Medio Ambiente y Economía
Medio Ambiente
Es un sistema formado por elementos naturales y artificiales interrelacionados y que pueden
ser modificados por la acción humana. Se trata del entorno que condiciona la vida de la
sociedad y que incluye valores naturales, sociales y culturales que existen en un lugar y
momento determinado.
Los seres vivos, el suelo, el agua, el aire, los objetos físicos fabricados por el hombre y los
elementos simbólicos (como las tradiciones, por ejemplo) componen el medio ambiente. La
conservación de éste es imprescindible para la vida sostenible de las generaciones actuales
y de las venideras.
Podría decirse que el medio ambiente incluye factores físicos (como el clima y la geología),
biológicos (la población humana, la flora, la fauna, el agua) y socioeconómicos (la
actividad laboral, la urbanización, los conflictos sociales).
Se conoce como ecosistema al conjunto formado por todos los factores bióticos de un área
y los factores abióticos del medio ambiente. El ecosistema es una comunidad de seres vivos
con los procesos vitales interrelacionados.
La ecología es otra noción vinculada al medio ambiente, ya que se trata de la disciplina que
estudia la relación entre los seres vivos y su ambiente. Un comportamiento ecológico
protege los recursos del medio ambiente para garantizar la subsistencia presente y futura de
los seres vivos.
Para comprender de mejor manera el medio ambiente, la ciencia económica se ha dedicado
a su estudio a partir de tres principales subramas de la economía:
A. Economía Ecológica
La Economía Ecológica (EE) moderna es un campo transdisciplinario que se ocupa de
analizar la interacción de los procesos económicos con los ecológicos.
Su compromiso para enfrentar los retos planetarios le obliga reconocer la complejidad de
los problemas socioambientales, proporcionando una visión sistémica de la relación
sociedad-economía-ambiente. Esta aspiración implica la construcción de una propuesta
metodológica centrada en una perspectiva multidisciplinaria, históricamente abierta y desde
un pluralismo metodológico. A pesar de la reciente institucionalización de la EE, su
propuesta metodológica le permite una mejor comprensión de las causas y soluciones para
enfrentar los problemas ambientales, lo cual le ofrece la posibilidad de generar propuestas
alternativas ante la incapacidad mostrada por la economía neoclásica para enfrentar la crisis
planetaria.
En sus orígenes, durante los años ochenta, la EE trajo consigo la incorporación de
investigadores de diversos campos, principalmente de las ciencias sociales y las ciencias
duras. Su carácter transdisciplinario ha favorecido dicha inclusión, permitiendo diferentes
propuestas metodológicas, sobre todo las derivadas de categorías de la ecología (entropía,
resiliencia, coevolución, metabolismo) y su relación con los sistemas sociales y
económicos. Por ejemplo, se ha tomado a la entropía como herramienta analítica para
aclarar la inviabilidad ecológica del actual modelo de producción dominante. La literatura
de la EE abarca una importante discusión con la economía neoclásica. Los temas
contenciosos de estas discusiones que han generado mayor confrontación entre la EE y la
economía neoclásica incluyen: sustitución entre naturaleza y capital hecho por la sociedad;
crecimiento versus ambiente; ambiente y comercio; el optimismo del cambio tecnológico;
crecimiento y calidad de vida. Actualmente examina un sinnúmero de posibilidades de
marcos analíticos, entre las cuales se incluyen la economía social y solidaria,
decrecimiento, y buen vivir, haciendo intrínsecos los principios éticos de justicia social,
equidad intergeneracional y manejo sustentable de los ecosistemas).