicena, de hojas de cá-
ñamo, orégano acuático o de los pantanos, eupato-
RiüM CANNABINUM^ L. (compuesta). Se usa al inte-
rior la infusión al 1-2 0/0 contra las obstrucciones
intestinales y al exterior el cocimiento para resolver
tumores, especialmente del escroto;
eupatorio perf oliado, E. perfoliatum, Wi (id.)
que en los Estados Unidos se usa como tónico,
purgante, diurético y sudorífico, según la dosis que
varía del i al 5 0/0 en infusión.
eupdtorio purpúreo O' yerba para los cálculos, E.
PURPUREUM, Wi. que también se usa en los Estados
Ll^nidos contra las afecciones crónicas de la \'ejiga.
Faam, s. faham, te de Madagascar o> de la isla de
Borbón, angraecum fragans, Du. (orquídea). Cre-
ce en las iUas mencionadas. Se usan las hojas en
infusión al 2 0/0 comiO digeS(fivo y contra la tisis pul-
monar. Aseméjase al ay a- pana.
Con este nombre
Farol. designa en nuestros
se
campos la sarcostenima gillesii, G. (asclepiá-
dea), cuyo cocimiento sirve para lavar heridas.
Farolillo de jardín o guisante maravilla, CARDlOS-
PERMUM HELICACABUM, L. (sapindácea). Planta ori-
ginaria de la India, dionde se toma el cocimientoi de
sus frutos para calmar los dolores artríticos.
Faramugo, sisymbrium OFFICInale, L. (crucife-
ra). Planta sud-amencana muy usada por las pobla-
ciones indígenas. La infusión de las flores, al 2 0/0,
es expectorante y antiescorbútica. Las semillas pul-
verizadas son rubefacientes, empleadas al exterior,
idénticas a las de mostaza.
Fécula. Es una sustancia pulverulenta y blanca
que forma parte de casi todos los vegetales; la con-
— 190 —
tienen especialmente las semillas de las gramíneas
y de las leguminosas, los troncos de muchas palmá-
ceas y los tubérculos de las patatas, aro, tapioca, li-
rio, etc. Las féculas Siooi alimenticias en medicina
;
se emplean al exterior en la forma que hemos deta-
llado al tratar el almidón. Ver éste.
Felandrio acuático, s. cicuta, hinojo o perejil acuá-
tico, OENANTHE PHELLANDRIUM, Lam. (umbelífera).
Crece en toda Europa, en el agua o en sus orillas y
se parece mucho, por su forma, a la cicuta. Se usa
toda la planta, especialmente las semillas, en infu-
sión al 1-2 o/o oomoi excitante, antitísico, diurético
y febrífugo. En iVlemania se emplea mucho en la
tos catarral.'’
Fenugreco. Ver Alholva.
Filipéndula, spiraea filipéndula, L. (rosácea).
Planta de bosque. La infusión delas hojas al i o/o
es astringente y diurética.
phyllyraea latifolia, L. (oleácea).
Filirea,
Planta que crece en Provenza y España. Algunos
médicos italianos que la han estudiado bien, preco-
nizan su cocimiento como un sucedáneo de la quina.
Fitolaca, s. yerba carmín o de la oblea, uva de
América, espinaca de las Indias, PHYTOLACCA DE-
CANDRA, Es una planta que crece
L. (fitolacácea).
en se la estima mucho. En
Norte- América, dionde
los Estados Unidos, emplean la raíz como emética,
el zumo como purgante, las hojas machacadas oor
mo detersivas en el cáncer al exterior, y maceradas
en contra la escrófula y el reumatismo-. Doh
alcohoil
sis variables según el caso.
Flechilla, STIPA neesiana, L. (gramínea). Planta
sud-amencana, aun nO' bien estudiada. Cuenta mu-
chas especies, algunas de ellas empleadas en nuestra
campaña pero como otras son venenosas, es mejor
;
desistir de su empleo-.
Flores. Ver las de cada planta.
Flor del aire. Es el Clavel azul o del aire. Ver Cla-
veles.
Flor de cielo, calliandra bicolor, P. (legumi-
nosa). Planta argentina cuyas propiedades no son
aún bien conocidas.
— 191
Flor de mote, oenothera mollissima, L. (ona-
grariácea). Planta sud-anuericana, de propiedades,
[Link] el aoicimiento de la raíz y de las
ramas y oon las hojas trituradas se curan en el cam-
po' las heridas.
Flor morada o borraja cimarrona. Ver Borraja.
Flor de la oración, oenothera glandiflora,.
L. (onagrariácea). Planta argentina y uruguaya. Tie
ne las mismas propiedades de la flor de mote y se usa
en las mismas foFmas.
Flor de Pitito, tropaeolum pentaphyllum, L.
(tropeoláceas. Planta sud-americana. No se conocen
bien sus propiedades.
Flor de pajarito O' de patito, onfidium bifoliüm,
D. (orquídea). El cocimiento de sus hojas y flores,
al 2 o/o, se da en el campo para aumentar la leche
de las mujeres que crían.
Flor de reina |0' manzanilla real, senecio are-
CHAVALETAE, A. (compuesta). No se conocen bien
sus propLedades medicinales.
Flor de viuda, scabiosa marítima, L. (dipsácea).
Crece en nuestros campos y en el Uruguay. La raíz
es astringente; las otras partes de la planta tienen
propiedades sudoríficas, expectorantes y vulnerarias.
Se usa la infusión al 2 0/0.
Flor o yerba de Santa Lucía, COMMELINA SULCA-
TA, L. (oonmelináoea). Planta sud-americana. Se usa
el zumo en las irritaciones de los ojos y en fomentos
y baños contra las enfermedades de la piel.
Flores de heno. iVsí se llaman en la medicina na-
tural — que tiene el méritO' de haberlas puesto en
uso — los despojos del heno, nombre que en Europa
se usa para designar una mezcla de plantas forrajeras,
en las que están comprendidas el trébol rojo, TRI-
FOLIUM PRATENSE, L. el t. encarnado, T. incarna-
;
TUM, L. ;
el t. rastrero, T. REPENS,
L. laí esparceta,
;
HEDYSARUM ONOBRYCHIS, L. la grama de olor, an-
;
THOXANTUM ODORATUM, L. etc. etc. Se usa siem-
pre el cocimiento caliente en dosis de 20 - 50 o'/oo
al exterior, en fqrma de baños enteros y parciales,
compresas, envolturas, vahos, lavajes, etc. en todas,
las enfermedades infecciosas y febriles, en los es-
— 192 —
tancamientos de la sangre, artritisma, gota, reuma-
tismo, afecciones del estómagOí, sífilis, úlceras, llagas,
tumores, etc. por sus propiedades disolventes, deri-
vati^’as, depurativas y desinfectantes. Es talvez la
más tasada de las plantas medicinales por la nueva
escuela naturalista. Para el heno de los camellos,
véase esquenanto y para el heno marino, véase zos-
tera marina.
Frambuesa o sangüesa. \"er Zarzamora.
Francisco Alvarez. Ver Caa-boeti.
Fraxinela, s. fresnillo, chitán, dictamo real o blan-
co, DICTAMUS ALDUS, L. (rutácea). Planta europea.
Se emplea la raíz, que es diaforética, vermífuga,,
antihistérica y antiepiléptica al lo lo/oo' en infusión.
No se confunda con el dictamo de Creta, del cjue ya
nos hemos ocupadoi.
Fresal común, fresera, frutilla, fragaria vesca,
L. (rosácea.i. Numerosas son las especies de esta
planta que crecen espontáneamente en los bosques
de Europa y Siooi cultivadas en todas partes. Los fru-
tos, lios que nosoitros llamamos frutillas, son no
solamente un manjar exquisitio sino un refrigerante
y diurético de primer orden. Ha habido casos de
curar cálculos, areniillas, gota, reumatismo y enferme-
dades del hígado' pon sólo seguir una dieta de fresas.
Sir^'en para mitigar los ardores de todas las enferme-
dades del tubO' gastro-intestinal, corregir las almo-
rranas y depurar la sangre. Se comen solas o con
crema de leche y azúcar. Las hojas en infusión al
o/o se usan en el trancazo', en las afecciones del hí-
5
gado, del bajiO' vientre y en las afecciones cutáneas.
Eas raíces, al 1-2 0/0 en infusión calman las diarreas
y los flujos de sangre en mayor cantidad, 5 ^¡o, es
;
purgante. La infusión de toda la planta cura la
ictericia al interior, y el zuni|0 de la misma al exterior
calma el escozor de las heridas y cura las llagas
pútridas. Comio se ve, no podría resultar más útil
esta pequeña planta.
Fresno común o altísimo, fraxinus excelsior,
L. (jazmínea). La torteza de esta planta, antes del
descubrimiento de la quina, era muy usada en Euro-
pa como febrífuga por esta razón es conocida con
:
193 —
el nombre de quina de Europa. La corteza se em-
plea en cocimiento, al i - 2 0/0 contra las fiebres in-
termitentes, Las (hiajas en infusión al i 0/0 tienen
propiedades antigotosas y antireumáticas aumentan-
;
do la dosis resultan purgantes. Iguales propiedades
tiene el fresno de Oriente, fraxinus Ornus, L. De
los fresnos de Calabria y Sicilia se extrae el maná.
Fresno espinoso o árbol del dolor de muelas, XAN-
THOXYLUM FRAXINEUM, Will (rutáoea). Es un árbol
que crece en abundancia en Norte-América, donde
se usa mucho la corteza, contra la sífilis, el reumatis-
mo y la odontalgia y aún en el cólera, por sus pro>-
piedades estimulantes y sudoríficas. En infusión o
cocimiento al 2-3 %. El zantóxilo clava de Hércu-
les lO espino amarillo de las Antillas, x. CARIBEum,
Lam, (id.i) es febrífugo. Se usa la corteza en la
misma forma y dosis.
Frutos. Véase los de cada planta.
Fucus. Este género comprende muchas especies
(algas) usadas en medicina, casi todas por la gran
cantidad de mucílago que contienen. Las principa-
les son: el carragahen, FUCUS CRISPUS, L.; la encina
marina, F. VESICULOSUS, L..;, el agar-agar, SPI-
NOSUS, L., de los que ya nos hemos ocupado. Ver)
esas palabras y algas; el varech en forma de sierra,
F. SERRATUS, L.j que comO' el alga se usa también
contra la obesidad; el f. azucarado, laminaria SAC-
CHARINA, Lam., que se emplea al interior contra la
escrófula, en la misma forma y dosis que los otros,
y la laminaria digitada, L. digitata, L., que sirve
para dilatar el útero, la vagina, etc. Para otras clases
de fucus, véase musgos.
Fumaria, s. hiel de tierra, palomilla, fumaria
OFFICINALIS, L. (papaverácea). Es una planta de la
zona templada, que crece en los campos cultivados.
Es tónica y depurativa y se usa para combatir la
ictericia y las enfermedades de la piel. Dosis infu- :
sión de toda la plan,ita ai 20 o/ooi; zumo 50 a roo
gramos. La fumaria comán, F. Capreolata, L. (id.')
de nuestros cercos, tiene los mismos usos y se em-
plea además en el histerismo e hipocondría.
— 194 —
G
Galanga. Las varias especies usadas en medicina
son: la g. mayor, de la India o de Java, GALANGA
MAJOR, L.; la g. menor, de La China u oficinal, G.,
MINOR; la MARANTA GALANGA, L. la ALPINIA GA- ;
LANGA, W. y la HELLENIA CHINENSIS, W. (amomá-
ceas). De tiqdas ellas se usa eil rizoma, con el que
se prepara una infusión y un vino considerado esti-
mulante y estiomático:.
Gálbano. Es una gomo-resina procedente del BU-
BON GALBANUM, L. y del G. OFFICINALE, De. (um-
belíferas). Se iemjplea ai interioir como' estimulante-
y antiespasraódicioi, a la dosis de 0,50 a i gr. en
píldoras y al exterior unidói a otros productos en for-
ma de bálsamos y emplastos. Pooo: usado (i).
Galega, s. caprago, índigo falso, ruda cabruna,
GALEGA OFFICINALIS, L. (leguminosa). Esta planta,
en !Otra época, go'zaba de gran reputación por sus
propiedades lactíferas y sudoríficas. No' nos explica-
mosj^or qué se ha abandonado su uso. Hay dos es-
pecies más ; de Virginia, G. VIRGINIANA, L.,
la g.
cuya raíz, en infusión
al 2 0/0^ es antihelmíntica y la
g. venenosa, G. toxicaría, L., usada en los Estados.
Unidos domo embriagante, perO' que n>o debe usarse
más que al exterior en fomentos 01 la tintura en fric-
ciones, como estimulante.
Galeopsis, galeopsis glandiflora, Will. (labia-
da). Esta planta, confundida muchas veces con la
ortiga blanda, es un gran pectoral. Su cocimientoi a,l
20 0/00 se recomienda en los catarros pulmonares •
que tienden a degenerar en tisis.
Galio. Ver Cuajaleche.
Galipodio. Es una resina que exudan los pinos,
especialmente el PINUS marítimos, L. Entra en la
composición de muchos emplastos y se ha ensayado
al interior contra las afecciones pulmonares. Véase
Trementinas.
(I) Los hebreos aniiguos, según resulta de los escritos bíblicos, tenían
al gálbano en un gran concepto, y lo usaban no solamente para curar sino,
también como perfume en los templos.
— 195 —
Gamón, asfódelo, cebolla gamonita, asphodelus
s.
RAMOSUS, L. (liliácea). Planta de las orillas del Me-
diterráneo, muy usada en la antigüedad. El coci-
miento de la raíz, al exterior, sirve para combatir la
sarna. Los árabes Lacen con planta y manteca una
la
pomada que usan para curar úlceras sifilíticas.
Garbancillos. Planta argentina. Se conocen tres
especies: el ASTRAGALUS GARBANCILLO, Cav.; el
A. PROCUMBENS, Hook y el A. UNIFULTUS, L’Herit
(leguminosas), también llamado porotillo o^yerba loca.
Ninguna de las tres debe 'usarse al interior, pues
ejercen una acción paralizante sobre el corazón. Al
exterior pueden emplearse como* calmante en fo-
mentos.
Garbanzos, CICER arietinum, L. (leguminosa.).
Planta cuyas sencillas todo el mundo conoce. En
Francia se hacen tostar y se prepara con ellas una
bebida sucedánea del café, muy agradable. La infu-
sión de las hojas al 2 - 5 0/0 es un excelente diurético.
Carocha, tecom.\ stans (bignoniácea). Planta sud-
americana. No le conocemos ningún uso.
Garrofa. Ver Algarroba.
Gatuña, s. uña gata, rémora de arado, detiene-
buey, ONONIS SPINOSA, L. (leguminosa). Abunda en
Europa donde crece a lo largo de los caminos. Las
raíces son diuréticas. Se usan en infusión al 2 0/0.
Gaulteria tendida, té del Canadá, de Terranova, de
montaña o palomera, Gaultheria procubens, L.
(ericáoea). Crece en la América del Norte. Sus flo-
res dan un aceite esencial que allí se usa mucho en
fricciones contra el reumatismo'.
Gayuba, s. gallubera, avuges, madroño rastrero,
aguavilla. uva de zorro o de oso, arbutlts UV.v lrsi,
L. (encácea). Planta que crece en la Europa Meri-
dional, especialmente en los Alpes y Pirineos. Las
bayas, que son comestibles y refrescantes, se usan
en las enfermedades febriles las hojas, en infusión
;
al I 0/0, son diuréticas y se emplean mucho contra
las arenillas y afecciones mucosas de la vejiga. En
Norte América se sustituye al cornezuelo de centeno',
pues se oree que tiene las mismas propiedades sin te-
ner sus peligros. Otra especie de esta planta, la.
— 196 —
madroñera o borto, arbutus UNEDO, L., que crece
en las orillas del Mediterráneo, Crimea y Cáucaso, da
frutos comestibles y la raíz de propiedades astringen-
tes que los árabes emplean muc'hoi en las diarreas.
Gelosa. Niombre con que algunos autoires designan
al Agar-agar.
Gelseminum sempervirens, s. jazmín amarillo, sal-
vaje o de Carolina (loganiácea). Hace algunos años
que se está usando esta planta, atribuyéndole pro-
piedades febrífugas y antineurálgicas la verdad es ;
que vale más no usarja, pues la raíz, que es preci-
samente la que más se empjlea, oontiene un \^eneno
terrible que es la «gelsemina».
Genciana, amarilla p mayor, gentiana lútea, L.
(gencianáoea). Crece en Francia, Suiza y España. La
raíz, única parte de la pjlantn que se usa, es usada
desde la más remoita ;antigüedad y es considerada
concordemente por todos los autoires comO' el inejoir
tónico vegetal, estomacal y febrífugoi (i). Dosis; co'-
cimiento o infusión al 5 o/qo, tintura 2 gramos, i -
vino 10-50 gramos. El famoso «febrífugoi francés»
se componía de partes iguales de genciana, manza-
nilla y corteza de roble. La G. PURPUREA, la PUNC-
TATA, Pers.; la CHYRAITA, Roxl., que
chiraita, G.
se usa mucho en la India, de donde es originaria, y
que fué confundida con el cálamo aromático de los
antiguos, y la G. pannonica, Scop., tienen todas
las mismas propiedades. Todas se usan, además',
cojntra la escrófula de los niños y el escorbuto'. La
canchalagua, la centaura menor y el trébol acuático,
de lois que se habla en isus respectivos sitio'S, perte-
necen a la misma familia.
Genepi. En
Alpes se conoicen con este nombre
los
varias plantitas entre las que la más usada es la
ARTEMISIA RUPESTRIS, L. (compuestaj, vulgarmente
llamada genepi blanco, ajenjo de Suiza o de los Al-
pes. Es tónica, estomacal, febrífuga y einenagoga al
interior, usándose la infusión al 1-2 o/q al exterior ;
es vulnerarla.
(i) Bo6rhaaVe, en su «fíistoría de las Plantas,
dejó escrito: <Cortice
peruviano mmdiim invento, sola gemiana febres quartanas expugnatas esse>.
; ; ; ; :
197 —
Gengibre, s. jengibre, cañacoros, amomum zingi-
BER, Ros. (amomácea). Es originaria del Archipié-
lago de la Sonda, pero hoy existe también en la
América tropical. Los ingleses usan mucho la tintura,
el vino y la cerveza de esta planta como estimulante,
estomacal y carminativo. Los árabes lo emplean cor
mo afrodisíaco y pectoral y dan el cocimiento con-
centrado en gargarismos para combatir la afonía.
Geofrea. Tres son las especies usadas en medicina:
geofrea sin espinas o de Jamaica, GEOFFRAEA iner-
Mis, Sw. (leguminosa), cuya corteza a la dosis de
0.05-0.10 grs. es antihelmíntica y en dosis más ele-
vadas tiene propiedades vomitivas
geofrea de Surinam, GEOFFRAEA SURINAMENSIS,
Will. (id.), que tiene los mismos usos y efectos que
la anterior
angelina o angelim, GEOFFRAEA vermífuga. Pi-
són (id.), que c'rece en el Brasil — donde la llaman
también andira ibaiarriba — y que goza en dicho
país de gran reputación como vermífuga. Se usa la
almendra en infusión.
Geranios. Muchas especies de esta planta se usan
en perfumería. Las usadas en medicina son
pico de grulla o yerba de San Roberto, [Link]
ROBERTIANUM, L. (geraniáoea), cuya infusión es as-
tringente y se usa en gargarismos contra las llagas
de la garganta y al interior, i 0/0, en la esterilidad
de las mujeres
geranio sanguíneo, G. SANGUINEUM, L. (id.), que
tiene las mismas propiedades dél anterior;
geranio almizcleño o almizcleña, G. moschatum,
jL. (id. i, que se administra, en el Sud de Europa
donde crece, en infusión al i 0/0 como antiespasmó-
dico y excitante
geranio manchado, G. maculatum, L. (id.), que
crece en Norte América, donde es muy usado como)
astringente al interior y exterior, en infusión, coci-
miento, polvo y tintura, a dosis variables según los
casos. La raíz es tan astringente, que se la denomina
«raíz de alumbre».
Gilenia, falsa ipecacuana, SPIRAEA trifoliata, L.
(rosácea). Crece en algunos estados de Norte Amé-
:
198 -
rica y esmuy empleada por los indios en la misma
forma y casos en que nosotros usamos la ipecacuana.
Ginseng, panax quinquefolium, L. (araliácea).
Planta que crece en la China y en el Canadá. Gozó
en otras épocas de gran renombre en el primero de
esos países, donde se consideraba como una panacea.
Se usa la raíz como tónica y afrodisíaca, en infusión
al 2 o/o. También se prepara con ella un vino que
es cordial.
Girasol o helianto, helianthus annuus, L. (com-
puesta j. Planta originaria del Perú, pero hoy culti-
vada en todas partes. No tiene aplicación directa en
medicina, pero tiene la propiedad —
como el euca-
lipto — de absorber ilos miasmas del ambiente y
mantener puro el aire donde ella habita. Muchos
lugares pantanosos, donde la fiebre palúdica reinaba,
han sido saneados con plantaciones de girasol. Para
el girasol o mirasol verrugaero, véase Heliotropo.
Gluten. Se llama así una sustancia orgánica azoa-
da contenida en las semillas de ios cereales, especial-
mente del trigo. Es una sustancia muy nutritiva con
la que se preparan diversas harinas, pan, etc. para
los diabéticos.
Gnafalio o pie de gato, GNAPHAlium dioicum^, L.
(compuesta). La infusión de las flores, al 2 0/0 es bá-
quica y se usa para las afecciones del pecho. Todas
las otras especies tienen la misma propiedad.
Gomas. Parece ser el exceso de savia que contie-
nen muchos vegetales, que fluye espontáneamente
algunas veces en la corteza y se obtiene otras por
medio de incisiones practicadas en el 'tronco. Las
más importantes usadas en medicina son
goma amoníaco, procedente del dorema ammonia-
CUjM, Don. (umbelífera), árbol que crece con particu-
laridad en Persia; se usa mucho como estimulante,
antiespasroódica, emenagoga, anticatarral, fundente
y resolutiv'a. Se emplea al interior a la dosis de 0.50
a I gramo disuelta en una infusión de hisopo o de
yedra terrestre. Al exterior se usa en emplastos;:
goma arábiga y del Senegal, que hoy se extrae en
muchas partes de las vanas especies de acacias —
ver esta palabra. —
Sirve para vehículo de muchas
; ; ;
199 —
sustancias se prepara con ella el «agua gomosa»,
;
20 o/oo, que es una excelente bebida emoliente usa-
da en las enfermedades digestivas, pectorales y de la
garganta. Todas las pastiJlas para la tos contienen
goma arábiga
goma elástica; es el cautchú, que todos conocen;
goma gata o gutagamba ; procede del STALAGMITIS
CAMBOGIOIDES, Murray (gutífera), planta de las In-
dias Orientales que sólo se usa cuando se desea una
acción enérgica, como en casos de hidropesía y pa-
rálisis, pues es un purgante fuerte. Dosis 10-20 ctgs.;
goma de limón. Véase Elemi
goma tragacanto es producida por muchas espe-
cies de ASTRAGALUS (leguminosas arbustos spino-
i,
sos de Oriente. Es también pectorial y puede consi-
derarse 25 veces más activa que la arábiga.
Casi' todos nuestros árboles frutales (rosáoeas),
segregan gomas, que tienen más o menos la misma
aplicación que la arábiga.
Gomo-resinas. Así se llaman las mezclas naturales
de sustancias gomosas y resinosas en proporciones
distintas que segregan muchas especies vegetales
(leguminosas, umbelíferas y terebintáceas;. Es inútil
enumerarlas aquí, pues se ha tratado de cada una de
ellas en su sitio correspondiente.
Gordolobo blanco, s. verbasco, moleña, cirio de
Nuestra Señora, verbascum thapsus, L. (escrofu-
laríácea). Planta de terrenos arenosos, que crece en
Europa y América. Sus flores y hojas son de los
mejores emolientes y sudoríficos que nos da el reino
vegetal. La infusión al i 0/0 se usa en todas las afec-
ciones catarrales del pecho y de la garganta mez- ;
clada con malvas da un excelente gargarismo contra
la difteria y puede usarse en cataplasmas al exterior
en la misma enfermedad y como miadurati\ o. El co-
cimiento, en la misma proporción, se da al interior
contra las calenturas, almorranas y afecciones del
bajo vientre. Iguales propiedades tiene la variedad
americana llamada buddleia grandiflora.
Graciola, s. yerba de la fiebre o del pobre, sen de
los prados, pequeña digital, gradiolos, GRATIOLA of-
•iFiCiNALis, L. (escrofulariácea). Planta de prados
— 200 —
húmedos. Se ha usado como purgante, pero desecha-
mos su empleo como tal por ser de acción demasiado
violenta. En pequeñas dosis, infusión [Link] ctgs. en
loo de agua, puede usarse contra la hidropesía.
Gramas. Son las raíces de dos plantas: el trigo
rastrero, triticum repens, L. (gramínea), que crece
en los terrenos húmedos y paredes de los estanques,
y la grama oficinal, pie de gallina, canaria, pani-
CUM DACTYLON, L. (id.), muy común en Europa.
De ambas se usa el cocimiento de 2-3 0/0,
la raíz al
que es emoliente y diurético y es muy conveniente
en las enfermedades de las vías urinarias.
Gramillas. Dos especies de esta planta (gramíneas)
se usan en nuestra campaña. La gr. blanca, paspa-
LUM NOTATUM, L., y la gr dulce, PASPALU.M \'AGI-
.
NATUM, L. De ambas se utilizan las raíces para las
enfermedades del hígado y de las vías urinarias, al
interior, y en inyecciones uretrales contra la gono-
rrea. Cocimiento al 2 %. La gr a mili a de hojas an-
chas, PASPALUM DILATATUM, tiene las mismas pro-
piedades pero mucho menos pronunciadas.
Granadino, SOLANUM oleagnifolrtm, L. (solaná-
cea). Arbusto sud americano, que crece de preferen-
cia en los lugares sombríos. Las frutas son unas
bayas comestibles que resultan un buen diurético.
Granado, púnica GRAnatum, L. (mirtácea). Plan-
ta originaria de Africa, hoy cultivada en Europa y
América, y usada desde la más remota antigüedad.
Se aprovecha la cáscara del fruto, que es astrin-
:
gente, en cocimiento al 1-2 0/0, especialmente con-
tra la diarrea las flores, astringentes también y en
;
la misma proporción los frutos, que son comesti-
;
bles, cuyo zumo es refrescante y se da en las enfer-
medades febriles, y la corteza de la raíz que es uno
de los mejores remedios que tenemos contra la tenia,
usado en forma de cocimiento muy prolongado al
50 60 poi un litro de agua, hasta que reduzca la
-
mitad, tomado en 3 veces, a distancia de media hora
una de otra.
Granza. Ver Rubia.
Grindelia robusta (compuesta). Crece esta planta
en los pantanos salados de California. Con las su-
;
— 201 -
midades floridas se ha preparado en estos últimos
años un jarabe muy eficaz contra la cocjueluche.
Dosis: 4 cucharadas diarias. Es expectorante y anti-
asmática.
Grosellero. Las tres especies conocidas (grosula-
riáceas! son: el grosellero rojo, RIBES RUBRUM, L.,
de cuyas frutas — las grosellas —
se extrae el zumo
que es una bebida muy refrescante y algo laxante
y se administra en todas las enfermedades febriles,
especialmente la erisipela; el grosellero negro, ribes
NIGRUM, L., cuyos frutos y hojas son sudoríficos y
diuréticos y se administran en la gota, los cálculos,
la hidropesía y todos los trastornos de la vejiga
las hojas en infusión al 2 0/0 la uva espina o crespa,
;
RIBES UVA-CRISPA, L., de idénticos usos.
Guabiroba, MIRTUS micronata (mirtáceai. Arbo-
lillo sud-americano, de frutos comestibles. La infu-
sión de las hojas, que son aromáticas y astringentes,
al 2 0/0, se da en el campo en la disentería y otras
afecciones del vientre.
Guabiyú, eugenia guaviyú (mirtácea). La corteza
y las hojas tienen las mismas propiedades que el
anterior y se usa en idénticos casos.
Guaco o huaco. Con este nombre genérico se co-
nocen en las Indias Occidentales, Centro y Sud Amé-
rica una gran cantidad de especies vegetales a las
que se atribuyen muchas propiedades curativas, par-
ticularmente la de neutralizar en el organismo hu-
mano el veneno inyectado por la mordedura de
serpientes. La más usada es la mikania guaco u
OFFICINALIS, Humbold (compuesta), que es una en-
redadera. Si la planta es fresca se usa el zumo acl
lihitum, sino se usa el cocimiento o la infusión al
2 0/0, no sólo en el caso indicado, sino como remedio
eficaz contra la sífilis, la rabia, ciertas afecciones
reumáticas y aún el cólera. La planta goza de gran
prestigio en el Brasil.
Guada o jaboncillo. Reina respecto a esta planta
cierta confusión. El Dr. Boeri, profesor de Farma-
cognosia en la Facultad de IBuenos Aires, en su
Tratado de «Farmacognosia Vegetal y Animal» to-
mo I, página 227, la llama [Link] bonariensls,.
— 202 —
'Giseb y dice en una nota «Datos para la Materia
:
Médica Argentina, Dr. Domínguez (obra inédita)».
Viceversa el Dr. Juan A. Domínguez en la misma
obra —
publicada en 1910 —
llama al jaboncillo o
casita^ SAPINDUS SAPONARIA, L. (sapindácea) y a
otra especie SAPINDUS divaricatus, Wed. pá- —
ginas 95 y 98. —
Ambos autores convienen en que
por su acción tóxica no tiene usos medicinales en ;
cambio Paccard, de IMontevideo, atribuye el estudio
de la planta al Dr. Parodi, conserva la denominación
de BULNESIA BONARIENSIS (zigofíleai y dice que tie-
ne virtudes curativas.
Guaraña, paullinia sorbilis, Mart. (sapindácea).
Se usan las semillas como tónicas, antidiarreicas y
antineurálgicas. Cocimiento al 3 0/0 —
más empleado
el polvo a la dosis de 4-5 gramos para una taza de
agua. Es un remedio muy antiguo, preparado por
los guaraníes, hoy aún en gran prestigio entre los
brasileños. Debe administrarse con cuidado pues
.
contiene más cafeína que el café, el té y el mate.
Guayabo, psidrtm GUAJAVA, Raddi (mirtácea). Ar-
bol de los países intertropicales de América. El
fruto —
que es blanco o rojo —
es comestible. Con
las hojas se preparan baños astringentes que se usan
contra las hinchazones de las piernas; 50 0,00. En
la Argentina y Uruguay existe una i'ariedad llamada
guayabo amarillo, PSIDIUM pvriferum (id.j, cuyas
bayas no son comestibles, pero del que, en cambio,
se usan las hojas como astringentes, con gran resul-
tado en las diarreas, cólera infantil y gastro-enteritis.
Guayacán. De las muchas especies que abundan en
Sud-América, la única que tiene propiedades medi-
PORLIERA HIGROMETRICA (zigofilácea).
cinales es la
El cocimiento de la madera se usa al exterior en
fomentos contra las neuralgias reumáticas, los golpes
y las caídas.
Guayaco. Hay varias especies, pero la más pre-
ciada es el GUAJACO OFFICINALE, L. (rutácea). To-
das crecen en las Antillas, donde son usadas por los
indios desde antes de la conquista europea. El leño
del árbol, llamado palo santo o palo de vida, en coci-
miento al 50 0/00 es estimulante, diaforético! y diu-
;
- 203 —
rético, empleándose con preferencia para combatir
la la gota, el reumatismo etc. Es curioso sa-
sífilis,
ber cómo lo empleaban, para curar la sífilis, los
indios (i ): «Se hervían las ramas del guayaco, redu-
cidas a \árutas, en una \'asija de barro y se daban
al paciente dosis del producto por la mañana
muchas
y tarde, obligándole durante los intervalos a correr
violentamente, esgrimir armas o trabajar en las mi-
nas, hasta verlo bañado en sudor. Entonces se le
cambiaba de ropa, se le administraba un alimento
frugal y se le impedía beber otra agua C[ue la de
lluvia. Por este tratamiento, que duraba 50-60 días,
y en cuya virtud se despertaba el apetito, se calma-
ban los dolores y desaparecían hasta los tumores de
los huesos, se obtenían notables curaciones». El mé-
todo fue usado con igual resultado por Van Hutten.
Guaycurú. Hay dos especies cuyas raíces tienen
virtudes medicinales :
GALIANTHE CLIDEMIOIDES, Bois.- (rubiácea), que
es astringente y se emplea en cocimiento, al interior
y al 1-2 0/0^ para la cura de las enfermedades \ ené-
reas y de las vías urinarias y para corregir las im-
purezas de la sangre, y en inyecciones uretrales en
la gonorrea
STALICE BRASILIENSIS, Bois., (pluinbaginácea I,
que es también astringente y emenagoga y se emplea
más en las indigestiones y empachos cocimiento al ;
I - 2 0/0 . Ambas son plantas de las provincias del li-
toral y Uruguay.
Guindo común, prunus CERASUS, L. (rosáceai.
Las frutas de este árbol conocidas guindas — las —
5on refrescantes, depurativas y emolientes. Se comen
cid libiium. La infusión de las hojas, al 2 se usa
contra la tos, la clorosis y los cálculos, ^^er Cerezo.
Guisantes de cauterio. Son unas bolitas hechas con
raíz de lirio de Florencia y otras, cuyo objeto es
introducirse en los cauterios para dilatar las carnes
y sostener la supuración.
Gurgum. Es un bálsamo cpie tiene las mismas pro-
piedades que el de Copaiha.
(i) Dorvnult. Obra citada, página 604.
— 204 —
Guta o gutagamba. Ver Gomas.
Gutapercha. Es una gomo-resina, parecida al caut-
chu cuando está preparada, que fluye del tronco del
ISONANDRA GUTTA, Hooker (sapotáceaj. Sus usos
domésticos son bien conocidos para que nos deten-
gamos en describirlos.
H
Habas. Son frutos o semillas de la pava [Link]-
RIS, D. C. (leguminosa), que todos conocen por ser
un excelente alimento tanto fresco comO' secoi. Re-
ducidas a harina, pueden emplearse como cataplas-
mas resolutivas sobre los 'tumores.
Haba del aire, camptosema rubicunda (legumi-
nosa-papilionácea). Planta sudamericana, empleada
en nuestra campaña para curarlos «aires» y para faci-
litar la dentición de los niños. Se usa el cocimiento
de las semillas en fomentos calientes y en lavajes.
Haba del Calabar, phvsostigma venenosum,
Balfour (leguminosa Es una planta de Africa, cu-
i
.
yas semillas o habas son un astringente poderoso.
Solo se usa en dosis ínfima para contraer la pupila
en algunos casos de dilatación permanente producida
por amaurosis. Es mejor no usarla.
Haba del campo. Llaman así en el campo a la se-
milla de la VICIA SATIVA (leguminosa). No le cono-
cemos ningún uso.
Haba de San Ignacio, strvchnos ignatia ama-
ra, L. Ver Canirán.
Haba tunca. Wr Cunuirií.
Hamamelis virgínica, s. avellano de la hecliieera,
vara mosqueada (saxifragáeea). Es una planta ame-
ricana de acción insegura, pues al paso que algunos
la usan como hemostática y antihemorroidal, otros- la
emplean como pectoral. Se usa la corteza y las hojas
frescas en cocimiento, al 2 3 0/0 al interior y al 5 <^'0
-
en baños, fomentos, inyecciones etc.
Harinas. Son el producto de la molienda de los
cereales. Las usadas en la medicina son: la de h'igo,
empleada en cataplasmas como resolutivo, al interior
; ; ;
205
como contraveneno del bicloruro mercurio y al ex-
terior para calmar el prurito y escozor de muchas
enfermedades cutáneas del salvado o afrecho que —
;
es la parte más gruesa de dicha harina se emplea —
el cocimiento en enemas y baños como emoliente ;
las de centeno y avena, que usadas en cataplasmas son
más resolutivas que las del trigo; y la de lentejas,
que mezclada con melaza se considera suavemente
laxante. De las otras harinas provenientes de la
molienda de varias semillas —
como la de alholva o
fenu greco —
ver las respectivas plantas.
Haschisch. Ver Cáñamos.
Hediondillo del monte. Así llaman en la provincia
de Tucumán —
donde crece —
al SOLanum oblo-
GUM (solanácea'i. No conocemos sus propiedades y
usos.
Hedyosmum nutans (piperácea o clorantácea). Ar-
busto que crece en las islas de Cuba y Jamaica,
donde la infusión de las hojas es muy estimada como
un remedio eficaz contra la dispepsia, las neuralgias
y los espasmos.
Hedysarum. Nombre genérico con que se designan
muchas plantas (leguminosas) usadas en fumigacio-
nes antireumáticas y a veces al interior contra la
disentería.
Heléchos. Se emplean en medicina las cinco espe-
cies siguientes :
helécho macho, polypodium filix-mas, L. Las raí-
ces son antihelmínticas, muy conocidas y apreciadas
se administran en cocimiento al lo o o o en pob os a
Ja dosis de 10-20 gramos, seguidos a las dos horas
de un purgante de aceite de ricino. Se toma durante
dos o tres días seguidos si se trata de expulsar la
solitaria
helécho hembra, pteris aquilina, L. Sustituye al
anterior, pero sus propiedades no son tan pronuncia-
das como las de aquél;
heleclu real, florido o palustre, osmunda regalis,
L. Crece en los bosques pantanosos y se emplea al :
exterior el cocimiento como astringente y vulnerario,
y al interior el mismo al 2-3 0/0 contra las escrófulas,
la hidropesía y los cálculos
;
— 206
lunar, yerba de la luna, lunaria, OSMUNDA LUNA-
RIA, L., de propiedades astringentes, usada como la
anterior externamente
lengua de serpiente u ofioglosa, OPHIOGLOSSUM
VULGATUM, L., vulneraria.
Helianto. Ver Girasol.
Heliotropo. Las dos especies usadas en medicina
son el girasol, mirasol o yerba verrngnera, [Link]-
TROPIUM EUROPOEUM, L. (borragíneaj, de la que
se emplea el zumo para destruir las verrugas y el
cocimiento al exterior en fomentos contra la gota y
las llagas cancerosas; el heliotropo oloroso o yerba de
la vainilla — no se confunda con ésta —
H. PERU-
viANUM, L. (id.), del que se emplean las flores en
infusión al 1-2 0,0 como cefálicas y cordiales.
Henné. Ver Alcana.
Heno. Ver Flores de heno.
Hepáticas. Las principales especies de este género
son la h. de las fuentes, terrestre, liquen estrellado,
:
yerba de los pulmones, del bazo, del hígado y del
empeine, marchantía polymorpha, L., la h. de los
jardines o yerba de la trinidad, H. [Link], Ch. (ra-
nunculácea) y la h. estrellada, aspérula olorosa, as-
perilla, reina de los bosques o lirio silvestre, [Link] LA
ODORATA, L. (rubiácea). Todas ellas tienen una ac-
ción ligeramente astringente y se emplean al interior
contra las afecciones del hígado, bazo y vejiga, la
ictericia, hidropesía y cálculos infusión o cocimiento
;
al 2-3 0/0. En fomentos se usa dicho cocimientoi con-
tra los tumores calientes, abscesos, flegmones y do-
lores de cabeza.
Hermodátiles o dedo de Mermes, es un tubérculo
de \ arias clases de cólchico. Entre los antiguos egip-
cios era muy usado como laxante. Hoy su uso se ha
abandonado.
Hemiaria, paronvchia CHIlensis, P. (cariofilá-
ceai. Es una planta originaria de Chile —
donde la
llaman palco —
que crece también en Tucumán, En-
tre Ríos, Paraguay etc. Se usa el cocimiento al
2-3 1*0 en las indisposiciones, las indigestiones y la
pleuresía.
Heteropteris, H. itmbellat.a, AL (mal]iighiácea)..
— 207 —
Crece en el Brasil. Es una planta trepadora cuyos
usos medicinales desconocemos.
Heuquera americana, raíz de alumbre o alumínosay
HEUCHERA AMERICANA, L. (saxifragáceaj. Es una
planta de Norte- América, donde se usa la raíz, que
es muy astringente, al exterior, en fomentos, garga-
rismos etc.
Hibiscus, H. AMAENUS (hipericácea). No conoce-
mos sus propiedades.
Hidrastide del Canadá o sello de oro, hydrastis
CANADENSIS, L. (ranunculáceaj. Es planta que crece-
en los Estados Unidos y Canadá. Se usa la raíz en
cocimiento al 3 5 0/0 al interior como tónica contra
-
la dispepsia y las afecciones escrofulosas, intima-
mente se ha usado como diurética y antiperiódica
contra las hemorragias uterinas y los fibromas del
útero.
Hidrocotila,s. bevilaca, yerba de cuarto etc., i-iv-
DROCOTVLE ASIATICA, L. (umbelífera Planta de las
j.
Indias y Africa Oriental, donde se usa contra la le-
pra, sífilis y escrófulas. Al interior se toma el coci-
miento al i 2 0/0 o el polvo a la dosis de i gramos
-
Las hojas se usan al exterior en cataplasmas en las
úlceras. Hay otra especie llamada H. GUMMIFERA,
cjue crece en las Antillas y Brasil, donde se emplea
el zumo contra la hipocondría, las enfermedades del
hígado y de los riñones.
Hiedra terrestre o yerba de San Juan, Glechoma
HEDER acea, L. (labiada). Planta muy común en
toda la zona templada. La infusión de la planta flo-
rida al i o'o, se usa como expectorante en todas las
enfermedades del pecho, esputos sanguinolentos, dia-
rrea, tisis, escrófula y flujos blancos. Las hojas aplas-
tadas se usan al exterior para curar heridas. El
zumo se usa en el dolor de muelas. La //. común o
arbórea, HEDERA ELix, L. (caprifoliácea), tiene las
mismas propiedades pero menos pronunciadas y se
usa menos también; pero las bayas son purgantes.
Hierbas. Ver Yerbas.
Higuera, FICUS carica, L. (urticáceah Las nu-
merosísimas variedades de esta planta, bien cono-
cida, tienen todas las mismas propiedades, siendo de.
— 208 —
las más útiles. El cocimiento de las ramas, al 2 <j/o,
es útil contra la hidropesía; el jugo lechoso, que es
cáustico, destruye las verrugas y al interior es pur-
gante el fruto, que es alimento sustancioso y agra-
;
dable, es también pectoral y emoliente si cocido en
leche, forma en la que se usa también para las
afecciones de la garganta. Los árabes emplean las
hojas cocidas contra el dolor de muelas y la ceniza
del leño mezclada con vinagre para cubrir las heridas
ocasionadas por las víboras los higos, tostados y
;
molidos, constituyen el café de higos, que es nutritivo
y agradable. El higo chumbo o de Berbería, cactus
OPUNTIA, L. (cactácea) es también nutritivo y
agradable, pero, por ser algo astringente, conviene
mucho en las diarreas y disenterías. En algunas re-
giones del interior —
donde se denomma higuera
tuna — se cortan las hojas carnosas en pedazos, se
hacen macerar en agua y se da ésta en la hidrofobia
como remedio seguro.
Higuera del monte, CARICA lanceolata (papayá-
ceai. No conocemos sus propiedades.
Higuera infernal. Ver Piñón de la India.
Higuerilla. Ver Contrayerba.
Higuerón o huapoy, urostigma (mórea). No le
conocemos ningún uso medicinal.
Hinojo. Las especies denominadas h. común, FOP>
NICULUM VULGARE, Gártner, h. azucarado, F. dulce,
Bauh, h. bastardo, anethum Graveolens, L. (um-
belíferasj tienen todas las mismas propiedades. Cre-
cen espontáneamente, menos el segundo que se cul-
tiva y cuyos peciolos son los cjue se comen. Se usan
las semillas en infusión al exterior para lavar los
ojos, hacer gárgaras y baños de vapor y al interior
como carminativo y contra el asma, el cólera, los
calambres y afecciones del estómago, especialmente
indigestiones hervidas con leche se administran a
;
los tísicos y con miel combaten las obstrucciones pul-
monares y bronquiales. El aceite preparado con las
semillas es un excelente remedio contra los \'ómitos
de los niños y la tos con\ ulsa. La infusión de la
raíz al 20 0/00 es un buen diurético. Se usan en
combinación con muchas otras plantas similares. El
— 209 —
.hinojo marino, perejil de mar
o saxifraga marina,
CRITHMUM MARITJMUM, L. se usa como anti-
(id.),
helmíntico. Del eneldo, alcaravea y comino, que son
especies de esta familia, ya nos hemos ocupado en
el lugar correspondiente.
Hipericón, s. yerba San Juan, corazoncillo, hvpe-
RICUM PERFORATUM, L. (hipericáceaj. Esta planta
es muy usada en la medicina natural. Se aprovechan
de muchas maneras sus propiedades depurativas,
hemoptísicas, antiasmáticas y antihistéricas. Se usa al
interior la infusión al 2 0/0 en las enfermedades del
hígado, de los riñones, dolor de cabeza, catarros,;
asma, incontinencia nocturna de orina, amenorrea etc.
El cocimiento sirve para lavar heridas y se aplica en
fomentos en los golpes, contusiones etc. Se combina
con otras plantas similares.
Hisopo, Hissopus OFFiciNALis, L. (labiada). Es la
yerba sagrada de los hebreos. Tiene grandes propie-
dades estimulantes, báquicas, estomacales, carmina-
tivas y expectorantes. Infusión al 2 0/0. Se emplean
las sumidades floridas.
Hojas. Ver las de cada planta.
Hombrecillo. Ver Lúpulo.
Hongos. Los únicos que tienen aplicación en me-
dicina son los que hemos mencionado en la palabra
Agárico.
Huella del asno. Se llama así en algunos parajes
de nuestra campaña al BUSSILAGO FARFARA, P.
(compuesta). No conocemos sus propiedades y usos.
Huevos de gallo, salpichroa rhomboidea, L.
(solanáoea). Todos conocen esta plantita que crece
‘en los cercos y prados incultos. Los frutos son co-
.mestibles\; la infusión de las hojas se dice que pro-
duce una embriaguez locuaz y fantástica, aunque no
tenemos mayores pruebas de si realmente produce
«esos efectos.
Iba-viyú, EUGENIA iba-viyÚ, P. (mirtácea). Planta
«que crece en Corrientes, Paraguay y Chaco. No cono-
«emos sus propiedades y usos.
— 210
Ibirá, DAPHNOPSIS LEGUIZAMONIS, L. (aristolo-
quiácea). Planta de las orillas del Paraná y Uruguay.
Se atribuyen a la corteza propiedades tónicas, pero
no está bien asegurado.
Ibira-ró, ruprechia salicifolia (poligonácea).
Planta de la América tropical. Díoese que la madera
tiene propiedades astringentes.
Ibirá-romí o peroba, aspidosperma peroba,
Allem (apocináceay Gran árbol de Misiones. La
corteza tiene pronunciadas propiedades tónicas y fe-
brífugas y se ha empleado con éxito en las fiebres
intermitentes y gripe. Se puede administrar en co-
cimiento, al 2 o/oj polvos 1-2 grs., tintura 2-5 grs.
Imbe o tracuans, philodendron imbe, Schott
(aroídeaj. Es una liana del Brasil; los indios la em-
plean mucho. Las hojas contienen un zumo que se
usa al exterior para curar heridas. La raíz se seca,
pulveriza y administra en la hidropesía, a la dosis
de 0.20-0.50 ctgs. En más cantidad es purgante.
Imbiri, albora o yerba de las heridas, canna glau-
ca, L. (marantácea). Es planta brasileña. Se emplea
la raíz como diurética y sudorífica al interior, infu-
sión al 2-3 0/0 el cocimiento de la planta en baños
;
contra los dolores reumáticos y las hojas frescas que
se aplican a las heridas y úlceras.
Imbuzeiro, nombre con que en el Brasil se conoce
al SPONDIAS TUBEROSA, A. (terebiiitácea), cuyo fruto
— llamado imbá, umbú, ambú —
contiene una sus-
tancia agri-dulce y una sabrosa almendra. Dichos
frutos y los tubérculos de la raíz se dan a los calen-
turientos como refrigerante muy agradable y eficaz..
imperatoria ostruthium, L. (um-
Imperatoria,
belífera). Es una planta muy común en algunas
regiones montañosas de Europa, especialmente en
Suiza, donde se usa para aromatizar los quesos. La
raíz, parecida a la del hinojo, es estimulante y car-
minativa. Infusión al 1-2 o/o.
Incienso u olíbano. Es una gomo-resina suminis-
trada por varias especies vegetales, en particular por
las BOSWELIA SACRA, SERRATA, FLORIBUNDA, Roxb.
(burseráceasj y del JUNIPERUS LYCIA, L. (conifera),
árboles que crecen en las Indias, Arabia y Africa
— 211 —
Oriental. Es conocido desde la antigüedad egipcia^
cuyos sacerdotes lo quemaban creyendo que el hu-
mo invitaba a las ideas grandes y religiosas. Hoy
se usa como fumigatorio, en emplastos contra el
reumatismo y en polvo para curar las pústulas ma-
lignas, siempre al exterior. De la planta que crece
en Misiones y suministra incienso hemos tratado en
la palabra Cabriaba.
Indigo. Ver Añil.
Inga, INGA URUGUAYENSIS, P. (leguminosa-iiiimo-
sa). Planta uruguaya y argentina, parecida a la
acacia. Tiene propiedades astringentes y como tal
se usa al exterior en fomentos, gargarismos, inyec-
ciones etc. Cocimiento al 2 - 3 o/q de la corteza.
^ lonidio. Ver Hipecacuana.
Ipecacuana, bejuquillo o raiz brasileña. Figuran en
el comercio muchas raíces a las que se les da el
nombre genérico de ipecacuana pero la mejor pro- ;
cede del CEPHAELIS IPECACUANHA, Richard (rubiá-
ceaj, que se cosecha en el estado de Matto Grossoi,
Brasil. La raíz seca se pulveriza y se administran
como vomitivo, 0.50 ctgs.; como tónico-, [Link]-o.20<
ctgs.; como expectorante,
o. 01 ctg., o sino en infu-
sión al 1-2 0/0. El cocimiento sólo debe usarse en
lavativas contra la disentería. Con i gramo de polvo
de ipecacuana, i de aceite de oliva y 2 de manteca
se prepara una pomada rubefaciente. Al interior se
administra la infusión en las fiebres remitentes y
la diarrea, -en los catarros, coqueluche y para com-
batir el embarazo gástrico, la hemoptisis y aún el
cólera (i). Las raíces procedentes de otras especies
han recibido el nombre de falsas ipecacuanas (21, lo
cual no significa que en absoluto carezcan de las
propiedades de la verdadera. En la Argentina y
Uruguay hay dos especies, conocidas con los nom-
bres de lONiDiUM ALBUM y GLUTINOSUM (violáceas;.
Hay otras en toda la América del Sud.
Iris. Ver Lirio de Florencia.
(1) Cuando se adnúnistra ipecacuana, no deben darse ni ácidos vegetales
ni infusiones o jugos astringentes, porque son incompatibles.
(2) Las más conocidas son: la i. estriada, violeta, blanda, negra, ondú-
lada etc.
212 —
Ver Guacia.
Jaboncillo.
Jaborandi, pilocarpus pinnatifolius, Lemaire
(rutácea). Crece en el Brasil. Es el sudorífico de
efectos más extraordinarios que se conoce, a pesar
d.e lo cual no es nada peligroso, además de ser sia-
lagogo y expectorante. La infusión de las hojas al
lo 0/00 se administra en la sífilis, reumatismo, gota,
pleuresía, bronquitis, hidropesía y en muchas fie-
tíres eruptivas y permciosas.
Jacinto, HYACINTHUS, L. (liliácea). Las 2000 va-
riedades de esta planta, hoy esparcidas en todo el
mundo por el cultivo, tuvieron varios usos medicina-
les en otra época. Hoy dicho uso: está abandonado..
Jalapa, s. brionia, meclioacan negro, EXOGONIUM
PURGA, 'Bentham (convolvulácea). Planta originaria
de Méjico. La parte usada en medicina es la raíz,
que es un purgante drástico de propiedades muy
pronunciadas y que forma la base de muchos espe-
cíficos depurativos. Se usa el polvo a la dosis de
1-2 gramos y la infusión al 2-3 0/0. En la Argen-
tina crecen muchas especies de esta planta, especial-
mente en las provincias de Córdoba, Tucumán y
Catamarca; tocias tienen las mismas propiedades
igual que las de otros países pero la mejor es la
;
descrita.
Japana. Ver Ayapana.
Jareta, azorella madrepórica (umbelífera).
Planta argentina cuyos usos medicinales no cono-
cemos.
Jarilla, larrea divaricata, P. (zigofílea). Tiene
propiedades astringentes. En las provincias del norte
donde abunda, se usa el cocimiento en pediluvios
para quitar el mal olor que produce el sudor de los
pies.
Jatropha curcas (euforbiácea). Crece en la Argen-
tina y Paraguay. Las semillas se usan por los indí-
genas en infusión al 2 - 5 0/0 como eméticas y pur-
gantes.
— 213 —
Jazmín. De las numerosísimas especies y varieda-
des de esta planta (jazminácea), tan conocida, cita-
remos como las más importantes el y. blanco, común, :
morisco u oficinal, GELSEMINUM OFFICINALE, L. el ;
y. junquillo, G. ODORATISSIMUM, L. el y. real, de ;
España, englantina, G. GRANDIFLORUM, L.; el y. de
Arabia o diamela, G. SAMBac, L.; el y. de hoja an-
gosta, G. ANGUSTIFOLIUM, L. y el j. silvestre o, ama-
rillo, G. SEMPERVIRENS (loganiácea). Aunque esta
planta hoy no se usa casi en medicina, ella tiene
buenas propiedades. En efecto, en la India se usa
el cocimiento de la raíz al interior contra las afec-
ciones berpéticas. Con las flores se prepara una
tintura que usada en fricciones es un excelente
remedio contra los dolores reumáticos.
Jenjibre. Ver Gengibre.
Jequirity, son las semillas del abrus precato-
Rius (leguminosa-papilionáoeaj, planta que crece en
las Antillas, Africa, India y especialmente Brasil.
Hace algunos años, algunos médicos ingleses con-
movieron la opinión de todo el mundo anunciando
la cura de algunos casos de cáncer efectuada con
las semillas mencionadas. Desgraciadamente, los he-
chos no confirmaron las esperanzas y el jequirity no
pasó de ser lo que había sido un buen remedio of- :
tálmico que sirve en liáis conjuntivitis aguda y crónica.
Se pulverizan las semillas, se maceran en agua fría,
a la dosis de 2 3 0/0 y con el producto se lavan los
-
ojos tres veces en el día.
Jua o revienta caballo, SOLAnum SISYMBRUFO-
LIUM (solanácea). Es planta sud-americana. En el
campo se usa el cocimiento de la raíz, al 2-3 0 0 / ,
en obstrucciones intestinales y del hígado y en
las el
catarro de la vejiga.
Jume (quenopodiácea). Las muchas especies exis-
tentes en la provincia de Tucumán se usan para ha-
cer jabón. No tiene uso medicinal.
Juncias. Se conocen con este nombre los rizomas
de muchas especies (ciperáceas) que eran muy usa-
das en la medicina antigua. Entre las más conocidas
citaremos las siguientes :
;
— 214
juncia larga u olorosa, cvperus longus, L., de
múltiples y pronunciadas propiedades tónicas, esto-
macales, digestivas, sudoríficas, diuréticas y emena-
gogas
juncia redonda o cliinceta, C rotundus, L., de .
idénticas propiedades que la anterior;
juncia comestible, chufa, castañuela, j. avellanada
o sultán, C. ESCULENTUS, L., cuyas propiedades
hemos mencionado en la palabra Chufa. Ver ésta.
Junquillo del campo, prímula, Sp. (primuláceaj.
En el campo, donde abunda, se da el cocimiento, al
5 0/0, como diurético.
Jurupebá. Ver Juá o revienta caballo.
Juyuba. Ver Azufaifa.
K
Kalmia, s. calmia de hojas anchas, laurel de las
montañas, kalmia latifolia, L. (ericácea). Planta
que crece en algunas regiones de los Estados Uni-
dos. Las hojas, en infusión al 2 o/o, se emplean como
astringente al interior y exterior.
Kámala, rottlera tinctoria, Hoscht (eufor-
biácea). Crece en la parte sud de Asia, Africa Orien-
tal, Filipinas y China. Las vesículas que recubren
el fruto contienen un polvo que es el que se usa en
medicina Se le han atribuido propiedades antilepro-
sas y en ese sentido lo usan los árabes de Adén al
interior y al exterior. Para este último uso se mojan
unas hilas en agua, se cubren con kámala y se apli-
can sobre las partes indicadas. Al interior se usa en
dosis de 2*4 gramos diarios o mejor aún la tintura,
i -2 gramos. Sin embargo, la propiedad más pronun-
ciada de este polvo es ser el mejor tenífugo que se
conoce 4-12 gramos bastan para matar una soli-
;
taria.
Kava-kava o Kawá. Ver Pimientas.
Kino, s. quino, goma, zumo, extracto de kino. Son
extractos de propiedades astringentes que proceden
de vegetales y países distintos. Las especies princi-
pales son : el de Africa, procedente del pterocarpus
;
— 215 —
ERINACEUS, Lam. (leguminosa) ;
el de Botany-Bay,
pr. del EUCALYPTUS RESINIFERA, Smith (mirtáceaj
el de Jamaica, pr. del COCCOLOBA uvifera, Jaccp
(poligonácea el de Maduga, pr. del butea fron-
)
;
dosa, Roxb. (leguminosa i,
y el de Amboina, de la
India o kino verdadero, pr. por el pterocarpus mar-
SüPlUM, Roxb. (id.). Son productos de propiedades
astringentes, usados particularmente en las hemo-
rragias. Para su empleo véase lo que se ha dicho al
hablar del catecú.
Kola. Fruto de la cola acuminata (malvácea).
Habita en la India, América Central y Africa tropi-
cal. Tiene propiedades tónicas y ligeramente astrin-
gentes. Se usa particularmente en las diarreas cró-
nicas, para lo cual se prepara y administra la infusión
de las semillas al 1-2 0/0. Entra en la composición
de muchos vinos tónicos y estimulantes.
Kousso o kusso, bravera antihelmíntica, Kunt
(rosácea). Es una planta que crece en Abisinia,
donde le dan muchos nombres y la usan como pur-
gante. Hoy se emplea muchísimo como tenífugo
para expulsar la solitiaria pero el doctor Boeri, en
;
su obra ya citada, dice que es un medicamento pe-
ligroso por cuanto produce náusea, vómitO'S y a veces
lesiones intestinales y hasta la muerte. Probablemen-
te es cuestión de dosis, de preparación y de idiosin-
crasia. Se administra en la forma siguiente se pul- :
verizan 15 a 20 gramos de flores secas, se vierte
encima del polvo 250 gramos de agua hirviendo y
se toma todo, no tomando agua cuando después
viene sed. La víspera se debe haber ayunado. Los
médicos ingleses han estudiado muchas otras espe-
cies que crecen en la costa oriental de Africa y
cuyas propiedades son más o menos idénticas.
Lacas. Todas las gomo-resinas conocidas con este
nombre, y que proceden de numerosas plantas tro-
picales, sólo sirven en medicina para preparar con
aellas una solución alcohólica que puede usarse en
— 216 —
la misma forma del colodión para cubrir heridas-
Lactucario. Se llama así el zumo lechoso de la
lechuga espigada —
de preferencia la l. gigante del
Cáucaso, LACTUCA ALTISSIMA —
obtenido por inci-
siones horizontales practicadas en el tallo y secado
al sol. Tiene indiscutibles propiedades calmantes y
fué muy usadoen la antigüedad; hoy no se usa mu-
cho porque la medicina está ofuscada con el empleo
del opio a pesar de todos sus inconvenientes. Se
administra particularmente en las afecciones pulmo-
nares, para calmar la tos; eñ píldoras de 0.50 a 1
gramo, en jarabe y pasta.
Lágrimas de Job, coix lachryma, L. (gramínea).
Es una planta de las Indias Orientales. Sus semillas
se usan allí como diurético.
Lágrimas de la Virgen, nothoscordum [Link]-
WIANUM (amarilidácea). Tiene propiedades astrin-
gentes. En el campo se usa mucho, para curar la
gonorrea, el cocimiento de la planta al 5 <^/o como
bebida y en inyecciones.
Laminaria. Véase Facas.
Lampazo. Ver Bardana.
Lampsana, LAMPSANA communis, L. (compuesta).
Es una chicoriácea muy común en el Sud de Europa.
Se prepara con ella cataplasmas que se aplican como,
emolientes y resolutivos sobre los infartos de los pe-
chos de las nodrizas. Al interior es laxante; entonces
se usa como comestible.
Lantana, lantana brasiliensis (verbenácea).
Crece especialmente en el Brasil. Los indios la usan
desde tiempos muy remotos para combatir las fie-
bres palúdicas en la misma forma y dosis que en
otras regiones de la América del Sud usan la quina.
Lanza blanca, myrsine margínala (myrisínea).
Es muy común en algunas provincias del norte y
litoral. Sus propiedades medicinales no están bien
definidas.
Lapacho. Hay dos especies muy conocidas ; el co-
lorado, TABEBUEA AVELLANEDAE (bignoniácea) y el
amarillo, T. flavescens (id.). Son árboles corpulen-
tos que abundan en la Argentina, Uruguay y. Para-
guay. El cocimiento de la corteza y de las hojas, al
; ;
— 217 —
o/o, se usa como astringente para curar heridas y
5
úlceras, gargarismos, inyecciones vaginales etc.
Lapachillo, poecilante parviflora (papilioná-
ceaj. Arbol del Uruguay, Sud del Brasil y Chile.
Los frutos son comestibles y tienen propiedades tó-
nicas y astringentes.
Laserpicios. Las dos especies de esta planta (um-
belíferas), el /. de hojas anchas, genciana blanca,
tubit falso o de montaña, laserpithium latifo-
LIUM, L. y el l. de montaña u oficinal, [Link] MON-
TANUM, L., son plantas europeas. Se emplean la raíz
de la primera y las semillas de la segunda en infu-
sión al 2 - 3 o/o como tónicas y estimulantes.
Laureles. Las especies más conocidas de esta plan-
ta son las cinco siguientes :
laurel común, s. laurel noble, franco, de Apolo o de
cocina, LAURUS NOBILIS, L. (laurácea), originario de
Oriente, pero hoy aclimatado en todas partes, y usa-
do desde la antigüedad. Las bayas contienen un
aceite que tiene propiedades nervinas y con las hojas
se prepara un aceite que es calmante y se usa al
exterior
laurel real, cerezo, almendro, oficincd o de Trebison-
da, PRUNUS LAURO-CERASUS, L. (rosáceaj. Es origi-
nario de Asia Menor. La medicina escolástica usa
mucho al interior el hidrolato obtenidoi de las hojas,
al interior como calmante pero no aconsejamos tal
;
uso en virtud de sus pronunciadas cualidades tóxi-
cas (i). La infusión de las hojas frescas puede ser
usada al exterior como tópico para las úlceras re-
beldes e inertes, contra el prurito de las erupciones
y dolores producidos por el cáncer;
laurel' rosa, adelfa o balarde, NERIUM oleander,
L. (apocináceaj, de la que ya nos hemos ocupado al
hablar de la adelfa. Además de los usos allí indica-
dos, agregaremos que los árabes de Argelia usan el
zumo de las hojas en gargarismos y contra el dolor
de muelas
laurel abogatero o aguacate, LAURUS PERSEA, L.,
planta, de las Antillas. Los frutos son comestibles;.
(i) Iguales a [Link] del ácido cianhídrico.
; ; : : ;
— 218
las yemas y las hojas son emenagogas, estomacales,
carminativas y antihécticas los negros, además usan
;
el cocimiento de las mismas en inyecciones para cu-
rar la gonorrea
laurel-tomillo, sahuquillo o durillo, VIBURNUM TI-
NUS, L. (caprifoliácea). Las bayas son un purgante
muy violento que no debe usarse nunca.
El laurel blanco y el negro, de nuestro país, no tie-
nen propiedades medicinales.
Lavándulas. Las tres especies de esta planta (la-
biadas) usadas en medicina son
espliego común, oficinal o alhucema, lavandula
VERA, D. C. Se cultiva en todos los jardines. La
infusión al i o/o es un suave estimulante. También
se pone la planta entre la ropa para preservarla de
la polilla
lavándula mayor, L. SPICA, D. C., planta del Norte
de Africa y Sud de Europa. Se prepara con ella el
«aceite de espliego», que a la dosis de 5-10 gotas
tomadas sobre un terrón de azúcar es calmante y se
da en los cólicos, gases, náuseas, congestiones, vér-
tigos, dolores de cabeza y neuralgias
cantueso o azaya, L. STAECHAS, L., cuya infusión
al 1-2 0/0 tiene propiedades tónicas, excitantes y
sudoríficas.
Lechugas. Las dos especies más conocidas de esta
planta (compuesta; son
lechuga cultivada, s. /. romana, larga, repolluda,
flamenca, lechugón, alfaca, lactuca sativa, L., que
es comestible y resulta emoliente y sedante. El co-
cimiento de las hojas es refrigerante, diurético y
favorece el sueño también se preparan con las hojas
;
cocidas cataplasmas emolientes y calmantes. Del ju-
go lechoso del tallo nos hemos ocupado en la palabra
lactucario. En las Guayanas cultivan un vegetal que
se parece mucho a la lechuga, la EMILIA RIGIDL^LA,
que se emplea como tónica y anticlorótica.
lechuga venenosa, ponzoñosa, virosa o silvestre, L.
VIROSA, L., que crece en muchos lugares de Eu-
ropa, se parece a la achicoria amarga y sólo puede
— 219 —
usarse al exterior en la misma forma que el beleño
y las adormideras.
Ledón, ledón o lédano de los pantanos^ romero sil-
s.
vestre, de Bohemia, ledum palustre, L. (ro-
olivo
dorácea). Planta originaria de las montañas de Eu-
ropa, donde se usa la infusión al 1-2 0/0 como cal-
mante en fomentos, en la coqueluche, lepra, sarna
y tiña. La homeopatía hace mucho uso de ella. El
ledón de hojas anchas, té de James o del Labrador,
LEDUM LATIFOLIUM, L., se usa bajo forma de in-
fusión como tónico, pectoral y estomacal, 1-2 "0.
Leería nutans (compuesta). Su cocimiento se usa
como lavaje en las oftalmías. Se prepara con ella
cataplasmas resolutivas. Crece en la Argentina y
llruguay.
Lengua de ciervo, s. escolopendra, yerba del músico,
culantrillo real de los Pirineos, asplenrtm scolo-
PENDRiUM, L. (helecho'l. Crece en los sitios húmedos,
especialmente en los bordes de los pozos antiguos.
Se usa la infusión al 2 0/0 para combatir las obstruc-
ciones intestinales.
Lengua de perro. Ver Cinoglosa.
Lengua de vaca, rumex Cuneifolius, L. (poligo-
nácea ). En el campo se usa al exterior el cocimiento
de las hojas y las hojas mismas como emolientes y
vulnerarias. El cocimiento de la raíz al 2 Co es esti-
mulante y algo laxante. Véase Llantenes.
Leños o palos. Ver el de cada planta.
Lepidios o mastuerzos, lepidium officinale etc,
L. (crucifera). Hay numerosas especies y variedades.
Para su uso véase Berros. En Rusia, donde abunda
mucho, se considera el cocimiento al 30 0/010^ febrí-
fugo.
Leptandra virgínica (escrofulariáceai. Es un buen
laxante colagogo, que ha sido usado con excelente
resultado en la constipación crónica. Se usa la raíz,
en cocimiento al 2 -
3 0/0.
Levístico, s. apio o perejil de montaña, ligástico,
angélica levística, ligusticum levisticum. Rock
(umbelíferaj. Se usa la infusión de la raíz y de las
semillas al 2 0/0, como estimulante.
— 220
Licopodio, azufre vegetal, polvo de palo, LYCO-
s.
PODiUM CLAVATUM, L. (licopodiácea). Es el polvo
que contienen los esporos de la planta mencionada,
que crece en casi todo el mundo pero que se recoi-
lecta especialmente en Suiza y Alemania. Antigua-
mente se usaba al interior como diurético y antidia-
rreico. Hoy sólo emplea para espolvorear las
se
escoriaciones de la piel. El selago, o musgo derecho,
LYCOPODIUM SELAGO, L., es un emeto-catártico que
sólo se usa para destruir los parásitos de los ga-
nados.
Liga. Llaman así en nuestra campaña al LORAN-
THUS CUNEIFOLIUS, L. (lorantácea), parásito que
vive sobre varias especies de árboles y cuyas hojas
trituradas se usan en cataplasmas en las fracturas de
los huesos.
Limonero, CITRus limonum, Risso (aurantiácea !.
Arbol del mediodía de Europa hoy cultivado en gran
escala en Sud-xAmérica. El zumo de su fruto, llamado
limón, contiene el mejor ácido vegetal que se conoce
y que se sustituye ventajosamente al vinagre en la
economía doméstica. Las propiedades medicinales
de dicho zumo son numerosas y sumamente eficaces.
Cura los males de las encías y el escorbuto tomado ;
solo o mezclado con un poco' de agua fortalece el es-
tómago, combate los gases, vértigos, vómitos, dolores
de cabeza y palpitaciones cardíacas es la mejor be- ;
bida refrescante de verano, especialmente si tomado
sin azúcar, y se da en las fiebres y calenturas. Nu-
merosos casos de gota y artritismo se han curada
radicalmente con una «cura intensiva de limones» to-
mándose el zumo sin limitación. Mezclado con agua
caliente y azúcar es un buen sudorífico. Es eficaz
en los males de la garganta, particularmente en la
difteria, en cuya enfermedad se administra en gár-
garas y en pinceladuras sobre las placas. Al exterior
se usa para curar todas clases de llagas, especial-
mente las v^erminosas. La cáscara tiene las mismas
propiedades, pero se toma hervida en agua o miel.
Las semillas son antihelmínticas. Otras especies de
esta planta son la bergamota o lima, CITRUS LlMET-
:
— 221
TA, R. (id.) y la cidra, citrus CEDRA, Gall. (id.),
que tienen las mismas virtudes, pero más atenuadas.
Limonio marítimo o acelga silvestre, stalice li-
MONIUM, L. (plumbagínea). Antiguamente se usaba
mucho el cocimiento de la raíz de esta planta, que
crece en las playas, contra las enfermedades cance-
rosas y las úlceras. Hoy es desusada.
Linarias. Varias plantas (escrofulariáceas) reciben
este nombre por su semejanza con las hojas del lino.
La más conocida es la linaria común, antirrhinum
VULGARIS, L. Desde tiempos lejanos se viene usando
como purgante y especialmente como diurética, ra-
zón por la cual los antiguos la llamaban «urinalis».
Al exterior ha sido preconizada para combatir las
hemorroides. Se usan las hojas en infusión al 2-3 0/0
y el cocimiento, para uso externo, al 5 0/0.
Lino, LINUM USITATISSIMUM, L. (linácea). De toda
la planta sólo se usan las semillas, que son bien co-
nocidas. Con 2 cu'charaditas de las mismas y medio
litro de agua hirviendo se prepara una infusión que
es emoliente, refrescante y diurética y se usa en to-
das las inflamaciones internas. En las enfermedades
intestinales se administra el cocimiento en lavativa,
que también se usa en gárgarismos, furúnculos, in-
yecciones vaginales etc., por sus propiedades emo-
lientes. Las semillas, reducidas a polvo, constituyen
lo que se conoce con el nombre de «linaza», con la
que se preparan cataplasmas emolientes y madurati-
vas pero,* dada su fácil alterabilidad, sería conve-
;
niente moler las semillas en el momento de usarlas.
De las mismas se extrae un aceite que, refinado, es
comestible y se usa en las hemorroides, disentería
y cólicos. Cocidas las semillas de lino con clara de
huevo o crema de leche se emplean para curar las
quemaduras.
Liqúenes. Son muzgos que tienen aplicación en
medicina el más usado es el LICI-IEN islandicus,
;
L., que crece en el norte de Europa y principalmente
en Islandia donde se usa como alimento. Es tónico
y expectorante. Si se desea emplear como tónico, se
prepara la infusión o el cocimiento al 8 0/00; si en
cambio se quiere aprovechar como expectorante, se
:
— 222 —
le quita el amargo lavándolo varias veces en agua
hirviendo o se deja macerar en agua fría vana horas,
y luego se prepara el cocimiento, en agua o en leche.
El LICHEN PYXIDATUS, L. y el L. PULMONARIUS, L.,
tienen las mismas propiedades. Para el liquen blanco,.
véase Carragahen. Los demás sólo se emplean en
tintorería.
Liquidambar. Así se llama el bálsamo extraído de
una planta (liquidambarácea) que crece en Méjico
y la Florida, el LIQUIDAMBAR STYRACIFLUA, L. Sólo
se usa en emplastos.
Lirio de Florencia, iris florentina, L. (irídea)..
Planta muy cultivada en Europa. La raíz, reducida
a polvo, es el mejor dentífrico vegetal. Otras espe-
cies son :el /. de los jardines, cárdeno, común, azul
o de Alemania, iris GERMANICA, L., considerado diu-
rético y purgante el falso acoro o l. de los pantanos,
;
amarillo, I. PSEUDO-ACORUS, L. y el l. hediondo, de
mar, espátula, i. foetidissima, L., de iguales pro-
piedades que el anterior; el /. variado, l. VERSICO-
LOR, L.. que es diurético en pequeñas dosis y pur-
gante drástico y emético en mayor dosis; la espadaña
común, gladiolo o l. de San Juan, gladiolus COM-
MUÑIS, L., que es vulnerario.
Lirio de los valles, convalaria o lágrimas de Scdo-
món, CONVALLARIA MAJALIS, L. (asparragínea). Las
flores y la raíz de esta planta, secadas y pulveriza-
das, son estornutatorias. En estos últiipos años se
ha usado mucho la infusión de esas mismas partes
al 2-3 0/0 contra la asistolia, palpitaciones y otras
enfermedades del corazón, en sustitución de la di-
gital, pues tiene las mismas ventajas que ésta sin
poseer sus inconvenientes.
Lisianthus péndulos. Es una genciana y tiene las
mismas propiedades y uso que ésta.
Lisimaquias. Las dos especies (primuláceas) l. co-
:
mún u oficinal, LYSIMACHIA VULGARIS, L. y la nu-
mularia, yerba de la moneda o de los cien males, L.
NUMMULARIA, L., tienen propiedades astringentes.
Lobelias. Hay dos especies
lobeliu sifilítica o mercurio vegetal, [Link] SYPHI-
LITIC.V, L. (lobeliácea). Es originaria de la América
;
— 223
del Norte, cuyos médicos usan la raíz, en cocimiento-
ai 20 o/oo para curar la sífilis, al interior y al exte-
rior, lavando con el mismo las úlceras. Esa virtud de
la planta la aprendieron de los indios que la usan
desde tiempo inmemorial. Se puede y debe tomar
la mayor cantidad posible
lobelia inflada, L. inflata, L. (id.). Crece también
en Norte América y tiene pronunciadas propieda-
des antiespas módicas y pectorales. Se usa preferen-
temente la tintura, preparada con las hojas y la raíz,
de I a 4 gramos por día en la neurosis, asma, coque-
luche, crup, catarros y demás afecciones del pecho
y de. la laringe. Los indios de Norte América fuman
las hojas como el tabaco ;
por eso se llama allí «in-
dian tobac».
Loconto. Ver Bejuco.
Lúpulo, s. tupio, vidorria, brucolera, hombrecillo,
HUMULUS LUPULUS, L. (canabínea;. Es una enreda-
dera que hoy se cultiva mucho en todas partes por-
que se emplea en la fabricación de la cerveza. Tiene
propiedades sedantes y tónicas. Se usa la infusión
al 5 0/00 en las escrófulas, raquitismo, enfennedades.
de la piel, escorbuto, inapetencia y debilidad.
LI
Llantenes. Se conocen y usan en medicina cinco
especies (plantagíneas), a saber: el llantén común,
mayor, plantaina, plántago, carmel, arnogloso, plan-
TAGO MAJOR, L. el //. menor, lanceolado o de hojas
;
estrechas, P. lanceolata, L.; el ll. mediano o lengua
de cordero, P. media, L.,; el ll. cuerno de ciervo o es-
trella de mar, P. CORONOPUS, L.; y el ll. de perro,
zaragatona, pulguera etc., P. psyllium, L. Todos los
llantenes tienen propiedades ligeramente astringentes
y depurativas. Crecen en todas partes. Como depura-
tivo se toma el zumo a la dosis de 4 cucharadas por
día, y como astringente se da el mismo mezclado en
partes iguales de vinagre para combatir los esputos
de sangre. El cocimiento al 5 0/0 es bueno contra la
tos, la gota y las lombrices. Se dice que hervido el
— 224 —
llantén en vino es eficaz contra la septicemia. El
zumo sobre las heridas, contu-
al exterior se aplica
siones y mordeduras de perros. Las semillas del
PSYLLIUM sueltan un mucílago, al ponerse en mace-
ración, que se está usando mucho en la colitis.
También sirve para gargarismos.
M
Macachín. Se llama así en nuestra campaña al
OXALIS PLATENSIS (oxalidácea), cuyos tubérculos son
comestibles y tienen propiedades antiescorbúticas y
antifebriles.
Maclas o macis. Ver Nuez moscada.
Madreselvas, lonicera CAPRIFOLIUM, L. (capri-
foliácea). Todo el mundo coooce esta planta de
cerco por la delicadeza y fragancia de sus flores.
Las hojas se emplean en infusión al 1-2 0/0 como
astringentes y con las flores se prepara un jarabe
que es un excelente pectoral. La lonicera brachy-
PODA, Van Sielbold, de la misma familia, crece en
el Japón donde se usa el cocimiento de las hojas y
flores contra la albuminuria, a la dosis de 2-4 <Vo.
Dicen que los resultados son sorprendentes.
Magnolia. Hay tres especies (magnoliáceas) que
tienen propiedades medicinales: la [Link] GLAU-
CA, L., cuya corteza es febrífuga y diaforética y se
emplea en el reumatismo el cocimiento al 2 0/0 la ;
m. preciosa, M. pretiosa, y la //z. olorosa, M. SUA-
VEOLENS, cuyas semillas en infusión al 1-2 0/0 son
febrífugas.
Maintencillo. Ver lonidium álbum.
Maíz, s. trigo de India o de Turquía, zea imaiz,
L. (gramínea). Los granos de las espigas de esta
planta, que todos conocen, son uno de los alimentos
más poderosos que se conocen. Conviene sobre todo
en los casos de denutrición y enfermedades consti-
tucionales, especialmente la tisis. En estos casos, se
hierven simplemente los granos en agua y se le agre-
ga manteca o se dulcifica con azúcar. El cocimiento
de los estigmas, vulgarmente llamado «barba de cho-
— 225 —
dos», es un gran atemperante y diurético que con-
viene en todos los males de la vejiga.
Majají. Es el Macachín.
Malta. Se da este nombre a la cebada que se hace
hinchar en agua, germinar y después secar al fuego,
separando luego los gérmenes por frotación. En
polvo, a la dosis de 2-4 gramos diarios, se usa en
las afecciones del estómago, especialmente la dis-
[Link] prepara con la misma la «cer\’-eza de
malta» o «extracto de malta», sin alcohol, que es
muy nutritivo.
Malvas. Numerosas especies de esta familia (mal-
váceas), esparcidas en todo el mundo, se usan en
medicina. Todas tienen más o menos las mismas pro-
piedades, de manera que se sustituyen unas a otras
sin inconvenientes. Las más conocidas y usadas son:
la malva silvestre, común, oficinal o gránele, malva syl-
VESTRIS, L.; la m. pequeña o de hoja redonda, M. RO-
TUNDIFOLIA, L.; la m. comestible, HIBISCUS ESCU-
LENTUS, L. y la m. almizclada, M. moschata, L.
De todas se usan las hojas y las flores en infusión
al I - 2 o/o, como pectorales y emolientes, en la bron-
quitis, romadizo y demás enfermedades inflamato-
rias ;
cocimiento se emplea en forma de baños,
el
enteros o parciales, fomentos, gargarismos y lava-
ti\-as como emoliente y contra las inflamaciones la ;
cataplasma de las hojas da buen resultado en los
tumores, flegmones etc. como calmante y resolutivo.
Del mismo modo se usa la malva grande, pavonia
VISCOSA de nuestros campos.
Malvavisco, s. altea, agalla, yerba cañamera. \Tr
Altea.
Mamón. Nombre indígena dado a la carica pa-
paya, L. (quercifolia).
Manas. Con este nombre se designa un jugo con-
creto y azucarado que fluye, ya sea espontáneamente
ya por incisiones, de muchas especies de fresnos y
en particular del FRAXINUS ORNUS, L., F. rotundi-
FOLIA, Lam., ORNUS EUROPOEA, P., O. ROTUNDIFO-
LIA, P. (oleáceas), que crecen de preferencia en Ca-
labria y Sicilia. Se presenta en el comercio en tres
formas distintas, respectivamente llamadas «maná en
— 226 —
suerte», «en lágrimas» y «graso». Esta sustancia es
conocida desde los tiempos más remotos se la lla- ;
maba entonces «miel del aire» o «miel del rocío» y se'
creía que era la exudación de algún astro. El maná
en suerte es expectorante y pectoral el maná en ;
lágrimas es laxante y se toma a la dosis de 30 grs.
para los niños y 60 para los adultos, disueltoi en
agua o leche el maná graso es aún más laxante y
;
se aplica particularmente en forma de lavativas. En
las regiones donde se produce se usa como azúcar
sin que los consumidores se resientan de sus efectos.
Existen otras numerosas especies en Persia, Arabia,
Kurdistan, Nubla, Italia, Francia y España que su-
ministran maná; pero el más apreciado es el que
proviene de Sicilia y Calabria (i).
Mandragora. Se conocía con este nombre en la an-
tigüedad muchas especies muy usadas como afro-
disíacos y especialmente como narcóticos para pro-
ducir anestesias. En la medicina de Alberto el Gran-
de se hace mucho uso de estas plantas (solanáceas).
Hoy conocemos más que otras la mandragora OF-
FICINALIS que sólo debe emplearse al exterior, en
fomentos y cataplasmas, para combatir tumores es-
crofulosos y escirrosos.
Manduvi-guazú. Es un árbol grande que crece en
las provincias del norte (malvácea). No conocemos
sus usos.
Manioc o yuca, también llamada mandioca y fari-
ña, JATROPHA MANIHOT, L. (euforbiácea). Es planta
rampante originaria de Africa, .pero hoy muy cul-
tivada en toda la América del Sud. Se usa la raíz
como alimento, muy difundido en el Brasil y Para-
guay. Pero es necesario despojarla previamente de
un veneno que es de los más activos que se conocen.
La tapioca, que es un gran alimento para los niños,
procede de la harina de dicha raíz.
Manita. Es el principio activo que se extrae del
(i) Referente al famoso “maná de los hebreos", con que éstos se
alimentaron en el desierto después de su salida de Egipto, hay varias
opiniones. Algunos creen que es el jugo exudado del Hedysarum Alhagi.,
L., y otros del Tamarix Mannifera del oriente. No faltan autores que
opinan que dicho maná era el Parmelia Escalenta, especie de musgo que
arrancado por el viento y trasportado de larga distancia vino a caer
como lluvia del cielo.
— 227
Ulan,! y que se administra como purgante a los ni-
ños, disuelto leche, a la dosis de 10-20 gramos.
en
Mantecas vegetales. De la de cacao hemos ha-
blado al tratar esta palabra. Del coco se extrae una
manteca que reemplaza en la cocina a la de vaca y
al aceite, en algunos parajes. Igual propiedad tiene la
de palma o palmera.
Manzana. Es el fruto del pyrus malus, L. (pomá-
ceaj. Su cultivo intenso en todas partes ha hecho
aumentar hasta el infinito sus variedades. Este fruto
no solamente constituye un alimento de primer or-
den, sino que tiene propiedades ligeramente astrin-
gentes, cuando es crudo, y emolientes y pectorales
cuando es cocido en esta última forma se usa en él
;
romadizo y bronquitis.
Manzanilla. Existende esta planta (compuesta)
varias especies ;
sin embargo,
las dos únicas emplea-
das en medicina son la manzanilla romana, noble,
:
fina, olorosa o camomila, ANTHEMIS NOBILIS, L., y
la m. común, matricaria chamomilla, L. I,a pri-
mera crece espontáneamente en muchas partes, pero
se prefiere la cultivada. Es estomacal, carminativa,
neri’ina y antiespasmódica, muy conocida y muy
usada. Se usa la infusión al 5 0/00 en mayor pro^
;
porción y bebida en gran cantidad, la usan los sue-
cos e ingleses como vomitivo. Combate todos los
trastornos de la digestión. Las cataplasmas de las
flores calman las inflamaciones, los infartos y los
calambres ;
en compresas abdominales facilita la
menstruación. También se usa en gárgaras contra
las úlceras de la boca y garganta. La segunda tiene
las mismas propiedades pero más atenuadas. Anti-
guamente se usaba como emenagoga y antihelmín-
tica una especie llamada manzanilla hedionda, an-
THEMis FOETIDA, L.; pero su uso se ha abandonado
por su olor insoportable. En el campo existe una
especie llamada m. bastarda, anthemis COTULA,
cuyas sumidades y flores, trituradas se aplican en ca-
taplasmas rubéfacientes.
Manzanillo, HIPPOMANE MANCENILLA, L. eufor-
biácea). Planta de la América ecuatorial, venenosa.
en todas sus partes, que no debe usarse en ninguna
;
— 228 —
forma. Hasta sus emanaciones son perjudiciales, aun-
que no con la intensidad que le atribuye la imagi-
nación popular.
Maravilla. \^er Caléndula.
Marchantía polymorpha. Es una criptógama que
habita en lugares húmedos y que se usaba en otras
épocas como diurético.
Marcela macho, gnaphalium Cheirantifolium
(compuesta). Planta común en la Argentina y Uru-
guay. Cuando está en flor, se administra la infusión
al 1-2 o/o en las indigestiones y cólicos el coci-
;
miento de las hojas se usa contra el asma. También
se usa la infusión como febrífuga, emenagoga y
pectoral. La márcela hembra, achyrocline placi-
da (id.) es aromática y estimulante. Se usa en igual
forma y proporción que la anterior.
Maro. Ver Camedrios y Salvia.
Marrubio blanco o común, marrubium vulgare,
L. (labiada). Crece en los terrenos incultos y borde
de los caminos. La planta, en infusión al 2 tiene
propiedades estimulantes, antiespasmódicas y febrí-
fugas. El cocimiento de la raíz es diurético y se usa
en los males de los riñones, vejiga y gonorrea. El
m. acuático, lycopus palustris, Lam. (id.), que
crece en los sitios pantanosos del Piamonte, se usa
allí como febrífugo.
Má[Link] Almáciga.
Mastuerzo macho. Es el Paniquesillo o Bolsa de
Pastor ver ésta. El mastuerzo hembra es una espe-
cie de berro; ver éste.
Matalahúga. Ver Anís.
Mata negra, ruprechlia salicifolia (poligoná-
cea). No conocemos sus propiedades medicinales.
Mate, ILEX PARAGUAYENSIS, Lambert (ilicíneas).
Es tónico y estimulante; se prepara con él la infu-
sión que todo el mundo conoce. No conviene en los
casos de trastornos gastro-intestinales ni en las en-
fermedades nerviosas.
Mático o yerba del soldado, piper angustifo-
LIUM, Kunt (piperáoea). Es una planta de la Amé-
rica Meridional. Sus hojas tienen un poder astrin-
gente y hemostático sumamente enérgico. Se usa la
— 229 —
infusión al lo o/oo en inyecciones para curar la go-
norrea, los flujos leucorreicos etc. El polvo de las
mismas sirve para detener cualquier clase de hemo-
rragia y para curar heridas.
Matricaria, pvrethrum parthenium, Smith
(compuesta). Crece en el Sud de Europa y América
Meridional. En su estructura y olor se parece a la
manzanilla. Se usa en los mismos casos que ésta, la
infusión al 5 0/00.
Mbaracayá. Nombre indio de la oreja de gato.
Mburucuyá. Nombre indio de la Granadilla. Ver
ésta.
Mechoacán, s. jalapa blanca., ruibarbo blanco o de
las Indias, brionia de América, batata purgante, CON-
VOLVULUS MECHOACANNA, Vaud. (convolvulácea).
Se halla en el comercio la raíz de esta planta, pare-
cida a la brionia. En otras épocas se usaba mucho
como purgativa.
Mejorana u orégano mayor, origanum majorana,
L. (labiada). Planta de jardín muy cultivada. Tiene
las mismas propiedades 'medicamentosas de la salvia
común a la^ que se parece. Ver esta planta.
Meliloto, s. trébol oloroso, corona de rey, trifo-
LIUM MELILOTUS, off., L. (leguminosa). Planta muy
común en Europa. Tiene propiedades ligeramente
astringentes y diaforéticas. Se usa la infusión en la-
vativas contra los cólicos flatulentos y en baños lot-
éales para curar la conjuntivitis. Con la jDlanta entera
se preparan cataplasmas que se aplican en los tumo-
res inflamatorios. En el campo existe una especie
de trébol oloroso, MELILOTUS parviflora ípapilioi-
nácea), que tiene las mismas aplicaciones. Antigua-
mente se usaba también el m. azul o trébol cdmizcla-
do, yerba egipciana etc., M. cerúlea, W. (id.), en los
mismos casos.
Melisa, s. torongil, cidronela, abejera etc., melissa
OFFICINALIS, L. (labiada). Planta cultivada en las
huertas y jardines de Europa y América. Tiene mu-
chas propiedades pero a fin de que sea eficaz hay
;
que recolectar la planta cuando es joven. Se usa la
infusión, al i 0/0, como estimulante y antiespasmó-
dica en las indigestiones, los cólicos, los ataques
— 230 —
nerviosos, los vómitos, el histerismo, la melancolía y
jaquecas. Al exterior es vulneraria y se aplica a las
heridas, contusiones, golpes. E vino de melisa
>1 — que
se prepara haciendo her\ ir 2 - 3 gramos de hojas en
250 de vino — se administra en la epilepsia.
Melita o melisa bastarda, silvestre, hedionda, ME-
LITTIS MELISSOPHYLLUM, L. (labiada). Es una plan-
ta que crece en los bosques tiene propiedades exci-
;
tantes y emenagogas, pero se usa con preferencia
contra el mal de piedra. Infusión al i o/q.
Melocotonero, albérchigo o pérsico, amigdalus
PERSICA, L. (rosácea). Planta cultivada en Europa y
América, cuyos frutos son comestibles, sabrosos y
nutritivos. En algunas partes usan la infusión de las
hojas como antihelmíntico en los niños pero es ne-
;
cesario andar con mucho cuidado por cuanto contie-
nen ácido prúsico y son por lo tanto venenosas. Con
las flores se prepara un jarabe que es un buen la-
xante.
Meloncillo, Capparis twediana, T. (caparídea).
Planta argentina. Las hojas contusas aplicadas sobre
los tumores y flegmones son calmantes y madurati-
vas. Se usan también en baños y fomentos- en las
enfermedades nerviosas y en el histerismo.
Membrillero, pyrus cydonia, L. (rosáceab Planta
hoy común en Europa y América. Con el fruto —
que difícilmente se come en estado natural a causa
de su sabor muy agrio — se prepara un jarabe as-
tringente que se administra en la disentería, la dia-
rrea y los esputos sanguinolentos. El cocimiento de
las semillas forma un muc‘í¡lago que se usa en' lavajes
contra las inflamaciones de los ojos.
Menta o yerbabuena. Es una familia (labiadas)
numerosa que comprende muchas especies usadas
en medicina. Las más itnportantes son:
menta piperita, mentha piperita, L., que se cul-
tiva en muchas partes y crece espontáneamente en
casi todo el mundo. Para que la planta conserve to-
das sus propiedades, conviene mudarla de terreno
cada tres años. Es usada desde la más remota anti-
güedad; 304 hojas bastan para prepararse una taza
de té, que tiene propiedades tónicas, estimulantes,
: ; ;
— 231 —
antiespasniiódicas y diaforéticas se usa en el reuma-
;
tismo, cólicos, romadizo, náuseas, vómitos y palpita-
ciones cardíacas. Al exterior se usa en fomentos con-
tra las contusiones y los dolores reumáticos
menta acuática, M. aquatica, L. Crece en los pra-
dos húmedos y orillas de los ríos. Tiene los mismos
usos que la anterior;
menta de hojas redondas, M. ROTUNDIFOLIA, L.
La infusión, 0.50 0/0, se recomienda como anticolé-
rica ;
menta rizada, M. CRISPA, L. y menta verde, romana
o yerba santa, M. ACUTI folia, L. Tienen las mismas
propiedades que la piperita;
menta de caballo, monarda punctata, L. Crece
particularmente en la América del Sud y es usada
como antiespasmódica y febrífuga, en infusión co-
mo la piperita.
Meo, hinojo de oro o de los Alpes. Llámase así a
s.
la raíz del athamantha meum, L. (umbelífera). Se
usa el cocimiento de la misma al i - 2 0/0 como diuré-
tico y estimulante.
Mercurial. Hay varias especies. Las tres usadas
en medicina son
mercurial común u oficinal, mercURIALIS annua,
L. (euforbiácea), que suele crecer en los campos cul-
tivados: Se emplea contra la sífilis, como purgante y
depurativo, al interior el cocimiento al 10 o/oio y en
enemas al 20 0/00
mercurial vivaz, perenne, de los bosques o de perros,
M. PERENNIS, L. (id.). Sus propiedades son las mis-
mas que las de la anterior, pero más activas, razón
por la cual se disminuye la proporción a la mitad;
mercurial modiola prostrata (malvácea). Varie-
dad americana de las anteriores, que tiene las mis-
mas propiedades de éstas, pero no tan activas, y que
se usa también al exterior para lavar heridas y llagas.
Miel. Aunque no es éste el sitio más apropiado
para hablar de la miel, la incluiremos aquí por dos
razones porque es el producto del polen de las flo-
:
res elaborado por las abejas y por su gran importan-
cia alimenticia y medicinal. En casi todo el mundo
hay en la actualidad abejas que producen miel, indi-
— 232 —
genas del país que habitan (i) o formando parte de
las industrias rurales. La miel tiene diferentes as-
pectos, sabor, consistencia etc. según la clase de
abejas que la producen y la riqueza y variedad de
flores que se hallan en los parajes que aquéllas ha-
bitan. En general, la miel más rica es la que se pro-
duce donde abundan las labiadas. Las flores vene-
nosas influyen también en la composición de la miel
y desgraciadamente se han producido, por esta causa',
no pocas intoxicaciones (2). La miel es usada desde
la más remota antigüedad. Los sabios antiguos le
atribuían virtudes soberanas y universales. Hipócra-
tes la aconsejaba —
dice Dorvault —
con el objeto
de prolongar la existencia. Pitágoras y Demócrito
parece que vivían de pan y miel, considerando esta
alimentación como infalible para prolongar la vida y
sostener el espíritu en todo su vigor. Sea como fuere,
el hecho es que no se puede hacer nunca una ley
universal y que la miel es intolerable a muchos es-
tómagos delicados. Aparte de ser un alimento que
sustituye con ventaja el azúcar en la generalidad de
los casos, especialmente para endulzar tisanas, se
emplea en medicina como laxante, reires cante y
emoliente, a la dosis de una o varias cucharadas,
tomadas solas o disuelta en agua. En esta última
forma se usa también en enemas. Forma la base
de los «melitos» y del «hidromiel», bebida muy usada
entre los pueblos del norte, que se prepara del modo
siguiente: miel gramos 250, agua 1250, fermento de
cerveza 60; póngase la mezcla dentro de un tonel,
manténgase a la temperatura de 19°- 25° c., déjese
fermentar, trasiéguese y embotéllese en tiempo opor-
tuno. En las farmacias se vende: la miel de moras,
que es astringente y se emplea en colutorios y gar-
garismos la miel de saúco, que a la dosis de 15- 30
;
gramos es sudorífico; la miel rosada, que es también
astringente y se usa como la de moras. Suele falsi-
ficarse la miel y mezclarla con diversas sustancias co-
(1) Así sucede, por ejemplo, en la provincia de Entre Ríos, donde
existe una abeja llamada “camoatí", que produce una miel muy rica.
(2) Numerosos casos de intoxicación se han registrado debidos al
consumo de la miel producida por “lechiguanas", a causa de las flores
del “timbó", de las que aquéllas extraen el polen.
:
— 233 ~
mo ser jarabe de glucosa y melaza. Para conocer
si es pura, se aconseja el siguiente procedimiento
en un poco de agua o en alcohol débil agréguese
unos lo gramos de miel; si se disuelve ésta comple-
tamente es pura, y si deja depósito insoluble no lo es.
Mijo del sol o granos de amor, LiTHOSPí:RMtJM
OFFICINALE, L. (borragínea ). Antiguamente con las
semillas de esta planta se preparaba una emulsión
que se usaba como litontríptica y antidisentérica.
Mikania, mikania scandens (compuesta). Véase
Guaco, pues forma parte de la misma familia y se usa
en los mismos casos.
Milenrama, s. milefolio, mil hojas, artemisia bas-
tarda, aquilea de mil hojas, yerba de los carpinte-
ros etc., ACHILLEA MILLEFOLIUM, L. (compuesta).
Se dice que su nombre deriva de Áquiles, quien, se-
gún Pliniq, curó con esta planta sus heridas y las
de sus compañeros. Tiene muchas propiedades me-
dicinales :es tónica, estimulante, emenagoga, depu-
rativa, antihemorroidal y vulneraria. Se usan las
sumidades en cocimiento al 2 0/0 al interior y al 5 0/0
para fomentos y baños de asiento. Sus propiedades
más pronunciadas son las antihemorroidales. Con el
extracto concentrado y cualquier cuerpo graso se
preparan supositorios eficacísimos en esta enferme-
dad. Hay una infinidad de otras especies que se
emplean en Europa en muchas enfermedades pero ;
la más medicinal es la descrita.
Mio-mio, BACCHARIS CORDIFOLIA (compuesta).
Planta sud-americana que no debe emplearse por
ser muy venenosa.
Mirobalanos. Se llaman así los frutos de varias es-
pecies de MYROBALANUS (combutáceas y euforbiá-
ceas). Proceden de las Indias Orientales y son pur-
gantes.
Mirra. Es una gomo-resina que fluye del balsamo-
DENDRON MYRRHA, Nées (terebintácea), árbol de
Arabia y Nubia. Es conocida y célebre desde la an-
tigüedad, pues se hallan alusiones de ella en la Bi-
blia, y era el perfume por ¡excelencia y el regalo
obligado en todas las grandes solemnidades. Se usa
la tintura, a 'la dosis de i gramo interiormente, como
— 234 —
estimulante, tónica y emenagoga, y ál exterior en
fricciones contra los dolores reumáticos y para curar
úlceras. Algunos médicos la han usado en inyeccio-
nes en los trayectos fistulosos, al parecer con resulta-
dos muy satisfactorios.
Mirtilo. Ver Arándano.
Mirto. Ver Arrayán.
Mirtol, ziziPHUS MIRTOL (ramnácea). Planta ar-
gentina. El cocimiento de las hojas sirve para cu-
rar heridas.
Molle, DAVANA DEPENDENS (anacardiácea). Abun-
da en la Argentina y Uruguay. Su cocimiento es
astringente. Se usa al 5 %
en lavajes, gárgaras etc.
Monesia o buranhem. Se conoce con este nombre
la corteza del CHRYSOPHYLLUM buranhem, Riedel
(sapotácea), árbol grande que crece en el Brasil y
particularmente en el estado de Río Janeiro. Tiene
propiedades muy astringentes y se emplea al inte- :
rior el cocimiento al 1-2 %
contra las diarreas y
hemoptisis ;
al exterior, al 5 0/0, en fomentos para
las hemorragias y las úlceras antiguas y en inyeccio-
nes contra la leucorrea, blenorragia et'c.
Morales o moreras (urticáceas o moráceas). Hay
dos especies el moral negro, MORUS NIGRA, L. y el
:
moral blanco, morera o moral de gusano de seda, MO-
RES ALBA, L. Las dos plantas son originarias de
Asia, pero hoy se cultivan en casi toda la zona tem-
plada. Los frutos, llamados moras, son un excelente
refrescante, laxante y astringente. Su jugo se em-
plea tamibién, mezclado con agua y azúcar o soloi,
para gárgaras en las afecciones de la garganta. El
de las moras negras sirve para colorear vinos, jara-
bes etc. La corteza de la raíz eá tenífuga y purgante.
Moringa o nuez de ben, moringa nux ben, Des-
fontaines (leguminosa). Es planta del Mar de las
Indias. Los malayos comen las hojas atribuyéndoles
ima acción estimulante, tónica y antiescorbútica. Con
las flores preparan cataplasmas resolutivas de los tu-
mores. La raíz fresca se usa como la mostaza negra
en occidente.
— 235 —
Mostacilla. Así se llama en la campaña una kras-
SICA (crucifera) cuyas semillas tienen la misma ac-
ción que la mostaza. Ver ésta.
Mostaza. De esta planta (crucifera) existen varias
especies pero las únicas dos usadas en medicina
;
son la mostaza negra o roja, Sinapis nigra, L. y la
mostaza blanca o inglesa, sinapis alba, L. Se usan
únicamente las semillas reducidas a polvo. Las de
la primera son las que se usan con preferencia para
preparar los «sinapismos» cuya acción rubefaciente
y excitante de la piel todos conocen y para mezclar
con la harina de lino cuando con ésta se preparan
cataplasmas excitantes y derivativas (i). Las de la
segunda sirven para preparar el condimento conocido
con el nombre de «mostaza francesa». La infusión
de las semillas al i %
al interior es estimulante y
antiescorbútica. Son empleadas desde la más remota
antigüedad. Cocidas en vino forman un excelente
estomacal y hervidas en vinagre se usan como co-
lutorio. Suele mezclarse en el comercio, con fines
fraudolentos, con las semillas de nabo.
Moyas. Las dos especies conocidas en la cam-
paña, MOYA FEROX y MOYA SPINOSUS (celastríneas)i
no tienen propiedades bien definidas.
Mucuna, guisante piojoso o pica-pica, mucuna
PRURIENS, D. C. (leguminosa). El fruto de esta
planta es considerado antihelmíntico. Los pelos ro-
jos de que está cubierto, aplicados sobre la piel,
producen un picor insoportable, propiedad que se
aprovecha para desenvolver calor en la piel de los
coléricos y para preparar pomadas rubefacientes.
Mudar o mador, asclepsias gigantea, L. (apoci-
náoea). Los indios creen que la raíz de esta planta
es el mejor remedio contra la lepra, la elefantiasis!,
las úlceras sifilíticas y demás afecciones graves de
la piel. También se considera que en pequeñas can-
tidades es tónica, expectorante y estomacal y que en
mayor dosis emética y sudorífica. Se toma la mfu-
(i) Es un gran error, cuando se usa la harina de mostaza negra en
pediluvios, disolverla en agua muy caliente o mezclarla con vinagre, pues
en ambos casos no se producen los vapores irritantes que son justamente
los que le dan el poder rubefaciente. La blanca, poco usada entre nosotros,
no presenta esos inconvenientes.
— 236 —
sión al I -
3 °/o según el efecto que se desea en fo-
;
mentos se usa el cocimiento al 5 0/0. Además, los
indios emplean la corteza pulverizada en la disen-
tería aguda.
Muérdago o visco blanco, VISCUM álbum,L. (lo-
rantácea). Hemos mencionado ya esta planta en la
Parte I. Es un parásito que crece sobre las mirtáceas.
Las bayas son vermífugas y las hojas hemostáticas.
Se usa el cocimiento de éstas 2-^3 0/0 contra los
-ají
flujos y vómitos de sángre, hemorroides, úlceras del
estómago y en general contra todas las hemorragias.
Muguet. Ver Lirio de los valles.
Murta, EUGENIA AFRICA (mirtácea). Planta sud-
americana. La infusión de las hojas es astringente.
Ver Arrayán.
Musgos. De casi todos los que se usan en medicina
nos hemos ocupado ya. Véase las palabras algas,
carragahen, coralina, facas, liqaenes etc. Diremos
algo dei niasgo de Córcega, MUSCUS MARINUS, Lat.,
que se recoge en las rocas de las islas del Mar Tú
rreno. Se emiplea la infusión aj 5 o/g para curar los
escirros de las glándulas pero sobre todo como ver-
mífugo para los niños se toma solo o asociadoi a
;
otras especies similares. En las costas rocallosas de
la República los musgos abundan pero nadie hace ;
uso de ellos.
Nabo común, brassica NAPUS, L. (crucifera). Es
una planta comestible hoy cultivada en todas partes
y bien conocida. Con la raíz se prepara un jarabe
que tiene propiedades pectorales incisivas. La pulpa,
cocida, se usa para preparar cataplasmas resolutivas.
Al mismo género pertenecen la raqaeta caltivada, :
BRASSICA ERUCA, L. de Europa Meridional, que
la
es antiescorbútica, diurética y afrodisíaca y la ra-
qaeta marítima, ERUCA marina, L., que crece en las
arenas de las playas, y es un antiescorbútico pode-
roso. De la berza o col ya nos hemos ocupado.
— 237 —
Nandiroda, fevillea cordifolia, Poiret (cucur-
bitáceaj. Es una planta trepadora del Brasil y de
las Antillas,que produce un fruto bastante grande.
Las semillas de este fruto, a la dosis de 4-5 gramos,
son tónicas y estomacales aumentando la cantidad
;
resultan un purgante muy enérgico y un emético se ;
emplean en el Brasil contra las enfermedades del
hígado.
Naranjillo. Llámase así en Santiago del Estero al
CAPPARIS SPINOSA, P. (caparídea), donde emplean
el cocimiento de la corteza y de las hojas para baños
contra el histerismo y las enfermedades nerviosas.
Naranjo. Esta útilísima planta es originaria de la
India y de la China, pero se halla actualmente cul-
tivada en la zona intertropical y parte de la templada
de todo el mundo. La especie que más utilizamos;,
por sus frutos exquisitos, es el naranjo dulce, CITREts
AURANTIUM, Risso (aurantiácea). La infusión de las
hojas al 5-10 0/00, recogidas cuando' son verdes y
tiernas, es sudorífica y antiespasmiódica, usándose es-
pecialmente en convulsiones y epilepsia con las
las ;
flores, azahares, se prepara un hidrolato, la conor
cida «agua de azahar», que 'es también antiespasmó-
dico los frutos son refrescantes y su corteza sirve
;
para preparar un jarabe y una tintura que tienen pro-,
piedades estomacales. Diel naranjo agrio o amargo,
CITRUS VULGARIS, R. (id.), se utiliza la cáscara en
licorería y las flores para preparar un agua de azahar
que es más suave de la del naranjo dulce.
Narciso silvestre o de los prados, NARCissus pra-
TENSIS OFFICINALIS, Lam. (amarilídea). Es una plan-
ta común en los prados europeos. Las hojas son emé-
ticas los bulbos son eméticos y purgantes y las flo-
;
res antiespasmódicas. Infusión al i 0/0. Usese con
cierto cuidado.
Nardos. Dos especies de esta familia (valerianá-
ceas) son las que se usan en medicina el nardo de la
:
India o espicanardo, nardus indica, D. C., cuya
raíz usada en cocimiento al i 0/0 tiene propiedades
estimulantes y nerviosas y el nardo céltico, SPICA
;
GALLICA, D. C., que se tisa del mismo modo que la
anterior.
— 238 —
Negrillo, CYPERUS REFLEXUS (ciperácea). Planta
sud-americana de propiedades diuréticas y sudorífi-
cas. Se usa particularmente el cocimiento del rizoma
al I 2 o/o al interior contra la gonorrea y las enfer-
-
medades de las vías urinarias y también en inyeccio-
nes uretrales. Dícese que tiene propiedades febrífu-
gas, y con ese objeto se administra en las fiebres
intermitentes.
Neguilla, nigela o falso comino, nigella arven-
SIS, L. (ranunculácea). Las semillas de esta planta,
llamadas en otra época «pimentilla» o «toda especia»
son entre los egipcios un condimento. Su infusión al
I o/o se usa como carminativo, fortificante, emena-
gogo, anticatarral y afrodisíaco. Iguales propiedades
tienen las simientes de la neguilla de Damasco, ni-
gella DAMASCENA, L.
Nenúfar blanco o ninfea, azucena de los campos, de
agua, NYMPHAEA ALBA, L. (ninfácea). Es una planta
acuática que todo el mundo conoce por sus grandes
hojas flotantes. Las hojas y la raíz gozan de propie-
dades calmantes y lantiafrodisíacas y eran muy usa-
das en o^ra época. Cocimiento al 2 0/0. El nenúfar
amarillo, nymphaea lútea, L., tiene las mismas
propiedades y sustituye al blanco.
Nesaca. Ver Quiebra-yugo.
Níñarupa o reseda del campo, lippia lycioides,
P. (verbenácea). Planta argentina y uruguaya. La in-
fusión de las hojas a;l i - 2 0/0 es inuy usada por la
gente del campo en los casos de resfríoi, catarro y
dolores de estómago.
Niño-Dios. Llámase así en el campo a una especie
de AGROSTIS (gramínea), cuyas propiedades no co-
nocemos bien.
Nogal, JUGLANS REGIA, L. (amentácea o juglán-
dea). Hermoso árbol originario' de Persia y Siria,
hoy muy esparcido en la Europa Meridional, espe-
cialmente Italia y Espiaba. Abunda también en Chile
y en nuestras provincias andinas. Se puede decir que
es una de las plantas Uiás útiles que la naturaleza
ofrece al hombre. Sus frutos constituyen uno de los
alimentos más sanos y agradables que se conoce se ;
llaman «nueces» y todo el mundo los conoce. El
;
— 239 —
pericarpio o corteza verde que recubre las nueces es
empleado desde la más remota antigüedad como
antiescrofuloso, antiraquítico, estomacal, depurativo y
antisifilítico; infusión al i - 2 0/0. El cocimiento de las
flores y de las hojas es un gran astringente que se
emplea al exterior y al 5 0/0 en las inflamaciones de
la vista, para lavar úlceras malignas y llagas, en
fomento sobre las mismas, y en baños parciales o
generales el mismo cocimiento es muy eficaz en la
;
leucorrea y gonorrea usado en inyecciones vaginales
y uretrales. Al interior se usa la infusión al 2 0/0 de
las flores y hojas en los mismos casos que se usa
la cáscara del fruto y además como tónico y contra
la ictericia. El aceite extraído de las nueces secas
sirve para combatir las manchas de los ojos y los
herpes secos. El cocimiento de la corteza es vermí-
fugo y sirve también para disolver los cálculos de la
vejiga. En los Estados Unidos crece una especie, el
nogal ceniciento, juglans CATHARTICA, Mich., cuya
segunda corteza se usa allí como vesicante, purgante
y antictérico al
: interior el cocimiento al i 0/0 .
Noyal, CUPANIA uruguayensis (sapindácea). No
conocemos sus usos.
Nueces. Reciben este nombre ciertos frutos de cás-
cara ósea que se abren en dos valvas, recubiertos
generalmente de una sustancia carnosa o corteza.
Aquí sólo nos ocuparemos de las que tienen empleo
en medicina.
nuez de Areca, avellana de las Indias, proveniente
del ARECA CATECHÚ (leguminosa), cuya simiente
molida y mezclada con betel forma un masticatorio
muy usado por los indios
nuez de Bancul o de las Malucas, fruto del aleu RI-
TES TRILOBA, Pers. (euforbiácea), que crece en toda
la zona tropical. Los negros la comen para purgarse.
nuez de ravendsara o de clavo de especia, suminis-
trada por el AGATOPHYLLUM AROMATICUM, Will.
(rutácea), cultivada en la Isla de Francia y usada en
Oriente no sólo como condimento sino también como
tónica y cordial;
nuez de bonduque (leguminosa) es astringente y se
;
usa contra la gonorrea, el bostezo y las convulsiones ;
240 —
nuez moscada o de especia; es la semilla del MY-
RISTICA FRAGRANS, Hoult. (miristicácea), planta de
las M
olucas. Es un condimento que tiene propieda-
des estimulantes y tónicas. La «manteca de nuez
moscada» se emplea en fricciones contra las parálisis.
Para las propiedades y usos de las nueces de aga-
lla,de hola, de anda, nuez vómica etc. véase las pala-
bras Agallas, Kola, Anda y Canirán.
Nueza. Ver Brionia.
O
Ojo del diablo o yerba del teruteru, sysyrin-
CHIUM CHILENSE (iridácea). No conocemos sus pro^
piedades.
Oleo-resinas. Véase Bálsamos y Trementinas.
Olibano. Ver Incienso.
Olivo o aceituno, OLEA europoea, L. (jazminácea
u oleácea). Planta útilísima, originaria de Asia y muy
cultivada en el mediodía de Europa. Actualmente se
empieza a cultivar en gran escala en algunas provin-
cias andinas, especialmente Catamarca, Rioja, San
Juan. La infusión de las hojas y de la corteza del
olivo al 2 o/o es febrífuga y antineurálgica. La fruta,
llamada aceituna, es comestible, convenientemente
preparada. De ella se [Link] el aceite tan usado en
la economía doméstica y en la farmacia para disol-
ver muchos principios activos de las plantas (véase
Capítulo VI). Dicho aceite, cuando es bien tolerado,
se toma a la dosis de una o varias cucharadas como
laxante o refrescante. Actualmente se está ensayando
como reconstituyente y tónico en muchas enfermeda-
des orgánicas, especialmente en la tuberculosis pul-
monar. "Mezclado con papas ralladas, es el mejor
remedio contra las quemaduras, por más que muchos
desprecian esta sencilla preparación popular. Caliente
se usa en fricciones como calmante. En la China
crece una especie de olivo, el OLEA fragrans, L.,
cuyas hojas se usan para arornatizar el té.
Olmo, ULMUS CAMPESTRIS, L. (ulmácea). Se em-
plea la corteza despojada de la epidermis al interior
— 241 —
en cocimiento al 30 0/00 contra la ascitis, 'las enfer-
medades de la piel y la hidropesía. Algunas varie-
dades de este árbol tienen unas agallas que suelen
contener un líquido dulce y viscoso, llamadO' «agua
de olmo», que se usa para lavar heridas y contra las
enfermedades de los ojos. Haciendo evaporar el agua
de ese líquido se obtiene un bálsamo muy eficaz para
combatir las afecciones del pecho. Con la corteza
del olmo leonado, ULMUS fulva, Mich., se prepara
un cocimiento que sirve como bebida, para lociones
y fomentos es emoliente.
;
Ombligo de Venus. Ver Oreja de Monje.
Ombú, PHYTOLACA DIOICA (fitolacácea). Hermoso
árbol de la región pampeana. Las hojas y los frutos
son un purgante drástico mejor es usar el zumo de
;
los mismos al exterior para curar heridas y úlceras.
Opio. En la palabra Adormideras hemos dado nues-
tra opinión sobre este producto. Los que creen que
hemos exagerado, pueden hacer uso del opio-, si así
les parece bien, como calmante de los grandes dolob-
res rebeldes a otros tratamientos. Se usa, en estos
casos, el láudano y el aceite opiado en fricciones o
por gotas y las cataplasmas opiadas.
Opoponaco. Es una gomo-resina extraída del pas-
tinaca OPOPONAX, L. (umbelífera). Su nombre quie-
en árabe «remedio para todos los males». Se
re decir
usa mucho en Oriente y entra en la composición de
muchas preparaciones antiespasmódicas, expectoran-
tes y estimulantes.
Orégano, origanum vulgare, L. (labiadas).
Planta aromática que crece en los bosques montuo-
sos y en los terrenos áridos. La infusión al i 0/0 es
estimulante y nervina. Para el orégano de Creta, véa-
se Díctamo crético.
Oreja de gato. Con este nombre se conoce en
nuestra campaña dos especies de plantas el HYPE- :
RICUM CONNATUM (hipericácea) y la DICHONDRA
REPENS (dicondrácea). De la primera se usa el coci-
miento de las sumidades floridas para gargarismos,
en casos de angina u otra afección de la garganta,
y para inyecciones contra los flujos blancos; es as-
tringente, estimulante y vulneraria. El cocimiento de
— 242 —
la segunda se aplica en fomentos sobre las llagas y
bubones.
Orejas de judas, peziza aurícula, L. (hongo);
Crece con preferencia sobre los sauces viejos. In-
fundido en vino se da contra la hidropesía y en lai-
leche contra las anginas.
Oreja de monje, ombligo de Venus o sombrerillo,
COTYLEDON UMBILICUS (grasulácea). Es una peque-
ña planta que crece en los muros viejos, rocas, islotes
y terrenos húmedos y sombríos de la Europa Meri-
dional. El jugo de las hojas se usa contra la epilep-
sia, a la dosis de 10-20 gramos por día.
Organeta. Ver Palomilla.
Orobanca, s. yerba del león, yerba torera, leonina
HERBA, OROBANCHE MAJOR, Lamk. (personada). Es.
una planta parásita. En Virginia usan su polvo en
las úlceras inveteradas y el cáncer. La planta de la
misma familia llamada clandestina, lathraea clan-
destina, que crece sobre las raíces del haya, se ha.
preconizado contra la esterilidad.
Orobio, yero o alverja, OROBUS VERNUS, L. (legu-
minosa). Es una especie de algarroba, cuyas semi-
llas, reducidas a harina, se usan para cataplasmas,
resolutivas.
Orozuz. Ver Regaliz.
Ortigas. Las especies más conocidas son: la ortiga
espinosa, picante o pequeña, URTICA URENS, L. (ur-
ticácea); la o. mayor, u. dioica, L. (id.); la o. ro-
mana, u. PILULIFERA, L. (id.), y la o. blanca, u.
INERS, L. (labiada). La segunda y la cuarta son las
más usadas, siendo también comestibles y pudién-
dose usar como las espinacas. La infusión de las
hojas y de la raíz, o de las dos juntas, al 10 0/00 es
astringente, detersiva y pectoral, usándose en los flu-
jos blancos, las impurezas de la sangre, la diarrea, la-
tos, el asma, la hidropesía, el tifus y los esputos de san-
gre. La raíz, cocida en vinagre o macerada en aceite-
sirve para detener la caída del cabello y hacer cre-
cer el caído (siempre que el cuero cabelludo esté em
buenas condiciones). El picor que produce la hoja-
fresca se ha utilizado contra el reumatismo.
:
— 243 —
Paciencia. Las tres especies de esta planta (poli-
gonácea) que se usan en medicina y que crecen en
los lugares húmedos, pantanosos y aún en el agua,
son el ruibarbo silvestre, romaza c íííijUlo, rumex
:
PATIENTIA, L., cuya raíz es tónica y diafo'-ética y
se usa en infusión al 20 q'zZj contra las enfermedades
del hígadc, de la piel y la sama; la paciencia o ace-
dera acuática, rumex aquaticus, Smith, que es
muy ctbítringente y se recomienda contra el escor-
buto; y la paciencia sanp^re de drago o acedera roja,
RUMEX SANCUINEUS, L., que crece especialmente en
el Brasil, dcnde se usa la raíz en infua'-^n al interior
como astringente y febrífug?. y al exterior Cv^mo fun-
dente.
Paico, ROUBIEVA MULTIFIDA (quenopodiácea)..
Planta sudamericana; crece en la Argentina y Uru-
guay. La infusión al 2-3 Oo se administra en la
campcLu. cOxAO digestiva y diurética, en casos de
eiVipach 1., Gicentcna, ajina, có*icos c La
tintura es antihelmíntica^
Pajas. Las que más se utilizan en medicina son
la de avena, de la que hemos hablado al ocuparnos
de esta planta; y la paja brava, la colorada y de pe-
nacho, PANiCUM PRIONITES (gramínea), paspalum
QUADRIFARUM (id.) y ARUNDO SELLOANA (id.). El
cocimiento de las tres se administra al interior como
remedio eficaz contra la ictericia catarral.
Pajarilla, s. aguileña, pelicanos, manto real, aqui-
legia VULGARIS, L. (ranunculácea). Planta europea,
que se cultiva en los jardines. La raíz, la yerba, las
flores y las semillas tienen propiedades diuréticas,
diaforéticas y antiescorbúticas. Se usa la infusión al
2 por ciento.
Palán-palán, nicotiana glauca (solanácea). Plan-
ta que abunda mucho en algunas provincias argen-
tinas. Crece en los edificios viejos. Suelen cubrirse
las hojas con sebo y aplicarse sobre las inflamaciones
y diviesos para obtener alivio. El cocimiento de la.
:
— 244
planta entera se usa para baños de asiento contra
las almorranas.
Palma christi. Ver Ricino.
Palmeras. Véase las palabras Cocotero, Datilero,
Caranday, Sagú, etc.
Palmito. Así se llama el meollo de los tallos nue*-
vos de ciertas palmeras que se come guisado, cons-
tituyendo un alimento sano y agradable.
Palomilla de tintes, ancusa u orcaneta, anchusa
TINCTORIA, L. (borragípeaj. En la farmacia sólo se
usa para colorear pomadas.
Palos. Aunque en la descripción de cada planta se
hallará lo concerniente al palo O' leñoi, cuando éste
tiene usos medicinales, citaremos aquí algunos muy
conocidos por sus propiedades
palo amargo, strychnos niederleinii, Gilg., (lo-
ganiácea). Planta que habita en Misiones, descrita
por Domínguez. Algunos aconsejan usar el cocimien-
to en fomentos como' excitante; pero no se olvide
que la planta es tóxica;
palo de leche, colliguaja brasiliensis (eufor-
biácea). Crece en el Brasil y secreta un látex acre
que es usado para curar verrugas y muelas cariadas.
palo dulce. Ver Regaliz;
palo santo. Ver Guayaco.
Todos los demás palos se usan en tintorería.
Panamá. Ver Quillaya.
Paniquesillo. Ver Bolsa de pastor.
Pao-pereira, vallesia inédita (apocinácea). Es
un gran árbol dejl Brasil del que se usa la cO'rtezja
en cocimiento al 5 0/0 contra las fiebres intermitentes.
Papayo. Ver Carica papaya.
Papilla purgante, solanum COMMERSONII (sola-
nácea). Planta sud-americana, cuyos tubérculos se
usan en la campaña como purgante drástico.
Paracari, marsypiantes hyptoides (labiada). Es
una planta que crece en el Brasil, habiendo varias
especies en Méjico, Guatemala, Guayana y Perú. Los
brasileños emplean la infusión al 20 0/00 contra el
asma.
Paraíso, melia azedarach (cedrelácea). Arbol
muy conocido y que adorna las calles y paseos. La
— 245 —
infusión de las hojas al i - 2 0/0 es purgante y anti-
helmíntica. Usese con prudencia.
Paratudo. Ver Amendoirana.
Pareira brava, cissampelos pareira (menisper-
mácea). Es una variedad de abutúa — ver esta pala-
bra — que crece en la República Argentina y Uru-
guay. El zumo de las hojas goza fama de ser eficaz
contra las mordeduras de las víboras, empleado al
exterior. Internamente se usa el cocimiento de la
raíz al 2 0/0 en todas las inflamaciones génito-uri-
narias y cálculos. Iguales propiedades tiene la pa-
reira núdica que crece en la isla de Ceilán, cuyas
hojas y tallos mastican los indígenas por creerla es-
tomacal.
Parietaria, s. pelosilla, yerba de San Pedro, parie-
TARIA OFFiciNALis, L. (urticácea). Debe su nombre
al hecho de crecer en las hendiduras y al pie de las
paredes. Se usa en infusión al 10 0/00 comO' expec-
torante, emoliente y diurética.
Parnasia o hepática blanca, HEPATICA alba, L.
(caparídea). Crece en la sierra de Guadarrama (Es-
paña). Las hojas y flores son astringentes; se toma
la infusión al 10 0/00 o se emplea la misma en in-
yecciones.
Parra brava. Ver Abutúa y Pareira brava
Parra silvestre. Especie de vid que da un fruto
muy agrio.
Pasionaria. Ver Burucuyá hediondo.
Pastinaca silvestre, s. esfondilio, acanto de Alema-
nia, angélica silvestre, branca ursina bastarda, hera-
CLEUM SPHONDYLIUM, L. (umbelífera). La raíz, seca
y pulverizada, se usaba mucho en otra época contra
la epilepsia. Dosis 2-5 gramos.
Pastos. El único que se usa en medicina es el
heno, del que ya hemos hablado bajo la denomina-
ción de flores de heno.
Patata, solanum tuberosum, L. (solanácea). Es-
ta planta, que todo el mundo conoce, es originaria
del Perú. Es un alimento' sano y nutritivo por la
gran cantidad de fécula que contiene, pudiendo con-
siderarse como emoliente y antiescorbútica. Raspada
y mezclada con aceite, es el mqjor remedio contra
— 246 —
.lasquemaduras. En otras épocas se usaba la infusión
de las hojas, flores y retoños tiernos como excitantes.
Pertenece a la misma familia la berenjena, SOLA-
NUM ESCULENTUM, L. y el tomate, solanum lyco-
PERSICUM, L. El uso medicinal de este último es el
de calmar la inflamación hemorroidal, para lo cual
se forma con él una pasta o se prepara una pomada.
Patchuly, pogostemon patchouly, Pellet. (la-
biada). Unicamente sirve para preservar la ropa de
la polilla.
Pega-pega. Ver Liga.
Pelitre, anthemis pyrethrum, L. (compuesta).
Planta que crece en Turquía, Norte de Africa y Asia
Menor. Se emplea la raíz seca como masticatorio' y
sialagogo; fortalece las encías. Pulverizada produce
estornudos y sirve para componer polvos dentífricos.
Las hojas y raíz del pelitre del Cáucaso, pyrethrum
CAUCASICUM, D. C. y de la manzanilla persa, P. RO-
SEUM, Bieb., de la misma familia, secas y pulveriza-
das constituyen el polvo insecticida.
Pelosilla u oreja de ratón, aurícula muris, hie-
RACIUM PILOSELLA, L. (compuesta). Planta esparci-
da en la zona templada. El cocimiento al 1-2 0/0
sirve para combatir las diarreas, detener las hemo-
rragias pasivas, usándose tamibién en la hidropesía,
fiebres intermitentes y afecciones calculosas.
Peludilla. Ver Alfilerillo.
Pensamientos. Los únicos que se usan en medicina
son los silvestres, llamados también trinitaria o pin-
celes, VIOLA TRICOLOR, L. (violariácea). Crecen es-
pontáneamente en los campos. Se emplean las hojas
con los tallos y las flores como depurativo, especial-
mente en las afecciones cutáneas, en forma de infu-
sión al 10 0/00.
Peonía, si yerba de Santa Rosa, yerba casta, POLO-
NIA OFFICINALIS, Retz. (ranunculácea). Se cultiva
en los jardines y es usada desde la antigüedad por
sus virtudes antiespasmódicas, contra la hidropesía,
la epilepsia y las convulsiones. Empléase el coci-
mieríto de la raíz y de las hojas al 1-2 0/0 En cam-
.
bio, las semillas son eméticas y purgantes. Hay tres
variedades igualmente usadas la peonía hembra.
:
; ;
247 —
POEONIA FOEMINA; la p. macho, P. MASCELA, y la
[Link]. Esta última es reputada como la mejor.
En algunas partes suelen hacer con las semillas co-
llares para niños con el fin de preservarlos de las
convulsiones.
Pepinos. Ver Cohombro.
Perdigúela, polígala SULCATA (poligonácea).
Planta argentina y uruguaya. La raíz es ligeramente
emética. Cocimiento al 2 - 3 0/0.
Perejil. Hay cuatro especies de esta planta (um-
belíferas; que se usan en medicina;
perejilcomún, apium petroselinum, L.; es el
que se usa como condimento. La infusión de la raíz
al 20 0/00 es excitante y aperitiva; se usa en lava-
tivas contra la diarrea; el zumo de las hojas tiene
propiedades antiperiódicas y febrífugas las mismas,;
contundidas, suelen aplicarse sobre los infartos lác-
teos para resolverlos la infusión de los frutos al
;
I - 2 0/0 es carminativa
perejil de Macedonia o de las rocas, apio de las
rocas, BUBON MACEDONICUM, L. Se usa la infusiónl
al 2 - 3 0/0 contra la epilepsia
perejil de los pantanos o apio lechal, SELINUM pa-
lustre, L. Desde la más remota antigüedad se usa
para combatir la epilepsia, la neurosis, el histerismo,
la corea. Se usa de preferencia la raíz, cocimiento
-al 2-3 0/0;
perejil del agua, hydrocotyle natans. Variedad
americana, muy común
en la Argentina. Se usa en
la campaña jugo de la planta como diurético y
el
contra las obstrucciones del hígado, vejiga y visceras
abdominales. Las hojas machacadas se aplican so-
bre las heridas pasmadas y muy inflamadas.
Perifollo, SCANDIX cerefolium, L. (umbelífera).
Es una hortaliza comestible, como todos saben. El
cocimiento, a cualquier dosis, se usa al interior y
al exterior como resolutivo, emenagogo, diurético,
vulnerario y antihemorroidal. La planta contundida
se aplica sobre los infartos. El p. silvestre, CHOERO-
PHYLLUM SYLVESTRE, L. y el p. moscado u oloroso,
MYRRHis ODORATA, Scop., tienen las mismas propie-
dades, pero son especies peligrosas.
— 248 —
Peroba. Ver Ibirá-romi.
Persicarias. Las dos especies de esta planta (poli-
gonáceas) usadas en medicina, son la p. piperina, s.
p. acre, pimienta de agua, corregüela persiana, p.
URENS, L., que cuando es fresca se utiliza al exterior
como rubefaciente, y la p. dulce, manchada, duraz-
nillo o pimentillo, P. maculata, L., que se usaba
mucho antiguamente en cocimiento cotnOi vulneraria.
Pervinca, s. yerba doncella, violeta de las
vinca,
brujas, VINCA MINOR, L. (apocinácea). Planta euro-
pea de cercados y bosques. Se usa la infusión de
toda la planta, sola o con raíz de caña, como astrini-
gente para hacer retirar la leche a las nodrizas.
Peucédano, s. servato, ervato, hinojo o cola de cerdo,
PEUCEDANUM OFFiciNALE, L. (umbelífera). Se usa
la infusión al i - 2 0/0 como excitante y antihistérico.
Pez. La única que se usa en medicina es la amari-
lla o pez de Borgoña, obtenida por incisiones practi-
cadas en los troncos de los pinos. Qom ella se prepa-
ran emplastos que se aplican como derivativo en las
afecciones reumáticas, pleuresías y bronquitis.
Pica-pica. Ver Macana.
Pico de loro o pico de gallo, ephedra triandra
(gnetácea). Es una planta trepadora que abunda en
Sud-América. En la campaña se usa la infusión de
los gajos al 2-3 0/0 en el empacho de los niños. La
decocción de la raíz y dé las ramas se da al interior
y en inyecciones para curar la gonorrea.
Pimientas. Con este nombre se designan general-
mente los frutos de muchas especies de pimenteros,
siendo las más importantes por sus usos medicinales
las siguientes :
pimienta común o negra, son las bayas del piper
NIGRUM, L. (piperácea), planta de la India. Tragando
enteras 2 bayas por día se mejora la digestión, pero
no debe tomarse si hay alguna enfermedad del es-
tómago. Macerada en vinagre calma el dolor de
muelas. Los asiáticos las consideran febrífugas y
afrodisíacas. La pimienta blanca es la misma negra,
despojada de su tegumento oscuro des