República Bolivariana de Venezuela
La Universidad del Zulia (LUZ)
Facultad de Medicina
Catedra de Semiología
Profesora: Dra. Isabel Soto
Integrantes:
Rosaura Cote C.I:20.691.008
Virginia Simoes C.I: 25.041.556
Karla Viloria C.I: 24.731.522
Jairo Villanueva C.I: 23.458.854
Yoender Villareal C.I: 19.812.579
Maracaibo, 9 de Marzo de 2017
Dolor Abdominal
Es un síntoma muy inespecífico en sí mismo y puede deberse a muchos procesos del
aparato digestivo, pero en ocasiones es un síntoma referido de problemas que se producen
en otros lugares del cuerpo.
División Topográfica del Abdomen
Con fines clínicos, como la descripción del dolor, tumores e incisiones, el abdomen se divide
en regiones que se definen por líneas en la superficie de la pared abdominal anterior. Por
lo general, se delinean nueve regiones cortadas por dos líneas horizontales y dos verticales:
• A) y B) Las 2 líneas verticales atraviesan por la mitad de cada arco crural o femoral (pliegue
de la ingle: entre la espina iliaca anterosuperior y la espina del pubis). Ubicados entre la
sínfisis del pubis y la espina ilíaca anterosuperior.
• C) Línea subcostal, que pasa por el borde inferior de las costillas.
• D) Línea transversa inferior, se traza entre los tubérculos de las crestas ilíacas. Usando
estas cuatro líneas se definen nueve regiones anatómicas que son:
1. Hipocondrio derecho: en esta región se localizan el lóbulo derecho del hígado, vesícula
biliar, polo superior del riñón, flexura hepática del colon, glándula suprarrenal.
2. Epigastrio: zona del lóbulo izquierdo del hígado, porción pilórica del estómago, colon
transverso.
3. Hipocondrio izquierdo: aquí se localiza el bazo, cola del páncreas, polo superior del
riñón izquierdo, flexura esplénica del colon.
4. Flanco derecho: región del colon ascendente, parte del duodeno y yeyuno
5. Mesogastrio: región del epiplón, mesenterio, yeyuno, íleon y donde está ubicado el
ombligo.
6. Flanco izquierdo: región del colon descendente.
7. Fosa ilíaca derecha: región del ciego, apéndice, ovarios en la mujer, cordón espermático
derecho en el hombre.
8. Hipogastrio: región de la vejiga urinaria, útero
9. Fosa ilíaca izquierda o región inguinal izquierda: región del colon sigmoideo, ovario
izquierdo.
Dolor Abdominal Agudo: se refiere a un cuadro grave de emergencia médica,
caracterizado por síntomas y signos localizados en la cavidad abdominal
principalmente dolor.
Fisiopatología
Se clasifican según su mecanismo de producción:
El dolor abdominal, síntoma cardinal del abdomen agudo, es de tres tipos: visceral,
somático y referido.
- El dolor visceral se origina por estímulo del peritoneo visceral a través de sus receptores
y es trasmitido por vía simpática a las astas dorsales de la médula y de allí a los centros
nerviosos superiores. Se produce por estiramiento o contracción de una víscera hueca, por
distensión de la cápsula de un órgano macizo, por isquemia o por inflamación. Es sordo,
mal localizado y puede ser percibido en el abdomen a distancia de la víscera afectada.
- El dolor somático, es originado por estímulo del peritoneo parietal, la raíz del mesenterio
y la pared abdominal, y las fibras somáticas de los nervios espinales lo transportan hacia la
médula. Se localiza en el sitio de la lesión, es intenso, de aparición brusca, y se agudiza
con los movimientos.
- El dolor referido se origina en estructuras viscerales y musculares, es conducido por
axones propioceptivos y termina en el asta dorsal; allí también convergen los estímulos
conducidos por los axones somáticos aferentes de la piel. El cerebro no discrimina cuál
axón ingresa el estímulo y proyecta la sensación a la piel.
Tipos y clasificación
El abdomen agudo puede clasificarse de dos maneras intraperitoneal y extraperitoneal.
Las de Origen Intraperitoneal
Infamatorias
Peritonitis: inflamación del peritoneos o del líquido peritoneal producido por bacterias o
liquido gastrointestinal. Se divide en 1ria, 2ria y 3ria.
1ria: Diseminación de bacterias a la cavidad peritoneal. Ocurre casi exclusivamente en
cirróticos. En estos pacientes la ascitis se produce por hipertensión portal y el gradiente de
albumina plasmática. Debe sospecharse cuando un paciente con cirrosis tiene fiebre, dolor
abdominal, deterioro de la función renal y leucocitosis no explicada por otro motivo.
2rias: resultado de la perforación de una víscera hueca en la cavidad abdominal. El cuadro
es agudo y el dolor abdominal es intenso. Los signos son: dolor a la palpación profunda,
signo de rebote y rigidez abdominal. No hay ruidos hidroareos.
3ria: infección persistente intra-abdominal y habitualmente aparece luego del tratamiento
quirúrgico de peritonitis grave; ocurre en pacientes inmunosuprimidos y en estado grave.
Apendicitis aguda: enfermedad inflamatoria del apéndice. Ocurre entre la segunda y
tercera década de la vida. La obstrucción de la luz apendicular por un fecalito (cuenco
inicial). Otras causas rara como neoplasias (tumor, adenocarcinoma).
Colecistitis aguda: complicación aguda de la litiasis vesicular. Se produce como
consecuencia de un cálculo en la vesícula. En otros casos es por moco o infección de la
bilis.
Divertículos colonicos: se produce por perforación de la serosa del divertículo. Suelen
afectar a individuos de 50 años. Según el tamaño de la perforación, el cuadro inflamatorio
puede ser localizado o generalizado.
Las dos formas más comunes de ulceras se asocian por Helicobacter pylori, uso de aspirina
y otros anti-inflamatorios no esteroideos. La UP es más común en el hombre que en la
mujer, los síntomas pueden ser bruscos, con signos de peritonitis.
Pancreatitis: proceso inflamatorio que compromete el páncreas, la cual puede extenderse
a los órganos adyacentes. Es perilobular y del tejido graso peripancreático. En casos graves
el parénquima pancreático se necrosa (P. aguda necrosante).
Adenitis mesentérica: inflamación de los ganglios linfáticos intrabdominales o
retroperitoneales causa común de dolor abdominal en niños, adolescentes y adultos
jóvenes.
La enfermedad inflamatoria pelviana (EIP) se produce por la infección del aparato genital
superior. Las bacterias invaden a través de ETS o por instrumentación del útero que se
inocula por bacterias de la vagina. Los gérmenes inician una reacción inflamatoria con la
consecuencia de endometritis – salpingitis – peritonitis. Puede complicarse en un absceso
pelviano.
Mecánicas
Vísceras huecas
- Obstrucción intestinal: son por cirugía previa, enfermedad inflamatoria intestinal,
tumores y apendicitis aguda con peritonitis localizada.
- Obstrucción colonica: se origina por cáncer, vólvulo y tumor inflamatorio
divertícular.
- El íleo biliar es una obstrucción del intestino delgado debido a un cálculo que migra
de la vesícula biliar hacia la luz intestinal a través de una fisura. No tiene síntomas
la impactación de un cálculo en el cístico origina un dolor epigástrico o en el
hipocondrio derecho. Con menor frecuencia los cálculos pueden migrar y obstruir el
colédoco.
- Hepatomegalia congestiva: se produce por estiramiento de las terminaciones
nerviosas de la capsula hepática.
- Embarazo ectópico: se manifiesta con un abdomen agudo con hipotensión arterial.
Aumento de la fracción beta de gonadotrofina corionica humana. Antecedentes de
anomalidades menstruales. FR haber perdido EPI y tener dispositivo intrauterino.
- Rotura del bazo: la ruptura del bazo puede ocurrir inmediatamente o retardada. Esta
última se produce cuando la sangre queda inicialmente contenida en la capsula.
Traumatismo abdominal causa más común.
Isquémicas
Isquemia mesentérica: se presenta en edad avanzada. Es el resultado de una
disminución del flujo de sangre y oxígeno a través de las arterias mesentéricas.
Complicación más frecuente y grave de esta situación es la necrosis del intestino
delgado o del colon. Cuando es crónica se manifiesta como angina abdominal y en
general ocasiona la arterosclerosis de arterias viscerales proximales.
Se clasifica en:
Oclusiva: se origina por embolia o trombosis primaria espontanea de arterias
arterioescleróticas.
No Oclusivas: suele ser progresiva y conduce a un infarto intestinal y
peritonitis. Ocurre en pacientes ancianos y en estado clínico critico. El uso de
fármacos vasoconstrictores también es la causa.
Hernia estranguladora: puede estar acompañada por isquemia debido a la
compresión de los vasos de la pared intestinal.
Traumatismos cerrados o penetrantes: genera dolor abdominal por lesión de
vísceras huecas.
Dolor abdominal crónico
Es uno de los síntomas más comunes que pueden aparecer en la mayoría de los trastornos
intra-abdominales y es la causa más frecuente de consulta con el gastroenterólogo. Sin
embargo también puede ser la primera manifestación de enfermedades localizadas fuera
de la cavidad abdominal. Se considera crónico el dolor que persiste más de tres meses. El
establecer un diagnóstico y un tratamiento puede ser muy frustrante, ya que aunque la
mayoría de los casos esconden una etiología fácilmente identificable por la historia clínica
y las exploraciones (colelitiasis, reflujo gastroesofágico, síndrome del intestino irritable,
etc.), en otros no se consigue encontrar una causa del dolor.
Aunque el número de patologías causantes de dolor abdominal crónico es muy elevado,
nos referiremos solamente a las más frecuentes.
Etiopatogenia
La causa más frecuente de dolor crónico abdominal es la patología de las vísceras
abdominales. La siguiente causa más frecuente es el dolor referido de patología torácica.
Esto se debe a que la mitad inferior de la pleura parietal, la pleura diafragmática periférica,
y la mayor parte de la parte superior de la pared abdominal, están inervados por los seis o
siete nervios espinales somáticos torácicos y el primero lumbar. Las aferencias sensitivas
y nociceptivas de las vísceras abdominales sinapsan en los mismos segmentos de la
médula que los nervios espinales somáticos, lo que explica que las lesiones en estas
estructuras produzcan dolor de similares localizaciones en el tronco. Otras causas de dolor
abdominal crónico son las lesiones nerviosas, musculares, las englobadas bajo el término
dolor crónico de la pared abdominal, y el producido por algunas enfermedades sistémicas.
La etiología del dolor permanece a menudo sin descubrir, a pesar de emplear todos los
medios diagnósticos médicos y endoscópicos disponibles. A estos pacientes, con dolor
abdominal crónico idiopático, se les suele diagnosticar de enfermedad funcional o
psicosomática. Según el origen, los tipos de dolor abdominal se pueden clasificar en los
apartados que figuran a continuación:
Las causas extraperitoneales de dolor abdominal se dividen en: Torácicas genitourinarias,
metabólicas neurogenicas.
Origen extraperitoneales
Torácicas
Neumonía
Embolia de pulmón
infarto de miocardio
pericarditis aguda
insuficiencia cardiaca congestiva
Genitourinarias
Pielonefritis aguda
Cólico renal
Infarto renal
Metabólicas
Acidosis diabética
Porfiria aguda intermitente
Insuficiencia suprarrenal aguda
Uremia
Neurogenicas
Herpes zoster
Compresión de raíces nerviosas D4 –D12
La Neumonía, en este caso puede haber dolor abdominal concomitante, es más común en
niños y ancianos. El dolor es referido y se origina por compromiso con la pleura
diafragmática. Se localiza en la parte superior del abdomen y puede irradiar al hombro o a
la región intraclavicular.
En embolia de pulmón y la insuficiencia cardiaca congestiva producen dolor abdominal
por hepatomegalia congestiva.
El infarto al miocardio cuando es de cara inferior, puede presentarse como dolor abdominal
agudo y es de tipo referido. Las náuseas y vómitos de origen vagal contribuyen a confundir
el infarto con cuadros gastrointestinales.
La pericarditis aguda, cuando afecta la pleura diafragmática, va acompañada por dolor
abdominal agudo.
La pielonefritis aguda puede presentarse con fiebre y dolor abdominal superior o inferior
asociado con síntomas gastrointestinales, el dolor se produce por compromiso de la capsula
renal.
El cólico renal puede manifestarse con un cuadro de abdomen agudo. Los cálculos
originan dolor por aumento de la contracción del uréter o distensión de la capsula
suprarrenal, suele irradiarse en la zona genital.
El infarto renal se produce por trombosis en el sitio de las arterias renales debido a
patologías intrínsecas, o con más frecuencia como complicación embolica.
La cetoacidosis diabética puede presentar dolor abdominal agudo, la hiperglucemia, la
acidosis metabólica y la deshidratación son componentes del cuadro clínico.
La insuficiencia suprarrenal es otra causa metabólica del abdomen agudo.
La uremia por insuficiencia renal descompensada está acompañada por dolor abdominal
agudo.
El herpes zoster es una enfermedad esporádica que se produce por la reactivación latente
del virus localizado en las raíces dorsales ganglionares. Cuando los dermatomas afectados
son D8 a L4 el paciente puede tener dolor abdominal.
Dolor abdominal crónico
La historia clínica es fundamental para la orientación diagnostica. La causa más común de
dolor abdominal crónico es la Dispepsia no ulcerosa. Las otra etiologías son las ulceras
peptíca,el reflujo gastroesofágico, la enfermedad de la vía biliar, el síndrome de colon
irritable, la pancreatitis crónica, el cáncer gástrico, la dispepsia inducida por fármacos, la
enfermedad psiquiatica, la gastroparecia diabética y el dolor de la pared abdominal.
Dispepsia no ulcerosa
Los síntomas más comunes de la dispepsia funcional, son: la sensación de plenitud y dolor
postprandial, la saciedad precoz, la distensión abdominal superior, las náuseas, los eructos,
la pirosis y la pérdida de peso.
Cólicos abdominales
Se habla de cólicos cuando los dolores abdominales del vientre aumentan de intensidad,
se producen contracciones para luego remitir. Los pacientes describen estos dolores
abdominales “como si las paredes del vientre fuesen a explotar.
Un cólico biliar es un cuadro clínico caracterizado por distensión de la vesícula
biliar secundaria a la obstrucción del conducto cístico, generalmente por un cálculo.
El cólico nefrítico o renal es un dolor repentino de gran intensidad que se produce
generalmente por la presencia de cálculo en el conducto que va desde los riñones hasta
el tracto urinario cercano a la uretra
Para establecer un buen diagnóstico del dolor abdominal es muy importante tomar
en cuenta los siguientes parámetros:
Aparición y comienzo del dolor: es importante reconocer como fue el inicio del dolor.
El dolor abdominal de comienzo súbito se asocia a la perforación de una víscera y a la
oclusión de la Arteria Mesentérica por embolia.
El dolor abdominal de comienzo gradual puede asociarse a la inflamación de la pared de
una víscera como ocurre en la apendicitis, y también a la obstrucción de una víscera como
en la Pancreatitis Aguda.
Es importante interrogar las circunstancias que rodearon el comienzo del dolor, es decir, su
relación con las horas de comida y con el tipo de comida y si su aparición fue súbita o
brusca, lenta o progresiva.
Intensidad del dolor: como es la intensidad del dolor desde el inicio y durante toda su
evolución. Se relaciona con la gravedad de la enfermedad.
Carácter del dolor: Es la manera con la cual el paciente expresa o describe su dolor, es
decir: como una sensación de quemazón, ardor, puntada, desgarrante, opresivo, cortante.
Localización e Irradiación del dolor: Durante el interrogatorio es importante insistir en el sitio
de comienzo del dolor y si este se irradia a otros lugares. En los casos de Pancreatitis
Aguda el dolor se irradia hacia la espalda.
Acompañantes o Concomitantes del dolor: Estos suelen ser útiles para el diagnóstico
y dependerán del órgano afectado.
La arritmia cardíaca es un concomitante general de la embolia Mesentérica.
Alivio del dolor: los pacientes pueden referir alivio ante el uso de medicamentos como por
ejemplo el uso de antiácidos si presentan ardor epigástrico, así como también adoptando
una posición que logre aliviar su dolor como por ejemplo en la apendicitis el enfermo trata
de inmovilizarse.
Se debe conocer la evolución y comportamiento del dolor a través del tiempo.
Si el dolor es permanente o intermitente: en los procesos inflamatorios o tumorales por lo
general el dolor es progresivo y constante. Los dolores cólicos de las vísceras abdominales
son de tipo intermitente debido al espasmo de la musculatura lisa irritada.
El horario: debe interrogarse el ritmo del dolor y su relación con las comidas. Cuando el
dolor se relaciona con la ingestión de alimentos hay que pensar en una afectación del
estómago y duodeno.
La periodicidad se relaciona con la aparición y duración del dolor durante el año como por
ejemplo las crisis ulcerosas pueden durar semanas con el dolor típico ulceroso y presentar
acalmias largas.
Examen de abdomen
La técnica del examen de abdomen varía según las molestias que sufren el paciente y el
proceso patológico que se investiga.
Examen de elección
El objetivo de este examen es comprobar que no hay tumor abdominal y que las vísceras
no están aumentadas de volumen o en posición anormal.
Inspección
Obsérvese el contorno general de abdomen, la presencia o ausencia de venas distendidas
y los movimientos respiratorio. El ombligo normal está ligeramente retraído e invertido. La
eversión umbilical puede ser signo de distensión o liquido intraabdominal, tiene importancia
la presencia, el carácter y la posición de cicatrices abdominales. Las hernias ventrales o
distales a los músculos rectos pueden manifestarse indicando al paciente que levante la
cabeza o haga esfuerzo en forma que aumente la tensión intraabdominal.
Auscultación
La auscultación sistemática del abdomen es buena costumbre que adquirir, ya que
familiariza al examinador con los ruidos peristálticos normales.
Palpación
Es lo fundamental del examen de abdominal corriente. En primer lugar se percibirá e tono
del musculo recto mediante ligera presión de la mano apoyada de plano contra el abdomen.
Luego se considera a palpar cuidadosamente los cuatros cuadrantes del abdomen.
Si los músculos abdominales presentan resistencia y se sospecha de espasmo involuntario,
hay que comprimir con cuidado la palma de la mano contra el musculo recto mientras se
indica al paciente que respire profundamente con la boca abierta.
Hígado
De ordinario el hígado no puede palparse, pero en personas delgadas puede percibirse a
nivel del borde costal. Un hígado palpable no es necesariamente patológico.
La percusión debe iniciarse en la línea axilar anterior a nivel aproximadamente del cuarto
espacio intercostal, siguiendo hacia abajo hasta que la nota resonante del pulmón que
sustituida por la macicez hepática. Luego se sigue dicha macicez hasta que quede
sustituida por el timpanismo de los gases intestinales.
Vesícula biliar
La vesícula biliar normal no puede palparse. Una vesícula biliar distendida puede percibirse
inmediatamente por debajo del borde inferior del hígado, aproximadamente a nivel del
borde externo del musculo recto abdominal.
Bazo
Normalmente el bazo no es palpable. Se busca colocando la mano izquierda por detrás en
el flanco, debajo del borde costal en la línea axilar media.
La percusión puede ser útil. Normalmente la macicez esplénica se extiende en la línea axilar
media desde la novena a la undécima costillas.
Riñones
El riñón izquierdo se palpa con la mano derecha, mientras la mano izquierda comprime el
flanco desde atrás, desplazándolo hacia arriba. Es similar a la maniobra de la palpación
esplénica.
Vejiga urinaria
Si la vejiga urinaria está llena, puede palparse inmediatamente por encima de la sínfisis
pubiana como una masa sensible, lisa, de forma ovoide. La presión ejercida sobre la misma
despertara ganas de orinar.
La palpación permitirá delimitar la forma ovoide de la vejiga distendida, si dejar duda acerca
de su naturaleza.
Colon
El colon ascendente, el ciego, el colon descendente y el sigmoides muchas veces pueden
palparse. El ciego y el colon derecho se perciben en el cuadrante inferior derecho como
una masa redondeada, blanda, ligeramente sensible.
En el curso de la palpación el paciente puede experimentar pequeños espasmos; quizá se
perciba el peristaltismo audible y la masa palpable desaparezca.
El sigmoides muchas veces se percibe como estructura tubular, de cierta firmeza, estrecha,
que se extiende hacia abajo a lo largo del cuadrante inferior de la pelvis.
Reflejos abdominales
El examen sistemático sigue con la investigación de los reflejos abdominales. Se rasca
ligeramente la piel en cada uno de los cuadrantes. La contracción de la musculatura se
manifiesta por el brusco movimiento del ombligo hacia la zona estimulada.
Valoración de hallazgos anormales
Valoración de una masa abdominal.
El examinador ha de tener la seguridad de lo que parece una masa abdominal no es un
estructura normal. La vejiga distendida, el útero grávido, el borde resistente del musculo
recto del abdomen, el promontorio sacro y la aorta tortuosa y dilatada de una
hipertensión, todas estas estructuras han sido consideradas erróneamente como tumores
abdominales de etiología diversas.
En pacientes puede palparse el promontorio sacro y considerarse erróneamente un tumor
de la línea abdominal media.
La contracción voluntaria del musculo recto, sobre todo en pacientes obesos, suele producir
un tumor epigastrio manifiesto
Hígado aumentado de volumen
La inspección puede revelar el contorno de un hígado hipertrofiado que se extiende por
abdomen superior derecho y epigastrio.
El dato diagnostico característico es el borde palpable. Puede ser romo en caso de cirrosis
o irregular y nodular si la hipertrofia depende de carcinoma.
El aumento de volumen del hígado por debajo del borde costal puede confirmarse por
percusión y dibujando con lápiz demográfico.
Si el hígado esta aumentado de volumen, hay que buscar indicios de ictericia en la
conjuntiva. Se examina la piel en busca de excoriaciones características del rascado por
prurito, de ictericia y de angioma en araña. Estos síntomas suelen observarse en la pared
torácica anterior.
Vesícula biliar aumentada de volumen
La vesícula biliar aumentada se dé volumen se palpa como tumor redondeado liso en el
cuadrante superior derecho. Suele hallarse inmediatamente por fuera del borde externo del
musculo recto, pero son muchas las variaciones al respecto. Puede estar más lejos, en el
flanco, o más cerca, en el epigastrio.
Una vesicular biliar aumentada de volumen y muy sensible a la palpación es característica
de colecistitis aguda.
Una vesícula biliar aumentada de volumen no dolorosa, en presencia de ictericia
obstructiva, es característica de obstrucción maligna de las vías biliares. (Ley de
courvoisier) que en caso de cáncer del páncreas la vesicular biliar suele ser normal y puede
distenderse considerablemente cuando se obstruye el colédoco.
Bazo aumentado de volumen
El único signo neto de bazo ligero o moderadamente aumentado de volumen puede ser un
impulso percibido por las puntas de los dedos que palpan el paciente al inspirar, la percusión
puede confirmar la presencia de cierta hipertrofia esplénica.
Riñón aumentado de volumen
El polo inferior del riñón derecho muchas veces resulta palpable. El riñón izquierdo, cuando
es palpable esta aumentado de volumen o desplazado hacia abajo. Un riñón aumentado de
volumen se identifica por su posición posterior.
El aumento de volumen de ambos riñones hará sospechar enfermedad poli quística
congénita. Un aumento renal netamente anterior suele depender de enfermedad neoplasia.
Puede confundirse entre hipertrofia intensa del bazo y un riñón netamente aumentado de
volumen. En general. El bazo es órgano anterior, el riñón es posterior, el borde libre del
bazo es más agudo que el del riñón, y siempre se halla en dirección más hacia abajo.
Abdomen agudo
En caso de abdomen agudo, el diagnóstico preciso requiere valorar cuidadosamente todas
las probabilidades.
Inspección
Obsérvese la posición que adopta el paciente. En caso de cólicos, no podrá estar acostado
y tranquilo; si hay infección peritoneal estará inmóvil con sus rodillas flexionadas a pesar dl
dolor intenso. Obsérvese la expresión de su cara y la frecuencia respiratoria. Vigílese en
particular la separación de los músculos rectos, la ausencia de los movimientos
respiratorios normales y el peristaltismo visible.
Auscultación
Hay que conocer los ruidos peristálticos normales. Cuando se sospecha abdomen agudo,
el peristaltismo puede estar aumentado, disminuido o ausente.
La ausencia de peristaltismo significa que hay íleo paralitico por irritación peritoneal difusa.
Palpación
Se comienza indicando al paciente que tosa. En caso de inflamación peritoneal agudo esto
suele despertar un brusco dolor abdominal agudo localizado en la zona afectada.
Limitación de la zona de hipersensibilidad
La hipersensibilidad causada por trastornos como la apendicitis aguda o la colecistitis aguda
se halla localizada estrictamente a la zona inmediata al órgano interesado, a menos que
haya peritonitis que se está extendiendo.
La palpación abdominal no es completa si no se examinan cuidadosamente los flancos,
angulas costo vertebrales y parte baja de la jaula costal.
Percusión del abdomen
La percusión del abdomen es útil para localizar una zona de hipersensibilidad. También
revela una zona de matidez que hará sospechar de una masa.
Pruebas especiales
Signo de dolor al toser.
Dolor de rebote. Este signo se descubre ejerciendo presión intensa sobre el vientre en un
lado lejos de la zona donde se sospecha un proceso inflamatorio agudo, y suprimiendo
bruscamente tal presión.
Prueba del psoas iliaco. El paciente intenta flexionar su muslo contra una ligera presión
ejercida por la mano del examinador. Se produce dolor si hay proceso inflamatorio en
contacto con el musculo psoas.
Prueba del obturador. Se flexiona el muslo en Angulo recto y luego se gira hacia afuera y
adentro. Puede despertarse dolo hipogastrio si hay una masa inflamatoria en contacto con
el obturador interno.
Signo del dolor contra lateral.
Paro inspiratorio (Murphy). Es signo excelente de colecistitis aguda. Se indica al paciente
que inspire profundo y al mismo tiempo se ejerce presión intense contra la pared abdominal
en la región de la vesícula biliar.
Color azulado del ombligo (cullen) puede observarse tinte azulado de la piel del ombligo
en caso de hemoperitoneo extenso.
Signos diferenciales en el abdomen agudo
Apendicitis aguda.
Inspección: en las primeras fases el paciente quizás no parezca muy enfermo. Se queja
de dolor persistente, que suele aumentar con los movimientos y prefiere estar acostado y
quieto.
Auscultación: el peristaltismo puede estar disminuido, pero suele ser normal.
Palpación: el dolor producido por la tos se refiere al cuadrante inferior derecho. Palpando
el abdomen con un dedo se comprobara dolor bien localizado en el cuadrante inferior
derecho en la zona del punto de Mc Burney.
Variante de la apendicitis aguda
Apendicitis retro cecal
Apendicitis pelviana
Apendicitis iliaca
Apendicitis con ciego no descendido
Colecistitis aguda
Inspección: la frecuencia respiratoria suele estar aumentada, a veces tanto que puede
sospechar neumonía. Esta taquipnea puede atribuirse en parte a que la vesícula
aumentada de volumen y con inflamación aguda al respirar entra en contacto con la pared
anterior y aumenta el dolor.
La ligera distención del abdomen suele ser signo precoz y no depende de peritonitis
Auscultación: prácticamente siempre hay peristaltismo, el abdomen silencioso suele ser
signo tardío e indica perforación de la vesícula.
Palpación: en la primera etapa de la enfermedad, la palpación con un dedo localizara el
dolor a nivel de la vesícula biliar. No hay rigidez, pero en mucho casos el espasmo voluntario
en tan intenso que hay que tener cuidado para excluir el espasmo muscular verdadero.
Pancreatitis aguda
En las enfermedades pancreáticas los datos abdominales pueden ser mínimos o incluso
nulo, dada la posición protegida del páncreas detrás del estómago, colon y epiplón gastro-
cólico. En la pancreatitis aguda ligera el paciente tiene aspecto muy enfermo, pero el
examen de abdomen a veces solo demuestra tensión dolorosa vagamente localizada en el
epigastrio.
Diverticulitis aguda
La Diverticulitis del colon es tan proteiforme en sus manifestaciones como la apendicitis. A
veces simula estrechamente la apendicitis, pero los signos aparecen en el lado izquierdo.
De ordinario la Diverticulitis causa dolor más difuso y suele haber signos de peritonitis local,
incluso en la primera etapa de la enfermedad. Es frecuente descubrir una masa palpable
en el cuadrante inferior izquierdo o en la pelvis.
Oclusión vascular mesentérica
La oclusión de los vasos mesentéricos, venosos o arteriales, se caracteriza por contraste
notable entre la gravedad de los síntomas y lo mismo de los signos abdominales. El
síndrome suele consistir en dolor abdominal persistente e intenso acompañado de signo
variable de trastorno gastrointestinal, como vómito, diarrea o alteración de la función
intestinal. Los signos físicos en el abdomen se parecen bastante a los de la pancreatitis
aguda.
El curso de la enfermedad depende de la extensión y localización de la oclusión.
Aneurisma disecante de la aorta
La lesión subyacente es una degeneración de la media con rotura inicial de la íntima de la
aorta cerca de la válvula aorticas, o en la aorta descendente cerca de la arteria subclavia
izquierda. Los pacientes suelen tener hipertensión notable.
El comienzo es repentino con dolor angustioso en tórax o epigastrio. Es común que se
irradie al cuello espalda o hacia el abdomen.
La ruptura de un aneurisma acurre hacia al espacio retroperitoneal, pero a menudo hay
hemorragia hacia la cavidad peritoneal o rara vez hacia víscera o la vena cava. Los signos
son los de un trastorno abdominal grave. Una masa pulsátil hacia el flanco y abdomen
inferior, junto con signo de choque y hemorragia, establecen el diagnostico.
Obstrucción simple del intestino delgado
Los signos dependen de la causa y localización del proceso.
La inspección demostrara que el paciente sufre de crisis intermitente de cólicos. A veces
puede observarse una onda peristáltica si la pared abdominal es delgada y fláccida. La
auscultación revelara el peristaltismo rítmico clásico que va aumentando a medida que el
paciente sufre el cólico. Cuando el dolor cede, el peristaltismo también desaparece.
La palpación puede descubrir dolor a nivel del asa intestinal afectada, signo importante pero
no obligado.
Obstrucción con estrangulación del intestino delgado.
El cuadro clínico es diferente si esta dificultado el riesgo sanguíneo del intestino. El paciente
tiene aspecto gravemente enfermo. El pulso es rápido y lleno. A veces hay onda intermitente
de cólico, pero entre las crisis del dolor el paciente sufre molestia persistente y dolor sordo
constante en el abdomen; puede aumentar de intensidad hasta hacerse muy aguda,
especialmente en oclusiones arteriales. El aumento característico del peristaltismo cesa
cuando se inicia la gangrena.
Signos de obstrucción del colon
La obstrucción del colon suele depender de carcinoma, Diverticulitis e invaginación o
vólvulo.
Invaginación
Suele producirse en niños, pero se observa también en adultos, sobre todo en caso de
tumor benigno que da lugar a la invaginación. El dolor casi siempre es intenso, pero no
continuo. Entre las crisis dolorosas el paciente se acuesta y queda inmóvil con las rodillas
flexionadas. Suele haber cierta tendencia al sincope y colapso.
Palpación es la presencia de una masa abdominal en forma de salchicha. Se encuentra a
cualquier nivel a lo largo del colon, según la fase de la enfermedad.
Obstrucción aguda por carcinoma de colon
El carcinoma produce en ocasiones obstrucción cólica aguda y brusca. Los datos físicos
incluyen distención de todo el abdomen, timpanismo a la percusión, borborigmo intensos e
irregulares con ruidos peristálticos, y gorgoteo y dolor en el trayecto del colon.
Vólvulo
El vólvulo del derecho o izquierdo se caracteriza por dolor y distensión intensa, y produce
distenciones abdominales mas rápida e intensa. El colon derecho retorcido suele
extenderse hasta la parte izquierda de la línea media y el colon izquierdo hasta la parte
derecha.
Signo de peritonitis
Inspección
El paciente se ve grave y ansioso, palidez facial y un ligero movimiento de las alas nasales,
incluso en las primera etapas del proceso. Una mirada ansiosa o un falso aspecto de
bienestar indicaran que el paciente sufre proceso grave.
El paciente peritonitico esta acostado, inmóvil, de preferencia en decúbito lateral, con los
muslos ligeramente flexionados para reflejar la musculatura abdominal.
La observación del abdomen tiene gran importancia. Muy pronto se vuelve escafoideo y
retraído, sobre todo a nivel del epigastrio. Este aspecto depende del espasmo de los
músculos recto y de la limitación de movimiento del diafragma.
Palpación
El grado de rigidez muscular varía. Si la pared anterior de la cavidad peritoneal está incluida
en el proceso inflamatorio generalizado, la rigidez será de madera, sin ceder para nada en
la presión intensa.
Percusión
Siempre será cuidadosa y delicada, pues quizá permita limitar una masa imposible de
palpar a consecuencia del dolor y el espasmo.
Auscultación
El abdomen se vuelve rápidamente silencioso.
Obstrucción congénita de duodeno e intestino delgado
El dato clínico más importante es el vómito. La distensión abdominal dependerá del nivel
en que se halla la obstrucción.
Anomalía del sistema biliar
El dato más notable es la ictericia. El abdomen está lleno por el aumento de volumen del
hígado y la acumulación de líquido ascítico; la baza quizás sea palpable.
Duplicidad del tubo digestivo
Puede ocurrir a cualquier nivel, provocando síntomas de hemorragia u obstrucción.
Pólipos rectales
En los niños pequeños los pólipos rectales son fáciles de palpar con el dedo menique, casi
siempre están unidos a la pared posterior o posterolateral.
Onfalitis
La infección del ombligo del niño pequeño quizás solo produzca edema, enrojecimiento,
ligero dolor y exudación serosa. Ejerciendo presión cuidadosa por encima o debajo del
ombligo a veces se expulsan una o dos gotas de pus. Aparecen edema, dolor,
enrojecimiento o color obscuro de la piel de la parte alta del abdomen cuando la celulitis se
extiende siguiendo los planos aponeuróticos o los linfáticos.
Trastorno patológicos del ombligo
Quiste del cordón umbilical
Es un acumulo voluminoso de jalea de wharton a cualquier nivel del cordón
Persistencia del uraco
Se manifiesta por un escape intermitente de orina por el ombligo. El orificio de la fistula,
rojo, suele tener tamaño variable pero casi siempre es fácil de descubrir.
Onfalocele
Un onfalocele se distingue del tipo corriente de hernia umbilical. Se trata de una hernia de
vísceras abdominales en la base del cordón umbilical; el saco que así se produce es una
estructura delgada y transparente, formada solamente de peritoneo en su parte interna y
de membrana amniótica por fuera.
Hernia umbilical
Es una protuberancia del ombligo que se produce cuando el niño hace esfuerzos.
Hernia congénita del diafragma
Los signos clínicos de hernia congénita del diafragma puede ser de aparato respiratorio,
circulatorio o digestivo; cianosis, disnea y vomito son frecuente.
Hernia intraabdominal
Puede producirse por defecto congénitos en cualquier parte del mesenterio, especialmente
a nivel del íleon terminal. Aberturas similares aparecen a veces en el mesocolon
ascendente por debajo del ligamento de treitz.
Hernia inguinal
En los niños, el examen en busca de hernia inguinal considerablemente del mismo en el
adulto. En los niños la hernia inguinal casi siempre es de tipo congénito indirecto.
Antes de tocar el niño hay que proceder a una inspección cuidadosa. Si es bastante mayor,
esta deberá efectuarse estando de pie. El diagnostica se establece por el aspecto y al
aparición y desaparición de la hinchazón al toser, llorar o hacer esfuerzo.